Sé que parece algo confuso, pero la idea estaba en mi mente…quería hacer un papel invertido de Naruto, así que escribí una historia que no me convenció del todo…así que dando vueltas una y otra vez, esto fue lo que apareció.

Naruto no me pertenece.

La historia cambia

En capítulos anteriores:

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...

-Fueron: Todos están muertos, tú no existes (a su madre) y que nada era real-

Camino hasta estar frente a la niña, esta no pareció importarle su presencia y sus ojos se quedaron fijo en sus pies.

Esta era la única posibilidad de hablar con ella, luego se encargaría de hablar con Minato y sus padres para que la encontraran.

Se detuvo.

Una idea cruzo por su mente.

-Te voy hacer una pregunta, si respondes que no me alejare y no le diré a nadie sobre tu paradero-comenzó él.

Miro los ojos de la niña que no tenían vida.

-Si tu respuesta es sí, bueno tu elegirás que hacer-termino su propuesta.

Aunque la niña no respondió con un sí o un no, quiso pensar que ella había entendido todo y que le daría una respuesta.

Sintió que el frio de la noche se detenía.

Los animales nocturnos callaron.

Las estrellas se apagaron.

Y solo se escuchó su pregunta…

-¿Tu estuviste en la cuarta guerra ninja?-pregunto Obito con voz seria.

Por primera vez en sus cuatro años, los ojos de la pequeña Hinata mostraron sorpresa y levanto su rostro de golpe. Sus ojos de diferente color se encontraron con los de Obito Uchiha, los de él estaban serios y la boca de Hinata se abrió por la sorpresa.

...

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Capitulo dos: Mi sueño es...

En medio de la aldea de Konoha, se podía ver como el sol comenzaba a inundarla con los primeros rayos de luz, la aldea llena de árboles comenzaba a llenarse de vida, los aldeanos comenzaban a salir de sus casas y empezaban nuevamente su rutina de la semana, muchos se saludaban riendo y otros quejándose de que tenían que madrugar…pero todos eran felices.

La felicidad llevaba varios años, en realidad ya habían pasado casi ocho años desde el último día oscuro en Konoha, el día en que el kyubi fue liberado de su anterior jinchuriki.

La mayoría solo tenía un mal recuerdo de ese día, otros tenían que cargar la herida de haber perdido un ser querido, otros estaban atentos a cualquier movimiento de la nueva jinchuriki.

Los niños no querían verla debido a las historias de su padre, de cómo esa niña era peligrosa y nadie debía acercársele.

Bueno…los niños eran muy influenciables.

Saliendo de ese tema, en medio de la aldea y en un departamento cercano a la calle principal vivía Obito Uchiha.

El departamento no era muy grande, pero tampoco pequeño, estaba bien amueblado gracias a su sueldo como ANBU y hace un año como líder de un equipo Genin…había decidido tomarlo por causa de…bueno, eso le quitaba menos tiempo. También quedaba bien lejos del barrio Uchiha, perfecto para un desterrado como él.

En su departamento estaba su cuarto, bastante grande y lleno de enormes ventanas que le dejaban una hermosa vista a la aldea, en las noches se quedaba observándola hasta caer rendido. Ahora Obito estaba acostado en su cama con las cobijas en el suelo y solamente vistiendo una pantaloneta, el verano en Konoha lo estaba matando.

Su cuarto no tenía muchos adornos, de hecho solo había tres fotos en ella. Una fotografía cuando inicio hacer un Genin y junto a su equipo (Minato los tenía a Kakashi y a él sujetos por la cabeza mientras Rin sonreía), la otra fue cuando regreso de la aldea y Rin los había convencido para tomarse otra fotografía (en ella Rin en el medio pasaba ambas manos por los brazos de Kakashi y él, Minato estaba atrás de ellos)…la última fotografía había caído al suelo la noche anterior por un manotazo inconsciente de su parte.

De pronto el sonido de unas escaleras lo hubieran alertado, de no estar tan cansado.

Lo primero que recibió ese día Obito Uchiha, fue un potente zapato infantil.

-YO NO FUI-grito mientras se levantaba asustado en la cama.

Volteo en todos lados en busca del enemigo, pero no encontró algún ninja peligroso, claro, solamente la pequeña niña de casi ocho años en la puerta de su habitación.

Su cabello no es corto, realmente ya le pasaba los hombros y era de un color azulado que esperaba creciera más, estaba perfectamente peinado para que tapara su ojo perlado dejando solo descubierto el gris oscuro. Sus ropas consistían en una camiseta morada y un short oscuro, tenía un zapato ninja negro (ya que el otro se lo lanzo a Obito) y unas medias altas negras.

Era la única ropa con la que se sentía cómoda…le recordaba a su antiguo equipo ninja.

-Ohayo Hinata-chibi-saludo Obito en medio de un bostezo.

Una vena se hincho en la frente de la menor y luego volteo molesta el rostro.

-El desayuno ya está listo, necesito que te alistes y me dejes en media hora en la academia ninja, es mi primer día y no puedo ir sola sin mi tutor-ordeno la niña con voz infantil.

Lo curioso es que aunque su voz era la de una niña, sus palabras estaban cargadas de madurez y cansancio de cualquier adulto.

-Hai, hai-dijo Obito con un gesto tranquilizador en la mano.

Hinata lo miro con los ojos entrecerrados, a veces se preguntaba quién era el adulto en ese lugar.

-No te tardes-pidió recogiendo su zapato y saliendo de la habitación.

Realmente estuvo tentado a volver acostarse y dormir un poco más, había vuelto de una misión de una semana y él junto a su equipo estaban agotados. Pero él ahora era el tutor de la pequeña Hinata, no podía dejarla sola su primer día en la academia, aunque ella no lo necesitara a él realmente.

Noto de inmediato el cuadro en el suelo y lo levanto. En aquella fotografía se observaba a él con una enorme sonrisa y a Hinata de seis años que sonreía levemente, le había costado tomar esa fotografía y suplicarle a ella que aceptara…ambos eran…amigos.

Solo se tenían el uno al otro.

La niña acepto y la fotografía les ayudo a recordar que tal vez no todo era tan malo.

Rápidamente se puso sus ropas civiles, un simple pantalón negro, sus zapatos ninja y una camiseta naranja oscuro. Camino con pereza al comedor de su departamento, este estaba justo en el medio de la cocina y funcionaba para separarla de la sala de estar.

En la mesa se podía ver a Hinata sentada con la mirada perdida, sin probar comida en una muda espera de su presencia.

Ya eran casi cuatro años desde que su vida se unió.

Todo había iniciado hace más de tres años, cuando la pequeña había desaparecido de la mansión Hyuga, después de buscarla todo el día, él la encontró cerca de la roca de los caídos. Realmente su situación era complicada, ambos estaban conectados de muchas maneras diferentes.

Una de ellas…

Sus memorias.

OoOoOoO

Hace tres años…

La lluvia comenzó a caer fuertemente en medio de Konoha, su mirada aún estaba sobre la pequeña que tenía sus ojos aterrados, como si no creyera lo que acababa de oír y solamente fuera un mal chiste. Él necesitaba saber si esa información era correcta, aun recordaba cuando paso el ataque del kyubi, él pensaba que estaba muerto y comenzó a preguntarle a todos sobre la guerra, Madara, Akatsuki…todos llegaron a pensar que él estuvo en un extraño genjutsu.

No fue así.

Todo el dolor vivido, la lucha contra Naruto, las palabras de Kakashi, la alianza shinobi…todo era real.

Él lo sabía.

Pero algo había pasado, no sabía qué, pero mucha gente que debía haber muerto estaba vivo…para iniciar, su querida Rin.

Eso no tenía sentido. Pero estaba feliz.

Durante cuatro años se dio el lujo de disfrutar de esa nueva realidad, pero las pesadillas de la guerra volvían cada noche, ver morir a Rin de mil maneras, matar a Kakashi y ver sangre de tantos ninjas.

Algo pasaba en esta realidad, todo era levemente diferente.

Y había hablado con gente que actuaba igual de raro que él.

Lo descubrió.

No era el único con esos recuerdos, habían personas que también recordaban la guerra ninja y algunos muertos antes que ella recordaban Akatsuki y muchas otras situaciones…No eran muchas y no superaban a las diez personas, pero era demasiado extraño, no podía ser una coincidencia.

Luego apareció Hinata.

La primera vez que escucho de Minato que ella decía que nada era real, sospecho que podría tratarse de alguien como él, con suerte y al sobrevivir la guerra, dado que ninguno de los que compartían esos recuerdos había logrado llegar tan lejos en esa historia…ella sería la única que sabría qué pasaba.

Ella estaba tan cansada ese día, que lo mejor sería dejarlo para otro.

No soporto.

-¿Tu estuviste en la cuarta guerra ninja?-volvió a preguntar aún más serio.

La mirada de la niña se contrajo de dolor y apretaba los dientes con fuerza, la lluvia no era impedimento para ninguno, ya que si ella era la Hinata de aquel entonces…esto podría complicarse.

-Tú eres el Obito Uchiha de la guerra, el que luchaba con Madara-Pregunto la voz infantil de la niña.

Se miraron durante varios segundos, era gracioso ver a una niña con expresión tan demacrada como un adulto.

-Hai-

El silencio reino el lugar.

Hinata había bajado la mirada y se había perdido en su propio mundo, aunque Obito podía jactarse de ser la persona que había mantenido la conversación más larga durante toda la vida de esa Hinata.

-Tus padres se preocuparan si no llegas rápido-

-Ellos no son mis padres, ellos murieron-

-Lo sé, muchas personas de mis recuerdos murieron, pero aquí están con vida-

-No se supone que pasaría de esa forma-

Obito la volteo a ver, como si la niña supiera más de la cuenta, ella debía saber por qué estaban ahí, porque ocurría todo.

Tuvo miedo.

De que esa realidad fuera falsa y decidió ignorar la verdad frente a sus ojos.

Se arrodillo para quedar a su altura, pudo ver como la niña quería llorar, pero ni una sola lágrima salía de sus ojos…

¿Qué habría vivido ella?

-Bueno ahora eres una niña, quieras o no ocupas un tutor por el momento…debemos pensar bien y analizar lo que ocurre-intento de explicarle.

La niña no hizo ningún movimiento durante exactamente cuatro minutos, luego se puso de pie y comenzó a caminar. Obito no sabía si sentirse tranquilo por esa conducta o asustado, realmente tenía que pensar bien en toda la situación y preparar las preguntas adecuadas para sacarle la información a esa niña.

Antes de lo pensado estaban en la torre del hokage, Hana y Hiashi corrieron al ver a la niña, pero con una mirada fría la niña los detuvo antes que la tocaran, luego paso a la torre del hokage y tomo asiento ignorando a los demás.

El ambiente era tenso.

Pero entendió en cierta forma a la niña, estar en una realidad donde todos mueren y verlos de pronto junto a ti…hay dos formas de tomarlo, una es aceptarlo felizmente y disfrutar de tus seres queridos, lamentablemente existía una segunda…negar todo y aislarse.

Hinata había tomado la segunda.

-Gracias a tu ayuda encontramos a Hinata, te estaremos agradecidos Obito-hablo amablemente Minato.

Él no dijo nada y vio de reojo a la niña.

¿Ahora qué pasaría?

Pudo ver a la madre de la niña apretar los puños para no llorar, parecía enferma y su piel estaba muy pálida. El padre de Hinata tenía unas visibles ojeras y lucia cansado…la pequeña Hinata no parecía mejor, ella odiaba su actual hogar por razones equivocadas.

Una familia destruida.

Que hacer…

Una idea llego a su mente.

Justo cuando estaban despidiéndose para marcharse, Obito se puso frente a los Hyuga con cara de nerviosismo, pero también de una gran determinación.

-Disculpen-llamo la atención de todos-Escuche que la pequeña Hinata no puede quedarse más en la mansión Hyuga por motivos personales, además parece ser que ella no quiere estar en esa casa, así que pensé que yo podría cuidarla en su lugar-termino con una sonrisa.

¿Sonaba tan mal como sintió al decirlo?

Luego de eso el ambiente quedo en shock.

Él también, realmente eso fue un impulso ya que él no sabía nada de cuidar niños, pero dado a que Hinata no pensaba como un niño cualquiera no le vio problema.

¿Cierto?

FALSO.

Lo primero que le dijo que nada sería tan fácil, fue la cara enojada de Hiashi y la furiosa de Hinata, lo veían como un viejo que deseaba robarles a su preciada hija, aunque él solamente quería salvar un poco la salud mental de esa familia.

Hiashi lo tomo por el cuello de su camisa con el byakugan activado.

-Como te atreves Uchiha desterrado-gruño con furiosa en su voz.

Obito no le importo ser llamado de esa forma, durante muchos años fue conocido como Tobi, otros como Madara, luego como traidor…entre otros. Ese nombre era solamente uno de los muchos con el que fue identificado.

-Hinata solo sufre en esa mansión-intento defender su punto de vista.

Esas palabras parecieron ejercer un dolor inimaginable en ambos padres, cada uno tuvo una sombra en sus ojos y se quedaron en shock unos segundos…tal parecía que nadie nunca les dijo esas palabras.

Perfecto Obito, gánate algunos puntos.

-Ya basta-dijo la voz de Minato. La voz no fue fuerte ni se escucharía entre los gritos, pero la presión ejercida y tono autoritario logro detenerlos a todos.

Hiashi soltó con enojo a Obito y fue a tomar la mano de Hinata, pero esta se soltó con fuerza y se alejó unos pasos de él.

-Hinata-advirtió Hiashi.

Pero los ojos de la niña lo miraron de forma retadora, ella no caería con un patético intento de los ojos de odio que alguna vez vio en su verdadero padre.

-Hiashi tranquilo-advirtió Minato algo alterado pero sin demostrarlo.

El hokage volteo a ver a la niña que tenía sus ojos fijos en el Uchiha, sabía que era una pequeña de solo cuatro años, que probablemente no entendería mucho de la vida…pero el ver a sus amigos tan deteriorados por el tiempo, llenos de desesperación y sin saber que hacer…tomo medidas drásticas.

-Dado la situación actual, creo que lo mejor en este momento seria que Hinata decidiera con quien irse-Sugirió Minato.

Todos lo vieron incrédulos, pero de alguna forma entendieron la situación. Obito miro a su lado y noto como Hiashi apretaba los puños con fuerza, evitando faltarle el respeto al Hokage, lamentablemente Hana no se quedó tan tranquila como su esposo.

-Es tan solo una niña Minato, yo soy su madre y me necesita a mí-indico Hana alterada.

Luego volteo a ver a la pequeña Hinata y está igualmente la miro. Hana sonrió dulcemente y extendió su mano frente a la niña.

-¿Vendrás con mamá?-pregunto ella con una sonrisa.

Esas palabras parecieron hacer que una emoción se posara en los ojos de la niña.

...

Fueros solo unos segundos, pero los presentes juraron que el tiempo duro horas…luego Hinata ladeo la cabeza e ignoro la mano de su madre, el rostro de Hana indicaba que su corazón estaba roto.

Hinata se puso frente a Obito y lo miro fijamente.

Sus ojos demostraban tantas similitudes, tantas memorias juntas. Desde que Obito despertó en esa nueva realidad, fue la primera vez que se sintió tan unido a alguien.

-Quiero ir con Obito-dijo la pequeña Hinata.

Así fue como sello su destino.

OoOoOoO

Ya habían pasado varios años de eso, en unos dos meses se cumplirían cuatro años. La pequeña Hinata realmente no era tan pequeña, ella ya poseía muchas de sus memorias anteriores, aunque algunas eran borrosas y no recordaba del todo como fueron sus últimos tres años de vida, los demás estaban bastante frescos en su memoria.

Realmente por eso ella odiaba de más pequeña vivir con sus padres, en ese entonces sus memorias no eran tan amplias, pero las suficientes para indicarle que ese no era su mundo.

¿Pero sí lo era?

Aun no podía decidirlo.

-Gracias por la comida-dijeron al mismo tiempo con las palmas juntas.

La comida como siempre fue silenciosa, la suerte de tener a Hinata en su departamento es que cocinaba demasiado bien para tener siete años…aunque si le sumamos a la experiencia mental de haber vivido en otro momento…ella sería casi una adulta.

Luego de comer, lavarse los dientes e intentar peinar un poco el pelo del Uchiha.

Ambos partieron del departamento, como siempre los murmullos de la gente los seguían, claro que ambos eran capaces de ignorarlos…lo que habían vivido no se comparaba con unos estúpidos murmullos.

-Recuerda comprar la comida de la lista para preparar la cena-decía Hinata mientras caminaba.

Obito rodó los ojos fastidiado.

¿Quién era el que parecía niño en esa relación?

-Hai-

-Debes limpiar tu habitación, sacar la basura, arreglar el baño y no te olvides de sacar la carne del congelador para yo llegar a cocinarla-le en listaba la niña.

Él la vio de mala forma, parecían una pareja de casados…lo peor es que él era el que quedaría como pedófilo.

-Eres bastante irritante-le comento Obito.

La niña no contesto y siguió su camino.

Así era ella, no era la chica dulce y adorable que vivió en otro tiempo, ahora solamente era una niña que tenía los peores recuerdos que alguien podía soportar.

-Minato-sensei nos invitó a comer nuevamente-

-Ese hombre no se cansa-

-Tres años seguidos invitándonos todos los días, me pregunto cuál de ustedes dos se cansara, si el de pedírtelo o tú de negarte-

-Bueno comunícale nuevamente mi negativa-

Obito le revolvió el pelo y vio una pequeña sonrisa en la niña. Se sintió feliz, los primeros meses de estar juntos para ambos fue difíciles, ninguno se acoplaba al otro y terminaban discutiendo por diferentes razones…el tiempo paso y ambos se volvieron buenos amigos.

Al llegar a la academia se pudo ver como muchos padres estaban con sus hijos, habían llegado a tiempo y todos hablaban entre sí en sus grupos de conocidos. Al acercarse todos voltearon a verlos y las voces se apagaron, luego se escucharon susurros mientras los miraban fijamente.

-La jinchuriki del zorro-

-El desterrado Uchiha y la desterrada Hyuga-

-Ambos son peligrosos-

-Sakura no te acerques a ninguno de ellos-

-Que vergüenza-

-Míralos, esa niña es un monstruo-

Obito suspiro internamente, de reojo volteo a ver a Hinata, pero ella estaba perdida en su propio mundo.

Que extraño.

Sarcasmo en cada palabra.

Ignorando a los demás, Obito se arrodillo frente a Hinata y paso ambas manos en sus hombros, la niña volteo a verlo confusa y él sonrió animadamente.

-Diviértete Hinata-chibi-le dijo el Uchiha.

Hinata lo dudo, todo lo que vería ella ya lo sabía. Claro que ver la mirada de Obito le hizo sonreír levemente y asentir antes de correr a su aula.

Obito suspiro.

Esperaba que fuera fácil para ella.

OoOoOoO

Su mente era diferente al resto de los niños que la rodeaban, la mayoría de ellos no tenía pesadillas que te dan recuerdos de tu vida anterior y vez como todo lo que amas muere frente a tus ojos, a pesar de solo tener siete años podía considerarse con alguien de mentalidad…bueno con suerte fuera de 17 años. Sus recuerdos de su antigua infancia se unían a la que estaba viviendo, sus recuerdos se unían de forma rápida y le costaba aceptar que ahora esta era su realidad…y era una mierda.

Todos la veían de mala forma, la trataban con horror y siempre le hacían comentarios crueles.

Ella no había hecho nada.

Excepto salvar sus estúpidos traseros de una muerte horrible.

En su mente los últimos años de su anterior vida era borrosos, solo recordaba los gritos de horror, una guerra, un chico que le sonreía…sabia que había un motivo por el cual ella había vuelto en el tiempo, era principalmente su responsabilidad que todo volviera a ser como antes, aunque ligeramente diferente.

-Que problemático-susurro para sí misma en su asiento.

Todos los niños la miraban con temor y evitaban el contacto visual con ella.

Mejor para ella.

En sus memorias ella solía ser amable con todos, siempre sonriendo e intentando ayudarles…pero esos sentimientos no le nacían, solo tenía resentimientos con los pobres estúpidos que la rodeaban.

Ellos no sabían su futuro.

No veían la muerte en sus sueños.

Vivían en una ingenua felicidad.

-Patéticos-murmuro.

Al final el salón se llenó poco a poco y a un pobre infeliz le toco el honor/horror de tomar asiento a su lado. No le dio mucha importancia, solo quería salir de la clase que aún no había iniciado y largarse a el departamento que compartía con Obito, él Uchiha le había dado más pergaminos con técnicas que ella deseaba aprender.

Eso sí sería interesante.

Pronto una mujer de larga cabellera castaña entro por la puerta, con dos marcas moradas en su rostro y sonrisa encantadora, Rin la vieja amiga de Obito entro. Suspiro por bajo. Esa chica fue de las primeras en enterarse que Obito se haría cargo de ella, pero su reacción fue estar completamente en contra indicando que él no debía hacerse responsable de ella, para su sorpresa Obito se mostró enojado con Rin y desde entonces su amistad era tensa.

Le había dicho en diferentes ocasiones que intentara solucionarlo, pero él solo sonreía con tristeza y contestaba:

"-Yo no soy tan importante para ella, siempre me dejo en claro que prefería a Kakashi, por una vez en mi vida preferí a alguien antes que a ella y eso le molesta-"

Bueno, por la reacción que ella tuvo parecía indicar que si era importante para ella.

-Las mujeres son problemáticas-comento con ironía recordando una frase de Shikamaru.

Pero no de este niño vago dormido unos bancos frente a ella, hablaba del Shikamaru adulto que había vivido una guerra, que era un magnifico shinobi y que en ocasiones hacía de canguro del hijo de Kurenai junto con ella.

Extrañaba incluso a Shikamaru…

Aunque en su tiempo él había muerto degollado en el último ataque del cual solo tenía recuerdo de muertes. Lindos sueños para una niña de siete años.

Al parecer había estado un rato en sus pensamientos ya que cuando volvió a la realidad todos los niños decían su nombre, su edad, algo estúpido y luego sus sueños…una presentación.

Genial.

Nombre tras nombre, estúpido tras estúpido… ¿Cuál era la diferencia?

-Bien Sakura-chan será un gusto estar contigo, el siguiente es Naruto Namikaze-hablo Rin señalando a su compañero de banco.

Los ojos de Hinata se dilataron un segundo, lo recordaba…sería estúpido que no lo recordara. Muchas veces lo había visto de lejos en la aldea, aun con el cabello rubio y una enorme sonrisa, siempre le daba un sentimiento cálido en su interior.

Sabía que algo había pasado con él en su tiempo…pero no lo recordaba, después de la cuarta guerra ninja solo tenía imágenes de muertes y dolor.

-Bueno mi nombre es Namikaze Naruto dattebayo-indico el rubio cuando se puso de pie.

Por un momento Hinata se permitió sonreír y volver a su tiempo, donde el rubio siempre estaba animado a pesar de ser odiado.

-Tengo 7 años de edad, me encanta el ramen y entrenar con mi padre…sueños…-comento de forma pensativa.

Ella lo recordaba…

"-Yo seré el próximo hokage dattebayo-"

Sonrió al recordarlo gritar a los cuatro vientos que sería hokage, ese siempre seria su máximo sueño.

-Realmente ahora no tengo sueños dattebayo-comento pensativo Naruto.

Aunque todos rieron por el comentario.

Algo paso sin que se dieran cuenta.

Los ojos de Hinata entraron en shock y sintió un puñetazo en su estómago que le saco todo el aire. Sus ojos querían llenarse de lágrimas y se mordió el labio con demasiada fuerza como para sacarle un poco de sangre.

¿Por qué había dicho eso?

Naruto jamás diría algo así.

Él siempre quiso ser hokage, ese fue su sueño, siempre proteger a los demás y ayudar a sus amigos.

-Ese no es el Naruto que recuerdas-

Las palabras taladraron su mente, era una voz tenebrosa que tenía razón.

Durante tantos años ella se hizo la idea de que nada de este mundo era real, vivía una pesadilla y algún día despertaría…pero al ver a Naruto de lejos, sonriendo y siendo feliz…quiso creer que era el hombre del cual se había enamorado.

Pero no.

Ese Naruto estaba muerto y nadie lo recordaba.

-Hinata Hyuga-escuchaba de lejos como la llamaban.

Lo ignoro.

Apretó con fuerza sus manos y quiso despertar de esa pesadilla… ¿Pero a dónde? Si ella volvió de donde vino, todos estaban muertos, no había nada para ella ni en su tiempo ni en este…todo se había esfumado y solo quedaba el recuerdo de Naruto.

Ahora estaba sola.

-Hinata Hyuga-

Levanto su rostro al escuchar esas palabras tan cerca. Ahora Rin estaba frente a ella mirándola con extrañeza y aparentemente algo preocupada.

¿Tan mal debía verse?

Todos los presentes la miraban algo atemorizados y ella sentía que sus ojos solo reflejaban odio puro.

Lo único que pensaba que aún tenía le fue arrebatado.

-Es su turno-indico ella.

La miro a los ojos algo desesperada, como le explicaría que ya no tenía a Naruto…su pilar más fuerte durante años, ahora solo era un recuerdo que le pertenecía a ella. Ella quería que todos recordaran a Naruto, el chico que dio su vida por la aldea, porque todos fueran felices.

¿Cómo trasmitir tales sentimientos?

¿Cómo conservar su recuerdo?

¿Cómo traerlo con ella?

En automático se puso de pie y con la mirada aun perdida empezó hablar…

-Soy Hinata Hyuga-dijo en voz clara.

Todos pusieron expresión de asco, horror y comenzaron hablar entre ellos al igual que lo hacían sus padres. Sus ojos le dieron una rápida vista de todos y por ultimo llego a esos ojos azules que en algún momento la llenaron de inmensa alegría.

Naruto Uzumaki.

Pero ahora…ese no era su Naruto.

Este era Naruto Namikaze.

Ese no era el hombre del que ella se enamoró, solo era la sombra de alguien que sería olvidado por todos.

Sus ojos se oscurecieron y el niño bajo la mirada nervioso.

-¿Cuál es tu sueño Hinata?-pregunto Rin.

¿Sueño?

Su único sueño ahora era que Naruto estuviera con ella y la apoyara como antes, pero eso no pasaría ya que él estaba muerto.

Ella jamás lo olvidaría. No permitiría que alguien insultara su memoria.

Luego una chispa inundo su mente y lo tuvo claro.

-No es un sueño, es un hecho-inicia captando la atención de todos.

Pero los niños se sorprendieron de ver el aura oscura que rodeaba a Hinata y ver como el único ojo visible de la niña estaba lleno de una determinación espeluznante.

-Yo voy a convertirme en hokage-indico.

Si alguien iba a reírse o burlarse…nadie lo hizo. La niña destilaba un aura que decía problemas y una muerte dolorosa. Entre ellos el pequeño Naruto la vio impresionado y pensando…que eso se le hacía terriblemente familiar y a la vez ajeno.

Como si fuera un extraño sueño.

Ese día el destino de Hinata volvió a tomar un giro inesperado.

Continuara…

Vaya parece que algunos le gusto mi historia *-*estoy tan feliz, realmente a mi me gusta mucho esta historia y me es fácil escribirla como pensar que hacer, por eso no tarde en actualizar, pero mañana vuelvo a clases de mi semana de relax y no se cuando actualice, pero mientras pensare en el siguiente capitulo para llegar a escribirlo pronto.

Los quiero senxualotes lectores ahí iré dejando pistas para que averigüen lo que pasara :D

Nota:

Por si no lo saben en mi perfil tengo un link de mi pagina en Facebook donde publico mis actualizaciones y donde chateo con los chicos sobre temas de anime,manga, juegos, libros, series…etc por si alguno quiere comunicarse conmigo o visitar un rato para conocerme mejor.

Sayonara sexys lectores.

Ultima revisión: 29/10/2015.