Karin se dejó caer en la cama soltando un suspiro. Eso de enterarse de que estaba embarazada le había resultado perturbador, pero estaba agotada, pues bastó un descuido para que su primo se enterara, y para esa hora toda la aldea ya debía estar bien informada. Ella habría querido dejarlo en secreto, sabía que Sakura no diría nada, más aún si aludía a la confidencialidad médico-paciente, pero con Naruto ya eso era caso perdido.
¿Embarazada? ¡Uf! Ella no tenía planes de hijos, al menos no a corto plazo; aún era joven, había mucho que hacer, y más importante aún… ¡Su hijo no tenía padre! Sonaba extremo, y vamos, claro que tenía un padre biológico, pero ninguno que tuviera planes de estar con ella y tenerlo como una pareja. No tenía novio ni casa propia, y aunque su trabajo no era malo en el hospital, con una que otra misión en la que la solicitaban, tener un bebé era caro.
Por supuesto que estaba la opción de hablar con el padre biológico, pero vamos, que ella no quería atar a nadie sólo por un bebé, ni el niño, ni él ni ella se lo merecían. Karin no quería tener un novio o un marido sólo por estar embarazada, y era por eso que no iba a hablar de eso con él aunque ya estuviera enterado.
—Naruto eres un tonto —musitó en voz alta— Toda la cuadra te escuchó.
Lo mejor para todos era pensar en el aborto. Aún estaba a tiempo de realizarlo y nadie tenía que preocuparse por el suceso. Y claro, después de eso ni ganas le daban de volver a la vida sexual… al menos no por un tiempo.
Si tan sólo Naruto hubiese cerrado la boca. Seguro que después del aborto la aldea la miraría mal, especialmente porque ella seguía siendo una extraña ahí. Hacía cinco años que se había mudado a Konoha y estaba condicionada; primero pasó un año en la cárcel como primera condena, luego pasó dos años siendo vigilada las veinticuatro horas del día, y apenas hacía dos años le permitieron la autonomía, por ello apenas y tenía misiones. Cada vez iban en aumento en cantidad y rango, lo que denotaba que comenzaban a confiar en ella, pero embarazada, ya no podría hacer misiones durante algún tiempo.
—Perdóname —se tocó el vientre— Pero también es por tu bien —se soltó— Lo último que quieres son padres juntados a la fuerza y mientras siga a prueba no tengo oportunidad de mantenerte sola —torció la boca— No quiero estar dependiendo de Naruto.
