Para este capítulo me base en este significado: "Los antiguos romanos pensaban que las violetas eran un símbolo de duelo, su color oscuro era un indicativo de sangre derramada"
Tomando eso en cuenta, espero que disfruten del capítulo.
Como él siempre la había visto con esa flor, decidió hacerla su marca personal. La flor que lo acompañaría hasta el final de los tiempos. Después de todo, ¿qué tan malo era tener un pequeño recuerdo de ella?
Intenciones buenas en un mal país. Quizá nunca lo supo y por eso la llevaba.
— Krory, deberías de dejar esa flor, por tu bien. — del que menos esperó escuchar esas palabras, fue el primero en hablar. Observándolo durante largos segundos en los que el silencio era el rey del espacio.
— Allen, no puedo hacer eso. — Renuente, se alejó. Simples envidias de que a él no le hicieran caso. Y él con un corazón arrepentido de no expresar los sentimientos en su momento no dejaba de cargar la violeta a todas partes.
— No, Krory-chan de verdad debes de dejarla. — Nadie le explicaba y escuchaba ya ese argumento por segunda vez. No la soltaría, par de envidiosos.
Jamás sospechó de la razón y cuando chocó accidentalmente con un transeúnte, dejó caer la flor; esta fue recogida por el adverso y en el momento que chocaron los ojos reconoció la chispa bélica.
Ese día se metió en una pelea, sin razón aparente.
. . .
Un recuerdo evocó en su mente: Aquella tarde de invierno en la cual la nieve cubría gran parte del paisaje y Eliade en el sillón, sosteniendo la flor con un gesto que jamás había visto: enojo, burla.
Luego una mirada que jamás comprendió: Ella lo estaba retando.
Flor: Violetas.
Uno más y nos vamos.
