HOLA LES TRAIGO UN NUEVO CAPITULO DE BLACK LIES DESDE EL PUNTO DE VISTA DE PEETA. DENTRO DE UN RATO SUBIRE OTRO NUEVO CAPITULO Y UNA NUEVA ADAPTACIÓN. ESPERO QUE LES GUSTE Y GRACIAS A LOS AGREGAN LA HISTORIA A SUS FAVORITOS NO OLVIDEN DE DEJAR SUS COMENTARIOS.
—¿Que hiciste qué? —La voz chillona resonó en la gran oficina, rebotando en los escritorios antiguos y en los diplomas enmarcados.
—Soy un adulto, Wiress. Tengo todo el derecho de entretenerme con quien quiera.
—Ella no es una mujerzuela de casas rodantes, Peeta. Es un miembro respetado de la sociedad. Extremadamente inteligente, aunque no lo notarías por la vida de ocio que lleva.
—Consideraría que esas marcas están a su favor. Estás hablando como si prefirieras que saliera con una tonta inculta. Salí de su casa ayer por la noche y regresé a la mía electrificado. Trabajé durante toda la noche y resolví nuestros problemas con recuperación de datos. La mujer encendió algo en mí.
Wiress se levantó, sus perlas tintineando, la furia en sus ojos buscando su objetivo y quemando la piel que tocaba.
—Está en busca de un marido. De un nuevo apellido, de una línea de llegada en la carrera de la vida que todas estas debutantes viven.
—Me parece interesante que sepas mucho acerca de sus intenciones.
—Me conoces, Peeta. No tengo más que los mejores intereses para ti en mente. Confía en mí cuando digo, que lo que sea que pasó anoche, será el final de ello. No necesitas una relación, y sería mejor que te mantuvieras alejado de esa mujer. La próxima vez que desees encontrar una liberación, déjame llamar al servicio.
Impulsándome con un pie en la pata del escritorio, me eché hacia atrás.
—Te das cuenta de lo ridículo que es que llames para pedirme putas. La mayoría de las figuras maternas estarían radiantes de verme salir con una mujer respetable.
—Tu madre querría esto. Confía en mí.
Fruncí el ceño, aventando un pedazo de basura al cesto antes de mirarla a los ojos.
—No te entiendo la mitad de las veces.
Me sonrió, un toque de tristeza en su rostro.
—Confía en mí, Peeta. Podría decir lo mismo de ti.
