Capítulo 11

"Aoi no Bara"

.

.

.

Hijo mío, escucha lo que tengo que decirte

Abraza fuerte la empuñadura

Porque tal vez yo no vuelva para defenderte

Mi vida, mi sangre, mis lágrimas, mi dolor

.

Sin misericordia,

Aunque las hojas que caen del cerezo

Dolor nos han traído

NARUTO

Sasuke una vez me había dicho que las palabras sobre la tablilla del templo Uchiha cambiaban cada vez que sus ojos evolucionaban, aunque nunca podía estar seguro si eran los versos los que se diferenciaban o lo que él entendía de ellos.

Cuando las hojas del cerezo se marchitaban señalaba que la primavera había terminado.

Que la muerte llegaba.

Que el invierno comenzaba.

Y que un ciclo se cerraba.

Mis dos mejores amigos y yo crecimos bajo brumas de verano e interminables florecimientos de flores de cerezo, y siempre que mis ojos de niño enamorado miraban a Sakura… inconscientemente conectaba el destino de los árboles con el de ella.

Mientras las copas del místico cerezo que me describía Sasuke iban apareciendo a mi vista, pensé que Sakura en realidad nunca volvió a su primavera infantil después de que Sasuke se fue; floreció en una manera distinta, como si desafiara el rosado del árbol con el rojo de su amar por amar.

Sin mirarnos, me corté la mano para efectuar una serie de sellos que había aprendido en Myobokuzan, saqué el pergamino que robé de la oficina de Kakashi y golpeé el tronco con la mano ensangrentada y encomendándome a los dioses para no haber olvidado nada y salir todos vivos de aquello, salté…

Salté y al aterrizar, partí en árbol en dos.

.

.

.

Hace unos meses

.

-No puedes.

-Debe saberlo.

-Si nos están preguntando quiere decir que no saben dónde está Sakura, si vas a buscarla y su red de espionaje te encuentra, se las entregarás en bandeja de plata.

-Tú no estuviste ahí…- desahogué mi mal humor golpeando la pared y provocando un pequeño hoyo cuyos cascotes cayeron al suelo en patético sigilo.- No sabes lo que esos locos son capaces de hacer, ni…

-Leí el reporte Naruto- la voz del Hokage tenía un tono apaciguador, como si quisiera calmar mi ansiedad.

-No sabes lo que es saberte privado total y absolutamente de chackra, que no haya nada más que esa atmósfera opresora que te ahoga con su maldita magia.

-Debes dar gracias al cielo entonces que Sakura se haya desembarazado de ellos con tanta diplomacia la última vez, regresando con la buena voluntad de su pueblo y salvándote el trasero.

-Me pregunto que habrá pasado allá durante la guerra, durante el Tsukiyomi…

-No sabemos ni nos interesa- Kakashi me cortó tajante y arrojó el pergamino al montón izquierdo de su atestado escritorio.

-Estoy de acuerdo en que Sakura debe ser informada sobre la muerte de su padre, pero en modo alguno será por ti, ni lo que tu boca con poco tacto pueda decirle- añadió empezando a escribir en el papel desenrollado frente a él. –Nunca quedó bien después del Tsukiyomi y ella sabía muy bien que la probabilidad de que falleciera era muy grande después de que cayó en coma…- alzó la mirada y la posó en mi con fijeza, cuando Kakashi miraba de aquella forma, las opciones eran obedecer o pagar cuentas de hospital durante un par de semanas.

-Ve a consolar a su madre, debe sentirse sola…-

-¿Crees que ellos intenten venir?

-Puede que sí, pero un par de victorias no los hace conquistadores de Konoha.

-Es mejor que el par de derrotas que nos llevamos nosotros.

-Érais un niños.

-Jiraiya iba con nosotros.

-No estaba preparado.

-¿Quién iba a estar preparado para hacer maldito frente a un maldito dragón que salió de la maldita nada?- exploté.

-¿Te importaría gritarlo más fuerte? Estoy seguro que los guardias a la entrada de la aldea no te oyeron bien.

-Lo haría si Sakura pudiera escucharme…

-Naruto, la información sobre todo lo que pasó en el norte murió con Jiraiya, ¿está claro?

-Y conmigo y Sakura, y con Tsunade y contigo, ¿no?

-Así es.

-¿El que escriban sus cartas con sangre no te dice algo?- empezaba a frustarme ante su tozudez, Sakura debía permanecer escondida por el resto de su vida si Kakashi no le advertía.

-Sí, y por lo que a mi respecta, ésta conversación ya terminó.

-Puede incluso ser sangre de dragón…- el disparate de aquello me hizo hacer una mueca.

-Razón de más para dejar de hablar de esto- tomó el pergamino y lo guardó en uno de los cajones, -Fuera de aquí Naruto, debes entender que ahora que el sucesor directo ha muerto querrán saber algo sobre su heredera perdida.

-Dí lo que quieras- me dí la vuelta para largarme, -el que la busquen ahora o en mil años no cambia nada…- pausé un momento, deseando decir la última palabra, -¿Sabes Kakashi? Hubo un tiempo en que pensé que los Uchiha hubieran estado mucho mejor viviendo en otro continente- aferré el pomo de la puerta y le miré de reojo, entre el cabello plateado le brillaba ya alguna que otra cana y de pronto me pareció el doble de viejo de lo que era, -Pero ahora agradezco haber tenido que lidiar con ellos y mantener a los otros locos más allá del territorio ninja.

-Sólo tuviste que lidiar realmente con un Uchiha Naruto, y tenías las manos llenas.

-Prefiero pelear con Sasuke de nuevo y perder el otro brazo a tener frente a la vieja alimaña con la que "negoció" Sakura.

-Cada quien tiene sus batallas- dijo cruzando los brazos, -Sakura se las ha tenido que arreglar muchas veces sin disponer de chackra, cosa que a ti te resulta antinatural.

-No voy a dejar que Sakura ponga un pie en Gekkabijin otra vez Kakashi, ni que pise el umbral de Nōsukuīn, o cualquier otra de sus detestables ciudades.

-Yo tampoco.

.

Cuando el portal se abrió, supe que la conjetura de había hecho en broma a Kakashi fue cierta.

El pergamino estaba escrito con sangre de dragón. La cara idiota de Sasuke formó una mueca de sorpresa… aquel ingrato no me había creído ni un ápice de lo que le dije, omitiendo detalles de la procedencia del pergamino o de la conversación con el Hokage que me reveló su existencia.

De todos modos, Sasuke tenía razón. Los dragones llevaban extintos mucho tiempo… en nuestra parte del mundo y bien podía ser que Aoi no Bara hubiese sido la última y si durante su dichoso viaje de redención, aquel inepto se hubiera trepado a un barco y viajado más allá de la Isla del Demonio y de la Nieve, más allá de Kanazawa y de Shirakawa, sin duda vería que había mucho más por descubrir… aunque por mi parte, tuviese más que suficiente con el mundo ninja como para aventurarme al de la magia.

Pero, como Kakashi me había aleccionado más veces de las que podía recordar… nadie podía saberlo nunca.

El remolino de colores nos atrajo con la fuerza de cien huracanes, haciendo el ruido de mil y arrancó de cuajo la mitad el cerezo, chackra azul rodeaba los contornos del portal y Sasuke se aproximó a la entrada.

-¿Cuánto?- preguntó

Medí cuanto chackra me consumía mantener el portal abierto y respondí, un poco más lívido que antes.

-15 minutos, si llegó a 20 quedaré catatónico- le dije seriamente, no bromeaba aquella vez.

Y él tampoco.

Asintió y se lanzó sin vacilar al centro gravitacional, en busca de la que sería su esposa; de aquello estaba más seguro cómo de que debía decirle a Sakura lo de su padre tan pronto la viese.

.

.

.

SAKURA

El camisón blanco me estorbaba tanto que terminé por rasgarlo a la altura de la pantorrilla, dejándome el oscuro haori encima; nerviosa comencé a correr, pues a juzgar por el susurro de pies corriendo en las plantas superiores, ya sabían que no estaba en la habitación.

-¡Tsubaki!- llamé, con la secreta esperanza de que me azuzara a correr más rápido, pero la madera barnizada y los pies desnudos no son buena combinación y tropecé varias veces, negándome a caer.

Llegué al frente de la enorme puerta del sótano, de varios centímetros de espesor y 3 metros de altura… harían falta varios hombres adultos para abrirla… así que la partí a trozos sin ningún remordimiento, sabiendo que el escándalo infernal delataría mi posición y no dispondría más que de unos minutos para volver a mi tiempo, al lado de Sasuke.

Al medio de la enorme habitación a oscuras, exceptuando un boquete en el techo por el que entraba la luz de la luna; estaba el cerezo que yo recordaba tan bien, el pétalo que me había guiado hasta ahora cayó marchito a mis pies.

Di un paso… y mi mundo dio un giro que me arrojó al suelo por su portentosa fuerza.

Un segmento de luz azulada dividió el árbol y acabó por ajarlo a la mitad, en medio de una explosión de flores que pareció perfumar toda mi existencia; un estallido de halo oscuro se produjo sobre mí para abrir una especie de portal que reconocí al tiempo que mi corazón suspiraba de alivio.

Entonces varias voces me confundieron, su rápida sucesión me mareaba y me sujeté la cabeza.

-¡SAKURA!- Indra se oía a la entrada de la habitación.

-¿Tsubaki?- se oyó otra que no reconocí, aunque su dueño se me hizo pavorosamente familiar, pues exceptuando su oscuro cabello, los vivaces ojos azules y el gesto jovial eran los de Naruto.

Pero fue la tercera voz la que me hizo reaccionar, sacando del pantano mi alma ahogada con la poderosa llama de su voluntad.

-Sakura…- llamó sin desespero, con sosiego casi plácido, como si mi nombre fuera la palabra más placentera que pudiese pronunciar jamás.

Aterrada y extasiada extendí la mano, me encontré con una mano blanca y elegante, de alargados y masculinos dedos, curtidos por el arte de la katana.

-Sasuke…- no había nada en el mundo más que él y yo, como la noche en que me besó, en que me miró para decirme que sólo yo existía para él, del mismo modo y manera que él era para mí; en una maravillosa relación de pertenencia que no admitía grises, sólo el albo blanco o el oscuro del negro.

Sasuke me sujetó de la cintura y casi creí derretirme en su aroma de bosque bajo la lluvia, con el corazón en el puño, me arropé en su cuello.

Es decir, quise hacerlo.

Quise hacerlo porque una garra azul emergió el árbol y encajó los ganchudos espolones en mi pierna, haciéndome soltar un alarido de dolor mientras Sasuke me abrazaba con tal fuerza que mis pulmones se vaciaron de aire

-No te sueltes- me advirtió.

Estúpidamente me reí para mis adentros; aunque yo me hubiese soltado, nimia diferencia haría con la firmeza con la que él me tenía incrustada contra su pecho. Pero estaba perdiendo mucha sangre y me temí que las garras hubieran perforado alguna arteria, mi visión se volvió borrosa mientras Sasuke trataba de cruzar el portal, el choque de dimensiones de nuevo me golpeó con energía arrolladora y perdí el sentido mientras a la distancia pude distinguir un estruendo, un rugido y varias voces gritando…

Tantas voces que parecía que un ejército entero gritase en algún lugar.

.

.

.

SASUKE

A pesar de hallarnos en una especie de sótano, pude distinguir perfectamente el sonido de cascos de caballo sobre nosotros, galopando a gran velocidad.

-Indra, tenemos que irnos.

-Olvídalo- el hombre que podría haber sido mi reflejo trató de abalanzarse sobre nosotros, aferré a Sakura y saqué el brazo del Susanoo para cercenar la garra del dragón en el árbol, que indudablemente era de Aoi no Bara.

-¡INDRA! ¡Tenemos a los samuráis encima y sólo piensas-

-¡PIÉRDETE!

-¡!

Irónicamente, fui el que más en serio se tomó el consejo de Indra y usé el mismo golpe del Susanoo para impulsarnos a través del portal, al tiempo en que del otro lado, Naruto se derrumbaba sobre el suelo y la entrada al pasado se cerraba.

.

.

.

Ay Dios mío, aquí va... y perdón mil por la larga espera!

Este fic nunca tuve pensado hacerlo demasiado largo, tengo otro en mente, y éste era en realidad un enfoque para lo q éstos dos realmente sienten; y así en el otro fic poder enfocarme más en la acción y que espero igual puedan seguir con el mismo entusiasmo.

Los nombres de ciudades y países que Naruto y Kakashi mencionan es material del otro fic así q calma y ya les diré de que va... muajajajaja! XD

El próximo capítulo será la última entrega de "Perderme en Sakura" y estará lleno de bluffy times... así que recen xq no me salga algo demasiado OoC jajaja

Y ahora a mis queridos reviewers ! (Sin cuenta)

Abril Awww! Mil gracias, espero que éste capítulo te agrade y se te antoje ya leer el final jajaaja. De nuevo mil gracias por tus porras y te mando un gran abrazo

AngelScarlett Gracias! Jaja pues espero que cuando lo acabe siga siendo lo que llevabas buscando ;) Un beso