Capítulo 6

El día siguiente a aquél en el que el mocoso apareció en la vida de mi hermana noté algo diferente en la actitud de Sakura al bajar las escaleras para desayunar. Sus pisadas eran imperceptibles, de no haber sido por la habilidad que tenía de detectar la cercanía de las personas no habría volteado al llegar ella a la sala. - Buenos días - su tono de voz sonaba algo apagado, fruncí el ceño de la preocupación, mi padre también se percató de su actitud. - Buenos días Sakura, el desayuno está listo - le dijo él, con la esperanza de que se equivocaba. Ella juntó las manos y agradeció por la comida con ese mismo tono. - ¿Todo bien hija? - volvió a preguntar papá. - Sí papá, es sólo que no descansé muy bien - respondió mientras comía lentamente. "No descansé muy bien", sí, ¿cómo no? En muchos otros días ella durmió por pocas horas y despertaba con buen ánimo igual. No era alegre como de costumbre, y sabía cuál era la razón. Mocoso tonto. ¿Cómo se atrevió a tratarla así el primer día que él pisó la escuela? Me caía mal. Aún me cae mal. No entendía por qué mis sueños me indicaron una vez que ese niño impertinente se creería digno de merecer los sentimientos de MI MONSTRUO. - Oye, voy a esperar a que termines para acompañarte a la escuela - le dije a Sakura, pareciendo indiferente - ¿En serio? ¿Yukito no te está esperando para irse juntos a la preparatoria? - me preguntó, incrédula. - No, a él le toca hoy asear el salón. Come rápido o llegaremos tarde - respondí con naturalidad.

Cuando ella terminó de desayunar papá nos entregó el almuerzo y se despidió de nosotros. Mientras íbamos a nuestras escuelas intenté distraerla de sus pensamientos, mientras menos recordara a ese niño, mejor. - ¿Entonces por fin aprendiste a desactivar tus habilidades monstruosas? - sonreí un poco. - ¿Hoe? - contestó ella sin lograr comprender. - Tus pisadas eran muy silenciosas esta mañana, apenas me di cuenta que bajaste - supe que logré algo positivo porque su reacción fue una risa incómoda en lugar de enojo. - Ya veo... - respondió por fin. El resto del camino estuvo silencioso pero me sentí mejor al notar que ella se alegraba un poco más al rodar con los patines. No es que subestime su fortaleza, pero mi sentido de sobreprotección actuaba esa mañana. Poco antes de dejarla en la escuela le recordé que estaría trabajando y que nuestro padre estaría afuera hasta tarde, ella asintió como de costumbre y eso me tranquilizó. Seguí hasta la preparatoria y llegando al salón encontré a Yuki limpiando la pizarra.

Yukito: Hola, buenos días Touya

Touya: (Suspira con los ojos cerrados) Buenos días Yuki.

Yukito: ¿Por qué esa cara? ¿Todo bien?

Touya: Sakura... (Desvía la mirada) Estaba algo triste hoy

Yukito: ¿Y sabes a qué se debe?

Touya: ¿Recuerdas a... Al mocoso, digo, al niño nuevo? (Sacude su cabeza)

Yukito: Sí

Touya: No me agrada. Ayer cuando me fuiste a buscar por los panecillos lo encontré molestándola. Creo que por eso se siente mal.

Yukito: Tal vez fue un malentendido. Algunos niños en los primeros días de clases discuten con sus compañeros por tonterías. Ya verás que en cuestión de semanas se llevarán bien.

Touya: Hmmm... Con que se mantenga lejos de ella es suficiente.

Yukito: No seas pesado. Puede ser que sea un buen chico.

Touya: Hmmm... Oye, aquí tengo el disco compacto que prometí prestarte ayer.

Yukito: ¡Gracias! Te lo devolveré en la tarde.

Touya: Tómate tu tiempo, la idea es que disfrutes la música. Recuerda que voy a estar trabajando en el acuario en lo que salga de la escuela...

Yuki finalizó esa charla breve con una sonrisa y nuestros compañeros entraban al salón. Me incomodaba esa sensación de invasión, siento que estoy en un mundo diferente cada vez que él y yo conversamos sin alguien más alrededor, y esa mañana no fue la excepción. Las clases de la mañana y de la tarde transcurrieron como siempre, aunque me preocupaba el examen que tendría dos semanas después, por eso Yukito y yo acordamos en estudiar en mi casa poco antes de la fecha. En la tarde me dirigí al acuario, luego de reportarme con mi jefe empecé mi jornada, era un alivio que me hayan dejado en el área del restaurante gracias a que, al joven que empezó a trabajar allí esa semana, le asignaron la labor de alimentar a los pingüinos. Todo había vuelto a la normalidad desde que volví de los días libres que me dieron para arreglar los desastres que el fenómeno causó. Llegué a casa exhausto, pero estaba dispuesto a hacer la cena aún así. Al llegar a la cocina noté que Sakura había bajado a verme - ¡H-hola hermano! Te ves cansado - me saludó, cuando todo estaba listo ella me ayudó sirviendo mi plato y el suyo en el comedor, se veía de mejor ánimo pero algo nerviosa, como cuando oculta algo. Aparentemente nada estaba fuera de su lugar, estaba cansado para averiguar qué ocurrió durante el día. Después de cenar miré la televisión por media hora en la sala mientras digería la cena, en ese tiempo Sakura me llamó.

Sakura: Hermano...

Touya: ¿Qué sucede?

Sakura: ¿Podrías por favor decirle a Yukito que me espere a las 12:30p.m. en la cancha de la preparatoria? Es que voy a entregarle algo...

Touya: Bien, pero harás la cena mañana... Un momento, no es su cumpleaños ¿a qué se debe el detalle?

Sakura: Es que quiero agradecerle por haberme ayudado a llevar a Rika a su casa, ella se desmayó en la puerta de mi casa y no sabía qué hacer. Fue muy atento.

Touya: Hmmm... ¿Y sabes por qué se desmayó?

Sakura: Emmm... (Desvía la mirada) Tal vez no durmió bien, o se sentía mal. No lo sé.

Touya: Pero está mejor ¿no?

Sakura: Sí (asiente). Voy a mi habitación, haré la cena mañana entonces. ¡Muchas gracias! (Sube rápido a su habitación)

Al menos tenía la certeza de que Yukito me contaría lo ocurrido más a fondo. Me fui a dormir 10 minutos después, ignoré la presencia mágica que tenía semanas molestando, pues me convencí de que era inofensiva. A la mañana siguiente cuando bajé a desayunar noté que había una marca en la pared, que yo recordara ninguna de las paredes de la casa tenían marcas extrañas... Creí que esa presencia mágica tal vez no era del todo inofensiva, pero seguía sin saber de donde era, aunque de algo estaba seguro: si la veía molestando haría cualquier cosa para ahuyentarla. Restándole importancia a eso todo transcurrió como siempre hasta que llegó la hora del descanso, conversé con Yuki un rato en ese tiempo.

Touya: Vamos a la cancha

Yukito: De acuerdo (sonríe)

(Touya y Yukito se dirigen a la cancha)

Touya: Sakura quiere verte a las 12:30p.m. aquí, por eso te dije que viniéramos.

Yukito: Ahora que lo mencionas, ayer en la tarde fui a tu casa a devolverte el disco compacto y encontré a Sakura, a Tomoyo y al niño nuevo en la puerta tratando de ayudar a una compañera de ellos que se desmayó.

Touya: Te dije que estaría trabajando durante la tarde... ¿Qué dices? ¿Ese niño estaba en nuestra casa?

Yukito: Sí, pero se marchó muy pronto

Touya: Hmmm... Merece un escarmiento...

Yukito: ¿Así has alejado a todos los niños que quieren acercársele a Sakura?

Touya: Yo soy el único que tiene derecho a molestarla.

Yukito: Se ve que tienes un grave complejo por tu hermana (Sonríe)

Touya: (Susurra con el ceño fruncido) Cállate

Yukito: (Toma el brazo de Touya para ver la hora en su reloj) Pronto será la hora en que nos veamos ¿sabes para qué me quiere Sakura?

Touya: Me dijo que quiere entregarte algo. Y como me pidió el favor de darte ese mensaje a ella le toca hacer la cena...

Yukito: (Se ríe) La molestas todo el tiempo

De repente sentí ardor en mi brazo y noté que se quemaba. Apagué el fuego como pude sacudiendo mi brazo y una vez que lo logré vi a ese tormento otra vez. Me di cuenta de que él había causado el fuego. - Mocoso... - Empuñé mi mano deseando que él se fuera de la primaria Tomoeda, no lo quería cerca de mí, ni de Yuki... Mucho menos de MI MONSTRUO. Ella se acercaba hacia nosotros con su sonrisa de siempre, como debe ser. - Perdón por haberme demorado - cuando corría le cambió la expresión al notar que el mocoso también estaba, no iba a permitir que ese niño la hiciera sentir mal de nuevo. Me bajé del árbol en donde estaba descansando para mantenerlo vigilado, yo también le caía mal pero eso me tenía sin cuidado. Yuki fue muy atento con Sakura mientras ella le daba chocolates de agradecimiento por haberla ayudado con su amiga Sasaki. De inmediato el mocoso reaccionó y buscó en su bolsillo algo, al no encontrar nada allí buscó en su bolso y regresó con chocolates para Yukito... Me extrañó ese detalle de su parte, incluso me molestaba que se sintiera atraído por él, pero siendo Yuki tan amable no lo culpo, al menos no estaba haciendo sentir mal a Sakura, lo imaginaba siendo así de detallista con ella y me desagradaba, aunque no estaba del todo seguro que mis sueños eran premoniciones era demasiada casualidad que justo ese niño que soñé era igual a él... Pero de algo estaba seguro: teniendo a mi mejor amigo cerca, mi hermana estaría a salvo de ese tormentoso, después de que él le dio el regalo a Yuki salió corriendo como el día anterior. "Así es, vete lejos" pensé. Al rato llegó Tomoyo y se quedó hablando con Sakura, me quedé tranquilo y regresé con Yuki a la preparatoria antes de que finalizara el descanso.

Al llegar a casa encontré a Sakura haciendo la cena. - ¡Hermano! - saludó con la sonrisa de siempre. - Huele bien... No estarás preparando comida de monstruo ¿o sí? - empecé a bromear, extrañaba eso. - No, voy a preparar pasta con carne en salsa... Comida de humanos - respondió con excelente ánimo. Saber que preparaba uno de sus platillos preferidos era muy buena señal. Me negaba, y aún me niego, a permitir que vuelva a sentirse así de mal como la vi aquél día. Mi padre llegó a casa temprano y durante la cena Sakura nos informó que el domingo sería el Evento Deportivo en la Primaria Tomoeda y que ella participaría. Le dije que iría con Yuki y ella se alegró, papá también le dijo que haría lo posible por estar temprano, y eso dependía de las actividades que le tocaran en la Universidad ese día. Ella lo entendió.

Llegó el domingo y ella se levantó muy temprano para ir a la escuela emocionada con el uniforme deportivo, preparó su desayuno pues debía estar más temprano allá que mi padre en la Universidad; aunque él igual se levantó a esa hora para despedirse de ella y desearle mucho éxito. - Que te diviertas mucho en el Evento, sabes que te apoyo sin importar donde esté - le dijo antes de que saliera, - ¡Muchas gracias papá! - le respondió y entre risas se marchó corriendo... Lo sé porque estaba esperando a que se fuera para irme a casa de Yuki, preparar el refrigerio y llevarlo a la escuela, luego de vestirme papá me detuvo un momento - Buenos días Touya - saludó, - Buenos días - respondí, sonriendo de manera incómoda porque sospeché que él tenía conocimiento de mis planes. - Yukito tiene los ingredientes para el refrigerio ¿cierto? - dijo él, justo como lo creí, ya él sabía. - Sí, como el evento es en 1 hora y media iré a su casa para terminar 30 minutos antes de que empiece - . - Bien, entonces cuento con las fotografías de Yukito. Aún así trataré de estar a tiempo - contestó con una sonrisa - De acuerdo - dije.

Me fui corriendo con las bolsas en la mano que me servirían para cargar todo, llegué a casa de Yuki, toqué el timbre y él abrió la puerta sin preguntar quién era.

Yukito: ¡Buenos días Touya!

Touya: Buenos días. No deberías abrir la puerta sin preguntar Yuki

Yukito: Descuida, sabía que eras tú, te vi desde mi ventana.

Touya: Hmmm... Bueno. Tú encárgate de preparar los huevos fritos y el arroz. Yo me encargaré del Kushiyaki y el Yakisoba.

Yukito: De acuerdo

Distribuimos bien el tiempo porque en 55 minutos estaba todo listo, los 5 minutos restantes los empleamos para colocar lo preparado en los compartimientos de los envases de comida y servir el agua en las cantimploras grandes. Luego guardamos todo en las 2 bolsas que llevé y cada uno cargaba una bolsa mientras íbamos a la escuela, al llegar Yuki reflexionó algo. - Oye creo que alguno debe tomar las fotos ¿no crees? - me dijo, yo lo miré con cara incrédula, pero en 3 segundos cedí - Hmmmm... Mejor que seas tú, eres mejor fotógrafo que yo... Y yo soy más fuerte que tú - reí un poco, él también - Pero yo soy más veloz en los ejercicios de matemáticas - respondió. "Touché" , pensé, pero no quería convertir la charla en una discusión así que aproveché el momento en que visualicé a Sakura a punto de empezar la primera carrera. - Vamos a acercarnos a la linea de la meta para que pueda encontrarnos - le dije a Yuki, él accedió.

Durante la carrera mi hermana estaba corriendo animada, Yukito y yo presenciamos su victoria en la primera actividad deportiva del día, él la felicitó y yo... También, pero a mi manera. - ¿Qué esperabas? Es lo único en lo que puede destacar - dije, ella me pisó el pie, sabía que le molestó un poco mi comentario, pero ¿cómo no le iba a decir eso, si al verla correr en la pista recordaba los últimos domingos que ella y yo jugábamos al monstruo? No le iba a decir que en esas semanas ella había aprendido a correr y parecía un dinosaurio, porque me atacaría la nostalgia. No. Era un día muy alegre para ella y merecía disfrutarlo.

Mi padre no había llegado porque estaba en la Universidad, él creyó que podría estar temprano allí pero el día anterior lo llamaron para convocarlo a una clase pública para adelantar contenido y se comprometió a asistir. Le dije a Sakura que llegaría en lo que se desocupara y lo tomó muy bien. Al rato eran las presentaciones del club de porristas y ella se apresuró a cambiarse, no sin antes pedirme que le tomara fotografías con Yuki. Él y yo buscamos un buen lugar para poder verla mejor y así tener un mejor ángulo para sus fotografías, Tomoyo lo logró antes que nosotros y estaba preparada para grabarla. Cuando empezó la presentación Yuki se impresionó por lo mucho que había mejorado ella, y le comenté que cuando empezó las prácticas cachaba el bastón con la cabeza, justo después de decirlo eso mismo fue lo que ocurrió, aunque a pesar de eso no estuvo mal.

La siguiente actividad era la carrera de obstáculos, Sakura estaba como siempre dispuesta a participar, admiro mucho su energía y entusiasmo, noté que Tomoyo, Yaragisawa, Mihara y Sasaki estaban animándola desde sus puestos, ella las saludó con alegría... De repente junto a ella se paró uno de sus compañeros contrincantes en la carrera, uno que en particular es mi contrincante personal, quería que él se alejara de MI MONSTRUO, cuando ella lo miró no quería tenerlo cerca, eso era un alivio para mí, aunque algo me decía que ese alivio me duraría poco. - ¡Tú puedes! - gritaba Yuki en apoyo a Sakura, quien se alegró por esa demostración de apoyo, al igual que ese mocoso, me desagradaba esa mirada cursi que él hacía, casi idéntica a la mirada que le dedicaba a mi hermana en ese sueño donde le decía "Quiero decirte que tú me gustas mucho"... Recordaba esa escena y sacudí mi cabeza, negándome a toda posibilidad de que eso ocurriera. En ese segundo empezó la carrera y Yuki me notó preocupado - ¿Te encuentras bien? - me preguntó. - Sí, sólo estoy algo cansado - le mentí para que se tranquilizara. Al lograr calmarme me fijaba que a medida de que la carrera continuaba Sakura y el mocoso dejaban atrás a sus compañeros, y en ese momento sólo quería una cosa: que mi hermana le ganara. Así podría demostrarle a ese niño que ella es una persona fuerte y triunfadora, y él lo pensaría 2 veces antes de meterse con ella de nuevo.

En la recta final sólo quedaban ellos 2. En silencio yo estaba brindándole el mayor apoyo a Sakura que pudiera recibir, Yuki prefería hacer público el apoyo, y era demasiado amable, lo suficiente como para brindar un apoyo general. - ¡Ánimo! - yo me tapaba la cara porque no quería creer que él apoyaba al mocoso también... Lo que no sabía es que ese grito llamaría su atención a tal punto de que se cayera poco antes de llegar a la meta, eso hizo que a Sakura se le hiciera más fácil ganar. Me reí un poco y miré a Yuki, nunca había estado tan agradecido con él como en ese momento.

En la hora del almuerzo Tomoyo fue hacia donde estábamos Yuki y yo sentados con algo de pena, Sakura le dijo que no había problema, y en realidad no lo había porque ellas tenían más de 1 año siendo muy buenas amigas; junto a ellas estaba el mocoso, fruncí el ceño porque no podía creer que Sakura lo invitara, después de cómo la había tratado, me preocupaba que ella tuviese sentimientos por él... Sin embargo ella se veía tranquila, en cambio él estaba inquieto. Almorzamos tranquilamente, aunque a Sakura y a Tomoyo les causaba gracia ver comer a Yuki, él apenado pidió disculpas, mi hermana le dijo que no tenía por qué. - Es que el almuerzo está delicioso - respondió Yukito - , de repente escuché una voz obstinada y desagradable - Una prueba... De tener buena salud. Es decir, que la comida sabe deliciosa - dijo de repente el mocoso, cubriendo sus ojos con su cabello, se veía ridículamente apenado, sentí algo de lástima por él, pero sólo en ese momento - Es verdad - dijo Yuki dirigiéndose a él, quien de repente tenía su cara como un tomate de lo roja que estaba - Ah, gracias por la comida - respondió, marchándose por fin.

Justo cuando el mocoso se fue llegó mi padre de prisa - Perdón, por llegar tarde - dijo, Sakura alegremente lo recibió, él lamentó no haber estado allí durante las primeras actividades; Tomoyo de manera muy atenta lo tranquilizó diciéndole que había grabado todo, Yuki hizo lo mismo mencionando las fotografías que tomó, lo que terminó de calmarlo fue el abrazo de Sakura dándole las gracias por haberse presentado. Papá, un poco más tranquilo, mostró las gelatinas que cargaba consigo para compartirlas con nosotros; quedaron deliciosas, todos nos las comimos con gusto. - Oye, ¿todavía sobran gelatinas, papá? - preguntó la monstruo glotona - Sí, están en la nevera de la casa - contestó mi padre, quien avisó al rato que tiraría la basura; Yuki y yo lo acompañamos. Junto a la papelera estaba otro niño hablando con el mocoso, lo poco que alcancé a escuchar era que le estaba contando la supuesta historia de los eventos deportivos, no pude creer lo seguro que él de los disparates que decía. - ¡Yamazaki, otra vez con tus mentiras! Mejor vete con Li al salón. Hacen falta encargados del turno de la tarde - le gritaba Mihara al pobre mientras halaba su oreja... Ese Yamazaki es extraño, pero incomodaba a "Li Mocoso" con sus historias, por lo que me caía bien. - Veo que los compañeros de Sakura están interesados por la historia - dijo Yuki, era verdad, aunque en mi opinión no estaban lo suficientemente interesados, pues creían cualquier cosa que les dijeran, incluyo a mi hermana en ese grupo porque una vez llegó a la casa repitiendo los cuentos de ese niño. - Es una ventaja, pues la clase que daré pronto en la escuela se fundamenta en la historia - respondió papá al comentario.

Al regresar a nuestros puestos vi a una señora con un aspecto familiar, y a un grupo de mujeres que también me parecían conocidas, ella se dirigía a Sakura hasta que vio a mi padre y gritó del asombro. Sólo una mujer podía reaccionar así: Sonomi.

Sonomi: ¡Profesor Kinomoto! Agh...

Fujitaka: Pero si es Sonomi... ¿q-qué te trae por aquí en la Primaria Tomoeda?

Sonomi: (Rodea a Tomoyo con el brazo) Vine a ver a mi hija... No puedo creer esta casualidad

Sakura: ¿Ya se conocían?

Fujitaka: Sí...

Sakura: ¿En serio? (Sonríe)

Fujitaka: (Asiente con la cabeza) Sakura, ya venimos. La señora Sonomi y yo conversaremos un momento en privado (se va)

Sonomi: Hmmm... (Lo sigue)

Sakura: (Le susurra al oído a Tomoyo) Tomoyo, ¿sabes de dónde se conocen mi papá y tu mamá?

Tomoyo: No, tengo la misma duda que tú pero descuida, pronto lo sabremos

Sakura: Sí (sonríe).

Tomoyo: Ya vengo, debo anunciar la carrera de los padres de familia. No tardaré (se marcha corriendo)

Miré a Tomoyo. ¿Cómo no lo supe antes? Era la bebé que cuidé el día que nació Sakura, sonreí un poco porque era una hermosa casualidad que ellas se conocieran y se volvieran tan buenas amigas, vino a mi mente la imagen de Sonomi y mi madre juntas, riendo y compartiendo las pocas veces que podían verse. Fue un momento hermoso, que se arruinó al ver a Sonomi reclamándole a mi padre por ser... Él. - Parece que mi papá y la mamá de Tomoyo se conocían desde hace mucho tiempo... - comentó Sakura. Yo reflexionando me preguntaba si era lo correcto contarle a ella los conflictos que ha habido entre ellos dos por nuestra madre... Estuve algo inquieto por no saber lo que se decían, hasta que mi padre regresó. - Perdón por la tardanza - nos dijo él, cansado pues corrió para aproximarse a nosotros. - Papá, ¿verdad que estarás en la competencia de los 100 metros? - preguntó mi hermana, muy contenta y sin saber del drama en el que nuestro padre estaba inmerso, creí que él necesitaba más tiempo para hablar con Sonomi a solas - ¿Quieres que salga por ti? - le pregunté. - No te preocupes, le prometí a la señora Sonomi que participaría en las carreras - contestó, marchándose con Sakura a buscar la meta.

Quedamos sólo Yuki y yo, mi mente necesitaba despejarse un poco para asimilar todo y de repente él me habló. - ¿Crees que sea bueno escuchar la razón o mejor me quedo callado? - preguntó. Yo ya le tenía la suficiente confianza como para hablarle del tema así que le dije que Sonomi y mi madre eran primas y de las dificultades de mis padres cuando se casaron gracias al rechazo a papá por parte de la familia Amamiya, en especial de Sonomi, porque ella le tenía mucho cariño a mi madre y se negaba a que alguien apareciera y la apartara de su lado; expresé también que ese no fue el motivo de su enfermedad, me hubiera gustado que mis parientes hayan dejado las diferencias a un lado para pasar más tiempo con ella, con Sakura, conmigo, y también mi padre, a pesar de estar en desacuerdo con la boda de ellos y de desheredar a mamá ella estuvo dispuesta a salir adelante junto a papá por el amor que se tienen (no digo "se tenían" porque mi madre aún existe, lo sé desde que sentí su presencia después de su partida)... Pero el orgullo no se lo permitió, por eso tengo algo de resentimiento con ellos... - Pero en las fotografías que tienes de tu mamá Touya, y no me refiero en las de las portadas de revistas sino en las familiares, parecía muy feliz - respondió Yuki, distrayéndome de mis pensamientos. - Sí - contesté. Ella no sólo parecía feliz, lo era, el amor con que ella nos trataba a mi padre, a Sakura y a mí se podía sentir, y la forma en que ella hablaba y actuaba desbordaba alegría... Mi mamá es maravillosa.

Por un momento creía que mis recuerdos y la realidad se mezclaban pues a mamá le encantaba estar rodeada de sus flores favoritas y observar caer los pétalos de las flores de cerezo, cosa que estaba ocurriendo en ese instante. - Por cierto, están cayendo muchos pétalos... - comenté, sentí una presencia mágica igual a la del acuario, pero no lograba distinguir de dónde era, por un momento recordé que la última vez que pasó algo parecido Sakura estaba en peligro, por lo que le dije a Yuki para buscarla, en tono tranquilo para no ponerme en evidencia. La encontramos junto a Tomoyo en el stand y nos fuimos a un lugar donde pudiéramos ver a mi padre correr, me sorprendió encontrar a Sonomi junto a él dispuesta a competir. Al empezar la carrera ella llevaba la delantera, hasta que de repente papá la alcanzó y era él quien iba ganando. - Qué rápido es - dijo Yuki, impresionado - , - Claro, mi papá es el que hace más ejercicio con los quehaceres de la casa - respondí, presumiéndolo. Sonomi corría con todas sus fuerzas para alcanzarlo en vano porque el margen de ventaja de mi padre era lo suficientemente amplio...

... Y entonces cayeron cada vez más pétalos, de flores de cerezo para ser exacto, la visión se me nublaba y me costaba ver la carrera, no lograba distinguir a Sakura y eso me preocupaba. Se creó un mar de pétalos que llegaba hasta la altura de mis rodillas, apenas lograba ver que mi padre y Sonomi aún corrían, creí que estaban locos por un momento pero como supuse que la razón de su competencia era mi madre me convencí de que valía la pena correr por ella. De repente vi un destello de luz cerca de donde estaba Sakura la última vez que la vi, y sentí otra presencia mágica muy fuerte, pero algo me aseguraba que no tenía de qué preocuparme, que esa presencia nueva era inofensiva, y que sin importar lo que pasara todo estaría bien; era raro para mí que una energía me transmitiera mensajes tan específicos, al instante el destello desapareció, corrí hasta allá para averiguar de qué se trataba pero no había nada, Yuki me seguía. - Touya, ¿por qué viniste hasta acá? - preguntó él, curioso. - Creí haber visto... - se me iba a escapar lo que tenía en mi mente pero callé al darme cuenta. - ... A Sakura ¿verdad? - respondió, yo le seguí la corriente - Sí, a ella - contesté sin dudar. - Hay muchos niños dentro de la escuela, Sakura y Tomoyo debieron ir allá a resguardarse - afirmó tratando de calmarme.

El mar de pétalos subió hasta llegar a la altura de mi cintura, de repente escuché unos gritos - ¡Que alguien nos ayude! - , - ¡Ah! ¡Nos vamos a ahogar! - eran Sasaki y Mihara, sus gritos de desesperación suplicaban salvación, por lo que Yuki y yo fuimos a socorrerlas. - Vayan cuanto antes a buscar refugio, nosotros sostendremos el listón - fueron las palabras de Yuki, siempre amables sin importar las circunstancias; y así me involucré en la competencia de mi papá y de Sonomi en honor a mi mamá, la presencia mágica que noté antes de ese alboroto seguía presente hasta que pasaron unos minutos. Inmediatamente después de que desapareció los pétalos dejaron de caer, y allí logré ver mejor; mi padre estaba llegando a la linea de meta, al romper el listón se sorprendió al encontrarnos allí, pero mi atención estaba en Sonomi, quien asumía su derrota con ira y cansancio mirando mal a papá. - Por favor mantengan la calma, ya todo volvió a la normalidad pero es necesario despejar la cancha de la Institución. Estudiantes, profesores y padres de familia; vamos a organizarnos para limpiar de manera eficiente la escuela - anunció por un megáfono el profesor de Sakura.

Yuki y yo entramos a la escuela para resguardarnos, aunque yo pretendía más bien huir de ese quehacer impuesto injustamente. Me fijé que los encargados de la tarde se dividieron en grupos: los que tomarían bolsas, los que barrerían y los que botarían las bolsas, pero ellos solos no podían así que repartían las escobas y las bolsas a los demás compañeros y a los invitados dispuestos a colaborar para que todos trabajaran por parejas en un sector determinado de la cancha... Sin embargo había que esperar a que los primeros despejaran los bordes para que los demás nos pudiéramos desplazar, y yo poder huir; una vez despejados yo iba a ejecutar mi maniobra de escape, y llevar a Yuki conmigo, pero mi plan fue frustrado porque de repente no encontraba a Yukito y mientras lo buscaba Yamazaki me detuvo. - Oye, parece que a ti te falta una escoba. Toma una - me dijo con una sonrisa, yo estaba a punto de dejarle la escoba y correr, pero al dar la vuelta estaba el profesor de Sakura mirándome - ¿Todo bien, joven? - me atraparon in fraganti, por lo que tenía que inventar una mentira sobre por qué solté la escoba en manos de ese niño y di la vuelta tan de repente - P-profesor, por lo que veo me hace falta un compañero con una bolsa, y no podía empezar mi labor sin encontrarlo - hasta a mi mismo me extrañó mi respuesta, pero era válida. - De acuerdo, voy a buscar a Li para que trabaje contigo, sígueme - . Eso no me gustó. Para nada. No quería compartir absolutamente nada con el mocoso, pero no podía decirle al profesor que lo desprecio, mi expresión mostraba indiferencia pero por dentro estaba furioso.

Cuando ambos llegamos al paradero de "Li Mocoso", en uno de los salones de planta baja, él me miró con el ceño fruncido, yo le devolví la mirada furiosa pero luego apareció Yukito a romper esa densidad en el ambiente. - ¡Hola! Una de las amigas de Sakura me entregó una bolsa, pero necesito a un compañero con una escoba - se dirigía sonriente a nosotros, al mocoso le cambió el color de su cara a Rojo en instantes, yo aproveché la oportunidad sin pensarlo - Yo mismo soy, Yamazaki me dio una, vamos - le contesté, él se fue a la cancha y antes de seguirlo alguien sujetó mi brazo - Oye, ¿no ibas a trabajar con Li? - me preguntó el profesor de Sakura, su aspecto me estaba pareciendo familiar. - Bueno, vine al evento con él, y casualmente tiene una bolsa así que... - contesté con la verdad, esa vez sí. - De acuerdo - cedió el profesor, no sin antes decirme una cosa más - Me alegra que por fin tengas un amigo - su comentario me sorprendió, no pensé que supiera algo así de mí, y continuó - Tal vez no me recuerdes porque no fui tu profesor, pero siempre noté que eras introvertido cuando estudiaste aquí, incluso antes de... - él sabía que mi madre había fallecido, pero tenía claro que siempre tuve la misma manera de actuar, luego empecé a recordar que él había empezado a dar clases en la Primaria Tomoeda cuando inicié el segundo grado - ... El punto es que todos merecemos amigos con quien compartir nuestra vida, y me alegra que tengas el tuyo, aunque se trate sólo de él no importa tanto la cantidad de amigos, sino la calidad de amistad que cada uno tenga. - . Asentí con la cabeza, estando de acuerdo con lo que me dijo, aunque me incomodaba que hablara de mis asuntos personales. - Tu hermana y tú siempre han sido muy buenos en los deportes - continuó - debes estar muy orgulloso de ella. - Sí. Lo estoy. - respondí, sonriendo un poco, un segundo después noté que dejé a Yuki esperando más tiempo de lo necesario - Si me disculpa, dejé a mi amigo esperando en la cancha. Adiós profesor - hice una reverencia rápida y me dirigí rápido a la cancha. - ¡Adiós Kinomoto! - escuché a lo lejos que respondió el profesor.

- Oye ¿por qué tardaste tanto Touya? - preguntó Yukito al verme llegar corriendo. - Es que... El profesor de Sakura se acordó de mí pues también cursé mi primaria aquí, y conversó conmigo un rato. Fue incómodo - respondí mientras empezábamos a recoger los pétalos; llenamos más de 5 bolsas grandes por nuestro lado, y sin embargo era exhaustivo el trabajo. Cuando íbamos por la sexta y última bolsa Yuki comentó algo - Con tantos pétalos podemos hacer un perfume, ¿no crees? - , "una perfumería más bien", pensé yo, el cansancio me tenía mal porque los rayos solares de las primeras horas de la tarde (y las más intensas del día) me estaban afectando, eso me hizo reflexionar - ¿por qué tenemos que asear el patio? Somos los invitados del evento - comenté, pero por más que me quejara ya lo estábamos haciendo. Justo cuando terminamos de recoger los pétalos escuchamos un anuncio - Atención, todos los estudiantes deberán dirigirse al patio para la clausura del evento deportivo. Repito, todos los estudiantes deberán dirigirse al patio para la clausura del evento deportivo. - exclamó mediante un micrófono una de las profesoras de la escuela, volteé varias veces para buscar a Sakura y no la encontraba, era extraño porque la había visto aseando el patio con Tomoyo... De repente las vi juntas agarradas de la mano e iban a entrar a la escuela, creyendo que las necesitarían allí, por lo que tuve que avisar - ¡Oigan, ya va a ser la clausura del evento! - grité - ¡Sí! - contestó eufóricamente mi hermana. La clausura no fue nada especial, salvo aplaudir a todos los estudiantes y padres de familia que participaron en la carrera, mi papá y Sonomi tardaron en aparecer, venían del mismo corredor donde vi a Sakura y a Tomoyo, supuse que terminaron la discusión que habían empezado, pero llegaron al patio tranquilamente y recibieron aplausos también.

La semana siguiente transcurrió como de costumbre, regresé exhausto de la escuela el sábado y escuché conversar a mis parientes:

Sakura: ¿Puedo ir, papá?

Fujitaka: Por supuesto, la señora Sonomi estará encantada de recibirte también.

Touya: (Entra a la sala) Ya llegué.

Sakura: ¡Hermano! Te ves muy cansado.

Touya: Lo estoy. ¿A dónde irás ahora?

Sakura: A casa de Tomoyo, me pidió que la ayudara con algo, y también quiere que yo vaya para pasar tiempo juntas.

Touya: Si papá dijo que no habría problema, bien... Sólo no destruyas su casa con tus pisadas de monstruo.

Sakura: (Empuña su mano) No soy un monstruo.

Fujitaka: Touya, te noto preocupado. ¿Todo bien?

Touya: Es que esta semana es el examen...

Fujitaka: Es normal que estés nervioso, pero no tienes de qué preocuparte. Eres muy aplicado y capaz de aprobar con buenas calificaciones.

Touya: (Sonríe un poco) Voy a ducharme, ya vengo.

No me gusta mentirle a mi padre, pero en ese momento me vi obligado a hacerlo. Me estresaba la idea de presentar el examen de Matemática, era sobre Límites Indeterminados, una locura, pero eso no me preocupaba; Yuki y yo somos capaces de enfrentar cualquier reto académico... Sin embargo, la idea de que Sakura fuera a la casa de Sonomi me hacía sentir mal, como si ella pretendiera alejarla de nosotros o de ponerla en nuestra contra. No. A ella no. Por más que le desagradara el hecho mi hermana nació por producto del amor entre mis padres, al igual que yo, supongo. No quería que Sonomi arruinara todo el trabajo que hicimos mi padre y yo para que Sakura fuera feliz llenándola de amargura con su cizaña. Traté de olvidar mis preocupaciones durante el baño, suele funcionar, pero ese día no. Cené actuando como un vegetal, se me había ocurrido una broma para Sakura y no tenía ganas de decirle nada, con temor a que se enojara conmigo a tal manera de que prefiera a Sonomi y a Tomoyo por sobre mí... Y para colmo estaba esa presencia mágica en la casa, cada vez con mayor fuerza, me provocaba buscarla en todas las habitaciones de la casa sin importarme nada, pero cada quien tiene su privacidad, todo este tiempo han respetado la mía y era injusto que yo pretendiera pasar por encima de los derechos de mi familia. Dormí como pude, pero conciliar el sueño me costó mucho más tiempo de lo habitual.

Amaneció y yo desperté primero que todos. Eran las 5:00a.m. y no podía seguir durmiendo, así que esperé una hora más acostado en mi cuarto hasta que escuché a papá bajar las escaleras para hacer el desayuno, 15 minutos después me vestí y bajé a comer. Rogué en mi mente que mi padre no me preguntara de nuevo qué me ocurría, por suerte Sakura bajó inmediatamente después que él contestó mi saludo matutino. - ¡Buenos días! - exclamó ella, agradeciendo la comida y apresurando su desayuno, lucía tan feliz, el mocoso no la estaba molestado, y sin embargo yo temía que le pudieran hacer sentir mal de nuevo. - Te vas a atragantar si sigues comiendo así - le comenté, esperando poder retrasar esa salida. - Tu hermano tiene razón, come más lento Sakura - insistió mi padre, me molesté algo con él por dejarla ir allá ¿qué no veía que esa visita podía perjudicarlo también? Pero él conservaba su sonrisa. - ¡Ya me voy! - nos dijo Sakura al terminar su comida. - Que la pases muy bien allá, hija - respondió papá. Yo sólo pude decir una cosa - Cuídate mucho - , ella se extrañó de lo que dije, pero me sorprendió lo que contestó - Ánimo hermano, te irá bien en el examen. Todo va a estar bien. ¡Nos vemos! - . "Todo va a estar bien", eso esperaba, pero no tenía la certeza.

Justo después de que Sakura se marchara busqué una actividad por dónde empezar el aseo de la casa, durante la mañana me encargué de barrer y limpiar el suelo de ambos pisos, poner a lavar la ropa y quitar el polvo de las mesas y escritorios. Me daba curiosidad darme cuenta de que la presencia mágica no estaba. Llegada la hora del almuerzo papá cocinó, él y yo comimos luego de agradecer los alimentos. Después de reposar la comida decidí continuar mis quehaceres pero no quería quedarme adentro, me recordaba el día en que le hablé a Sakura de nuestra madre por primera vez: -Hermano, ¿Cómo era mamá? - me preguntó, a los 5 años. - Era una mujer muy hermosa, nos dio todo su amor mientras estaba en este mundo, vivió muy feliz junto a papá y a nosotros. Ahora se encuentra en algún lugar hermoso del cielo cuidándonos desde allí - respondí sin dudar, le había mostrado una fotografía de nosotros 4 juntos - ¿Lo ves? - dije, señalando la foto. Ella exclamó del asombro y soltó una risa - Era muy bonita - comentó - ES muy bonita, luce mucho mejor ahora por ser un ángel - la corregí, seguro de mi respuesta porque había tenido la oportunidad de ver su espíritu días antes. Volviendo a la realidad, decidí empezar por lavar el auto de papá, luego de enjabonar busqué la manguera para enjuagarlo, mientras rociaba el agua buscaba poner mi mente en blanco, era difícil pero debía intentarlo, aún así algo interrumpió mis pensamientos. - Estás muy entusiasmado - comentó Yuki al llegar a mi casa. - Yuki - respondí sin decir más, no tenía ganas de dar el habitual "hola, buenos días" ni siquiera a él. - Me acostumbré a verte así cuando trabajabas en la gasolinera - continuó él, acercándose a mí, y trayéndome ese mal recuerdo de mi verdadero primer trabajo. Antes del acuario trabajé durante un mes en la gasolinera de la ciudad junto a Yuki, durante las vacaciones de primavera, mi expresión de aburrimiento era la misma cada vez que me tocaba echar la gasolina a los autos, decidí renunciar el día que vi a un hombre utilizar su teléfono celular allá, se lo quité para apagarlo, él me miraba de una manera furiosa y yo en respuesta reaccioné - Señor, no se permite utilizar el teléfono aquí, haga la llamada cuando se marche - , él me quitó su teléfono y se fue de allá sin llenar el tanque de gasolina de su auto. Inconsciente. Por su culpa pudimos haber muerto quemados y sólo le importaba saber que le herí su orgullo.

Mi padre iba a sacar la basura cuando notó que Yukito había llegado - Buenas tardes Yukito - lo saludó - Buenas tardes - le contestó mi amigo, comentando el motivo de su visita - Touya me contó que limpiarían la casa desde temprano, por eso les traje algo - mostró una bolsa que tenía croquetas de pescado. - Muchas gracias - dijo papá, recibiendo la bolsa con cariño. - Oigan ¿no quieren tomar el té? Hace un buen día, tomémoslo en el jardín - continuó. Me extrañó que él quisiera preparar té helado, mi madre solía prepararlo los días que yo estaba triste y justo en el jardín, posiblemente notó que yo seguía mal; mientras él buscaba 3 vasos para nosotros y yo guardaba la manguera Yuki preguntó - ¿En dónde está Sakura? - , yo me concentraba en desconectar la manguera del grifo para no decir todo lo que me venía a la mente de dónde estaba ella, sólo alcancé a resumir para darle una respuesta - Está en la casa de una amiga - , así no enfocaría la atención en Tomoyo pues podría tratarse de Yaragisawa, de Mihara o de Sasaki también. - Querrás decir con Tomoyo - pretendió corregirme Yuki, y tenía razón, pero no quería que él ahondara con esos detalles así que sólo lo miré y asentí con la cabeza en respuesta. - Eso quiere decir que está con la mamá que conocimos en el evento - comentó. "¡Bingo!" era lo que pensé, pero no quería ser odioso con él ya que no tenía la culpa de que me sintiera así. - Sí, está en casa de Sonomi - respondí, justo en ese momento Yuki bajó la mirada preocupado, no era necesario que yo le contara lo que pasaba por mi mente para saberlo, me gustó sentirme comprendido, aunque eso no aliviaba mi angustia. - No te preocupes. Sonomi jamás se atrevería a hacerle daño a Sakura, eso tenlo por seguro... Está en buenas manos - respondió mi padre, al llegar con los vasos de té helado; creí que esa respuesta no era sólo para Yuki sino también para mí, por eso me dí permiso de sentirme mejor. Si papá asegura que todo estará bien yo le creo, él sabe lo que es mejor para mi bienestar y el de Sakura, es un padre excelente, sonreí con esa certeza.

Luego de tomar el té los 3 empezamos a barrer las hojas del jardín, Yuki me ofreció ser quien barriera porque en el evento deportivo de la escuela de Sakura fui yo quien barrió, no me opuse a cambio de encargarme de recoger las hojas con una bolsa. Mi padre iba a empezar a limpiar las ventanas cuando de repente estornudó. - ¿Está resfriado? - le preguntó Yuki. - No, estoy bien... Seguramente alguien está hablando de mí - le contestó papá entre risas. Entonces volvió mi preocupación, yo sabía perfectamente quién está hablando de él y a quién se lo está diciendo, la duda que tenía era qué le estaba diciendo exactamente. Al llegar la noche Yuki se quedó con nosotros para cenar y Sakura no llegaba, eso me extrañó. - Descuida Touya, posiblemente la señora Sonomi le pidió a Sakura que se quedara para cenar - me dijo Yuki, tratando de calmarme, mientras estábamos cocinando. - Pero mañana ella debe ir a la escuela, sabe que no quedarse hasta tarde - respondí. Cenamos cuando todo estaba listo, agradeciendo por la comida y al rato Yuki se marchó, sonriéndome para que yo cambiara mi expresión. - Hasta mañana Touya, me cuentas cómo resultó la visita de Sakura - se despidió. - De acuerdo. Hasta mañana Yuki, gracias por todo - . Me quedé afuera esperando el regreso de Sakura. Al poco tiempo llegó una limusina, era un alivio y al mismo tiempo una incertidumbre porque finalmente mi hermana regresaba, al detenerse el vehículo ella salió y fue corriendo alegre hasta donde estaba yo - ¡Hermano! Gracias por esperarme... Me tardé porque la mamá de Tomoyo me pidió que me quedara a cenar - me dijo - Hmmm... Tú como siempre de glotona, entra a la casa, papá está allá - antes de entrar ella volteó a despedirse - Adiós, muy buenas noches - hizo una reverencia y entró de inmediato. En ese momento salió Sonomi un momento. - Buenas noches. No has cambiado mucho - me dijo, con expresión seria - Buenas noches. Gracias por traerla. Si hubiera pasado más tiempo la habría ido a buscar - respondí, con la misma seriedad. Ella hizo silencio por 3 segundos y asintió, sonriendo un poco - Lo sé. - comentó, luego subió a la limusina y se marchó. Al entrar a la casa encontré a Sakura y a papá conversando.

Sakura: ... Fue un día maravilloso papá. La mamá de Tomoyo compartió con Tomoyo y conmigo un pastel delicioso, las 3 tomamos té en el jardín. En la tarde jugué con Tomoyo y luego las 3 preparamos juntas la cena. ¡Ellas 2 son encantadoras!

Fujitaka: Me alegra que hayas disfrutado el día.

Sakura: ¡A mí también! Oye, la mamá de Tomoyo me dijo que mi mamá me nombró Sakura porque le encantaban las flores de cerezo (Sonríe)

Fujitaka: Así es. Sus flores favoritas eran la flor de durazno y la flor de cerezo. Por eso a ti y a tu hermano los nombramos Sakura y Touya.

Sakura: (Sonríe del asombro)

Touya: (Entra a la sala) ¿Y qué te dijo ella de papá?

Sakura: Emmmm... (Desvía la mirada) Nada en especial (Suelta una risa incómoda)

Touya: Hmmmm...

Fujitaka: Está bien hija, ve a bañarte y a cambiarte para que vayas a dormir. Mañana debes levantarte temprano.

Sakura: ¡Sí! (Se dirige al baño)

Fujitaka: (Se dirige a Touya) Descuida, tal vez Sonomi le haya hablado a Sakura de mí, pero no quiere que yo sepa lo que le dijo.

Touya: ¿Y por qué no querría ella que lo supieras? No sería nada diferente a las cosas que te dijo durante el evento ¿o sí?

Fujitaka: Tal vez sí lo sea... Y se trate de algo que ella no esté dispuesta a admitir.

Touya: ¿Como que... Ella te tenga aprecio o algo así?

Fujitaka: Eso me agradaría. Siempre le he tenido aprecio a la familia Amamiya, a pesar de todo.

Touya: (Desvía la mirada)

Fujitaka: ... Además, son los parientes de ustedes 2, después de todo. Espero que algún día ellos los conozcan...

Touya: Siempre y cuando no haya conflictos por eso, que así sea.

Esa charla con mi padre hizo que mis preocupaciones desaparecieran totalmente, porque me dí cuenta de que Sonomi tal vez estaba cambiando de parecer en lo que a su opinión de él respecta; y ya podía ocuparme de otras cosas, como el examen de matemática que tendría esa semana, averiguar de dónde venía esa presencia mágica y por qué había vuelto poco después de que Sakura llegara a casa, eso me hacía sospechar de que tal vez Sakura tenía algo que ver; y sobre todo, mantener alejado al mocoso de MI MONSTRUO, mientras pudiera.

Nota de la Autora: Les agradezco mucho su inmensa paciencia, espero que les haya gustado la verdadera aparicion de Syaoran. ¡Hasta el proximo capitulo! (tardara menos que este, lo prometo)