Love Live no me pertenece, es de sus respectivos autores.


Sábado en el desayunador del hotel

-Entonces las chicas iremos al zoológico y ustedes irán buscar mujeres o lo que sea que hagan los chicos cuando están solos –soltó con simpleza Honoka…

-¡Honoka! ¡Ninguno de nosotros va a buscar mujeres! –grito molesto Umi.

Aun no entiendo como se le ocurren este tipo de cosas a esa pequeña mujer hiperactiva… hasta donde tengo memoria, jamás he ido a buscar mujeres… que ellas me busquen es otra cosa.

-¿Entonces que irán a buscar? –lo miro de manera inocente mientras mordía su pan. –No creo que a Kotori-chan le moleste si experimentes algo.

-Honoka…

-Yo confió en que Umi-kun no encontrara algo mejor que yo –vi como sonrió la peligris, aunque… había un pequeño tic en su ojo izquierdo no me da confianza.

-¿Ves? Kotori-chan tiene la razón. Una cosa es que estén solteros y otra que no puedan ver el menú.

-¿Así? –Interrumpió Maki – Entonces, si tu "novio" anda viendo a otras mujeres, está bien, ¿verdad?

-Yo confió en que Tsubasa-kun no verá a otras mujeres mientras no estoy –afirmo- confió plenamente en él.

-Así deberías ser tú, Maki-kun –esa fue la voz de reproche de Nico en dirección a su novio.

-Mejor no hablemos de eso –dijo de manera seria y se dedicó a comer su almuerzo.

-Maki-kun te esquivo Nico-chan nya –rio el niño gato.

-Rin…. –murmuro por debajo la pelinegra.

-Rin-kun, no molestes a Nico-chan –reprocho la pelijengibre.

-Pero Kayochin, es divertido molestarla~

Reí levemente. Me causa risa que pese a todo, siguen siendo como en la preparatoria.

-Elicchi –esa fue la voz de mi dama –no es bueno que te burles de nuestros amigos –gire a verla y vi que había una gran sonrisa en sus labios.

-Mira quien lo dice –toque levemente su nariz con mi dedo –tú también te estás riendo –le sonreí.

-Yo no estoy haciendo eso –entrecerró los ojos de manera graciosa –Eres un mentiroso Elicchi.

-Yo solo aplico las enseñanzas de mi maestra –dije con burla.

-Yo no te enseñe nada de eso –hizo un puchero bastante tierno.

-Yo no dije quién era mi maestra –reí y sentí un leve golpe en mi hombro –Mujer agresiva, ¿Por qué el golpe? –dije con fingida molestia.

-Por ser un pesado –me miro "molesta".

-¿Pesado? Pero si soy peso pluma –fingí estar ofendido. –la pesada es otra.

-¿Me estás diciendo gorda? –arqueo la ceja en mi dirección y yo solo reí.

-Jamás me atrevería a semejante ofensa –me acerque levemente a su oído – cuando quieras puedo pagar esa dicha ofensa –sentí su leve estremecimiento y amplié mi sonrisa.

Ahora que estoy cerca, puedo dulce y fresca fragancia de lirios. Channel no19, una fragancia dulce y sofisticada, la misma que ha usado desde la preparatoria.

-Ustedes dos –de nuevo la voz fastidiada de Nico- dejen de coquetear y terminen su almuerzo para poder salir de aquí –sentencio.

-Pero que enojona Nicocchi~ ¿será que quieres tu rutina matutina de washi-washi?-Al decir eso, la pelinegra se cubrió los pechos de manera instintiva y los que estábamos en la mesa solo nos empezamos a reír.

-Después del almuerzo-

-Bien, es hora de irnos. No hagan alguna tontería –mire en dirección a Honoka que tenía una cara de "¿yo? Ni un plato voy a romper" –Y si, lo digo por ti.

-Pero que malo eres Eli-kun~ -me tomo del brazo y me dio una sonrisa –no hare nada, te lo prometo por el pan que guardo bajo mi almohada cada noche.

Suspire levemente y mire en dirección a Kotori -¿Enserio hace eso?

-Sí, y a veces guarda frituras –sonrió y tomo mi otro brazo –yo me encargare de cuidarla, no te preocupes.

-Muchas gracias, hay que cuidar a esta pequeña demonio de Tasmania –dije con burla y la mencionada hizo un puchero.

-Pero que malo eres Eli-kun~ Por eso ninguna chica te hace caso –añadió la pelinaranja.

-No creo que Elicchi necesite más mujeres –esa era la voz de reproche de mi bella dama –está bien tal y como esta –es mi imaginación o ¿me está reprochando algo?

No, es posible, ¿esta celosa? La simple idea de eso me hizo sonreír tontamente. Será mejor afirmar esa teoría

-¿Tú crees? –Sonreí divertido y pose mis manos en las cinturas de mis "acompañantes" –yo me siento el hombre más afortunado del mundo –las acerque a mí y escuche como ellas rieron suavemente.

-¿Lo dices enserio? –por todos los dioses ¡se cruzó de brazos! ¡Esta celosa!

-Si –afirme sin dejar de sonreír – yo veo que están muy cómodas –las mire de reojo y ambas estaban sonriendo con un leve sonrojo en sus mejillas.

-Creo que alguien no valora su vida... –dijo Nozomi con un suspiro y yo la mire confundido.

-Ayase Eli… -cuando escucho esa voz de Umi, sé que mi muerte está cerca.

El peliazul salió de atrás de mi dama con una mirada molesta.

-Umi, no es lo que parece, yo solo…-intente excusarme.

-No importa, será mejor irnos –dijo serio y camino hasta los demás que ya se encontraban en la puerta del hotel.

-Me pregunto si se habrá enojando… -vi a Kotori que tenía una cara sorprendentemente calmada.

-No lo creo –me regalo una sonrisa despreocupada y beso suavemente mi mejilla- iré a despedirme de él –se alejó de mi de manera ¿coqueta?

-Eso fue extraño…-me le quede viendo y sentí un pequeño jalón en mi otro brazo.

-Eres un pervertido~ -me sonrió la pelinaranja y se acercó cuidadosamente a mi oído –no te preocupes por Umi-kun, el solo se metió en su papel –ante mi confusión se rio levemente y beso mi mejilla –nos vemos después~ -se alejó de mi de la misma manera que Kotori.

-Bien, eso es lo más raro que me ha pasado hasta ahora…-la vi alejarse y después mire a Nozomi que se había mantenido como espectadora -¿sabes si traman algo?

-No –respondió de manera seca mientras sus brazos seguían cruzados.

-Nozomi –la llame algo extrañado -¿estas molesta? –me acerque lentamente a ella.

-No lo estoy…-respondió de la misma manera.

-Lo estas…-la mire fijamente y ella evadió mi mirada –oye, no hagas eso –con cuidado tome su mentón y la obligue a mirarme –estas molesta, no puedes engañarme.

-Ese no es asunto tuyo… -me sostuvo la mirada. Sus ojos mostraban una gran molestia pero estoy seguro de que eran celos.

No pensé vivir lo suficiente como para presenciar como Toujo Nozomi se ponía en una faceta de celosa.

-¿Estas celosa? –Volvió a desviar la mirada y sonreí de lado –lo estas y no intentes negármelo –no me contesto así que decidí abrazarla.

-Eli…-pronuncio mi nombre sorprendida pero de igual manera no la solté.

-No deberías estar celosa… tu eres la única que me importa –susurre contra su oído de manera tranquila. –pensé que ya lo sabías…

-Elicchi…yo…lo lamento –suspiro y me correspondió el abrazo.

-No te preocupes –acaricie suavemente su espalda –será mejor irnos, no quiero que venga alguien a molestar, en especial el trio de idiotas –sonreí levemente y escuche la leve risa de mi dama.

-Gracias Elicchi –se alejó de mí y me dio una hermosa sonrisa –no sé qué haría sin ti.

-De seguro estarías completamente perdida –dije con burla y de nuevo me dio otro golpe en el hombro –pero como te gusta pegarme.

-Solo compruebo que estas algo "aguadito" –se burló.

-Eso fue bastante ofensivo…-la mire y ella solo se rio- no creo estar tan aguadito, solo han pasado unas semanas desde que no he ido al gimnasio –hice un puchero.

-No seas llorón Elicchi, solo es una breve burla - me tomo del brazo –que quede claro, soy la única que puede tomar el brazo de Aguadito Ayase Elicchi –sentencio con una cara entre burlona y seria.

-Como usted ordene mi linda dama –bese su frente- pero después pagaras por decirme aguadito –camine con ella hasta donde estaban los demás.

-Eso lo tendremos que ver después –rio levemente.

Escolte a mi bella dama con las demás chicas, nos despedimos de ellas y guiados por Rin fuimos a un lugar de juegos "extremos" o algo parecido.

He de admitirlo la rivalidad entre Umi y yo aumento en el campo de gochas. Creo que se está vengando por lo que paso en la mañana… no dejaba de intentar dispararme y yo apenas podía esquivarlo, cada disparo de pintura me rosaba en alguna parte del cuerpo y una risa algo extraña provenía de mi peliazul amigo.

Para fortuna mía, Rin nos llevó a otro lugar de juegos. Creo que hicimos mucho desastre en el campo…

Continuamos nuestro "divertido" encuentro adentro de una esfera de hámster (cada quien estaba adentro de una diferente) rodamos adentro de ellas desde la cima de una pequeña loma hasta el final de esta misma. Por desgracia gano Rin, el muy tramposo salió antes y tomo la delantera.

Después fuimos a hacer algo de alpinismo, cosa que Maki no quiso intentar por el simple hecho de que iba a concursar Umi. No había entendido por qué hasta vi como Umi escalo con su suma facilidad ese muro de 20 metros de altura, parecía una maldita araña.

Pero por fin llegamos a mi fuerte. Carrera de motocicletas, ¿Qué? ¿Nunca mencione que se cómo montarlas y que estuve en varias competencias? Bueno, eso es uno de mis muchos talentos.

El único que participo contra mí fue Maki, pues ni Rin ni Umi saben manejar una motocicleta. Debo admitirlo, Maki es extremadamente bueno, más de una vez estuvo a punto de rebasarme. Pero como el buen profesional que soy, le di una buena batalla y logre ganar la carrera a duras penas.

En el descanso nos propusimos a comer algo, ya se estaba haciendo tarde y en algunas horas tendríamos que volver al hotel.

En el camino a la cafetería del lugar vi de reojo un pequeño peluche en forma de mapache, sonreí al recordar a mi bella dama y de cómo a veces la solía comparar con ese animal en la preparatoria. Sin pensarlo dos veces compre el peluche para dárselo a ella como un regalo.

Llegue a la mesa con los demás chicos que ya se encontraban sentados y me miraron algo extrañados.

-¿Y ese peluche? –pregunto el pelirrojo.

-Es un pequeño regalo para mi dama –dije simplemente y con una sonrisa acompañando mi rostro.

-Eli-kun se toma muy apecho su papel nya~

-Solo espero que no te salga el tiro por la culata –hablo de manera seria Umi.

-Solo es un pequeño regalo, no le estoy pidiendo matrimonio…

-Espero que no te arrepientas después de tus palabras –sentencio Maki.

-No me arrepiento de nada –acaricie levemente el peluche – entenderé si ella no me ve de la misma manera, pero no me arrepiento de quererla como la quiero ahora –dije con seguridad.

-Eli-kun nya, si pasa algo nya, siempre puedes contar con nosotros nya –dijo el niño gato con una sonrisa y acaricie levemente su cabeza.

-Gracias –le sonreí- ahora será mejor comer, no quiero algún tipo de desmayo en los juegos que sigue

-¡Esa es la actitud nya!

Entre juegos y risas terminamos de comer y continuamos nuestra aventura en los juegos extremos.

La tarde se pasó volando, ya eran alrededor de las seis de la tarde cuando decidimos regresar al hotel para alistarnos para recibir a las chicas o en peor de los casos ir a recogerlas a donde sea que estuvieran.

-Me voy adelantando –dije a los chicos y me encamine a una de las habitaciones.

Lo bueno de tener un amigo con dinero es que nos rentó todo un piso para nosotros.

Camine cansado, los pies me ardían y cada musculo de mi cuerpo pedía un descanso en la cama.

No supe en que habitación me había metido, yo simplemente me tumbe en la cama para descansar un rato y después tomar una ducha refrescante.

Escuche unos pasos en el pasillo –"Rin debe estar corriendo como loco otra vez" –pensé sin darle importancia al asunto pero de pronto sentí como alguien literalmente salto sobre mí. Solté un quejido al sentir un peso nuevo sobre mí y escuche una voz muy familiar.

-Hola Elicchi –lo sabía, era la voz de mi bella dama -¿Qué haces aquí? –sonrió simplemente y se acostó al lado mío.

-¿Nozomi? –La mire extrañado -¿Qué haces en mi habitación?

Ella soltó una leve risa –la pregunta más bien seria ¿Qué haces en MI habitación?

-¿Tu habitación? –mire la habitación y en efecto, esta no era mi habitación, era la que compartía Nozomi con Nico –Yo…lo siento no me fije –dije avergonzado.

¿Cómo es que no me di cuenta en que habitación me había metido? ¡Maldito calor! ¡Me hiciste una mala jugada!

-No te preocupes Elicchi, me dijo Maki-kun que venían muy cansados –me miro con una sonrisa maternal –es normal que quisieras dormir en cuando llegaras al hotel

-Bueno si pero, será mejor que me vaya –hice el intento de levantarme de la cama pero la mano de Nozomi me detuvo y me volvió a acostar con ella –Yo no debería estar aquí…

-Pero lo estas –se acercó un poco a mí y me abrazo –es hora de dormir un poco, no hagas tanto ruido –acomodo su cabeza en mi pecho y cerro sus ojos.

La mire confundido y con un sonrojo en mis mejillas ¿es un sueño o una realidad? Mi corazón estaba latiendo bastante rápido, creo que ella lo noto porque me miro con una sonrisa tranquila.

-Elicchi, cálmate, yo no muerdo –hablo de manera calmada y volvió a su posición –después de dormir podemos hablar todo lo que quieras. Descansa Elicchi –dicho eso volvió a cerrar los ojos y se durmió.

¿Qué clase de castigo cometí en otra vida para pagarla en esta? Pero…ahora que la veo bien. Sus ojos cerrados, su respiración completamente relajada…hasta dormida es hermosa…

Nunca la había visto dormida, bueno de cerca no. Siempre que hacíamos algún tipo de campamento ella dormía al lado mío pero jamás abrazada a mí… es una sensación completamente nueva y me gusta. Estoy completamente relajado, todas mis dolencias quedaron atrás al mirar la cara de mi bella dama al dormir.

De manera tranquila la abrace de la cintura para pegarla a mí con suavidad y coloque mi mentón sobre su cabeza. Sin esperar a otra cosa cerré los ojos y me quede completamente dormido con esa bella dama entre mis brazos.

-Algunas horas más tarde-

Abrí mis ojos pesadamente y mire al reloj de pared que marcaban las ocho en punto ¿solo dormí dos horas? A mí me pareció una eternidad.

Sentí como algo o alguien se movía entre mis brazos, baje la mirada y vi la escena más tierna que hubiera existido jamás. Nozomi con un tierno puchero en sus labios, aun parecía estar dormida, su respiración delataba eso mismo.

Sonreí al verla y bese suavemente su frente. Será mejor despertarla, es hora de la cena y ya tengo algo de hambre- hey, bella durmiente, abre los ojos –hable de manera suave.

-Cinco minutos más~ -se acurruco en mi pecho –es poquito tiempo.

-Bella durmiente, es hora de comer –la moví levemente y ella emitió un leve quejido- me gusta verte dormir pero ya hace hambre.

-Pues vete a comer tu solito –bufo como una pequeña niña de cinco años.

-No puedo irme sin mi princesa –bese suavemente su mejilla, y vi como ella abría los ojos lentamente y con molestia. –Hasta que abres los ojos –reí levemente.

-No es nada gracioso Elicchi –hizo otro puchero y me miro con reproche -¿Qué hora es?

-Son como las ocho y algunos minutos más de la noche. Nos quedamos dormidos un corto tiempo.

-Yo pensé que habíamos dormido más –se alejó levemente de mis brazos y se sentó en la cama -¿hace cuánto despertarse?

-Hace unos minutos –imite su acción –te hubiera dejado dormir si no fuera porque es hora de cenar.

-Eres un glotón Elicchi –soltó un bostezo y me miro con los ojos medio abiertos.

-Abre bien los ojos –bese suavemente su aun cerrado ojo izquierdo –o tendré que despertarte como lo hace Rin con Hanayo.

-¿Me agitaras tan fuerte que terminare afuera de la cama?

-Exacto~

-Desisto de esa idea –por fin abrió los ojos - ¿Cómo te fue con los chicos?

-Bien o algo así. Rin no dejo de llevarnos a juegos cada vez más agotadores –una pequeña gota apareció en mi frente- entre Umi y yo, la competencia fue feroz.

Rio levemente- ¿así? No sabía que fueran tan competitivos.

-Ni yo, pero creo que fue su venganza por lo que paso en la mañana –vi como su semblante cambio a uno algo serio- bueno, no te enojes, cambiemos de tema. ¿Cómo te fue a ti con las chicas?

-Bastante bien –sonrió ampliamente- hace mucho que no me divertía como hoy, hasta me tome una selfie con un pingüino.

-¿Con un pingüino? –la mire con duda

-Si, después te la muestro, es muy graciosa~

-Por tu cara puedo adivinar que si –solté una leve carcajada- Maki y yo competimos en una carrera de motocross.

-¿motocross? –arqueo la ceja con duda.

-Sí, compito desde hace dos años en los circuitos –dije con cierto aire de orgullo.

- no sabía que competías…-bajo la mirada.

-Bueno, en dos años pueden pasar muchas cosas…

-Me perdí de mucho, ¿verdad? –me miro triste.

Suspire pesadamente y la mire con nostalgia- si, al igual que yo me perdí varias cosas de tu vida…

-Elicchi yo…-agarro aire- tengo que decirte algo…-la mire con duda- yo estoy…saliendo con alguien.

La mire con sorpresa, mi corazón se paró por unos leves segundo, ¿escuche bien? ¿Tenía una relación? ¿Por qué no me lo dijo?

-¿Una…relación? –apenas logre articular alguna palabra.

-Si –me afirmo con algo de tristeza- nos dimos un tiempo pero… sé que volveremos a estar juntos, creo en eso.

¿¡Porque me dijo eso!? ¿No ve que me está lastimando con cada palabra que me dice?

Ella seguía hablando y yo solo la miraba sin expresar alguna emoción.

-"¡maldición! ¿Por qué no le digo que no quiero que me hable de él? ¡No quiero saberlo! ¡Vamos Ayase, dile que te tienes que ir!" –pensé frustrado al ver como sus mejillas se sonrojaban al hablar de aquel bastardo. -"¡No me interesa saber si es un buen chico! ¡Ya no quiero ver esto!"

Entonces, ¿todos los sonrojos que yo le cause, que significaron? Soy un idiota, bien me dijo Umi que no me hiciera ilusiones…. Ella ya tiene a alguien en su vida…y esa persona no soy yo…

-Lamento habértelo ocultado pero…me dio pena –bajo la mirada triste y yo la seguí mirando sin expresión alguna –eres mi mejor amigo, no quería ocultarte más este tipo de cosas…

¿Mejor amigo? Como odio esa palabra… entonces por eso ella no contestaba mis llamabas y era tan esquiva conmigo…estaba con ese papanatas de porquería…

-Dime algo Elicchi, no te quedes callado –me miro con suplica- de seguro me odias…no te culpo, te lo oculte por mucho tiempo…

La abrace fuertemente como si no quisiera que nadie más la alejara de mi lado, para mi desgracia alguien ya la alejo de mi…

-Elicchi…

-No seas tonta… yo jamás podría odiarte…-murmure –nunca pienses que te odiaría, eres…-trague saliva- la persona que más quiero en este mundo…mi…mejor amiga-dije con dificultad.

-Gracias…-correspondió mi abrazo y recargo su cabeza en mi pecho –gracias por comprender…

-No es nada…-la separe un poco de mi para regalarle una sonrisa forzada- para eso estamos lo amigos, ¿no?

-Tienes razón –limpio algunas lágrimas que acusaban por salir de sus ojos –ahora que nos sinceramos, ¿quieres ir a comer? –me sonrió de manera alegre.

-Ve tu primero, iré a darme una ducha y después bajo –salí de la cama y le extendí mi mano para ayudarla- dile a los demás que bajare después, que vayan cenando sin mí –la ayude a bajar de la cama.

-¿Estás bien? –me miro con duda y yo solo le sonreí de la manera más fingida que pude.

-Estoy bien, anda tienes que cenar algo –la encamine hasta la puerta de salida y ambos salimos de la habitación –iré a la mía y bajare con los demás, lo prometo.

-Está bien…-no muy segura se encamino al elevador, pero antes giro y me miro con una sonrisa- te quiero Elicchi –dijo de la manera más dulce.

-Yo también Nozomi –vi cómo se alejó.

Cuando salió de mi visión le di un fuerte golpe a la pared que se encontraba justo delante de mí.

-Maldita sea mi suerte… -mire mi puño derecho que se encontraba con sangre en el –"¿Por qué estas cosas solo me pasan a mí?" –pensé molesto y camine a mi habitación.

Al entrar a la habitación lo único que hice fue tomar algo de ropa y meterme como alma que lleva el diablo a la ducha. Olvide por completo la herida de mis nudillos. Ni el agua pudo calmar mi enojo, mi maldita frustración…mi decepción…yo pensé que en realidad significaba algo para ella, algo más que una maldita amistad. ¿Esta era mi condena por quererla? Como odio a ese sujeto, ¿"darse un tiempo"? eso lo hacen los hombres cobardes, los que no valoran a la mujer que tienen junto a ellos. Yo jamás haría eso ¡jamás!

Salí del baño ya con mi pantalonera y camisa puesta, ni me preocupe en secarme el cabello. Me acosté en mi cama mirando al techo como si él tuviera la culpa de mi desdicha.

-"¿Y ahora qué hago? ¿Debo apoyarla o no?" –Pensé frustrado –"aunque no lo quiera, soy su mejor amigo y mi deber es apoyarla en estos momentos difíciles…pero eso significa que saldré mal parado en esto…"

-Eli –esa era la voz de Maki, pero ni me moleste en verlo -¿estás bien? ¿Por qué no bajaste a cenar? –por su voz sé que estaba preocupado.

-No tengo hambre –conteste seco.

-¿paso algo con Nozomi? Ella dijo que solo te darías una ducha y que bajarías, pero no lo hiciste.

-Se me fueron las ganas… solo quiero dormir…

-Aun no contestaste mi pregunta –sentí como se sentó en mi cama -¿Qué fue lo que paso?

-No quiero hablar del tema…-seguí mirando el techo sin expresión alguna.

-Por favor Eli, no te puedes guardar todo tu solo, dime que paso, a lo mejor podemos solucionarlo.

-Ya te dije que no quiero hablar del tema –eleve mi voz y el callo por unos segundo –Maki yo…-gire para mirarlo y vi cómo se encaminaba a su cama.

-Cuando quieras hablar aquí estaré –contesto comprensivo- aunque creo saber porque tienes esa actitud.

-¿Les dijo algo? –me incorpore sentándome en la cama.

-¿Quién? ¿Nozomi? Solo nos dijo lo que te acabo de decir ¿puedo saber que paso? –se sentó en su cama.

-Es que…-jale aire- me dijo que tiene una relación con algún bastardo y que se están dando un tiempo…-dije triste.

-Lo lamento Eli de haber sabido no te hubiera preguntado –su tono de voz era de arrepentimiento.

-No te preocupes, es mejor que me lo digiera ella a que me lo contara alguien más –le di una sonrisa forzada –estoy bien.

-¿Enserio estas bien?

-Lo estoy, no puedo hacerle una escena, ella y yo no somos más que "mejores amigos" –hice énfasis en esas fatídicas palabras.

-¿Qué vas a hacer?

-Lo único que sé hacer –me miro con duda- le daré el apoyo que necesita aunque eso signifique que me está destrozando de poco en poco…-volví a acostarme en la cama.

-Debe a ver otras opciones…

-No las hay…-suspire pesadamente- mañana la tratare como siempre, si ve algún cambio en mi personalidad lo más probable es que dude de mí.

-Eli…

-Maki, no quiero que sientas lastima por mí –mantuve mi vista en el techo- esto tenía que pasar tarde o temprano. Yo de idiota pensé que ella sentiría por mi algo más que una simple amistad –lo mire y vi una gran preocupación en su rostro –si no te molesta quiero dormir un poco, mañana será nuestro último día aquí y me gustaría aprovecharlo lo mejor que pueda.

-Está bien…si quieres algo de cenar deje algo en el mini refrigerador de la habitación –se levantó de su cama y camino hasta el armario –Rin me dijo que te entregara esto –el peluche en forma de mapache cayo justo enseguida mío- descansa.

-Gracias… –tome el peluche entre mis brazo y me acomode para dormir.

Cerré los ojos en un intento de conciliar el sueño… estaba tan cansado de todo lo que paso hoy que mi último pensamiento antes de ir a la tierra de los sueños fue

"Yo nunca te podre olvidar, pero el amor es como es, a veces da, a veces no y no hay quien lo controle"

Aunque no pueda controlar estos sentimientos por ti, intentare reprimirlos por tu bien y por mío. No puedo permitir que todo salga a flote y arruine lo único que me conecta contigo…