Si chicas y chicos, se que no tengo perdón de dios por todo el tiempo de espera, pero por ahorita ya porfin puedo retomar nuevamente mis publicaciones.

Surgio un problema cuando estaba terminando el semestre, es por eso que esta espera se prolongo mas, pero ya regrese y ahora si no me ire XD.

Agradezco su paciencia y les comento que subir otro fic a manera de disculpa por la tardanza, es de una nueva parejita para mi y espero que la puedan leer para que me den sus opiniones al respecto. Su nombre en "Dulce canción"

Bueno, ya no los hago esperar mas ¡Comencemos!


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Capítulo 6. Claras intenciones

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-Sinbad… ¡Me gustas! ¡Estoy enamorado de ti!

-¡! ¿Alibaba?

-yo… ya no puedo ocultar más estos sentimientos, es por eso que… si tú quieres que me aleje de ti eso hare.

-¿De qué hablas Alibaba? yo nunca te pediría eso. Alibaba gracias por tus sentimientos, pero yo…

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El golpe de algo pequeño estrellándose en su frente lo despertó, cuando enfoco su mirada se dio cuenta que estaba siendo observado por toda su clase y por su profesor, quien no se veía nada contento con él.

-Joven Saluja, si mi clase es tan aburrida que le provoca sueño, le invito a que por favor se retire.

El chico se avergonzó.

-Lo lamento mucho maestro, no volverá a ocurrir – dijo mientras hacia una reverencia desde su asiento.

-hmp, eso espero.

Así, el profesor volvió a reanudar su clase. Alibaba por otro lado se sorprendió de sí mismo al dormirse en clase, en realidad no era tan extraño, ya que, después de todo lo que había ocurrido el Sábado en la fiesta, se sentía tan confundido que el día Domingo no había podido dormir casi nada, aun así no era excusa para que no pusiera atención a sus clases.

Sin embargo, le molestaba que parecían llegarle pequeños recuerdos de su anterior vida. Y lo peor era que no podía sacarse de la cabeza las palabras de Kouen.

Llenare tu corazón de una felicidad que nunca antes hayas sentido.

De verdad que no entendía a ese hombre. Se acomodó mejor en su asiento sin dejar de pensar en el asunto, sin notar que era observado con preocupación por Kougyoku.

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-Muy bien Alibaba-chan, ahora si me contaras lo que te ocurre

Hablo demandante su amiga después de que habían encontrado un buen lugar en el techo dela escuela para comer.

-¿Qué?

-¡No te hagas el desentendido! ¿Qué rayos paso en la fiesta? Incluso cuando te hable ayer para preguntarte, sonabas muy extraño y me dijiste que debías descansar, solo por eso ya no te moleste, pero para que te hayas dormido a media clase eso quiere decir que algo muy importante paso ¿cierto?

La pelirosa estaba verdaderamente preocupada por su amigo, ella sabía que desde el Viernes su amigo no se encontraba bien debido a la propuesta de matrimonio que le haría Sinbad a Jafar. Ella le había insistido en que no fuera a la fiesta, pero el había argumentado que su padre se desilusionaría mucho por eso.

-Sí, lo siento Kougyoku, pero… ¡argh! – Se tomó la cabeza – pasaron demasiadas cosas y no sé por dónde empezar.

-Cuéntame lo que paso desde que llegaste a la fiesta.

Alibaba no sabía si contarle a su amiga, pero el mismo se había dado cuenta que necesitaba contarle las cosas a alguien y su amiga era la mejor para escuchar, sin embargo, temía que se molestara con el cuándo le contara acerca de la confesión de Kouen.

Observo a su amiga un poco desconfiado, pero ella le dedico una linda sonrisa que le hizo darse cuenta que estaba subestimando mucho a su amiga. Aun en el pasado ella nunca le juzgaría por algo así.

-Está bien, pero será un poco largo, así que espero que el tiempo del almuerzo alcance.

Así fue como Alibaba le conto todo lo que había pasado, desde su llegada, la plática que tuvo con Sinbad y aunque quiso evitarlo, también le conto acerca de lo que el pelirrojo le había dicho.

-Wow – dijo su amiga bastante sorprendida- pensé que sería más paciente, pero talvez la situación pudo con el– se dijo a sí misma en un susurro.

-¿?

-¡No, nada! ¿Y tú que piensas?

-¿sobre qué?

-¡Pues sobre mi hermano obviamente!

Alibaba se ruborizo

-¿Pues qué he de pensar? No importa que haya sido rechazado, yo amo a Sinbad y siempre será así.

La mirada de Kougyoku se entristeció.

-Alibaba-chan, yo sé que tu amor por Sinbad es muy grande, pero ¿no crees que ya es momento de que te des cuenta que él no te ve más que como un hermano menor?

Sus palabras hirieron un poco al rubio. Si, ya lo sabía, pero aun así, él no podía dejar de pensar en todos esos sueños que tenía, simplemente no podía dejar de pensar que su felicidad era a lado de Sinbad y de nadie más.

-Escucha Alibaba-chan, mi hermano…

El timbre que anunciaba la reanudación de las clases sonó.

-Ya es momento de regresar Kougyoku.

El chico se levantó y se adelantó a su amiga, la cual solo suspiro resignada, sin duda sería un trabajo difícil hacer que Alibaba superara a Sinbad.

Internamente le deseo mucha suerte a su hermano.

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La sorpresa que sentía en ese momento Alibaba era tan grande que sentía que cualquiera que pasara a lado de él, también se contagiaría de la misma.

Y es que era imposible que no estuviese sorprendido cuando en la puerta de la escuela estaba Kouen Ren recargado sobre su auto último modelo.

-¡Hermano En! – grito efusivamente Kougyoku y se dirigió feliz hacia el mayor.

-Hola Kougyoku ¿te fue bien? – dijo mientras le sonreía suavemente.

-¡Si! Pero… ¿Qué haces aquí?

No era que la chica no estuviese contenta por verlo, pero era muy raro que su hermano fuera por ella a recogerla cuando salía de la escuela.

-Vine a recogerte, a ti y a Alibaba- alzo la mirada hacia el chico que seguía parado estupefacto.

-Oh, ya veo – dijo la chica pensativa, cuando de repente volteo alegre en dirección de su amigo - ¡Alibaba-chan, mi hermano nos llevara!

El rubio se sintió nervioso, no sabía cómo actuar delante del pelirrojo, quien por lo visto estaba de lo más casual esperando a que se acercara. Debía de pensar en una excusa rápida para no irse con ellos, ya después le pediría una disculpa a su amiga. Camino lentamente mientras trataba de pensar rápidamente en que decir. Cuando de repente vio a un grupo de chicos de otro curso que se ponían de acuerdo para hacer un trabajo.

¡Por fin se le había ocurrido una idea!

-Lo siento pero tengo que…

-¡Ah! – Grito Kougyoku asustando a los dos hombres - ¡se me olvido que tengo que quedarme a junta del consejo escolar!- hizo un pequeño puchero – lo siento hermano, llegare un poco más tarde, pero por favor lleva a Alibaba-chan.

-¡¿De qué hablas tu ni siquiera estas en el con…

-¡Oh vamos Alibaba, ayudare porque NO tenemos tarea!

Así, sin que el rubio pudiera evitarlo, la chica se echó a correr hacia la escuela.

-¡Yo te mando un mensaje para que pases por mí! – fue lo último que dijo la chica.

Ambos hombres se quedaron viendo el camino por donde se había ido la pelirosa y después de unos segundos, Kouen le abrió la puerta del vehículo a Alibaba.

-Vamos, entra.

-¡! ¿No estarás creyendo que en verdad iré contigo cierto?

-Mi hermana me encargo que te llevara y no le pienso fallar, por lo que entra de una vez si no quieres que te cargue como una mascota y te aviente al asiento.

Por alguna razón la idea avergonzó al rubio.

-¡Argh! Está bien, pero solo porque Kougyoku lo ha pedido.

Cuando por fin se metieron los dos, el pelirrojo comenzó a manejar, ninguno de los dos dijo nada, y para Alibaba eso era realmente incómodo. Miraba de reojo al pelirrojo quien no se veía para nada nervioso y mucho menos incomodo, hasta pareciera que ni siquiera notaba que estaba en el mismo vehículo.

Pensó por un momento en preguntarle acerca de lo que le había dicho en la fiesta, pero cuando iba a hacerlo se arrepintió, lo mejor sería que se entretuviera con el paisaje de la ventanilla.

-Oye Kouen – dijo con voz monótona.

-¿Qué?

-¿A dónde vamos?

Una sonrisa burlona apareció en el rostro del mayor.

-Apenas lo notaste ¿eh?

-¡No te burles! ¡Este no es el camino a mi casa!

-Bueno, eso es obvio, porque no te estoy llevando a tu casa.

-¡¿eh?!

-Ahora cállate y estate tranquilo como un buen niño. Ya casi llegamos.

Aunque ganas no le faltaban, ya no quiso discutir, eso solo lo cansaría más y no llegaría a ningún lado.

Después de unos minutos, Kouen detuvo el vehículo.

-Ya llegamos.

El rubio se fijó del lugar a donde habían llegado y noto que era un centro comercial.

-¿Qué hacemos aquí?

-Solo me dieron ganas de venir.

-Pues pudiste haber venido tu solo ¿no?

Kouen suspiro con fastidio - ¿Qué pasa contigo? Has estado refunfuñando todo el camino, pareces una mujer en su periodo.

La comparación avergonzó a Alibaba.

-¿Q-que cosas dices? Se supone que me llevarías a mi casa ¿no? Le diré a tu hermana que te desviaste por el camino.

-Ja, estoy segura que ella ya lo sabía. – dijo con sarcasmo.

-¿Qué?

-nada, bueno entremos, ya que no creo que quieras ir hasta tu casa caminando desde aquí ¿o sí?

Alibaba lo pensó por un momento, ganas no le faltaban, pero sabía que ese centro comercial estaba demasiado lejos de su hogar, llegar caminando le tomaría horas, y aunque podía tomar el transporte, a esas horas se desbordaba por tantos pasajeros, por lo que tuvo que aceptar que por esa ocasión Kouen tenía todas las de ganar.

-Está bien, tú ganas. – dijo derrotado.

-Siempre lo hago – dijo prepotente.

-¡Ah! ¿Podrías ser un poco más humilde?

La risa de Kouen comenzó a escucharse.

-Tú sí que dices cosas divertidas, vamos, andando.

El rubio no entendía la finalidad de su visita al centro comercial. Sin embargo Kouen lo guio hábilmente hasta una cafetería que en realidad se veía bastante escondida, ya que se opacaba por otras dos que eran más grandes y parecía que tenían postres exóticos. Pero el lugar al que habían llegado era pequeño y cálido, daba cierta sensación hogareña, se impresiono un poco de que Kouen conociera ese lugar.

Ambos tomaron asiento en una mesita y Alibaba se sorprendió que Kouen pidió algo para los dos. Agradeció que el pedido se los llevara casi de inmediato. Kouen había pedido pequeños pastelillos y dos tazas de chocolate. Cuando comenzó a comer se sorprendió del maravilloso sabor que tenía todo.

Kouen sonrió

-Veo que te ha gustado

-Es delicioso – dijo Alibaba con una sonrisa

-por supuesto que lo es, fue difícil encontrar este lugar, pero te aseguro que en ningún otro lugar encontraras un ambiente tan agradable, ni postres tan deliciosos.

-De alguna manera pensé que te gustarían las cosas más… exóticas. – dijo un poco avergonzado

-¿? No es que no me gusten, pero este tipo de lugares también son agradables.

-jajajajaja, de alguna manera "Kouen Ren" y "pasteles" no combina. – rio

-Cállate o me comeré tu parte

-¡¿Qué?! ¡No lo permitiré!

De pronto Alibaba se dio cuenta de lo fácil que era entablar conversación con Kouen, hasta ahora había estado tan nervioso sobre lo que le había dicho que por eso se sentía muy incómodo de estar con él, y sorprendentemente solo hizo falta un pastelillo y una taza de chocolate para que ese sensación desapareciera.

Se dio cuenta de lo inmaduro que había actuado. Pero tenía que dejar las cosas claras con Kouen.

Dejo de comer.

-Kouen, quiero que me expliques lo que dijiste el sábado.

El pelirrojo también se detuvo, y alzo su mirada hacia el chico.

-¿Qué quieres que te explique? – dijo mientras cruzaba sus brazos en su pecho.

El menor no pudo evitar sonrojarse un poco.

-Tú sabes bien de que hablo

El pelirrojo lo miro por unos minutos sin moverse ni decir una sola palabra, lo cual puso mucho más nervioso al menor, realmente no entendía al hombre pero como ya le había dicho anteriormente, no lo odiaba, incluso se atrevía a pensar que aun en el pasado no lo odiaba realmente, simplemente… no lo entendía, no sabía porque hacia las cosas, por lo poco que lo había conocido en el pasado se dio cuenta que Kouen no hacia las cosas sin saber los beneficios que eso atraería a su causa. Por eso mismo no entendía porque le había dicho todo eso de "hacerlo feliz". Ya tenía suficiente con su corazón roto como para tener que preocuparse por las acciones que ahora estaba tomando Kouen.

-Realmente no sé qué es lo que no quedo claro, mis intenciones son claras: hare que te enamores de mí.

De alguna manera le desesperaba la facilidad y confianza con la que decía las cosas.

-¿Pero porque? – Dijo un poco alterado – ¡Jamás he insinuado algo como que me gustes!

-Sí, es cierto tienes razón

-¿¡Entonces porque?! – sabía que si alzaba un poco más la voz, todos lo mirarían extraño, pero realmente quería saberlo.

-Solo me gustas y ya, creí que te lo había dicho esa noche, eres inteligente, bello y si, tienes razón, nunca me has insinuado nada, pero igual me gustas, cuando platico contigo es agradable y tranquilo, te portas con naturalidad cuando estás conmigo y tienes un corazón bondadoso. Talvez para ti ese no sea motivo suficiente, pero para mí sí. Tú me gustas y también quiero gustarte… quiero que nos enamoremos juntos.

No sabía si fue por la elocuencia de sus palabras o la forma tan sincera en que lo decía, pero el corazón de Alibaba comenzó a latir con rapidez. Ese hombre era imposible.

-Yo… no quiero lastimarte, a mí ya me gusta alguien. – dijo seriamente.

-¿Y tienes una relación con esa persona?

-¿Qué? No – dijo con tristeza.

-Entonces no hay problema – dijo volviendo a comer su pastelillo – no digo que lo olvides ni nada de eso, pero me da la impresión de que hasta ahora no has sido feliz con ese "enamoramiento" ¿cierto?

Quiso reclamarle, pero tenía algo de razón, ante la falta de respuesta, Kouen la asumió.

-Bien, entonces no pierdes nada en esto ¿o si Mocoso? Inténtalo conmigo, no te obligare a hacer nada que no quieras, por lo que no debes de temer por ese lado, pero eso sí, te advierto que haré todo lo que este en mis manos para que te enamores de mi

Alibaba se dio cuenta que era imposible hacer cambiar de parecer a ese hombre, pero el en verdad amaba a Sinbad, por lo que no importaba lo que dijera Kouen, para él, era como si se estuviera burlando de los sentimientos del mayor.

-Dices eso – dijo triste, bajando un poco la vista – pero al final el que va a sufrir eres tú Kouen.

Kouen volvió a mirarlo a la cara y acerco su mano a la cara de Alibaba, con suavidad levanto su mentón y levantándose un poco de la mesa le dio un beso en los labios.

Cuando se separó vio el rostro atónito de Alibaba, y a los pocos segundos vio cómo su este se volvía completamente rojo.

-¡¿pe-pe-pero que haces?!

-Es tu culpa, eres demasiado lindo

-¿¡Que?!

Sabía que ese hombre era imprudente, pero sinceramente, sabía que no sería bueno para su corazón el que hiciera eso de formas inesperadas.

-Ya, no hagas tanto lio, ahora apúrate a comer eso.

El menor ya no objeto nada más y se dedicó a seguir comiendo aún bastante avergonzado.

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Ya eran las 8 de la noche y Alibaba apenas estaba llegando a su casa. Kouen quien lo había llevado, vio desde el asiento que las luces en su casa estaban apagadas.

-¿Qué no hay nadie en tu casa?

Alibaba también vio en dirección a su casa y comprobó lo dicho por el otro.

-Sí, eso es lo que parece –dijo sin tomarle importancia.

-¿No es peligroso que te quedes solo en tu casa? – dijo un poco escéptico.

-Ja, claro que no, ha habido semanas enteras en que me quedo solo, al ser mi padre uno de los principales socios de Sinbad es normal que tenga que viajar continuamente para arreglar algunos tratos y convenios.

Alibaba abrió la puerta y cuando estuvo a punto de salir fue detenido por la mano del mayor, este volteo para cuestionarle, pero se sorprendió de sentir nuevamente los labios del otro en los suyos, volvió a sonrojarse, pero se sorprendió cuando sintió como Kouen lamia sus labios. Trato de reclamar pero en cuando abrió sus labios, la lengua del otro entro hábilmente en su boca.

El rubio no supo en que momento fue que se dejó llevar por la sensación tan placentera que le provocaba el beso, pero cuando se alejó de él, pudo ver la sonrisa de satisfacción de Kouen, y el solo se limitó a decir "buenas noches".

Una vez dentro de su casa, fue que se cuestionó lo que había pasado.

¿¡Cómo fue que dejo que Kouen lo besara?!

Y lo peor fue que, lo hizo de una forma muy… apasionada.

No pudo con su vergüenza y se sentó en el suelo. Él sabía que estaba enamorado de Sinbad, sin embargo ese romance y la espera de que el pelimorado notara sus sentimientos obviamente provoco que él nunca entablara una relación sentimental con nadie.

Por lo que sí. Kouen le había robado su primer segundo y hasta tercer beso.

Y lo peor era que algo le decía que no serían los únicos.

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En la mañana despertó bastante temprano, ya que, ni siquiera había podido dormir bien. Culpaba de eso a Kouen. Por lo que pudo desayunar con calma y después caminar despacio hacia la escuela, aún tenía muchas cosas por pensar, por lo que la caminata le haría bien.

Grande fue su sorpresa al encontrarse por el camino a Sinbad. En el momento en que le vio el dolor en su pecho nuevamente apareció. El hombre miraba hacia una calle, parecía concentrado.

-Sinbad - se culpó al no poder evitar llamarlo.

El nombrado volteo a verlo y también pareció sorprendido de verlo.

-Alibaba-kun, buenos días. – sonrió

Aunque siempre había amado cuando Sinbad le sonreía, en esos momentos lo único que hacía era causarle dolor.

-Buenos días – agacho un poco la mirada.

-¿Vas hacia tu escuela?

-Sí, así es. Tú vas tarde.

-jejeje, sí, creo que tienes razón – rasco su nuca nervioso.

Los dos se quedaron en silencio unos segundos.

-Oye Alibaba / - Oye Sinbad

Dijeron los dos al mismo tiempo.

-Oh, lo siento habla tu primero, dijo el pelimorado.

-No, no, habla tú, lo mío no era importante.

-bueno, mmm veras, sé que este no es el momento ni el lugar, pero… dime ¿te gustaría salir un día conmigo?

Los ojos de Alibaba se abrieron sorprendidos.

-¿Qué?

-mmm – se notaba el nerviosismo de Sinbad – bueno veras, han pasado algunas cosas, pero necesito contártelas con calma, sé que tu padre no está en casa, pero no quiero parecer un aprovechado invadiendo su hogar, por lo que… ¿te parece bien si este viernes vas a dar una vuelta conmigo? Pasare por ti cuando salgas de la escuela.

El rubio no sabía que contestar, ¿acaso estaba soñando? Talvez, porque era realmente imposible que Sinbad lo invitara a salir… ¿o acaso quería hablar con él acerca de su matrimonio con Jafar?, eso era probablemente lo peor que le pudiera pasar entonces… aun así… el estar con Sinbad… de alguna manera no lo podía evitar.

-Está bien, yo te llamare una hora antes de que salga para que pases por mí. – dijo con una sonrisa.

Sinbad sonrió ante su respuesta.

-Gracias Alibaba-kun, de verdad que no sabes lo mucho que me alegra tu respuesta, entonces estaré esperando tu llamada – se despidió el pelimorado mientras comenzaba a caminar en dirección a donde había dejado su carro.

Después de que se fue, Alibaba se sintió un poco extraño, pero no sabía que era. Iba a seguir su camino, sin embargo antes de seguir noto que la calle en la que estaban daba dirección a…

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-Alibaba-kun, únete a mí, ¿es que no te das cuenta que lo que quiere hacer ******* es incorrecto?

-¿Me pides que traicione a mi amigo?

-¿Es que no te has dado cuenta? Tú ya no tienes lugar en este mundo, durante estos tres años ellos nunca…

-¡Jafar-san! ¿Cómo permitiste que el hiciera esto?

-Lo siento Alibaba-kun, lo siento, pero alguien como yo…

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Se sorprendió por el repentino recuerdo que había tenido, últimamente los tenía muy seguidos, pero no lograba conectar ningún recuerdo con algunos otros que haya tenido.

Volvió a mirar la calle a donde Sinbad observaba y con un poco de tristeza y confusión siguió su camino.

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-Muy bien Alibaba-chan, ahora sí que tienes que decirme todo lo que hiciste con mi hermano.

En el momento en que el chico llego fue abordado por su amiga de cabello rosa.

-No sé a qué te refieres Kougyoku, solo me llevo a casa – trato de evadir el tema

-¡Ja! Claro, y por eso mi hermano llego hasta las 8 de la noche, tan contento, que no quito su sonrisa en toda la noche.

-Bueno, talvez algo bueno le paso.

-Alibaba-chan – dijo la chica seriamente mientras azotaba sus manos en el pupitre del chico – escucha, yo sé que tu estas muy enamorado de Sinbad, y también sé que mi hermano tiene un carácter algo difícil, pero por favor – dijo poniendo una mirada afligida – permítele a mi hermano una oportunidad.

El rubio se sorprendió por las palabras de la chica.

-Kougyoku… yo… yo no quiero que pienses que me estoy burlando de los sentimientos de tu hermano, yo le deje muy claro lo que pensaba y lo que sentía, aun así él no se retractó de su decisión.

La pelirrosa sonrió.

-Por supuesto que no lo hizo, es un Ren después de todo.

Alibaba iba a reclamar, cuando sintió que su celular sonaba por un mensaje.

De: Kouen

Asunto: Salida

Espérame a la salida, iré por ti, no se te ocurra escapar.

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Se sorprendió por el mensaje, es decir ¿Cuándo le había dado su teléfono al otro, en unos segundos pudo pensar en el obvio culpable. Dirigió su vista hacia la pelirrosa quien ahora miraba inocentemente hacia otra dirección.

Suspiro resignado. Sin duda los días a partir de ahora serian cansados.

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Realmente se sorprendió que durante toda esa semana, Kouen fuera a recogerlo a la salida, ya se había dado cuenta que su amiga Kougyoku parecía muy interesaba también en los movimientos de su hermano, por lo que pudo deducir que su amiga no sería un método de escape.

Durante esos días Kouen lo llevaba directamente a su casa, durante el trayecto le preguntaba cómo le había ido, que cosas comía, incluso los programas que veía. Se dio cuenta que el pelirrojo quería saber más de él. Fue hasta el día jueves que se dio cuenta que era injusto que dejara que fuera Kouen el único que se esforzara en tener una conversación.

-¿Y qué haces en tu trabajo?

Pregunto pocos minutos después de haber entrado al auto del otro. Kouen se mostró un poco sorprendido por el cuestionamiento, pero después sonrió.

-Bueno, apuesto a que hago cosas muy similares a las que hace tu padre, después de todo actualmente soy el jefe de empresas Kou.

-mmm pues dudo que hagas lo mismo que mi padre, después de todo, el siempre regresa con mucho trabajo a la casa y siempre tiene juntas que lo fuerzan a llegar tarde a casa.

-Ja ¿y que te hace suponer que yo no lo hago? – Dijo prepotente – he de admitir que en ese aspecto abuso un poco de Koumei, el arregla mucho de mi papeleo, cuando yo no llego a estar él es muy eficiente en el trabajo, el fácilmente puede reemplazarme.

Alibaba pensó que Koumei era para Kouen, lo mismo que Jafar era para Sinbad… bueno, en el ámbito laboral.

-Sin embargo cuando en esta semana ha habido en casi todo el día reuniones y juntas de directivos para arreglar tratos y alianzas, en esos momentos obviamente yo tengo que estar presente, aun así, es bastante cansado, generalmente por eso nunca vengo a recoger a mi hermana, siempre aparece alguna reunión o algún asunto que requiera de mi supervisión.

Sin duda, el poder llevar a flote una empresa tan grande requería sacrificios, aun así Kouen no se veía para nada arrepentido o cansado por lo que hacía, se notaba que le gustaba lo que hacía.

Pensó nuevamente en las palabras de Kouen…

-Espera – dijo dándose cuenta - ¿entonces cómo es que has estado viniendo por mi toda la semana, cuando rara vez lo has hecho por tu hermana?

Kouen lo miro por un momento y luego sonrió regresando su vista al camino.

-¿No puedes deducir tú solo eso?

Alibaba de verdad que no entendía porque su rostro nuevamente se enrojecía, sin duda ese hombre era peligroso para su salud. Pero de alguna manera, saber que le daba la suficiente prioridad a él como para hacerse un espacio en su apretada agenda de trabajo, de alguna forma lo había conmovido.

-Ya llegamos.

Como los días anteriores, justo antes de que saliera, Kouen lo besaba y después con una sonrisa le deseaba buenas noches.

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En su despacho, Sinbad arreglaba unos papeles, cuando vio que Jafar entro a su oficina, ninguno de los dos dijo nada, el peliblanco simplemente se acercó a dejarle los documentos en su escritorio, diciéndole lo que se necesitaba de cada uno y después se marchó.

Cuando salió, el pelimorado no pudo evitar detener lo que hacía y mirar con tristeza la puerta por donde había salido el otro.

No pudo evitar recordar a cierto chico de cabellera rubio y casi sin que se diera cuenta, sonrió.

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De: Alibaba

Asunto: sobre hoy.

Hola Kouen, hoy alguien va a venir a recogerme así que no es necesario que vengas por mí.

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Alibaba suspiro, se suponía que el día anterior le diría a Kouen que no fuera a recogerlo, pero por toda la plática se le había olvidado, por eso, en cuanto había despertado le había mandado el mensaje a Kouen, para que no tuviera que mover su agenda y pudiera tener tiempo para terminar alguno trabajo.

A los pocos minutos le llego respuesta.

De: Kouen

Asunto: Re: Sobre hoy

Si te das cuenta que esto me lo tendrás que compensar ¿cierto? El domingo pasare por ti temprano, así que NO HAGAS PLANES.

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El rubio rio un poco al darse cuenta que aun en sus mensajes, el pelirrojo no dejaba de parecer autoritario y demandante.

Se sentía un poco mal porque vería a Sinbad… pero no era porque sintiera que engañara a Kouen ni nada de eso… si ¡así era! El no debía sentirse culpable, puesto que en realidad él le había dicho al mayor que estaba enamorado de alguien más, por lo que no era como si lo engañara.

Aun así eso no borraba la terrible sensación.

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Había decidido no decirle nada a Kougyoku respecto su encuentro con Sinbad, pero eso solo lo hacía sentirse peor, porque obviamente la chica se daría cuenta de lo que pasaba en el momento en que viera que en la entrada de la escuela no estaba el auto de su hermano, si no el de Sinbad.

Por esa razón estaba muy nervioso ahora que estaba saliendo de la escuela a lado de su amiga.

-¿Qué te ocurre Alibaba-chan? te ves extraño. – dijo preocupada.

-¡¿eh?! No, bueno… mmm bueno si, en realidad hay algo que debo decirte, pero puede ser un poco sorprendente para ti.

-Ahora si me estas espantando, ¿Qué ocu…

La chica ya no termino, ya que dirigió su vista con sorpresa hacia la puerta de la escuela, en cuando vio su expresión, el rubio se dio cuenta que debió de haberle dicho antes a su amiga lo que ocurriría, ya que si no, seguro pensaría mal de él y esta vez sí pensaría que se estaba burlando de su hermano.

-¡Escucha Kougyoku esto no es lo que pie...

-¡Hermano Kouha! – grito con alegría la chica.

-¿Qué?

Ahora fue el momento de Alibaba de sorprenderse, ya que en la entrada de la escuela se encontraba el chico de cabello rosado, este tenía un uniforme diferente al de ellos, por lo que pudo ver, era de una escuela privada.

El chico parecía sumido en su mundo, pero cuando los vio, se dirigió inmediatamente hacia ellos.

-Hola Kougyoku – dijo con una sonrisa.

-¡Hermano! ¿Qué haces aquí?

-Vine por ti – le acaricio la cabeza – y por "Alibaba-chan" – alzo la mirada con seriedad.

Alibaba se sorprendió con eso ¿a qué se refería?

-¿? No pudo venir mi hermano Kouen? – dijo la chica con confusión

-¿En-nii ha estado viniendo? – nuevamente dirigió su vista al rubio y sonrió de forma tétrica (según Alibaba) – pues no, hoy no podrá venir, pero nos iremos caminando, espero que no sea problema

-¡Por supuesto que no! ¿Cierto Alibaba-chan?

-¿eh? Bueno, es que yo…

-¡Entonces vámonos! – finalizo Kouha mientras tomaba de las manos a su hermana y a su amigo y los jalaba con rapidez para que se dirigieran a su casa.

Por la forma en la que los jalaba, Alibaba no pudo sentir cuando su celular vibro por un mensaje.

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De: Sinbad

Asunto: Lo siento

Perdón Alibaba-kun, pero ha ocurrido una emergencia. No podré ir por ti.

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En una sala de espera del hospital, Sinbad acababa de mandar el mensaje.

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Espero que hayan disfrutado el capitulo, se que se siento un poco X, pero calma mis pequeños seres de la creación, que las cosas cada vez se pondrán mejores.

Nuevamente les pido una disculpa por la tardanza y espero que lean el reciente fic que subi "Dulce canción" con una parejita experimental (para mi).

Recuerden mandarme sus comentarios, me gusta saber lo que piensas sobre el rumbo de la historia.

SALUDOS :D