¡Hola! Se que tarde un poco, pero fue porque tenia la principal intención de subir los siguientes dos capítulos juntos, sin embargo como soy muy malvada de ultimo momento decidi solo subir el semanal, pero despues volvi a recapacitar y hoy subo el nueve y el viernes el diez. Me sorprendio enormemente las teorías que algunos pusieron (tanto aquí como en la otra pagina) y la verdad mientras los leia nadamas pensaba : "Wow, espero no decepcionarlos cuando ponga la explicación a todo".

No los distraigo mas y comenzamos.


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Capitulo 9. Cerrando ciclos

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Ese día parecía particularmente frio, a pesar de que estaban en verano por alguna razón la brisa se sentía fría y en el cielo el brillante sol era opacado por unas enormes nubes grises que advertían la llegada de una fuerte lluvia.

Debía apresurarse si no quería verse envuelto en ella.

Después de caminar durante más de 30 minutos, por fin pudo llegar al enorme edificio blanco de más de 6 pisos, el cual era su objetivo. No tuvo problemas para pasar y solo tuvo que pedir unas indicaciones en la recepción para llegar a la habitación que necesitaba.

Si no hubiese sido por el ascensor, el probablemente no hubiera llegado a la habitación, por suerte no fue así y en menos de 5 minutos ya estaba en frente de la puerta que quería.

Toco suavemente.

Se escuchó la voz de su padre en el interior diciendo "Entra"

Alibaba-kun, ¿Ya sabes cuál es la verdad que debes saber?

Antes de entrar le llego ese recuerdo a su memoria. Lo detuvo por escasos segundos en los cuales suspiro hondo y dibujando en su rostro una sonrisa abrió la puerta encontrándose con un peliblanco acostado en la cama del hospital, con diversos aparatos e instrumentos que parecían un poco molestos. En el sillón que se encontraba a lado de la cama del peliblanco se encontraba su padre, quien al verle le sonrió dulcemente.

-Buenos días Jafar-san

-Buenos días Alibaba-kun

El peliblanco se veía un poco sorprendido por su visita. Alibaba lo comprendía, después de todo cuando la noche anterior hablo con su padre sobre ir a visitarlo, le dijo que por favor no le informara a Jafar sobre eso.

-¡Hola hijo!

-Hola padre –le sonrió – si quieres puedes irte a descansar, yo me quedare con Jafar-san.

-Muy bien, dentro de poco le traerán su comida, por favor vigila que se coma todo, se pone muy testarudo conmigo, espero que un joven como tú le haga cambiar de parecer.

-¡Rashid-san, no diga eso! – Dijo un poco avergonzado el peliblanco – Alibaba-kun creerá que soy un adulto poco confiable.

-jajajaja, pues si sigues con esa actitud yo también lo voy a comenzar a creer.

Dicho eso, el mayor se retiró mientras le decía a su hijo que el regresaría dentro de poco, sin embargo el rubio le dijo que se tomara todo el tiempo que necesitara para comer y descansar. Rashid le observo un poco intrigado, sin embargo después le sonrió con confianza y se marchó. Mientras salía, la enfermera con sus alimentos entro y le dejo la bandeja a Jafar, recalcándole que debía de comer un poco.

Ese comentario hizo que Alibaba se diera cuenta que las palabras de su padre no habían sido solo por molestar. Jafar se estaba descuidando, y eso de alguna manera resultaba irreal.

Al salir la enfermera, los dos hombres en el cuarto se quedaron callados, Alibaba observo que aunque Jafar había acomodado su charola, no hacia ademanes de tratar de comer.

Dejo su abrigo en el sofá de la habitación y tomo un banco que se encontraba en el lugar para sentarse a lado de Jafar.

-Es necesario que coma algo, no es bueno que se descuide de esa forma.

-Muchas gracias Alibaba-kun, pero realmente no tengo apetito.

-aunque no tenga apetito debe probar bocado, será una manera de no perder energías.

Vio un poco de rechazo en la mirada de Jafar, parecía que enserio no quería comer, pero aun así el mayor con una cara de desagrado tomo uno de los platos que contenía una especie de papilla espesa y con un color que no incitaba a comerlo. Comprendía porque Jafar no quería comer, pero también comprendía porque tenía ese tipo de alimentos, probablemente era por su tratamiento. Jafar tomo una cucharada y la metió en su boca. Lo saboreo un poco y después lo trago.

-¿Sabe mal?

-No mucho, pero la textura es horrible.

-Jejeje, no se queje Jafar-san, es un adulto y debe ponerme un buen ejemplo.

El peliblanco le observo con una mirada de súplica para que no siguiera comiendo, pero él no podía doblegarse, después de todo era necesario que Jafar no perdiera fuerzas. Al ver el otro que no tenía caso tratar de convencerlo, se resignó a seguir comiendo lentamente la extraña papilla.

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-No quiero que malinterpretes lo que voy a decir, pero sinceramente eres la última persona que esperaba ver en este lugar.

Después de haber comido la mitad de un tazón de papilla, Jafar quien ahora estaba recostado le hablaba a Alibaba.

-Sí, yo podría decir lo mismo.

-¿Sinbad te lo pidió?

-¡!

El rubio alzo su mirada sorprendido, era extraño que el peliblanco hubiese llegado a esa conclusión, pero después de pensarlo un poco, talvez no lo era tanto.

-…no importa lo mucho que hable con él, el simplemente dice que ya está cansado de esta vida

Recordó las palabras del peli morado, si Jafar de verdad se negaba con tanta firmeza a ser operado, era probable que tanto Rashid como Sinbad habían intentado todo tipo de argumentos para tratar de convencerlo. Probablemente Jafar interpretaba la visita de Alibaba como el último intento desesperado de ambos hombres para tratar de hacerlo cambiar de opinión.

-Jafar-san, yo no soy nadie para tratar de cambiar tus decisiones, yo solo quiero saber porque te niegas a ser operado ¿tienes miedo?

-…

-Yo tendría miedo

-… Alibaba-kun, dime la verdad ¿yo te desagrado?

-¿? – alzo la mirada confundido.

-Sé que no te agrado del todo ¿cierto? Después de todo yo sé que a ti te gusta mucho Sinbad.

Se sorprendió por esa declaración ¿Jafar lo había notado? ¿Desde cuándo?

-Si te soy sincero, cuando te conocí por alguna razón me parecías un chico encantador, al principio pensé que tú y yo podríamos ser grandes amigos, pero… luego note la forma en que mirabas a Sinbad, talvez tu padre no lo notara, pero era la misma mirada que yo tenía cuando me enamore de él. Al principio no me importo, después de todo Sinbad siempre atraía las miradas de todas las personas por igual ya fueran hombres o mujeres, pero… pero… me di cuenta que contigo era diferente en el momento en que me di cuenta que Sinbad comenzaba a mirarte de la misma forma.

Alibaba abrió los ojos, impresionado y Jafar bajo un poco su mirada con tristeza.

-Era extraño, al principio en mi negación trate de convencerme de que, lo que el sentía por ti era únicamente el cariño que sentiría por un hermano menor, el de hecho hablaba de ti de esa manera… pero poco a poco en estos últimos meses fue cambiando, de alguna manera cuando algo tenía que ver contigo él se interesaba inmediatamente, me seguí engañando diciéndome que era solo por el lazo de hermano que sentía hacia ti, pero fue esa noche, en la fiesta en su casa, cuando Kouen Ren había tomado cuidado de ti que me di cuenta que la mirada de Sinbad no era de alguien que celaba a un hermano, era la mirada de alguien con miedo a que le quitaran a su amante, jejeje, sé que… talvez me digas que no podía estar seguro de eso, pero sé que era así… porque era la misma mirada que yo tenía cuando tú y Sinbad por alguna razón estaban juntos.

Las lágrimas comenzaron a caer del rostro del peliblanco, Alibaba aun sorprendido por lo que decía el mayor, no emitió ningún comentario.

-Entonces, en esa misma noche, Sin me pidió matrimonio, era algo que yo esperaba con tanto anhelo, pero por alguna razón cuando me lo propuso… lo único que hice fue sentir miedo… Sinbad ya no me amaba, eso era más que obvio, pero entonces ¿Por qué insistía tanto en estar conmigo? Después de pensarlo un poco, me di cuenta que era por mi condición, desde que nos conocimos yo siempre había estado enfermo, de alguna manera Sinbad sintió que era parte de su responsabilidad cuidarme, cuando le confesé mis sentimientos, él dijo que me haría feliz sin importar el costo. Y fue esa noche en que me di cuenta que ese costo él lo interpretaba como su propia felicidad. Pero eso no era justo… no era justo para él, ni para ti, si ustedes de verdad correspondían sus sentimientos, los dos debían de estar juntos. Aun así, Sinbad se volvió tan insistente – las lágrimas no dejaban de bajar por las mejillas del peliblanco, aun así, dibujo una sonrisa – eso de alguna manera me hizo feliz, me hizo muy feliz, aun así me di cuenta que esta estúpida enfermedad que tenía no solo me hacía sufrir a mí, si no también a Sinbad, si la operación falla, Sinbad sufrirá mucho, porque sentirá que no pudo cumplir la promesa que me hizo, vivirá con grandes pesares y el mismo no se permitirá ser feliz a tu lado.

La imagen del peliblanco hizo que se creara un nudo en la garganta de Alibaba.

-¡Por eso simplemente decidí terminar con el! – Esta vez el peliblanco no pudo evitar alzar la voz mientras las lágrimas mojaban todo su rostro – Porque incluso si le duele, de esa manera el podría buscar una manera de estar a su lado. ¡Claro que tengo miedo! ¡La probabilidad de sobrevivir a la operación es menor al 50%! Pero si Sinbad estuviera a mi lado, el también sufriría y eso es lo que menos quiero, no quiero que me vea en estas condiciones y sienta lastima de mi tratando de alentarme ¡Porque él y yo sabemos que yo no me salvare! Sé que lo que hago es cobarde y que probablemente lo que hago sea para mi autocomplacencia, pero, pero… Lo siento Alibaba-kun, de verdad lo siento, pero alguien como yo…

-¡Jafar-san! ¿Cómo permitiste que el hiciera esto?

-Lo siento Alibaba-kun, lo siento, pero alguien como yo…

Era como si viera la misma imagen de ese momento... esa imagen de su vida pasada, cuando peleaban contra Sinbad y Jafar salió a su defensa.

-Alguien como yo… - trataba de limpiarse las lágrimas.

-… ¡Alguien como yo solo prefiere morir si eso le evita más sufrimiento a quien más ama!

-¡Alguien como yo solo prefi-

-¡No! – Alibaba se levantó de golpe y abrazo con fuerza a Jafar, evitando que siguiera hablando. -¡Nunca digas algo eso Jafar-san! – Esta vez el llanto de Alibaba también se hizo presente - ¡Jamás digas eso!

El peliblanco se sorprendió por la acción del rubio. Por alguna razón ese abrazo se sintió cálido, reconfortante y le brindaba comprensión. Jafar ya no siguió hablando, pero esta vez no dejo de llorar.

Alibaba se separó despacio del mayor y tomo sus manos entre las suyas.

-Jafar-san…

¡Si tú eres sincero con tus sentimientos Sinbad te responderá de la misma manera! Tu eres realmente importante para él, por lo que estoy seguro que jamás aceptaría tus sentimientos solo por lastima.

-Jafar-san, si tú fuiste sincero al confesar tus sentimientos hacia Sinbad, estoy seguro que el también respondió de la misma manera. El jamás aceptaría sentimientos por lastima.

-yo… ya no puedo ocultar más estos sentimientos, es por eso que… si tú quieres que me aleje de ti eso hare.

-¿De qué hablas Alibaba? yo nunca te pediría eso. Alibaba gracias por tus sentimientos, pero yo… no sé si sea realmente apropiado para ti, había tratado de mantener al margen mis sentimientos por ti pero… si vienes y te confiesas… yo no creo poder controlarme, soy malo con el romance y puedo hacerte llorar a veces, por eso… espero que me tengas paciencia– el peli morado se veía un poco avergonzado

El rubio se sonrojo un poco por esas palabras.

-Entonces – dijo el menor mientras le tomaba las manos – intentémoslo juntos – le sonrió con dulzura.

-Y estoy seguro de que… a pesar de que sea difícil para él, el siempre dará lo mejor de sí, porque cuando él se entrega a una persona, lo hace en cuerpo y alma.

El llanto de Alibaba había cesado. Jafar aun lloraba.

-El en estos momentos debe de encontrarse realmente triste y confundido… cuando él está de esa manera hace cosas estúpidas y luego se arrepiente, pero estoy seguro que en este momento, el único lugar en donde quiere estar Sinbad es a tu lado. Pero ten por seguro que él nunca, escucha bien – sostuvo el rostro de Jafar en sus manos – NUNCA se burlaría de tus sentimientos y jamás estaría con alguien solo por lastima.

El rubio se volvió a sentar nuevamente en el banco en el que había estado antes, un poco más compuesto.

-Jejeje ¿sabes? Sinbad es el tipo de persona que hace cosas tontas pero de alguna manera son tiernas a su manera, todas esas mañanas en las que llegaba tarde, lo hacía solamente para encontrarse contigo en el camino ¿lo sabias?

El albino alzo la mirada un poco sorprendido.

-Incluso una de mis amigas se dio cuenta que él estaba muy enamorado de ti, y créeme, ella sabe bien identificar el amor. – le sonrió divertido – el día que me dijo que te propondría matrimonio estaba tan feliz que me hablo durante horas enteras sobre todos los planes que tenía contigo, e incluso después de que tuvieron ese problema, el solía caminar por la calle por donde tu vivías, eso puede ser un poco acosador – dijo un poco pensativo Alibaba – pero creo que eso es justo como algo que haría el – sonrió alegre.

-Jafar-san, no importa si es mucho o poco, lo importante es que el tiempo que pases con Sinbad sea siempre invaluable para ti, por favor, no importa la decisión que tomes respecto a tu salud, no te mentiré, realmente no comprendo lo que sientes, por lo que lo que decidas deba ser respetado, por eso… al menos también respeta la decisión de Sinbad de querer permanecer a tu lado.

El peliblanco ya se había calmado y ahora que veía la tranquila cara de Alibaba, por alguna razón no pudo dudar de sus palabras, era como si algo le dijera que ese chico nunca le mentiría.

-Alibaba-kun, ¿tú lo amas?

Alibaba se quedó un momento en silencio, pero le volvió a sonreir con dulzura a Jafar.

-Hace mucho, mucho tiempo lo hacía – le sonrió con sinceridad – probablemente con la misma intensidad con la que tú lo haces, pero eso se acabó. Hace mucho que se acabó.

Después de eso la enfermera entro al cuarto en donde le aplico a Jafar los medicamentos que le correspondían y estos provocaron que al peliblanco le diera sueño, por lo que durmió, ya no se sentía nervioso a lado del chico rubio, ahora se sentía como si estuviera en presencia de un buen amigo.

Alibaba velo por su sueño, durante todo ese tiempo, recordó en lo que había hecho la noche anterior después de que había llamado a Kouen.

Había ido a ver a Sinbad, ¿Para qué? En ese momento ni el mismo estaba seguro de eso, en realidad cuando salió de su casa, solo tenía grabadas las palabras que había intercambiado con ese chico de pelo azul en su sueño.

La verdad

La verdad de lo que pasaba, él ya lo había entendido, y ni siquiera hubo necesidad de que el chico de la trenza se lo explicara, simplemente las cosas habían obtenido un extraño sentido después del curioso interrogatorio del chico de ojos azules.

El había amado a Sinbad, y Sinbad lo había amado también,

Cuando él se había confesado en su vida pasada al peli morado, el rey lo acepto e iniciaron una relación, obviamente fue difícil al principio, ninguno de los dos tenía experiencia en esa área, aun así ambos dieron lo mejor de sí, fue extraño, recordaba que el tenía amigos a los que les contaba sus preocupaciones sobre la relación, aunque actualmente no se explicaba por qué no los recordaba, aun así, recordaba a otra importante persona que siempre le había apoyado sobre ese romance, y ese era Jafar.

Jafar siempre le aconsejaba acerca de las cosas que podía hacer con Sinbad, inclusive había escuchado accidentalmente varias ocasiones en las que Jafar le aconsejaba al mismo rey de Sindría cuando ambos tenían una cita.

Sin embargo, conforme iba pasando el tiempo, Alibaba poco a poco comenzó a notar pequeños detalles en el actuar del peliblanco que comenzaron a intrigarlo. Al principio eran solamente unas discretas miradas que le dirigía a su novio, sin embargo después noto que en esas miradas, Jafar siempre expresaba un cariño inusual.

Ahora, que estaba enfrente de un dormido Jafar, le dio un poco de risa la ironía sobre sus palabras, el peliblanco le había dicho que él se engañaba diciéndose a sí mismo sobre un cariño de hermanos entre él y Sinbad. No lo culpaba, después de todo, en su vida pasada el también se había dicho lo mismo sobre las miradas de Jafar hacia el rey de Sindría.

Ambos habían sido amigos y compañeros de aventuras, se podría decir que fue uno de los pilares fundamentales para que Sinbad pudiera crear Sindría, por eso era obvio que entre ellos siempre existiría una confianza y amistad incondicional.

Es más, él se había enterado por boca del mismo Jafar sobre la manera en que Sinbad lo salvo, por lo que también entendía que la admiración y cariño de Jafar hacia Sinbad era más grande de lo normal.

Se repetía eso continuamente, sin embargo, fue justo el día en que Sinbad le propuso matrimonio, que se dio cuenta de los sentimientos del peliblanco hacia el hombre que amaba. Porque cuando ambos habían dado la noticia a los generales, por unos segundos, solo por unos segundos, Jafar había reflejado en su mirada una tristeza tan grande y profunda que Alibaba lo supo interpretar como la ruptura de corazón del peliblanco.

De ahí en adelante pasaron demasiadas cosas, nuevamente algunos recuerdos estaba borrosos, pero recordaba claramente que se había alejado de Sinbad debido a que tenía que ir a entrenar, sin embargo, el tiempo que paso de ahí en adelante para que se volvieran a ver, fue demasiado grande. Ocurrió la tragedia de Magnostad y fue en ese momento en que recordaba haber conocido a Kouen Ren y al resto de los hermanos Ren (aunque a Kougyoku ya la había conocido antes), después de esa batalla fue que pudo volver a estar unos momentos con Sinbad, sin embargo se dio cuenta que algo en la mirada de su amado era diferente, era como si quien estaba enfrente de él no fuera Sinbad, pero eso era imposible, o al menos eso pensó en el momento.

Recordaba también haberse ido en ese momento con Kouen, aunque no recordaba exactamente las razones de porque, sabía que tenía que ver con algo de los magis, pero no recordaba exactamente el que.

De ahí en adelante nuevamente sus recuerdos son borrosos.

Pero existe algo que recuerda con claridad y eso es el dolor de su muerte, recordaba que había muerto, alguien en quien el confiaba le había matado, y eso le había causado no solamente dolor físico.

Tampoco recordaba como (aunque sentía que era lo mejor) pero de alguna forma había regresado a la vida, y fue de ese momento en adelante en que sus recuerdos sobre su vida pasada con Sinbad se vuelven demasiado borrosos

Sinbad había cambiado, era como si un extraño ser lo hubiese poseído, en el momento en que lo volvió a ver de frente, este le había propuesto que se uniera a él. En ese momento los motivos por los que lo había rechazado no los recordaba, pero sabía que en ese momento no fue por desconfianza.

Fue tiempo después que desconfió de él.

Cuando supo lo que le había hecho a esos amigos cuyas caras y nombres no recordaba, fue en ese momento en que supo que el Sinbad que había conocido y del que se había enamorado ya no era el mismo.

Algo terrible ocurrió.

Sinbad había ocasionado una terrible guerra que lo único que provoco fue el desenlace de ese mundo en el que habían vivido.

Y a pesar de las cosas terribles que habían pasado, a pesar de que Sinbad lo había herido con sus ataques, a pesar de eso, el no dejo de amarlo. Cuando las cosas por fin llegaron a su fin, lo único que deseaba, era que lo que fuera que estuviese poseyendo a Sinbad saliera de él y al menos al momento de su muerte, fuera el Sinbad de siempre.

Cuando lo encontró se dio cuenta que Sinbad ya estaba muriendo en medio de las llamas que estaba consumiendo el lugar de batalla.

"Alibaba-kun, es imposible, él está a punto de morir"

"Alibaba-san, no importa lo mucho que lo hayas amado, sabes que para él, tú eras en este escenario un enemigo al que debía de combatir para lograr su objetivo. Incluso si este estaba perdido, el quería que también fueras fuerte en tus decisiones. Ese fue probablemente el último acto para demostrarte su amor"

"Alibaba, déjalo, fue su deseo morir a lado de el"

Aunque no podía recordar sus rostros, ahora sabía que esas voces eran las de sus amigos, y sabía que quien había dicho esa última frase no se refería a Sinbad, si no a Jafar. Después de que Alibaba había muerto, ese Sinbad corrompido se había aprovechado de los sentimientos del peliblanco, el mismo peliblanco se lo había dicho, pero eso para el había sido suficiente, porque el sabia más que nadie lo mucho que Sinbad amaba a Alibaba, por esa razón se conformó con ese amor barato que le había dado después de la muerte del rubio.

Y fue después de eso que… tuvo una dolorosa despedida con el peli morado.

En donde hicieron promesas, promesas que fueron las causantes de todo lo que había ocurrido.

Por favor, deja que en otra vida… los dos seamos felices…

Ese deseo que el mismo había pedido después de la muerte de su amado. Era increíble que no lo hubiese recordado desde un principio, a ese deseo aun le faltaba una parte.

Cuando llego a casa de Sinbad, por fin había puesto sus ideas en orden, en realidad lo que le dijo a Sinbad no fue mucho.

Solo fueron unas preguntas.

-¿Amas a Jafar-san?

Con una mortificada cara Sinbad le había dicho un claro "si"

-¿entonces porque no vas a buscarlo?

-Yo me he portado como un cobarde, incluso te hice algo horrible, trate de buscar consuelo en otra persona como si me quisiera hacer creer que Jafar tenía razón y que yo no lo amaba, que en realidad estaba enamorado de otra persona, pero no fue así. Nunca ha sido así.

-¿Entonces que te hace dudar realmente?

-…

Sinbad no le había dicho madamas, el tampoco pregunto más, después de eso había regresado a su casa y le había dicho a su padre que quería ir a ver a Jafar al hospital, su padre le pregunto sus motivos y el solamente le contesto que Sinbad le había comentado la situación y el simplemente quería ir a verlo. Su padre no se negó.

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El Lunes por la mañana a Kougyoku se le hizo demasiado extraño que su amigo no llegara. Se sentía un poco confundida, después de la última vez que lo vio el viernes había tratado de comunicarse con él para saber lo que le había ocurrido, sin embargo este simplemente no le contestaba y lo peor es que parecía que tenía su teléfono apagado. Eso la preocupo, pero le preocupo aún más que cuando llamo a su casa nadie contestaba tampoco.

Por ahora tenía decidido que se iba a esperar hasta verlo en la escuela, y en caso de que no llegara, iría a buscarlo a su casa.

Estaba preocupado por su amigo, quería saber que había pasado exactamente entre él y su hermano, ya que desde el sábado en la noche, su hermano Kouen parecía odiar la vida misma, no lo había expresado con ellos, pero se notaba bastante tenso y preocupado, incluso la noche anterior lo había visto bebiendo y parecía tener un rostro ¿triste?

No entendía que podía ser lo suficientemente grave para poner a su hermano así, ni siquiera la presencia de su molesta tía llamaba su atención. Su hermano parecía estar pensando en demasiadas cosas, pero no sabía exactamente en qué… o en quien.

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La preocupación de Kougyoku pronto fue compartida también por Koumei y Kouha, ambos habían notado que su hermano durante toda esa semana se había estado llenando de trabajo, apenas si dormía y comió aún menos, a pesar de que no había bajado su rendimiento, Koumei temía que su hermano colapsara en cualquier momento, prácticamente en toda la semana su hermano no había dormido más de 6 horas, y eso le preocupaba bastante.

-¿Ocurrió algo hermano?

-Nada importante para comentarlo en la empresa.

Esa fue la respuesta seria y cortante de su hermano el lunes en la noche, cuando vio que no dejaba de pedir informes y los avances de algunos proyectos.

Aunque al principio pensaba que no era algo importante, el miércoles se dio cuenta que su hermano parecía estar buscando refugio en el trabajo para algo, la pregunta era ¿para qué?

-Hermano, no es bueno que te estés desgastando de esta manera, hasta ahora nunca habíamos tenido problemas con respecto a la productividad, no estamos atrasados en fechas ni nada por el estilo, pero si sigues así, no solo harás trabajo de las siguientes semanas, ¡si no de los siguientes meses!

Su hermano ni siquiera le dirigió la mirada o se detuvo de hacer su trabajo.

-¿Y? ¿A qué quieres llegar?

Koumei suspiro un poco desesperado.

-¿Qué paso entre tú y Alibaba?

A la mención del nombre, Kouen detuvo su trabajo y le dirigió una mirada que no supo reconocer bien, probablemente su hermano se preguntaba cómo es que había llegado a esa conclusión.

Pero a esas alturas era más que obvio que se trataba de Alibaba.

La semana anterior había tenido algunos problemas porque de alguna manera su hermano se escabullía para ir a recoger al chico, y lo que era peor, todavía se daba el lujo de tardarse y cuando regresaba no explicaba porque o para que se había ido. No es que su hermano tuviera que confesarse con él, ¡Pero al menos por educación debía de decir que se retiraba!

Y ahora esa semana repentinamente su hermano buscaba el trabajo apropósito para no tener tiempo, y ya no lo veía mandando mensajes o hacer llamadas antes de entrar o salir de una junta.

De hecho hasta se sentía un poco tonto por no haber notado desde el principio que algo había pasado entre su hermano y el chico que pretendía.

-¿entonces?

Volvió a preguntar Koumei insistiendo en su pregunta anterior.

-Nada, no pasó nada.

Su hermano volvió a su trabajo y Koumei nuevamente se preocupó, la única manera de poder saber lo que había pasado era preguntándole a su hermanita Kougyoku, quien iba a la misma escuela que el chico, sabía que su hermana había apoyado la loca idea de su hermano mayor desde el principio y por lo tanto también era la que estaba enterada de todo lo que ocurría en la relación.

Sin embargo probablemente no pudiese preguntarle pronto.

Ya que, el que Kouen estuviese trabajando como loco, significaba que todos los trabajadores también debían de hacer horas extras y también matarse trabajando. Obviamente él no era una excepción. Por lo que esperaba que por ahora solo podía esperar por dos cosas, una era que su hermano de verdad terminara con todo el trabajo de los meses venideros, o, que su hermano colapsara después de varias horas de extenuante trabajo, mala alimentación y pocas horas de sueño.

Alzo su mirada para ver nuevamente a su hermano quien no tenía ni una muestra en su cara de que se encontrara cansado.

A esas alturas no sabía que podía ocurrir primero.

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Sorprendentemente el colapso de su hermano llego justamente el Viernes en la mañana. Su hermano simplemente dejo de pedir trabajo hacia su oficina y cuando el entro a preguntar si le faltaba algo, fue que lo encontró sobre su escritorio, se acercó alarmado y vio que en el rostro de su hermano ya se reflejaba el rostro de la fatiga.

Era el momento justo, pidió a otros de los trabajadores de confianza de su hermano que lo ayudaran a llevarlo a su auto para que pudiera llevarlo a casa a descansar.

Sabía que cuando Kouen tenía un colapso de esa manera, solía dormir d días, por lo que les dijo a los empleados que ese día todos se fueran temprano y que hasta que él les avisara, durante los siguientes días llegaran solo a medio día para turnos de 3 horas. Ya entre ellos se organizarían eficientemente para no dejar la empresa vacía. Confiaba en ellos.

Cuando llego a su casa, sus primos (quienes no habían podido ir a la empresa debido a que su madre estaba presente y tenían que atenderla/vigilarla) corrieron a ayudarle y le ayudaron a subir a Kouen a su habitación. Al menos agradeció que su tía no dijera nada y simplemente dijera que cuando el mayor se despertara no debían de darle alimentos muy condimentados (los favoritos de Kouen) ya que no le harían bien después de ese colapso. Acepto el consejo.

Después de haber dejado a su hermano en su habitación, él también se retiró a dormir al menos unas horas, ya interrogaría a su hermanita con respecto a lo que había pasado con el chico Saluja después.

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Cuando abrió los ojos, noto por el reflejo de la ventana que ya era de noche, reviso su reloj y noto que eran las 8:24 pm. Aun sentía una enorme fatiga y de hecho se cuestionaba porque se había despertado si lo que el más amaba hacer era dormir.

Pero pronto su cuerpo le hizo darse cuenta de la razón.

Debía de ir al baño.

Cuando salió de este, escucho las voces de sus hermanos provenientes de la planta baja, entre ellos estaba la voz de Kougyoku, y aunque sus ganas de dormir eran inmensas, en realidad también tenía curiosidad sobre lo que había ocurrido entre su hermano y el chico del cuerno. Con mucho pesar bajo las escalera.

-¡Hermano Mei! –Hablo sorprendido Kouha – Pensé que dormirían todo el fin de semana.

-Sí, ese es el plan – respondió bostezando – Hakuryuu por favor ¿podrías prepararme un té?

-Por supuesto.

Después de que el chico salió. Hakuei le dijo que se sentara.

-¿Qué ocurrió para que nuestro primo colapsara de esa manera?

La pregunta de la pelinegra era la pregunta que casi todos en esa sala se hacían.

-Bueno, eso es lo que voy a descubrir – dirigió su vista a su hermanita – Kougyoku, tu eres mucho más perceptiva que yo para estas cosas, por lo que estoy seguro de que ya hiciste tu correspondiente investigación ¿cierto?

La chica se sorprendió un poco, pero después bajo la mirada apenada.

-Lo siento hermano, ciertamente había tenia curiosidad respecto al comportamiento de mi hermano desde el Sábado, pero fue hasta el Lunes que fui a la escuela que iba con la intención de enterarme de las cosas.

-¿eso quiere decir que ese chico lastimo a mi hermano?

La voz de Kouha sonaba bastante molesto.

-Yo… no lo sé.

Esa respuesta sorprendió a todos.

-¿Cómo que no lo sabes? – interrogo el mayor presente.

-Alibaba-chan no ha ido a la escuela toda la semana.

-¡Ja! El muy cobarde esconde – decía enojado el pelirrosa.

-¿No podría ser que enfermo?

Quien hablo fue Hakuryuu quien entraba con él te de su primo.

-Yo también pensé eso al principio – dijo la chica ahora mostrándose preocupada – pero no importaba las veces que llamara, simplemente no respondía, aun así intente llamarle también a su casa y nadie tomaba el teléfono. Incluso si Alibaba no quiere responderme, no veo motivos por los que su padre no quisiera hacerlo.

-¿Sabes dónde vive? – dijo ahora preocupado el ojiazul.

-sí, pero…

-¿Qué ocurre? – decía Koumei quien sentía que las cosas solo se complicaban.

-Nadie abre, no hay nadie en su casa, he ido en las mañanas, en las tardes e incluso en las noches, pero absolutamente nadie me abre, incluso las luces no son encendidas, y he preguntado a los vecinos, y me dijeron que desde el Viernes que salió el señor Rashid y el Sábado que salió Alibaba-chan, no los han vuelto a ver.

-Esto me preocupa – dijo Hakuryuu – muy independientemente de que Alibaba-san y mi primo Kouen hayan tenido un desacuerdo, no creo que sea justificación para que tanto padre como hijo hayan desaparecido toda la semana.

-Tal vez fue solo una urgencia familiar – respondió Kouha.

-Pero una semana es mucho tiempo – dijo su hermana mientras comenzaba a llorar – Alibaba-chan siempre me cuenta todo ¡si tuviese un problema me lo diría!

Koumei suspiro, realmente esperaba que al chico no le hubiese pasado nada, porque sin importar lo que haya pasado entre su hermano y el, a Kouen le importaba mucho ese niño, por lo que si se enteraba que el chico estaba desaparecido seguramente haría una locura.

-Muy bien, no nos estresemos, tratare de comunicarme a las empresas Balbad, si no me dan respuesta contactare con Sindria, talvez y todo sea solamente un malentendido por nuestra parte, y en caso de que en ningún lado sepan darnos respuesta entonces haremos un reporte a la policía. Mantente tranquila Kougyoku – le sonrió – veras que en cuando menos te des cuenta ese chico ya estará contándote que solamente quería un poco de paz porque nuestro hermano es muy apasionado.

La chica estaba triste pero se tranquilizó.

-Sí, tienes razón.

-Es lindo ver a la familia unida – entro Gyokuen a la sala – lástima que Kouen ya se haya adelantado a ustedes.

-¿Qué, de que hablas? – Kouha ya no midió su forma de hablar, estaba irritado y no le importaba hablarle mal a la bruja de su tía.

-Bueno, hace unos momentos lo vi por la ventana que da hacia el jardín y vi que se metió a toda prisa a su auto. Pobre de mi sobrino, se veía preocupado – dijo de forma exagerada.

-¡¿Qué?!

En ese momento Koumei pensaba que debía irse a su cama y olvidarse de todo. Lástima que sin Kouen, era el a quien le tocaba ser el mayor y el maduro.

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Alibaba estaba sentado en una banca del parque que estaba en frente del hospital, había tenido que salir para comprar algo para comer, no tenía mucho apetito pero no quería perder fuerzas. Cuando volvió a entrar al cuarto de Jafar, noto que este volvía a estar dormido, al menos agradecía que el peliblanco ya no era renuente a la comida, se recostó sobre el sofá, durante toda la semana no había podido dormir adecuadamente, pero no importaba, tenía que estar con Jafar hasta que "el" por fin se decidiera a ir.

Sus ojos poco a poco comenzaron a cerrarse.

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Alibaba-kun, ¿Ya sabes cuál es la verdad que debes saber?

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Por favor, deja que en otra vida… los dos seamos felices… y que los dos podamos encontrar la felicidad con las personas que escojamos en esa vida.

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: O ¡! Wow, esto esta cada vez mas cerca del final, espero que este capitulo les haya resuelto algunas dudas… y si no… pues aun quedan dos capítulos muajajajajajajajaja.