Capítulo 2: Die Blüte Der scharlachroten Rose

Actualidad, Japón.

(? Pov)

Hace un buen rato me quede contemplando la nota que yace en mis manos, explicaba sobre que era el ganador encima de una enorme cantidad de personas en todo Japón, sobre el premio no dijo nada, salvo que era algo muy especial y que debía dejar esta misma nota en un cajón o algo para que el supuesto espíritu Hollie venga por la misma, además de advertirme sobre que no debía husmear bajo ninguna circunstancia. Bayas chorradas, no creo en esto pero algo me llama la atención…

Es como una sensación, un presentimiento en mi cabeza de que debo hacer caso a esto, como si todo fuera a cambiar, pero debe ser porque hace un largo tiempo que no salgo, salvo de noche en uno de mis paseos comunes por la zona alrededor de mi casa o solo para ir a un parque a estar tranquilo con mis pensamientos, ahora mismo vuelvo a lo mío desde hace al menos un año, me levante de mi cama donde estaba sentado para estar en mi ordenador mientras navego o compro objetos raros, siempre desde hace mucho, tal vez desde los cinco he tenido un gran gusto por los muñecos pero no solo como cualquier niño que los quiere para jugar, sino mucho más, los trajes, la ropa, como hacerlos, sus rasgos, su cuerpo que parece un copia de un humano, pero eso se disparo cuando lo vi.

Una tarde donde estaba solo jugando en un parque vi un señor sentado en un banco, en su regazo una caja que tenía una cortina o velo de un rojo bermellón, era un telón de teatro, curioso me le acerque, el hombre que tenía la cara cubierta con el telón y un gran sombrero, cuando estaba cerca me senté delante suyo y empezó.

El telón se abrió y se mostraron dos marionetas, un hombre y una mujer con traje como del siglo 18 o tal vez 17, no estoy muy seguro pero eso no era lo importante, más allá de que sean muñecos, trozos de madera y demás, la forma en que se movían en el escenario, la manera en que cada parte de sus vestidos estaba hecha, era todo tan real, tan hermosa la danza que estaban haciendo, moviéndose al compas del otro casi perfectamente, era algo sumamente majestuoso, no dejaba de sonreír pero al estar tan metido en la obra de aquel extraño no me percate como se bajaba telón de manera abrupta, eso me saco de mi estado de ensueño.

Me quede ahí esperando algo, cualquier cosa que me diga que aquella obra seguiría pero no fue así, el hombre tomo su sombrero y se despidió pero le detuve, se que le dije algo y él me respondió a su vez pero no recuerdo que fue lo que dijo, algo…algo como den, mai…no, no, no, no, era…Maiden, si eso era lo que dijo, me dijo Maiden pero por alguna manera está incompleto pero no recuerdo más, Maiden es muñeca pero a que se refería ese hombre…

-Jun, Jun, abre la puerta, llegaron más cosas raras-dijo una voz intranquila y nerviosa, además de tener ligero miedo, tch, lo que faltaba, cuando creo que puedo recordar ahora lo pierdo de nuevo, pero eso no importa ya se mostrara de nuevo por sí mismo, me acerque a la puerta y la abrí con molestia evidente en mi cara, del otro lado estaba mi hermana mayor, Nori Sakurada, un poco más alta que yo, de cabello castaño claro con ojos de un color miel suave, tenía una mueca de miedo y angustia leve, vestía unos jeans azules y un suéter verde claro, en sus manos dos cajas medianas junto a una muñeca vudú, esa que compre en Amazon el otro día.

-¿Que quieres?-le cuestione molesto por su presencia en mi cuarto, ya que prefiero estar solo la mayor parte del día.

-Ahhh…bueno Jun, de nuevo compraste cosas raras por internet, deberías salir de día en vez de noche y si hay algo que quieres al menos podrías decírmelo-dijo y se quejo como niña, solo chasquee la lengua en molestia y tome las dos cajas junto a la muñeca rara, me dio una rara sensación en el pecho cuando vi mejor el muñeco, era de cuerpo pequeño con una gran cabeza, ojos blancos sin pupilas, dos orejas como de perro con las puntas negras y su boca en una siniestra sonrisa, todavía me sigo preguntando donde esta mi afecto por estas cosas, pero la sensación de alegría inocente por esto es increíble, me pregunto cómo será si llegara a hacer mi propia muñeca o muñeco, eso sí sería algo inolvidable de seguro.

-Jun, Jun, reacciona-dijo Nori con inseguridad, salí de mi ensueño para entrecerrar los ojos un poco ella se encogió de miedo y se alejo unos dos pasos, con miedo y duda volvió a hablar.

-¿Por qué en vez de este hobbie raro no practicas algo como algún deporte? Mira tengo estos stick para jugar lacrosse, vamos a jugar-dijo animadamente para convencerme, solo suspire audiblemente, desde hace un año ella es así, busca cualquier cosa para sacarme de aquí en cuanto antes, es muy amable y muy paciente conmigo, pero así es como soy, no voy a cambiar, no pienso cambiar.

-No me interesa, no molestes-la corte con frialdad y apártela mirada de ella, Nori bajo la mirada con dolor, y se retiro de mi cuarto, pero cuando creí que volvería a estar solo su voz resonó de nuevo.

-Al menos come conmigo como antes, sonríe de nuevo hermanito-dijo angustiada, chiste en molestia y apreté con fuerza mis puños, mi primer reflejo fue golpear con fuerza la puerta para apartarla de mí pero eso de nada serviría, solo me quede quieto en mi lugar y escuche como sus pasos se perdían a través del pasillo del segundo piso de la casa.

-*suspiro* vaya mierda molesta todo esto-me acerque a las cajas que estaban encima de mi cama, abrí y tome el contenido, antigüedades supuestamente malditas, una cabeza reducida que era una falsificación, parecía estar echa de algún material sintético o algo similar, un jarrón negro con una cara grabada, parecía de América, más no puedo decir ya que no soy un experto, un libro sobre muñecas y…

Espera, espera, espera, espera….

-Un libro sobre muñecas, ¿Cuándo pedí esto? De seguro es un error o algo…bueno ya que estoy-me dije mientras la memoria de ese acto callejero volvía a mi mente una vez más, dentro del libro mostraba un poco de todo para mi sorpresa, no eran simples palabras, cada parte, como unirlas, los conjuntos de partes, brazos, piernas, manos, ojos, como sacar un tono especifico de color para todas las zonas, dando un especial interés a los ojos, según recuerdo los ojos son el espejo del alma, otra chorradas, telas y como combinar los colores, donde cortar y los diversos puntos y estilos de costura, muchas otras cosas más, seguí pasando paginas hasta que lo vi, un nombre junto a otros en este oficio, ese nombre me dejo helado, como si lo hubiera escuchado o visto antes, Rozen, un muy famoso creador de muñecas de hace al menos tres siglos, supuestamente sus creaciones eran tan realistas que aquellos que podían contemplarlas esperaban que la muñeca se despertara y se moviera de un momento a otro, este nombre es misterioso e interesante, debería buscar más…

Así seguí con mi día pero este era solo con buscar información sobre el tal Rozen, lamentablemente hay muchos puntos vacios aun con lo basto que es la internet, muchos foros de muñecas hablan de él pero la información es tan cambiante y variada que parece como si fuera n mito o un fantasma, incluso hay muchos que cuestionan si en verdad estuvo vivo en primer lugar, ya que de todas sus creaciones solo siete supuestamente se perdieron en el tiempo, sus siete rosas, hay uno que dice que su abuelo vio una de ellas y la describió como un pétalo negro, como si la angustia y el dolor la acompañara, según este usuario al rosa negra estuvo un tiempo en Alemania donde su abuelo estuvo durante la Segunda Guerra Mundial, dijo quera un ángel negro, estaba sentada en el porche de un edificio cuando se había separado de su grupo junto a una maleta, "las alas negras la abrazaban y la protegían de la lluvia, su posición era como la de una chica sumamente dolida y afectada, una flor muy lastimada, una rosa negra para un funeral", fueron las palabras del abuelo del usuario, muchos lo desmentían y toda la clásica mierda que se puede esperar…

-Tch vaya mierda, no ganare nada mientras sigo de esta manera, debo descansar-dije mientras me quitaba mis lentes, en verdad tengo que ver un oculista, pero eso lo dejo para otro día, me recosté en mi silla mientras pensaba en todo esto, mis recuerdos, el nombre este dichoso que me deja una sensación de incomodidad y curiosidad, debo saber más, y esa carta sobre un grandioso premio, abrí mi cajón para ver que la carta había desaparecido sin dejar rastro alguno, cosa que debería ser imposible ya que el único aquí soy yo y nadie más entro en ningún momento, es más esa misma nota sobre el premio la tenia esta mañana, ahora es de noche y no Salí en todo el día ya que estuve buscando algo sobre Rozen, cada vez estoy metido en algo sin sentido, promesas raras, personas cuya existencia es dudosa, recuerdos que parecen ser una coincidencia el recordarlos justo ahora para relacionarlos con todo este asunto, cada vez es más raro.

-A este ritmo solo conseguiré freírme el cerebro, será mejor que descanse-normalmente duermo mucho más tarde, a eso de la madrugada pero esta vez me acostare temprano, me tire sobre mi cama y deje que el sueño me invada, aun pienso en muñecas y esas siete rosas, vaya nombre para atraer la atención de uno…

El sueño y cansancio se fue y lentamente me senté en mi cama, mire a mi mesita de noche donde estaba el reloj despertador y vi que eran las 3:30 am, no tenía nada mejor que hacer así que me levante para hacer lo que siempre hago cuando no quiero usar mi ordenador, abrí mi armario y tome una chaqueta marrón claro y mis tenis blancos, aun tenia puesto mi jean pero me quite mi suéter azul claro, salí de mi casa y mire a los lados, vacio como pueblo fantasma, ni un solo ruido, todo en relativa calma, empecé con mi rutina nocturna, mi caminata era tranquila y lenta, muchas veces caminaba por ahí sin rumbo fijo, muchas veces acababa en cualquier lado como a iglesia abandonada, el parque, y muchas veces para mi total desagrado, la escuela, ese lugar de mierda donde no pienso poner un pie de nuevo, solo sería una pérdida de tiempo, eso es seguro, pero por ahora sigo con lo mío.

Camine y camine hasta llegar otra vez a la iglesia, las paredes de un tono gris opaco y muerto, madera algo podrida y falta de color y barniz, unas ventanas rotas, entre, como este es un lugar muy tranquilo, a diferencia de otros lugares abandonados donde los toman vagabundos o pandilleros este es famoso por sus cuentos de fantasmas y espíritus así que mucha gente se aleja, además de que hace unos años aquí se asesino a varias personas, nunca se supo el cómo ni el porqué, mucho menos quien fue el responsable o responsables, esa mala fama basto para ser evitado, a mi placer.

Me adentre y contemple el lugar, hongos, moho, los largos bancos uno delante del otro aun en orden, el altar o como sea que se llame donde debe estar el cura, los ventanales de cristal con los santos detrás, tres de ellos rotos en algunos lados, camine y escuche como la madera crujía por el peso de mi cuerpo así que trate de moverme suavemente pero aun así eso no basto para detener el horrible sonido, me senté en el primer banco a mi izquierda y me recosté en el respaldo de madera, tire mi cabeza hacia atrás y estuve entre el sueño y la realidad, así estuve durante al menos unos quince o tal vez treinta minutos hasta que me dolía el cuello, pero el silencio se rompió cuando escuche algo, era un aleteo, levante mi cabeza para ver y solo pude una figura, era muy pequeña, como si no llegara más allá de mi cintura, plumas negras cayeron y las palabras de ese viejo en el foro me llegaron de nuevo, una rosa negra para un funeral…

Sin pensar me levante y busque por todo el lugar, adentro y afuera dos veces con velocidad y hasta donde podía exigírmelo pero nada, había desparecido, me pregunto tantas cosas, es esto un sueño, será real, es el mismo ángel negro de Rozen, estuve cerca de contemplar una de las creaciones de este sujeto, me agache frente a una de las tantas plumas y con cuidado además de mucha lentitud la tome como si fuera a desaparecer en cualquier momento, su textura era muy suave en verdad, como seda de la más alta calidad, jadee un poco al darme cuenta que era real y una pregunta más me asalto para dejarme sin aliento.

¿Qué fue exactamente lo que hizo Rozen con sus siete rosas y si por casualidad halle una donde están las otras seis?

-Mierda, todo esto es muy raro-me dije en molestia por todo este asunto y aun tengo la gran duda sobre ese anuncio, ahora tengo un mal presentimiento sobre el mismo, saque de mi chaqueta algo que no debería tocar pero no tengo nadie que me de órdenes, mis padres viajan por asuntos de negocios y desde los seis que no los veo, así que es como si ya no los conociera y tampoco me molesta o duele, es solo indiferencia, un paquete cuadrado estaba en mi mano.

Era un paquete de cigarros, de los lucky strike, saque uno y lo prendí con mi encendedor, este era de plata negra con el dibujo de una rosa escarlata en ella, por alguna razón era muy especial para mí, tome una larga calada para después echar el humo en un larga bocanada de humo.

-Ahh como me gusta esta cosa, pero que hare contigo-dije sentado con la pluma negra en mi mano derecha y un cigarro en la izquierda.

Al cabo de un rato luego de terminar dos cigarros me levante y me fui del lugar de nuevo a mi casa para seguir con mis cosas.

(Normal pov)

Arriba en las vigas de la iglesia donde antes estaba Jun mirando por la ventana rota estaba una figura, un punto brillante como un pequeño orbe de color morado estaba volando como con curiosidad o intriga a su lado, la figura esbozo una sonrisa siniestra mientras veía como su visitante se iba.

-¿Así que alguien está detrás de los secretos de Padre? Kukuku interesante, no te parece Meimei-le cuestiono con diversión al diminuto orbe que ahora volaba cerca de su rostro cubierto por las sombras, se dejo ver unos bellos pero fríos ojos de un tono rojo sangre con un aro de rojo vino cerca del iris.

(Jun Pov)

Llegue a mi casa aun con la sensación de que algo me estaba observando desde algún lado, los pelos de mi nuca se erizaron y no se bajaron hasta que cruce la puerta de la casa, me adentre y todo estaba en penumbra, subí a mi cuarto no antes de un vaso con agua y me quite mi chaqueta, mire mi reloj de noche, 4:45 AM, será mejor que vuelva a dormir. Me acosté de nuevo y seguí pensando en la pluma, ahora descansando mi escritorio, debo dejar de estar tan metido en mis pensamientos, cerré mis ojos y me volví a dormir.

Unas horas después fui despertado por el sonido abrupto de algo golpeando el suelo, me levante con pereza y cuando me puse los lentes en el piso de mi habitación estaba para mi sorpresa una maleta de madera de arce oscura finamente pulida con detalles en oro a los lados de enredaderas, en el medio estaba una rosa muy bien trabajada. Me levante con cuidado y la tome, algo pesada y la deposite en mi cama, no recuerdo haber comprado esto y por la hora es todavía muy temprano para que el servicio de entrega comience, la abrí y dentro me dejo pasmado.

Una muñeca, o una niña por lo bien trabajada que estaba, un vestido victoriano rojo escarlata con bordados negros en la falda larga al final de la misa como si fueran hojas de rosas, debajo otro bordado blanco de lo que imagino es ropa interior de dicha época victoriana, medias blancas níveas, zapatos negros obsidiana con una rosa en medio de un rojo suave, un listón en su cuello de un tono negro azabache que es atado por un broche también como rosa pero mucho más oscura y cintas oscuras en sus talones encima de las medias, un sombrero largo hacia arriba de un rojo bermellón cubre la cabellera de oro, cuatro lazos de cabello, dos largos que caen con belleza a los lados de la muñeca y otros dos mucho más cortos como hasta los hombros en forma de taladros con dos giros cada uno, su cara es suave y pómulos altos la complementan, labios pequeños pero suaves de un tono rosa, pestañas largas como si fueran de una modelo, era sin duda muy bella, casi parece estar viva, durmiendo esperando a despertar.

La levante con cuidado y mire mejor cada uno de sus rasgos, tanto faciales como los de su ropa, en verdad era un increíble trabajo, pero algo brillante llamo mi atención, era una llave que oro o eso imagino que es, la tome y vi que era para un juguete, así que me puse a buscarlo hasta que lo encontré en su espalda, lo puse y di cinco vueltas, la deposite suavemente en el suelo y espere, se empezó a mover con torpeza y ligeros espasmos hasta que sus movimientos se hicieron mejores y mucho más coordinados, de golpe abrió los ojos dejando muy bobo, nunca en mi vida había visto ojos tan azules como gemas, brillaban con belleza pura, eran sin duda…

-Es hermoso, simplemente hermoso-dije sin darme cuenta que estaba hablando en voz alta.

La muñeca se acerco con la mirada más fría y carente de emociones que haya visto en mi vida, ni siquiera Tomoe que es tan seria da ese tipo de mirada, pero me dejo completamente congelado cuando levanto la mano y me abofeteo.

….

…..

-EHHHHHHHHHHH-fue lo único que salió de mi boca cuando sentí el ardor en la mejilla, mire con cuidado a la muñeca y vi un muy pequeño atisbo de rosa en sus mejillas pero aun seguía con esa mirada de reina de hielo.

-Vaya humano ruidoso, como un perro-dijo con la voz aristocrática y fina, cargada de elegancia, no podía sino gritar ante esta rareza que había entrado en mi vida.

n/a: hola, como están? Espero que bien, aquí les traigo el cap de Rozen Maiden, de seguro tienen dudas sobre la actitud de Jun, si bien es fiel al canon tampoco lo hare tan agresivo, sino más bien frío e indiferente ante los demás, no por eso no tendrá arrebatos de furia, eso ténganlo por sentado, en especial con ciertas muñecas XD, la escena de la iglesia tiene mucho que ver con esta nueva faceta de Jun, recuerden el estará mucho tiempo solo en su habitación pero su trauma se volvió más bien un objeto de odio, seguirá teniendo miedo, pero será oculto bajo una máscara de rabia y la parte de los cigarros si bien les parecerá extraña o fuera de lugar es solo porque él está solo sin tener limitaciones, ojo, no lo hare ver el mundo delictivo, sino que simplemente busco algo que pudiera calmarlo en momentos de molestia extrema.

Por cierto el titulo quiere decir El florecimiento de la rosa escarlata.

Si alguien tiene alguna duda o quiere dar alguna idea para con el fic no dude en decírmelo con un PM, son bienvenidos, me despido y espero que lo hayan disfrutado, buenas noches.