Capitulo 3

Goten voló junto a su sobrina hacia la capital del oeste. Allí la dejó en el jardín "Osito mimoso", que quedaba a solo unos pocos metros de la corporación capsula. El joven saiyan no pensó que fuera tan conveniente haber llevado a su sobrina y luego de despedirse, caminó hacia la enorme casona en forma medio esférica. Estaba algo nervioso, no había duda, y se mordía contantemente los labios, tenía mucho miedo de cruzarse con Trunks, su amigo de la infancia, sobre todo luego del pequeño problema que habían tenido. Suspiró, era el hijo de Goku, no podía hacerla de niñita ni temer a alguien que conocía desde hacía mucho tiempo atrás. Caminó hacia la puerta y ésta se abrió completamente. Observó por todos lados y no encontró a nadie.

–¿Hay alguien aquí? –preguntó elevando la voz, pero nadie respondió. Caminó hacia la siguiente puerta, la cual se abrió–. ¿Señora Bulma? ¿Señor Vegeta? –cuestionó nuevamente, pero nada–. Qué extraño, ellos nunca dejan la casa sola, siempre hay vigilancia.

Siguió caminando hasta entrar a la casa de los Brief, miró la cocina completamente vacía, las escaleras que iban directo al cuarto de Trunks: ¿cuántas veces había subido por esas escaleras? Infinidades. Sonrió al recordar esos pequeños momentos.

–¡Vaya! Es el pequeño hijo de Kakaroto –esa voz era inolvidable, y casi le entraba pánico cuando la escuchaba, pero sin duda era parte de su familia desde hace tiempo. Goten se dio la vuelta y observó a Vegeta, el cual era ligeramente más alto que él–. ¿A qué viniste?

–A ver a Trunks.

–¿Cuál de los dos? –preguntó cruzando los brazos, esto intimidó más al joven.

–Mirai.

–Ah, está en el taller trabajando con Bulma en un invento –bufó y se dio la vuelta.

–¡Gracias señor Vegeta! Inmediatamente iré a verlo –comentó el muchacho, pero antes que pudiera caminar hacia la siguiente habitación, la voz de Vegeta lo alertó.

–Yo….quería pedirte disculpas por lo de hace unos meses –Goten se dio la vuelta sorprendido–. Yo no pensé que eras tú y bueno…–suspiró–. Sabes que para mi orgullo esto es difícil ¡así que tómalas o déjalas!

–No se preocupe señor Vegeta, está bien, lo llegué a entender –sonrió de costado, estaba algo confundido de hablar de esto con Vegeta–. Había quedado que fue una pelea y que me confundió con mi padre y así se quedará…..aunque yo no sabía eso de los saiyajines.

–Bueno –se da la vuelta–. En el planeta Vegeta, la mayor parte de sus habitantes eran hombres, por lo tanto, la especie tuvo que mutar de alguna manera, en nuestro caso fue genéticamente. Los Tsufuru construyeron máquinas para modificar nuestro ADN y solamente los saiyan de ki inferior resultaban ser pro-pasivos, mientras que aquellos con ki elevado eran pro-activos. Es normal en la raza saiyajin sentirse atraído por ambos sexos para preservar la especie.

–Es curioso, solamente quedan 2 saiyan vivos, mucho la especie no se preservó –sonrió con gracia.

–Gracias por recordármelo, mocoso –gruñó Vegeta–. Bueno ya es suficiente plática, ahora ve con Mirai ah, y recuerda lo que te dije del saiyan pro-pasivo, Goten…..

–¿Hm? –le mira sorprendido–. ¿A qué se refiere?

–A pesar que tu padre es un saiyan pro-activo, tú eres el más débil de todos los saiyan de aquí.

–Gracias por recordármelo, señor Vegeta –frunció el ceño.

–¡Te estoy hablando enserio, mocoso! Cuídate en tus relaciones con la especie de humanos depravados o, peor aún, cuídate de Trunks.

–¿Cuál de los dos Trunks?

–¡Con cualquiera que te acuestes! Sabes que son lo mismo –dijo con un poco de coraje–. No importa cuál te la ponga primero, el ADN que tendría un chiquillo de Trunks contigo, seguiría siendo hijo de ambos.

–No sé a qué se refiere.

–¡Ay, pero si eres tan descerebrado! Escucha –cruzó los brazos y se acercó–. Si tú estás con Mirai, y tienes un hijo de este, el ADN de ese chico también será del Trunks de esta línea temporal, por lo cual ese bebé es genéticamente hijo tuyo, de Mirai y de Trunks….no lo olvides –dijo–. Además, recuerda que Mirai no es de esta época….un hijo de ambos también podría ocasionar grandes desastres.

–Sí, lo sé señor Vegeta.

–Ahora vete, ver tu cara me enferma…..–Vegeta continuó con lo que hacía mientras Goten desaparece por los pasillos.

Estaba en la casa de Bulma, por lo cual, no era difícil encontrarse con Trunks. Mientras corría por los pasillos no pudo detenerse cuando vio una sombra con un paquete en la mano. Goten intentó frenar, pero fue demasiado tarde, ambos chocaron contra una pared y terminaron en el suelo. El joven hijo de Goku no paró ni un instante de disculparse, mientras el otro, había alzado el paquete para que no se estropease.

–No, no, está bien Goten –la voz armoniosa de Trunks lo cohibió–. Yo no te vi, también es mi culpa.

–¡TRUNKS! ¿Qué haces aquí? –preguntó, a lo que el muchacho comenzó a reírse.

–Vivo aquí, Goten….

–Oh, cierto, lo lamento –el joven Son se levanta y ayuda a su compañero a hacerlo–. Espero que no se haya dañado tu caja.

–No te preocupes, oye….Goten, ¿podemos hablar un segundo?

–Estoy algo ocupado, tengo que ir a ver a Mirai –Trunks frunció el ceño–. Pero luego puedo quedarme contigo un rato.

–No te preocupes, no te retendré tanto tiempo, además quiero darte algo que te va a gustar –Trunks le da dos palmadas a la caja color blanca con rosa. Goten pestañó varias veces.

–¿Qué será?

–¿Te quedas? –el pelinegro miró el pasillo y luego a Trunks moviendo la caja. Pasillo, caja, pasillo, caja. Suspiró.

–De acuerdo, pero no me entretengas mucho tiempo, te conozco.

–¡Vamos! –Trunks tomó esto como una victoria personal contra Mirai.

Caminaron hacia la habitación de Trunks y este cerró la puerta cuando su amigo ingresó. Mientras el joven Brief se sentaba en la silla de la computadora, Goten decidió permanecer sentado en la cama, mirando a su compañero. ¡Vaya! Recién ahora se daba cuenta lo mucho que le gustaba Trunks, con esa mirada de superior a todos, esa sonrisa arrogante, esos ojos sensuales, ese cuerpo trabajado y joven. Ambos eran completamente diferentes, dado que Mirai era amable mientras Trunks es rudo. Suspiró. ¿Se puede uno enamorar de dos personas al mismo tiempo? Lo más probable es que no, pero cuánto esta persona son la misma persona ¿qué ocurriría? No estaba siendo infiel a sus sentimientos, dado que ambos eran Trunks y ambos le calentaban los sentidos.

–Quiero pedirte disculpas por ser un patán contigo, Goten –suspiró, ¿Qué era hoy? El día de pedir disculpas–. Realmente no supe valorar tus sentimientos…..y yo quería que me perdonaras.

–Trunks…..–susurró–. Aaaah, esto es raro….

–Mira, te compré una tarta de fresa, de esas que te gustan, la conseguí en esa panadería donde íbamos de pequeños –abre la caja para mostrar dicho pastel, a Goten se le abre los ojos de una forma exorbitante–. Siempre te gustaron las cosas dulces.

–¡TRUNKS! Gracias…..–toma la caja y mira el pastel–. Realmente esto es lo más bonito que has hecho por mí.

–Ahora me siento un imbécil por eso jajajaja –Trunks se levanta de la silla y se coloca a su lado–. ¿Me perdonas?

–Hmm clasho quesh shi –dice con la boca llena, dado que estaba probando dicho pastel.

–Agh, Goten, ¡te dije que no hables con la boca llena! Es de mala educación…..–cruzó los brazos.

–Hmmm…–traga el pastel–. Lo siento, Trunks…..

–Hmm, no….aun te quedó algo de crema…..–el joven de la familia Brief se acerca a su amigo, lamiendo con suavidad la comisura de los labios de Goten que aún tenía rastros de crema. El pelinegro se sonrojó, acalorado y algo avergonzado–. Hmm, sabe muy bien.

–Tru…Trunks…..–murmuró, el chico ya estaba demasiado cerca de él, y en cada movimiento de sus labios, estos rozaban.

–Goten…..–susurró bajito, tomó el rostro del saiyan y le besó intensamente.

El beso no duró mucho, dado que el propio Goten que se encontraba embelesado por la acción, reaccionó y empujó a su amigo. Estaba realmente confundido, rojo, nervioso, con las manos sudorosas y con una mirada desconcertada. ¿Cómo había cambiado las cosas de la noche a la mañana? ¿Trunks lo quería o estaba jugando con él?

–Trunks…..ayer me dejaste claro que no querías nada conmigo ¡Y hoy me besas! Disculpa, pero no comprendo….

–¿Qué cosa no comprendes? Sólo intento ser amable.

–¿BESANDOME? –Goten se levanta–. Me das mi pastel favorito, me traes aquí y me besas cuando ayer me decías que sólo querías ser mi amigo. ¡Algo tuvo que pasar!

–Nada pasó, hablé con mi padre y bueno, me hizo…..–Trunks se levanta y ve el ceño fruncido de Goten–. ¿De qué te enojas? ¡Tú estabas ahí revolcándote con Mirai!

–¡AAAH! Eso es a lo que quería llegar, ¿es Mirai el problema?

–¿Piensas que no lo sentí? ¿Piensas que soy imbécil? Me dices que me amas y luego me remplazas por una copia vieja mía, ¡eso no es ético!

–¿Qué sabes tú de lo ético? Cuando eres un completo IMBÉCIL…..–Goten da dos pasos hacia atrás, y deja a Trunks sorprendido–. Sí, estuve con Mirai, él me necesitaba y yo a él, pero estoy completamente seguro que no es un remplazo tuyo.

–¡No me hagas reír! ¿Qué pensarías si yo me declarara contigo, tú me rechazas y voy corriendo a follar con un Goten del futuro? ¿Estarías feliz?

–¡Goten del futuro no existe! –gruñó Goten, Trunks cruza los brazos igual que su padre–. No fui corriendo con él, me encontró y pasaron cosas.

–Cosas como meter su pene en tu culo –El joven saiyan se acercó sólo para darle un golpe en la cara a su amigo hasta mandarlo a volar, chocando con la pared, casi dejando un pequeño hueco.

–Trunks, eres un estúpido….

–¡AGH! ¡Tú eres el estúpido Goten! –el hijo de Bulma se levantó, sacudiendo un poco su ropa–. Golpeas como niña.

–¡Vete a la mierda, Trunks! –gritó y tiró el pastel al suelo–. Y puedes meterte este pastel donde te quepa, sigues siendo un patán.

Y sin decir nada más, Goten se fue. Trunks se dejó caer y golpeó nuevamente el suelo. La había cagado, ahora si Goten jamás volvería a hablarle. Pero, sintió tantos celos al saber que Mirai se estaba quedando con alguien que él pensaba suyo. Suyo…..sonaba tan egoísta. Pero no quería perder a Goten por nada del mundo, así deba deshacerse de Mirai para siempre.

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En un futuro no muy lejano.

Las dimensiones se habían dividido tanto, que existían más de una realidad alterna. La de Mirai Trunks era una, pero en ese preciso momento, cerca de corporación capsula, un chico vestido con las mismas ropas que solía utilizar el homólogo futurista del Trunks actual, se encontraba actualizando la máquina del tiempo. La observó y se abrazó a ella como si recordara a alguien. La espada de Trunks se encontraba envainada en su espalda, la chaqueta de Jean con el logo de corporación capsula, las botas amarillas, el pantalón grisáceo y la musculosa negra. Detrás de él, las llamas del mismísimo infierno emergían. No había nadie en la tierra, nada a lo que llorar, solamente él.

Abrió la capsula de la máquina del tiempo y se subió mientras observaba a aquel enemigo que destruyó todo.

–¡Destruiré el planeta entero! –gruñó el adversario mientras el muchacho cerraba la capsula–. Contigo en él.

–¡NO PODRÁS ACABAR CONMIGO! –gritó el joven y marcó el tiempo exacto. El joven de al menos diez años le miraba con los ojos completamente desorbitados.

–Jajajajajaja te arrepentirás, maldito saiyajin –gruñó y elevó su poder al máximo.

La máquina del tiempo comenzó a desaparecer lentamente y unos pocos segundos después de su completa desaparición, el planeta tierra explotó con todo lo poco que había quedado en él. El muchacho pudo verlo ante sus ojos, ahora no tenía donde volver, solo quedaba la nada misma, esa realidad había sido destruida por ese niño y con ello, los sueños de poder restaurarlo todo. Tiró su cabeza hacia atrás recordando la muerte de cada uno de sus amigos, pero sobre todo del hombre al que más había amado.

–Trunks…..iré por ti….–susurró el muchacho y cerró los ojos.

No sabía cuánto tardaría en llegar, pero Goten solo esperaba encontrarse con aquel hombre que había dado su vida por él, para protegerlo, ese hombre que le había entregado sus prendas para que lo recuerde.

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Casa de Chichi.

–¿Hm? ¿Qué sentiste la energía de Goten y Mirai? –preguntó Goku pestañando ligeramente–. ¡VAYA! No sabía que Mirai estaba aquí.

–Sí papá, mientras tú entrenabas con Wiss y Bills, él vino de visita…..aunque me sorprende que siga viajando en el tiempo sabiendo que es ilegal –cruzó los brazos–. Sabe que perjudica al tiempo presente.

–Pero tal vez hay un nuevo enemigo –Goku se levanta de la mesa muy emocionado, pero Gohan niega.

–No papá….dudo que haya problemas, sino, inmediatamente hubiera recurrido a ti, él sabe que estas vivo –Gohan cruzó los brazos.

–Aun así, Gohan –esta vez fue Videl la que interrumpió–. Es raro que Mirai venga a la realidad nuestra sin un propósito.

–Hay que hablar con él, no puede cambiar el tiempo, porque si no, algo terrible puede pasar…..–bufó–. Y si viene un nuevo enemigo aquí, no sé qué haríamos. Solamente papá y el señor Vegeta han entrenado. ¿Pero si el esfuerzo de ambos no es suficiente?

–¡Por eso estoy entrenando más duro, hijo! –comentó Goku emocionado–. Para luchar con personas más fuertes.

–Sí papá, pero ¿qué pasará el día que tú no estés? No podremos defender la tierra….

–Siempre habrá alguien, hijo, solo hay que esperar –comentó con una hermosa sonrisa–. ¿Hm? ¿Y Goten?

–Ya te dije Goku –habló Chichi mientras golpeaba con el cucharon de sopa la mesa–. Se fue a ver a Trunks y vendrá a la noche.

–Oh, yo quería hablar con él…..

–¿De qué tema? –preguntó Gohan.

–Pues de si había ido entrenar con Mirai, jajajaja sería divertido que entrenáramos todos juntos.

–Estoy sospechando que Goten no entrenó con Mirai –cruzó los brazos.

–¿Entonces qué crees que hacían sus ki en armonía? –preguntó Videl. Gohan mira a su mujer intentando decirle algo con la mirada–. ¿Tú crees?

–¿Eh? ¿De qué hablan?

–Nada papá, ehm ¿no tienes hambre? –intentó desviar el tema.

–¡AAAH SIIIII! ¡CHICHI, TRAEME DOS RACIONES MÁS DE ARROZ! –gritó el hombre, muy emocionado. Chichi le arrojó el cucharon por la cabeza–. ¡Aay! ¿Por qué fue esta vez?

–¡DEBES PONERTE A TRABAJAR! Ya los cultivos están casi secos porque te fuiste con Bills y Wiss, así que debes ponerte al día con ello.

–Pero Chichi.

–¡PERO CHICHI NADA! –grita colocando sus manos en la cadera–. Te serviré la comida y te irás directo a trabajar, ¿oíste?

–S-si Chichi –susurró aturdido Goku. Gohan y Videl rieron en voz baja, aunque Gohan seguía preocupado por Goten.

Continuará.