Gracias a todos por sus mensajes tan alentadores, ustedes son mi motivación a seguir XD…
Importante: Por ciento los que si se fijan bien en la foto de perfil de la historia del día de hoy se darán cuenta que volví a poner un dibujo de como son Neal y Zeth, en cuanto a las habilidades y demás todavía no los describo a fondo por que están demasiado pequeñitos y nos quería encasillar tan rápido.
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Capítulo 14: El trinar del ruiseñor: Segunda parte.
Después del agitado día que la familia real había tenido que afrontar llegaba al fin la tranquilidad de la noche. Tiempo dedicado al descanso del cuerpo pero aunque debiese ser así Kagome la reina del imperio europeo tenía la cabeza llena de pensamientos; primero la noticia de la unión de Sesshomaru, cuando escucho la noticia se sintió como si un baldazo de agua halada le hubiese caído y no era que sintiera celos pero de una forma inexplicable se sentía traicionada aunque sabía que no tenía derecho a sentirse así, su corazón era un cumulo de sentimientos que no podía expresar bien.
–¿Kagome te encuentras bien?, estas demasiado pensativa: Interrumpió sus pensamientos Oz mientras se colocaba el pijama (después de tres años de estar casados a Kagome ya no le incomodaba verlo cambiarse de ropa).
–No, solo me preguntada ¿desde cuándo conoces a Irasue?: Contesto Kagome tratando de desviar el tema pues no quería que su esposo sospechara de sus cavilaciones (sabiendo que él puede leerla como un libro abierto).
–¿Solo era eso?: Dijo tranquilamente Oz mientras se terminaba de abotonar la parte superior del pijama –Conozco a Irasue desde que era una pequeña niña es más estoy casi seguro que fui su primer amor, aparte me llevaba excelentemente bien con su padre, quien diría que en parte el anhelo de ese loco se haría realidad.
Las palabras de Oz la tomaron por sorpresa pues imaginarse a la madre de Sesshomaru en actitudes románticas con el que ahora era su esposo era algo bizarro –¿A qué anhelo te refieres, Oz?
–Bueno él padre de Irasue quería que me uniera a su familia es decir que me casara con su hija. Quien diría que en parte su deseo se cumplió porque sus bisnietos llevan parte de mí en ellos, ¿no te parece algo curioso?: Aclaro él mientras se acomodaba en la cama y veía a Kagome que se había puesto su camisón y se acercaba a la gran cama para acostarse a lado de Oz pero justo cuando estaba sujetando las sabanas Oz dijo en tono serio –Deberías aprender a mentir mejor.
–Yo no…: Intento justificarse Kagome pero Oz la interrumpió.
–No es necesario que intestes ocultarlo Kagome, recuerda que "más sabe el diablo por viejo que por diablo", aparte para mi eres como un libro abierto cuando algo te perturba: Dijo él mientras se masajeaba las cienes tratado de controlarse (tarea muy difícil), a él le molestaba de sobre manera que SU MUJER este intranquila por el recuerdo de ese maldito mal nacido, eso empezaba a llenarlo de celos y rabia, tanta que tenía ganas de encontrar a ese y cortarle la cabeza después de una larga sesión de fortuna y luego usarlo de adorno de centro de mesa (N/A: perturbador T-T). Pero la hermosa voz de su esposa lo saco de esos pensamientos tan sangrientos.
–Lo siento, parece que lo único que puedo ofrecerte es solo dolor, perdóname Oz por lastimarte siempre: Dijo en voz lastimera mientras se acercaba a Oz y lo besaba de forma tierna como si con ese beso pudiera disculparse por no corresponder al completo los sentimientos de Oz.
–Kagome, no tientes a tu suerte: Susurro Oz mientras tumbo en la cama a la azabache y se acurrujaba en cavidad su cuello y suspiraba mientras ella lo abrazaba.
–Tal vez esta vez no desee tener tanta suerte: Susurro Kagome mientras sujetaba el rostro de Oz con sus manos y atraía los labios de él hacia los suyos, provocando una cálida unión que momentos después fue profundizado por él, que momentos después invadió la boca de ella con su lengua explorando cada recoveco. El beso que en un inicio que solo había sido una unió cálida y casta se había tornado posesivo y excitante.
Era sorprendente como esa pequeña humana (aunque no tan pequeña porque ella ya tiene unos 19 años pero en el momento que Oz entrelazo sus vidas, ella había dejado de envejecer así que básicamente se veía exactamente como cuando se conocieron: edad 15-16 años de Kagome), pudiese con solo una palabras hacer que sucumbiera a emociones tan primitivas como lo eran la lujuria y el deseo, pero solo Kagome tenía ese poder sobre Oz después de todo, todos tienen un talón de aquiles y ella era el suyo.
Utilizando lo poco de auto control que le quedaba en el cuerpo él dijo con voz ronca por la pasión –Detente Kagome o sino no podre controlarme más…
–Ya no quiero que lo hagas: Contesto Kagome uniendo nuevamente sus labios e incitando más a que la pasión creciera.
Esas palabras evaporaron el poco autocontrol que le quedaba a Oz que se dejó guiar por la lujuria, pero dejaría que Kagome tomara el control. Y así fue ella comenzó a desabotonar el pijama de Oz dejando al descubierto el bien tonificado pecho del rubio mientras ella se ponía a horcadas sobre él y hacia un camino de besos; desde el cuello, el pecho y se detenía en el ombligo de Oz, mientras él lo único que hacía era gemir y suspirar de placer mientras estrujaba las sabanas con sus manos.
En un acto desesperado, Oz le quito a Kagome ese horrendo camisón que no le permitía apreciar ese glorioso cuerpo que por tanto tiempo (tres años desde que se casaron y muchos más antes de que se de ese hecho) había soñado con poseer, y ahora la tenía sobre él en su máximo esplendor. A ella a la mujer que había anhelado por tanto tiempo; a esa mujer de piel perfecta, suave al tacto, de hermosos senos firmes ni muy grande ni muy pequeños tenían un tamaño ideal, una estrecha cintura, unos glúteos que causaban las ganas de estrujarlos, en resumen toda ella era perfecta para él. Hubiera seguido apreciando ese cuerpo perfecto de no ser porque Kagome se encargó de sacarlo de su meticulosa inspección, ella ahora estaba frotando su entrada contra el bulto que se estaba formando bajo ella, mientras ella y él gemían. Después de un rato Kagome decidió torturarlo un poco más, retrocedió un poco de su posición y libero el pene de Oz que al estar libre de su prisión se irguió imponente ante el asombro de Kagome que estaba impresionada por el tamaño y grosor de este órgano, y entonces con algo de cautela lamio el gangle, sacando un gemido casi animal a Oz que se contenía estoicamente por no tumbarla sobre la cama y penetrarla pero no, se tenía que controlar pero con lo que ella le estaba haciendo le resultaba imposible.
–¡Kagome! ahahh: Gimió el cuándo sintió como ella introducía parte de su miembro en su boca y lo lamía como si se tratara de un helado.
–Eres demasiado sensible ¿Quién lo diría?: Dijo Kagome masturbando el pene de Oz esta vez con sus senos. Luego le dio una última lamida al imponente miembro mientras en una forma sensual ella hacia que el pene de Oz trazara un camino; empezando por ese lugar donde sus senos de separan, siguiendo por el plano vientre de la muchacha, pasando por el ombligo y deteniendo justo en su monte de venus, luego empezó a frotar el miembro contra su vagina mientras ambos gemían. Entonces no pudiendo más con la lujuria, Kagome introdujo lentamente el miembro de Oz hasta que Oz no resistió más y sujeto las caderas de la chica y la bajo contra él haciendo de que en un solo golpe entrara toda la longitud de Oz dentro de Kagome, mientras tanto ambos no resistieron más y ella comenzó a cabalgar sobre Oz primero lento y luego erráticamente hasta que ambos llegaron al clímax y luego ambos cayeron sobre la gran cama exhaustos, preparados para descansar, en el momento en el cual Kagome iba acercarse a Oz para acurrucarse a su lado él se levantó del lecho y se alejó un par de pasos, Kagome extrañada por el alejamiento pregunto.
–¿A dónde vas Oz?
–Voy al cuarto de huéspedes: Contesto el pelirrubio que estaba de espaldas a la azabache, mientras se acomodaba el pantalón. Ella por la pregunta de él se acercó un poco al margen de la cama cubriendo su desnudes con la sabana.
–¿Por qué?
–Por qué, incluso un paño de lágrimas tiene algo de autoestima: contesto él mientras se giraba para verla de frente. Kagome se encontraba completamente pasmada por las palabras de él.
–No pongas esa cara Kagome, sé que aún no lo has podido olvidar, sabes puedo soportar que no me ames, soportar tus desplantes, pero lo único que no pienso tolerar nunca es que pienses en él mientras…: Pero Kagome no lo dejo seguir.
–¡Basta no es lo que crees!, es verdad que te estaría mintiendo si te dijera que he olvidado por completo a Sesshomaru: Ante estas palabras él rostro de Oz reflejo dolor y sus ojos intensificaron el tono carmesí por la ira, pero antes de que dijera algo Kagome continuo –Pero, mis sentimientos por él ya no son lo que eran, gracias a tu constancia, dedicación y al amor que día a día les diste a los niños yo fui capaz de… verte con otros ojos. Oz no te diré que te amo porque son palabras mayores… pero en los últimos meses, no en los últimos años yo he empezado a sentir algo especial por ti… al inicio no sabía si solo era gratitud por todo lo que hiciste por mí, mi familia y los niño pero hace poco me di cuenta que yo… yo estoy… yo he empezado a enamorarme de ti Oz: Confeso Kagome mientras un tono rojizo cubría su rostro y veía directamente a Oz esperando impaciente una reacción par parte de este. Mientras tanto OZ no podía creer que Kagome le estuviese diciendo que estaba "enamorada" de él, bueno no le dijo que lo amaba pero esto era un gran avance. Pues en un inicio creyó que sería prácticamente imposible sacar a Sesshomaru del corazón de Kagome y eso era algo que él no resistía, pero lo estaba consiguiendo lenta y progresivamente estaba sacando a ese bastardo del corazón de su reina y cuando menos se lo espera ella su corazón le pertenecería.
Y decidido a no hacer esperar más a esa bella mujer la abrazo sujetándola por la cintura mientras la besaba apasionadamente.
–Lamento que hayas creído que me entregue a ti por despecho, a decir verdad tenía planeado hacerlo ase mucho solo que no encontraba el valor suficiente para tonar la iniciativa: Dijo Kagome algo apenada y feliz porque él la tenía entre sus brazos.
–No hace falta que te disculpes, tú sabes lo condenadamente celoso que soy: Le susurro a Kagome en el oído mientras mordisqueaba un poco y atraía más el cuerpo de Kagome hacia el suyo –Que te parece que ahora que encontraste el valor suficiente para tomar la iniciativa ahora soy yo quien toma las riendas, querida mía: Dijo en un tono excitado y mientras masajeaba los glúteos de la azabache, haciendo que ella gima un poco.
–Sera un placer: Dijo la azabache mientras él la tumbaba sobre la gran cama y ambos se entregaban a la lujuria, la pasión y el afecto que había en ese acto carnal pero a la vez tan simbólico.
Al día siguiente los sirvientes del palacio entero se sorprendieron y alegraron en partes iguales mientras observaban la nueva actitud de los reyes que estaban más "cariñosos" el uno con el otro. Y esta nueva actitud le agrado mucho a los mellizos que estaban felices porque sus padres estuviesen más unidos que nunca.
Pero una noticia haría que el hermoso y perfecto mundo de Neal y Zeth se remecería, y este hecho tan significativo sucedió dos meses después del "incidente", Kagome como todo los días estaba jugando con los niños por la tarde en el jardín de rosas mientras Oz como buen y responsable gobernante atendía asuntos oficiales (estaba reunido con algunos nobles), pero algo inusual paso Kagome se sintió levemente mareada y cuando sus damas de compañía (Sharon y Emily) le recomendaron descansar ella se desvaneció alarmando a los presentes que no dudaron en llevarla dentro de palacio y llamar al doctor y de paso avisar a su alteza real sobre el estado de su esposa.
Momentos después de la llegada del doctor (que ya estaba revisando a Kagome), Oz entra como una bala ignorando a los presentes y acercándose a su esposa y junto a los niños que también estaban preocupados por el estado de su madre (ellos no se despegaron de Kagome ni un minuto). Luego de unos momentos ella despertó rodeada de sus seres amados.
–¿ Que me paso?
–Me contaron que mientras jugabas con los niños te sentiste un poco mal y luego te desvaneciste, estaba preocupado: Dijo Oz mientras ayuda a su esposa a sentarse en la cama y sus pequeños la abrazaban diciendo lo felices que estaban porque ella este bien.
–Doctor, ¿Qué lo que tiene mi esposa?: Pregunto sumamente preocupado el pelirrubio mientras se acercaba al doctor.
–No tiene nada de lo que deba preocuparse su alteza, los síntomas que presenta la reina son normales en su estado: Dijo el doctor.
–¿Su estado?: Dijo algo dudoso y luego como si algo hubiera hecho clic en sus cabeza lo recordó, los síntomas que Kagome presentaba se parecían a cuando ella estaba… –¡EMBARAZADA!, ¡MI… MI ESPOSA ESTÁ EMBARAZADA!: Grito lleno de felicidad Oz mientras se abalanzaba a abrazar a su esposa que al igual que su esposo estaba feliz por la noticia. Luego Oz alzo en alto a sus hijos y les dijo.
–¡Van a tener una hermanita o hermanita no le parece genial!
–Sí, es genial: respondieron ambos, luego bajo a los niños y se acercó al doctor y le dijo.
–¡Gracias por la noticia!, ¡realmente se lo agradezco!
–No tiene que agradecerme nada su alteza y mis más sinceras felicitaciones por la llegada de su próximo hijo o hija: Felicito con sinceridad el galeno –Pero recetare el absoluto reposo de la reina, usted sabe lo especialmente delicados que son los nacimientos de los bebes mestizos y especial tomando en cuenta el singular precedente con sus primeros hijos, si no cumple con las especificaciones que daré los próximos días la vida de la reina y él bebe que viene en camino podría correr peligro: Advirtió el doctor mientras veía a Oz.
–Entiendo a la perfección doctor, no se preocupe, no se preocupe se cumplirá con todas sus órdenes: Afirmo Oz sin borrar esa sonrisa de felicidad de su rostro, porque volvería a ser padre sentiría nuevamente la sensación de cargar un bebe. Su familia estaba creciendo y eso le emocionaba mucho (cabe aclarar que a los únicos a los que Oz consideraba como familia real eran a Kagome y sus hijos).
Ese mismo día la motica de la llegada de un muevo príncipe o princesa se extendió por todos los rincones de imperio haciendo honor al dicho "las noticias vuelan", y al día siguiente todos celebraron las buenas nuevas, los lores cardinales no tardaron en visitar palacio para felicitar a la pareja imperial. En tanto los jóvenes príncipes se sentían extraños en relación a la llegada de este nuevo hermano o hermana y más tomando en cuenta que su amado padre solo se enfocaba en cuidar a su madre y que ella ya no podía salir a jugar con ellos al patio porque el doctor dijo que debía procurar no hacer esfuerzo físico.
Bueno para ser sinceros las cosas no estaban del todo bien con los niños que ya no podían disfrutar de sus padre (hasta Naomi y su tío Soata se enfocaba más en Kagome) y las cosas se pusieron peor cuando su querida "abuela Irasue" fue a visitarlos unas semanas después de la noticia del nuevo bebe y lo que les dijo ese día solo los preocupo más.
Cuando Irasue llego al palacio y se enteró de la noticia un plan se formuló en su cabecita, tal vez esta noticia era lo que necesitaba para que pueda llevarse a los mellizos con ella, mientras estaban en el jardín principal decidió empezar con su plan.
–Oz debe estar muy feliz con la llegada de este nuevo bebe: Comento ella como quien no quiere la cosa.
–Sí, papá y mamá están felices y no solo ellos en realidad lo están todos: Dijo Neal que leía un libro y Zeth simplemente se concentraba en leer su libro sin hacerle caso a la mujer que todavía o le agradaba.
–Bueno esos es normal después de todo, ese bebe es "su hijo": Dijo maliciosamente Irasue.
–¿Qué quiere decir eso?, nosotros también somos sus hijos: Recalco Neal.
–No mal interpretes mis palabras mi pequeño, claro que los quiere y mucho… pero toma en cuenta que este nuevo bebe lleva su sangre y es natural que lo quiera más que a ustedes: Dijo la mujer mientras acariciaba en cabello plateado de Neal imaginándose que si dejaba que creciera sería una pequeña copia de su progenitor Sesshomaru.
–Papá nos quiere mucho y no dejara de hacerlo él lo prometió: Exclamo Neal tratado de creer sus propias palabras.
–Tienes razón el siempre cumple lo que dice, disculpa por fastidiarte: Se disculpó falsamente sabiendo que ya había plantado la semilla de la duda –Por cierto Neal ¿Por qué no te dejas crecer el cabello?, sabes que te quedaría muy bien: Comento ella.
–Solo las mujeres llevan el cabello largo: Hablo al fin Zeth después de un largo silencio mientras se enrumbaba hacia la biblioteca y Neal lo seguía rápidamente, pues Irasue aún le causaba algo de incomodidad. En tanto ella solo sonreía púes le acusaba gracia el carácter del pequeño Zeth pues seguro seria todo un reto corregirlo.
Habiendo dejado plantada la cizaña Irasue abandono el palacio (sus visitas solo duran medio día), esperando el nacimiento del bebe de Oz pues ese era el evento que necesitaba para que los mellizos se alejen de Oz.
Esa noche en su habitación Zeth y Neal que ya estaban acostados en sus blandas camitas.
–¿Qué tal si ella tiene razón?: Pregunto Neal con lagrima en los ojos –Digo últimamente ya casi no pasamos tiempo con ellos y cuando vamos a ver a mamá Laila nos regaña y nos dice que no la molestemos.
–Eres un tonto por creerle a esa mujer: Dijo Zeth, bueno él pensaba lo mismo que su hermano pero no podía dejar que Neal se ponga más triste –Aparte recuerda que él doctor dijo que debía descansar mucho porque si no enfermaría es por eso que Laila no nos deja verla y también porque todos están tan preocupados por ella.
–Bueno supongo que tienes razón… pero.
–Nada de peros y ya duérmete mañana tenemos que estudias mucho para hacerle ver a papá que no hemos estado perdiendo el tiempo: Exclamo Zeth con voz autoritaria.
–Tienes razón, hasta mañana Zeth.
–Hasta mañana Neal.
A pesar de las palabras de consuelo de Zeth, Neal no podía sacarse de su cabecita que estaba siendo desplazado y eso le dolía al igual que a su hermano que no admitía sentirse mal. Los meses siguientes no fueron diferentes todos se centraban en atender a Kagome y los niños ya ni se acercaban a la habitación de su madre, ni buscaban la atención de su padre lo cual causo preocupación en ambos sabiendo el motivo del distanciamiento de los niños, celos. Aunque trataron de hacer entrar en razón a los niños no pudieron pues los niños no admitían lo que sentían.
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Bueno hasta aquí el capítulo de hoy espero que le haya gustado…
Gracias por su preferencia y no se olviden comentar…
