NOTA: Hola todos los lectores de esta historia, sobre todo a un usuario sin cuenta que estuvo algo proactivo para que continuara la historia, no la actualizaba, porque me faltaba algo de tiempo para escribir, pero aquí esta, el capítulo 4. Recuerden dejar REVIEW, en cuantos más reciba, más rápido saldrá el siguiente capítulo, y me gustaría que salga pronto tengo un par de ideas interesante para esta historia, pero bueno, eso a su tiempo. Gracias por leer y por el apoyo, y a continuación el cap.
Se Busca Compañero
4
Un local corriente de comida rápida, una hamburguesa con papas fritas y una chica de la cual no sabía mucho, justo en frente de él. Duncan quería preguntarle algunas cosas a Alice, ahora que había vuelto a ser la chica con aspecto de rebelde que había conocido y lo había sacado de la cárcel, pero tenía ciertos reparos, no creía que debía preguntar. La había visto transformarse de una chica que vendía ropa de marca a precios ridículos, a una chica que aún no conocía. Fu entonces cuando Alice robó una papa frita de la comida de Duncan.
- oye, se puede saber ¿Por qué pasaste dos horas frente a una tienda sin hacer nada más que sentarte ahí, en lugar de ir a casa? – Se atrevió a preguntar Alice cuando su mirada se cruzó con la de Duncan – recuerda que seguimos jugando – le recordó.
- No quiero hablar de eso en realidad, pero ahora que lo pienso, debí haberte dicho que no diría otras cosas – se resignó Duncan, dio un mordisco a la hamburguesa, la mastico poco y se la trago antes de hablar – No quiero regresar a mi casa, mi padre, como que me odia, y no quiero verle la cara al viejo, preferiría dormir en la calle, pero mañana regreso a la escuela así que solo volveré a mi casa a dormir – dijo Duncan con cierta pena por sí mismo.
- Al menos te deja quedarte en su casa – comentó Alice sin mirarlo a los ojos.
- no lo haría si no fuera por mi mamá, aunque también lo entiendo, soy su tercera gran decepción, su tercer hijo que va a prisión – comentó Duncan frunciendo el ceño.
- bueno, volverás a la escuela, y saliste sin cargos, todavía no es muy tarde para ti – comentó Alice ahora sí mirando a Duncan, pero seguía sin hacer contacto visual.
- No lo sé, ir a la universidad es imposible para mí en este punto, lo único bueno es que conseguí un empleo, más fácil de lo que esperaba – comentó Duncan.
- ¿en qué trabajaras? – preguntó Alice.
- seré asistente en una tienda de tatuajes de un viejo amigo, es trabajo honesto, tendré algo de dinero, y podre pasar más tiempo fuera de casa sin meterme en problemas – comento Duncan antes de darle otro bocado a la hamburguesa.
Entonces noto que Alice seguía aprendiendo sobre él sin que él se diera cuenta ya le había sacado demasiada información, así que era hora de que él también preguntara, no iba dejar que aquella chica lo venciera. Claro tampoco sabía el punto en que aquello se había convertido en una batalla.
- Dime ¿por qué vender tu alma por 30 dólares la hora? – pregunto Duncan.
- Necesito dinero, y ya que te saqué de prisión por ello, puedes saber que con desesperación, pero no puedo decirte más, recuerda que eso esta prohibido según nuestro juego – dijo Alice tranquila.
- bien, entonces dime ¿te gusta trabajar en esa tienda? – cuestionó Duncan.
- Algo en realidad, manipulo chicas tontas superficiales con la intención de que gasten más dinero del que tenían planeado en ropa que no necesitan, hay cierto placer macabro en hacer eso – confeso Alice – pero odio cuando tengo una clienta a la que no puedo manipular, y claro los tacones, los odio – agregó.
- ya veo – dijo Duncan descontento por no poder sacarle nada más – y a parte de trabajar, manipular gente, y sacar convictos de prisión, ¿qué te gusta hacer? – se atrevió a preguntar.
- como ves actualmente no tengo mucho tiempo libre, pero me gusta dibujar – eso le recordó a Gwen – me gustan las películas como a cualquiera, me gusta el Punk y el Heavy Metal, y cuando puedo, salir con mis amigas, los animales, aunque no me dejan tener uno en casa – respondió Alice.
- Nada mal – comentó Duncan, al menos había podido preguntarle algunas cosas.
- bueno, ya es tarde, debo irme, así que nos vemos el próximo sábado – dijo Alice tomando sus cosas y levantándose, ya había pagado la hamburguesa, así que podía irse.
Duncan miró su reloj, eran casi las nueve, suponía que era mejor volver a la casa antes de que su padre asumiera que iba a dormir en la calle. De todos modos al día siguiente tendría que volver a la escuela. Ahora para él la escuela era solo una excusa para alejarse de casa sin perder el lugar que tenía para dormir, ganaría su propio dinero, y ya no se metería en problemas, por su bien, su vida ya estaba muy mal para que el tuviera solo 17 años.
Aquella noche a suerte Duncan no volvió a tener sueños extraños, o bueno no perturbadoramente extraños, soñó con máquinas de tatuajes en un concierto de rock y sus manos temblorosas sosteniendo una aguja, al igual que con un rio de tinta azul oscuro, pero bueno, nada que no fuera a olvidar antes de estar completamente despierto.
En cuanto su alarma sonó, repitió su rutina diaria, primero 30 planchas, 10 con una mano, y 10 con la otra, y para descansar 10 con ambas, luego abdominales, porque bueno, era parte de su atractivo, entonces pensó "realmente casi no hago piernas". Luego al baño, darle la forma adecuada a su barba, y darse un pequeña afeitada superficial a los lados de su cabeza, para acentuar su cresta, lavarse, y cepillarse los diente, y luego pasar a colocarse todas sus perforaciones, finalmente a vestirse, su collar de perro, y estaba listo.
Su madre le había comprado cuadernos y libros, y todas esas cosas. Y ella misma llevo a Duncan en su auto, como si su hijo estuviera yendo por primera vez a la escuela lo llevo, era algo vergonzoso, pero bueno, era solo porque era nuevo.
- Espero que te vaya mejor que antes – le dijo su mamá entregándole unos cuantos dólares para el almuerzo.
- descuida mamá, ya no pienso meterme en problemas, y gracias por el dinero – dijo Duncan.
- ya me dijiste que desde el miércoles trabajaras, pero quiero verte en casa hoy y mañana, no me gusta que desaparezcas así – le dijo su madre mientras Duncan bajaba del auto.
- está bien – dijo Duncan algo disgustado, pero bueno, el viejo trabajaba hasta tarde, así que no tendrían que verse hasta la noche.
Cerró la puerta del auto y su madre avanzó. Duncan entonces camino hacia la entrada de la escuela, le era tan familiar, pero a la vez tan extraño ir a la escuela, y obviamente llamaba la atención "¿Quién es ese?", "¡Oh Dios! Es Duncan de Drama Total", "Que asco de peinado", "no lo reconoces, es una estrella te televisión", "¿qué hace aquí?", "Es algo sexy", "Yo era su fan". Lo típico. Duncan solo se limitó a escuchar tranquilo e indiferente mientras buscaba su primera clase, sin ánimos para preguntarle nada a nadie, hasta que.
- … Sí es Duncan – le susurraba una chica a otra – ahora tenemos dos estrellas de Drama Total en la escuela – dijo la chica entusiasmadísima.
Duncan freno en seco, y la miro intimidatoriamente.
- Deberías susurrar más bajo – le dijo Duncan.
- Pero si todos sabemos que en realidad eres una buen chico – le dijo esta chica sonriéndole avergonzada.
- olvídalo, solo dime ¿Quién más del cast está en esta escuela? – preguntó.
- Pues – dijo su amiga como si de una fan-girl emocionada se tratara – es Gwen – dijo ella – Gwuncan is real! – celebró.
Pero Duncan entonces siguió su camino, no podía creerlo, Gwen estaba en esa escuela, y aquello era. Bueno era… era desagradable, esa chica lo desprecio, lo voto cuando él estaba siendo lindo con ella, por una tontería, y para qué, para volver a ser amiguitas con Courtney, para que luego la Princesa de la hipocresía hubiera planificado deshacerse de su nueva mejor amiga y de su nuevo novio. Duncan realmente estaba resentido con ella, y de muchos modos, aun recordaba lo feliz que era con ella como novia, lo genial de que hubieran sido amigos, pero ahora todo eso era una tontería, que Gwen estuviera en la escuela hacia la experiencia más odiosa. Pero claro, Gwen no estaba atrasada como él, así que no estarían en el mismo salón. Eso lo podía tener por seguro.
Duncan entró en su salón, siguió llamando la atención, se sentó lo más al fondo que pudo, ya estaba cansándole que todos lo miraran. De todos modos no tenía nada más que hacer hasta que el timbre sonara. Entonces Duncan tomo uno de los cuadernos nuevos que su madre le había comprado, arranco una hoja, y se puso a dibujar calaveras, a una le puso una cresta, a otra le dibujo colmillos, otra tenía una lengua puntiaguda y a Duncan le pareció divertido agregarle una mano que sacara el dedo medio, pero antes de que dibujara el dedo final para el gesto obsceno, noto que una chica se sentaba frente a él.
Una melena rubia y apagada era lo que podía ver de la chica. No es que Duncan fuera de aquellos que sentían debilidad por las rubias, de todos modos siempre prefirió chicas o castañas o de pelo negro, pero prefirió comenzar a borrar aquella mano, arrugo el papel lleno de cráneos y lo puso en su mochila, entonces decido que mejor se distraería con la música que tenía en su celular, y busco sus audífonos, lo cuales no aparecieron. Y lo recordó, los había dejado sobre su cómoda antes de salir. Tuvo ganas de decir una pequeña grosería, pero por alguna razón, no lo hizo y miró hacia la chica que se había sentado frente a él y le volvió a dar cosa, esa chica estaba tan quieta que parecía un maniquí.
Entonces Duncan se fijó un poco mejor, vestía un suéter verde algo holgado y falda por debajo de la rodilla. Parecía una santurrona, quizá una especie de sexto sentido le estaba avisando algo sobre aquella chica, o quizá era directamente aquella chica. Sin duda había algo raro ahí.
Y entonces pasó una mosca volando, y se posó en el escritorio de Duncan. Quizá Duncan sentía compasión por pequeños animales indefensos, pero aquello era una mosca enorme que se lamia las patas en frente de él, así que saco de su mochila su arrugado dibujo de calaveras, lo enrolló para improvisar un matamoscas, cuando una mano algo pálida se colocó entre su vista y la mosca.
- No lo hagas, al igual que tú y que yo, esta pobre criatura merece vivir – le dijo la rubia habiéndose volteado, y a Duncan se le hacía familiar de algún lado, aunque estaba seguro de no haberla visto antes.
Entonces la mosca salió volando alejándose del salón de clases. Y la rubia la siguió con la mirada sonriendo.
- Apuesto a que eres vegana – comentó Duncan ya incómodo.
- Así es – dijo la rubia ahora enfocando su vista sobre él, girando la cabeza y observándolo de reojo – Veo que tu aura está en un proceso de purificación – dijo ella.
- ¿qué cosa? – cuestionó Duncan, aquella chica era un 100 en su rarometro.
- No deberías estar aquí, ¿acaso estas siguiendo a Alice, o es mera coincidencia? – planteo la chica asustando a Duncan.
- ¿Cómo sabes de Alice, y como que siguiéndola? – cuestionó Duncan.
- Te conozco por ese espantoso Programa de Drama Total, yo también concurse, solo una vez, y tú no estabas ahí, pero aquí soy solo la chica rara, no fui tan popular como otros de mi temporada a los que seguro recuerdas – dijo esta chica – me llamó Dawn, soy amiga de Alice y bueno por eso sé que eres el compañero que encontró para la carrera, y ella me dijo que fue incomodo que se encontraran en su trabajo – explicó ella.
- Ok – dijo Duncan asimilando aquello, y ahora lo recordaba, sí, la chica que tenía en frente era la chica rara de otra temporada, de la cual vio solo un par de episodios, debido a que a la madre de Gwen termino gustando el Show, y cuando iba a cenar a casa de ella, a veces terminaba mirando aquella cosa con su ex suegra.
- veo que no te agrado – dijo Dawn acercándose a Duncan de modo incomodo, y él retrocedió.
- No te acerques así de rara – protesto Duncan, y Dawn retrocedió.
- lo siento – se disculpó.
- Por cierto, si Alice quería un compañero con experiencia ¿por qué no te eligió a ti? si son amigas – cuestionó Duncan.
- bueno, aparte de que en ese programa hay tanta maldad que luchan por deshacerse de las personas con buenos principios e intenciones, no soy exactamente un jugadora fuerte como ayudar Alice a ganar – dijo Dawn tranquilamente.
- Entiendo, por cierto, ya me dijeron que en esta escuela esta Gwen, ya sabes la chica gótica de mi generación ¿Alice la considero a ella? – preguntó Duncan.
- Lo hizo, pero Gwen se negó, no acepto las condiciones de Alice, así que publico un anuncio en línea – explicó Dawn.
- interesante – comentó Duncan.
- qué raro, Alice aun no llega, ella nunca llega tarde – dijo Dawn mirando hacia la puerta.
No pasaron más de unos minutos antes de que, efectivamente, Alice entrara por la puerta. Detrás de ella sonó el timbre. Entones Alice fue a sentarse al lado de Dawn, notando al chico que estaba detrás de su amiga.
- ¡Duncan! ¿Qué estás haciendo aquí? – cuestionó Alice no muy a gusto.
- Esta fue la escuela en la que conseguí ser admitido, no te quejes Preciosa, créeme que dado que mi ex estudia aquí, y que todos me reconocen del estúpido programa, es un asco para mí también – dijo Duncan reclinados en la silla con cierta indiferencia.
- No me vuelvas a decir "precioso" por favor – dijo Alice bastante irritada – recuerda que yo te saqué de prisión, y yo puedo devolverte ahí – canturreó dándole la espalda.
Sí, definitivamente hacerse el idiota no funcionaba con Alice, se había irritado, pero no habia perdido el control, sino que le había hecho una amenaza seria, lo mejor era disculparse.
- Alice, lo siento por ese momento de cretino – de pronto dijo Duncan – pero ¿y qué? Somos compañeros de escuela, sigue sin ser la gran cosa – dijo.
Entonces Alice volteo.
- cierto, está bien, acepto tus disculpas – dijo pero algo avergonzada, algo no cuadraba bien ahí.
Entonces el maestro entró, saludo a los alumnos, presento a Duncan, y Duncan tuvo que pasar la vergüenza de ser señalado en frente de los que no lo sabían cómo "Estrella de Reality show". La clase, fue tan aburrida como Duncan esperaba, pero encontró algo de entretenido donde menos se lo espero, en las clases, hacer lo que decía el maestro, y tomar nota era mucho más interesante que no hacer nada, y no estaba tan perdido haber tomado clases en la prisión y estudiar para intentar estar apto para la libertad condicional, sirvió de algo.
Al final de la clase Dawn y Alice salieron juntas sin mirar a Duncan. Y a Duncan no le importó, preferiría estar solo al menos en su primer día, donde era insoportable que lo señalaran por haber parecido en Drama total. Seguramente cuando pasaran los días, todos terminarían olvidándose de él, y seria ignorado como en la última escuela de la que lo expulsaron, como en la prisión. Pero por ahora era la novedad, y no era divertido, sobre todo porque comenzaba a darse cuenta, que algunas chicas de su escuela, parecían ser del tipo que seguían escribiendo fanfics sobre él.
Para Duncan a diferencia de para los demás chicos, no le fue tan bien con sus fanáticas, no le molestaba que varias chicas lo considerasen sexy, el problema era que la humillación de McClean, y su efectivo intento de mostrar ante cámaras su bondad interior y sus debilidad, no ayudo, atrajo al tipo de fanáticas incorrectas. Alguna vez fue torturado por parte de unao de sus amigos leyendo en voz alta Fanfics de sus fanáticas, lo emparejaban con Gwen, con Courtney, a alguna enferma se le ocurrió emparejarlo con Trent y otros chicos de su temporada, sin mencionar los famosos "Duncan X lectora"; y las historias que escribían iban de cursis, tolerables o de plano malas a completamente pornográficas. Aquellos era no solo repulsivo, sino fue una de las razones que lo llevo a abandonar en la tercera temporada. Pero al final como pasaba siempre, los humos bajarían, y él con suerte podría ser olvidado. Entonces entrando a su siguiente clase se sentó en el rincón más apartado.
Lástima que su mente ya había tocado el tema de su fama, pues lamentablemente por contrato con Alice, tenía una temporada más por delante, a suerte la carrea parecía tener más éxito por el show que por los personajes, así que quizá era un modo sutil para librarse de la atención. Entonces se dio cuenta, de que lo verían con Alice, aunque claro, que los fanáticos pudieran creer que estaban juntos, no era que realmente iban a estar juntos, de todos modos "Gwuncan" existía mucho antes de que a Duncan siquiera se le pasara por la cabeza.
Sin duda durante es hora estuvo disperso, pues se había quedado pensando en eso, pero se recuperó para la siguiente hora, y así estuvo todo el día, entre atento y desatento a todo. Alice prefirió guardar distancia de él, y él no la culpaba, era el centro de una gran atención negativa y eso era lo que menos necesitaba Alice. Por otra parte, nada iba a salvar a Duncan de lo que le esperaba en la puerta de la escuela.
- Oye Duncan ¿te tomas una Selfie conmigo? – le pregunto una chica.
- no – rechazó Duncan sin siquiera mirar a la chica.
Siguió caminando.
- Duncan – lo siguió la misma chica – por favor – insistió.
Duncan se dio la vuelta para decirle que no quería, otra vez, pero cuando la vio, era la misma chica pelirroja y pecosa que está hablando de él con su amiguita, la fanática de "Gwuncan". Aquello era raro, es tipa no parecía tan fanática de él como para querer una foto.
- No me interesa – dijo Duncan y cuando dio un paso.
- ¡Espera! – Le dijo esta – dime ¿Cuál es tu comida favorita? Te la preparare para mañana – dijo la chica.
- Ni te molestes, pecas – le dijo haciéndola a un lado, algo en esa insistencia no parecía natural.
- ¿Pecas? No me digas así – protesto la chica poniéndose de nuevo delante de él.
- Si sigues molestándome, no veo porque tenga que ser respetuoso – dijo Duncan empujándola levemente, era insanamente molesta, pero no iba a golpear a una mujer, al menos no en terreno de la escuela, y claro cuando no hubieran testigos.
- Duncan – le dijo la chica de nuevo, pero ahora parecía estar muriendo de la risa.
Duncan la ignoro y siguió caminando listo para irse a casa, cuando, la amiguita shipper de la pelirroja apareció acompañada de Gwen, pero claro o se dio cuenta mirando al piso, intentando ignorar a aquella demente, así que no lo venir, tenía a Gwen en frente ahora.
- Duncan – dijo Gwen incomoda – esa chica me dijo que tenías algo que decirme – dijo Gwen .
- Pues no, son un par de mentirosas idiotas – dijo Duncan siendo muy evidente, y no le preocupaba hacer llorar a un par de sus fans.
Por otra parte Gwen, gruñó, se notaba que a ella tampoco le había hecho gracia aquel encuentro forzado. Duncan la vio, se veía igual de delgada, igual de pálida, su pelo aún era azul por partes, seguía siendo algo bajita, de hecho sin las plataformas, era más bajita que él.
- esto no podría ser más incómodo, y a propósito ¿qué haces aquí? – le preguntó la chica gótica, como intentando relajarse.
- esta es una escuela que me acepto a pesar de mi historial y bueno, si quiero quedarme en casa del viejo debo ir a la escuela – explicó Duncan sin querer mirar a su ex a los ojoso, había mucho resentimiento a ella, pero ella no parecía guardarle rencores.
- No, me refiero a que la última vez que te vi, te arrestaron – dijo Gwen mirando al cielo algo apenada.
- Conseguí asesoría legal gratis y salí libre – dijo Duncan, peor dado que estaba resentido – por cierto, esa no hubiera sido la última vez, si al menos me hubieras visitado en prisión, está bien que hayamos terminado, pero éramos amigos – dijo Duncan y se fue sin despedirse
Duncan se sintió orgulloso de sí mismo, y camino victoriosos hasta que estuvo algo lejos. Luego un destelló de irá. Se suponía que antes de novios o amantes o lo que fuera, eran amigos, se suponía que su lazo se basaba en películas de horror, hacer tonterías juntos, burlarse de la gente, hacer que los echen de lugares públicos y largas conversaciones llenas de risas en la que terminaba contándole cosas a ella, que no le contó nunca a nadie más…
