Vaya que Karin se había puesto muy mal, ni él que había sido víctima de sus más grandes ataques de furia la había visto así antes, y era la primera vez que veía que un enojo la ponía mal. Quiso pensar que era a causa del embarazo, pero quien sabe, de verdad había hecho tremendo coraje, que, al parecer de Suigetsu, con bebé o sin él, le habría ocurrido tal malestar.

Ahora todos estaban en la sala, él y Juugo miraban como el rubio primo de la pelirroja no dejaba de amenazar al azabache. Todo era como se pensaba, en que todos creían que el niño era de Sasuke, y seguramente si Naruto se enteraba de la otra posibilidad, tendría al Uzumaki encima, por ello no había dicho nada. Además, sí corría a Sasuke, él podría hablar con Karin cuando se sintiese mejor, así que mejor permanecería callado, sin vociferar su posible paternidad al rubio.

—¡Ya cállate! —Exclamó Uchiha fastidiado— No me iré hasta hablar con ella.

—¡Pues no será hoy, porque ella tiene que descansar! —exclamó Naruto soltando a su amigo— Así que largo todos de aquí para que descanse.

Terminada la frase, la habitación quedó en completo silencio, mas ninguno se movió más allá de lo que su respiración los obligaba a mover, y aunque Suigetsu notó que nuevamente Naruto quiso replicar gritonear y tratar de correr a todos de una patada, fue interrumpido de repente por una nueva visita.

−¿Naruto-kun? –había llegado la chica Hyuuga y se notaba preocupada, quizá por la puerta quemada, o quizá por ver a todos ahí con mala cara.

−¡Hinata-chan! –exclamó el rubio y Suigetsu perdió el interés.

Era verdad que él era chismoso, aunque Hozuki no lo admitiría y que le gustaba intervenir en todo, pero en ésta ocasión ni les prestó atención, pues no dejaba de pensar en cómo sería su futuro a partir de que se aclarara quien era el padre. Antes de ir a hablar con la pelirroja el albino pensaba que si el padre era Sasuke él podría lavarse las manos y seguir con su vida como si nada, pero cuando oyó a Naruto decir que Sasuke se llevaría a Karin, algo lo inquietó. Seguramente Karin estaría feliz de irse con Uchiha, y él ¿qué haría? Porque en realidad no podría seguir con su vida con tanta tranquilidad, iba a necesitar tiempo de recuperarse, porque aunque desde un principio sabía que no era correspondido, sabía que verlo juntos le iba a doler.

Por otro lado, si él resultaba el padre definitivamente se haría cargo, no sabía cómo, pues volver a la Niebla fue difícil, aún tenía muchas trabas –quizá más duras que las de Juugo en Konoha− y ganaba poco por la misma razón; la pregunta era ¿estaba dispuesto a formar una vida con Karin? Porque vamos, él estaba seguro de lo que sentía, pero hasta la fecha no le había pasado por la mente formar una familiar, además ¿ella querría estar con él a causa de un hijo?

−Hozuki-san, Uchiha-san –oyó la voz de la Hyuuga llamándolos con timidez− ¿Por qué no dejan descansar a Karin-san y vienen mañana? –bajó la mirada ante los ojos inquisidores del azabache− Ustedes también necesitan descansar.