Sé que parece algo confuso, pero la idea estaba en mi mente…quería hacer un papel invertido de Naruto, así que escribí una historia que no me convenció del todo…así que dando vueltas una y otra vez, esto fue lo que apareció.
Naruto no me pertenece.
La historia cambia
En capítulos anteriores:
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Sabía que era inútil una pelea individual, ni siquiera Sasuke y Naruto pudieron hacerlo solos contra una diosa, mucho menos con esa rencarnación de sus deseos. Que no tenía ninguna oportunidad, pero solo esperaba fuera suficiente, aunque dos horas de batalla intensa estaban a punto de derrotarla pues los aliados eran separados por una muralla invisible, incluso cuando se vio atrapada entre las manos de la mujer que salieron del suelo, en ese instante que sintió como ella atravesaba su vientre y el chacra de Kurama comenzaba a dejarla.
Todo fue en cámara lenta en ese momento.
Lo supo cuando el Jubi abrió su agujero en el estómago, cuando Yaguka se hizo para atrás llevándose consigo a Kurama.
Nuevamente sola.
Pero todos en el campo de batalla se quedaron con la boca abierta cuando sobre el Jubi, Hinata y Yaguka que estaba siendo absorbida junto a Kurama, apareció una enrome grieta que los atrajo a ella como si fueran absorbidos.
-HINATA-grito Naruto antes de que todo desapareciera.
Luego.
Un silencio reino el lugar, cuando todos los soldados de la mujer, cayeron inertes al suelo o desaparecieron en tiras de papel.
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Final: Una segunda oportunidad.
Pasado, presente, futuro.
Una interminable línea del tiempo donde los seres humanos pasan, una que no debe ser quebrada pues la ley del universo no es buena a la hora de cobrar la factura. Ella quien había utilizado su poder para regresar en el tiempo y eliminar un futuro donde ella había vivido junto a su amor, se convirtió en una contenedora del zorro de nueve colas y quien desesperadamente buscaba cambiar el destino horroroso que había vivido. Pero aun así había pasado por muerte tras muerte que intento detener, había fallado y visto morir nuevamente a la gente que amaba.
Todo había sido un desperdicio.
Lo supo cuando nuevamente vio a su primo muerto entre los caidos, cuando supo que Shikamaru tuvo llorar junto a Kurenai cuando murió Asuma, el dolor de ver gente morir…buena gente que no debía morir. Tuvo miedo al ver a gente viva que se suponía debía morir antes, ya que tal vez no había sido tan buena idea todo esto.
Por eso ahora ante el Juubi, se preguntó si lo mejor era morir como pago de sus acciones. Sabía que Yaguka la rencarnación del deseo de Kaguya estaba dentro de la bestia junto a las nueve bestias y el árbol sagrado. Habían venido desde otro tiempo para detenerla y volver a traer la normalidad al planeta. Pero para esto ocupaba un pago.
El pago…debía ser su vida.
Miro con cuidado sus dos manos, bueno…su mano y la prótesis que había hecho Tsunade cuando perdió su brazo contra la batalla contra Itami. Su pelo ahora corto le recordaba cuando era una niña, en otra línea de tiempo. Su cuerpo estaba tan delgado por la falta de alimento en esos días de entrenamiento y la feroz batalla que se libraba.
Su existencia ahora era un error.
Debía ser borrada.
Alzo su rostro determinada.
-Si el pago para volver a la realidad es mi vida...no me importa darla-indico en esa extraña dimensión consecuencia de sus acciones.
La bestia la veía fijamente.
-Pero te pido por favor perdones la vida de todos los que aún están luchando-suplico sabiendo que al menos les debía eso.
Quería que Obito aun pudiera seguir con vida.
Rin aun debía sonreír.
Minato no debía morir junto a su esposa.
Su madre aún estaba viva.
Jiraiya seguía escribiendo sus libros.
Daisuke y Hiro debían seguir sonriendo.
Todos sus amigos aun vivían, todos aquellos que guardaba en su corazón merecían una vida plena.
No dejaría morir a Naruto.
No si podía impedirle aun a costa de su vida.
Unas ramas aparecieron en el suelo y comenzaron a envolver sus pies lentamente. Giro su rostro para ver a la bestia que ahora estaba tan cerca de ella, que su enorme ojo rojo no la dejaba ver a otro lado. Durante ese segundo sus dos vidas pasaron frente a sus ojos, la vida donde estuvo siempre observando a Naruto y la otra en la que siempre lo estuvo protegiendo.
Fue hasta ese momento que supo que jamás podrían hacerla arrepentirse de sus acciones y las volvería hacer con tal de darle una oportunidad de vida.
Porque él la merecía.
Cada una de las vidas que logro salvar la merecían.
Por eso no importaba su vida, no si la de ellos estaba asegurada por unos años.
-Lamento interrumpir preciosa-susurro una voz en su interior.
Las ramas que la envolvían ardieron y el Juubi soltó un quejido de dolor, sus pies dejaron de sentir el suelo y al alzar el rostro se topó con una sonrisa brillante y afilada. El cabello rojo y sus intensos ojos asesinos fueron suficientes para identificar a Kurama alzándola como princesa.
-Kurama-dijo con voz pálida sin creerle.
¿Qué mierdas hacia ahí?
Pero antes de pensar en una respuesta coherente, una cola del Juubi los iba atacar. Claro que todo ataque fue frenado por una explosión ocasionada por Obito. Un muy malherido, sin un brazo, con el rostro sangrando en la parte donde estaba su actual Rinnengan y el otro con el Sharingan activado.
-Es un experto en meterse en dimensiones-dijo alguien a su lado derecho.
Su respiración se cortó al ver la sonrisa brillante y los ojos azulados del principal causante (aunque este no lo supiera) de que ella rompiera las leyes del universo ante su deseo de volver a verlo. En realidad durante la batalla pensó que jamás volvería a verlo, sabiendo que tendría que hacer un pago por su deseo…por eso se sentía conmovida.
Sin duda ese chico hacia lo imposible, posible.
Lagrimas surcaron su rostro y sus brazos taparon lo más que podían su cara.
-Bueno la mitad de mi chacra al final termino dentro del mocoso como de costumbre-gruño Kurama antes de ponerla entre los brazos de Naruto.
Este sonrió levemente al ver a la chica sujetarse con fuerza a sus ropas destrozadas, aferrándose a la única esperanza que siempre tuvo para poder vivir.
-Todo va estar bien Hinata-le susurró al oído y la chica se abrazó con fuerza de él.
Pronto el rostro del rubio se puso serio y levanto el rostro para ver al Juubi, Kurama quien sabía que esa bestia tenia parte de su poder de otra línea de tiempo chasqueo la lengua, incluso Obito suspiro con los brazos tras su cabeza sin saber cómo hacer ahora.
Eso sería problemático.
Pero antes que una cola del Juubi volviera a intentar atacarlos, dos siluetas aparecieron frente a ellos ocasionando la sorpresa de los presentes. A pesar de sus ropas extrañas, cabello diferente y unos rostros jóvenes. No fue difícil para ninguno de los presentes identificar a esos dos hombres como a Hamura y Hagoromo Ōtsutsuki. Todos los presentes abrieron la boca impresionados.
-Bueno supongo que esta lucha en realidad puede ser eterna-dijo Hamura con tono serio.
Hinata abrió los ojos impresionada, recordando en su línea de tiempo original a un hombre entrado en años que le pedía que detuviera a Toneri. En cambio ahora frente a ella estaba un hombre joven y con la fuerza impresionando para que su sola presencia se hiciera sentir.
-La nuestra solo inicia-dijo Hagoromo antes de sonreír levemente.
Naruto inconscientemente apretó con un poco de fuerza el cuerpo de Hinata contra él, todo en realidad parecía estar volviéndose cada vez más y más complicado.
-Encárgate de esto hermano, yo vuelvo en un segundo-
Hagoromo solo asintió y salió corriendo donde estaba el Juubi para atacarlo con fuerza. Haruma solo se acercó tranquilamente hasta estar frente a Hinata y Naruto, sonrió más cariñosamente antes de poner su mano en la cabeza de la chica que se mostraba sorprendida.
-Sin duda tu sangre es similar a la mía, una sangre que hace cualquier cosa con tal de salvar a sus seres queridos-murmuro con rostro complacido.
La joven solo abrió la boca y la volvió a cerrar.
-Pero no debes morir, el precio de tu pecado ya fue pagado-susurro con melancolía.
-¿Cómo?-dijo Hinata incrédula.
-Tu tiempo, la vida de tus seres queridos…en realidad es un pago bastante equivalente…además esa niña pago con su vida-
Los ojos de Hinata se abrieron grandemente recordando la última sonrisa que dio Itami en su batalla.
-La vida de esa niña fue un pago suficiente para todo lo ocurrido-
Lagrimas comenzaron a formarse nuevamente en sus ojos.
-Por eso ahora debes seguir tu camino-
Las últimas palabras de Haruma fueron acompañadas con una intensa luz, luego todo se volvió borroso para ellos.
OoOoOoO
Su vista estaba fija en el techo de la habitación, sabía que Sakura lo estaba examinando profundamente como toda la semana pasada, aunque no la culpaba. La chica lo había visto desaparecer dentro de una extraña dimensión y volver como el jinchuriki de la mitad de Kurama, la chica estaba desesperada por saber que no le había pasado nada malo nuevamente. Sonrió al verla hablar en susurros y escribir cosas en su libreta de apuntes.
Era raro.
Los recuerdos de la línea del tiempo donde había vivido Hinata, los de su yo de ese tiempo ahora estaban con él. Haber vivido en un mundo donde fue odiado, donde tuvo que luchar por reconocimiento, donde tuvo que rescatar a Sasuke de la soledad y donde mucha gente preciada para él murió.
Kurama le había ofrecido darles sus recuerdos a los demás, pero tanto Hinata como él fueron claros. No era necesario saber sobre el sufrimiento de otro mundo. No le daría a Sasuke nuevamente aquel odio en su pasado y a Sakura la impotencia que vivió gran parte de su vida por ellos dos. Junto a miles de personas que serían infelices.
Ya todo había terminado.
Espero a que Sakura le diera que podía irse para salir corriendo del lugar, odiaba los hospitales, no estaba seguro por cuál de los recuerdos que tenía dentro de él. Incluso le parecía raro su brazo, estaba el recuerdo de haberlo perdido y de uno artificial…era difícil verlo ahora sano y en su lugar.
Después de todo fue otro más de los precios que pago Hinata.
Hablando de la chica, lo había estado ignorando toda la semana que la había ido a buscar. No la culpaba, él también había ocupado un momento para poner todos sus pensamientos en orden.
Era tan…extraño.
Caminar por la aldea donde todos estaban recuperándose de la lucha, donde veía a sus amigos intentar volver a la normalidad, donde nadie sabía lo que había ocurrido a Hinata o como la habían rescatado. El único que tenía ese informe era su padre, pero este ya estaba enterado de la mayoría, aunque sin sus recuerdos evidentemente. Él merecía ser feliz y no saber sus sentimientos en un mundo donde tuvo que morir y dejarle a Kurama en su interior ante la soledad de la aldea.
Detuvo sus pasos al ver como en una banca estaba Daisuke bostezando aburrido, a su lado Hiro miraba en su dirección. Lo estaban esperando.
Camino hasta estar frente a ellos, sintiéndose un idiota por sus actos infantiles al lado de ellos anteriormente. Quizás seria porque ahora en su mente tenía los recuerdos de su otra vida, donde ya era un adulto y había superado casi cualquier tipo de trauma psicológico que alguien debe vivir.
-Veo que ya te soltó la chica rosa-dijo Daisuke divertido.
Se encogió de hombros sin saber que debía decir en una situación así para no delatarse. Joder la complicado que tuvo que haber tenido la vida Hinata, siempre sin saber cómo actuar con tal de no delatar sus acciones.
-Sakura suele ser muy estricta con sus pacientes-en cualquier línea del tiempo aparentemente, obviamente eso último no lo dijo en voz alta.
-Bueno venimos de ver a Hinata-expreso Daisuke con una sonrisa autosuficiente.
Puede que en cualquier otro punto antes de recordar sus memorias, eso le hubiera causado unos celos incontrolables. Pero ahora. Sonrió levemente al imaginar la vida de Hinata, tan similar a la que una vez él tuvo, si Daisuke y Hiro se parecían en algo con lo que hicieron sus propios amigos, no se extrañaba que para Hinata la visita de estos dos le produjera algo de alegría en su vida.
-Estoy segura que ella debe estar feliz por eso-expreso con sinceridad.
Aunque una gota de sudor corrió por su nuca al ver la mirada seria de Daisuke y Hiro en él, como si quisieran ver su alma.
-Tal vez lo intercambiaron por alguien más-
-Le cambiaron el cerebro-
-Que maravilloso es el poder de esos tipos-
Una vena se hincho en su frente y giro a verlos con un aura oscura dispuesto a darles un puñetazo, estaba seguro que en una batalla ahora el resultado de la balanza seria para él. No por nada recordaba ahora todas las técnicas de su futuro anterior.
Soltó un suspiro para calmarse y dio media vuelta para seguir su camino. No tenía tiempo para esto.
-Sabes que si le haces tan solo un rasguño planeo matarte-dijo Daisuke con una sonrisa brillante.
Se detuvo antes de verlo de reojo, sonrió de medio lado antes de alzar su pulgar en señal de haberlo escuchado.
…
Sus pasos lo terminaron guiando al final de su recorrido, era curioso ver aquel viejo árbol con un columpio que fueron sus amigos en la infancia. Un lugar donde refugiarse del odio de los demás y con lo que matar el tiempo. Pero era algo deprimente ver como ahora Hinata estaba en él, con la mirada pensativa y un aura solitaria que le recordaba mucho a su anterior yo.
Estaba triste.
Por las muertes que no pudo evitar y que la acompañarían el resto de su vida.
-Ohayo Hinata-le saludo llegando frente a ella.
La joven alzo la vista para verlo. Una mueca se formó en su mente al verla tan delgada con el rostro pálido y ojos rojos por el llanto. Apretó con fuerza los puños e intento permanecer tranquilo. Sin gritarle o decirle cuanto miedo tenía en este momento, por verla expuesta ante él o la estupidez de cambiar todo el tiempo a costa de su propia felicidad.
Vaya que era una idiota.
-En realidad no sé qué decirte-susurro para sí mismo.
Hinata sonrió levemente.
-Estoy segura que tu hubieras encontrado otra solución…pero yo solo quería volver a verte-admitió la joven con tristeza.
El joven suspiro.
-Si algo te hubiera pasado, jamás me lo hubiera perdonado-
-Lo siento-
-Bueno supongo que ahora que te disculpaste, puedo hacer eso-
La Hyuga levanto el rostro y quedo muda al sentir los brazos del chico rodearla rápidamente y alzarla de su posición, sonrió al sentir el calor emanar del cuerpo de Naruto y no pudo evitar soltar al llanto. Porque había ganado mucho y a la vez perdido siempre algo, no había cumplido con su deseo de proteger a sus amigos y ahora solo quería soltar toda su tristeza.
En cambio Naruto solo suspiro mientras la dejaba llorar por todo lo ocurrido, cerró los ojos pensando que tal vez ahora…todo volvería a una relativa tranquilidad y comenzaría un nuevo futuro.
Viajar al pasado.
Estar en el presente.
Pensar en un futuro.
Cargar con tus errores.
Puede que Hinata hubiera hecho todo esto para volver a verlo, darle una nueva oportunidad. Bueno, era hora de poner en marcha esa segunda oportunidad que le había dado la chica.
…
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Hinata sabía que la herida en su interior no sanaría fácilmente, muchas muertes estaban sobre sus hombros y ahora entendía un poco más a Naruto. A tan solo tres meses de la guerra todo era muy resiente, tanto que aún le costaba levantarse cada mañana sin pensar en algo para sobrevivir y salvarlos a todos. Aún seguía viviendo con Obito quien ahora estaba tirado sobre su cama totalmente agotado. Su cuerpo se recuperaba lentamente de la batalla debido a su Rinnengan nuevo.
Ella en cambio solo suspiro antes de dejar una nota de que saldría sobre el desayuno del hombre.
Acoplarse a una nueva vida era difícil.
Caminar por la aldea de Konoha le costaba, pues aunque muchos no lo decían, la falta de sus seres queridos en la guerra dolía. Probablemente si alguno tuviera la oportunidad que ella tuvo de usar el Kyubi, lo habría hecho con tal de ver a sus seres queridos nuevamente.
Pero eso no debía hacerse.
Toco su pecho sintiendo algo vacío desde que libero a Kurama, al menos a la mitad que le correspondía. No era liberarse, pues aún tenía su chacra sellado en su interior, pero le había propuesto de un cuerpo que era un clon de sombra de ella transformado en una forma humanizada del zorro. De esa forma este podía tener una "vida" relativamente normal viviendo junto con ella y Obito.
Aunque ahora debía estar en un viaje a las aguas termales de Sunagakure para molestar al biju de Gaara. Era un caso perdido. Por suerte aún tenían conexión directa a su cerebro, por si pasara algo malo. Solo ocupaba desaparecer el cuerpo del zorro y este regresaría a su interior.
Detuvo sus pasos al ver una silueta a lo lejos, sonrió de medio lado antes de hacer una reverencia.
-Ohayo Hinata-hablo dulcemente su madre.
Estaba sola, sin su nuevo hermano menor llamado Shiro, probablemente estaría siendo entrenado en el clan.
-Buen día Hana-sama-murmuro con sonrisa triste.
Aun no podía llamarla madre, no después de todo lo que le hizo sufrir. Noto como esta suspiraba resignada.
-Escuche de parte de Kushina que por fin aceptaste una cena con ellos, no te molesta que esta me invitara también-comento la mujer verdaderamente preocupada.
Negó con tranquilidad.
-Hanabi me informo sobre eso en una carta ayer, Shiro parece interesado en hablar conmigo-respondió con tranquilidad.
Hana sonrió tranquila, además de algo más aliviada. No quería pensar en cuanto tiempo llevaba pensando sobre el tema.
-También escuche de parte de Kushina que estas en una relación con su hijo-hablo ella demasiado feliz.
Se sonrojo levemente antes de suspirar aburrida. Había olvidado que ella era nuevamente el centro de chismes de la aldea, pero ahora no era por el usual ser en su interior, sino por la aparentemente relación de la nada que tenía con el hijo del Hokage. Todos comentaban divertidos como los hokages tenían tendencias a mujeres jinchuriki, pues especulaban que algún día Naruto sería el nuevo Hokage de Konoha.
Suspiro.
-Supongo-murmuro por bajo.
No tenía ganas de hablar del tema.
Se sorprendió cuando la mano de su madre se posó en su mejilla, no recordaba la última vez que había sentido un tacto cálido de su parte…gracias a su infancia con mente perturbada y el odio injustificado a todos. Alzo el rostro y casi se pone a llorar al ver la mirada tan cálida de su madre libre de resentimiento.
-Espero seas muy feliz hija-hablo con palabras llenas de cariño.
Apretó los dientes para no llorar.
Esta se alejó un poco sintiendo su resistencia a la calidez, sabiendo sobre lo poco acostumbrada que estaba…ya saben, instintos de madre.
-Además cuando llego hace unos días para hablar con Hiashi se veía tan mono sonrojado-aseguro la mujer.
Unos puntos imaginarios pasaron por su cabeza sin saber sobre el tema.
-Quiso venir asegurarse que tenía nuestra bendición, pero Hiashi siempre tan serio se negó al principio, pero tranquila que yo le asegure que solo era celoso contigo como de costumbre-
-…-
-Así que no me extrañaría que pronto se casaran, sé que son jóvenes…pero siento que son una buena pareja. Bueno debo volver pronto, espero que vengas pronto a tomar té conmigo-
Hinata solo suspiro al ver a su madre salir corriendo con una enorme sonrisa.
Le alegraba verla feliz.
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Compro todo lo necesario para hacer un almuerzo, al llegar a su casa se sorprendió de ver como Obito discutía en broma con Naruto sujetándolo por el cuello. Hablaban sobre algo de llevársela lejos de él. Suspiro antes de entrar y que ambos hombres siguieran con su discusión, sonrió levemente al notar la felicidad de Naruto al hablar con Obito, con sus recuerdos nuevamente de su lado. Los tres comieron juntos y ambos hombres se estaban peleando por la ultima porción de carne, al final ella la tomo y se la comió sin ningún resentimiento. Con un postre incluido, los tres terminaron sentados en la sala con expresiones tranquilas.
-Bueno ocupo ir a ver a Rin y Kakashi, ya saben…están resentidos que los dejo siempre solos-comento Obito levantándose y palmeando su estómago.
Los chicos lo vieron fijamente.
-Voy a irme por unas horas, si van hacer alguna cochinada al menos dejen todo bien limpio-dijo divertido antes de salir.
Ambos jóvenes estaban rojos como un tomate.
Ese desgraciado.
Aunque ellos no habían hecho nada en este mundo y tiempo, sin duda ambos conservaban los recuerdos de su otra vida, por lo tanto donde ellos habían estado casados. Varias imágenes comprometedoras pasaron por la mente de los dos, voltearon sus rostros intentando controlar las emociones en su interior.
Aunque de reojo Naruto noto como Hinata tocaba con melancolía su vientre. Su expresión se volvió algo sombría al recordar también lo que ella le había contado.
Se sentó al lado de la chica y puso su mano sobre la de ella.
-En este mundo ese bebé aun no nace-murmuro Naruto.
La mirada de la chica aún estaba algo apagada.
-Vas a ver que en algún momento lo tendremos con nosotros nuevamente-dijo el chico antes de abrazarla.
Escucho como suspiraba antes de dejarse abrazar enterrando su rostro en su pecho.
-¿Cómo lo llamaremos?-
-Estuve pensando mucho en un nombre estos días…que tal ¿Boruto?-
-¿Boruto?-
-Sí, es un nombre que había estado pensando-
-¿Qué pasa si es niña?-
-Te dejo elegir el nombre, pero si tenemos un niño, lo único que debemos hacer es ir por el siguiente-
-Eres un pervertido-
-Oye que la parte de tener un niño lo más interesante es formarlo-
Los dos rieron algo más divertidos.
Claro que era difícil olvidar todo lo que habían pasado, las luchas, las guerras, las muertes. Pero eran aquellos momentos los que Hinata pensaba que todo valió la pena. Porque ella había estado dispuesta a dar su vida miles de veces, con tal de volver a ver a Naruto sonreír como en esos momentos.
Suspirar cuando la besaba de aquella forma.
Entregarse a él en cuerpo y alma en su cuarto momentos después.
Los momentos vividos en ambas vidas no se olvidarían nunca.
…
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Porque ella lo amaba.
Pasará lo que pasara de ahora en adelante.
Aunque la historia cambiara.
¿Fin?
Bueno chicos fue lindo terminar esta historia. En realidad pensé que no la terminaría por todo lo que dure en algunas actualizaciones. Pero mírenos, logramos llegar al final, algo que pensé seriamente no pasaría de ninguna forma. Por el momento esta es mi historia más comentada y por eso quería tanto terminarla.
A lo largo de la historia algunos preguntaron sobre si Hinata seria Hokage, aquí hice una insinuación de que Naruto lo seria, pero ahora que Hinata fue la que lucho, lo dejo a su imaginación.
Es un final muy abierto donde cada uno puede formar la historia como quisiera. En mi persona las parejas pueden ser las cannon que están en el manga. Pero aparte de Naruto x Hinata y Sasuke x Sakura, este mundo deja muchas posibilidades abiertas que espero ustedes tomen.
Fue un honor hacer esta historia con ustedes.
Por eso voy a dejarles aquí mismo un pequeño Extra, como un mini Omake por si les falta amor.
Omake
Hinata siempre fue una adorable chica, a pesar que estaba rodeada de oscuridad y tenía en su historial muertes verdaderamente sangrientas. Además que era la contenedora del Kyubi y guardaba mucho poder en comparación a su anterior vida. Ahora tenía ambos ojos de un mismo color, claro que le faltaba uno de sus brazos que ahora estaba vendado gracias a la prótesis de Tsunade. Pero eso no parecía importar a los chicos que ahora miraban descaradamente el cuerpo envuelto en un sencillo vestido negro.
Claro que Naruto si lo veía.
Con rabia infinita.
Camino con paso firma enojado, matando con la mirada a todos los idiotas que se pasaba. Al final no quedo ningún imbécil cuando llego a la banca donde esperaba su novia. Esta alzo la vista sonriendo levemente, aun con una sombra de oscuridad en sus ojos por la historia de su vida.
Sonrió levemente mientras la tomaba de la mano.
Ya habían pasado dos años desde la cuarta guerra ninja.
El tiempo volaba cuando uno quería que se detuviera, donde nuevos momentos entre ellos ocurrían que guardaría en su corazón. Llegaron donde Ino quien sonrió perversamente al verlos juntos, no por nada eran la pareja más popular de Konoha, mucho más desde que habían comenzado a vivir juntos desde hace unas semanas. Luego de que el rubio escuchara varios comentarios de doble sentido, pago las flores antes de salir algo mal humorado.
-Cambia tu actitud o esta chica se olvidara de ti-dijo para joderle la vida.
Esa perra.
En cambio Hinata solo se despidió con la mano libre.
Pasaron por una panadería donde se toparon a Sakura comprando algo para su familia, esta charlaba animadamente con Sasuke quien sonreía incluso en ocasiones antes de dar su punto de vista. Ambos los saludaron antes de invitarlos a comer algún día juntos.
-Fue lo mejor-susurro Hinata por bajo.
Naruto asintió apretando con fuerza su mano. Le dolía que sus mejores amigos no tuvieran los recuerdos de su vida pasada, no compartían algo tan importante con ellos. Pero no quería volver a ver la mirada triste de Sakura cuando Sasuke se iba por mucho tiempo, mucho menos la mirada de culpabilidad que siempre estaba dentro de su mejor amigo.
-Pero si es la parejita del siglo-dijo divertida alguien a su espalda.
Ambos sonrieron a ver una sonriente Yuuki quien caminaba del lado de Daisuke, ambos los saludaron amablemente. Se sorprendieron de verlos juntos pues estos se llevaban peor que perros y gatos, ambos peleando siempre con Naruto por la atención de Hinata.
-Al Hokage le pareció gracioso mandarnos a misiones juntos-dijo Yuuki con enojo y resentimiento.
Tramaba algo malo.
Naruto casi sintió algo de lastima por su padre.
-Quien quiere trabajar con una torpe como tú-gruño Daisuke con indiferencia.
Una vena se hincho en la frente de Yuuki antes de patearlo en la espinilla. Ambos se fueron caminando llenándose de insultos. A lo lejos vieron como furiosa Yuuki se lanzó para ahorcarlo y comenzaron a revolcarse por la tierra mientras peleaban como niños de cinco años.
-Hacen buena pareja-murmuro Hinata con una leve sonrisa.
Su novio giro a verla como si estuviera loca, pero al verla sonreír emocionada se tragó su comentario. Sería interesante ver como los mejores amigos de la chica terminaran juntos como los suyos.
-Aunque nunca mejor que la nuestra-aseguro.
Ella soltó una risa.
Luego de algunas caminatas más largas por sectores diferentes de la aldea, lograron llegar a la roca de los caídos donde se toparon a Shikamaru sentado observando el nombre de su padre. Este los saludo antes de despedirse tranquilamente caminando en su propio mundo.
Hinata en cambio solo llego para arrodillarse y dejar un ramo de Girasoles frente a la piedra. Estaba orando por el alma de su primo y agradeciéndole todo lo que hizo por ella en este mundo. Pidiéndole disculpas por no haberlo salvado y esperando que algún día volvieran a encontrarse para relatarle todas sus aventuras.
Naruto observaba en silencio cada nombre agregado después de la guerra, recordando momentos con la gente que conoció y pensando con dolor como habían nombres nuevos en ella. Luego observo con especial cariño el nombre de Neji, un chico que si bien en este mundo no tenía tanto contacto con Hinata, había estado guardando de ella desde que era niña.
Sin lugar a dudas el mundo o tiempo que fuera, Neji era un gran primo.
-Lo lamento…por todas las vidas que no pude salvar-murmuro Hinata aun con los ojos cerrados.
Giro a verla con seriedad.
-Por las vidas que pudieron tener, por los momentos con sus familias y el dolor que les cause-
-…-
-Como ninja de Konoha seguiré dando mi vida para proteger esta aldea, también usare la vida que me permitieron vivir para recordarlos y que nunca sean olvidados-termino la chica antes de ponerse de pie.
La espero con una sonrisa antes de tenderle la mano, está la acepto nuevamente. Siempre que estaban juntos era inevitable tener esa reacción, pues era un apoyo para el otro.
Caminaron tranquilamente por el bosque de Konoha.
Con cada paso demostrando que aún seguían vivos, de esa forma lograrían recordar a los que ya no estaban con ellos, pero viviendo para honrarlos.
Como cada mes que iban a ese lugar.
Donde ahora había un campo floreado muy similar a dentro de la mente de Hinata.
Fin
Ahora si se acabó ;)
Nota:
Por si no lo saben en mi perfil tengo un link de mi pagina en Facebook donde publico mis actualizaciones y donde chateo con los chicos sobre temas de anime,manga, juegos, libros, series…etc por si alguno quiere comunicarse conmigo o visitar un rato para conocerme mejor.
Sayonara sexys lectores.
