Sé que parece algo confuso, pero la idea estaba en mi mente…quería hacer un papel invertido de Naruto, así que escribí una historia que no me convenció del todo…así que dando vueltas una y otra vez, esto fue lo que apareció.
Naruto no me pertenece.
La historia cambia
En capítulos anteriores:
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La batalla se había extendido durante varios minutos, muchos ninja de Konoha estaban luchando y había mandado otra copia para avisarle a Obito sobre el ataque, los exámenes chunin ya se debían haber suspendido. Igualmente los ataques tipo meteorito de la roca sobre ellos no hacían más que aumentar y konoha ya parecía arder.
Apretó los dientes con rabia.
Todo era tan similar a la vez anterior…pero esta vez era diferente.
No lograba dominar bien ese elemento, pero no tenía muchas opciones.
Salto, un salto grande debido a la cantidad de chacra que poseía en ese momento, pero vio como pronto su cuerpo comenzaba a caer por la gravedad. Usando todo su esfuerzo logro hacer una potente corriente de viento bajo su pie derecho que la impulso en el aire.
El viento era un elemento complicado que había estado entrenando, ya que Naruto era el anterior jinchuriki del Kyubi y había logrado controlarlo…Kurama quiso enseñarle lo básico.
-No pienso dejar que todo se repita-gruño ahora aplicando viento a su pie izquierdo.
No ocupo más de unos cinco saltos en el aire para poder llegar sobre la enorme roca.
En la roca habían dos niños.
Un Niño de diez años de cabello rubio cenizo y ojos chocolate, era como un muñequito y su mirada era angelical. Tenía vestido su cuerpo con un pequeño traje de entrenamiento y sus puños vendados ya que estaba mejorando su combate cuerpo a cuerpo.
A su lado estaba una chica de doce años de cuerpo delgado y pelo castaño por sus hombros, sus ropas eran igual de entrenamiento y una venda cubría sus ojos. Su traje de entrenamiento consistía simplemente en short y camiseta que ahora estaban llenos de cortes junto moretones en todo su cuerpo.
Tenso su cuerpo al identificarlos.
-Vaya veníamos tras el jinchuriki de una cola…pero divertirnos con la nueve colas actual también sería divertido-comento el niño divertido.
La niña volteo a verlo.
-Itami no se enojara si no se entera y yo no pienso decirle nada…tú…bueno no creo que digas nada-murmuro Kohaku por bajo.
Hinata se puso en guardia.
-No dejare que me arranques otro ojo-musito Hinata con odio.
Kohaku sonrió macabramente.
-Hana quítate las vendas-ordeno.
La niña asintió. Cuando se quitó las vendas abrió un ojo que tenía horribles cicatrices a su alrededor y en el centro mostraba un perfecto ojo con el byakugan.
Hinata se tensó al ver su ojo.
Luego la niña abrió su otro ojo que mostraba para su horror el rinnengan.
Eso explicaba la enorme roca voladora.
La pequeña se puso frente a ella en posición de batalla.
-Joder-mascullo Hinata.
Con todas sus fuerzas intento correr en su dirección, pero la niña la repelía con el poder de su ojo morado, su byakugan esquivaba las shuriken y cuando se tele transporto atrás de ella dándole una patada que rompió sus costillas…supo que no sería fácil.
-No es divertido-dijo Kohaku con voz distorsionada y grotesca.
Nuevamente estaba perdida.
Lo supo cuando una patada de parte de Kohaku la mando a volar por los aires con una fuerza descomunal digna de Tsunade.
En el aire cerro los ojos.
-Estas bien-dijo alguien a su lado.
Luego sintió unos fuertes brazos que la tenían sujetada y como volaba por los aires. Abrió los ojos sorprendida y se topó con algo que la dejo helada…eran unos ojos rojos con un extraño símbolo en ellos que la dejo sin habla.
-¿Mangekyō sharingan?-pregunto sin creerlo.
Pero al ver bien quien la tenía de brazos no pudo más que quedarse en piedra.
-DAISUKE-grito incrédula.
El chico le sonrió encantadoramente y luego volteo a ver de manera fría a los dos chicos. Un extraño esqueleto enorme comenzó a rodear a ambos chicos y Hinata lo miraba totalmente incrédula al ver el color azulado en él.
-¿Creen que yo dejaría que lastimaran a mi hime-san?-pregunto incrédulo el chico.
¿Hime-san?
De reojo pudo ver la mirada psicópata de Kohaku crecer y los ojos sin expresión de Hana.
-Vaya esos ojos me harán explotar-dijo Kohaku con una sonrisa perversa y mirada llena de emoción.
Sonrisa que Daisuke imito…
La pelea estaba por empezar.
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Capitulo once: Fin de la primera parte
Todo a su alrededor era un caos, todos los gritos y personas que morían por el fuego le daba un mal presentimiento y una terrible familiaridad que esperaba no volver a ver. Lo peor de todo era ver como Daisuke luchaba con fiereza con esa chica con el rinnegan destruyendo todo a su paso. Entre su mente habían muchas preguntas y una de ellas era el ver como Daisuke se había vuelto tan fuerte de forma imposible, nunca vio a nadie en ese nivel excepto al mismo Itachi Uchiha, si bien Daisuke tenía quince años…eso era ridículo.
Ella en cambio estaba herida y Kurama hacia lo posible por curarle las heridas rápidamente, pero igual debía escapar de los fuertes golpes de Kohaku.
En ese momento lo recordó.
Recordó cuando su líder fue la que estaba al frente de la batalla que acabo con su Konoha, como aquella persona le susurro aquellas cosas mientras le extraía su ojo y se lo implantaba aquella hermosa mujer que ahora era una niña que luchaba con Daisuke.
Sus palabras.
Sus creaciones.
Su propósito.
Esa persona solo buscaba destrucción y para eso había raptado a los mejores descendientes para obtener lo que deseaba, esto junto a sus inventos logro hacer las mejores máquinas de guerra que existían. Ella quiso obtener su linaje como clan Hyuga, pero en su lugar tomo a una niña pariente lejana y le implanto a la fuerza el rinnegan.
Por eso podía jurar que el niño con quien luchaba era descendiente del clan Senju, podría sonar ridículo…pero su fuerza debía ser similar a Tsunade.
Un golpe la hizo botar sangre y la dejo en el suelo.
Si esto era ahora, no quería saber qué pasaría con esa bestia en unos años. Bueno recordaba vagamente como ese chico seria el hombre que mataría a Kurenai aplastándole el cráneo con sus manos frente a sus ojos, como había desmembrado a la hija de Kurenai solo por diversión.
Sus ojos se volvieron rojos de ira.
Recordaba bien la forma sádica de verla y todas los miembros desfigurados de sus víctimas a su lado, como si fueran trofeos de guerra y quisiera restregarle lo débil que era.
Y podía ver en ese momento en los ojos de niño, el asesino que se convertiría.
…
No lo permitiría.
Comenzó a liberar chacra en sus manos y con fuerza abrumadora lo tomo por el cuello lanzándolo por los aires, el chico tropezó de la plataforma y comenzó a caer de forma rápida por los aires. No lo dudo ni un segundo y se lanzó detrás del chico ignorando un grito de Daisuke.
-Detente idiota no debes liberar más chacra-gruño Kurama molesto en su interior.
Ella siguió cayendo por el vacío y sentía como todo a su alrededor se volvían en recuerdos lejanos…recuerdos que nunca habían pasado para la gente de este mundo y solo ella debía cargar con el peso junto algunos otros elegidos.
Recuerdos tan hermosos como lo eran sus amigos, las misiones que siempre tenían y donde ella terminaba siendo la burla de Kiba y Shino por su estatura. Entre más adentro fuera en sus recuerdos parecía que se volvían más claros, como la ocasión en que Ino le dijo que debería aprovechar su cuerpo en las misiones y como andaba de novia en ese momento de Naruto este estallo en ira ante una burlona Ino. Aunque no fuera tan cercana a otros chicos recordaba la mirada brillante de Chouji cuando presento a Karui como su novia, la sonrisa relajante de Sakura cuando Sasuke regresaba a la aldea, la mirada fastidiada de Shikamaru cuando ambos cuidaban a la hija de Kurenai y este salía con alguna de sus travesuras.
Su vida había sido no la más perfecta de todas, tuvo una infancia algo dura…pero todo eso había valido la pena por el hermoso destino que llego a vivir.
La oportunidad de tener amigos.
Tener una familia (algo disfuncional pero familia al final).
Pudo tener un novio con el que paso una vida maravillosa, solo que el tiempo fue muy corto.
…
Nadie tenía recuerdos de eso, todos los que mantenían recuerdos de su vida pasada fueron héroes que murieron antes de esa última invasión. Fue gracias a su egoísmo que todo volvió en el tiempo y ahora vivía la oportunidad de cambiar el destino.
…
Fue hasta el momento en que estaba cayendo detrás de ese Kohaku que pudo sentir algo en su interior, todos sus recuerdos estaban como antes solo que fusionados con lo que ella había vivido en ese mismo mundo.
Pero solo hasta ese instante pudo sentir la misma desesperación que la orillo a confiar en Kurama y volver al tiempo pasado.
No quería ver sufrir a las personas que alguna vez fueron cercanas.
No quería ver sus muertes nuevamente sin hacer nada.
No quería eso.
…
Ella no permitiría que ocurriera ese destino.
Rápidamente todo su cuerpo se envolvió en un manto naranja que cada vez se volvía más oscuro. A diferencia de Naruto ella no tenía su cuerpo preparado para recibir el poder del Kyubi, pero igualmente ella sabía que con varias colas liberadas perdería el control, tanto ella como Kurama sabían que no estaban preparados para eso y las consecuencias que tendría su cuerpo después de ello.
Lo ignoro.
Cuando su rostro estaba volviéndose en negro activo su byakugan provocando que estos sangraran.
Luego se dejó llevar por su oscuridad.
Una muy grande oscuridad que parecía querer consumirla desde el momento que llego a ese mundo.
OoOoOoO
Bien.
Esto definitivamente comenzaba a salirse de sus planes.
En medio de donde serían las semifinales o las clasificaciones para los exámenes chunin (ya que una gran cantidad de Gennin logró superar la prueba) estaban un gran grupo de Jounin y Chunin quienes se encargarían de vigilar la prueba, junto con el hokage y también los Genin participantes. Todos estaban sobre la azotea que daba la vista perfecta de como Konoha comenzaba arder en llamas a lo lejos. Si bien muchos intentaban salir por todas sus fuerzas del lugar, una extraña barrera desconocida les impedía lograr ir a ayudar en su aldea.
Incluso el mismo hokage Minato Namikaze usando todos sus jutsus no pudo lograr salir.
Sin duda algo demasiado desfavorable.
-No hay manera de salir del perímetro de cincuenta metros a partir del lugar-comento Rin con enojo.
Todos habían intentado usar sus técnicas durante más de una hora sin resultados gratificantes, Obito no comprendía porque su ojo no le dejaba ir a otra dimensión y traspasar la extraña frontera.
Era como si ningún especia de chacra funcionara.
Lo peor de todo es que hace tiempo que había comenzado a sentir el desequilibrio de chacra por parte de Hinata, si a esa distancia podía sentir el poder que liberaba…significaba que algo estaba mal.
Vale…tal vez estaba comenzando a preocuparse un poco.
Apretó con tanta fuerza sus mandíbulas que sintió algo de sangre en su boca, sus puños estaban tensos y su pie no dejaba de moverse en un claro indicio de que estaba ansioso. Camino en dirección al Hokage que no estaba en mejor estado que él y se revolvió el pelo nervioso por hablar con él.
Si bien era su sensei.
Enojado daba algo de miedo.
Bueno al mal paso mejor darle prisa.
-El chacra de Hinata comenzó a ser…inestable-dijo algo inseguro.
Obito se sintió como un niño de cinco años al ver el brillo de ira en los ojos azulados de su sensei, vagamente recordó como en la cuarta guerra ninja su maestro se mostraba amable y fuerte…claro en esa época no tenía a su esposa e hija con vida en medio de un ataque.
Kakashi quien estaba junto con Rin al lado del hokage se vieron preocupados.
Abajo estaban los Gennin de los exámenes sin poder hacer nada, de reojo vieron a la arena donde todos parecían inquietos y con claras órdenes de no poder salir.
Vaya mierda.
-Al menos Itachi está afuera…espero logre encontrar a Hinata-murmuro Obito por bajo.
-Lo que me extraña es que esta barrera sea tan ridículamente indestructible-gruño Rin molesta.
-Tal vez sea de esas barreras que solo se rompen destruyendo a quien la hizo-agrego Kakashi.
Los tres miembros del ex equipo 7 se vieron detenidamente antes de suspirar frustrados, ya casi todos se quedaban sin chacra por intentar romper la barrera, así que ignoraron cuando Minato se puso de pie y comenzó a intentar nuevamente varios jutsus contra la barrera con nulo resultado.
No parecía cambiar algo.
…
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Hubo algo nuevo en el ambiente, una enorme luz roja salió de la aldea y llego al cielo. Todos en el complejo quedaron en silencio y solo pudieron sentir una leve oleada de viento y el sonido de una explosión en medio de la aldea.
Provoco un shock general.
Joder, que había sido eso.
Todos los niños salieron del complejo observando incrédulos el rayo de luz rojo que parecía estar generando energía propia y había provocado otra gran explosión. Si bien luego de un minuto el rayo desapareció, una extraña sensación de terror inundaba el ambiente.
-¿Que fue eso?-dijo alguien a su lado.
Obito giro el rostro y miro a Sakura Haruno la alumna de su amigo quien parecía tener una expresión de horror en su rostro mientras temblaba.
Vagamente recordó algo en su mente que se pareciera a lo que había visto, para su mala suerte recordó en como Pain en otro mundo había atacado a la aldea y Naruto había liberado varias colas del Kyubi provocando un gran desastre en su misión en aquel tiempo.
Trago saliva incómodo.
Se sentía como una rata de laboratorio atrapada, de esta forma fue como debieron sentirse los ninjas cuando el ataco en medio de la cuarta guerra ninja.
Desesperados.
Enojados.
Sin oportunidades.
Vaya ironía.
Estaba por golpear el muro invisible que los dividía cuando una sombra se movió por el rabillo de su ojo, volteo incrédulo al ver a un Sabaku No Gaara con mirada enojada frente a los otros chicos quienes se habían apartado por el solo temor de su presencia.
Sabiamente ninguno dijo nada.
-¿QUIEN RAYOS TE CREES?-grito alguien atrás de todos y quien dio unos pasos para estar al frente.
Hablo demasiado pronto.
Miro al cielo pidiendo paciencia antes de voltear a ver a la pequeña Yuuki mirando desafiante a Gaara, estuvo tentado a gritarle un ¡IDIOTA! Al ver la mirada psicópata de Gaara en ella, pero al recordar como la niña había robado su trozo de carne un desayuno que tuvieron junto a Hinata la dejo a su suerte.
Tal vez era algo infantil.
No paso ni medio segundo de su pensamiento cuando una enorme mano de arena fue en dirección a la niña, estuvo a punto de detenerla cuando su sharingan descubrió que la mano no la impactaría y fallaría por varios centímetros, eso debió ser el motivo para que nadie más se moviera.
Pero se habían equivocado.
La mano paso al lado del rostro de Yuuki levantando una gran cantidad de polvo y para incredulidad de todos, la mano logro atrapar un pie de quien menos pensaron.
…
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Su primer pensamiento cuando vio la luz roja en la aldea fue de pánico, algo dentro de él parecía moverse de manera violenta y se había comenzado a hiperventilar. Sasuke y Sakura parecían igual de incrédulos que él, pero noto como los ojos de Sakura brillaban como si estuviera en un mal y lejano recuerdo. Por alguna razón no quiso preguntarle.
Como si algo en su interior le dijera que no estaba preparado para la respuesta.
Miro de forma inquietante la luz roja.
Preocupado…
El señor de la tienda que siempre le daba dulces estaba ahí.
La señora que le regalaba flores cada cumpleaños estaba ahí.
El tío y la chica del ramen estaban ahí.
Su madre y la pequeña Menma estaban en medio de todo…
Hinata debía estar luchando ahí.
¿Cuántos morirían en ese ataque?
…
De reojo miro a su padre apretar los puños y golpear con fuerza el campo invisible que no les permitía salir, su rostro estaba atentamente calmo con un toque de ira.
Porque él era el hokage.
Y ahora estaba lejos de aquellos que juro proteger.
Sus ojos se perdieron en la luz roja que desaparecía, su mente le traiciono diciéndole lo duro que sería ser hokage algún día, no solo debería luchar contra Hinata quien estaba más cerca de él de obtener el puesto. El día que se convirtiera en hokage probablemente dejaría de pensar solamente en sus amigos y un peso más grande caería sobre sus hombros.
Pero no tuvo miedo.
Algo en su interior por muy raro que pareciera tuvo el anhelo de proteger a toda esa gente y ser reconocido.
Un extraño deseo oculto que hasta ese momento descubrió.
Tal vez fue por estar tan sumergido en su mente que ignoro los gritos de Yuuki y solamente sintió una mano sobre sus pies antes que todo su mundo se viera de cabeza, lo primero que vio fue los ojos asesinos agua marina de Gaara el tipo a quien todo el mundo (Incluyéndole) le tenía miedo desde que lo vio entrar en los exámenes y asesinar a cualquiera que se pusiera en frente.
Su frente se puso azul cuando vio como este lo arrojaba con fuerza en dirección del muro invisible.
Cerró los ojos esperando el impacto, pero contra todo pronóstico antes de sentir un muro invisible la tierra fue quien recibió todo su rostro.
Una cosa que no parecía más agradable que el muro.
-¿Qué paso dattebayo?-gruño con toda la cara sucia.
Se levantó con la misma visión del bosque que minutos antes, pero curiosamente había menos sonido que antes. Giro su rostro y noto como todos sus amigos y su padre parecían estar detenidos por algo invisible y gritaban, o al menos eso parecía, sus bocas se abrían pero no salía algún sonido de ellas.
Ladeo la cabeza confundido.
Pronto noto la mirada de Sasuke en él y señalaba algo detrás suyo.
Giro y el rostro de Gaara estuvo tan cerca suyo que sintió un escalofrió. Claro luego recibió un lindo golpe en el estómago que le saco el aire y tentó en dejarle inconsciente.
Mientras caía al suelo noto como todos parecían gritar más.
Fue consiente de algo.
Gaara y él fueron los únicos en poder atravesar la barrera, si bien eso era algo extraordinario un pensamiento diferente era quien reinaba en su cabeza.
¿Por qué?
OoOoOoO
Nuevamente aquel extraño campo de flores estaba a su alrededor, ahora lograba comprender que todo lo que le rodeaba era el interior de su mente. Alguna vez Kurama le había contado que la mente de Naruto era un extraño lugar con muchos laberintos y tonalidades naranjas, eso significaba los traumas de su infancia y la desesperación que habitaba dentro de él. Como tantas personas en el mundo, todas diferentes, era normal pensar que ninguna mente era igual a la otra y cada una era representada de diferente forma.
Las flores en su mente eran su fuerza vital, esto ya que las flores era el recuerdo que su difunta madre le había dejado en aquel otro mundo.
Su mente seguía siendo la misma que antes.
Mientras observaba como todas las flores estaban marchitas ahora, supo que había tocado fondo en ese mundo, ya no poseía fuerzas para luchar y la oscuridad comenzaba a rodearla. Si volteaba a ver el cielo se toparía una noche sin estrellas.
Tal vez era hora de poder marcharse.
Dejarlo todo atrás.
Comenzó a caminar al árbol que estaba en medio del campo, igual marchito que toda la vegetación. Al llegar noto como el agujero aún seguía abierto y se preguntó si entrar por ahí la mataría.
El mundo sería más fácil si muriera, con suerte encontrar a Naruto…su Naruto.
Se preguntó por qué Kurama no estaría ahí para detenerla como en otras ocasiones, tal vez había perdido el control de su cuerpo y ahora solo le dominaba las ansias de matar como el demonio que era.
Antes de lanzarse y con indecisión desvió la mirada.
Fue cuando vio algo raro.
Se alejó del tronco seco y comenzó a correr donde vio el destello. Unos metros alejado, en medio de la gran cantidad de flores marchitas pudo ver un reflejo naranja brillante. Cuando llego no estaba equivocada, una hermosa flor naranja estaba aún con vida y un aroma esplendido.
Se agacho a su altura para verla más de cerca.
Con delicadeza toco uno de sus pétalos, una extraña luz rodeo la flor y de ella salieron varias imágenes que le rodearon.
En cada una de ellas habían recuerdos preciados para ella, cuando Naruto la salvo en varias ocasiones de niña, cuando regreso a la aldea después de irse a entrenar, cuando pelearon juntos en la guerra, cuando la rescato de Toneri, cuando salieron juntos, cuando se casaron, cuando descubrió que estaba embarazada.
Con lágrimas en los ojos toco su plano vientre, pensando en su pequeño hijo que no llego a nacer.
Cuando acepto el trato con Kurama, solo quería volver a la normalidad, que todos estuvieran vivos y ser una chica normal.
No quería ser en lo que se había convertido.
Quería volver a ser la Hinata de antes.
¿Pero alguien que vivió lo que ella vivió puede regresar hacer como antes?
No, no se podía.
Pero ella seguiría viviendo, porque si moría jamás podría volver a recordar los momentos felices de su vida.
Vio como cada recuerdo se transformaba en mariposa, cada una de un color diferentes que iban por las flores marchitas dándoles nuevamente su color y forma. De cada flor salía un nuevo recuerdo. Recuerdos con sus amigos, algunos con sus familiares, de sus entrenamientos o con gente de diferentes aldeas.
Si bien varias flores quedaron marchitas, el campo de flores comenzó a tener color en algunas partes.
-Arigato Naruto-kun-agradeció en un murmullo.
Incluso en su mente, un lugar donde él no podía entrar…le daba las fuerzas necesarias para seguir adelante.
OoOoOoO
-Hinata-
…
-HiNaTa-
…
-HINATA-
…
Abrió los ojos de golpe sin saber que pasaba, el cielo parecía estar oscureciendo y el atardecer tenía una horrible sensación. Todo su cuerpo dolía horrores y solo recordaba haber perdido la conciencia, no sabía bien que paso con el campo de flores o cuando logro despertar.
-Hinata-hablo alguien a su lado.
Giro la cabeza confundida.
Naruto Namikaze la miraba fijamente con expresión de pánico, pero verla despierta parecía haberle calmado.
¿Qué había pasado?
Un recuerdo borroso de la pelea llego a su mente, recordaba haber sido rescatada por Daisuke y haber luchado contra Kohaku, pero todo lo demás era aún algo borroso.
…
Un momento.
¿Qué hacía Naruto en ese lugar?
Intento incorporarse para decirle que huyera, pero patéticamente no soporto su cuerpo que fue rodeado por una gran mano de arena
-¿Are?-murmuro sorprendida.
Alzo el rostro y su sorpresa fue mayor al ver a Sabaku No Gaara frente a ella. Era increíble verlo de cerca en esa figura de niño que le asusto en su infancia, su rostro estaba totalmente serio pero sin duda era menos aterrador que la primera vez que lo vio.
El volteo a verla de reojo.
Ella abrió sus ojos sorprendida al verlos.
Había un reconocimiento en ellos que solo le había visto a pocas personas.
-Hinata Hyuga no nos vemos desde hace tiempo-comento Gaara de manera clara.
Sin ese horrible sonido agonizante que tenía su vos, ahora parecía un chico normal.
Lo recordaba.
-Desde la boda no nos vemos, lamento no haber ayudado el día de la invasión-explico el chico viendo al frente.
Quiso decir algo, demostrar la incredulidad o agradecer por estar ahí, pero su boca no pudo soltar un sonido coherente. Después de todo Kohaku con un aspecto terrible estaba frente a ellos tres.
¿Qué había pasado?
Ignorando la mano de arena o al mismo Naruto, logro ponerse de pie y caminar al lado de Gaara. El pelirrojo no le evito nada y simplemente tenía la arena danzando frente a ellos en espera de cualquier ataque.
-Cuando llegamos el niño ya estaba así, el chacra del Kyubi lo derroto-comento Gaara tranquilamente.
Una risa ahogada salió de su boca.
Realmente ella había tenido una historia curiosa con el kazekage, cuando ella era joven había tenido varias misiones a Sunagakure y había convivido con los hermanos Sabaku No. Kiba había entablado rápida amistad con Kankuro y sus salidas a tomar, su amigo Shino era quien hablaba con Temari para buscar ayuda en estrategias, por lo cual ella siempre quedaba a solas con el Kazekage.
Al principio era incómodo.
El tipo era extremadamente fuerte y ella era como una pobre mosquita muerta a su lado, al final cuando ella fue quien dio el primer paso y hablaron sobre temas de política, los dos se hicieron conocidos que se llevan bien. Por su rango en el clan Hyuga siempre tenía información para no dejar que muriera algún tipo de conversación sobre política o clanes, el kazekage parecía agradecer una compañía que no quisiera pedirle una cita u otra intensión.
Ella estuvo agradecida cuando llego a su boda, si bien había llegado principalmente por Naruto sin duda, había charlado con ella y le había alagado por verse bien.
Tenían una buena relación de conocidos.
Por eso ahora le agradecía enormemente y le alegraba que él recordara todo.
-¿Qué es eso dattebayo?-chillo Naruto apuntando al cielo.
Ambos jinchuriki actuales voltearon a ver al cielo, justo al tiempo que una luz cegadora aparecía. Fue solo un momento donde Hinata pudo verle. Una mujer de larga cabellera sobre un enorme pájaro, sabía por la dirección de su rostro que les estaba viendo.
Luego una explosión en el aire.
Todo se volvió negro.
OoOoOoO
La aldea había quedado bastante destruida en aquella invasión durante los exámenes chunin (que fueron cancelados) había varias bajas de aldeanos y ninjas. Dos días después de la invasión en medio de la oficina del hokage se podía observar al mismo y otra persona frente a él, un hombre de larga cabellera blanca y de mirada sería muy poco común en él.
Los dos días siguientes al a invasión se habían estado tratando a los heridos, los cuales eran bastantes. En medio de una lucha contra los principales miembros enemigos se habían encontrado tres chicos que habían estado luchando.
Daisuke.
Hinata.
Gaara.
Incluso el que confirmo eso fue su mismo hijo Naruto.
Realmente lo que sabía el actual Hokage eran mucha información con huecos en ella. El ataque había sido liderado por dos personas que aparentemente no superaban la edad de su hijo mayor, ellos tenían una fuerza sobre humana y el otro poseía ojos especiales, luego otra persona llega al lugar y desaparece a los dos niños. En medio de la aldea quedaron muchos tipos que no superaban el nivel de jounin, ellos eran la fuerza que usaban en gran cantidad para acompañar a los niños, pero todos ellos eran desertores o renegados de diferentes aldeas.
¿Qué buscaban?
Entre todas las preguntas en su cabeza, una de ellas fue ver como Gaara y Naruto habían logrado pasar la barrera invisible, como si hubiera sido diseñada especialmente para ellos.
-¿Tu sabes lo que paso?-pregunto Minato después de un rato de silencio.
Jiraiya en cambio permaneció en silencio.
No pudo sentir más impotencia al ser hokage, un hokage que no pudo ayudar a su pueblo en un ataque, daba gracias a kami que su esposa e hija estaban a salvo en su hogar.
-Tengo una historia nueva para un libro-hablo de pronto Jiraiya.
Eso fue el colmo, Minato quería levantarse y darle un puñetazo a quien laguna vez fue su maestro.
¿Para eso le sacaba de una junta especial?
-Es una historia de cómo el cuarto hokage logra sellar a un demonio en su hijo el día de su nacimiento-explica calmadamente Jiraiya.
Su rostro se vuelve pálido.
Si bien ese día había estado a punto de hacer aquello en su hijo, al final al no suceder no se había atrevido contarle a nadie su casi acción, incluso su esposa no sabía sobre aquello.
-El niño crece en la aldea siendo odiado por todos, con el tiempo logra conseguir amigos y convertirse en un gran ninja, salvar la aldea varias veces, luchar en una guerra, cambiar al mundo como el niño de la profecía…una vida dura que al final parece ser recompensada-
-¿Qué pasa luego?-
-El niño se enamora, la chica parece haberle amado desde siempre, ellos se casan y justo cuando van a tener un hijo varios villanos atacan la aldea destruyendo todo, incluso matando al héroe-
-…-
-La esposa del niño al final toma la decisión de hacer un trato con el demonio que vivía en el interior del niño, esto provoca que el tiempo retroceda y con ello que algunas muertes que se supone ocurrieron no pasen-
-No creo que exista un poder tan grande-
-Hubo un pago, ella estuvo dispuesta a realizar el pago con tal de volver todo atrás-
-¿Cuál?-
-Ser ella la nueva contenedora del demonio-
El silencio en la sala era aterrador.
Los ojos de Minato se volvieron fríos y miraban de forma calculadora a Jiraiya, este no se extrañaba que su alumno estuviera buscando la mentira en sus palabras.
Sonrió.
-No crees que las mejores historias son aquellas basadas en la realidad-
OoOoOoO
Lo primero que vio al abrir los ojos fue la sonrisa de Daisuke en un cuerpo lleno de vendas, curiosamente ambos habían terminado usando el mismo cuarto en el hospital de Konoha en un área donde atendían heridos de gravedad. Antes de poder decir algo el chico comenzó hablar sobre el arduo entrenamiento que había estado manteniendo con el mismo Itachi.
Quiso abstenerse de decir algo sobre la rivalidad de ambos.
Hablaba sin parar y no le dejaba decir nada, supuso que no quería entrar en ningún detalle sobre sus nuevas habilidades y por eso al final termino sonriendo a lo que dijera.
Le había extrañado.
Poco después el siguiente fue que vio fue a Hiro, este fue el que se ocuparía de atenderlos y al ver como su relación con Daisuke parecía la misma, supuso que el Uchiha sabría donde rayos había estado metido. Con ella se mostró algo más…amable…es como si hubieran cambiado su cerebro y dejaran a un perfecto caballero que la trataba amablemente.
Los tres terminaron riendo cuando Obito-sensei llego y cayó cómicamente sobre la comida que traía.
Ese primer día del hospital fue entre risas y burlas, todos notaron de inmediato como su aura parecía más calmada e incluso algo juguetona.
Nadie menciono nada.
En la noche descubrió con horror como todo contacto con Kurama había desaparecido, pero no quiso mencionar nada.
Al siguiente día llego Sabaku No Gaara para verle, si bien tenía muchas preguntas el chico no contesto ninguna, simplemente menciono que la esperaría en Sunagakure en un mes para hablar.
Se fue dejándole una caja de dulces de Sunagakure, cabe decir que Daisuke todo el rato quiso arrancarle los ojos con la mirada.
Un mal inicio para ambos.
Al tercer día ver como Jiraiya estaba frente a ella la dejo totalmente confundida. Entro de forma tranquila y con un ramo de flores que le obsequio, ese día el resto de su equipo estaba presente y ella no comprendía bien lo que quería Jiraiya.
-¿Vamos a entrenar juntos?-menciono con tranquilidad.
Fue cuando comprendió.
Mientras Hiro y Daisuke comenzaban a reclamar por tan descarada proposición, sus ojos no abandonaron en ningún momento a Jiraiya.
Sabía que estaba pasando.
En ese mundo ella debía tomar el papel que alguna vez paso Naruto, debía entrenar su cuerpo y poder alcanzar el poder suficiente para salvar a sus seres queridos.
-Hai-acepto.
Todo quedo en silencio.
…
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.
Fue una semana después donde ella estuvo frente a la entrada de Konoha con sus maletas listas, Jiraiya le había explicado que había resuelto todo con el hokage para su viaje de más de dos años. Obito había accedido al instante aunque su rostro demostraba que no quería hacerlo, Itachi fue quien más apoyo su decisión. Por otro lado tanto Daisuke como Hiro parecían algo heridos por su decisión y le hicieron prometer que mínimo les escribiría.
Se fue informado mediante una carta al clan Hyuga.
Nadie se opuso.
Apretó con fuerza los puños al ver la espalda de Jiraiya comenzar a caminar.
Realmente ella nunca había salido por tanto tiempo de la aldea, ni en su otro mundo, ni en este época…no importa que tan mal la hubiera tratado la aldea, ella seguía penando en ella como su hogar.
Igual que alguna vez lo hizo Naruto.
Puso una mano en su pecho, sería más fácil si pudiera sentir a Kurama. Desde el día de la invasión había perdido la conexión con él y ahora se sentía más sola que nunca.
Antes de dar el primer pasó fuera de la aldea.
Giro su rostro.
Fue como ver solo un leve punto naranja en uno de los edificios alejados, no necesitaba su Byakugan para averiguar quién era. No lo había visto desde que estuvo internada y supo por Obito que Naruto no había querido ir a verla por alguna razón.
No estaba molesta con él.
Viéndolo desde lejos se permitió observarlo por unos segundos.
-Apúrate Hinata-chan-hablo Jiraiya bastante alejado.
Ella no giro el rostro, solo le regalo una leve sonrisa de despedida al chico que la miraba a lo lejos.
Porque sabía que no lo vería en mucho tiempo.
Continuara…
Lamento la demora de esta historia, realmente ahora que termine la primera parte no se cuando comenzare a subir la otra, espero me tengan paciencia.
Nota:
Por si no lo saben en mi perfil tengo un link de mi pagina en Facebook donde publico mis actualizaciones y donde chateo con los chicos sobre temas de anime,manga, juegos, libros, series…etc por si alguno quiere comunicarse conmigo o visitar un rato para conocerme mejor.
Sayonara sexys lectores.
Ultima revisión: 29/10/2015.
