Me alegra haber recibido sus comentarios…
Elizander espero haber aclarado tus dudas respecto a la historia (te mande las respuestas mediante Inbox)
Capítulo 08: Corrupto deseo: segunda parte.
La tristeza y la decepción eran los únicos sentimientos que era capaz de sentir en esos momentos Kagome, había confiado en Oz y él le había demostrado que fallo. No debió confiar, se reprochaba hacia sí misma; nuevamente alguien la traicionaba, nuevamente alguien la usaba, nuevamente solo seguía siendo un juguete en manos de un caprichoso amo que la desecharía cuando se aburriese de jugar con ella, justo como la última vez… al final del día solo seguía siendo un objeto desechable…
Era lo que se repetía constantemente Kagome después de que él se fuera, ella comenzó a llorar amargamente, maldiciendo una y mil veces su suerte, maldiciendo al mundo y maldiciéndose así misma por no ser lo suficientemente fuerte como para defenderse… el mismo Sesshomaru se lo dijo, era débil y por eso ella no podía aspirar en compartir su vida con el ser que amaba.
Lloro, lloro tanto que no se percató de la salía del sol anunciando un nuevo día, eso a ella no le importaba en lo más mínimo solo quería olvidar todo lo ocurrido la noche anterior y con esa consigna fue al cuarto de baño, lleno la bañera con agua y se metió en ella importándole poco que el agua estuviese casi helada empezó a tallar su cuerpo de manera muy brusca, intentado con toda sus fuerzas desprender de su piel el recuerdo de la noche anterior.
Laila preocupada por el mal actuar de su señor con la muchacha esa mañana fue a su habitación y la encontró lacerando su piel de manera casi desesperada, mientras lloraba silenciosamente al verla en ese estado Laila experimento algo que nunca había experimentado en todos sus años al servicio de sus señor y eso era odio, odio por el daño que le había provocado a la muchacha, como mujer ella se solidarizaba con Kagome y por eso mismo no perdonaría a Oz por el daño que le provoco. Laila detuvo a Kagome de autolesionarse y la saco fuera de la bañera luego la ayudo a abrigarse y cuando menos se lo esperaba la azabache rompió en llanto como si se tratase de una niña de 5 años abrazado a Laila en busca de consuelo, consuelo que solo una madre es capaz de dar en este tipo de momentos.
Cuando Kagome dejo de llorar solo se mantuvo silenciosa abrazando a la mujer mayor mientras esta solo le acariciaba el cabello a modo de consuelo.
Ya habían pasado dos días desde aquel terrible acontecimiento en la vida de Kagome y no salió en ningún momento de su habitación, Laila le traía todas las comidas pero Kagome apenas probaba bocado alguno. Lo cual estaba preocupando a Laila y el resto del personal con el cual Kagome había entablado a amistad en los días anteriores.
Pero justo la tarde del tercer día de la ausencia de Oz paso algo inesperado, mientras Kagome esperaba el final de este día en su habitación una especie de puesta apareció en medio de esta (los que vieron D gray man la puerta se parece a las que usaba Road Camelot). Cuando las puertas se abrieron dieron paso a una hermosa mujer que aparentaba unos fabulosos 35 años, de ojos color carmín al igual que sus labios, cabello color rosa intenso que los tenia sujeta en una cola alta el cual caía en bucles por su espalda, sin duda alguna era una mujer despampanante con una figura envidiable; llevaba puesto un vestido color rojo con un pronunciado escote y mangas tres cuartos, y una abertura en la falda que dejaba ver una de sus piernas mientras caminaba para complementar el estilo llevaba puesto unas pedias largas con un ligero y unos zapatos altos. Sin misionar un abanico son detalle de rosan que traía en la mano derecha.
Cuando la mujer salió completamente de la puerta estad desapareció detrás de sí, entonces la mujer fijo su vista en una estupefacta Kagome y le dijo.
–¿Así que tú eres la pequeña mascota que Ozwald trajo de su imprevisto viaje?
–¿Quién eres tú?: Pregunto cautelosa Kagome.
–O perdona mis modales: Dijo la mujer fingiendo arrepentimiento y cubría su rostro con su abanico –yo soy Bathory Zermenzis la dama del oeste que sirve a su majestad imperial.
Kagome simplemente se quedó en blanco sin poder contestar nada, frente a ella se encontraba uno de los lores cardinales que estaban al servicio de Oz.
–Él no está aquí: se apresuró a decir la azabache.
–Eso, lo se pequeña mascota, por el momento él está en las tierras del sur pero no tardará en llegar: Al oír estas palabras Kagome palideció, echo que no paso desapercibido para la dama del oeste –Honestamente vine para invitarte a mi palacio, espero aceptes mi invitación: dijo sonriendo de manera dulce.
Lo único que quería Kagome en ese momento era no ver a Oz así que tomo una decisión por la cual probablemente se arrepentiría aceptaría la invitación de la dama del oeste.
–Iré contigo: contesto Kagome.
En ese momento la dama del oeste extendió su mano derecha para que la chica la tomara, cosa que la azabache hizo.
–No sueltes mi mano por nada mientras estamos cruzando mi puerta, podrías quedar perdida en algún lugar: Dijo la Bathory mientras hacía aparecer una puerta y esta se habría y ellas la atravesaban.
Cuando atravesaron la puerta llegaron una estancia muy lujosa tenía una chimenea y acomodas frente a esta estaban dos sillones individuales y una pequeña mesa de centro, la dama del oeste indico a Kagome que se centrara en una de los sillones y luego ella ocupo la restante, casi inmediata que se acomodaran en los cómodos sillones apareció por la puerta principal de la estancia una especie de mayordomo con cabeza de cordero que traía una bandeja con una tetera de té de rosas, dos tazas para té y bocadillos, los coloco en la mesita de centro lleno las tazas de té y luego se retiró, Kagome no le quitaba la vista de encima pues nunca había visto un ser tan peculiar, con cuerpo de humano y cabeza de cordero, curioso muy curioso.
–Vamos querida bebe tu té: Dijo apaciblemente Bathory mientras sorbía su té.
–Um, gracias: Dijo cautelosamente Kagome mientras tomaba un sorbo de su té.
–Puedo saber ¿Por qué puedo sentir la energía de Ozwald en ti?: Pregunto directamente Bathory, causando sorpresa en Kagome, tanto que casi se atraganta con el té.
–¿Cómo lo supiste?: Pregunto la azabache.
–Se podría decir que es parte de mi ser, veras soy un súcubo puro, nosotros nos aliméntanos de la energía de otros seres para para subsistir y lo hacemos médiate el sexo o entrando en el sueño de las personas. Cuando tomaste mi mano lo puede sentir inmediatamente la energía Ozwald así como también que llevas dos criaturas en tu vientre y curiosamente deberían estar más muertos que vivos ¿Serias tan amable de explicarme esta curiosa situación?: pregunto Bathory viendo a la azabache de reojo.
–Yo… lo que paso fue que hicimos un trato, él debía ayudarme a salvar a mis bebes: Dijo tristemente Kagome.
–Ya entiendo, pero me parece curioso que Ozwald esté dando su tiempo: Dijo la mujer causando sorpresa por parte de Kagome.
–¿Qué quieres decir con eso que de que él está dando tiempo?: Pregunto una confundida azabache.
–Curioso que Ozwald no te contara nada, me sorprende en gran parte tu ingenuidad: Dijo Bathory en modo de burla –Por casualidad no habrás supuesto que la vida de no supone un valor, veras en si la vida es tiempo y tus bebes ya no deberían existir, lo que hizo él fue dar su tiempo a tus hijos en teoría les está dando su propia vida, debes estar muy agradecida no cualquiera puede hacer eso y menos por criaturas que ni siquiera son suyas.
–¿Agradecida?, ¿Por qué?, porque él me usara para…: No podía pronunciar es palabra le dolía pensar que le debía agradecimiento por salvar a sus bebes después de lo que él le hizo, en este momento la sola idea de agradecerle le era repugnante.
–¿Él te uso?... así que por primera vez en su vida dejo que la lujuria lo domine, francamente curioso, debes tener algo inusual para que Ozwald pierda el control sobre sí mismo aunque eso explicaría el por qué está dando su tiempo a dos seres que no tienen nada que ver con él: Agrego la mujer.
–¿Entonces quieres decir que debería estar agradecida por lo que él me hiso? Acaso me pides que lo perdone: Pregunto furiosa Kagome mientras apretaba sus manos.
–El perdonarlo o no depende de ti: Dijo Bathory mientras tomaba una galleta –No te lo tomes a mal pero la única razón por la cual te traje es para probar hasta donde llega Ozwald por ti así que básicamente eres mi carnada.
–Solo soy tu carnada: Repitió Kagome en un murmullo para sí misma, mientras pensaba que hiciera lo que hiciera no dejaría de ser una especie de juguete para los demás.
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(En el palacio imperial por la tarde)
Oz acababa de regresar de las tierras del sur, cuando llego al salón de las rosas fue rápida intersectado por Laila.
–¡Señor, tenemos problemas… desde el medio día la señorita Kagome está desaparecida!: Dijo alarmada Laila.
–La buscamos por todos los rincones de palacio, pero nos fue imposible dar con su paradero: Agrego Sebastián mientras hacia una reverencia en señal de disculpa.
–¿CÓMO QUE KAGOME NO SE ENCUENTRA EN PALACIO?, ¿SE SUPONE QUE USTEDES ESTABAN EN CARGADOS DE LA SEGURIDAD, ES QUE ACASO CUALQUIERA PUEDE ENTRAR Y SALIR A SU ANTOJO DE MI HOGAR?: grito furioso Oz.
–Perdone que lo diga pero el único ser capaz de evadir todos los protocolos de seguridad es la dama del oeste: Dijo Sebastián aun inclinado.
–¡MALDITA ZORRA, COMO SE HAYA ATREVIDO A HACER ALGO A KAGOME LO LAMENTARA EL RESTO DE SU PATÉTICA EXISTENCIA!: Grito rabioso Oz mientras salía del salón en dirección al palacio del oeste.
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(En el palacio del oeste residencia de Bathory 0:30 minutos después de la escena de Oz)
–Lamento dejarte tan de improvisto, pero el invitado el honor ya llego: Dijo Bathory mientras se disponía a salir de la habitación dejando a Kagome sola en la habitación.
(En el salón principal)
Bathory se encontraba esperando en el salón principal de su palacio cuando de repente un extraño viento estrepitosamente abrió la puerta principal de par a par, cuando en viento seso se apreció la imagen de Oz que lucia como un león listo para atacar.
–¿Oh majestad que lo atrae a visitar a su humilde sierva?:Pregunto Bathory mientras hacia una reverencia y usaba un tono de voz ingenua como si ella no supiera la causa de la presencia de él en ese lugar.
–No juegues conmigo Bathory: Siseo en respuesta Oz –Viene por Kagome así que si no quieres verme más enfadado de lo que ya estoy será mejor que me digas donde esta ella y por tu bien más te vale no haberle hecho nada.
–ja, ja, ja, ja, que divertido Ozwald ¿Por qué te preocupa tanto la humana?, me resulta bastante curioso: Dijo Bathory sin dejar de reír mientras se aproximaba a Oz meneándose.
–No tengo tiempo para esto: dijo oz mientras apartaba a la mujer de su camino –Solo vine llevarme a Kagome.
–Y ¿si ella no quisiera ir contigo?, se lo que le hiciste: Dijo la hermosa mujer causando que Oz se quedara quieto por la posibilidad de que Kagome no quisiera verlo y menos irse con el reacción que causo una risilla por parte de pelirosada.
–Qué curioso, nunca hubiera pensado que tú entre todos los hombres hubiera sido capaz de haber caído en algo tan instintivo como lo es la lujuria: Dijo la mujer mientras pegaba su voluptuoso cuerpo al de Oz –Aunque pensándolo bien no es tan imposible, después de todo tu eres un hombre con necesidades, pero lo que extraña es que tuvieras que usar a una humana para satisfacer tus necesidades pudiéndome tener a mi para tan noble labor: agrego la mujer mientras tomaba una de las manos de Oz y la colocaba sobre uno de sus pechos.
–Bathory, me repugnas: Dijo el rey con asco mientras liberaba un poco de su energía haciendo que la mujer retrocediera de un salto.
–Eres demasiad rudo Ozwald, pero también eres demasiado ingenuo: Dijo la mujer en tomo de niña regañada mientras cubría su rostro con su abanico y ocultando una sonrisa maliciosa, en ese momento un enorme dolor recorrió el cuerpo de Oz, cuando Oz se concentró en buscar el origen del dolor que lo atormentaba se dio cuenta que su cuerpo estaba siendo atravesado por lo que parecían picos hechos de hielo que desaparecieron después de haber hecho el daño necesario, Oz al no soportar el dolor cayo de rodillas escupiendo sangre.
–Debes estar sumamente enamorado de esa humana para que calleras en un truco tan obvio: Dijo la mujer mientras colocaba uno de sus pies sobre la cabeza de Oz haciendo que literalmente bese el suelo –O será acaso que estabas tan preocupado por la chica que usaste tu verdadera forma para llegar aquí sumándole a eso que le estas dando literalmente tu vida a sus hijos eso sin mencionar que involuntariamente le diste una gran parte de tu energía cuando estuviste con ella o ¿será que lo hacías conscientemente?
–Eso a ti no ti no te importa: Dijo a duras penas el pobre hombre mientras tosía algo de sangre.
–Debería aprender algo de modales querida majestad: Escupió literalmente Bathory a Oz.
–Devuélveme a Kagome Bathory, si lo que quieres es mi corona y tierras tómalos esas cosas no significan nada para mí, a mí solo me importa ella: Dijo Oz un leve susurro.
–¿Me darías todo por lo cual has luchado casi toda tu vida solo por recuperar a una humana?: Pregunto una incrédula Bathory mientras retiraba su pies de la cabeza de Oz para luego darle una patada que lo hizo chocar estrepitosamente con una pared, las palabras que Oz pronuncio bien podrían haber causado alguna clase de sentimiento enternecedor en cualquier persona que las hubiera escuchado, pero ese no era el caso de Bathory ella era presa de la furia en esos momento.
–¿Dices que ese capas de regalar por todo lo que hemos trabajado por todos estos años solo por esa chica?: Pregunto Bathory mientras mostraba su verdadera forma la cual consistía en que le salieron dos alas de murciélago pequeñas pero largas en la parte baja de su espalda a si como una cola puntiaguda.
Mientras tanto Oz se puso de pie como pudo y confrontaba su a atacante dispuesto a acabar de una vez por todas con ese ridículo jueguito e ir por Kagome.
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(Con Kagome)
Kagome se encontraba observando el bello atardecer que cubría el jardín ignorante de los hechos ocurridos fuera de la habitación (la habitación estaba protegido por una barrera que evitaba que ella sospechara que algo sucedía fuera de habitación), vio su tranquilidad rota cuando sintió que la puerta de la habitación era abierta, lo primero que pensó es que Bathory había regresado pero grande fue su sorpresa cuando se giró.
Vio a Oz cubierto de sangre con la ropa casi desecha y caminaba tambaleándose, el inmediatamente se acercó a ella preocupado y dijo.
–¿Kagome estas bien?, ¿no te hiso nada?
–Yo… estoy bien ¿Qué te paso a ti?: Pregunto cautelosa la joven mientras retrocedía de la cercanía del joven, acto que le dolió un poco al muchacho pero que comprendía.
–¿Acaso peleaste con Bathory?, ¿Qué le hiciste?: Pregunto Kagome sumamente preocupada por la mujer.
–¿Te preocupas por la persona que me dejo en este estado?: dijo suspirando Oz pero luego sonrió –No importa, ella está bien no te preocupes logro verme la cara de idiota y me dejo peleando con un clon de hielo… aunque la próxima vez que la vea no le ira tan bien: Dijo esto último más para sí mismo pero Kagome escucho perfectamente moviendo la cabeza en signo de reprobación.
–¿Por qué viniste?: Pregunto Kagome.
–Yo solo quería asegurarme que este bien… sé que en este momento cualquier cosa que diga no hará que me perdones ni yo mismo podría hacerlo… pero yo, me gustaría empezar de nuevo así que egoístamente te pido que me dejes ganarme tu perdón ¡POR FAVOR KAGOME!: Exclamo firmemente arrepentido el rubio mientras hacia una reverencia.
–Honestamente, no sé si pueda volver a confiar en ti pero por el momento te necesito yo no puedo negarte otra oportunidad, si Sesshomaru me la hubiera pedido se la hubiera dado… pero él nunca me hubiera lastimado como tú lo hiciste así…: Pero las palabras de Kagome fueron interrumpidas por la siguiente oración.
–¡TE AMO KAGOME HIGURASHI!, sé que ante este sentimiento debí ser el primero en protegerte, pero yo estaba cansado de verte recordarlo a "él", sufriendo su rechazo, no importaba lo que hiciera tú eras incapaz de librarte de su recuerdo y sé que no justifica nada lo que te estoy diciendo pero ¡por favor dame una oportunidad para ganarme tu perdón!: Dijo Oz pero esta vez se arrodillo frente a la chica.
–Yo soy incapaz de perdonarte en este momento pero… pero debo quedarme a tu lado por ahora y es única y exclusivamente por el bien de mis hijos solo por eso: Dijo Kagome con lágrimas en los ojos.
–Entonces tomare el tiempo que te quedes conmigo como mi segunda oportunidad y te juro sobre lo más sagrado para mí que nunca volveré a hacer algo en contra de tu voluntad: Exclamo con decisión Oz mientras levantaba la vista para ver a Kagome.
–Por mí puedes hacer lo que quieras: dijo finalmente Kagome en el fondo admitía que realmente le estaba dando otra oportunidad a Oz y en especial al ver cómo había quedado después de ir a buscarla aparte estaban algunas cosas que le intrigaban de él y deseaba averiguarlas.
Ante las palabras de Kagome el rostro de Oz se ilumino con esperanza, no es que fuera un si contundente pero tampoco era un no, estaba decidido a hacer que Kagome lo perdonara y en proceso a borrar el recuerdo del lord del oeste (Sesshomaru). Luego de esta charla ambos jóvenes decidieron enrumbarse al palacio imperial en un carruaje que tomaron prestado (y por tomar prestado me refiero a que él amenazo al mayordomo para que le facilitara uno).
Cuando llegaron al palacio fueron recibidos por unos muy preocupados Laila y Sebastián que palidecieron al ver el estado en el cual su rey había regresado, entre la histeria Laila terminó por desmayarse siendo auxiliada por Sharon y Sebastián, pero todo el barullo se incrementó más cuando Oz termino por colapsar en medio del salón debido a la pérdida de sangre y fuerzas.
Pasaron unos 5 días desde que Oz se había desplomado en medio del salón de las rosas y Kagome junto a sus damas de compañía y Laila se había encargado de la recuperación de Oz pero justo la noche del quinto día el ebrio los ojos y lo primero que vio fue a Kagome sentada en una silla leyendo un libro justo ha lado de su cama.
–¿Buenos días Kagome?: Dijo un muy risueño Oz mientras tenía sus ojos clavados en la chica que al darse cuenta de que él estaba despierto se acercó rápidamente para ayudarlo a sentarse.
–No te esfuerce mucho todavía estas algo débil por la pérdida de sangre: Dijo Kagome mientras acomodaba algunas almohadas para brindarle comodidad.
–Me alegra saber que te preocupo: Exclamo Oz al ver la delicadeza con la cual era tratado por la joven que frunció el ceño ante este comentario y dijo.
–No confundas es un forma de pago por lo que hiciste por mí los primeros días que llegue aquí, aparte todavía te necesito para que nazcan mis bebes.
Ante estas palabras el rey simplemente sonrió, era mentira podía notar la preocupación de la chica y estaba feliz por ello pero no podía olvidar el echo del daño que le provocó.
–¿Por qué no dijiste lo que realmente implicaba salvar a mis bebes?: Pregunto con voz apagada la chica.
–Así que a Bathory se le fue la lengua, parece que ella nunca cambiara: Dijo suspirando Oz –Kagome para mí el dar una parte de mi vida no significa casi nada después de todo he tenido una vida tan larga que a estas alturas no significa un problema acortarla: Contesto en forma risueña Oz, era consiente que le estaba contando una mentira a la chica pero era lo mejor en ese momento después de todo la única razón por la cual lo hacía era con el único fin de verla feliz –Bueno supongo que para estas alturas deberé advertirte que tus bebes al tener parte de mi vida también tendrán parte de mis poderes y pude que alguna que otra característica.
–Un momento ¿cuándo ibas a decirme todo esto?: Pregunto una muy furias Kagome pues ella odiaba que la gente le esté ocultando cosas.
–Honestamente esperaba que te dieras cuenda de ese pequeño detalle cuando los bebes nacieran: contesto un muy nervioso Oz, teniendo algún tipo de represalia por parte de la chica, la pobre Kagome tuvo que contar hasta diez para no hacer algo de lo cual probablemente se arrepentiría y cuando se calmo dijo.
–Escúchame Ozwald nunca, pero nuca más te atrevas a esconderme las cosas ¿entendiste?, de ahora en adelante más te bale contarme todo ¿te quedo claro?: Pregunto una muy furiosa Kagome.
–Es… está bien: Contesto un muy nervioso Oz.
Terminada la charla Kagome se disponía a Irse a su habitación a descansar a su habitación, pero la mano de Oz la detuvo.
–Kagome no te vayas hay algo que quiero mostrarte desde hace tiempo: Dijo Oz que ya estaba de pie y fuera de su cama.
–Sera para otro día, es mejor que descanses por el momento: dijo la chica pero él no soltaba su agarre.
–Kagome por favor: insistió él.
La chica simplemente suspiro y dijo –Está bien que quieres enseñarme.
El sonrió ante su victoria e hizo aparecer en la habitación una puerta abierta como las de Bathory, solo que esta era en forma rectangular y más imponente, Oz guio dentro a Kagome y cuando traspasaron la puerta el corazón de la chica empezó a latir rápidamente e involuntariamente sus ojos derramaron lagrimas no de tristeza sino de alegría, ella en esos momentos estaba en su casa el hogar que había compartido con su mamá, hermano y abuelo donde inicio toda su historia. Se sentía feliz da estar en casa aunque fuera de noche entonces sin darse cuenta como empezó a dirigirse a la segunda planta que es donde estaban las habitaciones de su familia mientras era seguida por Oz.
La primera habitación a la cual entro fue a la de su abuelo el cual estaba en el octavo cielo durmiendo plácidamente, la chica se acercó para verlo mejor y no pudo evitar soltar un sollozo, acercó lentamente su mano para acariciar la cabeza de su abuelo y luego abandono la habitación. La siguiente habitación a la cual ingreso fue a la de su hermano menor y repitió lo mismo que había hecho con su abuelo solo que antes de irse le dio un beso en la frete, por ultimo entro a la habitación de su madre.
–Mamá te había extrañado tanto, no sabes cuánto te necesito en estos momentos: Dijo la chica apenasen un susurro –Pero me siento feliz de ver que están bien, sabes me gustaría contarte tantas cosas pero sé que por el momento no puedo: dijo la chica mientras acariciaba la cabeza de su madre.
Kagome se quedó un rato más contemplando el grácil rostro de su madre, pero sabía que no se podía quedar así que con todo el dolor de su corazón salió de la habitación de su madre, pero antes de irse decidió dar un último paseo por su hogar paso por la cocina, la sala que tan buenos recuerdos le traía y por ultimo su habitación que estaba exactamente igual a como lo dejo y en su cama cual bolita de pelo estaba Guyo su gato que cuando la vio se abalanzo a los brazos de la chica para ser mimado cosa que Kagome hizo.
–Guyo te extrañe tanto: Susurro la chica al animal que pareció comprenderla pues froto su cabecita con el rostro de la chica.
–Parece que él también te ha extrañado: Dijo Oz que estaba junto a ella y acariciaba al gato que se dejaba –Kagome antes que pienses cualquier cosa de mí, solo quiero que sepas que esta no es una estratagema mía para que me perdones de hecho tenía planeado hacerlo hace días solo que no encontraba en momento adecuado: Se apresuró a aclarar no quería que surgieran mal entendidos.
–Sea como se me alegra que lo hayas echo: Dijo la chica sin mirarlo.
–Llegas a ser feliz con tan poco Kagome, lamento no haberte podido traerte de día pero es mejor que no sepan que estamos aquí, tu sabes por eso del espacio y tiempo.
–Está bien para mí, soy feliz con solo verlos aparte no sabría explicarle a mamá como acabe contigo: Dijo Kagome mientras colocaba al gato en la cama –Creo que es mejor que regresemos debes descansar y mañana será un largo día.
Oz simplemente asintió y abrió la puerta de regreso al palacio, cuando estuvieron de regreso Kagome ayudo a Oz a acomodarse en su cama pero justo cuando la joven se disponía a abandonar la habitación fue detenida por el joven.
–Kagome hace unos momentos me dijiste que no querías que te escondiera nada y te aseguro que haci será: Dijo mientras Oz miraba a los ojos a Kagome –Dados los últimos acontecimientos y tomando en cuenta el factor Bathory para estos momentos mi reino entero debe estar al tanto de tu presencia en palacio… aparte estoy casi completamente seguro que esa boca floja corrió a contarle al resto de los lores que tu llevas a mis herederos.
–Un momento eso no es verdad, estos bebes no son nada tuyo: Dijo una muy indignada Kagome, no se podía creer que por un momento creyó que Bathory era una buena persona ese tipo de cosas solo le pasan a ella dios no la debe querer mucho se decía mentalmente.
–Sé que no son mis hijos, pero llevan parte de mi vída en ellos y eso es razón suficiente para que sean considerados mis herederos, aparte sé que todo lo que te digo en este momento te suena ridículo. Kagome para este momento supongo que ya sabrás que es lo que quieren de nosotros: dijo asustando un poco a la chica que se hacía una idea.
–Un momento no estarás diciendo que…
–Sí, Kagome me refiero a eso, supongo que sabes que en todo grupo existen los opositores inconformes ante toda situación, pues veras yo tengo los míos y no dejaran pasar la oportunidad para perjudicarme y encontraran en ti y en los bebes una oportunidad para lograrlo así que seré directo contigo… ¡KAGOME HIGURASHI CÁSATE CONMIGO!: Exclamo el joven ante una perpleja pelinegra.
–ESTÁS LOCO COMO SE TE OCURRE QUE YO VOY A…: Pero antes de terminar la oración fue interrumpida por Oz.
–Kagome no entendiste lo que te dije, el matrimonio es una forma de protegerte frente a mi grupo opositor e incluso frente alguno de mis lores, si todos ellos saben que serás la próxima reina serán más cautelosos con sus acciones y cuando asumas el titulo oficialmente no tendrán de otra que aceptarte como gobernante y por consiguiente los bebes también estarán a salvo: Ante estas palabras Kagome se quedó pensativa sin poder decir nada.
–Sé que esto es difícil para ti, así que por favor piensa bien tu respuesta recuerda que la decisión que tomes no solo te afectara a ti: Dijo suspirando el rubio en entonces Kagome dijo.
–Podrías mandarme a mi época: Dijo Kagome como si esa fuera su salvación.
–Podría pero para tu desgracia todavía debemos estar juntos hasta que los bebes nazcan: y al ver que Kagome iba a replicar algo se apresuró a decir –Los viajes temporales suelen drenar mucha energía así que para el momento en el que llegue para dársela a los bebes no me quedaría mucha.
Kagome simplemente suspiro parece que estaba condenada, podría pedirle que la mandara a otro lugar pero casi surgía el mismo problema con la diferencia que los malos la podían encontrar y hacerle daño a ella y a sus bebes.
–Lo más seguro es que en los próximos días estaremos recibiendo visita por parte de los lores y de los diferentes nobles del reino para que te conozcan eso será un problema: Exclamo el joven –Sera mejor que consultes tu decisión con la almohada, sea cual sea te ayudare en lo posible.
La joven estuvo de acuerdo necesitaba descansar así que si más se dirigió a la puerta y cuando estaba por salir la voz de Oz llamo su atención.
–Una última cosa Kagome, yo soy un egoísta y me he propuesto conseguir todo de ti; tu amor, tus pensamiento, tu cuerpo, tu alma y por supuesto también incluye a los bebes.
Ante estas palabras la joven no sabía si estar asustada por sus palabras o sentirse feliz así que opto por salir rápidamente de la habitación y azotar la puerta dejando a Oz que dejaba escapar un suspiro de resignación.
–Maldita seas Bathory lo único que hiciste fue complicarme las cosas… o tal vez no: Dijo en forma pensativa en joven rey que se disponía a dormir esperando el día siguiente, esperando las palabras de Kagome que cambiaría definitivamente su mundo entero.
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Bueno hasta aquí la historia de hoy me duele la mano T - T
Dejen sus comentarios y hasta la próxima…
