¡Hola! ¡Ya vamos en el cuarto capitulo! ¡wiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii! Y las cosas poco a poco se iran poniendo mas y mas intensas. Solo advierto que este capitulo es clave para el desarrollo en la relación de Kouen y Alibaba… ¡Espero que lo disfruten!
Notita curiosa: El motivo por el que Kouha no aparece mucho con la familia, es porque me cuesta mucho manejar al personaje. Por eso opte por alejarlo (al menos por ahora)
.
.
Capítulo 4. Avances y retrocesos
.
.
.
Ya llevaban un mes desde habían comenzado una relación. Alibaba sentía que había sido el mes más maravilloso de su corta vida, aunque esperaba pasar aún más tiempo a lado de Sinbad.
Sin embargo ahora se encontraba triste. Sinbad tenía mucho trabajo y diversas responsabilidades con las que debía lidiar siendo el rey de Sindria, eso provocaba que el tiempo que podían pasar juntos se redujera considerablemente.
-Lo siento Alibaba, pero es importante que visite al Rey de ese lugar, te prometo que cuando regrese me la pasare una semana entera contigo – decía el peli morado triste, mientras abrazaba a Alibaba.
-Está bien, comprendo que es importante- le respondió el menor con una sonrisa –solo cuídate y recuerda no causarle problemas a Jafar-san – dijo ahora a manera de advertencia.
-Jajajaja, ¿Pero qué dices? Yo nunca le causo problemas.
-Es ese tipo de actitud es la que los causa
-Sin, ya es momento de irnos – Entro Jafar al cuarto de Sinbad, se sorprendió de ver a Alibaba en el lugar. –Oh, disculpen mi interrupción – dijo un poco apenado el peliblanco.
-No te preocupes Jafar, ya terminamos de despedirnos
Respondió su rey con una gran sonrisa. El rey salió primero y Jafar le siguió, sin embargo antes de que saliera el peliblanco, fue llamado por Alibaba.
-Jafar-san, por favor cuida de el- le dijo el menor.
El peliblanco le sonrió.
-No te preocupes Alibaba-kun. – salió.
Alibaba se acostó en la cama de Sinbad y se puso a pensar en lo amable que se había vuelto Sinbad después de su confesión. Sin duda cada día se alegraba más de haber seguido el consejo de Jafar. El ver todas las responsabilidades que tenía que cumplir Sinbad le hacían pensar en lo que quería convertirse en el futuro.
Quería convertirse en alguien que pudiese ayudar a Sinbad de la misma forma que hacia Jafar.
.
.
.
Alibaba despertó y se sorprendió del sueño que había tenido, talvez el haber visto a Jafar el día anterior había propiciado que tuviera ese recuerdo.
Se levantó y bajo a saludar a su padre, se sorprendió de encontrar a Jafar todavía trabajando en su computadora, se notaban unas notables ojeras debajo de sus ojos, y supo por como hablaba consigo mismo en voz baja (cosas que no entendía) que no había dormido en toda la noche.
Supuso que su padre no estaba en una mejor situación.
Aún era temprano, pero debía prepararse para la escuela, se arregló rápido y sabía que si su padre había estado trabajando toda la noche, probablemente no tendría tiempo para desayunar algo muy ostentoso, por lo que se decidió por preparar algo más práctico, solo le preparo café caliente y unos emparedados, era sencillo, pero haría suficientes para que no perdiera fuerzas.
Antes de salir dejo una taza de café y unos emparedados en la mesa en donde Jafar parecía estar a punto de colapsar de sueño.
.
.
.
-¡Alibaba-chan, tienes que ir a mi casa! – le lloriqueo Kougyoku al rubio. Cuando estaban comiendo el almuerzo
-¿Qué? ¿Por qué?
-¡Porque es horrible con mis primos ahí! Mis hermanos Kouen y Koumei se tienen que ir a la empresa y Hakuei y Hakuryuu se quedan en ese lugar conmigo.
-¿Y Kouha?
-Ha decidido quedarse con un amigo suyo durante esta semana, así que estoy prácticamente sola con ellos Alibaba-chan. ¡Sola con ellos!
Sabía que su amiga estaba desesperada, pero le daba mucha gracia el drama que hacía.
-jajaja, ya, ya, Kougyoku, no hables así de ellos, son tus primos, además, parece que Hakuryuu es de nuestra edad ¿no? Estoy segura de que hay muchas cosas que podrías mostrarle, o si no, tu siempre quisiste una hermana mayor, talvez si platicas un poco más con la señorita Hakuei, te darás cuenta que puedes encontrar en ella, alguien en quien confiar.
-¡¿De qué hablas Alibaba-chan?! – Kougyoku no paraba con su drama -¡Esa mujer es una arpía que lo único que intenta es meterse en la cama de mi hermano!
-¡Kougyoku!
¿Cómo podía decir algo como eso una señorita? Alibaba se estaba avergonzando bastante, su amiga no paraba de gritar y todos la escuchaban.
-Te lo digo enserio – la chica volvió a lloriquear – Esa mujer quiere controlar la empresa para que su madre lo obtenga todo, estoy segura que si ella y mi hermano se casaran, ella inventaría alguna forma de quedarse con todo.
-…
-…
-Kougyoku, Si recuerdas que son familia ¿verdad?
-…
El rostro de la pelirosa brillo como si le hubiesen dicho la verdad más grande del universo.
-es cierto, ja ja jajaja –comenzó a reír despacio - ¡Muajajajajajajaja! ¡Benditos sean los lazos familiares! jajajajajajajajajajajajaja
-Ok, Kougyoku, oficialmente me estas espantando
El rubio se alejó lentamente mientras su amiga reía como líder nazi a punto de dominar el mundo.
-¡Aun así! – Regreso su vista su amiga, deteniendo su escape – Ven a mi casa aunque sea un rato, si es cierto lo que me contaste en la mañana, no tienes ninguna certeza de que Jafar-san no vuelva a tu casa ¿cierto?
Lo pensó un poco, por lo que pudo ver, el trabajo que tenían que hacer Jafar y su padre era bastante y parecía que incluso lo que habían hecho el día anterior era solo el principio de todo lo que tenían que trabajar.
Era muy incómodo tener al peliblanco en su casa, aunque siempre era educado con él, de alguna manera sentía como si Jafar tampoco disfrutara mucho de su presencia.
Suspiro resignado.
-Ah, está bien, pero en cuanto lleguen tus hermanos me marcho, después de todo solo me quieres ahí para no estar sola con tus primos ¿cierto?
-¡Gracias Alibaba-chan!
La chica lo abrazo fuertemente.
.
.
.
Fue una sorpresa no encontrar a nadie en la casa de la pelirosa, pero eso le tranquilizo un poco, aunque sabía que pudo haber sido cualquier cosa, en realidad no sabía cómo iba a reaccionar de encontrarse nuevamente con Hakuryuu, el chico realmente parecía amable, pero… lo que había sentido cuando lo conoció, no lo había sentido nunca, y por eso le espantaba un poco.
-Parece que no hay nadie Alibaba-chan, iré a traer algo de tomar.
-Sí, oye ¿es que ya no tienen personas de servicio? – era una duda que tenía desde la visita anterior
-¿eh? ¡Ah!, es que mi hermano les dio un mes de vacaciones, en realidad fue una terrible coincidencia que mis primos llegaran poco tiempo después.
-Vaya – Parecía que Kouen podía ser una buena persona, un mes de vacaciones no cualquiera lo daba en estos días.
-Bueno, voy a traer algo para tomar
Alibaba se sentó cuando su teléfono comenzó a sonar. Se sorprendió ver en la pantalla de registro: Papá.
-¿Papá? ¿Ocurrió algo?
-hola hijo, lamento mucho no haberte recibido ayer y no saludarte en la mañana, pero este trabajo en conjunto con la compañía de Sindria nos esta absorbiendo el alma. Yo creo que tardaremos toda la semana para terminar el trabajo
-jajaja, no te preocupes, supongo que vas a estar ocupado, para no molestarte yo creo que por esta semana yo estaré en casa de Kougyoku por las tardes.
-Me apena mucho que tengas que pasar esto hijo, pero te aseguro que te lo compensare. De hecho te llamaba para eso.
-¿Qué pasa?
-Bueno, este trabajo significa la unión de otras compañías internacionales con Sindria-Corps, por esa razón Sinbad ha decidió organizar una fiesta el siguiente Domingo, para celebrar esos acuerdos. Sera en su hogar, y están invitados todos los jefes empresariales y otras personas importantes y de renombre. Obvio yo también iré, y pensaba que talvez sería buena idea que me acompañaras, sé que se hablaran cosas de empresas y otras cosas que no te interesan, pero se lo mucho que aprecias a Sinbad, y esta sería una buena oportunidad para que lo veas.
El corazón de Alibaba comenzó a latir con emoción.
-¡¿Enserio Papá?! ¡Muchas gracias!
-Ok, solo busca ponerte muy elegante, Bueno, nos vemos hijo, seguiremos trabajando en esto. Por cierto, gracias por el café y los sándwiches, Jafar también te lo agradece.
-eh… si, de nada.
Colgó. Una sonrisa se formó en su rostro. ¡Podría ver a Sinbad! Se sentía increíblemente feliz. Casi podía brincar de la felicidad.
-Cálmate o explotaras
-¡! ¡Kougyoku!
Su amiga estaba sentada a lado de él, parecía que ya llevaba un buen rato.
-¡¿Qué tanto oíste?! – dijo realmente avergonzado.
-No mucho, solo que le dabas las gracias a tu padre como si te hubiera comprado boletos para el concierto de la banda Magi… ¡¿Te consiguió boletos?!
-¡¿eh?! Claro que no, dudo que mi padre haya oído alguna vez su música
-ah, qué mal – dijo con tristeza- y entonces ¿Cuál es la gran noticia?
Aun con un sonrojo en su rostro y volviendo a sonreír Alibaba hablo.
-Veras, mi padre me llevara a una fiesta en la que el anfitrión será Sinbad, será debido a una alianza que estas realizando varias empresas internacionales, ¡Pero después de estas semanas por fin podre verlo de nuevo!
-Oh – dijo la chica un poco pensativa.
Alibaba se sorprendió -¿Qué ocurre?, ¿dije algo malo?
-No, es solo que estaba recordando, que mi hermano menciono que tendría que ir a un evento de una compañía este Sábado. Me preguntaba si era la misma.
-Bueno, quien sabe, mi padre me dijo que asistirían muchas personas importantes. No se me haría raro que empresas Kou este invitada.
-Sí creo que tienes razón, en ese caso… - una sonrisa traviesa se apareció en su rostro –Tenemos que conseguirte un atuendo apropiado.
-¿Qué?
-¡Te tienes que ver espectacular Alibaba! escúchame bien, no importa qué, pero en el siguiente Sábado escucharas una declaración de amor, si o sí. Esa hombre tiene que darse cuenta que si no hace algo pronto podrías volar lejos de él.- su amiga se veía bastante decida
-jajaja, Kougyoku, dudo mucho que solo por verme bien Sinbad se me declare. Además, no pienso irme con nadie más que no sea él.
-¿Sinbad? ¡Ah, sí, sí, claro Sinbad! Muy bien, está decidido: ¡La misión de esta semana será encontrarte el atuendo adecuado y dejarte fabuloso para el sábado! Jajajajajajajajajajajajaja
-Kougyoku… otra vez me estás dando miedo
.
.
.
Al día siguiente, como acordaron, se dirigieron a todos los centros comerciales que encontraron, sin embargo ningún atuendo parecía convencer a Kougyoku. Alibaba había encontrado varios trajes que le habían llamado la atención, pero su amiga le ponía peros a todo. Por lo que al final, después de horas de dar vueltas no hicieron ningún progreso, razón por la cual decidieron volver a la casa de la pelirosa.
-¡Uff!, esto es demasiado complicado, pero no importa ¡Mañana iremos al otro lado de la ciudad!
Su amiga se encontraba bastante animada.
-Jejeje, es bueno verte tan motivada Kougyoku.
-Por supuesto – sonrió – por cierto, te quedaras a cenar ¿cierto? Probablemente mis hermanos regresaron por lo que no deberíamos de tardar tanto para cenar.
-¿Y quién hace la cena? Se supone que no tienen quien se las prepare por ahora.
Kougyoku bufo divertida – mi primita dijo que haría algo para cenar, supongo que quiere apantallar a mi hermano, pero mi hermano tiene gustos muy especiales, así que veamos cómo le sale muajajajaja.
Alibaba quería mucho a su amiga, pero a veces parecía realmente una especie de genio malvada.
Ambos se dirigieron al comedor, en donde vieron que la mesa ya estaba puesta, el rubio vio a Hakuei quien se veía bastante nerviosa por todo lo que había hecho.
-Buenas noches señorita Hakuei
-¿eh? Buenas noches Alibaba-san, Buenas noches Kougyoku.
-Buenas noches Hakuei- dijo su amiga con molestia.
El rubio se acercó a la mesa y el aroma de los platillos desde la cocina inundo sus fosas nasales.
-Lo que haya preparado huele delicioso señorita Hakuei – dijo el rubio con una sonrisa.
Esas palabras alegraron a la nombrada, quien sonrió en respuesta.
-¿De verdad? – Dijo emocionada- Espero que mi primo Kouen piense lo mismo. Iré a traer la comida, por favor ustedes tomen asiento, en cualquier momento bajaran tus hermanos Kougyoku.
La chica se fue con alegría. Y ambos adolescentes tomaron asiento.
-Vaya, parece que la chica realmente sabia cocinar – dijo un poco decepcionada la pelirosa.
Pocos minutos después llego Hakuryuu quien iba cargando la sopa que servirían. Probablemente había ayudado a su hermana.
-Buenas noches Alibaba, Kougyoku. –dijo de forma educada
-Buenas Hakuryuu, ¿tú también le ayudaste? – pregunto con emoción el rubio
Hakuryuu se avergonzó un poco – bueno… si, después de toda mi hermana quería que saliera perfecto.
Los tres se sorprendieron de escuchar un estruendo en la cocina seguido de un grito.
-¡Hermana!
Hakuryuu salió disparado hacia la cocina seguido de los otros dos, al entrar se encontraron con Hakuei tirada en el piso mientras se veía una cazuela tirada a pocos metros de ella.
-¡¿Qué ocurrió?! – dijo el peliazul asustado corriendo a ayudarla
-Lo lamento, es solo que no me di cuenta que mi vestido se atoro con la mesa y caí junto con la cazuela.
-¡¿Te quemaste?!
Tanto Kougyoku como Alibaba ayudaron a levantarse y la revisaron para ver si tenía alguna herida.
-No, no, la cazuela cayo lejos de mí, por suerte era el guiso, porque de haber sido la sopa, probablemente si me hubiera quemado.
Kougyoku le ayudo a su prima a sentarse, mientras los dos chicos se apuraban a recoger y limpiar todo. No querían que hubiera más accidentes. En ese momento vieron como Kouen y Koumei entraban alarmados.
-¿Qué ocurrió aquí? – pregunto con seriedad el mayor.
Hakuei se avergonzó por la tontería que había hecho – lo siento mucho primo, pero me caí mientras trataba de llevar la comida, he causado un desastre, pero lo limpiare.
-¡Eso no importa! ¿Estás bien? – Kouen se acercó a la pelinegra.
-Sí, no me ocurrió nada, y los chicos vinieron inmediatamente a ayudarme.
Koumei también la reviso para ver si en verdad no se había lastimado o quemado
-Uff, esto pudo haber sido peligroso, debes de tener más cuidado Hakuei-san, incluso si no te quemaste, al caer pudiste haberte golpeado con algo y eso hubiera sido terrible – le reprendió Koumei.
La chica bajo la cabeza avergonzada.
-¿Ustedes están bien? – le pregunto el mayor a los dos que limpiaban.
-Sí, gracias, también temíamos que le hubiese pasado algo a la señorita Hakuei
Alibaba por fin termino de recoger lo último que había en el suelo, mientras lo hacía pudo ver lo mucho que se había esforzado Hakuei en hacerlo, volteo a verla y pudo ver lo triste que se veía por no haber podido ofrecerle su comida a Kouen.
-Lo siento mucho – volvió a decir Hakuei – por mi culpa ya no hay nada de cenar – se veía realmente arrepentida.
-¡Eso no importa hermana!, otro día podrás hacerlo, por eso – Hakuryuu se puso en frente de Kouen mientras hacia una reverencia – Por favor aunque sea por esta noche permítanos pagar por comida rápida para que cenen.
El pelirrojo se asombró primero por la petición, pero después sonrió
-Nada de eso, ustedes son mis invitados – Hakuryuu iba a reprochar, pero Kouen lo interrumpió – Tu quédate con mi hermana y mis hermanos yo iré por algo para cenar.
-¡Pero! – Hakuryuu volvió a ponerse enfrente de Kouen – hemos sido los culpables, por lo menos permíteme que yo vaya por ello
-mmm, bueno si lo pones así – dijo el pelirrojo pensativo mientras se cepillaba su barba – entonces tendrán que comer lo que yo quiera.
-¿y eso que podría ser hermano?
La confusión de Koumei parecía compartida por el resto.
-mmm hamburguesas, sí, eso estará bien – Kouen tomo sus llaves y su abrigo - ¡Hey mocoso!
-¡eh! ¿Qué?
Alibaba solo había estado observando todo lo que ocurría, no pudo evitar pensar que los Ren eran un poco divertidos.
-Tú me llevaras a algún lugar en donde las vendan
-¿¡Eh?! ¿Yo porque?
-Por qué te comprare un helado si lo haces.
-¿Qué rayos? – Se comenzó a sonrojar -¡No soy un niño!
-¿Entonces no quieres el helado?
El rubio tenía ganas de decirle bastantes improperios, pero lamentablemente… el helado era su debilidad, no podía simplemente negarse a uno… Se preguntaba si Kouen de alguna manera se había enterado de eso o solo había dicho lo del helado al azar.
-¡ah!, está bien – dijo un poco malhumorado mientras se dirigía a la puerta junto con Kouen - ¡Pero tendrá los sabores que yo quiera!
-Sí, sí, Cuiden la casa mientras regresamos. – les grito al resto de su familia.
Dicho eso ambos salieron.
-Oigan, ¿pero no era más fácil que llamáramos al lugar por teléfono?
Hablo por fin Hakuei.
Koumei y Kougyoku se miraron un momento y después sonrieron
-Pero entonces no podría comprar el helado
Kougyoku rio.
.
.
.
-La señorita Hakuei realmente se había esforzado para hacer esa cena
Alibaba miraba por la ventana mientras Kouen se dirigía al lugar en donde comprarían su "cena".
-Estoy seguro de que sí.
-Ella realmente parece admirarte, ella de verdad quería que probaras esa comida.
Kouen le miro extrañado ¿a qué quería llegar con eso?
-Lo dices como si yo hubiera provocado lo que paso.
-No estoy diciendo eso, es solo que… pienso que cuando regreses deberías de darle las gracias.
El pelirrojo rio.
-¿Sabes? Creo que tú debes tener un concepto horrible sobre mí.
-¿Qué?
-¿de verdad crees que después de ver todo lo que había preparado, yo simplemente diría algo como: Lo siento chica, suerte para la próxima?
-…
-No sé qué creas saber de mí, pero te aseguro que yo no desprecio el esfuerzo que otros han realizado, sé que para ella era importante, de verdad me he interesado en conocerlos, y me puedo dar cuenta que la vida que mi tía les dio no fue la mejor, sé que ellos quieren pertenecer a esta familia. Y cuando todos estemos cenando, le quiero hacer saber que ella ya pertenece a ella
Termino con una sonrisa.
Alibaba se sorprendió, después se sintió un poco culpable, de alguna manera la imagen que le daba el Kouen del pasado no se iba, por eso a veces no podía evitar decir ciertos comentarios.
-Lo siento, en realidad pareces una gran persona
-¡Ja! ¿Y apenas lo notas?
Pese a eso, la arrogancia no se iba, pensó Alibaba.
-Por cierto, supe que hoy saliste con mi hermana y que regresaron muy noche, espero que no se estén buscando problemas
-¿Qué? ¡Por supuesto que no! – Dijo un poco ofendido – es solo que Kougyoku está empecinada en que consiga un atuendo adecuado para el evento del Sábado.
-¿Evento?
-Si – una sonrisa se dibujó en el rostro del chico – Sinbad hará una fiesta para celebrar su cierre de contrato con varias empresas internacionales, mi Papá ha decidido llevarme.
-mmm ¿Sinbad? ¿De Sindria Corps?
-¡Así es!
-Ya veo, si, tienes razón, Rashid Saluja ha apoyado a ese tipo desde que el apenas comenzó a tener manejo de su empresa
-¿Lo conoces?
-¿A Sinbad? Si, nos hemos encontrado varias veces, me ha pedido que también firmemos con él, pero yo nunca he aceptado, aun así también me invito a esa celebración, supongo que quiere restregarme lo que ha logrado y quiere que me asuste del poder que ha conseguido.
-¡Por supuesto que no!
El grito de Alibaba sorprendió a Kouen
-¡Sinbad nunca haría algo como eso!, él sabe respetar a las personas que piensan diferente a él, y si él quiere que te unas a él no se debe a que te menosprecie, sino porque reconoce todo lo que has logrado.
No podía soportar que hablaran de esa manera del pelimorado, ya sea en el pasado o presente, el siempre noto las grandes ideas que tenía Sinbad, se dio cuenta de lo mucho que anhelaba un lugar mejor para vivir. Era un visionario. Y actualmente era lo mismo, por lo que no dejaría que nadie lo menospreciara, mucho menos Kouen Ren.
Sus pensamientos fueron interrumpidos por la risa sarcástica del pelirrojo.
-¿Reconoce lo que he logrado? Mocoso, no sé qué creas saber de Sinbad, pero te aseguro que las personas que se unen a él es simplemente por temor a un enemigo de su talla.
-¿De qué hablas?
Alibaba sentía que ya no podía soportar más esa conversación.
-Sinbad no es el buen samaritano que tú crees, él ha hundido a muchos, ¿sabes a cuantas personas tiene vigilando a los líderes de otras empresas? Ese tipo habla sobre grandes ideales y tomarnos todos de las manos, pero te aseguro que es el tipo de persona que es capaz de hacer cualquier cosa por no perder ni un poco de todo el poder que ha obtenido.
El rostro del menor estaba rojo de ira, no iba a seguir soportando más a ese tipo.
-Detén el auto- dijo con frialdad el chico.
-…
-¡Detenlo ahora!
-Estás loco, no hare eso
La voz del mayor sonaba firme, no se iba a amedrentar por un niño haciendo berrinche
-¡Te he dicho que lo detengas!
-¡Y yo te dije que no haría eso! Mira, si tú tienes a Sinbad en un pedestal, ese es tu problema, pero no quieras que otros piensen lo mismo que tú. Yo también estoy en el mismo mundo podrido en el que vive Sinbad, por eso te puedo decir que ese tipo NO es una buena persona.
Los dos guardaron silencio por unos minutos. Por fin Kouen había llegado al lugar en donde comprarían su cena. Kouen se estaciono, pero no bajo ni se movió. Regreso su vista hacia Alibaba y vio que este había mantenido la vista hacia abajo todo el tiempo que estuvieron en silencio.
Se recargo mejor en el asiento y suspiro.
-Escucha mocoso, sé que no debí decir eso.
-…
-No me retracto de nada de lo que dije, pero no debí hablar así de alguien que parece que aprecias mucho.
-…
-¡Di algo! – exclamo un poco desesperado
-Está bien – siguió sin alzar su vista – yo solo me iré a casa por ahora.
Kouen no le discutió y después de comprar lo que llevaría a su casa, llevo a Alibaba a su hogar. Era lo mejor, se dijo mentalmente.
-Buenas noches- dijo el chico, al tiempo que se bajaba y entraba a su casa.
No sabía qué hora era, pero no le importo, probablemente su padre seguiría trabajando, pero no le importaba y tampoco le importaba si es que Jafar se encontraba en ese lugar, ya no le interesaba cenar por esa noche, por lo que simplemente se dirigió a su habitación. Se aventó a su cama
Se sentía mal. Se sentía terriblemente mal.
"No sé qué creas saber de Sinbad"
-Eres tú el que no sabe nada – dijo en voz baja
"Es el tipo de persona que es capaz de hacer cualquier cosa por no perder ni un poco de todo el poder que ha obtenido"
-…
Se sentía mal, ese tipo no solo había hablado mal de Sinbad, si no que también se había burlado de lo que pensaba sobre él. Le desagradaba. Sin embargo, le desagradaba más el hecho de que no se sintió capaz de contestar esas palabras.
.
.
.
Ya era jueves y Alibaba todavía no tenía ningún atuendo preparado. Eso no podía seguir así, aun cuando su amiga estuviera en contra, si veía que las cosas hoy seguían igual, el terminaría comprando cualquier cosa. Lo importante era que se viera bien.
Aun así, no sabía porque entonces estaba caminando con su amiga en dirección a su casa.
-Eh, Kougyoku, ¿no crees que deberíamos estar rumbo a otro centro comercial?
-eh… si, pero… mmm
Eso sí que era extraño ¿Kougyoku nerviosa? Eso solo podía ser señal de que… ¡Estaba tramando algo!
-Muy bien – Alibaba se detuvo – dime que estas planeando señorita
-eh… -la chica movía sus manos de forma nerviosa – ayer… ayer discutiste con mi hermano ¿cierto?
La mención del hombre hizo que Alibaba se tensara, era cierto que no había mandado un mensaje a Kougyoku la noche anterior para disculparse por haberse regresado de repente, sin embargo en la mañana le había dicho que fue porque se comenzó a sentir mal, obvio era una mentira, pero esperaba que fuera lo suficiente convincente. Olvido que talvez Kouen si les dijera.
-Acaso… ¿tu hermano dijo algo?
La chica negó con la cabeza
-No dijo nada, pero… él no se veía muy contento después de que regreso, él estaba tan contento cuando salieron, pero regreso muy molesto, cuando vi que no habías regresado supuse que fue porque habían discutido.
-…
-escucha, sé que mi hermano es demasiado franco, a veces no piensa en las consecuencias de lo que dice, pero por favor, no pienses mal de él.
Alibaba pudo ver la angustia en el rostro de la chica. Se sintió un poco culpable, para la chica debía de ser terrible saber que su hermano y su amigo habían discutido, talvez temía que él no volviera aceptar alguna invitación de ella.
-Mira Kougyoku… el no tuvo la culpa realmente, fui yo quien me tome muy personal lo que dijo. No estoy molesto. – trato de tranquilizarla con una sonrisa.
-¿Enserio?
-Si
-¡Entonces no hay problema si hoy mi hermano te acompaña! ¿Verdad?
-espera, ¿¡Que?!
Antes de que siguiera preguntando la chica salió corriendo hacia su casa, cuando por fin llego él, vio que ya estaba parado en la puerta Kouen Ren. Quien por un momento en sus ojos mostro la sorpresa que sentía por verlo en el lugar.
-…
-…
Ninguno dijo nada, pero Alibaba se sorprendió más cuando vio que también llegaba Hakuryuu hacia ellos.
-Buenas tardes Alibaba-san, muchas gracias por permitirme acompañarlos. – dijo al tiempo que hacia una reverencia.
-…
-¡Kougyoku!
Gritaron Alibaba y Kouen al mismo tiempo.
-eh… - Hakuryuu se veía un poco confundido – lo siento ¿quizás interrumpo su salida?
-¡No, nada de eso! – se apresuró a contestar Alibaba - ¿Pero qué te dijo exactamente tu prima?
-Me dijo que mi primo te acompañaría a escoger un traje para el sábado, y como yo iré con Kouen también el sábado, dijo que no tenías problemas en que yo los acompañara a escoger uno para mí.
Kouen suspiro.
-Esta bien, no perdamos tiempo entonces, vámonos.
El rubio pudo notar por la expresión del mayor, que también había sido engañado. Sin duda su amiga era un diablo.
.
.
.
Ir acompañado de los dos Ren en realidad no fue tan malo, talvez un poco incómodo por Kouen, pero no malo. Justo como pensó, ir con otros chicos a comprar ropa, era completamente distinto a hacerlo con su amiga. No que su amiga fuera mala para esto, sino que, se dio cuenta que para encontrar el tan famoso "Atuendo perfecto" que su amiga quería que luciera, se tardarían como mínimo un mes.
Ir con Kouen en ese aspecto fue todo un alivio. El siempre usaba ropa formal y solía asistir a todo tipo de eventos, por lo que sabía cómo escoger trajes y atuendos para cada ocasión. Aunque el también había escogido ropa de ese tipo, Kouen se veía muy experimentado a la hora de fijarse en los pequeños detalles, como que el color combinara con sus ojos, su tono de piel, que la talla se amoldara perfectamente pero sin ser muy "revelador" (eso no lo pudo comprender del todo), incluso la corbata no tenía que desentonar con todo lo demás. Le apenaba un poco el decir que en realidad el atuendo que llevaría había sido escogido completamente por Kouen, y lo peor era que se le veía increíble.
También, justo como se lo imagino, pasar el tiempo con Hakuryuu era en realidad bastante divertido, el chico era amable y respetuoso, pero también sabia de muchas cosas y se dio cuenta que en realidad el chico no salía con mucha frecuencia.
A pesar de todo, fue un gran día.
Ahora los tres se encontraban en el auto de regreso, Kouen le había dicho que lo dejaría en su casa.
-mmm Gracias por todo – dijo un poco apenado Alibaba
-Ja, era necesario, los dos son un desastre a la hora de escoger ropa – se burlo
Hakuryuu rio un poco divertido, pero Alibaba hizo un pequeño puchero, ese tipo nunca cambiaria.
-mmm por cierto – su rostro comenzaba a enrojecerse, era una suerte que se hubiese sentado atrás y los dos Ren Adelante – mmm, sobre ayer, yo…
-No digas nada – le corto el mayor – fui yo quien fui irrespetuoso, pero ya te dije lo que opino, no me retracto por mis palabras, pero me retracto de haber hablado así delante de ti.
El rubio se dio cuenta que no cambiaría la opinión del mayor, pero no importaba, el mayor había tomado las cosas con madurez, por lo que el debía de hacer lo mismo.
-je, ¿Qué te dijo tu hermana para que vinieras?
-me dijo que Hakuryuu quería que lo acompañara, me dijo la hora en que iríamos, por lo que me sorprendí mucho cuando la vi corriendo y antes de entrar a la casa solo me dijo "diviértete". Verte ahí fue toda una sorpresa. ¿Tu, sabias?
-¡Claro que no!
-Y de haberlo sabido, ¿te hubieras negado?
El menor le observo sorprendido
-Yo no… yo no he dicho eso. Es solo que… bueno, no creí que tu quisieras venir puesto que también había sido grosero contigo la noche anterior.- dijo un poco apenado el rubio
-… - Hakuryuu miro a Kouen y por el espejo a Alibaba.
Kouen suspiro.
-Escucha lo que te dije la ayer es cierto, creo que tienes una terrible opinión sobre mí, y ni siquiera sé porque.
-¡!
- Talvez sea porque creíste que te odiaría por ser amigo de mi hermana, porque soy dueño de una empresa, o al menos eso creí al principio, pero ahora me doy cuenta que en realidad tú piensas que yo soy una mala persona por naturaleza.
-Es-¡Espera!, yo no…
-Me di cuenta desde el principio que no te agrade.
-Bueno si, pero… -
¡Rayos!, ahora no sabía que decir, nunca pensó que Kouen se fijaría en esas cosas, pero por lo que estaba oyendo, Kouen estaba dando por sentado que ellos nunca se podrían llevar bien… y no sería por que el pelirrojo no lo hubiese intentado. Se sentía un poco confundido, la noche anterior se había dicho a si mismo que lo detestaba, pero ahora verdaderamente se sentía mal por dejarse llevar por sus recuerdos del pasado.
-Está bien, no es como si fuera obligatorio que te lleves bien con los hermanos de tu amiga. Puedes odiarme, pero al menos hay que tratarnos cordialmente.
-¡Pero yo no te odio!
-Pero es obvio que tampoco quieres llegar a conocerme más.
La mirada de Alibaba era ansiosa, por alguna razón no quería que Kouen pensara si de él. Había sido demasiado estúpido al no pensar más allá de sus recuerdos, y también demasiado tonto por no querer conocer un poco más a este Kouen Ren que había demostrado ser una persona mucho más profunda de lo que había pensado.
-Yo… de verdad lo lamento – dijo ahora con tristeza el menor – sé que hice mal, también sé que estuvo mal hablarte así ayer, pero… tú de verdad eres una persona increíble… perdona por notarlo tan tarde, pero… en verdad me gustaría que pudiéramos llevarnos mejor.
Kouen no dijo nada por un momento, solo enfoco su vista hacia el camino por donde conducía. Hakuryuu estaba a punto de decir algo, pero se detuvo al ver una pequeña pero sincera sonrisa en el rostro del mayor.
-Si es cierto lo que dices entonces espero que pronto quieras platicar conmigo sobre los libros que te preste
Esas palabras realmente hicieron feliz a Alibaba. Por fin se había dado cuenta del error en el que estaba cayendo con Kouen, pero creía que sin lugar a dudas, ahora podrían llevarse bien
-¡Si! – dijo el chico realmente ilusionado.
La sonrisa de Kouen no se borró.
Hakuryuu que había presenciado todo, un poco avergonzado carraspeo, llamando la atención de los otros dos.
-mmm, si gustan, puedo pasarme para atrás para que Alibaba se siente aquí y puedan platicar más cómodamente.
Ambos le miraron un poco sorprendidos, pero el rostro del rubio se pintó completamente de rojo y Kouen comenzó a reír a carcajadas.
-¡Ha-Hakuryuu! ¡Lamento haberte ignorado! – dijo muy apenado Alibaba. -¡Kouen no te rías! ¡Hakuryuu pensara cosas raras de nosotros!
Kouen no dejaba de reír, pero se detuvo al ver cierto establecimiento, por lo que detuvo el auto. Y abrió la puerta.
-¿Qué haces? – pregunto el ojidorado.
-Aun te debo un helado ¿no?, espera aquí, también traeré uno para ti Hakuryuu.
El mayor no dijo más y ambos vieron como el pelirrojo se dirigió a la heladería en la que se habia estacionado.
Se creó un incómodo silencio en ambos chicos.
-mmm, perdona mi atrevimiento, pero… ¿a ti te gusta mi primo?
- ¿Qué? ¡No! – dijo rápidamente Alibaba un poco sonrojado
-¿Enserio? Bueno, es que mi prima me ha dicho que tú estabas muy enamorado de alguien, pero que tenías algunos problemas para acercarte a esa persona, por lo que vi y escuche ahora, pensé que talvez esa persona era…
-¡No! No, a Kouen llevo pocas semanas de conocerlo.
¿Cómo porque Kougyoku le había contado eso a Hakuryuu? Aunque bueno, aun podía recordar la manera en que lo presento con sus hermano.
-Ya veo – dijo un poco pensativo- ¿entonces también tienes este tipo de problemas con la persona que te gusta?
-¡!
-¡Ah!, disculpa mi atrevimiento, es solo que… bueno, tu pareces ser tan honesto y amigable, que no me imagino de qué manera puedes tener problemas con alguien que te gusta.
Wow, no sabía que Hakuryuu tenía una imagen tan buena sobre él.
-Bueno… la persona que me gusta… no es que no sea cercana a ella, si no que… se podría decir que estoy esperando a que se dé cuenta de mis sentimientos.
-¿?, pero… no entiendo, ¿Por qué esperarías?
-mmm, bueno, es complicado, pero mmm, yo sé que terminaremos juntos… supongo que es… ¿destino?
Hakuryuu pareció pensarlo por un momento.
-pues en realidad no lo entiendo, yo creo que si alguien te gusta deberías de decírselo, incluso si esa persona te rechaza, al menos será consiente de tus sentimientos y pienso que solo de esa manera el talvez comience a pensar en ti como algo más que un amigo… o al menos eso es lo que creo.
Alibaba lo pensó, talvez debería de escuchar a Hakuryuu, el también ya había estado pensando últimamente en eso. No podía simplemente esperar a que Sinbad lo notara, es decir, él estaba completamente seguro de que terminarían juntos, pero talvez era el momento de hacerle saber al pelimorado la forma en la que se sentía sobre él.
-Si me permites decirlo Alibaba-san, yo creo que el destino no es algo que ya este escrito, si quieres que algo ocurra, tienes que luchar por ello. O al menos es lo que yo siempre he creído.
El rubio sonrió por su consejo. El si creía en el destino, sin embargo, puede que Hakuryuu tenía razón al decir que no podía quedarse sentado a esperar a que todo ocurra.
-Gracias Hakuryuu – sonrió.
Hakuryuu se avergonzó un poco.
-eh, de nada, cualquier otro día podremos salir… si quieres.
-jejeje claro.
Antes de darse cuenta Kouen ya estaba de regreso, con 3 conos de helado.
Sin duda, había sido un buen día, pensó Alibaba
.
.
.
Alibaba regreso muy tarde a su casa.
Cuando llego se sorprendió de escuchar varias voces en la sala, se asomó en ella y su corazón latió rápidamente cuando se dio cuenta que en su casa se encontraba Sinbad platicando con su padre y con Jafar.
-¡Bu-buenas noches! – casi grita con alegría el rubio
-Buenas noches hijo – respondió su Papá
-¡Hola Alibaba! – Dijo alegremente Sinbad – Wow, veo que fuiste de compras, espero que estés listo para el sábado, me hará muy feliz verte allá.
Alibaba asintió rápidamente
-Subiré a dejar mis cosas y en un momento bajo para prepararles algo.
-Oh, no te preocupes hijo, Sinbad vino a traernos algo de comida preparada, puedes subir a acomodar tus cosas con tranquilidad
-Vamos, yo te acompaño – dijo el pelimorado al tiempo que tomaba una de las bolsas y caminaba en dirección al cuarto del chico.
Ambos subieron mientras Jafar solo los seguía con la mirada.
-Por cierto Jafar, muchas gracias por sugerirme que llevara a Alibaba, no cabe duda que conoces bien a Sinbad, justo después de que me lo dijiste, Sinbad llamo para sugerirme lo mismo - hablo Rashid, después de que los otros dos ya habían subido.
-Sí, estoy seguro de que Sinbad estará muy contento con su presencia el sábado –
El peliblanco bajo la mirada con tristeza.
Cuando ambos llegaron al cuarto, Alibaba recordó lo que le había dicho Hakuryuu, talvez era el momento de ser sincero son Sinbad y dejarle saber sus sentimientos. Alzo la vista determinado a hacerlo.
-Sin...
-¡Alibaba! – Hablo entusiasmado el mayor – tengo algo que contarte, es muy importante
-Cla-claro, ¿Qué ocurre?
-Este Sábado, no será únicamente para celebrar el cierre de contrato con las otras empresas, también estoy planeando hacer un anuncio muy importante.
-¿En serio? ¿y que podría ser?
El pelimorado se veía verdaderamente feliz, por lo que Alibaba dedujo que era algo muy importante.
-¡Le pediré matrimonio a Jafar!
Casi como si el tiempo se detuviera para el rubio, este pensó que la alegría que parecía sentir Sinbad era proporcional a la tristeza y amargura que comenzaba a embargar su corazón.
.
.
.
.
.
.
.
.
¡Muchas gracias por leer este capítulo!, en el siguiente… chan chan chan chan…. ¡La fiesta! Y les aseguro que todo se pondrá muy intenso.
Gracias por sus comentarios : D y no dejen de leer yaoi.
SALUDOS!
