Sé que parece algo confuso, pero la idea estaba en mi mente…quería hacer un papel invertido de Naruto, así que escribí una historia que no me convenció del todo…así que dando vueltas una y otra vez, esto fue lo que apareció.

Naruto no me pertenece.

La historia cambia

En capítulos anteriores:

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..

...

Hinata apretó con fuerza la ropa del hombre y soltó el llanto.

Ya ni sabía quién era ella.

Solo que había sido una persona horrible durante todo este tiempo.

Las memorias en su mente, las personas saludándola a la distancia parecían desvanecerse cada vez más rápido.

¿Quiénes eran ellos?

Amaba a gente que nunca conoció y no conocería.

Porque este mundo era diferente a aquel de sus memorias, lamentablemente había tardado casi trece años en darse cuenta.

Ese día Hinata comenzó a ver a Jiraiya como un verdadero sabio, un gran amigo y un padre comprensivo. Su entrenamiento se volvía más riguroso y sus capacidades crecían para prevenir el futuro donde su yo moriría.

Así que eso se refería Kurama con atenerse a las consecuencias.

Porque ella si había muerto.

Había muerto para que en otro mundo su amado no muriera, para que sus amigos siguieran sonriendo y su vida fuera diferente.

Puede que incluso sus sentimientos por Naruto fueran de ese mundo y no de este.

Todo era confuso, más que antes.

...

..

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Capitulo doce: Inicio segunda parte.

La realidad es un simple suspiro de lo que es la vida.

¿Qué era la vida?

Solo un corto tiempo donde los seres vivos estamos en nuestro planeta, esperando dejar una marca en su tiempo que durara toda la eternidad, de esa forma su vida nunca acabaría. Konoha era conocida por esa clase de gente, muchos ninjas que sus acciones les dejaron con vida aun después de la muerte. Donde muchos niños crecen en la seguridad y luchan para alcanzar un mañana.

No importa que tan duro sea.

Hay que seguir adelante.

Como cada mañana desde hace dos años (casi tres) en la casa de actual Hokage de Konoha, Minato Namikaze, todo era en cierta forma una rutina.

Kushina era la primera en levantarse y obligar a Minato a tomar una ducha, este iba adormilado hasta el baño y luego juntos preparaban el desayuno. Cuando casi todo estaba listo, Minato iba a la segunda planta para despertar entre risas a su querida Menma de seis años que siempre estaba sonriente.

Para Kushina era hermoso ver como Minato bajaba al primer piso con la niña entre sus hombros. La pequeña insistía en que era una princesa que ocupaba ser rescatada de sus sabanas.

De la nada aparecía Naruto, listo para partir y comenzaba a jugar con ellos fingiendo ser un dragón que raptaría la princesa.

Amaba a su familia.

Todos desayunarían entre bromas y risas, alguna que otra anécdota y de en ocasiones la interrupción de algún familiar.

Luego Minato se marcharía a su trabajo, seguido de cerca de Naruto.

Todo estaría bien…de no ser porque en el rostro de Naruto en ocasiones se formaba una horrible mueca de molestia.

-¿Por qué será?-murmuraba Kushina algo intrigada.

Menma la vería momentáneamente y luego se cruzaría de brazos sin entender nada.

OoOoOoO

Ese día no era igual a la rutina que muchos aldeanos ya tenían previamente establecida. Al menos para un grupo sería algo diferente y fuera de lo común. Todo por el motivo que se veía a las afueras de Konoha, unos cuantos kilómetros a la distancia se observaban dos siluetas caminar tranquilamente.

Una de las siluetas pertenecía al famoso Jiraiya, el hombre sapo que era considerado uno de los mejores ninjas de la historia. Sus ropas siempre serian iguales y su expresión de perversión al leer sus libros nunca cambiaba.

-Este libro es lo mejor-comento al cerrarlo y meterlo entre sus ropas.

Ya lo había terminado.

A su lado la otra persona no hablo…después de todo si no se tiene algo bueno que decir, es mejor no decir nada.

A lo lejos se divisó la puerta de Konoha.

OoOoOoO

Obito Uchiha era un hombre conocido por todos en la aldea…lamentablemente no por cosas muy buenas. Aparentemente las personas se quedan resentidas si haces una invasión y liberas a un demonio de nueve colas para destruir todo. En su defensa no fue su culpa, después de que Rin no muriera y Madara lo controlara (en su estado de no estoy vivo pero soy un motherfucker Uchiha) no tuvo muchas opciones. Aunque estaba seguro que no todo fue gracias a Madara y algo estaba oculto que no lograba controlar.

Ese no era el punto.

Su vida era un asco desde que Hinata se marchó a entrenar.

¿Pudieron llevarlo con ellos?

Su vida con la niña era una adorable rutina que se acabó. Ahora nadie le levantaba, le hacía comida, soportaba sus malos chistes, no le contaba sus historias a nadie y sobre todo…nadie le sonreía como ella.

Boto en el basurero su mal intento de desayuno y salió molesto de su casa.

-Ocupo una esposa-gruño fastidiado mientras caminaba por las calles de Konoha.

Por suerte el tiempo o la costumbre, lograron hacer que la mayoría de aldeanos de Konoha ignoraran su presencia y lo trataran como alguien más.

-Si dejaras de tener esa cara tal vez conseguirías a alguien-murmuro alguien a su espalda.

Se detuvo y bufo.

-Bueno si un imbécil hubiera esquivado la piedra ahora no tendría esta cicatriz-

-Hablaba de tu expresión de amargado-

-Lárgate Kakashi-

Para su mala suerte el ninja siguió sus pasos hasta situarse a su lado derecho. Rodo los ojos fastidiado y se mordió la lengua, quería echarlo y reclamarle que cuidara a sus ninjas para que lo dejara tranquilo.

Aunque luego recordó que su equipo: Naruto, Sakura y Sasuke. Esos fastidiosos niños ahora eran unos Chunin y probablemente hubieran ido de misión con otros ninja, lo que significaba tener que aguantarlo.

Metió las manos en sus bolsillos y casi quiso llorar.

¿Por qué tenía niñeras?

Incluso Daisuke y Hiro se comportaban como niñeras, no parecía importarles que ellos tuvieran casi 19 años mientras que él…bueno su edad no era importante. Pero era un adulto y ellos unos estúpidos jóvenes.

Él no haría ninguna tontería.

No ahora que tenía otra oportunidad de reparar el daño que hizo en un futuro diferente, además del pasado.

-¿Por qué no invitas a comer a Rin?-dijo el hombre de manera inocente.

Giro a verle como si fuera un idiota.

-Porque ella te ama-le dijo como si fuera lo más lógico del mundo.

Kakashi no era tan genio como pensaba.

Por otra parte el ninja de cabellera albina lo vio como si fuera un tonto.

Lo normal.

OoOoOoO

Jiraiya se divirtió al ver la incredulidad en los ojos de los guardias de la entrada a Konoha, claro que su expresión cambio a una enojada al ver como esos tontos veían con ojos en forma de corazón el cuerpo de su alumna. Luego de darles una paliza que los dejo casi inconscientes, noto como la chica no se movía y solo observaba la aldea confusa.

Tal vez aún no estaba lista para enfrentar la realidad que le aguardaba.

Aunque no tenía muchas opciones.

-Debo ir a visitar a alguien-murmuro la chica algo intranquila.

Sus ojos de diferente color mostraron dura y su cuerpo estaba temblando algo nerviosa.

Sonrió enternecido y asintió antes de seguirla.

Esa niña que ahora también consideraba una hija, era tan adorable y había cambiado tanto que le costaba reconocerla.

Excepto cuando peleaban y se volvía toda una guerrera, esa parte de ella no cambiaba.

OoOoOoO

Konoha siempre seria su hogar.

Por alguna razón desde niño, ese era el pensamiento más claro que permanecía en su cerebro.

Sería capaz de dar su vida por esa aldea.

Camino por sus calles tranquilamente y con sus manos en los bolsillos. Llego hasta un cruce donde tomo asiento para esperar a sus compañeros. Para su mala suerte ese día llego demasiado temprano y no veía que alguno de ellos hiciera lo mismo.

Aburrido.

Se puso a ver al cielo pensando que ese día sería otro normal y aburrido día.

Eso que era un Chunin.

Sonrió algo tonto.

No comprendía porque estaba tan orgulloso de él mismo y de haber obtenido el rango de Chunin antes de sus quince años, como si fuera una meta lograda. Aun recordaba cuando los tres pasaron el examen al mismo tiempo, la única tranquila era Sakura, en cambio el teme y él estaban fuera de sí.

Aunque eso ya no importaba.

Ya habían pasado algunos meses y el próximo reto seria lograr ser Jounin, algo difícil por su nivel.

-Ohayo Naruto-saludo alguien a lo lejos.

Al voltear noto como era Sakura quien caminaba tranquilamente a su encuentro. Su ropa había cambiado a cuando eran niños, pero seguía manteniendo su cabello corto y amarrado por una banda que escucho le había dado Ino de niñas.

-¿En qué pensabas?-pregunto la chica al llegar a su lado y verlo sonreír.

El chico sonrió más.

-En lo feliz que estoy de ser Chunin-

-Ya empezamos de nuevo-

-Pero es que es genial dattebayo-

-Hai, Hai-

Naruto hizo un puchero al ver como la chica lo ignoraba por verse las uñas.

-¿Qué es genial?-dijo una voz nueva.

Giraron a ver al mismo tiempo.

Alto y con expresión cansada, cabello negro al igual que sus ojos. Con un pantalón claro y una camisa de manga larga negra con el símbolo Uchiha.

Su compañero.

Uchiha Sasuke.

Los tres reunidos.

OoOoOoO

La semana pasada había tenido una misión muy peligrosa con Chouji y Shikamaru, agradecía internamente al hokage que le había dado un mes de descanso para poder concentrarse en otras cosas. Como atender la florería de su familia cuando su padre se iba a festejar con su trio Ino-Shika-Cho, el cual no tenía remedio.

Ese día se puso bonita (nunca se sabe) y se alisto bien su cabello antes de entrar a la florería. Arreglo todas las flores que se veían alrededor y preparo su mejor sonrisa para atender a los clientes. Se moriría de risa si volvía ver a Asuma-sensei entrar para comprar unas flores para Kurenai tan temprano para que nadie lo viera.

La campanilla de la entrada sonó y giro su rostro para atender mejor a la persona.

Se quedó inmóvil y el jarrón cayó de sus manos ocasionando un gran desastre.

-H-H-H-H-Hyuga-san-tartamudeo con la boca abierta.

Pero no era cualquier Hyuga.

Era una chica que conocía de reojo y de la cual Sakura hablaba en ocasiones.

Hinata Hyuga.

Pero era imposible.

A su mente llego la imagen de una niña de pelo azulado con cara de matar a cualquiera que se acercara a ella.

Frente a ella estaba esa chica, pero era diferente.

Tenía puesto un short negro que le apretaba las piernas, una camisera morada algo floja pero que mostraba su buena delantera, unos zapatos ninja altos y unas medias más altas de color negro. Su pelo azulado estaba casi tan largo como el suyo, pero en vez de tapar su ojo blanco, ahora estaba apartado y mostraba ambos ojos de diferente color. Su rostro estaba igual de pálido que siempre, pero mostraba una leve serenidad.

Era muy bonita debía admitir.

-Necesito un ramo para alguien especial-dijo con voz suave.

Muy diferente a la fría que solía usar antes.

Ino quedo muda y asintió vagamente.

OoOoOoO

Ese día no fue un amanecer igual para todos, otros en cambio estaban despiertos toda la noche para poder cuidar a la aldea. Ese era su trabajo, vigilar a la aldea como un Jounin que era y mantener todo bajo control en caso de ataque.

Realmente no le importaba mucho lo que le pasara a la aldea, pero recordaba que ella era diferente.

Hinata.

Siempre preocupándose por un montón de gente que nunca le importo que pasara con ella.

Cayo rendido en la cama ignorando la mirada de advertencia de su padre, no le importaba mucho, pero era divertido ver como este hombre pensaba que iba a cambiar su vida de esa forma.

Ya casi cumplía 19 años, tal vez era hora de irse de la casa.

Después de todo no era miembro oficial del clan Uchiha y le importaba un rábano su estúpida policía.

Pensó si Hiro pensaba lo mismo, después de todo ahora ambos eran ANBU.

Bueno no era lo mismo.

Hiro estaba al cuidado del hokage.

En cambio él…Danzo lo había conseguido.

Levanto su mano a sus ojos sin saber si lo que había hecho hace años era correcto.

Aunque ya no había vuelta atrás.

OoOoOoO

Ese día el equipo 7 iba a entrenar como loco, estaban llenos de energía y debían aprovechar cuando estaban juntos…realmente Sasuke y Naruto querían vengar su hombría de la humillante derrota contra Sakura la semana pasada. Pero antes de ir a campo de entrenamientos se detuvieron frente a la florería de Ino, aparentemente Sakura debía entregarle una camisa que le había prestado.

Chicas.

No se esperaron que al llegar se toparan con Ino con mirada perdida y expresión sorprendida.

-¿Cerda?-llamo Sakura de cariño.

La chica reacciono y pego un grito antes de tomar a la peli rosa por los hombros.

-Frentona te tengo el mejor chisme en estos tres años-dijo de manera algo lunática.

Sasuke y Naruto se vieron de reojo, estaban sorprendidos de que no notara su presencia.

-¿Qué pasa cerda?-

-Hace diez minutos estuvo aquí…en la florería…estaba ella…tiene más pecho que yo la muy zorra-

-INO-

-HINATA HYUGA ESTUVO AQUI-grito fuera de sí.

Al instante Sakura abrió grandemente los ojos sin comprender. Para su suerte Sasuke fue más rápido, pero no lo suficiente. Cuando se dio la vuelta para decirle que se calmara, Naruto ya había salido corriendo y desaparecido de su vista.

Fastidiado activo su Sharingan.

Odiaba ser la niñera de un rubio imbécil.

OoOoOoO

En medio del bosque en Konoha, había una piedra conocida como la piedra de los caídos. En ella ponían los nombres de todos aquellos ninjas que cayeron en medio de la batalla y dieron su vida por la aldea.

Hinata Hyuga veía la piedra entre confundida y alegre.

Muchos nombres que recordaba aun no estaban en ella, pero no sabía cuánto tiempo seguiría así.

Dejo el enorme ramo de flores blancas frente a la piedra, luego se arrodillo frente a él y puso sus manos juntas en una muda plegaria.

Jiraiya la observaba desde atrás, aun recordando también la gente muerta de otro tiempo.

-No sé cómo logre hacerlo-murmuro de pronto Hinata-Pero intentare salvar la mayor cantidad de vidas, aun a cambio de la mía-añadió con voz suave.

Su maestro sonrió con ironía.

-¿Aunque tu cuerpo se pudra y consuma en la venganza?-pregunto divertido.

El rostro de la chica de quince años se puso serio de repente, le recordó a la primera vez que la vio hace algunos años.

-Tú sabes que ya pase por eso-dijo terminando la conversación.

Vaya chica más negativa.

OoOoOoO

Sus amigos siempre mencionaban que era imposible encontrar a alguien más impulsivo que él. Puede que varios en la academia lo consideraran inteligente, todo debido a los entrenamientos de su padre y la ayuda de sus familiares. Pero si algo era correcto, era que sus impulsos lo solían guiar en cualquier travesía que recorriera.

Aun así había algo que activaba rápidamente sus impulsos.

Ella.

No comprendía cuando esa chica se hizo importante para él, no sabía cómo se había interesado en ella y mucho menos llegado a quererla.

Aparte de saludos dudaba haber conversado largamente con ella, solo fue una vez y casi fue una charla unilateral.

¿Por qué Hinata Hyuga?

No lo entendía, ya tampoco le importaba.

Joder donde estaba.

No era por presumir, pero su velocidad era casi tan rápida como la de Rock Lee y entrenar con ellos una vez a la semana le había ayudado. Había estado corriendo por toda la aldea buscándola, su primer lugar fue la torre del hokage pero al llegar ella no estaba.

Fue en su segunda vuelta que logro divisarla.

O eso esperaba.

Estaba frente a Ichiraku Ramen con expresión pensativa, a su lado estaba su abuelo Jiraiya hablando sobre algo de forma enojada.

Había cambiado.

Su cuerpo ya no era el de una niña y su rostro estaba más sereno que antes. Para su completo desconcierto la chica le era mucho más familiar de lo que esperaba, en su mente algo le decía que esa era la chica que a él le gustaba a pesar de no haberla visto antes.

Hinata volteo a verle de repente y su rostro hizo una mueca al ver los ojos de diferente color, lo único que era diferente a la imagen en su mente.

¿Dónde salía esa imagen?

Durante los últimos dos años (casi tres) que la chica había estado afuera, su mente había estada plagada de vagas imágenes de Hinata, mucho más adulta y con expresión siempre amable que le decía que lo quería. No sabía de dónde venían esas imágenes y en ocasiones pensaba que estaba obsesionado. Pero era feliz al pensar en ella.

-Naruto-llamo Jiraiya saludándolo con la mano.

Algo inseguro de la forma en cómo debía actuar logro acercarse.

Estaba nervioso como no lo había estado desde que la chica se fue.

Al estar frente a la chica solo separados por dos metros o menos, su cuerpo sintió unas inmensas ganas de abrazarle por estar nuevamente cerca. Su cuerpo tenía reacciones más difíciles de controlar que cuando era un niño. Lo que nadie le quitaba era esa enorme sonrisa al estar cerca de la chica, la había extrañado mucho a pesar de no hablar seguido.

Fue un momento en que sus ojos se conectaron con los de ella.

Sus ojos azules contra los ojos bicolores de la chica.

Su mirada ya no era indiferente como hace años, pero estaba llena de una tristeza y melancolía que era más notoria.

Hinata hizo una leve reverencia.

-Ohayo-saludo amablemente desviando la mirada.

Alzo una ceja confundido, si bien no le era extraño que la chica desviara la mirada, le confundía ante la antigua seguridad que ella demostraba.

Si, estaba confundido.

-Hinata debemos ir hablar con el hokage-hablo Jiraiya rompiendo la burbuja que ambos tenían y nos e habían percatado.

Hinata no cambio su expresión serena, solo lo ignoro y entro al restaurante.

-Si es Hinata-chan, tanto tiempo-dijo Teuchi desde adentro.

Naruto sonrió nervioso y giro a ver como su abuelo miraba en dirección del local con ganas de matarlo.

Que hiciera lo que quisiera.

Rio travieso antes de entrar.

OoOoOoO

Había muchas cosas que Minato sabía de su aldea, ser Hokage durante varios años le había demostrado que no todo es lo que parece a simple vista. Tantas cosas oscuras ocultaba como felicidad en los corazones de los aldeanos. Recordaba la lucha interna por solucionar los conflictos con los Uchiha y en lo que pudo haber terminado. Los problemas con Danzo y los miembros del consejo. Incluso el tema de Orochimaru que se encontraba desaparecido.

En resumen, Minato tenía muchos dolores de cabeza.

Pero frente a él estaba uno de los enigmas más grandes que podía conocer.

Hinata Hyuga.

Un misterio andante.

Aunque ahora estuviera sentada frente a él con una expresión de calma que nunca había visto, sosteniendo un inofensivo recipiente de ramen de Ichiraku que hacía para llevar.

La observo fijamente soplar el ramen antes de meterlo a su boca y sorber.

Jiraiya suspiro resignado.

Su hijo se había ido al decirle que era clasificado, pero no se resignó y dijo que esperaría afuera hasta poder hablar con la chica. A pesar de todo Hinata había ignorado cualquier cosa que no fuera su envase de ramen.

Sonrió nervioso sin saber cómo empezar una conversación.

-Hinata ya sabe que tú sabes…aquel tema-comento Jiraiya.

Los ojos de Minato viajaron rápidamente a Hinata, pero esta no parecía cambiar su expresión y lo miraba ahora fijamente.

-¿No te molesta?-

-Tal vez eso evite menos muertes-

Sus ojos se entrecerraron.

Esas palabras le dieron a entender que tal vez no sabía tanto como debería.

-¿Qué muertes?-

Los ojos de Hinata se volvieron tristes.

OoOoOoO

Tres horas.

De que podían hablar durante tres horas.

Con Hinata.

Se sentó aburrido en las gradas del edificio, la primera hora había pasado demasiado rápido para él, todo ese tiempo lo tomo para poder reaccionar y aceptar que Hinata de verdad había regresado a la aldea. Lamentablemente las otras dos horas no pasaron tan rápido y se durmió veinte minutos en algún momento. Además de la patada de Sasuke al haberlo estado buscando y luego marcharse furioso.

Estaba pensando volver a dormirse, cuando al hacer la cabeza para atrás se topó con el rostro de Hinata que lo veía fijamente.

Se sonrojo y se levantó de golpe.

-Estabas esperando-dijo la chica con cierto grado de incredulidad.

Su sonrojo aumento y se rasco la nuca nervioso.

-¿Necesitas algo?-pregunto ella sin cambiar su expresión amable.

¿Necesitaba algo?

No específicamente.

Solamente quería pasar rato con ella por o haberlo hecho estos últimos años. Aunque no sabía que tan patético podría sonar al decir eso frente a ella.

Contrario a lo que pensaba, Hinata seguía viéndolo fijamente intentando adivinar sus pensamientos.

-Quería, bueno, hablar contigo-dijo algo inseguro.

La chica simplemente asintió y empezó a caminar.

La siguió.

Ambos caminaban al mismo paso, sus cuerpos estaban cerca y su aroma llegaba a la nariz de Naruto. Pero fue hasta estar de esa manera que descubrió que la chica estaba lejos, su mente parecía estar en otro punto y sus ojos a veces se perdían entre las calles.

Naruto estaba frustrado.

Tanto tiempo deseando pasar a su lado y ahora no había hablado con ella.

Debía aprovechar.

Pero nada llegaba a su mente.

-¿Qué tal todo en estos años?-pregunto de pronto en busca de conversación.

La mirada de Hinata demostró que no era el mejor tema de conversación, pero no parecía decir nada que pudiera ofenderlo.

-Bien-

Mal inicio.

Naruto se desinflo ante una respuesta tan cortante, eso lo noto Hinata viéndolo de reojo.

-Mucha gente y lugares, no es algo que me guste particularmente-añadió algo apurada.

El chico sonrió más animadamente y ella suspiro.

Había pasado el último año intentando reprimir sus sentimientos por el Naruto de sus recuerdos, no sabía si esto era un mundo alterno como dijo Jiraiya o había viajado en el pasado en su mismo mundo con sus recuerdos, solo quería cambiar el destino que aguardaba. Quiso olvidar todo lo que correspondía a Naruto para tener solo una meta y que nada la distrajera.

Todo un año para que al verlo intentara hacerle sonreír.

Patético.

Había pasado todo su entrenamiento meditando con Jiraiya y entrenando arduamente, ya no dejaba que los recuerdos le hicieran una persona fría, eso no serviría para enfrentar lo que venía. Jiraiya le explico que en tiempos de desesperación, una sonrisa amable puede ayudar más que la indiferencia.

En estos momentos el carácter que tenía en sus memorias era de ayuda.

Le era difícil a veces confiar en la gente, pero Jiraiya había hecho un buen trabajo.

-¿Cómo estuvo aquí?-pregunto ahora ella.

El chico sonrió, luego se puso a contar sobre todo lo que había pasado de manera animada.

Su mente tomo ese momento para darle un viejo recuerdo cuando su yo del futuro o de otra dimensión tenía citas con su Naruto. Todo era tan igual y a la vez tan diferente. El chico siempre iba a su lado y usaba sus manos para explicarle todo, su sonrisa siempre era grande y sus ojos brillaban a pesar del dolor.

Este Naruto era igual…excepto que no había sufrido aun y que su mano estaba perfecta.

-Luego Sakura-chan comenzó a pegarle al tipo y…-seguía su conversación.

Este Naruto podría estar enamorado de Sakura, no era algo tan loco de pensar al recordar lo mucho que él la quería.

No le molestaba a ella.

Tuvo una vida de recuerdos donde ella tuvo que permanecer oculta para dejar a Naruto amar a Sakura.

Incluso ahora pensaba que sería lo mejor. No sabía cuál podría ser su destino y si Naruto no quedaba solo era lo mejor, sus recuerdos de una vida (corta pero algo era algo) junto a él serían suficientes.

-¿No crees Hinata-chan?-pregunto el chico con una gran sonrisa.

O al menos eso esperaba de sus recuerdos.

-Hai-susurro levemente y siguió con él caminando.

La conversación poco a poco se apagó, pero no fue molestia para Naruto, realmente disfrutaba estar solo al lado de la chica.

Además.

Por fin había logrado hablar con ella como si fueran viejos amigos.

Pronto llegaron al viejo departamento de Obito, las luces estaban encendidas y sería una gran sorpresa cuando la vieran. Hinata subió la primera grada y se giró para ver de reojo como Naruto estaba esperando a que entrara. El chico la miraba con una leve sonrisa y las manos en sus bolsillos.

¿Tanto quería ser su amigo?

Bueno era Naruto, tal vez no el Naruto Uzumaki de sus recuerdos, pero era un Naruto.

Sonrió levemente.

-Gracias-dijo levemente.

El chico alzo una ceja confundido.

De pronto la puerta se abrió antes que cualquiera de ellos pudiera agregar algo y giraron su rostro al mismo tiempo.

-COMO QUE DESAPARECIO EL KASEKAGE-gritaba Obito aterrado saliendo seguido de Daisuke.

Ambos se quedaron mudos en las escaleras al ver como Hinata estaba frente a ellos.

La chica bajo la mirada algo preocupada y luego subio el rostro con una sonrisa.

-Hola-

Continuara…

Sinceramente no se de donde salio la inspiración, pero tengo el primer capitulo de la segunda parte en tiempo record XD Estuve pensando en varias ideas para esta historia, que si bien o estan escritas, al menos ya me dicen a donde quiero llegar.

Ahora si se viene el Naruhina :3

Nota:

Por si no lo saben en mi perfil tengo un link de mi pagina en Facebook donde publico mis actualizaciones y donde chateo con los chicos sobre temas de anime,manga, juegos, libros, series…etc por si alguno quiere comunicarse conmigo o visitar un rato para conocerme mejor.

Sayonara sexys lectores.