Aclaración: los capítulos serán publicados una vez a la semana (como los mangas XD )
Gracias a todas las personas que me mandaron sus reviews ustedes me motivan a continuar XD… y sin más a leer se dijo.
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Capítulo 03: No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes: tercera parte.
Los cálidos rayos del sol golpeaban gentilmente su rostro mientras la fresca brisa traía a su de por si desarrollado sentido del olfato una gran variedad de aromas provenientes de muchas flores que daban de esta manera la bienvenida de la primavera, entonces extasiado por tanta tranquilidad abrió lentamente sus dorados ojos, él en ese momento se hallaba recostado a la sombra de un árbol de sakura, curiosamente ese lugar era su favorito desde que era un cachorro y en el cual paso sus mejores años, recordaba como su padre y madre lo traían y jugaban con él; se trataba de un hermoso claro infestado de flores blancas que por el medio era atravesado por un pequeño arrollo que a su vez estaba rodeado de árboles de sakura pero en ese momento se dio cuenta que no traía puesta su armadura pero para su tranquilidad si traía consigo sus katanas.
Entonces el sonido de unas rizas llamaron su atención se levantó dispuesto a averiguar el origen de tan hermosa melodía, camino un poco más hasta llegar hasta otro pequeño claro también rodeado de árboles de sakura que empezaban a desprender sus pétalos asemejándose a una lluvia, la diferencia con este claro y el otro era que en vez de tener flores por doquier este tenía pasto/césped. Hay en medio de ese claro se hallaban; la exterminadora a lado de aquel monje tan peculiar lo curioso es que la mujer traía entre brazos a un bebé mientras el monje jugaba con dos niñas pequeñas que eran idénticas la una de otra y a su vez el pequeño zorro que por siento ya no era tan pequeño estaba jugando con esa gata que pertenecía a la exterminadora, también vio a su fiel/molesto sirviente como trataba de evitar que los niños se comieran la comida que estaba distribuida en una manta (parecía que estaban de día de campo), luego giro su cabeza un poco y pudo ver debajo de una sombrilla (de la época) que estaban abrazados el primer y único de amor de su molesto medio hermano y este mirándose con mucho amor, pero lo que más le sorprendió fue ver el vientre de la antigua sacerdotisa de barro que estaba muy abultado según sus cálculos estaría en fecha próxima para dar a luz. pero un inesperado griterío lo saco de su inspección busco el origen del griterío que provenía de su pequeña protegida que estaba un poco más alta y corría en su dirección y justo detrás de ella venían riendo a mas no poder unos niños de unos 5 años aunque cuando los vio pudo notar que se trataban de hanyous; tenían el pelo plateado corto, enormes ojos color ámbar oscuro, unas orejitas de perro, ambos estaban vestidos con unos trajecitos de dos piezas de color blanco y ambos eran como dos gotas de agua.
Justo cuando la pequeña llego hasta donde él estaba terminó por colocarse detrás de él, no había duda que lo estaba usando de barrera contra esos dos pequeños que la perseguían.
– ¡No es justo!: Protesto uno de los pequeños.
–¡Sí!: Dijo el otro.
–Papá, dile que no es justo: Dijo el primer niño mirándolo con un puchero en la cara.
–Sí, dijimos que sin nada de usar a papá o a mamá de escudo: Secundo el otro pequeño mientras tanto Rin solo los miraba divertida, ver como protestaban los gemelos era cómico y adorable y el resto de los presentes también opinaba lo mismo pues todos volcaron su atención a la divertida escena.
–Niños, no hagan tanto desorden sino sus tíos dirán que son unos mal educados: Dijo una voz risueña que cautivo los oídos de Sesshomaru e inmediatamente busco a la dueña de tan hermosa voz, cuando la encontró sus ojos casi se salen de sus orbitas pues se trataba de la criatura más frágil que hubiese visto en toda su larga vida, se trataba de nada menos y nada más de la chica que acompañaba a su hibrido hermano durante la época en que perseguían al despreciable de Naraku, Kagome traía puesto un hermoso quimono blanco con dibujos de pétalos de sakura, el cabello lo traía amarrado en una cola de caballo amarrado con un cinta de color rojo además que traía flores en la cola de caballo y lo que más llamo la atención del youkay es que al desviar sus ojos pudo ver su maraca en el cuello de la chica eso solo podía significar una cosa ella era su compañera y los niños ( junto con Rin) que ahora iban en dirección de la mujer eran sus hijos, extrañamente la idea junto con la visión que tenía en ese momento no le desagradaba al contrario le gusto bastante.
–Sesshomaru, ¿Dónde carajos te habías metido?: Pregunto muy molesto su medio hermano mientras avanzaba hasta él.
– ¿Sabías que te estábamos esperando desde hace rato?: Volvía a increpar el medio bestia solo que más cerca de él.
–Ya vasta Inuyasha, déjalo en paz acaso no sabes que ha tenido días difíciles tratando de mantener la paz con los otros señores cardinales, tiempos difíciles se evitaron gracias a su excelente diplomacia y persistencia así que no le reclames nada: Dijo una muy molesta Kagome, en respuesta el hibrido simplemente bufo y volvió a lado de su mujer, causando un estallido de risas por todos los presentes, que aún estaban sorprendidos como Kagome siempre le ganaba en las discusiones al pobre hibrido.
–Amo bonito, menos mal vino a tiempo estos niños casi se terminan toda la comida: Dijo el sapo verde quejándose.
–Menos mal llegaste para comer Sesshomaru: Dijo Kagome acercándose a él y dándole un beso en la mejilla –Temíamos que no vendrías.
–¡Wow hora de comer!: Dijeron en coro los pequeños niños dirigiéndose al enorme mantel en el cual estaban colocados diferentes tipos de comida, todos imitaron su acción acomodándose cerca del mantel para poder alcanzar la comida mientras Kagome cogió la mano a Sesshomaru y lo guio junto con los demás y este la siguió sin protesta alguna.
Hay sentados los adultos y niños disfrutaban del agradable ambiente junto con la deliciosa comida y acompañado de distintas anécdotas de la época en la cual perseguían a Naraku, mientras los niños le hacían bromas a Jaken, pero curiosamente sus ojos no se podían despegar de la mujer que ahora estaba a su lado Kagome, en ese momento parecía la criatura más hermosa de todas se sentía feliz de que fuera su mujer suya y de nadie más, ella al darse cuenta que él la miraba giro su cabeza y le dedico una cálida sonrisa que él correspondió de igual manera.
Después de que todos terminaron de comer los niños nuevamente se pusieron a jugar ahora todos los pequeños participaban en el juego; las gemelas de monje y la exterminadora, el pequeño zorro, los gemelos, la pequeña Rin y hasta la gata, mientras tanto Jaken se encargaba de recoger todo y los demás descansaban con sus respectivas parejas.
– ¿Te sucede algo?, desde que llegaste has estado un poco raro: Pregunto Kagome mientras miraba a su compañero este solo la estrecho contra su fornido cuerpo y hundió su nariz en los cabellos de la azabache aspirando su aroma.
–Yo solo tuve una pesadilla: Dijo sin más el youkai
–Y ¿de qué trataba?: Pregunto ella.
–Yo soñé que cometía la peor de las idioteces y terminaba perdiendo lo que más amaba a ti y a mis hijos: Conto este mientras abrazaba el cuerpo de la chica como si esta planeara irse.
–Tonto, solo fue una pesadilla, nosotros nunca te vamos a dejar solo: Dijo ella mientras lo besaba tiernamente y el correspondía con desesperación.
Luego de tan agradable tarde tocaba irse a casa ya que el astro rey empezaba a esconderse dando como resultado un hermoso atardecer, Kagome fue a buscar a sus hijos ya que eran los únicos que faltaban para partir rumbo a casa, Sesshomaru se quedó esperando con sus amigos.
– ¿Dime Sesshomaru eres feliz?: Pregunto su medio hermano que de la nada apareció a su lado.
–Sí: Respondió el youkai sin duda alguna, pues era verdad se sentía feliz al tener una hermosa familia.
–Me alegro por ti, sabes creo que sería bueno que se lo dijeras a Kagome: Comento mientras el hanyou se dirigía donde su amada, en ese momento sintió unas enormes ganas de decirle a Kagome lo importante que era en su vida, curiosamente su instinto lo guio al lugar en el cual había despertado.
Cuando llego pudo ver a su compañera de espaldas a él sujetando a sus hijos que yacían dormidos en sus brazos de repente un mal presentimiento inundo su ser, había notado que el cielo se tornó de un intenso color rojos y un viento que calaba los huesos se hacía presente también noto como las flores antes blancas estaban teñidas de carmesí.
–Kagome será mejor irnos: Dijo mientras se acercaba a ella, pero de la nada un intenso fuego que parecía del inframundo se interpuso entre él y su compañera.
–¡KAGOME! –Llamo desesperado Sesshomaru a la mujer pero esta parecía no escucharlo las llamas crecían a cada momento y su desesperación crecía por ella y sus hijos, de repente las llamas parecieron apaciguarse un poco dejando ver la imagen de su mujer y sus hijos esta se había girado para verlo y en su mirada pudo notar tristeza y eso le provocó un nudo en la garganta; los niños dormían plácidamente recostados en el pecho de su madre sin enterarse del peligro que corrían.
–Lo siento: Oyó decir a la mujer al tiempo que una gran llamarada se situaba detrás de su familia y como esta tomaba una forma irregular y abrazaba a su mujer y a sus hijos y lentamente eran engullidos por ese fuego maldito, en ese momento se sintió presa de la impotencia y el dolor de perder algo valiosos para él.
– ¡KAGOME!: Grito él a todo pulmón al mismo tiempo que se levantaba de su cama en su castillo él estaba envuelto en una capa de sudor y con la respiración agitada, sus latidos todavía retumbaban en sus iodos se sentía como si hubiera corrió la más grande maratón de su vida.
– ¿Porque soñé eso?: Se preguntaba al tiempo que se sentaba cerca de la ventana y la refrescante briza de la noche acariciaba su rostro mientras se calmaba.
–Por qué, quería darte una lección: Dijo su vestía interior.
–Tú ¿Con que derecho te atreviste a hacer eso?: Increpo molesto el demonio.
–Con el derecho de querer ser feliz.
– ¿Feliz?, ¿con una humana? No me hagas reír ellos son débiles: Gruño el lord.
–Ese es tu problema ¿Qué ella sea débil?, no la subestimes Sesshomaru.
–Cierra el hocico Yako, acaso no sabes las repercusiones que me traería el haberla escogido hubiera sido la burla de los otros señores cardinales.
–Los otros acaso controlan tú vida como para temer tanto sus habladurías ¿Dónde quedo el gran Sesshomaru aquel que hacía y deshacía a su antojo?: Increpo molesto Yako.
–Además si despreciaras tanto a la humana Kagome días después de haberle roto el corazón no hubieras ido a ver como estaba y al verla rodeada de sus amigos y feliz no te hubiese dolido, luego que cuando gracias a que "por casualidad pasabas por ahí" y por mera coincidencia Rin te conto que ella se iba algo en ti se agito y luego la culminación de toda esta pantomima que tú mismo creaste fue cuando tú te aseguraste que ella llegara a su destino sana y a salvo, no me negaras que en silencio y sigilo mataste a todo aquella criatura que pensara en dañarla a pero eso si dejaste a las criaturas más débiles para que ella no sospechara que algo andaba mal, cuando estuviste seguro que estaría a salvo te alejaste como llegaste sin que nadie supiera que siquiera estuviste ahí ¿Qué tiene que decir ahora lord Sesshomaru?: Pregunto burlonamente Yako.
– ¡Que tienes que serrar el hocicó y dejar de meterte en mis asuntos!: Contesto rabioso el lord.
–Me niego a ser el reflejo de mi padre, ¡NUNCA! ME OÍSTE: Bramo Sesshomaru, causando un suspiro de resignación por parte de Yako.
–Parece que esto es todo, dado que esta es tu última palabra no interferiré más contigo, solo esperare a ver como tus acciones te pasan factura en un futuro, que disfrute su reino de soledad Lord Sesshomaru: Luego de un momento de silencio Sesshomaru se dio cuenta que Yako no volvería a hablarle.
De aquel incidente ya había pasado tres meses y medio y Yako seguía sin hablarle aunque eso francamente no le importo, pero justo hoy se sentía más inquieto de lo acostumbrado y como si algo malo fuera a ocurrir, era la misma molesta sensación que la del sueño la parte en la cual unas llamas del otro mundo engullían a la miko y a sus bebes ante esta idea algo extraño se apodero de él y sin darse cuenta salió disparado del palacio rumbo al lugar donde se encontraba la miko, "solo me asegurare que ese en ese lugar y eso será todo, solo será esta ultima vez" se dijo a si mismo mientras escuchaba como sus sirvientes le preguntaban dónde iba pero él ni caso les hacía, tardaría al redor de dos días en llegar hasta esa aldea pesquera pero no le importaba, él debía saber que todo estaba bien con ella, ignorante de todo lo que sucedía con la chica en ese momento.
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(Con Kagome)
– ¡¿Perderé a mis bebes?, como es eso posible!: Pregunto entre lágrimas.
–Kagome cálmate por favor: Dijo su maestra tratando de acercarse a ella para consolarla pero Kagome le gripo fuera de sí.
– ¡¿Cómo me pide que me calme?, me acaba de decir que mis bebes morirán, no es posible que pueda calmarme!: Dijo llorando aún más la chica.
– ¡¿Debe haber alguna manera de salvar a mis hijos?, por favor!: Miro con ojos suplicantes la pelinegra.
–Kagome, trata de calmarte por tus bebes: La pelinegra obedeció haría lo que fuera por sus bebes, después de todo ellos eran lo más valioso de su vida.
–De echo había una forma de salvar a tus bebes pero dudo mucho que podamos contar con esta opción: Dijo Shiranui con pesar:
–¿Qué , quiso decir con había una opción?, explíquese por favor: Exigió saber la menor de las mujeres.
–Veras querida no es la primera vez que veo un caso como el tuyo pero tampoco son mucho los casos, lo que pasa es que algunos casos ocurre que el cuerpo de la madre es demasiado débil para poder soportar el poder demoniaco del bebe mitad bestia así que como método de auto conservación el cuerpo mismo de la madre rechaza al bebe para que el poder de este no la mate y por consiguiente al bebe, lo que se suele hacer en estos casos es que el progenitor de constantemente de su energía al bebe y a la madre hasta el momento del alumbramiento, pero dudo mucho que en tu caso podamos usar ese método: Dijo con tremendo desazón la maestra, una vez más los ojos de Kagome se inundaban de lágrimas entonces comprendió que todo esto era culpa de la dichosa perla que le había quitado gran parte de su energía espiritual para poder cumplir su deseo, era culpa de esa perla incluso cuando ya no existía en este mundo seguía trayendo problemas y otra razón de dolor era saber que no podía salvar a su hijos porque no contaba con Sesshomaru él no era una opción en estos momentos, entonces que haría para salvar a sus bebes.
–Kagome, no imagino el dolor por el cual estas pasando en estos nefastos momentos, pero te aseguro que cuentas con todo mi apoyo: Dijo la maestra mientras abrazaba a la chica como una madre lo haría mientras la azabache se deshacía en llanto.
–Cálmate por favor, no te preocupes ya verás que idearemos una manera para hacer que tus bebes vean la luz de este mundo: Cuando la azabache se calmó su maestra la dejo dormir pero antes le aconsejo que no debiera hacer ningún tipo de esfuerzo aunque podía caminar un poco; mientras tanto Shiranui se encerró en su estudio tratando de encontrar algo que pudiese ayudarlas a mantener a los bebes vivos pero todo parecía en contra no encontraba nada de utilidad, parecía ser que el destino de esos niños era la muerte.
Al día siguiente en el templo todas las chicas al enterarse del estado de Kagome fueron hasta el cuarto de esta para darle muestras de cariño y ánimos, actos que Kagome agradeció enormemente y decidió que lucharía por sus hijos así que con esa consigna salió a caminar un poco por el pueblo.
Era de esos días sin una sola nube en el cielo y un calor sofocante y los pueblerinos se encontraban descansando a la sombra de sus hogares pues ya eran como las 11:00 am pero hacía un calor horrible, justo cuando Kagome pasaba por delante de la tienda del verdulero escucho algo que le llamo la atención.
–Te cuento que es verdad existe un demonio que es capaz de conceder deseos.
–Eso no puede ser posible: Repuso un hombre mayor.
Ella se acercó al puesto para preguntar –Disculpen, buenos días: Saludo cordialmente la antigua miko.
–Ho, pero si es Kagome, la chica que tan amablemente me preparo un medicamento y sin cobrarme un centavo para ayudarme con los achaques de la edad: Dijo un hombre de avanzada edad y sonrisa risueña y a su lado vio a un monje de edad muy madura, recién llegado pues nunca antes lo había visto en el pueblo este simplemente la saludo con un cabeceo.
– ¿Qué pasa pequeña, acaso necesitas algunas verduras frescas?: Pregunto amablemente el hombre.
–Oh no, no es eso gracias es que por casualidad escuche que dijeron que había un demonio que era capaz de cumplir deseos y me dio curiosidad, usted sabe cómo soy.
–Era eso, la juventud de hoy en día es demasiado curiosa por eso se paran metiendo en mucho líos ja, ja, ja, ja de echo Renji me estaba contando este cuento de hadas, ¿no es así viejo amigo?: Dijo al tiempo que enfocaba su vista en él monje que tomo un sorbo de té.
–No es ningún cuento de hadas es real, se trata de un demonio que gobierna unas tierras más allá del mar y aún más allá de las tierras regidas por los dragones imperiales (para los que no entendieron tierras regidas por los dragones= china y las tierras a la cual hacemos mención son lo que hoy en día conocemos como Europa), se dice que es tan poderoso que conquisto pequeños reinos y los unió convirtiéndolos en una gran nación también cuentan que es capaz de cumplir deseos de cualquier índole pero a un alto precio, parecer que cruzo el mar para visitar a un amigo de este lago, pero también sé que su visita casi termina y que hoy se ira rumbo a su reino lo sé porque de camino aquí pude sentir su energía moverse en direcciona la costa, honestamente nunca había sentido nada tan poderos en mi vida lo sentí a pesar que estábamos a kilómetros uno del otro fue simplemente terrorífico: Dijo el hombre mientras se ponía blanco como el papel y Kagome y el anciano risueño lo veían con preocupación.
Después de escuchar ese relato Kagome se dirigió al templo, tomo algunas cosas y dejo una nota en el cual pedía perdón a su maestra por irse se esta manera y explicándole que podría haber una esperanza para salvar a sus bebe, mientras todos estaban comiendo ella aprovecho para salir del pueblo en un caballo que había tomado del templo, habían pasado unas cuatro horas buscando la energía de aquel ser que podría ser su última esperanza.
Justo cuando temía que él se hubiera marchado lo sintió el poder que desprendía era infinitamente superior al de su antiguo enemigo, cuando pudo identificar por donde podría darle alcance emprendió la marcha sus cálculos la habían llevado cerca de una playa de hermosa arena blanca, pero desolada pues ella había tomado un atajo, bajo su vista a su pequeño vientre y poso sus manos de manera protectora y dijo.
–No se preocupen serán capases de ver la belleza de este mundo así tenga que vender mi alma al mismísimo Lucifer para lograr que ustedes nazcan.
Segundos después parecieron dos figuras cabalgando en caballos color negro como la noche uno de ellos traía una gran capa que cubría parte de su cabeza y no dejaba apreciar su rostro pero se podía deducir que se trataba de alguien joven , él otro hombre no traía una capa y se podría apreciar perfectamente sus facciones se trataba de un hombre de mediana edad de aspecto serio y traía puesto un kimono típico de hombre por alguna razón este hombre se parecía a los mayordomos que tenía la nobleza europea, por alguna razón ellos no parecían youkais pues no tenían marcas de ningún tipo ni rasgos característicos como las orejas por ejemplo, pero sin duda eran seres sobrenaturales pues desprendían un gran energía destructiva en especial uno de ellos.
– ¿Qué hace aquí una humana?: Pregunto el mayor de los hombres.
–Siento mucho importunarlos pero necesito su ayuda: Dijo Kagome arrodillandose frente a los hombre y sabiendo que podían matarla, vio como ambos hombres desmontan los caballos y simplemente la pasaron de largo ignorándola olímpicamente entonces decidió jugarse el todo por el todo, sujeto la capa del encapuchado evitando que este avanzara este acto causo la indignación del hombre mayor pero logro su cometido el encapuchado se giró a verla llenándose se de valor dijo.
–¡Por favor necesito su ayuda, sé que usted es capaz de conceder deseos a la gente!: El simplemente no dijo nada y el otro hombre solo la miraba con molestia y dijo.
–Muchacha retirare antes que te arrepientas.
–¡No lo hare hasta que me ayuden!: Dijo Kagome mientras sentía un terrible dolor en su vientre, el dolor era tanto que terminó por soltar la capa de aquel extraño cayó al suelo de rodillas por el dolor tan intenso.
–Por favor, mis bebes quiero que salven a mis hijos yo no importo solo ellos, les daré cualquier cosa, hare lo que sea, pero por favor permitan que ellos nazcan, ¡POR FAVOR, A SI TENGA QUE ENTREGAR MI ALMA COMO PAGO NO DEJEN QUE ELLOS MUERAN!: Suplico la azabache sumida en llanto y dolor físico, luego sintió como una cálida mano sujeto su rostro y lo elevó un poco lo suficiente como para ver a aquel encapuchado en este momento mostraba su rostro, se trataba de un hombre de fracciones claramente extranjeras; cabello rubio corto cual rayos de sol , hermoso rostro que parecía esculpido por los mismísimos ángeles pero lo que más resaltaba del cuadro eran sus hermosos ojos carmín y con su aterciopelada y amable voz él dijo.
–¿Incluso si tu vida es el pago por la de ellos, incluso si no los vez crecer estarías dispuesta a dar la vida por ellos?.
–Por favor sálvalos: Dijo Kagome con un hilo de voz, él simplemente movió su cabeza en forma afirmativa y luego lentamente acerco su rostro al de la joven y deposito un beso en la frente de esta, inmediatamente la joven se desvaneció y aquel hermoso joven la sostuvo en brazos y la cargo en forma princesa.
– ¿Su alteza?: Dijo extrañado el sirviente por el actuar de su amo.
–Pasa algo Sebastián: Dijo el más joven mientras le miraba de reojo y muy duramente por tratar de que le explique su actuar.
–N… no su alteza imperial: Pero la repentina llegada de algo silencio el ambiente se trataba de un enorme dragón de color verde agua el cual usarían como trasporte a su reino (el tamaño similar a los dragones de Harry Potter de echo un poco más grandes) cuando el dragón tomo rumbo a su destino junto con sus pasajeros el joven rubio esbozo un sonrisa tierna al ver el rostro de la joven a la cual no había soltado en ningún momento, seguramente sus días ya no serían tan aburridos pensó mientras el gran dragón se perdía en el firmamento, sin que ninguno de los pasajeros se percataran que en la tierra que acababan de dejar un Youkai corría desesperado buscando a alguien a quien había perdido por su cabeza dura.
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Seguramente muchas me querrán matar por dejar hasta aquí pero no se preocupen que pronto publico el siguiente capítulo.
Gracias por leer y dejen sus comentarios.
Posdata: que levante la mano los que sospechaban que la primera parte era un sueño…
