Recuerden, si quieren ver lo más reciente, búsquenlo en el foro de Bulbagarden. De nuevo quiero aclarar que al estar traduciéndolo al español, estoy haciendo algunos cambios significativos a las tramas, así que no todo será completamente igual. En fin, eso es todo por el momento. Cualquier queja o sugerencia, pónganla en su review. También acepto mensajes privados, por si tienen más dudas.
(Y sí, se me olvidó decirles. Le voy a poner apellido a casi todos los personajes que no tienen, como Dawn. Eso lo mencioné en el post del foro de Bulbagarden que me inspiró a escribir esta historia, ya hace un año, y lo hago para añadir más personalidad a los personajes; no sólo Ash y Gary se merecen apellidos).
Ahora sí, ¡Que comience el episodio!
BW02: ¿Mitin del Equipo Plasma? ¡Un Entrenador Misterioso!
—Cold Open—
El narrador abre el episodio, diciéndonos que Hilbert y Dawn partieron de pueblo Nuvema en la mañana, después de que ayer ellos y sus Pokémon salvaron los huevos del laboratorio de la Profesora Juniper. En una breve recapitulación, él le recuerda a la audiencia que Hilbert tiene una Pikachu, y que Dawn recibió a un Snivy.
Ya se está haciendo de noche, y Hilbert y Dawn deciden quedarse en la siguiente ciudad, Accumula, para continuar su viaje al día siguiente. Justo cuando llegan al primer cruce importante de calles de la localidad, nuestros héroes deciden sacar a sus Pokémon.
—¡Muy bien, Pikachu! Más vale que estés lista, porque tú y yo compartiremos la tarea de desafiar a los líderes de gimnasio, ¡y sacar un boleto para la Conferencia Pokémon! —dice Hilbert alegremente. Pero mientras tanto, el nuevo Snivy de Dawn se empieza a portar mal con Piplup, pues el pequeño Pokémon verde aún siente que fue quien salvó el día, mientras que Piplup lo intenta callar.
—Los dos hicieron un muy buen trabajo ayer —les dice Dawn a sus Pokémon, tratándolos de calmar.
— ¿Siempre se van a portar así? —dice Hilbert, con una risa nerviosa acompañando sus palabras.
—A estos chiquitines les tengo que enseñar a comportarse.
—Por cierto, me dijiste que ibas a participar en un Musical en ciudad Nacrene, ¿no? Perdón pero sólo había escuchado de los Concursos, ¡y eso que los Musicales son algo de aquí! ¿Podrías explicarme en qué consisten?
—¡Con todo el gusto! Bueno, verás, a diferencia de los Concursos, los Musicales tienen un… —dice Dawn hasta ser interrumpida, pues justo en ese momento, un hombre vestido en lo que parece ser una armadura medieval detiene el paso de los dos, gritando frases como «Liberen a los Pokémon».
—¿¡Qué está pasando aquí?! —dicen Hilbert y Dawn al unísono.
—Nombre de la temporada: Pocket Monsters BW: Revolución—
—Opening: Best Wishes—
—Corte comercial—
—Primer Acto—
—Los Pokémon no están para el servicio de los hombres. ¡Ellos deben ser libres! —dice el hombre en armadura.
—¿Y quién se supone que es usted? —pregunta Hilbert, de forma un tanto desafiante.
—Soy miembro del honorable Equipo Plasma. Una honorable organización con el honorable propósito de liberar a los Pokémon de las sucias y malvadas garras de la humanidad —el hombre responde.
Inmediatamente después de esta conversación, el hombre llama a otros reclutas, quienes se llevan a los tres Pokémon, sin poder ser detenidos por Hilbert o Dawn, quienes se ven en la necesidad de perseguir a los reclutas hasta llegar a una plaza en el centro de la ciudad. La plaza está repleta de personas; en el centro de la multitud, hay una docena de miembros del Equipo Plasma parados sobre una tarima sosteniendo pancartas con diferentes eslóganes. Uno de ellos no está vestido en armadura; es un hombre de cabello largo, aparentemente teñido de un verde grisáceo, y con algunas arrugas en la cara. El está vistiendo una colorida capa, y parece ser quien está encargado del mitin.
—Urgimos al pueblo a que libere de la opresión humana a los Pokémon. Ésta es la honorable causa de nuestra organización. Entréguenos a sus Pokémon, ¡y así serán libres de toda esclavitud!—dice el hombre. Sobre la tarima, también vemos jaulas con Pokémon de todos tamaños, algunos en jaulas muy pequeñas para ellos. Entre ésos se encuentran los Pokémon de nuestros héroes.
Hilbert y Dawn cruzan por entre la multitud, y Hilbert le grita al hombre, diciéndole que «los Pokémon y los humanos han vivido en armonía por miles de años». Dawn lo acompaña diciendo que están contradiciendo sus afirmaciones, pues están metiendo a los Pokémon «liberados» en pequeñas jaulas. Tras esto, Hilbert demanda que le regresen a su Pikachu y a los Pokémon de Dawn, pero el hombre de cabello largo les dice que sus Pokémon ya han sido liberados de ellos. Esto enfurece a Hilbert, quien intenta abrir la jaula con su Pikachu mas unos tres reclutas lo toman de los brazos y se lo llevan a un callejón cercano. Ahí, ellos lo amenazan, diciéndole que no se le ocurra hacer nada para rescatar a sus Pokémon.
—¡Eso sí que no! Esperé mucho y estudié bastante para conseguir mi primer Pokémon, y no voy a dejar que nadie me lo quite —contesta Hilbert.
Uno de ellos saca a un Patrat, al que le ordena usar Mordida. No obstante, justo al momento en el que Patrat lo iba a morder, un hombre alto cubierto con una capa negra llega corriendo. Él toma a Hilbert de un brazo, y los dos escapan de ahí sin que los reclutas logren hacer nada para evitarlo.
—Corte Comercial—
—Segundo acto—
Dawn, quien regresó con la multitud, está muy preocupada por Hilbert. «No te preocupes, todo está bien», ella se repite a sí misma en su mente. Afortunadamente, instantes más tarde llegan Hilbert y el hombre encapuchado, quien les dice que vayan al Centro Pokémon que está a unas cuadras, y les pide que ahí lo esperen. Una vez adentro, Dawn y Hilbert comienzan una breve charla.
—Qué curioso. La Enfermera Joy de aquí es completamente diferente a las demás —dice Dawn.
—¿Tú crees? ¡Pero si todas las Joy son prácticamente idénticas! Tengo entendido que son primas o algo así —contesta Hilbert.
—Bueno, al menos son diferentes a las de Sinnoh
—Pues no he visto a las de Sinnoh, así que, sí. Por cierto, ¿no me ibas a contar sobre los Musicales Pokémon?
—Oye, si es cierto. Bueno, verás, en un Musical Pokémon los coordina… —intenta decir Dawn, pero es interrumpida, esta vez por la entrada del hombre encapuchado que rescató a Hilbert, y quien además trae consigo a los Pokémon de nuestros héroes.
—¡Muchas gracias por su ayuda! Mi nombre es Hilbert Black, y soy un entrenador novato de pueblo Nuvema.
—Yo soy Dawn Berlitz, y soy una coordinadora de pueblo Twinleaf en Sinnoh. ¡Le agradecemos mucho por salvar a nuestros Pokémon!
—Y perdón por la insistencia, pero creo que a los dos nos mata la curiosidad de saber su nombre y cómo fue que rescató a nuestros Pokémon. ¿Sería tan amable de decirnos, por favor? —le dice Hilbert al hombre, mostrando gran respeto. Sin embargo, el hombre sólo les dice que vayan al patio trasero del Centro Pokémon, donde hay un campo de batalla.
Una vez ahí, el joven se quita la capa y se presenta diciendo ser N, líder del Equipo Plasma, y que él le ordenó a sus súbditos que le dieran los Pokémon. Pese a haber recuperado a su nuevo Pikachu, Hilbert se vuelve a enfurecer. «¿Cómo puede ser que él esté detrás de esto?», él piensa. En ése momento nuestros héroes dejan las formalidades y comienzan a hablarle de «tú» a N. Dawn le pregunta por qué están liberando a los Pokémon, pero él le responde prácticamente lo mismo que les dijo el primer recluta que encontraron. Ella también se molesta por la respuesta nada efectiva, y los dos se quedan pensando en la razón de porqué les regresó sus Pokémon de todas formas. N, como si él les hubiera leído la mente, les dice que se los regresó porque sintió que ellos eran distintos a otros humanos, diciendo que «sus almas son más limpias», y que sintió una «fuerte conexión» entre ellos y los Pokémon al instante al que subieron a la tarima a defenderlos. Tras esto, N sorpresivamente reta a Hilbert a una batalla. Éste último no puede creer que lo haya retado alguien con ésa forma de pensar sobre los Pokémon, pero acepta de todas formas.
—No lo vayas a tomar como un albur, pero, ¿dónde están tus Pokébolas? —pregunta Hilbert
—La Pokébola es un símbolo de la opresión del hombre hacia los Pokémon. Yo no creo en capturar Pokémon en espacios tan confinados, fríos y deprimentes —le contesta N, confundiendo más a Hilbert.
Justo después de esto, N da un aplauso, y al momento, un Purrloin que estaba descansando en un árbol salta al campo de batalla, haciendo que Hilbert quede boquiabierto de la impresión. Él manda a pelear a su nueva Pikachu, a quien le pide que entregue «todo lo que tiene, pues es [su] primer batalla juntos». Dawn se sienta junto con sus Pokémon a apoyar a su nuevo amigo. Todo está listo para la batalla.
—Corte Comercial—
—Tercer acto—
La batalla comienza. N permite a Hilbert atacar primero, y él le pregunta a Pikachu si sabe usar Impactrueno, a lo que la Pokémon asiente y lo intenta usar en Purrloin, quien de alguna forma logra evadir y responde con Ataque de Arena. «No puede ser. Ahora Pikachu es quien tiene menor precisión», piensa Hilbert, pero él le asegura a N que Impactrueno igual está «casi asegurado» de impactar aún con baja precisión. No obstante, N ordena a Purrloin a seguir evadiendo y a seguir con su Ataque de Arena, hasta que la visión de Pikachu queda casi totalmente limitada, con mucha tierra cubriendo su cara, y ella se comienza a cansar también. Hilbert no puede creer que Pikachu no haya podido atinarle a Purrloin ni una sola vez. Para éste punto, Pikachu ya agotó sus Impactruenos, y un mero Arañazo de Purrloin es suficiente para causar gran daño sobre ella. Hilbert le pregunta si puede usar Gruñido, a lo que ella asiente, pero un segundo Arañazo es suficiente para dejarla fuera de combate.
—Mientras los Pokémon sean encerrados en Pokébolas… es imposible que puedan llevar una vida plena. Si quieres que tu Pikachu sea perfecta, ella tiene que ser libre primero —dice N.
—Prometo verlos de nuevo pronto. Y en nuestro próximo encuentro, quiero pelear contra los dos. Que les vaya bien en su viaje. Yo rezaré por su bienestar. Adiós —él termina, enunciando rápido y con un tono algo monótono, y se retira antes que Hilbert o Dawn le puedan contestar.
A continuación, Hilbert toma a Pikachu y la lleva adentro para que sus heridas sean sanadas; por fortuna, esas heridas no son tan graves como Hilbert pensaba, y la Enfermera Joy le entrega a Pikachu unos pocos momentos después. Él se siente aliviado de que Pikachu esté bien, y saca su Pokébola, pero, recordando lo último que dijo N antes de despedirse, decide guardarla y le dice a Pikachu que puede quedarse otro momento afuera, y le dice a Dawn que también debería sacar a sus Pokémon un rato, para que se conozcan mejor y jueguen antes de dormir.
—¡Pero qué día! —exclama Dawn.
—¡Y que lo digas! No puedo creer cuantas cosas han pasado. Acabo de empezar ayer mismo, ¡y ya sé lo que se siente meterse en problemas con mequetrefes dos veces! —responde Hilbert, quien vuelve a recordar que le había preguntado a Dawn acerca de los Musicales —Espero que ahora no te interrumpan —él continúa.
Y por fin, Dawn es capaz de terminar su respuesta (lo que dice Dawn es mostrado en pantalla como ayuda visual): «Mira, los Musicales son casi idénticos en formato a los Concursos. La primer gran diferencia es que en los Musicales hay que añadirle el encanto rítmico y auditivo a los ataques, aparte del encanto visual, y la segunda es que podemos ayudarnos usando escenografía y otras herramientas artificiales (sin abusar), mientras que en los Concursos todo depende del Pokémon. Y bueno, antes de cada Musical, los jueces suben a Internet la canción del primer round para que podamos ensayar. En el primer round, llamado round de appeal, los Pokémon tienen que seguir la canción con sus movimientos de acuerdo con su ritmo y humor. Luego, en el segundo round, hay una eliminatoria en la que los mejores del round de appeal pelean, igual que en los Concursos. Pero aquí, cada batalla lleva una canción distinta, y los Pokémon pierden puntos si ignoran la canción o se concentran sólo en derrotar al rival. El que gana el Musical gana un listón, también como en los Concursos. Todos los que consigan cinco listones podrán participar en el 'Gran Concierto', que es un torneo anual que se festeja en ciudad Nimbasa».
—Eh… sí… muchas gracias por aclarar mis dudas. —dice Hilbert, aliviado porque Dawn por fin terminó —Bueno, entonces hay que despertarnos temprano para partir a Striaton, y de ahí salimos a Nacrene para tu Con… digo, Musical —él concluye.
El narrador cierra el episodio diciendo que Hilbert deberá aprender más sobre las batallas, pues necesita afinar su habilidad a nivel de campo.
«¡Esta historia continuará!»
—Ending: GLORY DAY ~That Shining Day~—
—Lección del Professor Oak: Purrloin—
—Preview del siguiente episodio: "¡El reino del bosque! ¡Lillipup y la jauría!"
Hilbert: —¡Oh! ¿Pero qué están haciendo esos Pokémon?
Dawn: —¡Parece que es una jauría!
Hilbert: —Oye amigo, no puedes dejar que los otros Pokémon sean tan malos contigo.
Dawn: ¡Oigan! ¡Dejen de lastimarlo!
Hilbert: ¿Por qué no quieren a este Lillipup con ustedes?
¡No olviden ver el siguiente episodio!
«¡El reino del bosque! ¡Lillipup y la jauría!»
「みんなポケモンゲットだぜー!」
—Patrocinadores de Pocket Monsters BW: Revolución—
—Fin del episodio—
