Capítulo 3
La primaria y el primer año de secundaria transcurrieron muy rápido para mí, era muy sencillo para mí cumplir con mis deberes escolares ya que no tenía planes con amigos... Ni amigos. Lo único extraordinario que se me ocurrió hacer fue unirme al club de fútbol de la escuela, las únicas conversaciones que mantenía con mis compañeros se trataban de las estrategias en el campo de juego. A mis 14 años ya habían dejado de interesarme las figuras de acción, mi perspectiva del mundo y de la vida eran diferentes, me sentía atraído por lo misteriosas que eran las presencias sobrenaturales de la famosa arboleda, y las de cualquier otro lugar donde las notaba; pero no podía permitir que mi introspección privara a Sakura de apreciar la belleza de las cosas buenas que tiene la vida, no con esa alegría constante que siempre la ha caracterizado, así que decidí marcar algo de distancia entre nosotros, sabía que ella era capaz de conocer gente nueva y hacer amigos, merecía seguir viviendo una infancia feliz.
Supe que fue la mejor decisión la primera vez que vio el retrato de mamá, y preguntó quién era, la primera reacción que tuve fue de frustración, porque de los 2 yo sería el único que la recordaba, pero luego me alivié porque no tenía recuerdos del dolor que todos sentimos en el momento en que la perdimos. Mi padre le habló de ella con los recuerdos más felices que tuvimos todos juntos, y le habló de su partida como me dijo a mí una vez, ella lo tomó muy bien, y asumió que la fotografía del portaretrato era una forma de recordar que ella desde arriba nos cuida, y desde ese entonces saluda a la fotografía cada vez que un día nuevo inicia. No dejaba de querer a mi hermana por esa distancia que creé entre nosotros, al contrario, lo hice por el bien de ambos, tenemos personalidades distintas y el derecho de ser como somos, pero cada vez que la veía recordaba los domingos que pasábamos jugando juntos; no tenía intenciones de llenarla de tristeza con mi nostalgia pero de alguna forma quería mantener ese recuerdo, en mi mente y en la suya, por lo que decidí llevar el "juego" a otro nivel: las bromas.
Esa costumbre empezó el primer día de escuela de Sakura, el 1º Grado de primaria, ella estaba muy emocionada por ir, al bajar con el uniforme puesto para darnos los buenos días se podían escuchar sus pasos ruidosos en la escalera, se me venía a la mente la imagen de ella cubierta con la toalla gigante pisando lo que tenía en su camino, hasta que finalmente llegó a la sala.
Sakura: ¡Buenos días papá! ¡Buenos días hermano! (Sonríe y se dirige a la fotografía) Buenos días mamá...
Touya: Creí que era un monstruo el que bajaba, tus pasos suenan como si bajara un dinosaurio. ¿Vas a atacar a la Primaria Tomoeda en tu primer día de escuela?
Sakura: No... (Hace puchero) Yo no soy un monstruo hermano...
Touya: ¿Segura? Porque a los monstruos se le caen los dientes como a ti
Fujitaka: Entonces Touya también sería un monstruo porque a él se le caían los dientes cuando tenía 7 años como tú, Sakura.
Sakura: (Se ríe)
Fujitaka: (Se dirige a Touya) En lo que terminemos de desayunar irás con Sakura a la Primaria Tomoeda, como es su primer año en la escuela debe ir aprendiendo a llegar allá y saber cómo regresar a casa. Durante este semestre irán y regresarán juntos. ¿Entendido?
Touya: (Asiente con la cabeza) Sí.
Fujitaka: (Coloca los platos con el desayuno encima de la mesa del comedor)
Familia Kinomoto: (Juntan las manos al mismo tiempo) ¡Gracias por la comida!
Desayunamos y luego ambos nos fuimos caminando para la escuela, cuando llegamos ella caminaba con mucha timidez. Sujetaba mi mano muy fuerte, y me miraba con una expresión de no querer soltarme... Recuerdo haber creído que ella no querría entrar allí, y que sería necesario brindarle mi apoyo para que pudiera avanzar con valor en ese momento. Habría hablado brevemente con Sakura antes de que fuera a su aula, utilizando las palabras que hace tiempo la calmaron - Oye, descuida, pase lo que pase todo va a estar bien, recuérdalo siempre ¿de acuerdo? Siempre, cada vez que tengas miedo o sientas que estás en problemas, te va a ir bien hoy y todo el año, vas a tener muy buenas amigas y vas a sacar buenas calificaciones, sólo debes poner atención a las clases... - lo repetí en mi mente esas palabras varias veces para asegurarme de decirlo con la mayor seguridad posible, ella se habría calmado, pero yo, sin querer dejar a un lado las bromas entre nosotros, habría continuado - Y durante la hora del almuerzo pisas a todos como el enorme monstruo que eres -. - ¡No soy un monstruo hermano! - seguramente habría replicado ella... No me habría molestado tener que dejar a un lado la distancia entre nosotros, por el hecho de estar allí cuando mi hermana me necesitaba, siempre estaré allí cuando ella me necesite.
No fue necesario alentarla, en lo que encontró a un grupo de niñas de su tamaño me soltó y me dijo - Gracias por acompañarme hermano, voy a mi salón de clases - . - Te espero en la puerta a las 3p.m. ¿entendido? - respondí con seriedad para que ella fuera sensata dentro de su euforia. - Sí - respondió, y siguió avanzando... Pero yo no quería soltarla, era muy duro para mí aceptar que mi hermana pequeña estaba creciendo, pero no podía detenerla en un paso importante como ése... Sin embargo, en cuestión de segundos me fui corriendo a la Secundaria porque iba a llegar tarde si no me daba prisa; en una semana ella se adaptó muy rápido a la escuela, se hizo amiga de 3 niñas: Sasaki, Mihara y Yaragisawa; no me sé sus nombres pero ella sí. Ese semestre pasó muy rápido para los 2, supongo que a ella le hacía feliz estudiar, aunque me pedía ayuda con algunos contenidos de matemática no mostró gran queja, me aliviaba saber que cada día regresaba a casa con una sonrisa y dando sus pasos ruidosos en la escalera cuando iba a su habitación, eso me permitía enfocarme en mis actividades escolares... Y hacerle la típica broma del "Monstruo" cuando me desocupaba.
Mi rutina de vida cambió al saber lo que es el Amor de pareja, el siguiente semestre de ese año escolar cuando conocí a Kaho Mizuki, nunca olvidaré la presencia extraña que sentí en aquél árbol, al aparecer ella y que afirmara percibirla también me pareció una señal del más allá, como tenía 1 año y medio sin ver el alma de mi madre creí que era su otra forma de comunicarse conmigo, no tuve la certeza pero me agradaba creerlo. Es una mujer grandiosa, no sólo por su habilidad sobrenatural de sentir presencias inusuales además del don de predecir el futuro, sino por la pureza de su ser, cuando se despidió de repente sin presentarse y me aseguró que nos veríamos al día siguiente era la primera vez que me sentía intrigado y emocionado por que el día siguiente llegara para saber más de ella, me agradaba en serio y tenía el momento en que nos conocimos repitiéndose en mi mente, una risa se me escapó incluso. Al llegar a casa Sakura me saludó como de costumbre - ¡Hola hermano, te estaba esperando! - y olvidé bromear con ella, la saludé amablemente - Hola Sakura, supongo que te fue bien en la escuela hoy, qué bien -. - ¿Hoe? - pude darme cuenta de eso cuando ella respondió - Te ves más contento que de costumbre y ni siquiera me has dicho... - la miré fijamente, esperé a que ella terminara la frase pero la cortó - Olvídalo, qué bueno que estés contento hoy - era verdad, lucía más contento que cuando llamo "monstruo" a mi hermana, comprendí que algo cambió dentro de mí ese día, y se debía a algo positivo.
Me sorprendió encontrarla al día siguiente en mi aula de clases como Aprendiz de Maestra, tuve una sensación de alegría mezclada con amargura: la había vuelto a ver, y se dedicaba a formarse para la docencia, lo percibí como otra señal del destino porque me recordaba a la historia de amor de mis padres; mamá era una estudiante cuando conoció a papá que es profesor, pero ella estaba en preparatoria y él trabaja en una universidad, no como Kaho y yo, ella era mi docente, temporalmente, sólo habría una relación estricta de respeto entre nosotros, me torturaba saberlo mientras contemplaba su belleza en cada palabra que pronunciaba mientras enseñaba el contenido del día... Confirmé mis sentimientos por ella al salir de la escuela, me retiré con frustración y caminé hacia la arboleda donde se encuentran las presencias sobrenaturales (donde conocí la Carta que se hizo pasar por Sakura años después), necesitaba la compañía de seres que significaran algo especial para ambos, me hacía sentir mejor saber que al menos una cosa nos unía de manera inigualable. - Te dije que nos veríamos pronto - volteé y allí estaba ella de pié con su expresión sonriente dirigiéndose a mí, era su compañía lo que más anhelaba en ese momento y se me había concedido ese deseo, allí tuvimos una charla breve que inició cuando ella se sentó a mi lado.
Touya: ¿Sabías por mi uniforme que nos íbamos a ver hoy?
Kaho: Supe en qué escuela ibas por el uniforme que llevas, pero no podría saber hasta en qué salón estabas.
Touya: Entonces... ¿Cómo supiste que nos volveríamos a ver?
Kaho: Simple presentimiento
Touya: C-claro, simple presentimiento
Kaho: Tú tampoco sabrías qué contestar si te preguntan por qué puedes ver cosas que otros no pueden, ¿cierto?
Touya: P-pues sí...
Kaho: Ahora sí, vamos a presentarnos...
Touya: Mi nombre es Touya Kinomoto
Kaho: Y yo soy Kaho Mizuki. Estoy segura de que nos vamos a llevar muy bien.
Touya: ¿Eso también es un simple presentimiento?
Kaho: Así es... Pero más que nada también es mi deseo...
Es parte de su encanto la forma en cómo se expresa, podía quedarme todo el día contemplando sus ocurrencias, pero era inevitable finalizar la charla con una despedida, me prometí a mí mismo confesarle mis sentimientos el último día de sus prácticas, finalmente tenía una meta que llenaría mi existencia una vez que la cumpliera: hacerle saber cuánto la quería. Mi padre tiene una habilidad innata de percibir mis sentimientos y los de Sakura, siempre está pendiente de ambos, pero hasta esa fecha no tenía motivos para indagar de más, hasta que llegué a casa después de esa charla.
Touya: Ya llegué.
Sakura: ¡Hermano! ... Oye, ¿por qué estás sonrojado?
Touya: (Niega con la cabeza) Son ideas tuyas, debe ser que ya aprendiste a usar la visión infrarroja que tienen los monstruos.
Sakura: ¡Que no soy un monstruo! (frunce el ceño y empuña la mano derecha)
Fujitaka: Hola Touya.
Touya: (Hace una reverencia) Papá.
Fujitaka: Luces diferente, como si algo te hubiera cambiado la vida... Desde ayer noto que estás así, pero es un alivio saber hoy que es por algo positivo.
Touya: Sí. Lo es (se sonroja más).
Sakura: ¡Voy a hacer la cena! Prepararé filete asado, porque sé que es tu favorito hermano.
Touya: Apenas viste ayer cómo lo preparé ¿segura que podrás cocinarlo?
Sakura: Sí podré, hoy es un día especial para ti y quiero que te sientas a gusto (sonríe). Prometo que tendré cuidado (se va a la cocina).
(20 minutos después)
Touya: Apenas preparó 2 platillos y se cree una chef.
Fujitaka: Es tan graciosa, y entusiasta. Últimamente estás actuando como ella... Háblame de esa persona, debe ser muy especial.
Touya: ... (se queda mudo por 3 segundos) ¿Cómo supiste que era por eso?
Fujitaka: Porque tenía esa misma expresión cuando conocí a tu madre, estoy seguro de eso porque me ví en un espejo poco después... Lucía muy gracioso (suelta una risa)
Touya: (Suspira) ... Su nombre es Kaho Mizuki, es Aprendiz de Maestra en mi escuela, da clases en mi salón desde hoy... La conocí ayer... Es tan hermosa, inteligente, misteriosa... Algo despistada porque suele olvidar los nombres en ocasiones, en eso me recuerda a mamá... Creo que tenemos una conexión cuando hablamos, porque nos comprendemos... Pero no puedo decirle lo que siento aún, debo esperar.
Fujitaka: Cuando finalice las prácticas puedes decírselo... Ojalá seas correspondido. Tú y Sakura merecen encontrar a las personas que puedan amar y les correspondan, es una de las cosas que deseo para ustedes.
Touya: (Frunce el ceño) Es muy pronto para que Sakura piense en el Amor... La única relación con la que puede lidiar ahora es con las matemáticas...
Fujitaka: Sí es muy pronto, cierto, pero cuando sea el momento llegará. Mientras tanto serás el padrino de su relación con las matemáticas, te felicito por haberla ayudado con eso.
Touya: Gracias...
Fujitaka: Me hace feliz saber que quieres mucho a Sakura y la proteges (sonríe). Ella también te quiere mucho.
Touya: Lo sé (sonríe un poco)
Sakura: ¡Ya está listo! (Sirve los 3 platos de filete asado en la mesa)
Fujitaka: Debe estar delicioso
Touya: Nada mal... Para haberlo cocinado un monstruo.
Sakura: No soy un monstruo, los monstruos no cocinan.
Familia Kinomoto: (Juntan las manos al mismo tiempo) ¡Gracias por la comida!
Estuve pensando en cómo le confesaría lo que sentía por ella durante meses; no era sencillo para mí darle simplemente los "buenos días" o despedirme porque estaba esa sensación en mi pecho que me paralizaba, luchaba contra ello cada día para no ponerme en evidencia y apenas lo lograba suspiraba del alivio. El día en que Kaho finalizó las prácticas fue mi último día de clases por ese año escolar; me sentí un poco más tranquilo al recordar que pronto dejaría de estar así, ella se despidió de todo el salón - Jóvenes, como saben hoy finaliza su año escolar, y así también mis prácticas como Aprendiz de Maestra. Fue un placer haberles dado clases, son unos estudiantes muy aplicados y los felicito por haber culminado exitosamente sus evaluaciones, tengo el presentimiento de que todos continuarán así - . Durante el semestre utilizó su don de predecir para orientar a algunos estudiantes con dificultades en un contenido específico, les daba técnicas de aprendizaje para que dominaran el tema y funcionó, tenían buenas calificaciones, todos mis compañeros tienen muy buen concepto de ella y supe que la extrañarían. Al salir del aula me devolví para buscarla, pero cuando volteé me fijé que no había nadie, sólo estaban los pupitres, el escritorio, los estantes y la pizarra donde había un dibujo hecho con tiza de un árbol, y una oración escrita: "Dímelo al atardecer".
No podía creer que ella estaba al tanto de mis intenciones, aunque entendí que me quería citar en el lugar donde nos vimos por primera vez. Borré todo lo que estaba allí y salí de la escuela rápido, agradecí al cielo por que le hayan tocado a Sakura los deberes del hogar ese día y llegué a casa rápido para darme un baño, cambiarme de ropa y salir de nuevo. - ¡Hola hermano! - gritó emocionada y la interrumpí - No puedo hablar ahora, en la noche hablamos, sigue limpiando - . - De acuerdo... - se resignó, yo tenía mucha prisa y al mismo tiempo quería tomar todo con calma para pensar en lo que debía hacer cuando nos viéramos, mientras me vestía una pregunta llegó a mi mente "¿Y si ya sabe lo que siento por ella?", me preocupé por un momento, hasta que recordé una de las charlas que tuvimos, un día que me tocó ser el encargado del salón le pregunté cómo eran esos presentimientos - A veces me hago preguntas sobre el futuro o quiero averiguar algo y la respuesta viene a mí, como una certeza... Aunque es algo limitado, hay temas en los que no logro predecir con exactitud - . - ¿Como cuáles? - quise saber - No puedo averiguar los sentimientos de las personas, ni conocer su esencia, por ejemplo - me pareció un dato curioso, y muy útil - en ese aspecto soy como los demás, y como tú - sonrió y continuó - tampoco puedo tener información sobre el pasado o futuro cuando son muy lejanos, debe ser lo más cercano posible al presente... - los pasos ruidosos de Sakura devolvieron mi mente al presente, terminé de alistarme, salí y llegué a tiempo en el lugar acordado, aquél árbol con la presencia sobrenatural que seguía latente.
Allí estaba la mujer de cabello rojizo que lograba ponerme nervioso, mirándome fijamente y sonriendo cuando me acerqué a ella.
Kaho: Sabía que llegarías a tiempo.
Touya: Qué bueno, porque creí que no lo lograría...
Kaho: Vamos a dar un paseo por aquí, habrá una puesta de sol increíble pronto.
Touya: De acuerdo... (sonríe un poco)
(Ambos caminan lentamente, uno junto al otro)
Touya: Tengo algo importante que decirte... (Baja la mirada) Pero creo que ya lo sabes.
Kaho: Así es.
Touya: ¿Desde cuándo lo sabes?
Kaho: Desde hace un mes. Cuando me diste los buenos días me vino a la mente el momento donde me decías que tenías algo importante que decirme.
Touya: ¿Y cuándo te vino a la mente el atardecer?
Kaho: Hace una semana. Eres un muchacho muy curioso (le da dos palmaditas en el cabello a Touya).
Touya: Lo sé (baja la mirada). ¿Sabes lo que te voy a decir?
Kaho: No, y no saberlo me hace pensar en lo que podría ser... Tenía tiempo sin estar en la incertidumbre, hasta que te conocí.
Touya: (Se sonroja) Y yo... (toma las manos de Kaho) Yo... Tenía tiempo sin sentirme vivo... Hasta que te conocí.
Kaho: (Se sonroja)
Touya: (Suspira) Lo que quiero y necesito decirte Kaho... Es que te quiero... No sólo como amiga, aunque seas la primera amiga que he tenido... Lo que siento por ti es algo más que amistad... Me encantas, incluso con tus misterios... Quisiera que fueras mi novia.
Kaho: (Pone una mano en la mejilla de Touya) También me encantas. Nunca me había gustado tanto alguien hasta que llegaste tú, y ahora que ya no soy tu maestra puedo admitirlo sin sentirme culpable... Y sí, acepto ser tu novia.
(Ambos se abrazan)
El año de mi noviazgo con Kaho fue uno de los mejores años de mi vida, mi día a día tenía un mayor significado porque estaba con ella, siempre me sentí bendecido por mi familia y por la felicidad de Sakura, pero era la primera vez que me sentía afortunado por algo que me ocurría únicamente a mí. La mayoría de las veces que conversábamos los temas eran de eventos sobrenaturales, el pasado de ella, lo que viví cuando era niño antes y después de perder a mi madre, le hablé de mi relación con mi padre y mi hermana... Me sorprendía que algunas cosas que le contaba ya las sabía, pero ella disfrutaba conocer mi historia viniendo de mí, porque fortalecía la confianza entre nosotros; la otra parte del tiempo disfrutábamos de la compañía mutua en silencio. Creí que estaríamos juntos por siempre... Pero no fue así.
Un mes después de que cumplimos un año de novios ella empezó a comportarse de manera extraña, intuí que quería decirme algo importante, un sábado en la tarde después de la escuela le escribí una carta, citándola en el Templo Tsukimine, con la frase que una vez utilizó conmigo "Dímelo al atardecer" , ella accedió. Esperaba un anuncio ajeno a nuestra relación, algo referente a la docencia, quizás, cualquier cosa menos algo que significara el fin de nuestra relación.
Kaho: Touya, hay algo que debo decirte, y lamento tener que hacerlo, pero prometimos ser sinceros uno con el otro ¿cierto?
Touya: Por supuesto... Me extraña lo que dices ¿qué es?
Kaho: Bueno... Debo irme del país.
Touya: ¿Qué?! ¿Por qué?
Kaho: Para estudiar.
Touya: ¡Te vas a otro país para estudiar! (Se tapa la cara con una mano mientras niega con la cabeza) ¿Cuándo?
Kaho: Mañana.
Touya: ¿Po-por qué tan de repente?!
Kaho: No fue de repente, ya sabía que tendría que irme desde hace 2 meses.
Touya: (Frunce el ceño) ¿Por qué no me dijiste nada?
Kaho: Si te hubiera dicho, te habrías preocupado mucho y no quería que estuviéramos deprimidos por eso y echar a perder el tiempo que nos quedaba
Touya: Para el caso, es lo mismo...
Kaho: Ya pasó 1 año desde el último día de mi práctica en tu escuela, recuerdo que me dijiste a la salida de clase que me querías. Desde ese día ya pasó un año siendo novios (se recuesta del hombro de Touya)
Touya: Hmmmm...
Kaho: Me divertí los días que pasamos juntos... Me hiciste tan feliz porque yo también te quería mucho
Touya: ¿Por qué hablas en tiempo pasado, como si ya no me quisieras?
Kaho: Porque ya es, hay que dejar todo esto atrás, para que podamos terminar bien (toca con una mano la mejilla derecha de Touya)
Touya: (Se aleja un poco) Pe-pero ¿por qué?
Kaho: Porque... Cuando volvamos a vernos tú querrás a alguien más que a mí
Touya: Imposible... Para empezar tú no predices ni conoces los sentimientos de las personas, me lo dijiste. Además... No creo que pueda querer a alguien más que a ti, no quiero dejarte ir.
Kaho: Desde que empezó nuestro noviazgo mi don se ha vuelto más poderoso, puedo predecir con mayor facilidad... Y desde hace 2 meses he tenido sueños muy vívidos sobre lo que ocurrirá en nuestras vidas de ahora en adelante...
Touya: ¿Y qué hay de ti? ¿Qué te depara el futuro?
Kaho: Yo... En mi viaje conoceré a alguien más, que tiene una misión importante para mí... Y esa persona será la que más querré en este mundo
Touya: Sigo sin creer que de repente haya aumentado tu poder así como así
Kaho: También me cuesta creerlo, es como si alguien más utilizara su magia para hacerme ver lo que ocurrirá... Pero no conozco a nadie más, además de mi padre, que sea capaz de ello... Aún
Touya: Hmmmm... Si necesitas dejarme para cumplir esa misión tan importante... Supongo que tendré que dejarte ir... Te extrañaré mucho
Kaho: Yo también te voy a extrañar... Pero descuida, nos veremos muy pronto, lo sé
Touya: ¿Ah sí?!
Kaho: Pues sí. Volveremos a vernos cuando estés en 2º año de preparatoria, allí regresaré a Tomoeda.
Touya: (Baja la mirada con el ceño fruncido) Bueno, entonces éste es el adiós. Que tengas una buena vida (da la vuelta y se va)
Kaho: Adiós Touya...
No recuerdo cómo regresé a casa, estaba demasiado triste para fijarme, caminaba por inercia. Cuando llegué lo único que hice fue sentarme en el sofá y quedarme allí mirando el televisor sin encenderlo, śolo contemplándolo... No me importaba cambiarme de uniforme ni averiguar quién más había llegado aparte de mí, percibía los sonidos como zumbidos, tenía un vacío en mi corazón por el rompimiento. Estaba conociendo el despecho, y no me agradaba para nada. Repasaba lo que habíamos dicho Kaho y yo en la conversación que le dió fin a lo nuestro y mi única reacción era la incredulidad. Me negaba a creer que de repente ella empezó a tener sueños vívidos de nuestro futuro por separado, mucho menos a aceptar que yo conocería a alguien que querría más que a ella ¡Creía que estaba loca! Y que era una excusa absurda para irse de Japón y querer conocer a alguien diferente a mí porque al parecer yo ya no le gustaba. Tenía mucha ira, por el dolor que ella me causó al dejarme. Minutos después los pasos ruidosos de Sakura me ensordecían a tal punto de cubrir mis oídos con las manos, no quería saber de nada ni de nadie...
- Hermano, llegaste antes... - mi hermana se fijaba en mi cara de pocos amigos con los oídos cubiertos - ¿Te sientes bien...? - yo la miraba fijamente con el ceño fruncido para que entendiera que quería estar solo, no tenía ganas ni de hablar - si quieres te preparo algo... Un filete asado tal vez... - cada palabra que pronunciaba aumentaba mi ira hasta que no pude más y grité - ¡No quiero nada Sakura, vete! ¡Aléjate, quiero estar solo! ¡Nada de lo que hagas me hará sentir mejor! Vete ya... - comprendió que algo malo me pasaba, dió la vuelta y se fue a la cocina lentamente.
Horas después, cuando llegó mi padre vio a Sakura soltar algunas lágrimas mientras cocinaba, le preguntó qué le pasaba y contestó, en voz baja para no molestarme - Mi hermano me gritó, dijo que quería estar solo... Debe sentirse muy mal, pero no quiere decirme qué tiene... - eso lo preocupó y se acercó a la sala para buscarme.
Fujitaka: Touya aquí estás... Luces fatal ¿Qué tienes?
Touya: Papá... Lamento haberle gritado a Sakura...
Fujitaka: Sé que no sueles así con ella, pero si algo malo te ocurre no debes pagarlo con ella que no tiene la culpa. Se preocupa por ti y lo sabes... Ahora dime ¿qué pasa?
Touya: Kaho... (Bajó la mirada) E-ella m-me d-dejó (soltó una lágrima)
Fujitaka: Lo lamento hijo (le da un par de palmadas en la espalda a Touya)... ¿Y te dijo... Por qué?
Touya: P-porque se irá de viaje... Y cree que pronto conoceremos a otras personas... Dijo que quería que termináramos bien... (niega con la cabeza)
Fujitaka: Touya, el futuro es incierto. Si necesita hacer ese viaje y está segura de que no podría mantener una relación a distancia tal vez fue buena la decisión que tomó.
Touya: Pero... ¿Por qué no quería luchar por lo nuestro...? No lo entiendo... Me aseguró que pronto yo querría a alguien más que a ella
Fujitaka: Tal vez es lo que desea para ti... Está bien que la extrañes, tómate el tiempo necesario para superar el despecho; pero recuerda que una relación es de 2, y si ella creyó que lo mejor era separarse debes aceptarlo... Además, yo también creo que conocerás a alguien que no sólo querrás más que a ella, sino que estará dispuesto a luchar por estar juntos sin importar las dificultades.
Touya: Ya no sé qué creer, pero muchas gracias por tus palabras.
Fujitaka: De nada, sabes que aquí estaré siempre para ti.
Touya: Ah, por cierto, no le comentes a Sakura de mi historia con Kaho ni lo que me ocurrió hoy, por favor. Yo se lo contaré algún día, pero ahora no quiero preocuparla más de lo que está.
Fujitaka: Está bien (sonríe)
Poco después estaba Sakura caminando de puntillas hacia nosotros para evitar hacer ruido y nos dijo en voz baja - La cena está lista - . Los 3 nos dirigimos a la mesa del comedor, ella nos sirvió un filete asado a cada uno, al servir el mío me dirigió la palabra cuidadosamente - Hermano... - respondí con mejor disposición - ¿Sí? - y lo que dijo después me dejó con un nudo en la garganta - No te preocupes, pase lo que pase todo va a estar bien, ya lo verás... Te sentirás mejor pronto - la miré con ternura mientras aguantaba mis lágrimas, ni siquiera ese día quería que me viera llorar, pero saber que esa certeza permanece dentro de su ser era lo que más necesitaba, y para que ella notara que me hizo sentir mejor sólo podía contestar una cosa - Muchas gracias, monstruo - ella sonrió y agradeciendo por la comida cenamos. El apoyo de los 2 me ayudó a sobrellevar esa tristeza, y aunque superé a Kaho en 6 meses aún tenía la certeza de que no querría a alguien más que a ella, estaba convencido de que sus predicciones estaban erradas... Afortunadamente no fue así.
Nota de la Autora: Muchas gracias por la espera, seguramente notarán que agregué algunas escenas del Manga donde conversan Kaho y Touya (y aclaro aunque esté de más: los derechos del Manga les pertenecen a CLAMP). Pronto hablaré de Yukito y de Syaoran, quería hablar antes de la experiencia de Touya con Kaho porque fue su primer Amor, y ya saben, "el primer Amor nunca se olvida", entenderán que Sakura no intervino mucho en su historia romántica porque ella no conoció a Kaho hasta que se volvió su maestra. ¡Rewiews porfa!
