¡Hola! Aquí de nuevo, como prometi, hoy viernes he subido el capitulo 10. Este capitulo es el que se responderá a todas las preguntas que se han hecho, si algo resulta no quedar claro, porfavor no duden en preguntar, despues de este capitulo ya responderé todo, pero creo que en el capitulo se resuelven todas las dudas que me habian estado haciendo a lo largo de todo el fic.
Estoy feliz por los comentarios y teorías que me habian mandado, por lo que espero que la respuesta a todo el asunto no los decepcione.
Sin mas que decir: comenzamos
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Capitulo 10. El paso a seguir.
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Al abrir los ojos se encontró nuevamente en aquel cuarto blanco en donde el chico de cabello y ojos azules, este le observaba con ternura.
-Bienvenido Alibaba-kun.
-Gracias
El rubio se acercó al peli azul.
-Veo que esta vez hiciste las cosas correctamente, ¿cierto? De hecho me sorprendió que la última vez no me preguntaras cual era la verdad.
-jeje, creo que… creo que la entendí un poco.
Desde la primera vez que había llegado a ese lugar había sentido una extraña confianza hacia ese chico que estaba enfrente de él. Sabía que incluso si se hubiese equivocado al ir a buscar a Jafar, ese chico peliazul se lo hubiese dicho.
-y… ¿Cuál fue la respuesta que hallaste Alibaba-kun?
Alibaba se entristeció un poco, pensar que todo lo que ocurría era por culpa suya, no precisamente porque él hubiese hecho algo malo, fue simplemente por algo que paso, algo que en el momento en que ocurrió nunca se cuestionó, pero después de haber conocido a las personas de su antigua vida debió de haberlo notado.
-Yo no debería de recordar mi vida pasada ¿cierto?
El chico de la trenza asintió lentamente, mientras le lanzaba una mirada tranquilizadora.
-Así es Alibaba-kun, ni tú, ni absolutamente nadie debería de recordarla, ese es el sentido de iniciar una nueva vida. Eso que tu llamas destino es mucho más grande y complejo de lo que tú crees. Pero dime Alibaba-kun ¿sabes porque no deberías de recordarlo?
Se quedó en silencio un momento, ¿Qué si lo sabía? A decir verdad no lo tenía del todo claro, al principio, después de haber recordado casi por completo lo que había pasado con su relación con Sinbad, pensó que era porque nadie debería de recordar hechos y eventos de otra vida de la cual ya no se podía cambiar nada. Pero no estaba seguro de eso.
-No, estoy del todo seguro pero… talvez sea por esas promesas que hice al final de mi vida ¿cierto?
-Así es Alibaba-kun, tal y como recuerdas, la pelea con Sinbad significo el fin del mundo en el que tú y el vivían. Pero tú estabas tan triste por ese hecho, no por el hecho de morir, si no por el hecho de que tanto tú, como tus amigos habían tenido una terrible vida, en continuas luchas y rodeados de muerte, es cierto que conocieron a personas increíbles y lograron recorrer gran parte de ese mundo, pero al final te diste cuenta que esa no es la clase de vida que las personas deberían de tener. La magia en ese mundo causo demasiadas desgracias. Por eso, antes de que su mundo se destruyera por completo le pediste a los magis que por favor lograran rescatar las almas de las personas que habían vivido en ese lugar. Incluso si no lo recuerdas, estoy seguro que entiendes el porqué.
Alibaba asintió.
-Fue para que pudieran tener una nueva oportunidad de vivir.
-Así es, los magis juntaron todo el poder que en ese momento tenían y pudieron crear una pequeña chispa que después se convertiría en otro mundo. No era perfecto obviamente, el tiempo con el que contaban los magis era demasiado corto, pero, sabían que los deseos de las personas harían que ese mundo poco a poco se hiciera más grande y ellos por fin podrían renacer como nuevas personas. Ahí fue donde tú pediste otra cosa.
El chico bajo la mirada un poco triste
-Lo que pediste Alibaba-kun, fue que sellaran por completo las memorias de todos, decías que el estilo de vida y decisiones que tomaran en el nuevo mundo no tenían que estar ligadas con el mundo que se estaba destruyendo. En ese momento creo que lo que menos querías era que entre ellos se odiaran o guardaran rencores debido a que en otra vida habían sido enemigos. Por esa misma razón los magis también tomaron una decisión, en ese nuevo mundo que se estaba creando no existiría la magia ni nada que tuviera que ver con ella. El ser humano había dependido mucho de ella desde los tiempos de Solomon, por eso era mejor que el nuevo camino que se tomara ya no fuera labrado por la magia.
Aunque sabía que no debía ser posible, por alguna razón Alibaba comenzó a evocar ese momento, por un momento sintió como si estuviese en ese lugar, en el que le pedía a los magis que tampoco impusieran castigos a aquellos que habían provocado la destrucción del mundo.
El peliazul lo observo y le respondió a lo que estaba pensando.
-No sé si eso lo habías pedido por salvar el alma del tío Sinbad, pero aun así, se llegó a un acuerdo entre los magis, las únicas almas que no reencarnarían en ese nuevo mundo serían las del primer mundo en donde vivía Solomon, aun así, después de la brutal batalla, la misma Arba había decidido sellarse así misma pero dejo parte de su poder a los magis para que pudieran cumplir su deseo. De esa manera todas las almas fueron dirigidas al nuevo mundo, tú de la misma manera.
-¿y que paso con los magis?
-Era curioso, pero ellos eran los que deseaban más que ningunos otros el poder vivir una vida normal, ellos dejaron la mitad de su esencia, la que comprendía la magia, para que pudieran seguir vigilando el flujo del rukh y de esa manera, la otra mitad de su alma podría reencarnar como una persona normal. A pesar de que el cuarto magi era una persona proveniente del mundo de Solomon, a él se le dio la elección de elegir si quería reencarnar o no.
Todo lo que el chico de azul le estaba diciendo a Alibaba le resultaba sorprendente, pero no dudaba ni por un momento que eso no fuera verdad.
-entonces… - dijo un poco nervioso el del cuerno - ¿Cuándo Arba se refería a que había roto mi promesa…?
-Alibaba-kun, si te soy sincero, no sé porque razón recuperaste tus recuerdos, tu, de entre todas las personas, pero el problema ni siquiera fue ese, si no lo que hiciste después.
-¿lo que hice después?
-Piensa por un segundo en cómo fue tu vida después de que comenzaste a tener recuerdos, por suerte cuando conociste a Kougyoku tu amistad no se basó en tus recuerdos, pero lamentablemente tu enamoramiento por Sinbad si lo fue.
Alibaba alzo su vista un poco sorprendido.
-lo que te digo no significa que tú y Sinbad no debían de enamorarse, si no que, tú en realidad solo atribuiste a que los dos estaban destinados debido a su vida pasada, basaste tus decisiones para ese amor en base a los recuerdos que tenías, hiciste justamente aquello que querías evitar en las demás personas. ¿Acaso no recuerdas la forma en que comenzabas a portarte con el tío Kouen debido a eso?
Los recuerdos de las discusiones que tenía con el pelirrojo llegaron a su memoria, era cierto, el Kouen Ren que había conocido en ese mundo jamás le dio razones para tratarlo mal, incluso en el pasado tampoco lo había hecho, simplemente se habían conocido en momentos no muy favorables.
-Pero – hablo Alibaba -¿Por qué Arba? – la pregunta exacta seria ¿Por qué Arba fue la que le advirtió sobre lo que estaba haciendo?, de alguna forma no le encontraba sentido.
El chico de pelo azul rio un poco divertido.
-Si te soy sincero, yo también estoy un poco sorprendido por eso, pero para explicártelo bien supongo que debo decirte algo. La petición que tú le hiciste a los magis fue tomada como una base para la creación del nuevo mundo, eso significa que se volvió una "ley" para este mundo y la vida que aquí habita, se volvió una ley natural. En el momento en que esta ley se rompió causo un desequilibrio en este mundo, obviamente era algo grave pero… mmm como te explico, incluso si habías roto esa ley, en realidad hacía falta que al menos una cuarta parte de las personas recuperaran sus recuerdos para que de esa manera se creara una verdadera catástrofe. En tu caso lo único que pasaría es que todas las decisiones que tomaras en base a tus recuerdos jamás serian afortunadas.
-algo así como ¿mala suerte?
-Sí, así es, pero paso algo muy extraño y eso fue que el destino del tío Sinbad comenzó a ser guiado por ti de alguna manera.
Alibaba se quedó pensativo un momento.
-¿te refieres a eso que decía Jafar de que estaba enamorado de mí?
-Así es, su destino se distorsiono un poco cuando comenzaste a tener más y más recuerdos, como tus decisiones iban encaminadas a que ustedes estuvieran juntos, Sinbad se vio afectado por eso. Pero estoy seguro de que ahora tú ya sabes quién es el verdadero dueño del corazón del tío Sinbad en este mundo ¿cierto?
-Sí, así es.
-Entre esas pequeñas distorsiones, también hubo una que afecto a los miembros de la familia Ren, incluso si no era con Kougyoku, muchas de las actitudes que tomaste con algunos de ellos, si fue en base a tus recuerdos, la distorsión fue menor, pero para Arba que se había mantenido a si misma sellada probablemente sintió ese desequilibrio en una de las almas con las que había habitado, por eso decidió mandar una parte de su esencia al cuerpo, aunque fuera por un momento, supongo que quería saber lo que lo ocasionaba. Cuando ella te advirtió sobre el desequilibrio, se refería a que dejaras de basarte en tus recuerdos para vivir tu vida.
Aunque el rubio no dudaba de las palabras del chico, le pareció un poco extraordinario lo que le decía.
-¿quieres decir que Arba me quería ayudar?
-mmm sí, supongo que sí, de alguna retorcida forma lo quería hacer, ha pasado mucho tiempo desde que su mundo y el nuestro desapareció, ella ya debe de estar cansada y quiere descansar, si de alguna forma esa pequeña distorsión del destino llegaba a afectar a alguien lo suficiente para que nuevamente recuperara sus recuerdos, se crearía una reacción en cadena y provocaría el infortunio en el mundo. Ese tipo de cosas causarían mucho pesar para las almas que quedaron selladas, serian obligadas a salir nuevamente. Es algo complejo para explicarte, pero Arba quería causar presión en ti para que los recuerdos de tu vida pasada se proyectaran y de esa forma tu pudieras tomar la decisión sobre qué hacer con tus recuerdos.
El de pelo azul nuevamente le sonrió.
-De alguna forma funciono, porque yo no tuve que decirte gran cosa para que te dieras cuenta de lo que pasaba con Sinbad y su antigua relación.
El rubio se sintió un poco confundido, era cierto, que Arba había causado también que sufriera un poco por el miedo y la paranoia, aunque talvez lo necesitaba para volver a sentar los pies en la tierra.
-¿y que pasara de ahora en adelante?
-mmm de ahora en adelante lo que pase será decisión tuya Alibaba-kun
-¿y que pasara con mis recuerdos?
-Estos irán desapareciendo lentamente, mientras tu más te des cuenta que esta vida que ahora tienes no está basado en tus logros ni errores de la anterior.
-Ya veo. Mmm ¿puedo preguntarte algo?
-Claro que si Alibaba-kun
-Bueno en realidad son tres preguntas, la primera es, ¿Por qué a pesar de que tenía diversos recuerdos, nunca pude recordar con claridad los rostros o los nombre de mis amigos?
La pregunta sorprendió al chico de la trenza y vio que titubeo un poco para responder.
-Lo que te diré es solamente una especulación mía, pero creo que a pesar de estar recobrando tus recuerdos, una parte tuya sabía que estaba mal y sello los recuerdos de personas cercanas a ti, los amigos son personas que siempre te aconsejan y tú eras particularmente unidos a ellos, por esa razón, si los recordabas, probablemente hubieras ido a buscarlos para tratar de formar una amistad nuevamente con ellos, de esa manera la distorsión del destino se hubiera hecho aún más grande, ya que es una importante decisión en base a tus recuerdos.
-Ya veo – dijo un poco triste - mi segunda pregunta es… ¿Por qué cuando conocí a Hakuryuu sentí un terrible miedo y angustia?
Ahora el rostro del chico se llenó de tristeza.
-Supongo que no tiene nada de malo que te lo responda, ya que después de todo, en cuando despiertes comenzaras a olvidar todo, comenzando con nuestros encuentros. Hakuryuu y tu… pelearon, probablemente el miedo que sentiste fue un pequeño recuerdo del momento en que peleabas contra él. Pero te aseguro que en este momento Hakuryuu se siente muy feliz de conocerte y desea ser tu amigo. Estoy seguro que él te atesorara y cuidara, porque desde siempre, tú fuiste un amigo muy importante para él.
La respuesta sorprendió a Alibaba, ¿entonces si había conocido a Hakuryuu? Pero si en verdad eran amigos cercanos, eso explicaba porque no había recordado nada de él, talvez él era una de las voces que había escuchado en sus recuerdos.
-¿Cuál es tu última pregunta Alibaba-kun?
-mmm bueno, me siento raro preguntado esto, porque en realidad debí de habértelo preguntado desde el principio pero… ¿Quién eres tú?
El chico de ojos azules comenzó a reír cuando termino de hacer la pregunta.
-Eres tan despistado como siempre Alibaba-kun, ¿de verdad no te lo habías cuestionado?
-¡Claro que sí! Pero… - se sonrojo un poco – de alguna forma sentía que debía confiar en ti, que no importara lo que pasara tu nunca me harías daño ni me mentirías.
El peliazul dejo de reír en cuanto escucho esas palabras y se acercó a Alibaba para después rodearlo con sus brazos. El rubio se sorprendió por esa acción, pero se dio cuenta de la calidez que emanaba el chico.
-Dime Alibaba-kun – le dijo en voz baja el peliazul - ¿Te gusta alguien?
El rubio se sorprendió por la pregunta, pero después sonrió.
-Yo… si – se sonrojo ante su respuesta.
-¿Qué cosas hablas con él? – dijo sin soltar su abrazo.
-Je, hablamos de muchas cosas, - seguía sin quitarse el sonrojo de su rostro – la primera conversación que tuvimos fue sobre una historia, ¿puedes creerlo? Hablábamos sobre lo que pensábamos que significaba una historia de fantasía y porque el personaje hacia las cosas que hacía, tardamos horas hablando, pero en realidad creo que cualquier cosa que hable con él puede durar el mismo tiempo, me gusta hablar con él, cuando me cuenta lo que hace en el día, cuando me dice sus vergonzosos cumplidos, cuando me pregunta las cosas que me gustan.
-¿Has visitado algún lugar con él?
-Je, creo que eso no es realmente importante, incluso el viaje desde la escuela hasta mi casa que hacíamos todos los días era divertido, incluso algo tan sencillo como un centro comercial se vuelve divertido si voy con él. Él sabe encontrarle magia a todo.
-La última vez le dijiste que no podías enamorarte de el en ese momento ¿Por qué?
-… porque… tenía que satisfacer esa parte de mí que estaba enamorada de Sinbad, tenía que darle punto final a ese romance que yo me había inventado, tenía que hacerme ver a mi mismo que ese enamoramiento nunca existió. De esa forma podría entregarme por completo a él.
El peliazul lo alejo lentamente de él y acaricio su rostro.
-¿Y ya te sientes capaz de hacerlo?
Alibaba dibujo una radiante sonrisa
-Si.
Poco a poco, todo ese cuarto blanco en el que estaba comenzó a deshacerse y vio que comenzaban a formarse mariposas de Rukh
-Alibaba, es momento de que comiences a vivir esta vida – deposito un beso en su frente – por favor, despierta.
El rubio sintió como todo enfrente de él se desvanecía y solo pudo escuchar por última vez la voz del chico.
Mi nombre es…
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Cuando abrió los ojos se dio cuenta que estaba en el hospital, seguía en la habitación de Jafar, se levantó un poco para estirar su cuerpo, sentía que había dormido días enteros, pero cuando reviso la hora en su celular se dio cuenta que solo habían sido dos horas.
Jafar aún seguía dormido, por lo que él se levantó para aprovechar a comer algo. Cuando abrió la puerta se sorprendió de encontrarse a Sinbad enfrente de él.
-¿Sinbad?
El pelimorado también se veía sorprendido por verlo en ese lugar.
-Alibaba, yo…
El rubio levanto su mano indicándole que no dijera nada.
-Todo lo que quieras decir o expresar no es a mí a quien debes decírselo ¿o me equivoco? – le sonrió con confianza.
Sinbad se sorprendió un poco, pero después sonrió.
-Sí, tienes razón.
Sinbad entro y Alibaba cerró la puerta, por fin Sinbad se había dado cuenta de la razón por la que dudaba. Quiso golpearlo por haberse tardado una semana entera para haberlo descubierto, ahora solo esperaba que no lo echara a perder al momento de expresárselo al peliblanco.
El salió del hospital y en el momento en que lo hizo se sorprendió de ver a Kouen Ren enfrente de él, estaba recargado sobre su auto y estaba tomando una soda, se veía pensativo, pero entonces el mayor alzo su vista e inevitablemente lo vio, sin duda no esperaba verle en ese lugar porque su rostro mostraba genuina sorpresa
¿Y ya te sientes capaz de hacerlo?
Las palabras del chico de cabello azul regresaron a su cabeza y se sonrojo un poco al recordar la firme respuesta que había dado.
Si, sin duda lo haría.
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Si lo pensaba con calma, lo que había hecho era la estupidez más grande que había cometido en toda su vida, es decir, el siempre solía pensar las cosas fríamente, tomaba en cuenta los riesgos o beneficios que podía sacar de una situación y en base a eso comenzaba a actuar.
Pero no en esa ocasión, en el momento en que escucho llorando a su hermanita diciendo que Alibaba no había ido en la escuela toda la semana, que no contestaba el teléfono y no había nadie en su casa, su razón salió por la ventana y el simplemente salió de su casa planeando buscarle.
¿Y cuál fue su gran movimiento?
Buscar como loco desesperado por las calles durante toda la noche, después de casi atropellar a una anciana que cruzaba la calle, y notar que los rayos del sol comenzaban a salir, fue que se puso a pensar las cosas con calma, no podía simplemente salir y hacer eso, es decir, ni siquiera era un hecho que al rubio le hubiese ocurrido algo, por lo que tenía que ir por pasos. Si su padre tampoco estaba en su casa, eso entonces podría deducirse a que habían tenido un problema familiar y eso requería la presencia del padre y del hijo. Tenía lógica, pero estaba más que seguro que Alibaba y su hermana eran mejores amigos, por lo que si se iba a ausentar una semana entera, incluso sin dar los motivos, al menos le hubiese avisado a la chica.
El siguiente paso era en realidad bastante lógico, debería de hablar a la empresa de Rashid Saluja, si en Balbadd no le daban respuesta, entonces podría llamar a Sindria, pero… no, dudaba mucho que Sinbad quisiera darle algo de información y mucho menos alguno de sus trabajadores, después de todo, en el mundo empresarial era bien sabido que Kouen Ren y Sinbad se odiaban mutuamente.
Suspiro desesperado, es decir ¿para que lo buscaba? El rubio le había dejado bien en claro que nunca podrían formar una relación y sin embargo ahí estaba el, buscándolo como desesperado. Pero bueno, el rechazo de Alibaba no significaba que sus sentimientos por el hubieses desaparecido, por lo que al menos por el momento se consolaría con esa excusa.
Aún seguía manejando, ya ni siquiera sabía por dónde iba, y justo cuando comenzó a observar nuevamente las calles por donde estaba manejando fue que noto que estaba cerca de la casa de Sinbad. Era casi imposible que el pelimorado se encontrara en su casa, pero ¿Qué tal si Alibaba se encontraba con él? No, no, era algo casi imposible… o talvez no, pero como si a su cuerpo no le importara lo que tuviera que pensar ya se había bajado de su vehículo y estaba enfrente de la puerta de la casa de Sinbad, no, aun peor, ahora se encontraba esperando después de haber tocado su puerta.
Ahora quería darse un golpe a si mismo ¿¡Cómo se le había ocurrido!? No, más bien, ¿Desde cuando tomaba decisiones tan precipitadas? Talvez y era cierta esa frase: El amor te vuelve idiota.
Porque él se sentía exactamente así.
Decidió regresarse, ya que era obvio que Sinbad no se encontraba en su casa, sin embargo cuando se dio la vuelta, escucho como le abrían la puerta, cuando regreso la mirada, se sorprendió de encontrarse con un ojeroso y demacrado pelimorado. Se veía igual o peor que el por haberse hundido en el trabajo. No vio enojo o molestia en los ojos de Sinbad, más lo miro con curiosidad.
-¿en qué puedo ayudarle señor Ren?
Genial ¿ahora que le decía? De alguna manera el hombre en frente de él se veía con demasiados problemas como para encimarle todavía más.
-mmm creo que no es buen momento, volveré en otro momento.
Ante esas palabras el rostro de Sinbad si se sorprendió. Y Kouen hizo lo mismo al ver que Sinbad abría por completo la puerta invitándole a pasar.
-Talvez me vea horrible, pero te aseguro que te vez igual – dijo con un poco de burla el pelimorado.
Kouen no estaba seguro de aceptar la invitación, pero… algo en la mirado de Sinbad le hizo sentir pena, por lo que entro.
-Lo único que puedo ofrecerte por ahora es un poco de té, porque hasta el café se me acabo – aclaro Sinbad mientras entraba a su cocina.
El pelirrojo observo la sala en donde estaba y noto que todo se veía desordenado, parecía que nadie había cuidado de esa casa en meses, aparte de que sentía un fuerte olor a licor en el ambiente, casi como si supiera lo que pasaba se fijó detrás del sofá y encontró varias botellas completamente vacías. En eso llego Sinbad quien le tendió la taza.
-Probablemente te acabaste el café en un día, porque allá atrás veo botellas para una semana entera. – señalo con sarcasmo Kouen.
-¡Ja! ¿Crees que eso es para una semana? Parece que es de carrera corta señor Ren – contesto de igual manera el anfitrión.
-Estoy más que seguro que debe de haber botellas tiradas sobre las escaleras, en tu cocina, y si mis sospechas son ciertas, probablemente hasta haya dos en el suelo del baño.
Sinbad comenzó a reír divertido.
-Le faltaron las de mi cuarto y las que están debajo de la mesa.
Kouen se agacho un poco y encontró justamente las botellas, en su mayoría vacías, tomo una que todavía estaba a la mitad y sin decir nada tomo un gran trago directo de la botella.
-Al menos tienes buenos gustos – decía mientras lo saboreaba.
-Jajajaja y me lo dice Kouen Ren.
-¿Qué diablos puede ser tan grave para que el dueño de Sindria Corps quiera sustituir su sangre con alcohol?
Sinbad le observo sin decir nada y aun recostado en el sillón hecho su cabeza para atrás.
Porqué le había preguntado eso al pelimorado se había unido a las preguntas sin respuestas que Kouen se estaba haciendo desde la mañana. Ellos apenas si se conocían, ni siquiera eran amigos, sino más bien… ¿compañeros? No podía decir que le había nacido preocupación por el hombre en frente de él, pero tenía una cara que decía que necesitaba contarle sus penas a alguien, y el entendía claramente ese sentimiento.
Tomo otro trago de la botella e iba a decirle a Sinbad que no tenía que contestarle si no quería, después de todo era probablemente algo personal. Sin embargo para su sorpresa el pelimorado comenzó a hablar.
Sinbad se encontraba confundido, esa fue la primera sorpresa, nunca pensó que alguien que se veía tan fuerte como el pelimorado pudiera mostrar debilidad de esa manera, pero curiosamente ya no le sorprendió mucho la razón. Por amor.
Cuando Sinbad iba a la mitad de su relato, Kouen ya sentía unas inmensas ganas de golpearlo ¿Cómo era posible que no se diera cuenta de lo que estaba viviendo su pareja? ¡Era obvio que Jafar quería alejarlo porque sentía que de esa manera protegía a Sinbad del sufrimiento! Pero el pelimorado parecía demasiado estúpido para notarlo. Y luego llego la parte que más le sorprendió, el argumento que había utilizado Jafar para rechazar a Sinbad. El peliblanco afirmaba que Sinbad amaba a Alibaba, y el imbécil de Sinbad como si no, fue a besarse con Alibaba para comprobar si era cierto.
Por dios, que en ese momento tenía ganas de estrellarle la botella que tenía en sus manos.
-¿y?
-¿?
-¿Y es cierto lo que dice tu novio? ¿Estás enamorado de Alibaba?
-¿Qué? ¡Claro que no!
-¡Entonces no sé cuál es el maldito problema! – Dijo ya bastante desesperado el pelirrojo – ¡Tu novio se está muriendo, tiene miedo, está confundido! ¿Y tú te alejas de él una semana entera para poner en orden tu cabeza? ¡Debería llevarte a rastras al hospital para que le pidas una disculpa de rodillas!
Sinbad se sorprendió porque Kouen Ren le hubiese gritado, sin embargo después de unos segundos su rostro mostro un gran enojo.
-¿y que se supone que debería decirle? ¡Él ni siquiera me quiere ver! ¡Está completamente convencido de que yo no lo amo!
-¡Pues entonces vuélveselo a decir! ¡Y si no te cree repíteselo una y otra vez hasta que te crea! ¿Sabes que es lo que pienso? Que en realidad tienes miedo porque no sabes cómo afrontar la situación, te sientes impotente porque no puedes controlar todo el destino, estas cosas pasan todo el tiempo, ¿y sabes cómo lo afronta la gente normal? ¡Con apoyo! Tú eres todo lo que ese hombre tiene y sin embargo tú tomaste la "madura" decisión de alcoholizarte hasta la muerte. Si tienes miedo díselo, pero también recuérdale que pase lo que pase, es un problema de los dos, y para bien o para mal y lo que sea que ocurra, lo enfrentaran juntos.
Fue segundos después de soltar ese discurso que Kouen Ren se dio cuenta que talvez se había pasado un poquito, pero de verdad que ese hombre era desesperante. En verdad nunca pensó que el gran dueño de Sindria Corps fuera tan indeciso.
-Levántate, báñate y por dios ponte algo decente, tu novio en serio te botara si te ve como un indigente.
Sinbad ya no dijo más y acato las órdenes del otro. Después de casi una hora, Sinbad regreso y Kouen en ese tiempo no había hecho nada más que tomar el té que le había dado al principio, mientras nuevamente se cuestionaba nuevamente desde cuando era consejero amoroso.
-Ahora tú me dirás que ocurre – le hablo el pelimorado (ahora arreglado) - ¿Cuál es tu problema?
-¿eh?
-El que estés en mi casa y dándome consejos es mas que una clara señal de que tienes un problema y serio, cuando llegaste aquí dijiste que no era buen momento y luego regresarías, eso quiere decir que es un problema lo suficientemente importante para hacerte buscarme.
-…
¡¿Cómo diablos se le había olvidado su inicial intención?! Esas horas sin dormir ya le estaba pasando factura.
-¿sabes dónde está Alibaba?
-¿Alibaba?
-No ha ido a la escuela en toda la semana y no hay nadie en su casa, ni él ni su padre han sido vistos en toda la semana.
Sinbad pareció pensarlo un poco.
-Rashid ha estado cuidando a Jafar en toda la semana, pero de Alibaba no lo sé, la última vez que lo vi fue el sábado en la noche, y de ahí no lo he vuelto a ver. Sin embargo si hubiera pasado algo realmente grave, Rashid me hubiese avisado, ya que él no aceptaría tan pasivamente la desaparición de su hijo.
-¿entonces?
-si Alibaba esta fuera o no, el único que lo sabe es su padre, como te dije está en el hospital, por lo que si quieres preguntarle, cuando llegue al hospital, le diré que lo buscas.
Al menos se sentía un poco más tranquilo. Acepto la propuesta de Sinbad y de esa manera los dos se dirigieron al hospital de la ciudad.
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Cuando llegaron pudo notar que Sinbad aún se veía un poco indeciso. Sin duda ese hombre no dejaba de irritarlo.
-Alibaba está enamorado de ti ¿lo sabias?
Sinbad se sorprendió por la pregunta.
-¿Qué? Eso es imposible
-Ja, ¿de verdad? Porque era obvio para medio mundo, por un momento incluso llegue a pensar que a ti también te gustaba.
El pelimorado se quedó pensativo un momento.
-Te confieso que Alibaba es alguien muy especial para mí, desde que lo conocí siempre tuve la sensación que de que no quería que nada malo le pasara, quería protegerlo, y ayudarlo, es importante para mí, incluso me atrevo a decir que me confundí un poco debido a lo que me había dicho Jafar, pero… Alibaba es como un pequeño hermano para mí. Pero hablo en serio cuando te digo que es imposible que Alibaba este enamorado de mí.
-¿y porque?
-Porque no tengo ningún rasgo que pueda hacer que él se enamore de mí, no dudo que me admire, el mismo lo ha dicho, pero él y yo apenas si hemos tenido tiempo de hablar de algo que no sea su escuela, nunca hemos salido realmente, más que a unas contadas cenas que casi en la mayoría del tiempo se ven interrumpidas y en general creo que mi personalidad y la de él difieren mucho.
-…
-Si lo pienso por ese lado, a él probablemente le gusten las personas como tú.
-¿Cómo yo?
-Alguien capaz de salir a buscarlo cuando cree que está en problemas y no se encierra en un cuarto para pensar en sus errores.
Ahora fue Kouen quien se sorprendió, era extraño tener esa conversación con Sinbad.
-Claro que no, de no haber sido porque colapse de trabajo nunca me hubiera enterado de lo de Alibaba, y en toda la semana lo único que quería era no pensar en Alibaba y en la manera en que me rechazo.
-Pero en cuanto te enteraste de que algo le había pasado saliste inmediatamente en su búsqueda y en alguna forma de arreglar las cosas ¿cierto? A pesar de que yo he sabido desde el principio el sufrimiento de Jafar no fue hasta que tú me llegaste a gritar que comprendí lo que debía hacer.
Sinbad abrió el auto y salió, Kouen también lo hizo.
-Le diré a Rashid que baje para que te vea.
-Gracias.
-No, gracias a ti.
Diciendo eso Sinbad entro al hospital y Kouen se quedó recargado en su auto.
Vaya que la vida daba sorpresas. Nunca pensó encontrarse en ese tipo de situación con Sinbad, pero al menos agradecía que eso hubiera disminuido sus temores sobre el paradero de Alibaba.
Pasaron alrededor de 10 minutos, cuando se sorprendió al ver a la persona que iba saliendo del hospital.
Era Alibaba, este también se veía sorprendido de encontrarlo en ese lugar. En el momento se sintió nervioso, no sabía qué hacer, sin embargo antes de que pudiera pensar algo más noto que el rubio le dedicaba una hermosa sonrisa, y un segundo después caía al suelo.
Se acercó rápidamente y alarmado. Cuando lo acomodo en sus brazos, se dio cuenta que el rostro del menor se reflejaba un enorme cansancio y descuido. Era el mismo rostro que él tenía después de haber trabajado una semana entera.
-Eres un idiota descuidado
Fue lo que dijo al mayor mientras lo cargaba, dirigió su vista hacia el hospital, pero después camino hacia el lado contrario y llamo por teléfono.
-Koumei, ya voy para la casa… estoy en el hospital… no, no me paso nada… sí, estoy con Alibaba… ¡No te duermas mientras te hablo!... está bien, en poco llego.
Se dirigió nuevamente a su auto y abrió la puerta, acomodo a Alibaba en uno de los asientos y él se sentó del otro lado. Encendió su carro y se dirigió a su hogar.
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¿escuchan eso? Es la cuenta regresiva para el final de esta historia T_T ¡! El siguiente capitulo es el ultimo… y pues no se… ay me da el sentimiento : (
