NOTA: Hola a todos, Sé que no he podido actualizar pronto esta historia, y pido perdón por eso, sin embargo ahora estoy teniendo de nuevo tiempo para poder publicar, y posiblemente no pasen más de 2 semanas hasta el próximo capítulo, de todos modos, no me gusta dejar historias incompletas. Sin más gracias por leer, y si lo hacen por comentar también. Sin más aquí esta el nuevo capitulo
Se Busca Compañero…
3
Los sueños raros, hicieron que Duncan despertara con pesadez, como si en realidad en lugar de haber dormido, hubiera visto un mal y psicodélico montaje sobre Alice y sus ex-novias, hecho por un tipo muy drogado. Lo que más parecía disgustarle es que su subconsciente estaba metiendo en el mismo saco a Alice con Gwen y Courtney. Aquello no podía ser correcto, a penas la conocía, de acuerdo era linda, pero cualquier chica que lo hubiese sacado de prisión debía tener algo malvado dentro. Además ya se imaginaba en las redes sociales publicando que tenía una relación con "Alice Cooper" Y luego se arrepentía de sus propios pensamientos.
Duncan tenía planes, así que quiso comenzar el día de una vez. Quería buscar, a ver si encontraba, una escuela en el área de la cual no hubiera sido expulsado, y que quisiera aceptarlo, de lo contrario buscaría trabajo para justificar su presencia en la casa de sus padres. Pero era domingo, tendría que haberlo hecho el día anterior o hacerlo el lunes, pero al menos era una excusa para salir de casa. De cualquier forma si lograba volver a la escuela, quizá sería una buena idea conseguir un trabajo, con el viejo en la casa seguro sería mejor estar fuera todo el tiempo posible, sin mencionar que su padre no le iba a dar ni un centavo.
Duncan bajo a desayunar, y ahí el momento más incómodo del día. Su padre bebía café sentado leyendo el periódico, pero al ver a Duncan frunció el ceño, y pareció desafiar a su hijo con la mirada. La madre de Duncan sin embargo entonces puso un plato con huevos revueltos en la mesa.
- Duncan, siéntate a desayunar – indico su madre.
- ¿en la mesa? – cuestiono Duncan mirando al viejo.
- ¿en dónde más? No dejare que comas en la sala – recrimino su madre.
Duncan bufo mientras se sentaba y comió tratando de no mirar al viejo. Pero al parecer este no quiso compartir la mesa con un "delincuente". Se levantó y se fue a la sala. Duncan solo sonrió, al menos podría comer en paz.
- Duncan, adivina – de pronto se le acerco su madre con mejor humor.
- ¿qué? – pregunto Duncan con la boca llena.
- no hables con la boca llena – regaño Amelia levemente – desde mañana volverás a la escuela – anuncio recobrando el buen humor.
- ¿de verdad? – se sorprendió Duncan – pero ¿Cómo?
- sí, una amiga mía es subdirectora en una escuela cercana, y no te han expulsado de ahí aun, y me hizo el favor, claro tu matricula estará condicionada, pero no creo que tengas problemas, ya entregue tus papeles, el único problema será que tus compañeros tendrán 16, y tu casi tienes 18 – comento su madre.
- bien – dijo Duncan, su madre había hecho las cosas más fáciles.
Luego de desayunar Duncan rápidamente sintió la atmosfera hostil. Su padre parecía incapaz de tomarse con calma su presencia en la casa, de hecho Duncan sabía que a cierta hora de la anterior noche llamo a la prisión para preguntar si realmente habían retirado los cargos. Duncan salió a caminar, cuando menos quería ejercitar las piernas, debía admitirlo en esa parte Alice tenía razón.
Se suponía que debía alejarse de los antiguos lugares que antes frecuentaba, o al menos recordaba que en algún momento le dijeron eso en la cárcel. Sin mencionar que Drama Total se burló de él, y lo hizo quedar mal en frente de un sus viejos amigos, no podría volver a mostrar la cara por ahí. Pero no los necesitaba, si hasta su club de fanáticas había ido a verlo a prisión; un grupo de desconocidas que se peleaban entre ellas por ver si Duncan debía estar con Gwen o con Courtney, a las cuales en realidad no les debería importar; y sus viejos amigos ni habían escrito; quizá era lo mejor después de todo.
Duncan camino buscando algo interesante, a suerte gracias a una ducha fría y un sueño muy perturbador, ahora cada fémina que se le acercaba dejaba de ser interesante, por lo cual ahora por fin se sentía algo más libre. Cuando camino cerca de un local de tatuajes. Uno muy conocido para él. Apostando con uno de los perforadores cuando este estaba ebrio, consiguió todos sus piercing gratis; ahí se hizo su primer tatuaje. Pero no le gustaba recordar; en su tiempo parecía una bonita idea, claro que debía haberlo visto venir, pero no, y claro él quedo como el imbécil.
Pero bueno, debía haber escuchado a Dale. Ahora le era curioso saber que un hombre de cuarenta y tantos, en cuyo brazo izquierdo tenía tatuados los nombres de sus aprendices, y en el otro un mosaico de calaveras, motocicletas, incluso un par de tigres; en realidad le había dado un gran consejo "NUNCA, pero NUNCA, te tatúes por una novia". Pero Duncan no lo escucho. Después de ganar Luz Drama acción, Duncan había regresado con Courtney, y claro la princesa caprichosa ahora quería atención, cenas costosas, ir de compras, pero por alguna razón Duncan creía que eso estaba bien, creía ser feliz así, porque cuando no era un monstruo en realidad Courtney era agradable, podía ser divertida, pero no duro mucho, luego vinieron las peleas, otra temporada de reality, Gwen, y al diablo todo. En realidad debía haber sabido que no duraría después de que volvió con él solo después de ganar la temporada. Y lo peor, sin disculpas, sin nada, solo lo besaba, como una chica cualquier haría, y ya, mágicamente volvía a pertenecerle.
Y un día ella a manera de darle a Duncan una prueba de verdadero amor, fue con él a tatuarse. Y Ambos terminaron con un par de tatuajes en el brazo. Duncan para deshacerse del suyo tuvo que esperar hasta la prisión donde un tipo a cambio de una revista con chicas o cigarrillos hacia tatuajes. Lo único que Duncan hizo fue robarle un catálogo de lencería a uno de los guardias, y dársela a ese tipo para que convirtiera el corazón que tenía en el brazo en una deforme y muy fea calavera. Courtney, bueno, de hecho su tatuaje no llego ni a Drama Total Gira Mundial, su papá le pago tratamiento laser para borrar de su piel una bonita falsa promesa de amor.
Duncan no tenía dinero, y seguramente su padre no le daría ni un centavo, pero aun así Duncan se asomó a la tienda. Ya no era un antro de mala muerte que tatuaba adolescentes si es que estos tenían dinero o una identificación falsa, de hecho ahora sí parecía una tienda decente de tatuajes.
- ¡vaya! Miren quien está fuera de la cárcel – dijo una voz conocida.
Duncan volteo, y ahí estaba Dale, el viejo tatuador.
- salí sin cargos, conseguí una buena defensa – dijo Duncan acercándose a ese hombre, que ahora tenía la barba más larga y tupida que la última vez que lo vio.
- Duncan, muchacho ¿Qué haces por aquí? Vamos cuéntame – pregunto Dale invitándole a pasar.
- solo caminando a decir verdad no tengo dinero, acabo de salir de la cárcel, vuelvo a la escuela mañana, eso sí, y ya no quiero meterme en más problemas – dijo Duncan llamado la atención del viejo tatuado.
- así que te rectificaste, ya era hora muchacho – dijo Dale como si estuviera orgulloso – a quien tengo que darle el crédito ¿a la "Princesa" o la chica gótica? La gótica me agradaba – pregunto Dale.
- a ninguna, agradécele a haber desperdiciado 3 meses de mi vida en una verdadera cárcel – comento Duncan fastidiado – las dos decidieron que yo no importo de ultimo minuto, ya sé que no fui el mejor sujeto del mundo, pero tampoco tenían que tratarme como si no importara – se lamentó.
- Así que por ti mismo, dime ¿qué paso con ese corazón que puse en tu brazo? – pregunto Dale.
- ahora se convirtió en una porquería, míralo por ti mismo – respondió Duncan y se subió la manga mostrando esa horrible calavera – al menos es mejor que ese estúpido corazón.
- ¿te lo hiciste en prisión? Es una de las cosas más horribles que he visto – comento Dale seriamente descontento con el desastre que Duncan llevaba en el brazo – y tendré el placer de decirte Te lo dije.
- y suponiendo que consiga un empleo, ¿Cuánto me costaría cubrir esta cosa con algo decente? O ¿ya no tiene remedio? – pregunto Duncan.
- bueno muchacho, cubrirlo te costaría 150 dólares, se puede, es una zona pequeña, pero sería muy doloroso, pues toda esa zona es un tatuajes bajo un tatuaje muy feo, es pura cicatriz, eso sí, el láser ya no es una opción – le dijo Dale.
- bien conseguiré un trabajo, ahorraré el dinero y me pondré en tus manos – concluyo Duncan.
- no va a ser tan fácil, ahora para cualquier trabajo buscan tus antecedentes, sabrán de los cargos por delincuencia y vandalismo, hasta que tengas 18 no conseguirás empleo tan fácil – dijo Dale con cierto tono de regaño disimulado.
- ya me las arreglare – dijo Duncan con desgano, lo haría a pesar de no saber cómo.
- si te interesa, estoy buscando un nuevo aprendiz – dijo Dale de pronto.
- no soy muy artístico que digamos – comento Duncan.
- no se necesita talento para perforar, no sabes dibujar, note dejaría tatuar, y tú sabes que hasta después de un par de años, al aprendiz recién se le da permiso para tocar gente, hasta entonces, no es muy diferente a un ayudante o un conserje – dijo Dale.
- lo pensare – respondió Duncan un poco más convencido.
Dale sonrió, conocía a Duncan desde pequeño, y sabía que ya podía contar con un nuevo asistente. Pero lo vio algo raro.
- dime ¿Cómo saliste de prisión? ¿Quién fue tu defensa? – pregunto Dale.
- una chica que conocí en internet, se llama Alice, puso a esos abogados contra la pared, dijo que haría lo que fuese por mí, con tal de que fuera su compañero para un reality, ya sabes, tengo experiencia, y lo hizo, ahora solo tengo que sobrevivir una temporada más de esas tonterías, pero valió la pena – relató Duncan.
- vaya suerte la tuya muchacho, bueno, es casi la una y es domingo, debo cerrar – dijo Dale – por cierto comienzas el miércoles, ven después de clases – agrego en lo que Duncan se disponía a salir.
- de acuerdo, gracias Dale – agradeció Duncan.
Sin duda fue bueno haberse encontrado con Dale, pero aun no quería volver a casa, quizá era domingo y todo estaba cerrado, pero aun así, buscaría algo en que entretenerse, no quería cruzarse con su padre de ningún modo en casa, no toleraba como este lo miraba, al parecer su padre deseaba que se pudriera en la cárcel.
Caminando sin darse cuenta, llego hasta una galería, una de esas donde en absolutamente en todas las tiendas, ni ahorrando podría llegar a comprar algo, eran de esas tiendas en las cuales solo chicas con padres con dinero podían comprar. Sin duda ese no era un lugar para alguien como él, ya lo sabía por el modo como lo miraban las personas ahí. Pero era divertido, no hacia absolutamente nada, no había razón para echarlo, y se notaba que toda la clientela regular de esa galería, estaba disgustados. Duncan solo para molestar a esos Snoops, se sentó por ahí, cerca de la entrada de una tienda de ropa femenina, las chicas que lo veían a través de la vitrina se alejaban, sumiendo que era un pervertido mirón. Hasta que Duncan cruzo la mirada con una de las empleadas que doblaba ropa y la reacomodaba, llevaba el mechón morado oculto, llevaba un vestido blanco simple con un saco azul encima y tacones, pero era ella, era Alice. Inconscientemente Duncan levanto la mano y saludo; por su lado Alice al verlo torcio la sonrisa, miro a ambos lados y luego salió de la tienda.
- Duncan ¡¿qué demonios estás haciendo aquí?! – reclamo Alice.
- solo a molestando a la gente inocentemente con mi presencia, y más bien ¿qué haces vestida de Snoop? – le cuestiono Duncan confiado.
-trabajo medio tiempo en esa tienda, ya sé que casi estoy vendiendo mi alma, pero por 30 dolares la hora puedo soportarlo, ahora mejor vete de aquí, molestas a las clientas – le dijo aun no contenta – además, acaso me estas siguiendo ¿o algo?, y sé honesto, recuerda que el juego a no ha terminado – reclamo.
- no, solo quiero volver a mi casa los más tarde posible para no tener que ver la cara al viejo – explico Duncan con cierta incomodidad.
- entonces te lo pido de favor – al parecer iba pedirle amablemente que se fuera – ve a sentarte cerca de la tienda de allá y arruines a la competencia – dijo señalando la otra ala de la galería – si lo haces te invito una hamburguesa – ofreció Alice.
- suena bien – acepto un poco sorprendido.
- genial, mi turno termina en dos horas, nos vemos – dijo Alice volviendo a la tienda.
No era nada difícil lidiar con ella, de hecho era bastante agradable. Eso hizo sentir a Duncan a gusto…
