—No… —dudó en lo que iba a decir e inconscientemente bajó la mirada al escote pronunciado de la joven a causa de los botones desabrochados— No me provocas —soltó de repente.
—¿Sólo eso? —preguntó enfadada al notar la mirada.
—Eres muy joven y no me provocas.
—¿Sasuke?
—Arréglate la ropa —ordenó en voz baja.
Con enfado, Karin se dirigió al baño del cuarto de Sasuke, justo a tiempo, pues Itachi llamó a la puerta.
—Pasa.
—Pensé que no había nadie —comentó Itachi tras abrirse paso a la habitación— ¿Y mamá?
—Fue al mercado.
—¿Por qué no me contestabas? —notó la mochila extra en la habitación, así como el moño escolar en la cama. Levantó una ceja mirando acusadoramente a su hermano— ¿Tienes compañía?
—Karin vino a jugar conmigo —contestó sin darle importancia al asunto— Estaba buscando un juego y no te oí.
—¿Y Karin-chan?
—Hola Itachi —la aludida salió del cuarto de baño sonriendo cálidamente al mayor— Creí que llegarías dentro de dos semanas.
—Hola, cuánto has crecido. Ya eres toda una señorita —la miró de pies a cabeza— Ésta semana no tengo que ir a la universidad, la próxima sólo iré a entregar trabajos finales, así que decidí venir a casa antes y hacerlos aquí —contestó al comentario— ¿Y tus primos?
—Naruto está enfermo y Menma no quiso acompañarme. Tía Mikoto me ayudó a convencer a tía Kushina para dejarme venir sola.
—Que bien, sólo vete con cuidado.
—Lo tendré en cuenta.
—Bueno, los dejo con su juego, iré a desempacar.
—Itachi ¿podrías contestarme algo sinceramente? —llamó la pelirroja acercándose al mayor que se encontraba a unos centímetros de la salida. Este la miró asintiendo— ¿Crees que soy atractiva?
Los Uchiha se sorprendieron ante la pregunta, aunque su sorpresa era por diferentes motivos entre ellos.
—¿A qué viene eso? —ella se reusó a responderle e Itachi sonrió— Claro que lo eres —se inclinó dándole un beso en la mejilla— No tienes que preguntarlo.
—¡No hagas eso! —exclamó la fémina nerviosa y sonrojándose, a lo que Sasuke bufó molesto.
—Quien te diga lo contrario es un idiota.
Itachi sonrió a la reacción de la joven y se dirigió a su habitación. Mientras que Sasuke no podía quitar su cara de molestia. Él acababa de encontrar un modo de zafarse de su problema y ahora su hermano llegaba a darle ideas a la chica. Después de esas palabras, seguramente no se quitaría de encima a la pelirroja…
—¿Estás seguro que sólo es eso? —oyó la voz de ella y él asintió. Quedaron mudos algunos segundos — ¿Seguimos jugando?
Con extrañeza por el cambio de actitud, Sasuke se negó, pero fueron a la sala a ver la televisión, pues superficialmente ella quería seguir aparentando que nada había pasado, pero no iba a permitir que ella lo acorralara de la misma forma en que lo había hecho minutos atrás.
El transcurso del día fue normal, y para fortuna de Sasuke, no tuvo que quedarse a solas con Karin, más aún porque no tuvo que ser él quien la dejara en casa, pues minutos antes de la llegada del senador, Kushina llegó a recogerla.
Ya habían pasado cuatro días desde el incidente a solas con Karin, y pese a la respuesta de Itachi, parecía que ella ya no haría nada más por insinuársele, así que Sasuke ya se encontraba tranquilo. Es más, el miércoles había ido a casa de los Uzumaki por invitación de Naruto —que ya se había recuperado— y todo siguió normal, incluyendo las atenciones de ella para con él. Sin embargo, ese día en especial —sábado—, tanto sus padres como los Uzumaki, tenían una cena de gala en casa del Senador Danzou, e Itachi se había ido por la mañana a causa de olvidar un libro en su casa del campus. Para tranquilidad de los adultos, y festejo de los jóvenes, Sasuke y los primos Uzumaki se quedarían juntos en la casa Uchiha. Se habrían quedado en la Uzumaki, que era más espaciosa, pero el malestar estomacal de Naruto, había dejado fuera de servicio dos de los baños.
Todo parecía tranquilo, dentro de los parámetros de normalidad que tenían esos cuatro reunidos, pues Menma seguía encontrando razones para hacer pelear a su gemelo y Sasuke; y por otro lado estaba Karin, quien de vez en cuando ayudaba al moreno con sus planes dando exagerada atención a Uchiha para poner celoso a su primo. Y finalmente llegó la hora de dormir.
Habían planeado desvelarse, quizá hasta que llegaran sus padres de la fiesta —muy a pesar de Sasuke, quien sabía que su padre lo reprendería—, pero para las once de la noche Naruto cayó dormido en uno de los sillones.
—Yo también ya tengo sueño —comentó Karin dando un bostezo. Menma levantó una ceja dudoso, sabía que de todos ahí, ella era la que más toleraba un desvelo— Ayer no podía dormir —se justificaba— Buenas noches.
Ambos morenos vieron a la joven acostarse en su sleeping con tranquilidad, y aunque a ambos les resultó sospechoso, ninguno dijo nada. Se miraron mutuamente y sin decir una sola palabra, quedaron de acuerdo en acostarse a dormir de una vez.
Durante un par de horas Sasuke permaneció despierto, la extrañeza que la actitud de la pelirroja le dio, no le permitían conciliar el sueño, pues de alguna manera sentía que ella tenía algo planeado, y no iba a permitir que ella volviera a tomarlo por sorpresa. Sin embargo, nada ocurrió en ese lapso, y poco a poco comenzó a relajarse hasta el punto en que se quedó dormido.
Ya dormido, su sueño no resultó un montón de eventos azarosos, sino más bien se remontó a un recuerdo, a aquél que había estado buscando para recordar aquellos confusos sentimientos.
*****Dream Flash Back*****
Habían transcurrido cuatro años desde que Karin había perdido a sus padres, para ese entonces ella ya se encontraba mejor en muchos sentidos, al punto de que había adelantado un grado escolar ante la recomendación de sus profesores que reconocían su intelecto y que, por lo menos entre su familia y amigos, le reconocían que su entrada a la pubertad estaba siendo generosa con ella. Para ese entonces Sasuke estaba por entrar a la preparatoria, bastaba con que terminaran las vacaciones para que ello sucediera. Como última salida vacacional de aquél verano, Uchihas y Uzumakis acordaron realizar una salida a un balneario.
Aquella salida a una piscina no sería la primera que tuvieran ambas familias, por lo que Sasuke ya había visto en más de una ocasión a Karin en traje de baño, sin embargo, aquella era la primera vez que la veía con un bikini… de acuerdo, no era precisamente un bikini de aquellos que usan las mujeres para sentirse sexy, más bien era un traje de baño en dos piezas, cuya parte superior cubría lo suficiente, más algunos centímetros más abajo del apenas creciente busto y la parte baja era muy parecido a un short muy corto; pero aquella imagen, había movido algo en Sasuke.
—¿Estás segura que eso está bien? —preguntaba Minato a su esposa, pues éste pensaba que aquél atuendo no era apropiado para su sobrina.
Y de alguna forma el azabache estaba de acuerdo con el comentario del rubio, más no dijo nada.
—Por supuesto, las niñas a ésta edad comienzan con complejos —explicaba Kushina— No hay que reprimirla o le traeremos inseguridades. Además, ese bañador es muy inocente —miró a su esposo acusadoramente— No me digas que tomarás el papel de padre celoso.
¿Celoso? Se preguntó Uchiha indignado, y ante el rechazo de la idea desvió la mirada; sin embargo, no pudo evitar volver a echar un vistazo a la pelirroja, quien se encontraba metiéndose a una de las albercas con Naruto por detrás.
—¿Qué tanto ves? —oyó la voz de Menma, quien al igual que Minato, había estado en desacuerdo con la elección de su prima.
—Que tu prima no sabe nadar y tu hermano es demasiado torpe para llevarla —respondió Sasuke disimulando, pues había notado la aversión en las palabras del moreno.
El día transcurrió con normalidad para ambas familias como lo hacían en los balnearios, mas existía una diferencia, y esa era que Sasuke no podía evitar mirar furtivamente el cuerpo de la pelirroja. Sasuke estaba por cumplir dieciséis, ya había visto el cambio de sus compañeras de escuela cuando estuvieron en la pubertad, pero desde que jugaba con Karin, jamás se puso a pensar en que ese día también llegaría para ella.
Si bien aún era evidente que a ella le faltaba para completar su formación, en aquél bañador era notorio el ensanchamiento de sus caderas, y de la poca, pero perceptible elevación de sus senos. Sasuke jamás se había sentido perturbado por sus compañeras, ni cuando comenzaron sus cambios ni en ese momento en que muchos chicos de su edad parecían tener por regla curiosear en la sexualidad, por lo que le resultaba desconcertante que ahora se sintiera… ¡uff! especialmente por una chica que apenas comenzaba su desarrollo.
Aquellos pensamientos le revolotearon en la cabeza durante todo el día, al punto que apenas y notaba los coqueteos que algunas chicas del lugar le dirigían, aunque tampoco era como si estando tranquilo fuera a hacerles caso.
Después de la comida, Karin se había ido en compañía de Naruto a comprar helados, pues no podían volver al agua hasta pasada una hora. Sasuke vio al par de primos alejarse y soltó un suspiro. Lo mejor era dejar los pensamientos de lado y disfrutar del día, además, si continuaba así, alguien más además de Menma se daría cuenta que algo estaba pasando por su cabeza.
Ignorando la mirada acusadora de Menma, Sasuke se tendió en una de las sillas playeras a tomar el sol; pero lejos de olvidar la perturbación causada por la pelirroja, sus reflexiones se centraron en el tema, y poco a poco terminó por concluir que si, se sentía atraído por Karin, le había costado trabajo admitirlo, por ello estuvo dándole vueltas al asunto, pero ahora estaba dispuesto a admitirlo a sí mismo.
Soltó un bufido. No era nada grave, sólo eran cuatro años de diferencia en edad y sólo era una atracción física… de acuerdo, eso le resultaba perturbador, pues aunque no era mucha la diferencia, sí sólo era atracción física, y dadas las edades —referente a las etapas de crecimiento— se veía muy cercano a un pedófilo. Además, eso de que sólo fuera físico y principalmente fuera por Karin, le fastidiaba porque ella era prima de su mejor amigo, con la que pasaba mucho tiempo a la semana y sería incómodo si en algún momento dejaba que esa atracción física fluyera.
Chasqueó la lengua con hastío. Lo mejor sería ignorar todo aquello y de ser posible, alejar a la chica de su vida, algo que no debería costarle trabajo si la pubertad la cambiaba como a cualquier otra chica y ella misma decidiera tener amigas e ir a hacer cosas de chicas.
—¡Naruto! ¡Te dije que no te metieras a la alberca! —se oyeron los gritos de Kushina que, aunque Sasuke no la viera, sabía que ésta parecía dragón enfurecido.
Uchiha no habría siquiera abierto los ojos, pues pensar en su amigo desobedeciendo a su madre no se le hacía raro —pese al miedo que el rubio le tenía—, mas oyó un par de voces acercarse, de las cuales, sólo conocía una.
—Qué asco —musitó Karin viendo a su primo volver el estómago dentro del agua mientras la gente gritaba asqueada saliendo del lugar.
—Debió hacerte caso —habló un joven albino que acompañaba a la Uzumaki— Que asco, es la primera vez que veo algo tan repugnante.
—¡No seas hipócrita! —Exclamó Karin con enfado— ¡Fuiste tú quien lo retó a subirse al tobogán!
Miró con desconcierto al par de chicos que reñían a unos metros de él. Aquél albino no era alguien que conociera o que se ajustara a alguna descripción de alguien que supiera que Karin conociera. Era un joven delgado aunque de musculatura formada, cabellos blancos y cortos y ojos violáceos que no se despegaban de Uzumaki; parecía tener la edad de ella. Ni si quiera notó que Kushina, Mikoto, Itachi y Minato habían ido en auxilio del rubio, mientras Fugaku se hallaba un par de metros alejado en la sombra y Menma tomaba el sol a lado de él.
—Si bueno, hablando de eso, lo hice a propósito —se paró frente a ella de forma muy coqueta— Quería darte la oportunidad de estar a solas conmigo.
Si bien a Sasuke le había llamado la atención que ella estuviera con un extraño, la razón de su primer vistazo había sido la curiosidad, pero tras escuchar las palabras del sujeto, sintió que algo se encendía dentro de él.
—¿Oportunidad? —Se burló la pelirroja— Dirás mala fortuna.
La sensación comenzó a amenguar al escucharla.
—Vamos, no tienes que ocultar tu emoción —sonrió de medio lado— Siendo el capitán de natación de la secundaria, estoy acostumbrado.
El comentario lo puso de mal humor. Era un tipo presumido que no tenía nada que hacer hablándole a Karin.
—¿Tu quién eres? —Menma se había levantado a cuestionar al extraño.
—Espera… —pidió el albino confundido mirando al chico que le hablaba y al que recién salía de la alberca dejando un alboroto tras de él— ¿Gemelos?
—¿Qué no es obvio? —musitó Karin con fastidio.
—Lárgate de aquí —ordenó Menma.
—Me cae mejor el rubio —comentó Suigetsu ante la mirada fulminante de Uzumaki— Como sea, tú te lo pierdes —le murmuró a Karin para luego dar media vuelta. Dio la apariencia de irse, más en menos de un segundo corrió de vuelta hasta la pelirroja y le plantó un beso— Nos vemos.
Sasuke había saltado de la silla en cuanto vio la escena, e impulsivamente habría tomado al tipo por el cuello, de no ser que éste echó a correr. Si bien ganas no le faltaban de alcanzarlo para ahogarlo, se dio cuenta que su reacción había sido bastante exagerada, pues ni Menma, quien era primo de la pelirroja, actuó de esa manera, sólo lanzó una maldición para después voltearlo a ver. Claro, de haber sido Naruto el albino ya estaría muerto, pero Uchiha tenía parecido con Menma en actitud, y estuvo a punto de actuar como el rubio. A todo esto… ¿Cuál era la reacción de Karin?
—¡¿Cómo te atreves maldito idiota!? —Gritó sonrojada mientras quebraba los conos de helado que tenía en la mano— ¡Vuelve acá!
Notó a Menma mirarlo acusadoramente, mas toda acción fue interrumpida al presentarse Fugaku. Karin recibía halagos de su padre, pero al cabecilla de los Uchiha le molestaba que una señorita tuviera un vocabulario tan vulgar, sólo por ello se acercó a ellos.
—¿Qué ocurre? —miró con dureza a la pelirroja, pues no tenía el derecho de reprenderla, porque de ser su hija, otra historia habría sido.
—Sólo un imbécil que vino a fastidiar a Karin —contestó Menma.
*****End Dream Flash Back*****
Despertó de golpe, pues aunque no recordaba el resto del sueño, sus memorias de aquél día lo completaban estando despierto: Naruto fue llevado a enfermería y después de eso lo vetaron de las piscinas por ese día. Al pasar la hora recomendada para volver al agua, Karin insistió en que Sasuke le enseñara a nadar; por supuesto, Uchiha se negó y Menma prácticamente le ordenó que él le enseñaría, mas la mocosa se las ingenió para poner a ambos morenos contra la espada y la pared para cumplir su capricho.
Sasuke dio un resoplo y se levantó para ir al baño. Aquella clase de natación sólo había sido el principio para que el estar cerca de Karin subiera peligrosamente la temperatura de su cuerpo, y parecía que con el pasar del tiempo, ella buscaba acortar sus distancias y con más frecuencia. Fue por esa razón que Uchiha tomó la decisión de alejarla de sí siendo más frívolo y cerrado de lo normal para que ella se alejara. Si bien eran normales las alteraciones en sus hormonas, él odiaba sentirse así, especialmente por ser ella la prima de su mejor amigo; de ser alguien más seguramente se habría decidido a echarse un polvo para apagar la calentura, pero ella no era otra chica idiota del instituto, sino alguien a quien apreciaba.
Con fastidio, Sasuke volvió a su sleeping, donde, entre la oscuridad, notó la mirada acusadora de Menma; aquella mirada se le figuraba mucho a aquella del balneario, y realmente le sorprendió encontrarlo en esa actitud, mas él lo ignoró para volverse a acostar.
Ya tumbado, intentó conciliar el sueño nuevamente, pero su mente dio al punto clave del odio amor: había sido difícil convencerse a sí mismo de alejarse, habían sido muchos momentos juntos que no podía dejar atrás de un momento para otro, y mucho menos con la Uzumaki que más bien parecía quererse acercar más, por lo que llegó a la conclusión de odiarla. Obviamente uno no elige a quien querer o a quien odiar, pero existía aquella técnica de los mantras, en las que se sugiere repetirse una y otra vez a uno mismo frases positivas, aunque claro, lo que Sasuke se repitió fue "Odio a Karin".
Dio la vuelta notando que Menma aún lo miraba con hostilidad, pero poca importancia le dio, pues se dio cuenta el por qué había sido tan confuso el recordar el por qué odiaba a la pelirroja, y es que no había una razón concreta, sino que él mimos se convenció —aunque no completamente— de eso, pues en realidad jamás le molestó que su padre la alabara por ir un grado arriba en la escuela, ni que su madre le prestara atención como una hija, ni mucho menos que Dante se dejara mimar por ella; sino que él no quería una calentura con ella.
Mientras meditaba fingía dormir, pues estaba seguro que la pesada mirada de Menma seguiría puesta sobre sí hasta que no se durmiera. La relación que Sasuke tenía con Menma era demasiado hostil, y quizá era porque se parecían demasiado; tanto así, que Sasuke estaba seguro que el gemelo de Naruto ya sospechaba algo desde aquél día en el balneario y él no iba a darle la razón.
Aclarada su duda, Sasuke pensó que estaría más tranquilo, pero no contaba con que, cuando estaba a punto de volver a quedarse dormido, Karin se levantó de su sleeping y a hurtadillas se metió en el de él. Si bien Uchiha la habría corrido con un gélido "largo", prefirió fingir dormir, esperar que se durmiera y regresarla a su bolsa, pues lo último que quería en ese momento era hablar con ella o armar un drama, porque seguramente Menma se daría cuenta, podría oírlos y se armaría un escándalo entre ambas familias.
Los minutos pasaron lentamente y podía sentir el pequeño cuerpo de Karin abrazándolo y removiéndose dentro del sleeping cada tanto tiempo. Aquello le resultaba sospechoso, pues él ya había dormido con ella anteriormente y esa no era su forma de dormir, por lo que el hecho de moverse tanto, sólo lo hacían pensar en que ella seguía despierta.
−Vete –ordenó Sasuke, pues ya no le veía el caso seguir fingiendo.
−Quiero dormir contigo –contestó Karin como si nada− No seas amargado.
−Yo no, vete.
−¿Por qué te pones así? Si es por lo de…
−Te odio.
Y de verdad Sasuke no entendió cómo es que esa frase salió de sus labios, pues si bien lo había pensado recordando el "odio amor" con el que había estado lidiando hacía unos días, sólo dijo "te odio" y enseguida quiso retractarse, o de menos aclarar las cosas, pero cuando sintió que la pelirroja se levantó por su propio pie decidió ya no decir ni hacer nada, después de todo su objetivo se había cumplido.
Oyó a la pelirroja salir de la sala, y la puerta del baño cerrarse tras de ella, pero no le dio mayor importancia cuando poco rato después ella volvió y se acostó en su propia bolsa, así que él sólo se dio media vuelta y en poco tiempo logró quedarse dormido.
Llegó el domingo, en que se festejaría el cumpleaños número catorce de Karin. Para ello ya se habían repartido invitaciones, y claro que la familia Uchiha estaba invitada. Originalmente la fiesta habría sido en sábado, más que nada por acomodar horarios de trabajo y escuela, pero dada la cena con el senador, tuvieron que recorrerla al día justo en que la Uzumaki nació.
A Sasuke no le animaba del todo ir a la dichosa fiesta, y no precisamente por Karin, sino que se había arreglado una fiesta con invitación a todo el grupo de la escuela de ella, y claro que al azabache no le caía en gracia tanto barullo, ya tenía suficiente con Naruto. Sin embargo, el azabache jamás pensó lo que ocurriría en la fiesta, y quizá, si hubiese prestado más atención a lo ocurrido el sábado por la mañana cuando Uchiha y Uzumaki desayunaron juntos, ya se habría dado una idea, pero al despertar había olvidado lo que le había dicho a la pelirroja, aún en domingo ni siquiera le había llegado el menor recuerdo de cuando le dijo "te odio".
Cuando los Uchiha llegaron a la fiesta en el jardín de casa de los Uzumaki, Sasuke sólo atinó a sentarse en la mesa junto a su familia, pues definitivamente no iba a tratar de entablar amistad con nadie ahí.
−¡Llegaron! –exclamó Naruto aproximándose a la mesa de los Uchiha, a lo que Fugaku se arregló la voz tratando de señalar su descortesía.
−Hola Naruto-kun –saludó Mikoto con una sonrisa− ¿Cómo estás?
−Un poco aburrido –comentó sin ceremonia.
−¿Y dónde está la cumpleañera? –preguntó Itachi.
−Tampoco veo a tus papás o a Menma –musitó Mikoto.
−Menma se desapareció desde que empezaron a llegar los invitados, seguro se fue a esconder… y debí irme con él –murmuró lo último para sí mismo− Papá fue a buscar a la banda que tocará, y mamá está ayudando a Karin-chan a arreglarse.
−¿Karin? –soltó Sasuke de repente, pues ella no era precisamente de las que invertía mucho tiempo en verse bien y su comentario llamó la atención de todos.
−Si, no sé qué bicho le picó –bufó Naruto− Después de que llegáramos a casa ayer, le pidió a mamá que la llevara de compras –se rascó la cabeza− Supuestamente ya tenía ropa para hoy, pero no sé por qué cambió de opinión.
−¿Tan sorprendente les parece? –rió Mikoto− Recuerden que Karin se está convirtiendo en una señorita, es normal que quiera empezar a arreglarse –decía con emoción− Cuando menos se den cuenta ya estará tras los chicos y tendrá novio.
−Eso es cierto –continuó Itachi con una sonrisa− Quizá por eso cambió de opinión tan rápido sobre su ropa –sugirió divertido− Tal vez ya tenga un prospecto y vaya a venir a la fiesta.
−¡¿Qué?! ¡¿Karin-chan con novio?! –exclamó Naruto con alarma− ¡No! ¡Eso no puede ser! ¡Aún es una niña!
−Está por dejar de serlo –rió Mikoto.
−El tiempo pasa inevitablemente –agregó Fugaku− Sólo no debe olvidar las prioridades.
−Me pregunto si estarías así de tranquilo si fuera tu hija –comentó Mikoto riendo.
−No lo creo –intervino Itachi− Puedo apostarlo.
Escuchar la conversación provocó en Sasuke desconcierto, pues si le resultaba raro ese cambio tan repentino en la pelirroja, y aunque ella se le había declarado, él no creyó que fuera a pasar más lejos de ahí. O ¿Sería que ver a sus amigas, compañeras o lo que fuera con novio la habían orillado a querer tener uno? ¿Sería que sólo se le declaró para llenar ese vacío y al rechazarla buscó a alguien más? ¡Qué estupidez! Sasuke conocía lo suficiente a Karin como para saber que no se dejaría arrastrar por modas o presiones sociales pero…
−¡Vamos Sasuke! –de repente Naruto lo haló de la ropa− Tienes que ayudarme a averiguar quién es ese "novio" –ni siquiera le dio tiempo de decir nada y ya estaba a mitad del jardín− ¿Quién se cree que es?
Y mientras llegaban el resto de los invitados, Sasuke fue llevado por Naruto con uno y otro compañero de Karin, amenazando a cada uno esperando encontrar al novio que el rubio le inventó a su prima. Incluso después de que Minato llegó con la banda –quienes se habían perdido y por ello no llegaron al inicio de la fiesta− y ésta comenzó a tocar, Naruto no dejó su búsqueda.
Finalmente Kushina entró al jardín y se acercó a Minato, fue entonces que Sasuke se soltó definitivamente de su amigo, que si bien le molestaba que lo llevara de un lado a otro, al menos había matado tiempo, pero ahora que Karin entraría a su fiesta, él podía volver a su mesa para que Naruto la bombardeara con una y mil preguntas de un novio inexistente.
−¿Tuvieron suerte con el novio? –preguntó Itachi divertido, a lo que Sasuke sólo bufó− Quizá estaba esperando a la fiesta para presentarlo.
Sasuke rodó los ojos e ignoró el comentario y casi enseguida Karin entró al jardín. Sin embargo, el azabache no se dio cuenta, pues no hubo una presentación ni nada por el estilo, y en lugar de que la pelirroja fuera a saludar a los Uchiha, había ido a hablar con un grupo de chicas que se sentaba en una mesa del lado opuesto del jardín.
−Gracias por venir –una joven se había acercado a la mesa de los Uchiha minutos después.
−¡Karin-chan! ¡Te ves preciosa! –exclamó Mikoto al verla.
Y Sasuke volteó para volver a ver a la joven, pues si la vio en el momento en que saludó, pero no la reconoció, y claro que se sorprendió cuando su madre la llamó "Karin".
