¡Fiesta por sobrepasar los 200 review! gracias a todos y todas ni en mis mejores sueños hubiera pensado sobrepasar los 200 review… gracias desde el fondo mi corazoncitos que sin ustedes yo no sería nada.
Por cierto, a los amantes de la pareja SesshomaXKagome les recomiendo la historia "el círculo de la muerte de la autora dominadaemoni", esta es una historia muy buena y los invito a leerla.
Y por y ultimo pero no menos importante, por qué le pueblo lo pidió el siguiente capítulo contiene lemon.
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Capítulo 22: Memorias del ayer: primera parte.
Cuando ambos llegaron a sus habitaciones Oz se adentró en la suya creyendo que Kagome volvería con sus hijos pero grande fue su sorpresa cuando al girarse para comprobar que Kagome lo había dejado solo, ella después de cerrar las puertas corredizas se lanzó sobre él haciendo que ambos cayeran sobre el futon.
–Me encantas cuando te pones celosa: Susurro el mientras inhalaba el delicado perfume de ella y la sujetaba de la cintura y una de sus manos descendía peligrosamente hacia sus firmes gluteos.
–Silencio… eres de lo peor: Dijo ella mientras colocaba su cabeza cerca de su pecho y ante este comentario él simplemente se rio y agarro los glúteos de ella y la empujo hacia arriba haciendo que sus rostros se encontrasen.
–Puede que sea cierto, pero debes admitir que me quieres así: Susurro el en el oído de ella para luego lamer su lóbulo y hacer que ella se estremezca.
–Presumido: Dijo ella mientras se levantaba del cuerpo de él y se ponía de pie.
–¿Por qué tan molesta?: Pregunto él al tiempo que también se ponía de pie –¿Acaso sigues celosa?
–Eso no te importa: Exclamo ella con voz suave y luego se giró dando la espalda, pero la verdad sea dicha a Kagome le molestaba que una mujerzuela intentara meterse en la cama de su esposo, aunque debía admitir que no era la primera vez que un echo parecido ocurría, pero así que viera ocurrido mil veces más no dejaba de ser molesto.
–Ja,ja,ja,ja,ja,ja… Kagome realmente amo cuando te pones celosa: Y dicho esto abrazo a su esposa por la espalda –Kagome si tú sabes que eres la única que hace que en mi corazón despierten emociones además de que otras cosas despierten en mi…: Susurro mientras le hacía notar a ella una creciente erección. Y sin saber cómo ni en qué momento Kagome estaba contra una pared.
–Bueno estoy celosa y ¿qué?, solo me fastidia que cuando voltee la vista alguna golfa aproveche y se abalance sobre ti como uno mosca sobre la miel: Increpo ella, en tanto él estaba algo ocupado frotando de erección contra el trasero de ella y ella ponía sus manos contra la pared para evitar estar muy pegada a esta.
–Pero si tú sabes que solo te pertenezco a ti, mí amada Kagome, la mujer a por la cual he esperado una eternidad, soy tuyo solo tuyo y hare que nunca se te olvide: Dijo con la voz cardada de deseo y pasión luego sin recato alguno y gracias a sus poderes él despedazo la ropa de ambos dejándolos desnudos.
–No sabes cuánto espere por tenerte así: Exclamo mientras tomaba su miembro latiente y completamente erecto y lo frotaba contra los labios vaginales de Kagome, que ya estaba completamente mojada por la excitación que la postura ofrecía.
–Ape… apenas… llevamos un par de días fuera de casa nmmmm: Confronto ella cuando sintió como el empezaba a introducir la cabeza de su pene en su orificio vaginal.
–¡Y te parece poco tiempo! ahhh: Dijo él en el preciso momento en que introducía de golpe todo su pene en ella, haciendo que Kagome lanzara un fuerte gemido. Entonces el levando una de sus piernas y con la otra mano que tenía libre empezó a frotar el clítoris de ella y luego empezó a embestirla de forma errática y casi salvaje deseoso de probar aquel manjar que se le había negado por tanto tiempo (según él) y ya sin poderse contenerse más ambos alcanzaron el clímax. Aun con los estragos del orgasmo, Oz hablo.
–Todavía no hemos terminado, mi amor: y seguidamente llevo a Kagome hasta el futon e hizo que se sentara sobre sus piernas y con la espalda pegada a su pecho y las piernas completamente abiertas mostrando al completo la intimad de la pelinegra, intimidad de la cual escurría sus fluidos mesclados con el semen de Oz. En tanto el pene de Oz quedaba debajo de la intimidad de Kagome listo nuevamente para la acción.
–¿Es que acaso tu nunca te cansas?: Pregunto ella mientras con su mano derecha acarician el pene de él.
–No, umm… nunca me canaria de hacerte el amor nmmmm…: Contesto él mientras besaba a su mujer y ambos comenzaban una guerra de lenguas y después él también puso las manos a la obra, primero llevo su mano izquierda hacia uno de los pecho de ella y comenzó a masajearlo, luego con la mano de derecha empezó a masturbar a Kagome.
–Sabes ahhh, para ser una mujer que trajo 3 niños al mundo, umm eres jodidamente estrecha ahhh: Comento él en tanto lamia el cuello de ella.
–umm, ahhh no sé cómo tomar eso, si ahhh como un algo o como una a…: No pudo continuar por que él la puso de cuatro patas (posición de perrito XD)
–Es un algo: Dijo y luego calmadamente la penetro y comenzó el vaivén primero lento calmado y sin prisa y luego las estocadas se volvieron más intensas, mientras los pechos de Kagome se movían al compás de las embestidas de él y ella gemía por todo lo alto. Oz ya se sentía cerca de la libera cuando de un momento sale de ella y la voltea quedando ambos de frente luego sin esperar más se introduce en ella y la besa apasionadamente mientras cada vez se mueve más y más rápido y luego de unos minutos ella llega al orgasmo y él inunda el interior de ella con su semen.
–Kagome, mi Kagome ten por seguro que te amo y haría cualquier cosa por ti: Exclamo el viéndola a los ojos.
–Oz, yo…: Ella no sabía que decir
–No importa Kagome, tenemos toda una eternidad juntos y esperare pacientemente a que las palabras que espero oír salgan de estos hermosos labios: Dijo acariciando los labios de ella –Ya espere una eternidad por ti mi amor puedo esperar un poco más para poder obtener tu corazón al completo.
–Prometo que algún día las oirás: Le susurro ella a él mientras caía en el confort del sueño.
–Y yo espere pacientemente mi amor: Dijo el mientras la acomoda entre sus brazos y acompañaba a su mujer al reino de los sueños (N/A: Es que ni hay la deja en paz XD)
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A la mañana siguiente todos los lores, reyes y sus respectivas familias estaban reunidos en el patio principal, esperando expectantes el enfrentamiento entre la esposa de Ozwald y la hija de Kobayashi. Y ¿por qué tanta conmoción? Pues la respuesta es simple, gracias al alboroto de la noche anterior (y a los chimes de la servidumbre) todos se enteraron de lo que paso y por ello están ansiosos de comprobar las capacidades de la reina Kagome.
En tanto la pequeña hija de Kagome corría por los pasillos presurosa de llegar a patio principal donde su Hermano Neal ya se encontraba, justo cuando estaba por doblar una esquina ella cayo estrepitosamente pues había chocado con algo o mejor dijo con alguien, cayendo al suelo se sentón, cuando la pequeña victoria fijo su vista en el responsable de su caída esta se quedó helada del miedo. Y ahí frente a ella se erguía en toda su gloria un ser de blanca cabellera e imponente estatura y esa persona o mejor dicho taiyoukai era Sesshomaru quien al darse cuenta de la presencia de la pequeña no pudo evitar fijarse en sus ojos, ojos que esa niña había heredado de la mujer que tardíamente se dio cuenta que amaba y por ello no podía evitar sentir cierto odio por la pequeña que la miraba algo temerosa.
–¡Victoria! Te advertí que no debías correr: Se acercó presuroso Zeth que se supone debía acompañar a su hermanita menor. Y la ver la situación en que se encontraba se acercó rápidamente a ella y luego la ayudo a levantarse para luego fijar su atención al hombre mayor.
–Lamentamos las molestias ocasionas lord del oeste, espero nos disculpe: Dijo el pequeño pelinegro y luego hiso una reverencia de disculpa acto que su hermanita emito.
Sesshomaru asintió aceptando las disculpas ofrecidas y luego fue rumbo al patio principal. Los pequeños hermanos se quedaron un poco más para no ir junto al lord de oeste. Luego de un momento ambos llegaron a su destino encontrando a su padre sentado a lado de Neal también estaban Sebastián, Zairus, Zefira y Gladius. En tanto Laila estaba ayudando a su madre a preparase pues Laila siempre decía "una dama siempre debe estar presentable para cualquier situación".
En tanto Sesshomaru y su familia estaban a situados cerca de los lores Kyo, Kobayashi y la hija de este, esperando la llegada de la reina Kagome (la familia de Oz estaba sentada al frente de ellos). Pero la atención de todos fue captada por la repentina llegada de un humano y para ser precisos este era un sacerdote acompañado de 2 sacerdotisas e hizo una reverencia en señal de saludo y luego se acercó a la familia de Oz.
–¡Renji! viejo zorro, tiempo sin verte: Saldo efusivamente al recién llegado dandole un abrazo para sorpresa de las sacerdotisas que acompañaban al sacerdote y que se pusieron en posición de pelea.
–¡Demonio, aléjese del sumo sacerdote!: Advirtió una de ellas.
–Tranquila Kumiko, Karin… este demonio es un gran amigo mio: Dijo el sacerdote viendo a las jóvenes que no pasan de los 27 años, ellas al oír las palabras del sumo sacerdote se calmaron un poco.
–Te cuidan demasiado, ¿ellas son nuevas verdad?: Pregunto Oz a su amigo e invitándolo a sentarse juntos.
–Si, lo son y ¿estos pequeños tan adorables?: Pregunto el sacerdote mayor viendo a los pequeños que estaban pegados al pelirrubio.
–Oh lo siento, Renji ellos son mis hijos; los mellizos Neal y Zeth, y ella es mi pequeña princesa victoria: Presentó el orgulloso padre.
–Niños, él es mi gran amigo Renji Shinsei sumo sacerdote de los hijos del sol: Presento el pelirrubio a su amigo.
–¡Es un gusto conocerlo!: Dijeron al unisonó los niños.
–El gusto es mío niños: Saludo con una cálida sonrisa –Así que, al final te saliste con la tuya abuelo…
–¿Abuelo? bueno te lo dejare pasar por esta vez… pero sí me salí con la mía, ¿por cierto que te trae por estos lares? Honestamente no te esperábamos tan pronto: Indago con real curiosidad el monarca, en ese momento Renji puso expresión seria.
–Lo que paso es que los señores feudales y demás representantes humanos llegaron a un acuerdo: Dijo el sacerdote.
–Y ¿cuál sería ese acuerdo?, si se podría saber: Pregunto Oz prestándole toda la atención del mundo.
–Ellos acordaron trabajar al lado de los señores demonios, aunque debo admitir que llegar a este acuerdo costo mucho y muchos de los líderes humanos aceptaron de mala gana: Conto Renji recordando los pasados días de constante debate.
–No te preocupes viejo zorro, por aquí tampoco es que sea tan diferente la situación, a muchos de los reyes y lores tampoco les agradara la idea de tener que trabajar a lado de los humanos y en especial a cierto par de viejos cuervos que mantienen ideas tan arcaicas que rayan en lo absurdo: Dijo Oz con clara referencia a Kyo y Kobayashi.
–Las cosas no serán fáciles a partir de ahora: Suspiro pesadamente el sacerdote.
–La vida nunca es fácil y por ello es porque están interesante: Comento Oz perdido en sus pensamientos.
–Por cierto y saliéndonos algo del tema ¿por qué es que todos están reunidos aquí fuera?: Pregunto con verdadera curiosidad pues parecía que todos esperaban el suceso del siglo por así decirlo.
–Bueno, se podría decir que mi amada esposa está apunto de reivindicar a todos los humanos a la vista de todos estos demonios incrédulos: Comento alegremente Oz mientras miraba fijamente a Renji.
–La shikon no tama, la que puso fin a la existencia de la perla de la perla maldita… cuando los señores feudales y demás representantes se enteraron que ella era tu esposa cedieron en su decisión de apoyar una unión estratégica, después de todo muchos de ellos consideran que tú y ella son una combinación peligrosa e incluso me atrevo a decir que alguno de los señores demonios piensa lo mismo: Comento tranquilamente Renji mientras apreciaba los niños de Oz y sonreía enternecido, después de todo él era del pensamiento de que los niños eran el futuro de mundo.
–Ella será el lazo que una al mundo de los humanos y el de los demonios, así que será mejor que no pierda detalle de lo que esta a punto de pasar viejo amigo: Dijo Oz viendo por el rabillo del ojo como Kagome vestida regiamente; con una blusa blanca, una chaleco pegado su cuerpo, una falda corta como la que usaba antes solo que con encajes en la base de esta, una pantis de color negro y unos zapatos elevados y llevaba el cabello suelto y se acercaba hacia el centro del patio ante la atenta mirada de los reyes y lores que secretamente habían apostado por su favorita y obviamente las apuestas estaban a favor de la hija de Kobayashi.
Cuando Kagome llego al centro del patio confronto a una muy confiada Minami que estaba más que segura que ganaría.
–Aun estas a tiempo de dar la vuelta y salir corriendo como la patética humana que eres: Exclamo con burla la golf… digo Minami.
–¿No serás tú la que quieres escapar?, mira que aun estas a tiempo y será la última muestra de piedad de tendré para ti: Dijo Kagome mirándola fijamente y con un toque de burla, ella tenía el porte de todo una reina y lo aprovechaba muy bien, dejándole en claro a su oponente lo inferior de su ser.
–¡SILENCIO MALDITA HUMANA!, te hare paga la humillación que me hiciste pasar y el pago lo dejare en ese insulso rostro tuyo: Exclamo molesta la felina mientras mostraba sus garras.
–Hablas de humillación cuando fuiste tú la que intento meterse en la cama de mi marido, aunque pensándolo bien si fuiste muy humillada, porque no fuiste capas de probar los manjares que solo Oz es capaz de proporcionar, cosa que yo hice anoche: Exclamo con un tono sexi. Esta palabras causaron distintos tipos de reacción en el público; en el caso de Oz es que sentía su ego crecer ante las palabras de su esposa y recordando la noche anterior y deseando repetirla pronto, en el caso de cierto demonio de pelo blanco se sumergido en un mar de celos, por los demás algunos pusieron cara socarrona, otros una de indignación y otros tantos como los más jóvenes cara de desconcierto, bueno en el caso de los hijos de Kagome no alcanzaron a escuchas todo lo que su madre dijo pues Laila, Sebastián y Gladios tuvieron el timo de cubrirles los oídos.
–¡MALDITA DESGRACIADA!: Grito la fiera e inmediatamente empezó a tacar a Kagome, Minami intentaba lastimar a Kagome con sus garras pero ella lo esquivaba como gracia y precisión cual bailarina de valet ante el asombro de los presentes.
Ante la bella imagen de Kagome esquivando elegantemente los ataques erráticos de Minami, Sesshomaru se quedó embelesado ante tan bello espectáculo, ella se veía tan hermosa, tan llena de fuerza y pensar que algún día le dijo que era débil, y sin poder evitarlo empezó a recordar los días en los cuales la consideraba una débil humana y como poco a poco ella hizo que cambiara de idea respecto a los humanos.
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(Black back relatado desde el punto de vista del autor)
La vida siempre nos da sorpresas en los momentos más inesperados y en estos momentos Kagome recibiría una de estas sorpresas. Ella corría rápidamente detrás de 2 niñas que le habían pedido su ayuda para poder salvar a Kikyo, no lo pensó dos veces y acepto la tarea. Cuando llego hasta el lugar donde estaba la mujer a la cual amaba Inuyasha, Kagome lucho para poder salvarla a la sacerdotisa y luego de su duro esfuerzo lo logro.
–¿Por qué me has salvado?, ¿no sería mejor para ti que yo desaparezca?: Pregunto Kikyo son su habitual tono frio.
–Yo ayudo a cualquiera que necesité de mí y no, aunque no lo creas no deseo que desaparezcas: Dijo con honestidad Kagome.
–Eso dices ahora, pero cuando Inuyasha se entere que estoy viva volcara su atención asía mí y a ti te desplazara: Comento con malicia la sacerdotisa de barro esperando poder alterar a Kagome, pero está en su lugar la miro dulcemente y sonrió, gesto que desconcertó a Kikyo.
–Inuyasha… el estará feliz de verte: Conto Kagome mientras recordaba cómo estaba Inuyasha después del golpe de perder a su amada.
–Pues yo no deseo verlo: Exclamo Kikyo obviamente mintiendo pues anhelaba con todo su corazón estar a lado de la persona que amaba.
–¿Por qué no quieres verlo?, no lo entiendo: Inquirió la joven pelinegra.
–Es obvio que no lo entiendes, tú nunca entiendes nada: Comento venenosamente Kikyo.
–Eso evidente, desde el momento que llegue hasta esta época todo ha sido muy confuso… yo nací en una época donde no tienes que preocuparte de que comerás mañana, tampoco te tienes que escapar por tu vida a cada rato porque un demonio te persigue… yo antes te toparme con el pozo devora huesos solo era un estudiante preocupada por sacar buenas notas, es evidente que me falta saber sobre los sentimientos de los demás: Exclamo Kagome sacándose un peso de encima y luego en tono triste dijo –Como quieras que entienda cuando no me has dado la oportunidad, cuando no me explicas nada.
Kikyo solo se le quedó viendo sin decir nada pero se sorprendió un poco por el arrebato de la chica.
–Kikyo, Inuyasha ha sufrido mucho al pensar que te había perdido de nuevo y tú también, tú también estas sufriendo añoras estar con él tanto como él… porque te niegas a ese hecho: Conforto la chica mirando con lágrimas en los ojos a la sacerdotisa.
–¡Eso no me importa!: Casi grito Kikyo tratando de callar a su corazón y tratando de negar las palabras de Kagome –Lo único que quiero es matar a Inuyasha y luego llevármelo al infierno: Dijo la Sacerdotisa de barro poniéndose de pie con la intención de poner distancia entre ella y su reencarnación.
–Un momento ¿a dónde vas?: Exclamo Kagome.
–Lejos, no pienso quedarme para ver como Inuyasha bien por ti: Contesto secamente la sacerdotisa.
–¿Qué?, un momento tú no te vas a ningún lado: Exclamo Kagome sujetando a la sacerdotisa de la muñeca.
–¿Qué haces? Suéltame inmediatamente: Casi grito Kikyo tratándose de liberar del agarre de Kagome cosa que no logro.
–Te salve la vida: Repuso inmediatamente Kagome.
–¡¿Y eso que?!: confronto rápidamente Kikyo mientras al fin se deshacía del agarre de Kagome.
–Quiere decir que me debes la vida y por ende exijo que me pagues el favor: Contesto fuerte y claro la joven, Kikyo se sorprendió ente las palabras de la joven pues no esperaba que le sacara en cara ese hecho.
–¿Acaso piensas cobrarme por haberme salvado la vida?, ¿Qué paso con eso de ayudo a todo aquel que me necesité sin esperar nada a cambio?: Pregunto Kikyo sarcásticamente.
–Pues es claro que nada es gratis en esta vida: Contesto Kagome sorprendiendo a Kikyo con la respuesta.
–¿Y qué piensas pedirme a cambio de haberme salvado la vida?: Inquirió Kikyo después de todo no le quedaba de otra que aceptar lo que esa chiquilla le pidiese (malditas buenas costumbres)
–Te quedaras aquí y esperaras a que Inuyasha te encuentre: Sentencio Kagome.
–No lo hare: Negó rotundamente la mujer.
–Claro que lo harás después de todo me debes la vida: confrontó la joven. Por otro lado Kikyo no podía escapar de esta y termino accediendo.
–Está bien, pero espero que luego no te arrepientas cuando Inuyasha te deje por estar conmigo: Dijo maliciosamente la sacerdotisa de barro mientras se sentaba cerca del lago donde antes estaba.
–Nunca me arrepentiré de ver a Inuyasha feliz: Dijo por ultimo Kagome para después irse y esperar que su amigo tenga su tan esperado encuentro. En tanto después de unos minutos que Kagome dejara sola a Kikyo llego Inuyasha que cuando la vio "viva" se podría decir que casi se le detiene el corazón de tanta felicidad, lenta y paulatinamente empezó a acercarse a Kikyo pues temía que esta fuera una jugarreta de su ya cansada mente y con temor pronuncio el nombre del gran amor de su vida.
–Kykio…
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Lamento dejarlo hasta aquí… espero que le haya gustado el capítulo. Pero no se preocupen por que ¡ya se acabaron los exámenes! =) y saben lo ¿qué significa eso?… más capítulos wiiii…
