Chic s aquí esta el epilogo de esta historia, agradezco sus comentarios así como tomarse el tiempo de leer esta adaptación

Hasta la próxima!

La Historia como los personajes no me pertenecen.


Brittany estaba de pie frente al árbol Navidad iluminado con el poder de cientos de luces. Santiago había vuelto a hacer una vez más un trabajo maravilloso. Miró la mezcla de adornos caseros y de adornos comprados en la tienda, dispersos erráticamente sobre el árbol.

No tenía ninguna duda de que el "hada del árbol" vendría en medio de la noche y reorganizaría todos los adornos. Los niños tenían la tendencia a agrupar los adornos, lo que descolocaba el sentido del equilibrio de Santiago, pero el esperó hasta que estuvieron en la cama para recolocarlos.

Todo ello era parte del día después del tradicional Acción de Gracias. Colocar el árbol y todos desde sus tres hijos hasta la Junta Directiva ayudaban con la decoración.

Querido Santa. Todo lo que quiero para Navidad... ella sintió las palabras dentro de su corazón momentos antes de que la imagen explícita y erótica le viniera a la cabeza. Brittany, con las manos y piernas extendidas en su cama y atadas a las esquinas. Santiago, de rodillas entre sus piernas abiertas, su polla cabalgándola lentamente, muy lentamente en su coño.

Miró por encima del hombro y sonrió a su marido.

—Siempre deseas lo mismo, —le dijo.

—Soy un hombre sencillo con gustos sencillos. —Se encaminó hacia el salón, enrollando los brazos alrededor de su cintura y atrayéndola hacia él. Mordisqueó su oreja. — Los niños están en la cama, los invitados se han ido. Yo digo que le demos la bienvenida a la temporada de fiestas de manera apropiada.

Ella echó la cabeza hacia un lado.

—¿Por qué piensan que eso significa desnudos y haciendo el amor junto al árbol de Navidad?

—¿Qué voy a hacer si el aroma del pino es un afrodisíaco para mí? —Puso las manos en sus caderas y la mantuvo inmóvil mientras frotaba su ya erecta polla contra su culo. — Es la culpa de haberme casado con un elfo navideño muy sexy que insiste en celebrar la Navidad durante todo el año.

Brittany quería pensar en una réplica, pero su mente estaba nublada, como ocurría tantas veces cuando Santiago la tocaba.

—¿Y qué ocurre con tu deseo de Navidad?

—Vamos a guardarlo para después. Por ahora...

—Por ahora, debería darte tu regalo de Navidad.

Después de cinco Navidades juntos, se había preparado. Salió de entre los brazos de Santiago. Metió la mano bajo el voluminoso jersey que llevaba y desabrochó el botón de sus vaqueros. Los deslizó hacia abajo y los quitó a patadas de en medio antes de quitarse el suéter pesado. Lo sostuvo frente a ella justo el tiempo suficiente para burlarse de su marido y luego lo arrojó a un lado.

El top de encaje blanco acunaba sus pechos y añadía una elevación adicional. Como gran parte de su ropa interior, se detenía justo al borde de su coño, dándole una idea de lo que había debajo.

—¿Te gusta tu regalo de Navidad?, —preguntó, levantando los tirantes de su parte superior.

—¿Esto es para mí?

Ella asintió con la cabeza.

—Pensé que podría gustarte. —Se desabrochó un botón en el centro y se contoneó mientras las correas se deslizaban hacia abajo y afuera, dejándola vestida con el más pequeño par de bragas imaginables. — Anne me ayudó a elegirlo.

—Anne está consiguiendo un aumento de sueldo.

—Anne recibe un aumento de sueldo cada Navidad.

Le guiñó un ojo y situó a Brittany entre sus brazos.

—Yo también.

Brittany rió y envolvió los brazos alrededor de su cuello, saboreando el calor de su cuerpo, tan familiar y tan emocionante.

—Te amo, —susurró él.

—Te amo.

Brittany le besó, sabiendo que tenía todo lo que podía haber deseado.