Gracias a los que leyeron el primer capitulo de esta historia al igual que la de GOM x KAGAMI, es que como Kagami-tan cocina pensé de ponerlo como chef, y siendo el mas joven...asksaksskaska mi mente maligna trabaja rápido! *-*/
Neos:¿Te he dicho lo loca que eres?-pregunto el con una ceja alzada y cruzándose de brazos
Usuyase: Ship, cuando intento hacer gore y tu no me dejas ¬¬
Neos:¿Y ahora que haces?
Usuyase: Jugando con las historias obvio baka-rodeando los ojos-ignorando a mi inner y seguir preguntándome el porque es hombre... :V
Neos: Soy de tus mas oscuros deseos-con sonrisa igual a la de Akashi-tan
Usuyase:¿Mi deseo mas oscuro es ser hombre?, no pos que linda es mi imaginación-digo sarcástica-y de nuevo ignoren a mi inner y sigan leyendo la historia :)
Advertencias: Occ tal vez, en ocasiones me es difícil manejar sus personalidades y...no se me ocurre otra cosa XD
Corrí detrás de los niños y ellos eran bastantes rápidos, yo intentando seguirles el ritmo porque mi entrenamiento de hoy no tuve descanso alguno por parte de mi querida entrenadora los alcance por lo seria una casa vieja y al parecer desolada. La pintura se quitaba de las paredes y las ventanas con tablas, los vi agotados y sin aliento, el ver como Ryota y Daiki comieron ese emparedado podría ser que ellos no pudieron comer en días, tal vez semanas...
-Aquí...es-decía Ryota ya mas recuperado pero seguía respirando entrecortadamente, pero antes de dar un paso la mirada del pequeño tigre me detuvo, podía ver que me tenia mucha desconfianza, ¿Cómo no hacerlo si corres detrás de ellos sin conocerlos o al menos que dieras tu propio nombre?, solo me quede mirándole fijamente, ninguno cediendo al otro, pero si quería ayudar a su amigo debía de hablar
-¿Taiga cierto?-pregunte y soltó una especie de gruñido pero su mirada felina seguía posada en mi -se que no me tienes mucha confianza debido que solo los seguí hasta aquí solo porque Ryota-kun me dijo que lo hiciera, puedo ayudar
-¿Vienes a eso o solamente a usarnos como fenómenos?-pregunto bruscamente, negué con la cabeza dando pasos lentos a el, tratando de intimidarlo mas de lo que podía hacer por mi presencia
-Taigacchi confía en ella, no es mala persona-me defendía Ryota delante mío-se que podría ayudar a Tetsuyacchi...
El pelirrojo al parecer dejo de estar tan tenso pero seguía con su mirada de "Has algo y te mato", no muy digna de un niñito como el, ¿Cuánto tendrían?, si los veía atentamente podría decir que serian uno años según yo, pero sus actitudes demostraban lo contrario. Al entrar olía un poco desagradable, podía ser el moho o alguna otra cosa, tablas podridas en el suelo y al parecer frágiles si calculamos cuanto tiempo tiene así la casa, todo siendo una casa de un solo piso, grietas en las paredes y telarañas por doquier, tuve que matar a dos cuando se acercaban a ellos,¡ casi como tarántulas!. Seguimos caminando y yo viendo ese lugar, ¿enserio vivían ellos aquí?¿cuantos eran?, si contaba a ellos tres y a "Kuroko" de quienes hablaron solo eran 4 los que conocía, el ultimo solo su nombre; llegamos a una habitación sin puerta, un tanto oscuro por mi vista, teniendo solo segundo para poder bien cuando algo filoso roso mi mejilla, algo tibio escurría por ella
-¡Seijuu calma!-le grito Daiki a un pelirrojo mas pequeño que Taiga, con una lamparita alumbre y si, era pelirrojo pero un tono un tanto mas claro, piel blanca, ¿y saben lo mas curioso?, no fueron sus orejas y cola de gato, pero parecía las de un gato andino, esa especie lamentablemente estaba en peligro de extinción cuando tuve una tare de especies a punto de desaparecer, pero aun así fueron sus ojos, uno de rojo carmesí y el otro ámbar que me miraban un tanto expectantes, su ropa era casi como la de Ryota pero de un azul celeste
Había un peli verde a su lado con otro de cabello lila, el primero tenia su cabello verde como sus ojos, usaba unos...¿enserio usaba lentes?, sus manitas parecían vendadas, como si se hubiera lastimado en algún momento, pero tenia unas orejas de liebre, no era como las de un conejo aunque no entendía eso de las diferencias demasiado, de un tono un tanto claro y su ropa era anaranjada. El siguiente era como el mas alto de todos, su cabello lila y ojos, piel blanca y su rostro lleno de aburrimiento, como si el que yo estuviera allí no fuera gran cosa, el tenia entre su playerita morada y sus shorts blancos, de su cabeza salía unas orejas de mapache como de atrás. Pero había uno en el suelo, un niño mas pequeño, cabello celeste y piel blanca, su ropa era como la del oji color, pero solo mas claro y unas orejitas de conejo se asomaban, pero no pude evitar fijarme que respiraba de forma entre cortada y sudaba, por lo brillante que salía con la luz
-No pueden confiar en ella-decía el pelirrojo con unas cosas afiladas entre sus manos, toque mi mejilla lastimada pero no me iba, no sin antes revisar al pequeño
-¿Y puedo saber el porque no pueden?-pregunte en un susurro un tanto seria-el necesita que lo revisen tiene fiebre
-Lo sabemos-nanodayo-dijo el oji verde
-Pero no podemos dejar que nadie se nos acerque~- hablo el peli lila
-¡Mina!-decía el cachorrito rubio un tanto preocupado por el peli celeste, con una mano en su cabeza alzo su mirada y le dije en silencio que fuera con el, me hizo caso para ir corriendo al pequeño inconsciente-¡Tetsuyacchi!
-Así que si fueras tan amable te pido que te vallas-me decía el andino mirando a su compañero, pero no le hice caso y di un paso mas recibiendo ahora un corte en mi brazo, di un quejido pero seguí caminando sin importar las heridas
-Aun si me lo pides el esta grave, estando aquí puede que su estado se vuelva peor-los mire con seriedad, todos lo hicieron por verme acercarme mas, pero ni se movían como si esperaran que hiciera otra cosa en vez de ayudar al conejo. Me hinque a su lado y lo tome en brazos con mucho cuidado, temblaba mucho así que solo me quite mi saco sin dejarlo en el suelo y lo envolví con ella-mi casa esta cerca para poder llevarlo-caminando fuera de la habitación con mis cosas en el hombro y a Tetsuya en mis brazos, escuche paso atrás de mi y supuse que pensaban
-Vamos contigo-dijo Seijuu según recordaba hace segundos, todos con pequeños sonidos afirmaron eso
-Para mi mejor, no pueden estar aquí mucho tiempo ya- le dije y todos se sorprendieron a mi respuesta, ¿pensaban que solo los dejaría aquí sin mas?- si tienen algo para esconder sus orejas y cola háganlo, no quiero que alguien se les acerque de fisgones
Todos salieron a un lado mientras fui a esperarlos en la entrada de esa casa, llegando con gorritos casi desgastados y una tela en su cintura, tapando sus colitas, tendría que darle una buena explicación a mi tía cuando llegara a casa. Salimos y todos me seguían con pasos rápidos, yo no podía correr por el pequeño en mis brazos; algunos nos miraban pero parecían no prestarme demasiada atención como a los pequeños. Así caminamos unas cuadras hasta llegar a lo que era mi casa y la de mi tía, abrí la reja cuando en el buzón hubo dos sobres algo gordos, era el dinero que me mandaban mis papas y parecía que me mandaron de mas, si era lo suficiente compraría comida y otras cosas.
-Espero se sientan cómodos aquí-les dije con una pequeña sonrisa y abrir la puerta, dejando que pasaran a la sala, me saque mis zapatos para caminar por el suelo de madera descalza, había una sala con colores claros como blanco y unas paredes verde limón, la sala era de unos sofás negros, una mesita igual negra y la tele, había un tapete gris en el suelo, la cocina cerca, alacenas blancas y los electrónicos plateados. Como era de dos pisos había tres recamaras arriba: la mía, la de mi tía y otra de invitados, si había mas gente teníamos futones extras
-¿Enserio es tu casa-nanodayo?-pregunto el peli verde, asentí diciéndoles con la cabeza que me siguieran arriba, donde llegue a mi habitación que eran las paredes moradas y el techo blanco, en una pared tenia unas mariposas pintadas en negro como si volaran sobre esta, mis sabanas negras las almohadas blancas...pero resumiendo mi habitación era normal según para mi
-Ire por trapos húmedos y una medicina para la fiebre-les dije yendo rápido al baño del pasillo y llenar un botecito de hay con agua, tome toallas pequeñas y la medicina del mueble espejo o como se llamara, entrando a mi habitación quitándole mi saco al niño y meterlo entre mis sabanas, seguí respirando difícilmente y una fina capa de sudor le cubría, las mejillas rojas de la fiebre, tome una de las toallas para hundirla en el agua, haciendo un apretón para quitarle en agua de mas y ponerlo con cuidado en su frente
Gracias por querernos ayudar-dijo el tigre con una sonrisa en su rostro, dejando atrás esa desconfianza en mi
-Ustedes...podría decirse que son como yo a excepción de su orejas y cola-dije rascando mi mejilla algo nerviosa-y el verlo en ese estado no pude evitar hacerlo, son "cachorros" según si tomamos en cuenta su edad
-¿Entonces nos quedaremos aquí~?-pregunto el peli lila, asentí con una amable sonrisa
-Pues al menos deberías saber nuestros nombres-nanodayo-dijo la liebre acomodándose sus lentes, los mire curiosa-soy Shintaro-nanodayo
-Me llamo Atsuchi~
-...Seijuu
-A los demás conozco...pero mi nombre es Nakimy-les hable con una sonrisa
Esperaba que en la noche cuando llegara mi tía entendiera esto, le explicaría que yo los cuidaría aun si no tenia mucho tiempo por los entrenamientos, o que necesitaría a alguien mas que me ayudara. Seguí perdida en mis pensamientos cuando mi teléfono sonó, deje al conejo celeste y tome el teléfono viendo que era un mensaje de mi tia
"Salí por un trabajo Nakimy-chan, no estaré por un mes en la ciudad...deje dinero suficiente para este tiempo y algo extra para ti"
Y de mi lista tache el decirle a mi tia, pero mire a los pequeños al rededor de la cama y viendo al enfermo. Ahora tenia un mes para decirle a ella...y en saber como cuidaría a siete pequeños en mi casa y sola
