Recogiendo al pequeño hombre, Nailah lo deposito sobre el sillón comprobándolo con sus poderes tranquilizándose saber que estaba completamente sano. Por lo que le dio una pequeña descarga de energía para despertarlo. Él se agito entre murmullos abriendo lentamente los ojos y entre parpadeos enfocó la vista en ella, mirándola en nuevamente en shock mientras su rostro se ponía totalmente rojo.

El tartamudeo algo que le fue imposible distinguir y rápidamente se puso de pie quitándose la bata para entregársela desviando la mirada de ella. Un poco confusa de su extraña actitud se puso lo que le ofrecía, recibiendo nuevamente sus ojos sobre sí. Él le llegaba hasta el hombro por lo que debía mirarla hacia arriba.

-No esperaba que despertaras tan rápido, no con esa herida.

-¿Cuánto tiempo estuve inconsciente?

-Dos días-Le respondió él con calma.

Dos días… entonces sus poderes no estaban tan mal si aún podía sanar a esa velocidad. Además si habían pasado esos días, significaba que Sef no la podía encontrar, aliviada atrajo al pequeño rubio en un fuerte abrazo, aplastando su cara en sus pechos sin darse cuenta.

Al soltarlo se separó lo suficiente para verlo, notando su rostro más rojo que antes.

-¿Estás bien?-Bilbo solo asintió-Quiero agradecerte por haberme ayudado, espero no haberte dado muchos problemas.

-No, está bien, de todas formas no suelo tener visitantes…inesperados.

-Lamento si interrumpí tu paz, no ha sido mi intención molestarte, ni tampoco a tu familia.

-No tengo familia aquí, vivo solo-Respondió Bilbo. Ella lo miro con sorpresa.

-Oh, es que al ver su casa yo creí…que tenía esposa eh hijos.

-No nada de eso, señorita…

-Nailah-Respondió cortésmente.

-Nailah…

-Solo Nailah, los dioses no tenemos apellidos-Explicó. Pero él la miro como si hubiese dicho alguna locura y ella estuviera demente. Con una mueca alzo la mano y haciendo un movimiento de muñeca todo a su alrededor cambio.

Bilbo jadeo con sorpresa al ver las nubes a su alrededor, rápidamente se agarró al brazo de Nailah al ver que no había suelo bajo sus pies, en cambio podía ver un montón de puntos luminosos que correspondían a las casas de la comarca.

-Le… le creo-soltó nervioso-¡Quiero volver!-Urgió. En un parpadeo estaban de regreso en la sala sin haberse movido ni un centímetro de donde estaban parados-Como… ¿Cómo es que estas aquí? ¿Cómo caíste en mi patio? Se supone que los dioses no son de esta tierra.

-No del plano mortal y hablando de tierra… ¿Dónde se supone que estamos?

-En la comarca-Ella le miro confusa.

-Jamás eh oído de tal tierra.

-Es uno de los lugares de la Tierra-Media, junto a bree…-Ella negó con la cabeza.

-No conozco tales lugares…-Soltando un suspiro se acercó a la ventana-Veo que me eh traído a otro mundo…-Por eso Sef no la había encontrado, quizá a que distancia estaba este mundo de la tierra o en qué tiempo. Por un lado era una gran ventaja, pero por el otro…

-¡Otro mundo!-Exclamó Bilbo con sorpresa acercándose a Nailah-Eso es imposible, cosas de libros, leyendas…

-Para un dios no hay límites de ese tipo-Contesto mirando la luna, tan similar a la de la tierra. Apartándose de la ventana se giró a él y tomando su mano se sacó el collar que poseía para depositarlo en la palma de su mano-Acéptalo como un pago por mi estancia aquí, me quedare solo el tiempo que me tome recuperar el suficiente poder para marcharme. Te aseguro que no será mucho lo que me quede.

-No puedo tomar esto-Respondió Bilbo intentando devolvérselo, el objeto se veía muy costoso y valioso, de seguro debía ser importante para ella. Nailah tomo el collar y lo puso alrededor del cuello del hobbit.

-Acéptalo, es justo. Además no es collar común, te brindara protección cuando este es en peligro. Es lo menos que puedo darte, después de ocuparte de mí, siendo una total desconocida, tal noble gesto merece una recompensa… Por ciento ¿Cómo te llamas?-Preguntó con una sonrisa, al haberse olvidado de preguntarle el nombre.

-Bilbo bolsón, un hobbit de la comarca-Respondió Bilbo cortésmente.

-¿Un hobbit? Jamás había oído de ello y bueno, claramente eres el primero que veo.

-¿Entonces no hay hobbits de dónde vienes?-Pregunto Bilbo desconcertado-Nailah solo negó con la cabeza en respuesta. Ella extendió las manos y tomándole la cabeza le examino las orejas, el hobbit sonrojado, jadeó estremeciéndose cuando Nailah se las toco. Pues esa parte era la más sensible que un hobbit podía tener.

-Casi podrías pasar por elfo, pero eres demasiado pequeño-Soltándolo él reaccionó retrocediendo con una tos.

-Eh sido descortés ¿Puedo ofrecerte algo? Algo de beber, comida, un baño…

-Todas, si no te molesta.

-Claro que no, ¿Cuál quieres primero?

-Comida-Bilbo asintió eh inmediatamente la llevo a la cocina, haciéndola sentarse frente a la mesa, para servirle leche, algunos dulces y trozos de tarta que había preparado temprano en la mañana-Esta delicioso-Dijo Nailah con un gemido, comiendo un trozo de pan dulce con los dedos.

Bilbo medio hipnotizado la vio chuparse los dedos mientras se comía los restos del pan, tomándolo dentro de sus rosados labios. Nunca había mirado una mujer de esta forma, pero no podía evitarlo, ella era hermosa, mujeres como ella no se veían por aquí. Tenía el cabello largo y tan negro como la noche, unos ojos amarillos como la llama de una vela y su piel saludable de un sedoso color canela. Totalmente opuesta a los hobbit, que eran de piel lechosa y cabello rizado.

-Tengo curiosidad sobre como llegaste aquí, dijiste que debías recuperar tus poderes ¿Toma mucho de eso venir hasta aquí?

-No en realidad… en el momento en que me transporte a este mundo mi hermano estaba a punto de asesinarme-Respondió tensa viendo en el rostro de Bilbo completa sorpresa-No pensé a donde ir, solamente use mi poder para salir de ahí-Tomó la taza y bebió un trago de leche tibia.

-¿Por qué quería tu propio hermano asesinarte?

-Él es un semidiós. Hijo una dios y una humana, somos medio hermanos por parte de padre. Mi hermano por no ser dios completo siempre tuvo envidia y quiso ser mejor, por eso comenzó a robar los poderes de los dioses menores con la ayuda de objetos divinos. Está demasiado obsesionado y no pude detenerlo, robo la mayoría de mis poderes eh intento matarme para obtener el resto, pero pude escapar a tiempo.

-Si vuelves… acabara contigo.

-Tengo que correr el riesgo, no puedo quedarme aquí y refugiarme como una cobarde. Eh luchado mucho en mi vida, no me retirare ahora

Bilbo no podía decir que la entendía, nunca había peleado en su vida, estas tierras eran tan pacíficas, que la guerra ni la lucha llegaban hasta aquí.

-Puedes quedarte todo lo que quieras, la casa es grande así que no hay problema, como ya sabes no hay nadie más aparte de mi viviendo aquí.

-Te lo agradezco Bilbo Bolsón-Dijo Nailah con sincero agradecimiento.

-Solo Bilbo está bien, no es necesario la formalidad-Rápidamente Bilbo contesto, haciendo que ella solo asintiera con una sonrisa. Con el corazón extrañamente acelerado, él se puso de pie-preparare tu baño. Vuelvo enseguida-Dicho eso se retiró rápidamente.

Nailah no pudo evitar sonreír extensamente al ver a Bilbo tan nervioso, era una criatura realmente tierna.