—Sólo se le bajó la presión —habló Sasuke sin darle mayor importancia— Juugo traerá lo que necesita.

—¡Idiota! —Se abalanzó contra Sasuke— ¿Cómo puedes estar tan tranquilo? —lo tenía agarrado de la camisa como hacía algunas horas— ¡No voy a permitir que te la lleves de mi lado! ¡Y menos si no demuestras preocupación!

¿Llevársela? Aquella palabra llamó la atención de todos los presentes, pero en Sasuke ocurrió algo particular, y fue el reanimar aquél enfado que le nació cuando Suigetsu llegó hablando de un "nosotros" referente a él y Karin; porque de tener la seguridad de que ese niño era de él…

El rechinido de la puerta abriéndose llamó la atención de los presentes, viendo a Juugo llevarle a la pelirroja una caja de pokys y algunos caramelos.

—Gracias —murmuró la fémina echándose un dulce a la boca— Ahora salgan de mi habitación —decía apagada— Si vuelvo a hacer corajes me pondré peor.

De ser otras las circunstancias a Sasuke le hubiese valido madres la situación quedándose en la habitación, pero estaba embarazada y la muy… no podía llamarla zorra, no eran novios, pero se había encabronado al punto de joderse la presión.

Bien, dejaría que descansara y eso incluía correr a todos los presentes, quienes no objetaron, al parecer consideraban lo mismo, pero no por ello se fueron de la casa. En el caso de Sasuke decidió permanecer ahí hasta que ella se sintiera mejor, quería ser el primero en hablar con ella.

—¡Váyanse! —Ordenó Naruto al ver que los otros hombres se acomodaban en la sala— No los queremos aquí —se acercó a Sasuke— Y menos a ti, que no puedes cuidar de ella.

Estaba dispuesto a ignorarlo y plantarse bien en la casa, pero aquellas palabras lo movieron, pues estaba seguro que mucha era culpa de él por lo sucedido. Si contemplaba que ella se enfadara al interrogarla, pero no creyó que llegara a ese extremo; además él estaba consiente que la lastimó mientras la sujetaba, pero había sido causa del enfado y no se había percatado que aún la sostenía.