Sé que parece algo confuso, pero la idea estaba en mi mente…quería hacer un papel invertido de Naruto, así que escribí una historia que no me convenció del todo…así que dando vueltas una y otra vez, esto fue lo que apareció.

Naruto no me pertenece.

La historia cambia

En capítulos anteriores:

.

..

...

-¿Sueño?-

-Si todos tienen sueño, el Teme quiere ser el líder de la policía de Konoha como su padre, Sakura-chan quiere llegar a ser una ninja medico mejor que Rin-sensei, incluso…-

Dejo el pensamiento en el aire…"Incluso Hinata Hyuga quiere ser hokage y está cerca de lograrlo"

Minato sonrió al ver a su hijo pensativo, luego se sentó al lado de la cama y le acaricio la cabeza, Naruto lo miraba fijamente confundido.

-Es normal que todo niño tenga su sueño, es cuando tiene una meta que desea alcanzar y por eso se esfuerza, también sucede cuando ves algo que deseas ser-explico su padre.

Naruto se puso a pensar el por qué Hinata Hyuga querría ser hokage.

-Tu sueño ya llegara-

Naruto bufo inconforme.

-¿Ser tan rápido como tú?-

-Ese sería un comienzo-

-Oka-chan y tú tenían sueños-

-Si-

-¿Cuáles?-

-Ambos queríamos ser hokages, era un sueño infantil y en una época difícil, creo que tu madre se enojó un poco cuando me convertí en hokage pero se alegró también, fue como si yo cumpliera el sueño de ambos, pero ella cumplió el mío al darme una familia-comento Minato con alegría.

Naruto se quedó pensativo aun después de que su padre se fue.

Sus dos padres soñaron con querer ser hokage.

Mientras comenzaba a dormirse se preguntó.

¿Qué se sentiría ser hokage?

También si Hinata lo volvería a ver si él se convertía en uno.

...

..

.

Capitulo cuatro: Cumpleaños

A veces existen palabras que no deberíamos decir ya que herimos a otros.

-SUPERA QUE ESTA MUERTA-

Palabras capaces de herir a un ser querido debido al poder de ellas.

-TU ERES UN MONSTRUO, QUE SABES DE AMAR A ALGUIEN-

El dolor de una palabra puede llegar a compararse con un puñal enterrado en su corazón.

Obito Uchiha, brillante Jounin de Konoha, líder de un equipo Genin y últimamente perseguido por varias mujeres, se encontraba un poco harto en ese instante.

Después de que Hinata se unió a su equipo habían empezado los problemas, Daisuke gruño que era demasiado pronto para remplazar a Hikari con una niña, Hiro era del clan Hyuga y tenía ciertos roces con la pequeña Hinata. Ninguno la quería dentro del equipo y por eso llevaban varios meses con misiones entre fallidas o exitosas por muy poco.

Últimamente Daisuke estaba más insoportable que de costumbre y Hinata no aguantaba nada como para quedarse callada.

Siempre discutiendo.

Tanto que Obito y Hiro ya ni los detenían, preferían ignorarlos.

Pero en esa misión el fallo había sido por Daisuke y había puesto en peligro a todos, gracias a Obito pudieron salir ilesos, bueno no tan ilesos, la cortada en el brazo de Hinata era profunda y el pie de Daisuke estaba roto.

Él le dijo histérica a Hinata, ella le dijo idiota, una cosa dio a la otra y habían terminado subiendo de tono la discusión hasta herirse.

Obito vio el dolor en los ojos de Daisuke al recordar a Hikari, pero también vio nuevamente la soledad en los ojos de Hinata.

En este momento Daisuke se equivocaba…Hinata había amado…amado con todo su ser a Naruto Uzumaki y su antigua aldea.

Bufo molesto cuando vio a Hinata pegarle una cachetada a Daisuke y correr después de gritarle idiota.

Camino lentamente hasta donde Daisuke estaba sentado, con trece años el chico estaba por convertirse en chunin junto a Hiro, el examen seria dentro de dos semanas en Sunagakure, había crecido un poco más que cuando apenas se graduó de la academia. En ese momento veía preocupado por donde Hinata había salido corriendo, puede que le gritara cada cinco minutos…pero se preocupaba por ella.

Le dio un leve golpe en la cabeza que le llamo la atención.

-Eres un idiota realmente-le indico Obito.

El Uchiha menor bajo la mirada apenado sabiendo que su sensei tenía razón.

OoOoOoO

Hinata paso corriendo por los tejados de las casa, había ocultado su presencia y su rostro estaba lleno de lágrimas que no podía contener. Se sentía como una inútil. Esta era la mejor forma de cumplir su cumpleaños número 10, aunque nadie aparte de Obito y sus padres sabían de esa fecha, se sentía más sola que nunca.

Pero que importaba.

Ella no importaba.

Rápidamente llego al monte de los hokage y miro con enojo la aldea.

Ella estaba confundida.

Sus memorias seguían sin volver como si tuviera un filtro en su interior que solo le recordara muerte y dolor, sus pesadillas habían aumentado a tal grado que padecía de insomnio y todo el día tenía mal humor por la falta de sueño, el hecho de que sus nuevos compañeros de equipo la vieran como una basura.

Lo peor era su mente.

Su mente estaba inestable desde hace tres meses. Cada vez que caminaba por las calles su mente le daba horribles imágenes, los aldeanos eran mutilados mientras pasaba, violación de menores, gente que suplicaba por su ayuda sin ojos, cadáveres que le hablaban, lenguas que salían de las paredes y la ahogaban, todo a su alrededor se llenaba de sangre mientras intentaban arrancarle la piel, veía gente que torturaban con clavos en sus uñas...había perdido la cuenta de todo lo que veía en ocasiones.

Lo comprendía, se estaba volviendo loca.

Lo peor de todo…es que esas ilusiones eran el recuerdo de su última batalla en la Konoha de su mundo.

También había una voz horrible que siempre le repetía lo mismo.

-Espero estés preparada para las consecuencias-

Incluso en ese momento ella sabía que estaba en la montaña de los hokage, pero a su alrededor un montón de manos cortadas querían asfixiarla en su mente. Este debía ser el resultado de tener tantas pesadillas…distorsionarlas con la realidad. Tal vez su mente no era tan fuerte como ella llego a pensar, estaba a punto de tocar fondo y mandarlo todo a la mierda.

De reojo miro la distancia al suelo desde la montaña.

¿Sería tan alto como para matarla?

Un movimiento atrás de ella la hizo salir de sus pensamientos, con una kunai en mano y el byakugan activado estuvo lista para atacar en menos de un segundo.

Claro que detuvo el ataque al ver una cabellera rubia y ojos asustados.

Antes ver a Naruto Namikaze le producía un malestar, saber que no era el Naruto del cual ella se enamoró le enojaba, porque ella lo quería a él y no podía tenerlo…ahora solamente le daba una tristeza inmensa, melancolía y un gran anhelo de volver a su tiempo.

Con indiferencia volteo el rostro, no podía evitar sentir ganas de llorar si lo veía a los ojos.

Al parecer aún se comportaba como una cría.

-¿Qué ocupas?-murmuro de forma algo apagada.

De reojo noto como el niño miraba nervioso en otra dirección y tenía un leve sonrojo en sus mejillas.

Sentía algo extraño.

Como si ella hubiera vivido eso antes, aunque ella estaba en el lugar de Naruto, ahora era lo contrario.

El niño volteo a verla con mirada decidida y por un instante juro que era su Naruto.

-No debes estar sola si estas triste-indico con tono enojado.

La mirada de Hinata se crispo durante un segundo y luego la desvió confundida.

-No deberías estar con un monstruo como yo-le comento.

-No eres un monstruo-

-Si lo soy-

-No-

-Si-

-NO-

-SI-

-NO LO ERES-

-SOY UNA JINCHURIKI-

El silencio reino el lugar y sus ojos se mantuvieron juntos, el rostro de Naruto parecía haber comprendido el peso de esas palabras, Hinata se preguntó, ¿cómo?. En este mundo él no debía sufrir y debía venir del amor de una familia, no tenía por qué saber el significado de esa palabra.

Ella lo sabía por qué Obito se lo dijo la primera semana de vivir juntos…ella contenía a el Kyubi y de esa forma este Naruto no tendría que sufrir el desprecio de todos.

Lo haría ella.

-Eso no es malo-susurro el niño con la mirada baja.

Recordando sueños donde él era odiado por todos, pero cuando despertaba su madre siempre le recordaba que solo eran sueños.

-Es peligroso así que aléjate de mí-gruño la niña sentándose y dándole la espalda.

Apretó con fuerza las rodillas contra su cuerpo, ella quería que se fuera de su vista, pero otra parte mayor también lo quería cerca…era lo más cerca que tenia de recordar a su Naruto.

Un movimiento a su lado le llamo la atención.

Con la mirada en la aldea y expresión molesta, Naruto se había sentado a su lado.

Sin decir nada.

Sin hablar.

Solamente ahí.

-No te dejare sola-fue lo único que menciono.

Algo dentro de Hinata se movió, por que Naruto estaba haciendo lo que ella debió haber hecho con su Naruto…

Y eso le dolía.

Pero al mismo tiempo se dejó soñar, soñar que ese era su Naruto y la infancia de ambos era diferente.

Por ese momento no tuvo malos recuerdos e ilusiones.

OoOoOoO

Obito Uchiha estaba nervioso.

Nervioso.

Maldición, eran las siete de la noche y Hinata no llegaba, se supone que ese día era su cumpleaños y si todo ya había salido mal, al menos quería que pasara una cena tranquila. Ya había limpiado el departamento, había decorado algo sencillo y tenía tanto a Hiro como Daisuke quietos con una amenaza de muerte.

Aunque sabía que no se irían, parecían sorprendidos de que Hinata cumpliera años un día antes del hijo del hokage.

Quería salir y buscar en toda Konoha a esa mocosa, pero también sabía que esa niñata si no querían que la encontraran no lo haría ni con dos sharingan y un byakugan.

Movió el pie de manera insistente, sus dos estudiantes lo vieron algo atemorizados.

El entendía que la mentalidad de Hinata no era la de una niña, que ocupaba espacio y en ocasiones quería estar sola por sus recuerdos, sabía que últimamente sufría de alucinaciones…sabía que estaba mal, pero no podía ayudarla si ella no se dejaba.

Recordaba las discusiones continuas con Kakashi y Rin diciéndole que él no podía cuidar de la niña.

Ellos no entendían nada.

No comprendían que debía proteger a la niña y entrenarla para el futuro, para no volver a vivir nuevamente guerras y accidentes…tenía que ayudarla. Pero ahora no pensaba en eso, solo se preocupaba por que nadie le hubiera hecho algo.

La idea de que alguien le hiciera algo a la pequeña Hinata lo impulso.

-Voy por ella-indico con mirada seria.

Hiro suspiro tomando un poco de té e ignoro a su sensei, por otra parte Daisuke había tenido que ir a ver a un médico ninja y su pie estaba casi como nuevo. Ambos se vieron de reojo y asintieron, conociendo a su sensei lo mejor sería seguirlo.

Pero justo cuando abrió la puerta se detuvo ante la silueta frente a ella.

Hinata lo miraba sorprendida y con las llaves en la mano dispuesta abrir, Obito durante un instante se sintió tranquilo al verla, pero se percato rápidamente que no estaba sola.

Hiro y Daisuke se asomaron atrás de su sensei y se sorprendieron al ver a nada más que Naruto Namikaze atrás de la pequeña Hinata.

-¿Naruto?-pregunto Obito realmente sorprendido, algo raro en ese tiempo.

El niño solo sonrió animadamente, Hinata en cambio paso dentro de la casa y miro de mala manera a sus compañeros de equipo.

-¿Qué hacen ellos aquí?-le pregunto a Obito señalando a Hiro y Daisuke.

Obito la miro indignado.

-¿Ellos? ¿Qué haces tú con Naruto?-le devolvió la pregunta.

Los otros tres se sintieron indignados.

-Ella me invito a comer-indico Naruto.

Todos lo vieron incrédulos, incluso la misma Hinata.

-Tú te auto invitaste-

-Pero tú no dijiste que no-

-Tampoco dije que si-

-Bueno ese fue tu error-

Ambos se vieron con los ojos entrecerrados.

Obito fue quien tuvo un tic en el ojo y luego soltó un suspiro cansado.

-Bueno ya no importa-dijo de manera aburrida.

Luego de enviarle un clon de sombra para avisarle al hokage, los cinco integrantes se dispusieron a comer la comida preparada por Obito, Naruto y Daisuke pronto comenzaron a discutir sobre alguna tontería, Hiro mantenía su concentración en su té, él intentaba servir la comida y Hinata permanecía en silencio. Comieron y rieron de las tonterías de Naruto luego de embarrarle crema pastelera a Hiro y este lo mandara a volar.

En ese momento Obito descubrió que Hinata estaba riendo a carcajada limpia y sonrió para sí mismo.

Naruto y Daisuke insistieron en cantarle cumpleaños a Hinata, pero no eran buenos cantantes y al final todo sonaba horrible.

Hinata soplo las velas y ellos aplaudieron.

Como ninguno sabía que Hinata cumplía años, Obito fue el único que le dio un regalo. Todos se pudieron atrás de la niña para ver el regalo, era un hermoso prendedor para el pelo de flor.

-Creo que es algo muy femenino para una mocosa como ella-murmuro Daisuke ganando una patada de parte de la niña.

-Estoy seguro que Hinata-chibi se convertirá en una jovencita muy hermosa-dijo Obito en tono cómplice.

La niña rodo los ojos con cansancio y siguió observando el regalo.

Durante un segundo Hiro se quedó en silencio, luego tomo el porta shuriken que tenía en su pierna derecha y se lo extendió a la niña que lo tomo confundida.

-Feliz cumpleaños-dijo indiferente y se volvió a sentar en su lugar.

Hinata dio un asentimiento de cabeza y agradeció.

Naruto se quedó pensando durante un segundo.

-Toma mocosa-fue lo único que dijo Daisuke.

Hinata apenas pudo extender la mano para recibir la pequeña muñequera que le tiro el chico, sus ojos se quedaron firmes en el otro durante más de un segundo, los negros parecían apenados y los bicolor algo tristes…era lo más cercana a una disculpa de parte de ambos.

La niña al ver la muñequera más de cerca supo que tenía el símbolo del clan Uchiha, sonrió en modo de aceptación.

-Este es mi regalo dattebayo-chillo Naruto con un collar con el símbolo Uzumaki.

Estaba orgulloso, era el regalo que le había dado su madre cuando nació, sabía que era algo muy importante para él…pero al ver los ojos iluminados de Hinata, supo que ella debía tenerlo.

El niño volteo a ver a Daisuke…por alguna razón sintió la misma rivalidad que tenía con Sasuke…pero en esta ocasión fue mil veces peor.

-Gracias-susurro Hinata dándole una pequeña sonrisa.

El rubio volteo el rostro sonrojado.

La fiesta continúo un poco más y luego se despidieron, Obito fue acompañar a Naruto a su casa, Daisuke salió corriendo y Hiro dio una leve reverencia.

Mientras estaba sola en el departamento, Hinata limpio un poco y luego de lavarse los dientes se acostó en su cama…en ella abrazo con fuerza sus regalos y se quedó pensando, en su mundo no tuvo muchas oportunidades de celebrar sus cumpleaños y esta era la primera vez que la pasaba tan bien.

Esa fue la primera noche de su nueva vida donde no tuvo pesadillas.

OoOoOoO

Kushina era alguien diferente a cualquier otra mujer, temperamental y con una actitud que le daba la entrada al cielo a Minato por aguantarla. Sobre todas las cosas hace diez años ese día en especial, ella se había convertido en madre, en una madre genial. Ella amaba tanto a su hijo que no le costó aprender pronto todas sus expresiones.

Cuando estaba feliz…

Triste.

Enojado.

Quería ramen.

Hacia sus travesuras.

Tenía sueño.

Quería ayudarle.

Cuando tenía miedo.

Conocía cada una de sus expresiones hasta el momento, también sabia que muchas veces en la noche tenia pesadillas…pesadillas donde las personas lo odiaban, donde debía luchar y siempre perdía a alguien importante.

Sufría junto a su hijo.

También sabia que esas pesadillas lo impulsaban a ser una mejor persona, cada día saludaba a los aldeanos y ayudaba a todos sus amigos.

Era la forma de ser de su pequeño Naruto, aunque tuviera momentos difíciles siempre lucharía por lo correcto…no se dejaría vencer por la posible oscuridad que le rodeaba. Ella lo amaba por ser más fuerte que ella de niña.

Ese día era diferente, era la primera vez que veía esa expresión en su pequeño hijo. Con la mirada perdida en la ventana y deseando algo con sus ojos…como si de esa forma pudiera llamar a esa persona.

La casa estaba llena de los amigos de su pequeño Naruto, principalmente habían llegado Sakura y Sasuke junto a sus padres, luego llegaron Shikamaru, Ino y Chouji con sus padres (Los niñeros designados ese día y por qué se llevaban bien con Kushina), el pequeño Kiba había llegado junto a Shino…todos los niños eran buenos amigos con un gran vinculo que nadie comprendía.

Ese día se celebraba el cumpleaños número 10 de Naruto.

Naruto había estado inquieto todo el tiempo, aunque jugaba con sus amigos en más de una ocasión lo vio mirar detenidamente la puerta.

Pronto llegaron Kakashi y Rin, ellos saludaron al niño y le dieron sus regalos que acepto con gusto. Fue cuando ellos llegaron que Minato les comento que Obito no vendría, ese día el equipo 5 (El equipo de Obito) había partido a Sunagakure para realizar los próximos exámenes chunin. Tanto Rin como Kakashi se mostraron sorprendidos por que una pequeña como Hinata fuera hacer un examen de ese grado, Minato aseguro que el avance de Hinata era muy gratificante según comentaba Obito y será una digna heredera del clan Hyuga si permaneciera en él.

Después de eso Naruto se mostró algo distante y miraba a la ventana ignorando a los demás. Kushina se preguntó si eso tenía algo que ver con que el niño pasara la tarde con Obito.

-Probablemente quería que Obito viniera-murmuro para si misma Kushina.

Pero eso no terminaba de convencerla.

-Parece que no vino alguien que él quería ver-dijo una voz a sus espaldas.

Cuando se volteo se sorprendió de ver a un hombre de larga cabellera blanca y de ropas extrañas, aunque no se sorprendía de que ese viejo pervertido viniera…quería a Naruto como si fuera su propio hijo.

-Ero-senin al final viniste-comento Kushina aburrida.

El hombre volteo a verla de mala forma, luego camino ignorándola hasta llegar donde Naruto. Kushina observo con una sonrisa como la fea mueca de su hijo se transformaba en una sonrisa brillante cuando veía al vieron Jiraiya. Ella sabía que Naruto había tenido sueños donde ese viejo se moría y siempre aprecia que ambos tenían un lazo demasiado fuerte entre ellos, incluso Minato a veces se deprimía un poco por ello.

Se preguntó de quien hablaría Jiraiya.

¿Acaso faltaba alguien más?

La fiesta continuo con un Naruto algo más animado, de un pronto a otro tuvo que separarlo de Sasuke con ayuda de Mikoto por que habían empezado una de sus típicas batallas.

-Tsk todo es culpa del maldito orgullo Uchiha-murmuro Kushina cansada en la mesa de los padres.

Fugaku le lanzo una mirada molesta a la Uzumaki, que ella no dudo en devolver.

Minato tuvo una gota de sudor en la nuca, omitió decirle a Kushina que cuando ella era Genin y estuvo en el equipo de Fugaku ambos luchaban igual o más que ahora lo hacían sus hijos.

-Tsk-

-Tú y tus estúpidos monosílabos cabeza de estreñido-

-Cállate Kushina baka-

-Maldito bastardo-

Mientras ambos discutían con golpes incluidos, Minato solamente compartía una amena charla con Mikoto que estaba cargando a su segunda hija.

La pequeña niña había nacido con un cabello rojizo muy claro, sus ojos eran de un color azul como los suyos, su piel era algo morena como la de Naruto, apenas tenía unos tres meses de nacida y parecía que sería algo tranquila como él…pero sabiendo del carácter de su esposa, no se extrañaría que ella tuviera el carácter de una Uzumaki.

La pequeña Menma Namikaze Uzumaki.

-Menma-chan es kawai-indico Rin al lado de ellos.

-Yo creo que a esta familia le gusta mucho el ramen-comento para sí mismo Kakashi sacando la risa del trió Ino-shika-cho adulto.

-Fue el mismo Naruto que eligió el nombre-comento para sí mismo Minato.

Recordó como Naruto estaba tan emocionado por tener una familia más grande, tanto Kushina como él le dieron la oportunidad de elegir el nombre y Naruto dijo que se llamaría Menma. Minato tuvo sus dudas sobre si sería un buen nombre, pero como Kushina era una gran amante del ramen como su hijo…bueno ese fue el nombre elegido ese día.

-URUSAI-fue el grito de Kushina antes de lanzar a Fugaku por el recibidor.

Entre los niños que miraban con admiración a Kushina, Sasuke miraba algo avergonzado a su padre, luego suspiraba pesadamente logrando obtener un aura oscura de su padre.

-Deberíamos tener más hijos Fugaku-dijo Mikoto con un aura rosada.

El rostro de Fugaku se sombreo, con Itachi que se había salido del clan y un Sasuke que idolatraba a su hermano mayor…no pensaba que pasaría con otro hijo.

-Eso sería una buena historia para mis libros-dijo Jiraiya para sí mismo.

Kakashi comento que quería su próximo libro y Rin sonrió ante el alboroto que se formaba por los hombres al querer conocer más sobre los libros, Kushina le lanzo una mirada de advertencia a su esposo y este se abstuvo de hacer algún comentario.

La puerta sonó atrayendo la atención de la mujer.

Cuando ella abrió la puerta, sonrió grandemente.

Tres sujetos estaban fuera de ella. Una mujer de cabello violeta y ropas de civil, un hombre alto de cabellera naranja que abrazaba con fuerza a la mujer y tenía una sonrisa resplandeciente, por ultimo estaba un chico más bajo que el de cabellera naranja, este tenía el cabello rojo y mirada tranquila, ambos hombres también tenían ropa de civil.

-Konan, Yahiko…Nagato-chan-saludo Kushina con una sonrisa.

Por fin estaban todos reunidos.

OoOoOoO

Caminar durante tres días para llegar a Sunagakure no era un problema para el equipo cinco, a pesar de ser solo unos niños de trece años y una de diez, estaban bien entrenados para soportar casi cualquier condición y salir victoriosos. El equipo cinco tenía un promedio malo de misiones con éxito debido a la mala química que presentaba el equipo, pero Obito sabía que estaban capacitados para hacer los exámenes chunin, por separado cada uno lo ganaría sin dudar…la verdadera prueba era el superarla en equipo. Así que cuando vio el anuncio no lo pensó dos veces e inscribió a su equipo.

El examen estaba dividida en tres partes, el examen escrito, la prueba de supervivencia y si quedaban muchos candidatos una prueba de eliminación.

Obito los dejo en la puerta de la entrada y les aconsejo que trabajaran juntos para superarla o serian Genin toda su vida. Juro ver la llama de un reto en los ojos de ellos y supo que estarían bien.

Los niños efectivamente no tuvieron ninguna molestia para superar la primera parte del examen, eran unos genios y sus ojos permitían ver cualquier posible respuesta de sus demás contrincantes…aunque ninguno los tomara en serio por ser unos niños.

Luego de eso, un Jounin les indico que seguiría la prueba de supervivencia en equipos de tres, una lucha de vida o muerte…todos tendrían que pasar el desierto y llegar a un punto de contacto donde tendrían que recuperar un pergamino de cada color (habiendo cuatro colores y cuatro puntos de contacto) tendrían tres días para lograrlo y sobrevivir por su cuenta.

Cuando se dio la señal de salida, el equipo cinco de Konoha salió disparado en busca de los pergaminos.

Mientras corrían se pusieron de acuerdo, el Byakugan de Hiro estaba entrenado para largas distancias y seria el que irían liderando la búsqueda, Daisuke se encargaría de detectar los posibles contrincantes de otras aldeas y Hinata era la de buscar amenazas de bestias en el desierto.

Por primera vez el equipo trabajaba…bueno, como un equipo.

-Ciempiés gigante a las tres-indico Hinata justo a tiempo.

Una enorme bestia salió de la arena y se lanzó sobre ellos. Con unos hilos de chacra saliendo su sus dedos, la niña corto en miles de trozos a la bestia sin dejar de correr, los otros dos igualmente pasaron sin darle importancia.

Corrieron durante toda la tarde y noche, su velocidad era impresionante y al terminar el primer día ya tenían tres de los cuatro pergaminos que necesitaban, no querían batallas inútiles y no les fue difícil no encontrarse con algún grupo.

Fue cerca de la madrugada que decidieron tomar un descanso.

-Creo que la mayor dificultad han sido los monstruos que custodiaban los puntos de control-comento Hiro para sí mismo.

Daisuke asintió mientras se acostaba para dormir un rato. Hinata era la que le tocaba el primer turno para vigilar.

La noche pasaba y Hinata junto con Hiro se mantenían despiertos, el segundo porque ya era su turno y la primera por que no quería dormir…no quería tener pesadillas junto a esos dos…no soportaría que la vieran en un ataque de pánico.

-Siempre me pregunte-Hinata volteo a ver confundida a Hiro-El por qué dejaste el clan Hyuga-susurro Hiro sin dejar de ver el horizonte.

El cuerpo de Hinata se tensó levemente y bajo la mirada. Desde que se unió al equipo ella no había hablado en mucho con Hiro, ella ya no formaba parte del clan Hyuga.

Ella no era necesaria.

-Tengo una meta que cumplir-se limitó a contestar.

Nadie dijo nada durante unos segundos.

-Y esa meta acabara con tu vida-aseguro Hiro viéndola fijamente.

Por primera vez sus ojos y los de Hiro se conectaron, él parecía no darle importancia a sus palabras y ella quería descubrir él por que tantas preguntas.

-Es muy probable-admitió la niña.

Juro ver como el cuerpo de Hiro se tensaba y su mirada se volvía oscura.

-Puede que muera hoy, puede que sea mañana, puede que me asesine…pero si con eso cumplo mi meta no me interesa mi vida-susurro la niña por bajo.

-Tu meta es ser Hokage-

-Antes que eso tengo otra meta-

-¿Cuál?-

-Matar a alguien-

Ambos juraron que el clima bajo algunos grados, pero no dejaron de verse a los ojos. Hiro fue el primero en bajar la mirada pensativo y Hinata siguió viendo aburrida las estrellas.

Fue en ese instante cuando lo sintió, un aliento cálido en su espalda.

Rápidamente volteo el rostro y se topó con la enorme mandíbula de una serpiente enorme que la mando a volar lejos. Cayó sobre un puñado de arena antes de rodar para esquivar una gran horda de Shuriken. Se puso de pie y activo su byakugan que le ayudo a esquivar una lanza directo a su ojo.

-HIRO DAISUKE-grito alterada.

Los vio varios metros lejos de ella luchando con una gran cantidad de animales enormes, serpientes, escorpiones, bichos y arriba vio una gran águila donde estaba una silueta. Un ojo normal no lo hubiera visto, pero su ojo que heredaba la técnica del clan Hyuga le ayudaba.

Una mujer bastante joven y hermosa que poseía una larga cabellera negra, su cuerpo estaba cubierto por una capa negra y ojos tan rojos que solamente podía ser algo…el sharingan.

Su respiración se cortó al identificarla.

Sus ojos se llenaron de odio y algo dentro de ella empezó a reclamar venganza.

La recordaba.

Ella era una de las mujeres que ataco su aldea cuando ella fue a caer en este mundo. Recordaba el fuego en Konoha, los gritos de los ciudadanos aún con vida, la horda de monstruos que arrasaba con todo y violaba a los niños y mujeres, como torturaban a los ancianos cortándolos en pedazos…y ella sobre una enorme águila siendo una de los cuatro comandantes.

Su cuerpo empezaba a tener un manto rojizo y su mirada parecía enloquecida.

-Te encontré-susurro con furia y mente algo desequilibrada dispuesta a matarla.

Con hilos de chacra en sus manos los lanzo al águila para impulsarse. Escucho los gritos de sus compañeros pidiéndole que se detuviera, ella los ignoro.

Sobre el águila vio más de cerca a la mujer, esta parecía tener unos quince años y poseía una enorme cicatriz sobre su ceja derecha.

-Hinata Hyuga contenedora del Kyubi-dijo la mujer con voz monótona.

Hinata saco una kunai y la apunto.

-Diez años y la que viajo en el tiempo-susurro.

La niña se abalanzo sobre ella y comenzó una lucha. La mujer de cabellera negra era demasiado rápida y esquivaba todos sus ataques, pero solo ocupaba una cortada para insertarle el veneno que cubría su kunai. Hinata tampoco era lenta, aunque no tenía la agilidad que su cuerpo anterior proporcionaba, ya estaba acostumbrada a pelear con el cuerpo de una niña y sacarle ventaja.

Además.

Ahora había algo más en su mirada, las ganas de matar a esa zorra.

Intento insertarle el kunai en su hombro, pero la mujer fue más rápida y de una patada la mando volando del águila.

En el cielo gruño furiosa y se dispuso a volver a subir con una cuerda de chacra.

Pero algo la detuvo.

Con horror vio las gotas de sangre volar a su alrededor y sintió un leve dolor en un costado. Con solo ver la lanza brillante en las manos de la mujer que goteaba sangre…lo supo.

Que no era la única con veneno rodeando su arma.

¿Cuándo uso esa lanza?

Ese pensamiento la acompaño con horror y descubrió que la caída de treinta metro sería sumamente dolorosa. Vio como una horda de Kunai iban volando desde la mano de esa mujer, un clon de sombra de los kunai, vaya, seria perforada por ellos sin piedad y sin poder moverse.

Que patética.

Moriría sin haber hecho nada en este mundo, sin aprender nada, sin ayudar a nadie…tampoco alguien le dolería su muerte.

Cerró los ojos esperando poder descansar al fin.

En vez de eso, sintió unos brazos cálidos rodearla y luego rodar por el suelo. Al sentir el filo de un kunai en su mejilla supo que el ataque había acertado, pero por alguna razón solo alcanzo su mejilla.

Abrió los ojos cuando sintió algo viscoso rodar en su mejilla.

-¿Estas b-bien?-pregunto con dificultad una vos.

Sus ojos se llenaron de incredulidad.

Sobre Hinata estaba Daisuke protegiéndola con su cuerpo, a su alrededor habían una gran cantidad de Kunai que fallaron su blanco, pero también había una gran cantidad que estaban sobre la espalda y extremidades del chico.

Hinata abrió la boca incrédula.

El chico también tenía varias heridas de la pelea anterior, sus ojos estaban cansados y su labio partido.

-Daisuke-sollozo Hinata.

Los recuerdos de su primo Neji dando su vida en el otro mundo en medio de la guerra (Uno de los recuerdos que más la atormentaban), ver a sus amigos morir, cuando Kiba fue atravesado por una espada de fuego, ver a Shino cortado por la mitad…ambos al intentar ayudarla. Ver morir a su padre protegiendo a Hanabi y como su hermana menor era violada antes de morir a manos de aquel hombre.

A la lista de pesadillas tendría que agregar el que Daisuke diera su vida por ella.

-No permitiré que muera otro compañero-dijo con dificultad el Uchiha-No me importa que ella no aprecie su vida…yo realmente aprecio tu vida molestia y eres importante para mí, y no dejare que mueras-añadió antes de caer inconsciente sobre ella.

Los ojos de Hinata se abrieron con sorpresa y las lágrimas que pensaba perdida llegaron a sus ojos.

-¿Daisuke?-lo llamo asustada luego de acomodarlo a un lado.

Al no recibir una respuesta sus ojos se llenaron de furia, el manto naranja creció con fuerza en todo su cuerpo y su mirada se tornó naranja llamando la atención de la mujer sobre el águila.

-Hora de entrar en acción-

Hablo una voz dentro de ella…y le pareció conocida.

Después de todo ella en su otro mundo había hablado con el Kyubi.

Continuara…

Tengo examen de finanza, quiz de RH y otro examen de analisis administratico...buahhh no creo que actualice esta semana más que este capitulo, pero intentare traer pronto otro capitulo.

Muchos estan algo molestos por la actitud de Hinata (Todavia) admito que esta Hinata por ahora esta lejos de la personalidad que le pertenece, puede que la explicacion que de a un futuro no llegue a sus expectativas, pero lo único que diré es que en algún momento ella sera muy cercana a su yo original...aunque no parezca, claro que con características de Naruto y un caracter muy firme.

Ya verán.

Gracias por todos aquellos que les gusta la historia, sus reviews siempre me apoyan montones...perdon por los errores ortograficos que no pude mas que escribirla y subirla de golpe, espero pronto volver con un capitulo de fujoshi...pero ahorita tengo demasiado sueño y voy a dormir.

Hasta pronto sexy lectores.

Nota:

Por si no lo saben en mi perfil tengo un link de mi pagina en Facebook donde publico mis actualizaciones y donde chateo con los chicos sobre temas de anime,manga, juegos, libros, series…etc por si alguno quiere comunicarse conmigo o visitar un rato para conocerme mejor.

Sayonara sexys lectores.

Ultima revisión: 29/10/2015.