tipo: one shot
nombre original: my shiny teeths and i
| My Shiny Teeths and I |
(Mis Relucientes Dientes Y Yo)
por anoniblast25
.
Una tarde en la mansión Phantomhive, en las alacenas de la cocina, se encontraba el joven señor de tremenda casona sentado cerca de la platería. Un trapo sobre el hombro lleno de sangre tenía y una vendita atravesando su mejilla.
Es por mucho decir que su extraña pero amorosa (y desquiciada) fiancé/prometida que lo amaba con mucho cariño, Elizabeth, se reía a carcajadas mientras trataba de no caerse al piso.
—¿Puedes decirme otra vez cómo fue que pasó esto? —le volvió a preguntar cuando el joven señor la quiso mutilar con la mirada.
—...Me cagas —dijo él mientras se giraba hacia la pared—.
Elizabeth reía hasta desfallecer, a Ciel se le quería saltar una vena del coraje, y los pájaros volaban.
—ÁNDA, DIME QUÉ TE PASÓ.
—Cállate... Que te valga verga.
Resultaba que el niño se había saltado el desayuno para comerse un pedazo de pastel que Sebastian le había preparado el día anterior, y al querer darle un suave bocado, al momento de morder, algo dentro de su boca comenzó a doler. En efecto, le dolía como agujas enterradas en la parte trasera de la encía.
Toda la mañana había estado sangrando como si le hubiese dado la menstruación, pero en la boca. Desde la primera gota de sangre que había visto, el sobrino de satanás insistió en llevar al malcriado mocoso al dentista para que le revisaran, pero éste se negaba, pues decía que le pasaría algo similar a los pacientes del Dr. House y Doctor Who. Sebastian se pegaba en la frente cada vez que escuchaba al mocoso decir algo parecido.
—Definitivamente, Bocchan —murmuró el estúpido mayordomo mientras se limpiaba las manos con una pequeña toalla, infestada de lo que era más sangre de la boca de Ciel—, parece que se rompió un diente.
—Pfft —trató de no reír Elizabeth.— ¿Y eso cómo es posible?
—Quizá porque sus estúpidos pasteles están más duros que los filos de sus tacones —bufó molesto el engendro criado por el sobrino de Satanás (a.k.a, Sebastian).
—En primera, ni se meta con esos tacones, son marca Versace —se quejó el demonio.— Además, usted tuvo la culpa al no cepillarse primero los dientes.
—No puedo creer esto, Ciel —seguía aguantando la respiración Elizabeth—.
Ciel sólo los reprochó con la mirada ¿Y qué si era su culpa? Le valía, igual, de alguna u otra manera se vengaría después.
—Está bien, imbécil —dijo con honestidad—; me duele mucho esto, así que te ordeno que lo cures.
—¿Yo, curarle? Bocchan, un diente no se cura, se saca —sonrío el baboso mayordomo.
—Lo que sea, sácalo o haz lo que te dé la gana, pero haz que no duela.
—Eso se oyó sucio... Me gusta —habló discreta Elizabeth— ¿Y si se lo sacamos con el filo de uno de tus tacones, Sebastian? —se burló de nuevo la joven mientras ocultaba su cara para poder reírse.
—¿Usted también seguirá con el insulto, Lady?
—JAJA, SÍ.
El sobrino de Satanás, es decir, Sebastian, rodó los ojos y se puso a pensar, Elizabeth sacó su celular y abrió Google Chrome, Ciel se empezó a quejar...
Ni modo, el hombre mitad edwar cullen (y no, no me refiero a lo del vampiro) tendría que arriesgarse a que su pequeño y joven señor le diese una patada en el trasero.
―Está bien, sacaremos ese diente.
―¡Bingo! ―dijo la otra mocosa rubia.
―Bingo te voy a hacer, verás ―gruñó el niño emo.
―Encontré en internet tres maneras para sacar un diente de leche, ¿estaría bien si las probáramos, Sebastian? ―y seguido, le enseñó el carítsimo Iphone 7.
―Cualquier cosa es aceptada en ésta situación. Además, siendo el mayordomo de la fam...
―YA CÁLLATE A LA VERGA Y APRESURÉMONOS.
―No te pongas así, Ciel.
―Es que Steven Universe empieza a las seis.
―¡Oh! Ahora estrenan episodio nuevo.
―Por eso quiero terminar rápido.
―Bueno, bueno, hagamos ésto porque mi programa favorito también empieza a la seis.
―O podríamos hacer un ménage à trois*, ¿qué tal?
―Elizabeth, no mames.
―Ash, bueno. ―y la mocosa rodó los ojos― ¿Qué programa ves, Sebastian?
―Ve puros shows para mujeres.
―Mentira.
―¿Me vas a decir que Pretty Little Liars no es para mujeres?
―Tiene público varón y es de género misterio.
―Si, bueno... ¿le quitamos el diente ya?
―¿Eh? Ah, sí, Lady.
Elizabeth suspiró cansada y leyó detenidamente en voz alta las instrucciones que venían en la página web.
―"Manera 1: Ate el diente de leche a la perilla de una puerta con nada más que un hilo delgado." ¿Lo intentamos? Suena fácil y lo único que ocupamos es una puerta con perilla ―mencionó Eli con una sonrisa de oreja a oreja―.
―Si jalamos mal el hilo, el diente caerá incorrectamente y el piso se llenará de sangre, y es muy caro limpiar la alfombra ―habló estoico el pálido mayordomo―.
―¿Y tú cómo sabes? ―preguntó la hermana de Candy-Candy.
―Contactossss, nenaa.
―No jodas, siguiente ―y el conde emo enarcó una ceja―.
―"Manera 2: Tome un serrucho y..."
―OTRA.
―Ciel, tenemos que quitarte ése diente cueste lo que cueste.
―Mejor sácame el pene.
―Bueno ―y Sebaz lo agarró del cinturón del pantalón―, si insiste.
―NO PENDEJO, ERA BROMAAA.
―Qué delicado.
―Ugh, Ciel, estamos perdiendo tiempo. ¿Quieres que te lo quite o no?
―¿No pueden solamente tomar el diente y jalarlo o algo así? Sin nada de esas maneras y cosas así. Da igual manera que usen, sé que me quitarán el diente incorrecto.
―Mire, Bocchan, no se ponga picudo y déjenos pensar. Nosotros sabemos lo que haremos.
―No, tiene razón.
―¿Perdón, perra?
―SEBASTIAN.
―Ya, perdón.
―Ciel tiene razón, tenemos que quitárselo rápido porque ya llegaran por mí y me quiero llevar ese diente.
―¿Para qué chingados quiere un sucio diente de leche?
―...Es para mi colección.
―... ¿Qué?
―Nada ―Middford* abrió Snapchat y le tomó una foto a Sebastian, para después escribir en la caja de texto algo parecido a ‹‹pinche loser lol››―.
―Está bien, como estamos faltos de tiempo y mi novela ya va a empezar, saquemos ese podrido diente a la "manera Michaelis".
―¿Y qué harás?
―Voy a tomar ese diente con mis dedos y lo jalaré, ¿qué más puedo hacer?
―Uhm, no lo sé, APRENDER CÓMO COCINAR PASTELES SUAVECITOS, PINCHE INDIO.
―En primera, ya le dije que es su culpa, mis pasteles están buenos y la gente lo sabe.
―Meh, ni tan buenos.
―NO ESTÁ AYUDANDO, LADY ELIZABETH.
Y después de tantas quejas y gritos, Sebastian tomó el diente a sigilos. Ciel solamente lo mordió varias veces, y Elizabeth le tomó fotos a los dientes.
—¡POR LAS BARBAS DE MI TÍA PETÚNIA! ¡DUELE, A LA VERGA!
—Lo gracioso es que no tenemos una tía llamada Petunia.
—Era una forma de decir, babosa —habló entre dientes, literalmente—.
—A ver, Bocchan, quédese quieto.
—SEBASTIAN, TE VOY A DAR UN VERGAZO.
—Bocchan, no llore. ¿Qué no era una roca sin sentimientos?
—¡SÁCATE UN PINCHE DIENTE, A VER!
—Un hombre Phantomhive nunca dice malas palabras en frente de una señorita.
—Meh, ya me acostumbré.
—Si ésta pendeja es más grosera que yo.
—¿Es en serio?
—Agárrala con el período y verifícalo.
—Te escuché, pendejo.
—Si quieres lo vuelvo a griIITT...
El diente chorreado de sangre salió, y en Ciel un hueco en la encía quedó.
Un plato de porcelana hasta la cabeza de Sebastian voló. Elizabeth sólo el momento snapcheó*. Y Ciel, el trasero de Sebastian pateó.
Los Middford* llegaron por Elizabeth, quien tenía una nueva entrada para su colección. Con un trapo bañado en sangre y chantilly de pasteles, Ciel de ellos se despidió. Y mientras volvía hacia adentro de la mansión, Sebastian con él se disculpó, y una sonrisa que mostraba la falta de sus dos dientes delanteros, le dio.
*ménage à trois: en pocas palabras, un trío.
*middford: ok, he estado en éste fandom por cinco o seis años y todavía no estoy segura del cómo escribir el apellido de elizabeth porque está bien difícil y los traductores del manga a veces le ponen middleford y me confundo y UGH. lo siento si no es correcto, lo puse así porque así aparece en la wiki, no me peguen.
Y SÍ BEBÉ, REGRESÉ PARA ACTUALIZAR ÉSTA PORQUERÍA. De nuevo, no me gustó como quedó pero debía actualizar ya o ya. Oh, por cierto, la 2da parte de {Bad Kids on Walmart} se suponía que la publicaría en navidad, pero llegué uhm... ¿un mes tarde? Así que se me esperan hasta San Valentín + un drabble san valentinesco. En fin.
Chicxs, que no se les olvide que acepto pedidos e ideas de lo que éstos dos pueden hacer en una tarde de ocio. Así como yo.
Me despido porque ya se acabó mi playlist y la canción de 'tag, you're it' de melanie martinez ya empezó. Los amo.
Felices Fiestas, Mazel Tov,
lo que sea.
~n(a)b.
