Sé que parece algo confuso, pero la idea estaba en mi mente…quería hacer un papel invertido de Naruto, así que escribí una historia que no me convenció del todo…así que dando vueltas una y otra vez, esto fue lo que apareció.

Naruto no me pertenece.

La historia cambia

En capítulos anteriores:

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Cuando se dio cuenta estaba en el suelo y su bebe estaba lejos de su alcance, estiro la mano y descubrió que su pierna estaba siendo retenida por escombros.

-Hinata-suplico viéndola a lo lejos.

Porque en ese mismo momento, el Kyubi, una enorme bestia llena de sangre, estaba sobre la pequeña a punto de matarla.

Eso tampoco paso.

Cuando el zorro empezó a brillar y su nariz toco el cuerpo de la niña. Algo paso. Lo único que Hana recordaba era escuchar una voz, grave, terrorífica y llena de sarcasmo.

-Espero estés preparada para las consecuencias-

Luego perdió la conciencia.

Porque ese día la historia cambio.

Porque nada volvería ser igual.

Porque Hinata Hyuga ese día se convirtió en la nueva contenedora del Kyubi.

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Capitulo uno: Inicios diferentes

Konoha era conocido por ser una de las grandes naciones ninja, que llevaba años teniendo a grandes ninjas que darían la vida por sus aldeas. Cada uno de ellos eran personas dispuestos a sacrificarse, determinados y deseoso de cumplir sus sueños. Desde los más pequeños a los grandes, todos eran conocidos por su voluntad y jamás rendirse.

Entre los ninjas había algunos que se segmentaban por familias. Había familias de clase baja y otros de clase mediana o alta, muchos eran de clanes con habilidades especiales.

Había dos clanes muy importantes en Konoha.

El clan Uchiha y el clan Hyuga.

Ambos clanes tenían unos ojos especiales que les brindaban diferentes tipos de habilidades.

Pero había algo diferente en el clan Hyuga.

Una pequeña niña de no más de cuatro años.

La niña tenía la piel demasiado blanca, era delgada y con el cabello azulado hasta los hombros, vestía un kimono azul y estaba en medio del jardín observando detenidamente un enorme árbol. Generalmente era igual, la pequeña hija del patriarca Hyuga pasaba horas frente al árbol como si esperaba que algo distinto pasara. Nadie comprendía bien la forma en la que actuaba o sus pensamientos, era todo un enigma para los integrantes del clan.

Era como cualquier integrante del clan…excepto por sus ojos.

Todos los miembros del clan Hyuga suelen tener los ojos como perlas, esto debido que podía activar el byakugan, la habilidad especial de sus ojos.

Pero Hinata no era igual a ellos, un ojo era blanco como cualquier otro Hyuga, mientras el otro era de color gris oscuro y con pupila.

Era así desde el accidente con el Kyubi.

También había unas ojeras muy prominentes y su mirada estaba algo perdida…como si solamente fuera una muñeca rota. Nadie comprendía bien, pero desde que era bebe la pequeña no dormía bien, siempre se levantaba a altas horas de la noche llorando o en ocasiones gritando.

Atrás de ella sentados en el piso de la mansión, se podía observar al patriarca Hyuga (un hombre de cabellera castaña larga y ojos blanco que poseía una expresión muy terrible) y el cuarto hokage (El rubio de ojos azules que siempre sonreía a todos) en medio de una charla.

Una charla seria.

-Así que aún no dice ninguna palabra-expreso Minato con preocupación viendo de reojo a la niña.

Hiashi soltó un leve suspiro de resignación.

Hace cuatro años ya del ataque del zorro de las nueve colas y aún era difícil manejar ciertos asuntos. Entre ellos el hecho de que su pequeña hija término convirtiéndose de un modo a otro en el jinchuriki del gran zorro de las nueve colas y el nacer prematuramente.

Era extraño…ese día…esa luz…todo parecía haber dado un cambio desde que Hinata había nacido prematuramente, un día antes del ataque del kyubi. Habían llegado a pensar que moriría por nacer tan antes, pero la niña estaba bien, aunque no lloraba y solo dormía…luego lo ocurrido.

A pesar de ser un clan reconocido, había más de uno que volteaba a ver a la niña con desprecio y terror, los ancianos del clan Hyuga habían decidido que ella no sería la futura líder y propusieron que le pusiera el sello para controlarla.

Con mucha dificultad pudo evitar que la sellaran, pero sin duda la niña pronto seria desterrada del clan.

Habían buscado candidatos para encargarse de la niña, pero ni la rama principal o la secundaria quería tener algo que ver con la niña. La destrucción que ocasiono el Kyubi aun estaba en el corazón de todos, no conocía a alguien que no hubiera perdido un ser querido en ese ataque.

-Hana quiso enseñarle a Hanabi, pero la niña sigue ignorando a todos-expreso preocupado Hiashi.

Minato bajo la mirada arrepentido.

Se sentía culpable, porque una pequeña niña como Hinata tuviera un peso tan grande en sus hombros, lo peor es que él estuvo a punto de poner el mismo peso sobre su propio hijo.

En algún futuro seria odiado por él de haberlo hecho.

-Parece que no reconoce a nadie y se limita a ver el árbol durante horas-señalo Hiashi tomando un poco de té.

Minato giro a ver a la niña, desde su llegada estaba en el mismo lugar y no se había movido.

-Pensaríamos que es muda de no ser porque todas las noches se levanta gritando y llorando, aun así no la deja consolarla y se pone histérica si alguien la toca…eso y el hecho de no poseer los ojos del clan, ser contenedora del kyubi…me preocupa el futuro que puede tener aquí-indico Hiashi.

Sus manos eran puños, a pesar de ser el líder del clan no había podido proteger a su pequeña hija, cuyo futuro parecía ser oscuro.

-¿Cómo esta Hana-san?-

-Es la que peor lo toma, llora todas las noches y apenas si puede dormir, cuando cuida a Hanabi se ve perdida y triste-

-¿Qué vas hacer?-

-No tengo idea-

-Kushina y yo podríamos cuidarla un tiempo-

Ambos hombres se vieron varios minutos, intentando saber que pensaba el otro. Hiashi a pesar de ser un hombre de pocos sentimientos, estaba desesperado por su familia, Hana cada vez parecía más enferma y no tenía nadie de confianza dentro del clan…todos parecían odiar a la niña sin importar que fuera de la familia principal. Minato había hablado con Kushina del asunto, aunque Naruto apenas tuviera cuatro años, ambos sabían que ayudar a un viejo amigo como Hiashi en este asunto era lo mejor.

-Preguntémosle a ella, puede que no hable pero estoy seguro que entiende-hablo Hiashi viendo a Hinata.

Sus ojos demostraban tanta desesperación como la preocupación de que su hija se perdiera para siempre.

Caminaron lentamente hasta estar cerca de la niña, aunque esta no se movió ni un centímetro ni los volteo a ver.

Minato se arrodillo frente a ella.

-Konichiwa Hinata-chan-saludo amablemente.

La niña volteo a verlo.

Minato pudo jurar que nunca en su vida había visto una mirada tan perdida y llena de dolor.

Durante un segundo se transportó a un extraño mundo donde solo existían él y la niña, ella tenía la apariencia de una muñeca rota que solamente existía, que no quería vivir, pero tampoco deseaba morir. Rápidamente salió de su ensoñación y puso la mejor sonrisa para no preocuparla o asustarla.

-Yo soy el hokage, Namikaze Minato, soy buen amigo de tus padres-se presentó.

La poca atención de la niña volvió al árbol.

A pesar de tenerla a su lado, sentía que estaba más lejos de lo que aparentaba.

-Estuve hablando con tus padres, ¿No quieres venir a comer hoy con mi familia?-propuso animadamente.

Quería ir despacio con la niña.

Pero para sorpresa de ambos adultos, la niña mostro enojo en su mirada y negó fuertemente con la cabeza, luego salió corriendo en otra dirección. Probablemente en camino de su habitación. Aunque se detuvo al poco tiempo de haber emprendido su huida.

Ambos se levantaron para seguirla.

Pero Hana se le adelanto. Hana era una hermosa mujer de largo cabello azulado y cara pálida, que ahora cargaba una hermosa bebe que apenas se asomaba su cabello castaño y sus mejillas estaban rojas. La mujer parecía tener lágrimas en su rostro y sujetaba con fuerza a Hanabi. Los hombres se detuvieron al verla en la puerta al igual que la pequeña Hinata.

-Hinata-chan-la llamo la mujer.

La mirada de Hana estaba algo perturbada y con costo lograba enfocar a su pequeña hija, se sentía culpable por no poder salvarla, por dejarle un destino tan horrible. Todo el cuerpo de la mujer parecía cada vez más sucumbido a la culpa y la desesperación de no poder hacer nada por su hija.

Quería abrazarla.

Pero parecía que esas palabras habían enojado a la niña.

-Ven con tu madre-pidió ella ofreciéndole una mano.

Como último recurso, la esperanza de tenerla de vuelta y verla sonreír con su hermana, deseaba que todo fuera un mal sueño y la pequeña comprendiera lo mucho que la amaba.

Algo paso.

Hinata la aparto de un manotazo furiosa, Minato pudo jurar ver el corazón de Hana roto a través de sus ojos.

-HINATA-le ordeno su padre enojado y sorprendido.

La niña no aparto los ojos de su madre quien parecía en shock.

-TU NO ERES MI MADRE-grito la niña impresionando a todos.

Las primeras palabras que decía en toda su vida, estaban llenas de odio y resentimiento. El poder de aquellas palabras fueron suficiente para que Hana cayera de rodillas y la mirara incrédula.

Como si alguien le hubiera enterrado una kunai en su pecho, aun así Minato supo que esas palabras fueron más poderosas que una simple arma mortal.

-TODOS ESTAN MUERTOS, TODOS MUERTOS…TU NO EXISTES…nada es real-murmuro la ultimo.

Luego salió corriendo lo más rápido que sus pies le permitían.

Minato miro con dolor como la mujer frente a él estaba destrozada y no dejaba de llorar.

La única esperanza que le quedaba a esa mujer, se había ido corriendo.

OoOoOoO

La casa de la familia Namikaze-Uzumaki era bastante modesta (Si consideramos que Minato era hokage), desde su matrimonio con Kushina a Minato siempre le encantaba estar en casa, mientras él leía algo y Kushina preparaba la cena, a veces se turnaban…ambos habían hecho muy buenas memorias. Desde niños habían logrado superar las diferencias y ser amigos, esa amistad pronto se transformo en amor de su parte y con el tiempo Kushina lo acepto, el tiempo que vivieron juntos y cuando empezaron su familia.

Durante el ataque del Kyubi pensó que ya no habría memorias.

Todo se desvanecería.

La muerte lo alcanzaría.

Pero extrañamente no paso, el destino cambio y ahora disfrutaba de su hermosa familia.

Ahora cuando llegaba siempre observaba a Kushina jugar con Naruto, cuando él llegaba se unían a sus juegos, luego comerían un poco, jugarían un buen rato con el niño hasta poder cansarlo y que durmiera.

Eran felices.

Pero su felicidad era el intercambio de la desdicha de la familia Hyuga.

Cuando aún estaban en la academia Minato conoció a Hiashi y Hizashi, junto con Fugaku Uchiha los cuatro solían pasar algunos ratos juntos y hacer misiones cuando fueron Chunin. La esposa de Hiashi, Hana Hyuga era una gran amiga de Kushina.

A Kushina y él les destrozaba verlos tan mal.

Al entrar en su casa, lo primero que vio fue el pelo rubio de Naruto correr donde él con una gran sonrisa. Con solo cuatro años su pequeño ya había crecido bastante, siempre corriendo por todos lados y riendo de sus pequeñas travesuras.

Lo amaba al igual que a su esposa.

-Minato bienvenido-saludo Kushina desde la cocina.

Con un delantal con un ramen animado, una cola de caballo y una gran cantidad de harina en el cabello, Kushina siempre luciría como la mujer más hermosa frente a sus ojos.

-Estoy en casa-saludo con una sonrisa.

Por un momento olvidando todo el mundo que le rodeaba, ya no era dolor y desesperación…junto a su familia era un lugar feliz.

Jugo un gran rato con Naruto mientras estaba la comida, Naruto corría diciendo que él era un ANBU y Minato debía hacer su papel de aldeano, al final tuvo que prestarle su banda ninja para que el niño decidiera comer tranquilamente.

La cena fue un rato divertido para todos.

Pero luego de cinco bocados el pequeño Naruto salió corriendo con la banda ninja en busca de su rana de peluche (regalo de Jiraiya).

-¿Cómo están?-pregunto Kushina cuando vio a Naruto desaparecer.

La expresión del rostro de su marido se volvió seria.

No quería explicarle a su esposa como sus amigos cada vez entraban más a la desesperación, con dolor en sus ojos y en busca de una solución que no existía. El mismo dolor que vivió Kushina cuando era jinchuriki parecía repetirse en la pequeña Hinata…solo que nadie podía ayudarle.

-Parece empeorar, hoy Hinata dijo sus primeras palabras y fueron a Hana, un grito de que ella no era su madre-comento el rubio con desesperación.

Los ojos de Kushina se oscurecieron por el dolor, Hana era una importante amiga suya…verla triste era doloroso y la situación que pasaba se ponía cada vez peor.

-¿Le dijiste que podemos cuidarla?-

-Fue la misma Hinata la que se negó a venir con nosotros-

-¿Qué hacer?-

-Hiashi ocupa buscarle pronto una familia adoptiva, el clan Hyuga quiere desterrarla debido al kyubi, ni siquiera Hiashi pudo hacer nada-

El silencio reino y solo se escuchaban las risas infantiles de Naruto al fondo.

Los ojos de Minato llegaron a los de Kushina, sus ojos azules estaban llenos de preocupación y de impotencia, la mujer tomo su mano con cariño y sonrió levemente.

-Lo peor es que no puedo evitar sentirme algo contento, sé que es egoísta…pero me alegra que tú y Naruto estén a salvo-murmuro por bajo el hokage.

Porque esos pensamientos eran oscuros y egoístas. El como hokage debería separar su vida privada de su puesto como líder de la aldea…pero estaba feliz con que ellos dos estuvieran a salvo.

Kushina iba a decir algo.

Pero una nube de humo los detuvo.

Al dispersarse mostro una silueta muy familiar.

Con ropas de ANBU, su pelo negro azabache desordenado, una parte de la cara en perfecto estado cuando la otra tenía una horrible cicatriz que la arrugaba. Con su típica sonrisa de no haber roto ni un plato, Uchiha Obito tomaba un poco de pan que había para la cena.

-Ohayo-saludo con una sonrisa.

Kushina lo vio de mala forma antes de empezar a regañarlo.

Otra de las sorpresas que había pasado en la invasión del kyubi, el enmascarado que ataco la aldea no había sido otro que Uchiha Obito, su alumno que pensó había muerto, parecía haber estado en un extraño genjutsu…aunque él nunca hablaba del tema. Después de varias pruebas para asegurarse de que estaba bien y que no era un traidor, el Uchiha volvió a reintegrarse en la aldea de Konoha dos años después del ataque y con misiones faciles.

Pero parecía diferente.

Algo dentro de Minato le indicaba que el hombre frente a él, no era de todo el Obito que alguna vez conoció.

Su mirada, a veces estaba oscura y durante varios minutos miraba a Naruto en una muda disculpa.

-Se supone que yo era tu favorito-gruño Obito al recibir un golpe de Kushina.

Después de una cómica discusión por parte de ambos, Obito se auto invito a formar parte de lo que restaba de la cena. Su única escusa fue la siguiente.

-Estoy harto que Kakashi me siga como perro faldero, debería comprender ya que no pienso huir y dejar de acosarme junto con esa cosa verde que se autodenomina el remolino verde de Konoha-

Así que como el dicho: "panza llena corazón contento". Obito comió hasta quedar repleto.

Naruto se unió al escuchar venir a su "Hermano mayor" y el Uchiha se quedó mucho tiempo jugando con el pequeño Naruto que parecía nunca quedarse sin baterías.

-Así que la niña Hyuga está mal-comento Obito después de escuchar toda la historia.

Todos sabían sobre cómo la niña era la nueva portadora del Kyubi, muchos le tenían miedo. Obito era el tipo de personas que parecían no darle mucha importancia al asunto, además de ser su alumno, Minato pensó que él era de confianza.

-Debemos encontrarle un tutor pronto para que no se quede sola-hablo Minato de manera seria.

Obito era de sus mejores AMBU junto a Kakashi, tal vez ellos pudieran ayudarle a conseguir una familia temporal.

El Uchiha levanto la mirada pensativo.

-Tal vez…-susurro para sí mismo en su propio mundo-Sensei ¿Cuáles fueron las palabras exactas de la niña?-pregunto de pronto.

El matrimonio volteo a verse confundido.

-Fueron: Todos están muertos, tú no existes (a su madre) y que nada era real-repitió el Namikaze de manera seria.

El Uchiha quedo en silencio un tiempo.

-¿Podría hablar yo con ella?-

OoOoOoO

En la vida de Kushina había varias cosas que no le traían buenos recuerdos, como el que tu antigua aldea haya sido totalmente destruida, ser la contenedora de un demonio y estar a punto de morir en varias ocasiones…lo normal en la vida de un ninja. Ella aun así había sobrevivido al ataque del kyubi, era una sensación muy rara, en ocasiones ella tenía pesadillas donde había muerto y su hijo era el contenedor del kyubi.

Minato siempre le repetía que era una pesadilla…pero ella sentía que era algo más.

Había algo detrás de sus pesadillas y quería descubrir que era.

El asunto de que su amiga Hana estuviera tan mal, era lo único que la había atrasado en su curiosidad. Cada que pasaba en medio de la aldea, escuchaba nuevos rumores sobre la pequeña Hinata.

-Bastardos-gruñía ella por bajo.

Ellos no sabían que ser un jinchuriki era difícil, tanto miedo y terror dentro de uno mismo, la desesperación de estar siempre solo y vivir entre oscuridad. Ella fue jinchuriki siendo joven, pero nunca pensó en alguien como Hinata que había nacido prematura se convirtiera en uno.

¿Qué podría hacer ella?

Con un aura oscura se acercó a las señoras que estaban hablando mal de la pequeña Hinata, les daría un escarmiento que no les dejaría ganas de volver hablar mal de la pobre niña. Naruto su pequeño hijo miraba divertido a su madre, siempre le encantaba verla enojada (siempre que no fuera contra él) sus peleas eran demasiado divertidas.

-HINATA-grito alguien cerca de ella.

Volteo a ver instintivamente y se sorprendió de ver a Hana, desde que tuvo a la pequeña Hanabi su salud había empeorado y no salía mucho de la mansión Hyuga.

Pero ahí estaba.

Con un kimono azulado y su mirada preocupada, gritaba el nombre de su hija viendo en todos lados con desesperación, su byakugan no estaba activado ya que estaba muy débil.

-Hinata-suplicaba la mujer.

Kushina tomo rápidamente a Naruto entre sus brazos y corrió donde estaba Hana.

-HANA-grito llamando su atención.

La mujer volteo a verla con pánico en su mirada, Kushina se sintió tan mal en ese momento. Recordaba como en la academia ninja Hana solía ser muy tímida, le había costado mucho que confiara en ella, pero nunca había visto ese nivel de terror en los ojos perla de su amiga.

Naruto solamente miraba con curiosidad los ojos perla de la mujer.

-¿Qué sucede?-pregunto Kushina.

Hana volteo a verla con miedo en sus ojos.

-Hinata desapareció de la mansión Hyuga-

Kushina pudo jurar que el mundo de Hana se desmoronaba frente a sus ojos.

OoOoOoO

En medio de la aldea se podía ver como un hombre caminaba por ella, algunos lo veían asustados y se escondían, otros lo saludaban de manera tensa y alguno que otro ninja le mostraba una reverencia. No era un secreto que Uchiha Obito era peligroso, ya no era el niño tonto que pensaron que había muerto como héroe, ahora era un hombre que aún tenía el peso el haber usado el kyubi hace algunos años.

La gente era muy sensible.

-De no ser por Minato-sensei estaría preso-hablo para sí mismo el hombre.

Eso por no pensar algo peor.

El hombre con el cabello negro alborotado y la cicatriz en la cara, se detuvo. Durante un momento observo la montaña del hokage.

Su mirada era…triste y melancólica.

Al sentir un chacra conocido desapareció en una nube de humo, no tenía ganas de soportar a Kakashi y que fuera su niñera personal.

Él ya estaba bien.

Cuando apareció en la puerta de la torre del hokage, camino tranquilamente con ropas de civil, ese era su día libre y le apetecía charlar un rato con su sensei, era su forma de pensar que todo estaba bien…ahora tenía otra oportunidad de vivir.

Se sorprendió cuando frente a la puerta de su sensei, vio a un pequeño niño rubio que conocía muy bien.

-Obito-niichan-dijo Naruto emocionado al verlo.

Obito sonrió y mostró un símbolo de amor y paz con sus dedos.

-¿Qué haces aquí?-

-Oka-chan busca Oto-chan-

-¿Y mientras tú te quedas aquí sentado como un angelito?-

El ultimo comentario estaba lleno de sarcasmo, Naruto sonreía de manera inocente y Obito tenía una ceja arriba…ese niño era la travesura personificada, jamás se quedaría quieto sin supervisión.

-Claro que no, por eso estoy aquí-dijo una voz detrás de él.

A veces en ocasiones, pensaba que toda su realidad era un sueño para volver a escuchar esa voz. De reojo observo a la mujer de cabellera castaña hasta por debajo de los hombros y dos marcas moradas en su rostro, tenía un traje de Chunin y una enorme sonrisa.

-Así que mi niñera numero 2 volvió de la misión-comento con diversión.

-Tenía que ayudar en la academia ninja y piensan dejarme como profesora-aseguro la mujer.

Obito la miro detenidamente y luego le devolvió la sonrisa.

-Tienes que cuidarte bien Rin-hablo revolviéndole el cabello.

La mujer hizo un adorable puchero, desde que Obito había vuelto, parecía más maduro que antes y siempre la trataba como una pequeña niña que le pudiera pasar algún accidente.

Era raro.

El hombre ya no estaba detrás de ella pidiéndole una cita como cuando eran jóvenes, en su lugar mostraba una preocupación genuina por su seguridad.

-¿Qué fue lo que sucedió?-pregunto confundido al escuchar algunos gritos dentro del despacho.

Rin soltó un suspiro y bajo la mirada algo preocupada.

-Dicen que Hinata Hyuga desapareció-

-¿Cómo desapareció?-

-Escuche que estaba en su cuarto y de un pronto a otro su chacra desapareció, piensan que es un secuestro…pero no están seguros-

Obito mostró extrañeza en su rostro.

Ahora que él había regresado a la aldea, después de lo ocurrido, su clan lo había desterrado y solo trabajaba para el hokage…pero era sabido que el clan Uchiha y Hyuga eran los de mayor seguridad dentro de la aldea.

¿Cómo desaparecía esa niña de la nada?

-Me uniré a la búsqueda-indico el activando el único ojo que aún tenía el sharingan.

El sharingan intimidaría a cualquier enemigo, pero para Rin fue como si le dieran más esperanza. Despidiéndose de Naruto y ella, Obito salió corriendo de manera rápida en busca de la pequeña niña, al igual que todos los ninjas de Konoha.

Por qué Obito ya no era el niño que alguna vez estuvo al borde de la muerte, ahora era un hombre y un gran ninja de Konoha.

Suspiro antes de ver nuevamente a Naruto.

-Tu estas muy tranquilo Naruto-comento la chica con una sonrisa.

Desde que Kushina le pidió que lo cuidara, el niño miraba confundido la puerta donde había una reunión con los líderes del clan Hyuga.

-Esa nee-san la de ojos claros-dijo Naruto señalando la puerta.

Rin supuso que hablaba de la madre de Hinata, la matriarca Hana Hyuga.

-Hablas de Hana-san-

-Hai-

-¿Qué sucede con ella?-

-Se parece mucho a la chica que sale en mis sueños-

Rin no comprendió del todo, pero Naruto la miraba en busca de una explicación.

¿De quién hablaría?

OoOoOoO

Ya estaba entrando la noche en Konoha y no había rastros de la pequeña Hinata, varios grupos de ninja habían salido fuera de la aldea en busca de la pequeña, todos parecían preocupados…pero no por la niña, realmente estaban asustados de que algún enemigo tuviera en su poder al poderoso Kyubi. En realidad Obito era uno de los pocos preocupados por Hinata más que por el zorro.

Pero incluso su sharingan no la encontraba.

Tal vez tener solamente uno dificultaba las cosas, aunque agradecía por la vieja Tsunade que le había ayudado con su otro ojo.

Resignado dejo de saltar y comenzó a caminar a cierto lugar.

Siempre se sentía mejor cuando iba.

La roca de los caídos.

Con humor negro se preguntó si pondrían el nombre de Hinata de encontrarla muerta, aunque era muy poco probable ya que todos la odiaban. Tomaría un descanso en ese lugar y saldría alistarse par partir de Konoha y buscarla en otras aldeas.

..

.

Su corazón casi se sale de su pecho al ver una pequeña silueta sentada frente a la enorme piedra. Su cabello azulado, su kimono intacto y sus ojos bicolor estaban perdidos en los nombres de aquella piedra que estaba en medio de una gran cantidad de enormes arboles.

Una vena se hincho en su frente.

Todo el día buscando a esa mocosa y aparecía como si nada frente a él.

¿Cómo no la habían encontrado?

Fue en ese momento que descubrió que la pequeña no tenía presencia, como si fuera una ninja y suprimiera todo su ser, se volvía invisible para cualquiera.

Estaba tentado a tomarla y correr a la mansión Hyuga. Pero aún tenía las palabras de su sensei hace algunas noches.

-Fueron: Todos están muertos, tú no existes (a su madre) y que nada era real-

Camino hasta estar frente a la niña, esta no pareció importarle su presencia y sus ojos se quedaron fijo en sus pies. Esta era la única posibilidad de hablar con ella, luego se encargaría de hablar con Minato y sus padres para que la encontraran.

Se detuvo.

Una idea cruzo por su mente.

-Te voy hacer una pregunta, si respondes que no me alejare y no le diré a nadie sobre tu paradero-comenzó él.

Miro los ojos de la niña que no tenían vida.

-Si tu respuesta es sí, bueno tu elegirás que hacer-termino su propuesta.

Aunque la niña no respondió con un sí o un no, quiso pensar que ella había entendido todo y que le daría una respuesta.

Sintió que el frio de la noche se detenía.

Los animales nocturnos callaron.

Las estrellas se apagaron.

Y solo se escuchó su pregunta…

-¿Tu estuviste en la cuarta guerra ninja?-pregunto Obito con voz seria.

Por primera vez en sus cuatro años, los ojos de la pequeña Hinata mostraron sorpresa y levanto su rostro de golpe. Sus ojos de diferente color se encontraron con los de Obito Uchiha, los de él estaban serios y la boca de Hinata se abrió por la sorpresa.

Continuara…

Bueno chicos, siento si me demore, pero este capitulo me llevo varios días ya que aunque lo tenia en mi mente, no sabia como escribirlo. Muchos comentarios me indicaron sobre un "error" que cometí, de que Hinata es mas joven que Naruto y aun no nacía cuando ocurrió lo del ataque del kyubi, realmente verán que todo cambio y como es de papeles invertidos esto era un necesario para mi trama...pero igual para que no quede mal visto por ustedes puse que nació prematura, aunque esta informacion la iba revelar varios capitulos adelante...La razón es similar al por que Rin esta con vida.

:D

Espero les guste este capitulo y les encante la historia, gracias a todos los comentarios.

Nota:

Por si no lo saben en mi perfil tengo un link de mi pagina en Facebook donde publico mis actualizaciones y donde chateo con los chicos sobre temas de anime,manga, juegos, libros, series…etc por si alguno quiere comunicarse conmigo o visitar un rato para conocerme mejor.

Sayonara sexys lectores.

Ultima revisión: 29/10/2015.