Sé que parece algo confuso, pero la idea estaba en mi mente…quería hacer un papel invertido de Naruto, así que escribí una historia que no me convenció del todo…así que dando vueltas una y otra vez, esto fue lo que apareció.
Naruto no me pertenece.
La historia cambia
En capítulos anteriores:
.
..
...
Comenzó a hiperventilarse, porque Daisuke también debía estar muerto. Muchas personas debían haber muerto…y el tiempo estaba volviendo a correr sobre cada una de ellas.
Sin poder evitarlo se desmayó con un último pensamiento.
La muerte se avecinaba en Konoha. Con una capa negra cubierta de nubes rojas.
OoOoOoO
La chica apretó con fuerza el mensaje que había recibido por medio de un ave del Hokage. De cómo le ordenaba continuar con su misión de encontrarse con Kurama y regresar de inmediato. Que se escondiera hasta que lograran capturar a ese akatsuki y su más grande temor. Asuma había muerto.
Apretó con aun más fuerza.
La imagen de Kurenai llorando llego a su mente.
La del equipo de Shikamaru.
La de toda la aldea en un funeral.
Porque si Asuma había muerto, esto solo demostraba que había sido una tonta…que todas las vidas que estaba intentando salvar, ahora mismo estaban en una lucha contra el tiempo. Incluyendo la de su madre, Minato, Jiraiya, Obito, Daisuke, Hiro, Kushina, los padres de Sasuke, su primo, sus compañeros…de Naruto.
Un grito desgarrados fue lo único que escucho Bee desde afuera.
La verdadera lucha contra el tiempo y el destino, se estaba desatando.
...
..
.
Capitulo quince: Libro
Sus pesadillas consistían en un hombre de cabellera castaña y ojos rojos, ese que siempre parecía burlarse de la muerte de su madre y que los había abandonado cuando más lo necesitaban. Siempre lo odio, porque ese hombre merecía la muerte al rechazar a sus seres más queridos, por eso ella le demostraría lo equivocado que estaba. Había crecido lo suficiente esos últimos años, ahora sentía que por fin podría proteger a Daika de todo. Incluso había logrado conseguir un departamento algo barato en la ciudad, donde cada tarde comía con su hermanito algo de ramen. Si ella iba de misión estaba segura que Kushina-san cuidaría a su hermano que tenía una gran amistad con su hija Menma, a pesar de sus tres años de diferencia.
Estaba tan acostumbrada a su vida, que no noto el aura extraña cuando regreso de aquella misión junto con Kiba y Shino. Fue muy tarde cuando se topó con el rostro lleno de lágrimas de Kurenai y la noticia de Asuma le golpeo en su estómago hasta sacarle el aire.
Eran ninjas.
La muerte estaba siempre al asecho.
Pero en el funeral de ese hombre, aun cuando observo como toda la aldea estaba presente, no podía creer que había muerto. Era como un cuento de hadas que comienza a quebrarse frente a sus ojos.
Noto curiosa como varios ninjas estaban reunidos charlando unas horas después, aunque todos sin ánimos y totalmente deprimidos por la muerte de un gran hombre. Fue una coincidencia que alguien mencionara a Hinata y como se había vuelto a marchar, al parecer había estado por poco tiempo en la aldea.
Camino tranquilamente hasta donde estaba el sensei de Hinata, Obito. Este hombre parecía estar alejado de todos, solo viendo al cielo con mirada melancólica. Tomo asiento a su lado con una bebida en sus manos que ya no estaba caliente.
-¿Cómo esta ella?-pregunto con voz baja.
En ese momento Obito se dignó a mirarla de reojo.
Si bien Yuuki tenía la misma edad de Hinata, su cuerpo no estaba tan desarrollado como el de la chica de ojos bi-color. En cambio tenía más apariencia de niña, excepto por su cabello hasta la espalda y ojos rosados de color opaco. No había tenido la vida más fácil de todas, pero de alguna forma Hinata había logrado influenciarla para seguir un buen camino.
Volteo a ver al cielo.
¿Hinata?
Si la chica había logrado superar su depresión, probablemente estaría en camino con Bee a buscar a los otros jinchuriki. Al menos esa era la nota que había dejado cuando regreso a la montaña y la chica ya no estaba. Esa era una de las cosas en que no podía ayudarle. Ahora su misión era la forma de buscar que el menor número de muertes se perdiera.
-Está en una misión en este momento-expreso Obito con voz algo rasposa.
No le gustaría admitir que estaba peor de lo que podría aguantar. No quería pensar en ver a Rin morir nuevamente, al igual que mucha gente que apreciaba. Asuma le había hecho ver la realidad de todo el asunto.
La muerte estaba cerca.
La mano de Yuuki tomo su muñeca, se sorprendió cuando vio unos ojos decididos llenos de sed de lucha. Le recordaban vagamente a los ojos de Naruto cuando decidía no rendirse, esa determinación que siempre pareció impulsarlo a seguir a Sasuke y romper todos los esquemas de la gente.
A su mente llego la imagen de Hinata totalmente rota y sin saber que ruta tomar.
-Ocupo pedirte un favor-dijo Yuuki de forma seria.
Y en ese momento, él supo que al igual que cuando estuvo en la guerra, haría cualquier locura que alguien con esos ojos pudiera decirle.
…
Desde algo más alejados, Rin y Kakashi observaban como Obito se ponía de pie antes de salir corriendo con esa niña siguiéndolo. La castaña escucho un suspiro de parte de Kakashi antes de sentir una mano en su hombro, pestañeo antes de verlo confundida.
-Deberías decirle ahora Rin, lo estamos perdiendo nuevamente-comento Kakashi con tranquilidad.
La castaña pudo notar la mirada algo opaca de su amigo, muy similar a la suya.
-Qué tal si piensa que se lo digo por lo que acaba de pasar-
-Obito sería feliz escuchando tus sentimientos en cualquier situación-
-No estoy segura-
-Bueno, deberías apurarte-
…
Llegaron a una tienda abierta las 24 horas, los tres tomaron algo de helado y se fueron a sentar a un parque cuando la noche caía. Nadie sabía quién había empezado esa tradición, pero cuando algo iba mal, ellos terminaban en ese lugar con la cabeza en otro mundo. Por suerte Sakura ya logro controlar su llanto, no como Ino que aún estaba demasiado triste como para dejar de llorar en su cuarto. Sasuke se mantenía con expresión más seria de lo normal y él, bueno, él solo miraba su helado derretirse preguntándose que habían hecho mal.
A su mente llegaban imágenes, del funeral de Asuma-sensei, muy diferentes a las que habían vivido esa tarde.
Frunció el ceño.
-Saben-murmuro llamando la atención de sus dos mejores amigos-a veces siento como si estuviera dentro de un sueño, como que esta no es la realidad y pronto despertare-añadió con mirada al cielo.
Espero que ellos dijeran algo, pero luego de unos momentos de silencio volteo a verlos. Sus amigos estaban viéndose de reojo confundidos, pero noto algo perturbado en la mirada que poseían.
De pronto Sasuke se inclinó un poco en su asiento.
-Desde niño siempre tuve un sueño, de un lugar en ruinas y como mi hermano masacraba a toda mi familia-indico viendo su helado.
Tanto Naruto como Sakura lo observaron con la boca abierta, jamás habían escuchado aquello y la sola imagen les ocasiono algo perturbador en su interior. Pero lo peor de todo, es que la historia sonaba demasiado familiar en su cerebro que la había aceptado rápidamente. Al igual que la primera vez que mataron a alguien en alguna misión, parecía como si algo en su mente estuviera ya programada y no fuera como la primera vez.
Una visión borrosa de Sasuke con mirada oscura diciendo que lo mataría, lo golpeo tan fuerte que se sintió mareado.
¿Qué estaba pasando?
-Siempre pensé que eran temores que poseía…pero esa tarde-murmuro Sasuke por bajo.
La mano de Sakura se puso sobre el hombro del pelinegro, este noto como ella lo miraba preocupado. No estaba seguro de lo que diría a continuación, pero no podía ocultarlo más.
-Cuando regresamos con el equipo de Obito, le mostré a Hinata una imagen con mi Sharingan de esas ruinas-
La atención de Naruto se posó sobre él.
-¿Qué paso?-
-Ella las reconoció-
Nuevamente hubo un silencio entre los tres.
-¿A dónde quieres llegar Sasuke?-pregunto Naruto con ojos entrecerrados.
Por algún motivo desconocido, la mirada de advertencia agito algo dentro de Sakura, como si hubiera visto eso antes, en otro lugar y otro momento. Claramente eso era imposible, si bien Sasuke y Naruto siempre peleaban por tonterías, ninguna había sido tan seria como en ese momento.
Incluso su rubio amigo lo había llamado por su nombre.
Era algo serio.
-Tal vez ya estuviera en el lugar donde tengo mis pesadillas, no solo yo…esa chica también debe saber qué lugar es ese y por algún motivo no quiere decirme-
-Eso es ridículo-
-Por kami Naruto no seas tan ciego, esa chica no es normal, nada en ella es normal y ella sabe algo que nosotros no-
Ese fue el colmo.
La mano de Naruto se posó rápidamente en el cuello de la camisa de Sasuke levantándolo de su lugar, sus ojos destilaban enojo y Sakura se había quedado muda un momento.
-No sabes nada de ella-
-Ella es la actual jinchuriki del Kyubi-
Los ojos de Naruto se abrieron incrédulos que el conociera ese dato, en cambio Sakura sintió un dolor agudo en su cabeza. La peli rosa sujeto con fuerza su cráneo, pero fue ignorada por la disputa de los otros dos.
-¿Cómo lo sabes?-indico Naruto algo asustado.
Su cuerpo tembló levemente, pero algo en su cabeza le impidió demostrar su momento de debilidad a Sasuke.
-Escuche una conversación de mi hermano con Daisuke sobre el tema…ella sabe algo que nosotros no…ella y Obito nos ocultan algo-
Era verdad.
Era fácil aceptarlo y encontrarle lógica. La manera en que siempre parecían cercanos y sus conversaciones rayaban la lógica, donde se entendían solo con gestos y siempre se cuidaban la espalda, pero también estaban atentos a todo, siempre un paso adelante que cualquiera.
Él lo sabía, algo en su interior le gritaba que le creyera a Sasuke.
Pero la imagen de Hinata llorando antes de que aceptara ser su amiga, la tranquilidad con la que lo había saludado cuando regreso y su imagen que siempre le traía paz.
Confiaba en Sasuke, al punto de dar su vida para ayudarlo.
Pero algo dentro de él, más fuerte que su conciencia o sus recuerdos, le mostraban la sonrisa de Hinata que por algún motivo tenía. Algo suyo sabía que no podía dejar de luchar con tal de verla alguna vez, porque egoístamente la quería para él.
Mostro ojos enojados a Sasuke y este lo vio incrédulo.
-Si sabes lo que ella posee, no crees que actúas demasiado egoísta sin pensar cómo se siente-expreso enojado.
Los ojos de Sasuke brillaron ante el reto.
-Por supuesto que sé que se siente la soledad-añadió sujetando su brazo con fuerza, dispuesto a empezar una disputa.
¿Soledad?
La palabra se registró en el cerebro de ambos de forma inmediata, con imágenes de una infancia triste y oscura. Algo imposible dado que ambos venían de familias amorosas y de ninjas excelentes. Pero esa palabra encajaba tan bien.
Como si fuera la última pieza de un rompecabezas que no terminaban.
De pronto todo se esfumo y el puñetazo de Sakura logro enviarlos a los dos al suelo con una fuerza monstruosa. Ambos se sentaron con sangre saliendo de su boca y un dolor en su mejilla, pero el dolor jamás se compararía a la visión de Sakura que los miraba con molestia infinita.
Habían cavado su propia tumba.
Pero lejos de la paliza que se habían imaginado, la chica solo soltó un suspiro. Se cruzó de brazos antes de ver a otra dirección.
-Yo también me siento como en un sueño, como que tuve algo que siempre quise, pero que olvido algo importante-comento la chica.
Un sueño.
Eso en realidad era un sueño.
¿Verdad?
-Sasuke tiene razón, si Hinata de verdad reconoció algo que había visto en sueños, puede que ella hubiera estado en ese lugar o incluso nosotros y no lo recordáramos-medito Sakura con una mano en su barbilla.
¿Recuerdo?
Los ojos de Naruto se iluminaron y la vio confusa.
-¿Cómo tendría un recuerdo que nosotros no tenemos?-pregunto sintiendo algo de adrenalina en su interior.
Recuerdo.
Esa palabra sonaba tan clara en su mente, como si todo tuviera sentido, pero aún faltaba algo, solo una pequeña pared que derrumbar para que todo tuviera sentido.
-Existen misiones donde a los ninjas se les borran sus recuerdos por protección, puede que eso no suene lógico, pero tal vez nuestros recuerdos fueron manipulados de alguna forma y motivo desconocido…puede que Hinata si lo recuerde-indico su teoría Sakura.
Los ojos de Sasuke bajaron un momento.
-¿Desde niños?-
La chica se encogió de hombros.
-No creo en coincidencias, si los tres tenemos el mismo sentimiento…es demasiado sospechoso como para no investigar de fondo-
Naruto se levantó de golpe con una mano hecha en puño y ojos determinados.
-Hay que intentarlo dattebayo-dijo animado.
Sasuke suspiro antes de ponerse de pie y Sakura sonrió con los brazos cruzados en su espalda, alegre de que sus pesadillas donde esos chicos la abandonaban para correr lejos de ella, eran constantes.
…
Desde los arboles Itachi observaba con pesadez como esos tres se acercaban cada vez más a la verdad, lamentablemente para ellos ninguno de los que recordaban estaba interesado en que sus recuerdos volvieran, pues estaban protegiendo la felicidad de ellos. Aunque con el rumbo que estaban tomando, probablemente lo mejor sería decirles la verdad cuanto antes.
Se quitó su máscara de ANBU para voltear a ver al cielo.
Las estrellas brillaban esa noche, similares a las que recordaba haber visto una vez con su hermano de niño.
Cerro los ojos deseando al cielo que en este mundo si tuviera la oportunidad de vivir, de cuidar esta aldea y de proteger a su hermano de la maldad que atraían las personas.
OoOoOoO
Una patada en el rostro la hizo caer de espaldas y escupir una gran cantidad de sangre en el proceso. Su visión estaba nubosa y no pudo hacer nada cuando el tipo la sujeto por el pelo, bueno, aparte de un chillido de dolor. Quiso gritarle o hacer algo, pero su chacra estaba demasiado bajo y su cuerpo estaba lleno de heridas, como siempre que terminaba luchando contra ese tipo. De reojo logro ver al chico que la tenía arrinconada contra una pared de roca. Ya no era un niño, pero seguía siendo alguien muy apuesto y de cuerpo delgado, con su casi catorce años. Su cara era angelical, pero esos ojos reflejaban la mirada de un asesino completo.
La mano del chico se clavó sin ninguna delicadeza en su brazo izquierdo, atravesándolo en el proceso. Chillo de dolor.
-Pensé que sabrías que me vengaría por la última batalla-comento Kohaku con mirada aburrida, retorció la mano y ella mordió su labio de dolor.
Hace tan solo dos semanas que había pasado lo de Asuma, cegada por el dolor había salido corriendo con Bee para buscar a la bestia de tres colas. Pero al llegar a Kirigakure habían anunciado que el cuerpo del actual Mizukage había desaparecido junto con la bestia, luego de enfrentar una sensación similar que con el dos colas. Ambos jinchuriki habían descubierto que había muerto su portador.
Otro buen amigo.
Pero en su alterada mente solo pensaba en salvar vidas, como cuando intentas contener agua entre tus manos y solo se desborda por entre tus dedos. Estaba desesperada por no ver morir a más gente, pero cada muerte sentía que era una punzada en su cuerpo. Cada una era su culpa y sentía su espalda cargada de pecados por no salvarlos.
Aun así, no había esperado que en su viaje, de la nada, ese chico cayera del suelo ocasionando que sacara todo su aire. Mientras luchaba con todas sus fuerzas, descubrió que no muy lejos de ahí, Bee estaba peleando con Hana la chica que poseía el poderoso Rinnengan. Al menos eso interpretaba al ver de reojo una gran cantidad de piedras sobre el aire y la silueta de la bestia del ocho colas.
La pelea estaba durando mucho tiempo.
Kohaku saco su mano y con fuerza pateo su estómago.
Había olvidado lo inútil que era.
Como si no hubiera entrenado arduamente por esos últimos años, si bien su fuerza había incrementado, no era nadie sin Kurama.
El chico la tomo por el cuello viéndola con diversión. Su fuerza era aplastante, mucho más de la que recordaba con Sakura o Tsunade. Muy similar a la del chico que había matado a sus profesora e hija en aquel otro universo. Pues sus ojos castaños parecían brillar en el carmesí de la sangre de sus víctimas. No había aprovechado el tiempo, debió haberlo matado cuando pudo.
-Escuche que los esclavos mataron a un tal Sarutobi-comento divertido, sus ojos lo vieron incrédulos-vamos no pongas esa cara incrédula, nuestro líder fue quien los mato para luego controlarlos como marionetas…aunque le solicite que me dejara torturar nuevamente a tu maestra yo mismo y a su querida hija, aún recuerdo sus gritos pidiendo por ayuda…patéticas perras-añadió con aire sádico.
Kohaku alzo una ceja cuando noto que los brazos de su actual victima caían a sus costados, como si ya no quisiera luchar más. Vaya, eso sería más aburrido de lo que había esperado esos años. Luego de haber sido derrotado por la chica y obtenido burlas entre los otros generales, había esperando con ansias asesinas el poder encargarse de ella y torturarla hasta la muerte, tanto psicológica como físicamente.
Que decepción.
Igual disfrutaría bañarse aún más en la sangre de la chica.
De pronto un aire frio lo rodeo, todo se congelo y observo confundido como los ojos de la chica se habían cambiado un poco. Esos ojos, similares a los de su líder, eran de un extraño frio y dolor en su nuca. Apretó con fuerza los labios al sentir algo atravesar su pecho y al bajar la mirada lo noto, al igual que su mano había atravesado el brazo de la chica, esta había atravesado sin ninguna piedad su pecho donde estaba su corazón.
Su cuerpo podía regenerarse rápidamente, aun en órganos vitales…pero le costaría hacerlo con su corazón a tiempo.
La sangre comenzó a salir de su boca y miro enojado a la chica dispuesta a romperle el cuello para terminar todo de una vez.
Pero solo vio un hilo, un muy delgado hilo que corto sin piedad su cabeza.
Luego.
Su conciencia desapareció.
…
En medio de la batalla contra Bee, Hana quien ya poseía casi 16 años, observo incrédula como de reojo Kohaku perdía en batalla por su estúpida ansias de venganza y tortura. Rodo sus ojos al pensar en lo molesta que estaría su líder. Agito su pelo castaño que aún estaba corto por sus hombros y su cuerpo era demasiado delgado, casi como un esqueleto con piel.
Utilizo el poder de sus ojos para desaparecer en medio de la nada, debería entregar un informe urgente. Ya luego iría en busca del cuatro colas.
…
Bee salió corriendo con sus dos brazos llenos de sangre, pensando lo peor al recordar la batalla que estaba teniendo Hinata. Pero al llegar se sorprendió de encontrarse con la chica de rodillas frente al cadáver del chico súper fuerte. Noto como la chica poseía una mano sobre su ojo con el Byakugan y la otra en su cráneo.
-¿Estas bien?-dijo con rima.
Cuando su mirada se posó en la sonrisa algo siniestra de la chica y como volteaba a verlo con su ojo cerrado, sintió algo raro en su ojo de otro color.
-Que interesante poder…si recupero mi otro ojo…todo estará bien-murmuraba por bajo sintiendo una punzada en su cráneo.
Bee solo suspiro antes de ver en dirección donde debía estar el cuatro colas.
¿Llegarían a tiempo?
OoOoOoO
El aire estaba algo impuro.
Kushina miro al cielo con expresión seria mientras su querida hija estaba sentada en el suelo jugando con un juguete. Esa mañana Naruto había salido corriendo como de costumbre, en dirección a la biblioteca con Sakura y Sasuke, esos tres estaban tramando algo. Su esposo aún no se había recuperado del todo de haber dejado que alguien como Asuma muriera.
Era tan desesperante no poder hacer nada.
-Pareces pensativa…Kushina-neesan-hablo una voz a su espalda.
Giro a ver como Nagato lucia tranquilo al cuidar de Menma. Hace unos días habían llegado a la aldea para pasar el rato, después de que Yahiko y Konan se fuera de luna de miel, él se sentía algo solitario. Así que ella lo había invitado a quedarse un tiempo en su hogar, luego cuando sus amigos regresaran si gustaba, podía irse nuevamente en su negocio en la fronteras del país del fuego.
Se sentó a su lado mirando con cariño como Menma soltaba carcajadas cuando Nagato la alzo por el aire.
-No extrañas ser ninja-pregunto Kushina recordando como Nagato de niño había formado parte de un grupo que Jiraiya lideraba.
Junto con Yahiko y Konan, claro está.
-Sensei no quería que siguiera mucho por un camino como ese, si bien sigo entrenando constantemente, me gusta la vida sencilla que tenemos-contesto tranquilamente.
Ella asintió.
Esos niños habían vivido una vida difícil, sus padres habían sido asesinados y de no ser porque Jiraiya los había rescatado, quien sabe que hubiera pasado. No recordaba mucho de los padres de Nagato, pero si tenía una visión de cuando ella estuvo en aquella aldea del remolino, pero si recordaba a un mono Nagato de cinco años que la miraba confundido. Sin lugar a duda, el destino fue gracioso cuando sus destinos volvieron a cruzarse.
-Estoy un poco preocupada por Naruto-confeso mientras miraba al cielo.
De pronto Nagato la vio con curiosidad, luego sonrió.
-Naruto es alguien que hace lo imposible, posible-
-¿Cómo lo sabes?-
-Un presentimiento-
La mujer solo suspiro sintiendo aun un aura lúgubre por la muerte de Asuma, un golpeteo en su mente le advirtió que pudiera no ser el último.
Estúpido sentido de mujer que le indicaba cosas de ese tipo.
OoOoOoO
Luego de varios días investigando y que nadie quisiera ayudarles, los tres chicos estaban exhaustos en el parque, casi de la misma forma que habían comenzado. Solo que sin ninguna respuesta a sus múltiples preguntas, Jiraiya quien los veía de reojo se preguntaba que tanto podría intervenir sin que Hinata o Itachi lo mataran lentamente. Esos dos eran los más concentrados en no revelarles al trio sus especulaciones, pues todo era eso, teorías sobre qué había pasado. Pero en esas semanas Jiraiya había notado algo, como el chacra de Naruto parecía ser inestable y miserablemente familiar.
Comenzó a caminar en su dirección.
Estaba aprovechando que Itachi estaba de misión y que Obito había desaparecido de la nada, dejando a Minato preocupado como de costumbre al igual que a sus ex compañeros. Lo curioso es que la famosa Yuuki, de quien Hinata solía hablar en su entrenamiento, había desaparecido al mismo tiempo.
¿Coincidencia?
No era idiota.
Noto como Naruto levantaba la mirada para verlo con curiosidad, sin haber sentido su presencia. Trago saliva de forma imperceptible al notar ese destello naranja en sus ojos.
¿Acaso podía ser posible?
Era ridículo.
-¿Ero-sennin?-pregunto Naruto como si no creyera verlo ahí de pie frente a él.
Por supuesto siempre que llegaba Nagato a la aldea, solía pasarse horas y horas hablando con su antiguo alumno, agradecido de esa segunda oportunidad de vivir. Aunque ahora preocupado, al igual que Obito había llegado a la conclusión de que las muertes que estaban ocurriendo ahora, no eran coincidencia. Temía más por la vida de sus alumnos que por la suya misma.
-Últimamente los veo muy curiosos por la aldea, me pregunto qué tramaran-dijo el anciano con mirada divertida.
Los tres se vieron de reojo, totalmente seguros de no preguntarle nada o ser vistos como sospechosos. Pero rápidamente Sasuke llego a una conclusión que habían estado evitando, ese viejo había viajado con Hinata.
-¿Qué tanto sabe sobre Hinata?-pregunto Sasuke de forma seria.
Naruto y Sakura se quedaron en piedra ante el descaro de su mejor amigo, pero vieron de reojo como Jiraiya los miraba emocionados.
Emocionado.
Que rayos le pasaba a ese viejo.
-Me pregunto yo cuanto saben ustedes de ella-
-Parece alguien que oculta secretos-
-Por supuesto que lo hace, es una mujer, toda mujer tiene secretos. Al parecer solo tienes atractivo Uchiha, pero eres tan idiota como todo hombre a tu edad-
Naruto puso una mano en su boca sin poder contener una risa y Sakura se sonrojo levemente ante el comentario hacia las mujeres, claro que toda chica tiene secretos, pero no era esa clase de secretos.
En cambio Sasuke lo miraba furioso.
-No sería más fácil preguntarle a la chica lo que quieren saber-les cuestiono curioso, sabía que si era Naruto quien preguntara, pondría en un gran dilema a la chica.
-Yo intente una vez, pero me negó la respuesta-expreso Sasuke de forma seria.
Así que eso había pasado.
El mayor puso una mano en su mentón de forma pensativa. No había mucho tiempo y no tenía la moral que poseían Hinata o Itachi. De ser por él, hace tiempo le habría contado a Naruto y Sasuke la verdad sobre todo, esos chicos eran súper fuertes. Pero también entendía que los chicos querían hacer que las vidas de esos dos fuera lo más feliz posible, intentando compensar lo que pudo haber ocurrido.
Pero mientras más ocultes algo, la verdad dolerá tarde o temprano al salir.
¿Qué hacer?
Un destello brillo y sonrió divertido, probablemente cuando los chicos se enteraran lo matarían, pero prefería eso a ver como Hinata seguía sumergiéndose en la oscuridad. Tenía clara fe en Naruto, sabía que el comprendería lo esencial y haría lo correcto.
-Hace tiempo cuando ustedes eran solo unos críos, escribí un libro…una historia que podría ayudarles-comento sacando de sus ropas un libro algo grueso que puso en las manos de Naruto.
Este alzo la vista confundido.
-¿De qué nos serviría un libro?-pregunto Naruto extrañado.
Sonrió antes de alborotar su pelo.
-Si digo algo más, te aseguro que esos dos me mataran-comento con una sonrisa antes de marcharse con nostalgia.
…
Los tres voltearon a ver al libro con curiosidad, luego se vieron entre ellos y nuevamente el libro. Naruto odiaba leer libros, pero sabía que si su padrino le había dado dicho escrito, debía ser por algo. Abrió la tapa notando como no parecía ser una de sus usuales publicaciones, todo estaba escrito a mano y en la primera hoja encontró una dedicación.
"Para todos aquellos que murieron en mis memorias, les dedico este libro para que sepan que no importa el universo, sus historias serán recordadas.
Todos son héroes, existan en los recuerdos o no."
Naruto alzo confundido una ceja, luego paso una hoja.
A la cual pasaron otras hojas.
Donde los tres se miraban confundidos sin terminar de entender la historia. Sobre un niño cuyo nombre nunca se dice, sobre cómo fue convertido en el contenedor de un demonio y tiene que luchar mientras gente importante para él termina muriendo.
Una historia que se leía al mismo tiempo que una silueta dentro de la cabeza de Naruto sonreía.
-Cuando Hime se entere, matara a ese viejo-susurro la sombra divertida, escuchando con nostalgia aquella historia.
La misma del Naruto que se había convertido en su amigo y había salvado a todo el mundo ninja. En otro tiempo, en otro universo.
OoOoOoO
Ese día cuando despertó, había esperado que todo fuera paz y tranquilidad, que pudiera darse un baño relajante y entrenar un poco su nueva técnica por la tarde. Pero en su lugar la estúpida zorra de Hana había llegado con la noticia de que Kohaku había muerto. No lo extrañaría, ese insolente mocoso tendía a mostrar ese orgullo que odiaba con todo su corazón. Aunque para su mala fortuna, su líder si se mostraba con ira al enterarse de la muerte de un general, algo claramente no dentro de sus planes.
Así que todo lo que no estaba de acuerdo con sus planes.
Era de enojo para su líder.
Observo de reojo como Hana recibía una cachetada en su cuerpo mal herido, su líder estaba furiosa ya que había llegado con las manos vacías.
Pudo notar el brillo blanco en los ojos de su líder, estaban llenos de furia.
-Kohaku era un idiota, pero tú más al no traer el cuerpo de esa chica…podíamos haberla tenido encerrada-
-…-
-Eres una idiota, largo de mi vista, la próxima que falles yo misma te matare-
Su cabello ahora negro le llegaba a sus caderas, sus ojos aun poseían el rojo sangre que demostraban de cual clan era. Sus manos vendadas le recordaban lo cerca que estuvo de la muerte en su último enfrentamiento contra Hinata. Ahora ya no era una niña, ya era una mujer dispuesta a tomar venganza.
Apretó con fuerza sus puños.
-Bien, cuando tengamos los siete jinchuriki…lo siguiente será Konoha-expreso su líder.
Los ojos de Itami temblaron levemente ante un viejo recuerdo, el de un hombre sonriéndole mientras le acariciaba su cabello, justo antes de ser secuestrada. Volteo a ver con seriedad a su líder quien mostraba ese aire de superioridad, donde ellos siempre debían obedecer sin fallar.
Sus manos fueron su primer error, un segundo error y la mataría.
-Hana, te daré una última oportunidad-informo con seriedad.
La chica asintió.
-Kaze tu sabes qué hacer si algo sale mal-
El ahora hombre de cabellera roja corta asintió divertido.
-Creo que mi familiar Kushina estará alegre de volver a verme-musito con maldad recordando a su querida tía.
Itami solo suspiro viendo al cielo, no segura si lo que seguiría fuera correcto. Ese pensamiento que aun la atormentaba desde la vez que mato aquella mujer en aquel otro mundo.
Continuara…
Me llego el chisme de que una persona cumple años este día, su nombre es monica (monibaby/babymon/mon), bueno su cuenta tiene el nombre de
MusaSpinelli. Así que rompiendo con mi tradiccion de durar varios meses en publicar algun capitulo de esta historia, logre en tiempo record terminar este capitulo para dedicartelo en tu cumpleaños. No se que decir, así que, Feliz cumpleaños y que la pases super genial.
Gracias a las personas que comentaron el capitulo anterior, habia durado tanto que pense que ya nadie leia esta historia XD solo pensaba en, voy a terminarla para dejarla en completos y poder ser feliz. Así que me alegro mucho casa uno de sus comentarios, esa es la otra razón por la cual intentare actualizar más seguido.
Nota:
Por si no lo saben en mi perfil tengo un link de mi pagina en Facebook donde publico mis actualizaciones y donde chateo con los chicos sobre temas de anime,manga, juegos, libros, series…etc por si alguno quiere comunicarse conmigo o visitar un rato para conocerme mejor.
Sayonara sexys lectores.
