¡HOLA!

Y disculpen la tardanza en serio :(

Pero aqui les traigo un capitulo bastante largo :3 ¡y claro! ¡lemmon! xD

Ah y por cierto este capitulo es dedicado a la pareja Duchess y Sparrow ¡asi que disfrutenlo! :D

Capitulo 5

Después de clases Duchess se había ido de la escuela hacia la Villa final del libro. Se encontraba fastidiada y algo furiosa.

Después de su última clase con la Reina Blanca ésta les había pedido como proyecto final de semestre el inspirar a las personas con los Finales Felices de cada alumno de su clase. Y claro, como ejemplo de un perfecto final feliz habló sobre el de Apple White y antes de referirse al de Duchess, su maestra sólo se limitó a observarla un largo rato sin decir una sola palabra. Después de eso no dijo nada más y terminó de dar las instrucciones del proyecto antes de que la clase finalizara.

¿Pero por qué demonios no había dicho nada?

¿Por qué no mencionó su elegancia o su pasión por el ballet? Había tanto de que hablar sobre ella y de donde elegir. ¿Entonces por qué su maestra no había dicho nada de todo aquello?

Sabía que su cuento no tenía un final feliz pero aun así se había frustrado por no ser elogiada también por su maestra y más aumento su frustración al acercarse a hablar con ella cuando la clase termino:

-Maestra – habló Duchess seria. – Yo no tengo un final feliz. Mi cuento de hadas es el Lago de los cisnes. Mi príncipe encantado es engañado para enamorarse de la hija del mago, el Cisne negro. El príncipe se da cuenta de su error, pero ya es demasiado tarde.

Sus ojos se veían dilatados y húmedos mientras sentía su garganta cerrarse. Respiró hondo, no quería soltar ninguna lágrima enfrente de su maestra por su trágico final.

Pero lo único que su maestra, la Reina Blanca, se limitó a decir fue que inspirara a los demás pues la inspiración era la clave de todo final feliz.

Duchess resopló y se había ido del salón de la misma forma en la que se encontraba ahora: molesta.

Oh, por favor, la Reina Blanca no la había ayudado en nada.

¿Inspirar a las personas con su supuesto "Final Feliz"?

¿Pero qué era lo que tenía en la cabeza su maestra?

Ya le había contado el final de su historia, El lago de los cisnes, y aun así ¿qué quería que hiciera? Además de querer inspirar a personas con un trágico final de cuento, ¿De dónde demonios se conseguiría a dicha gente para inspirarla?

Era Duchess Swan, y aunque tenía que representar a un Cisne blanco: humilde, bueno, modesto y vulnerable, también era el negro y siempre se había comportado más como el Cisne negro. Del blanco nomas tenía su vestido.

Era vanidosa y egoísta, siempre se preocupaba primero por ella que por cualquiera. Y por esas mismas razones no tenía a personas, o mejor dicho a amigos, a los cuales "inspirar".

Soltó un bufido de fastidio.

¿Ahora qué haría? de seguro reprobaría la materia de la Reina Blanca y todo por sus estúpidos trabajos sin sentido que dejaba como proyectos finales.

Sin darse cuenta había llegado hasta la calle principal de la Villa final del libro. Se dirigió hacia la cafetería donde trabajaba su única amiga Faybell Thorn, hija del hada oscura. Al menos con ella si podía tener una típica conversación de amigas.

Al llegar y saludarla, Faybell se había percatado del rostro inquieto y desesperado de la pelinegra que después de preguntarle que tenia, Duchess le contó todo lo relacionado a su asignatura y lo que la Reina Blanca les había pedido como proyecto final.

Faybell conocía a su amiga y a su exigente y egoísta comportamiento así que le sugirió algo.

-Mira Duchess si lo que necesitas es "inspirar a las personas" – habló haciendo comillas con sus dedos. – Pues solo intenta ser más el Cisne blanco en lugar del Cisne negro. – rodó los ojos como si fuera obvio. - Aunque el blanco es más aburrido. Tendrás que ser más honesta, humilde y vulnerable si te quieres ganar a las personas y aprobar la materia.

Duchess soltó un suspiro de resignación.

Sabía que tenía que hacer eso para poder mínimo tener un poco mas de relación con las demás personas y que empiecen a confiar en ella y volverse su amiga. Pero aun así no sabia como hacerlo.

-Creo que lo intentare. – contestó pensativa. – estúpida materia.

Faybell se rio por el comentario de su amiga al mismo tiempo que veía como Briar, hablando emocionada en su EspejoPad, pasaba por donde ellas se encontraban sentadas.

-Sí, te digo que ya voy para allá – hablaba la castaña de vestido rosa. – ¡La fiesta de esta noche va a estar genial!

Faybell sonreía mientras se incorporaba de su asiento.

-Bueno Duchess nos vemos luego tengo que ir a colarme a esa fiesta.

Duchess veía como su amiga se perdía de su vista volando hacia alguna dirección. Sonrió divertida. Conocía a su amiga Faybell Thorn, y al igual que su madre, era inevitable para ella el entrar a una fiesta sin invitación.

Salió de la cafetería siguiendo su andar hacia ningún lugar en específico. Si quería aprobar esa materia tenía que comportarse como el Cisne blanco y que la gente comenzara a confiar en ella.

Ok, entonces tenía que cambiar. Era momento de redescubrir su lado de Cisne blanco.

Pero poco le duro ese pensamiento al pasar por la calle de los locales de zapatos que conducía Ashlynn, la boutique de ropa, el salón de belleza de Poppy y demás establecimientos de moda; pues algo había llamado su atención poniéndola agitada de nuevo.

De la estética de Poppy podía ver claramente como Sparrow se encontraba hablando animadamente con ella.

Sentía como de su pecho crecía una especie de molestia. ¿Qué hacia el idiota de Sparrow hablando tan animadamente con Poppy O´hair?

Cuando había terminado sus clases le había hablado desde antes por su EspejoPad para encontrarse, pero el chicho nunca le contestó y ciertamente eso era parte también de su enojo desde que salió de la clase de la Reina Blanca.

¿Quien se creía para no responderle el teléfono sabiendo en la circunstancia en la que se encontraba?

El celo no era un juego y estaba comenzando a sentir sus miembros avivarse sólo con verlo, si le marcaba era porque era una emergencia. ¿Quien se creía para dejarla así y solo por esa ridícula chica que no sabía ni siquiera si era Royal o Rebel?

Esto la indignaba demasiado.

A ella Duchess Swan, futura reina del lago de los cisnes, se encontraba sumamente indignada.

Pero eso no se quedaría así, esa chica se estaba metiendo en su territorio y aunque Sparrow era un idiota, era el único que podía ayudarla en esta circunstancia. No es que sintiera algún afecto por él, sólo era su idiota amigo, no tenia porque sentirse tan irritada al respecto.

Pero los cisnes podían llegar a ser demasiado territoriales, más en época de celo así que eso no se quedaría así.

Sentía, más bien, como la adrenalina y la molestia que crecían dentro de ella la empujaban a caminar directo hacia el local de la chica O´hair y al entrar tras el sonido del repiqueteo de la campana en la puerta, los chicos se volvieron a mirarla.

Al verlos Duchess formó una engreída sonrisa.

-Oh, vaya Sparrow parece que Poppy hace muy bien su trabajo. – escupió cada palabra con sarcasmo mientras veía como la hija de Rapunzel moldeaba el cabello del músico sentado frente a ella.

Sparrow al verla frunció el ceño.

¿Pero qué hacia Duchess ahí?

¿Qué quería llegando con esa actitud y hablando de ese modo contra ellos? Parecía enojada pero no era excusa para haber insultado a Poppy con ese tono sarcástico de voz.

La miró molesto mientras la pelinegra se cruzaba de brazos sin perder su cínica sonrisa.

-Hola Duchess- habló entonces Poppy tratando de calmar el ambiente incomodo que habían hecho esos dos. – ¿Vienes a que te haga un corte? – sugirió amable.

Entonces Duchess se volvió hacia ella irritada.

-Ja- soltó cortante. – Como si yo fuera a dejar que tocaras mi hermoso cabello. No tienes ese privilegio O´hair, así que no tomes tanta confianza.

La chica de pelo corto se quedo sin palabras al escuchar la lengua mortífera de Duchess mientras el músico se levantaba de la silla furioso.

-¿¡Pero qué pasa contigo, Duchess!?- se acercó a la aludida al tiempo que con su espalda cubría a Poppy, defendiéndola, cosa que molesto a la pelinegra.

-Calma Sparrow – frunció el ceño – No te decía a ti. ¿Por qué se alborotan tanto tus plumas?

-Ya basta – los ojos del chico la miraban desafiantes. ¿Desde cando se sobreponía a ella? Aunque Sparrow era un chico tonto adicto a la música siempre hacia lo que ella pedía. ¿Y ahora le reclamaba? Esto era culpa de esa castaña. – ¿Por qué eres así, Duchess? Por tu arrogancia te quedaras sin amigos.

¿Enserio dijo eso?

La pelinegra rio irónica.

-¿Amigos? Ja- bufó. - Como si los necesitara. Soy Duchess Swan – hiso un ademan altanero con sus brazos. – Nadie es indispensable para mí.

Y antes de que Duchess se diera cuenta de lo que había dicho, la mirada de Sparrow había sufrido un cambio. Sus ojos verdes ya no reflejaban ningún sentimiento, solamente una fría decepción y repudio a la persona que tenía frente a él.

-Sabes, ese es tu problema. – habló el músico ahora más serio. - Eres lo suficientemente egoísta como para sólo preocuparte por ti.

Tomó su guitarra y se la colgó a la espalda ante la mirada expectante de la pelinegra.

-Si dices que no necesitas amigos, entonces está bien. Creo que yo era el único idiota que pensaba que era tu amigo. – Se acercó a Poppy tomándola de la mano. – Vamos Poppy. Ya termino tu turno, vamos por un café.

La chica de corto cabello no pudo hacer más que asentir y seguir al chico. Mientras veía como la pelinegra frente a ellos apretaba los puños a sus costados furiosa.

Pasaron de largo a lado de ella saliendo del local. Los ojos de la pelinegra estaban ensombrecidos y alcanzaron a escuchar un último y colérico grito proveniente de ella.

-Está bien, Sparrow. ¡No te necesito! – sus pupilas parecían humedecerse al susurrar: – idiota.

Poppy miró a la pelinegra que se alejaba de su vista y luego se giró a ver al chico que la jalaba lejos de ahí. Su sombrero, ahora más inclinado, tapaba sus ojos en una sombra. Su amigo se había comportado de una manera muy extraña. Nunca lo había visto enojarse por nada, y todo por Duchess. Definitivamente esos dos se traían algo. Se habían comportado de una manera muy extraña.

Mientras tanto Duchess trataba de frenar su nudo en la garganta. Estaba furiosa, frustrada, y sobre todo dolida. Pero no sabía por qué. ¿Por qué se le oprimía el pecho al ver a esos dos alejarse juntos? Era estúpido.

Sparrow era un estúpido.

Está bien si no necesitaba amigos, tampoco lo necesitaba a él, nadie era indispensable para Duchess Swan.

Salió corriendo de la villa hacia el bosque encantado donde al ver su hermoso lago camino sobre él y comenzó a bailar para distraerse de todo lo que había pasado ese día.

El cielo, aun que aun era de día, comenzaba a oscurecerse pues enormes y gruesas nubes grises se acercaban peligrosamente al sol ocultándolo de vez en vez.

Duchess bailaba con tal vigor y pasión que no le importaba lo que había a su alrededor solo quería enfocarse en sus giros dobles de ballet y no en todo lo que la había molestado ese día.

La Reina Blanca recordándole su trágico "Final Feliz".

El tener que inspirar a los demás, inspirar a personas, amigos.

¿Amigos? ¿Cuáles?

Y sobre todo el saber que ya no tenía nada que ver con Sparrow.

Era un idiota.

Estúpido. Todo eso era estúpido.

No podía inspirar algo que no tenía. Si reprobaba la materia que importaba. Ya nada tenía importancia.

Trataba de aguantar el nudo en su garganta al pensar todo eso. No dejaría derrumbarse por cosas insignificantes, su orgullo no se lo permitía así que mejor olvidaba mientras se exigía cada vez más en sus movimientos.

Daba giros y brincaba alrededor de todo el lago al tiempo que una gota caía en su rostro perdiéndose entre otra y otra que resbalaban lentamente por su mejilla.

La lluvia había comenzado a caer lentamente pero no solamente era la lluvia lo que resbalaba por su mejilla.

Toco su rostro con sus dedos dándose cuenta que lagrimas salían de sus ojos recordando lo que había pasado con Sparrow.

Aunque era un idiota fanático de la música y podría llegar a ser molesto con su guitarra, era la primer persona que se había autoproclamado su amigo en ese día donde lo había encontrado tocando su guitarra en la fuente y lo había obligado a ayudarla para saber donde iba a ser la fiesta de el día de los corazones sinceros.

Y esa vez con solo unas simples y estúpidas palabras del chico, se había sorprendido.

"Yo Sparrow Hood el mas rockero y apuesto chico de esta escuela no sé donde es el baile. Nadie me lo dice porque soy amigo tuyo."

Pero claro que no dejó que eso la afectara, la conocían por egoísta y orgullosa y aunque no era la mejor forma de describir a una persona, así era ella. Y esas simples palabras la habían desconcertado.

Porque soy amigo tuyo.

Retumbo en su cabeza mientras reanudaba su danza bajo la lluvia.

Desde ese día lo molestaba con más frecuencia. Como el día en el que decoraron la escuela para la feria de primavera y lo amarró a un árbol con los listones de adorno. Además siempre era al primero que recurría para obligarlo a que la ayudara para sus planes ya sea arruinar una fiesta, descubrir un secreto o simplemente porque estaba aburrida.

Pero nunca se había dado cuenta de la importancia que le había tomado hasta que el celo había despertado en ella el año pasado.

Miró alrededor del lago mientras bailaba recordando que ahí mismo había empezado todo, y como Sparrow la había ayudado en ese momento con su problema.

Hace un año…

Duchess se encontraba de camino hacia el bosque encantado, hacia su lago. Parecía que llevaba prisa pues no se detenía ni a ver a las personas que pasaban a su lado.

Pero es que no lo podía evitar. Desde esa mañana se había despertado con extrañas y excitantes palpitaciones en sus partes sensibles y sentía que se estaba comportando de una manera distinta a la de ella.

Si le hablaba un chico se sentía melosa y sensual como si lo estuviera cortejando cosa que no quería pero que no podía evitar. Así que prefirió evitarlos a toda costa y no hacer contacto con ninguno de ellos. Hasta que se topó con cierto chico de cabello naranja.

Iba tan ensimismada en llegar al lago sin hablarle a nadie que no se dio cuenta, al querer salir por la puerta del castillo, que una persona venia entrando por ésta ocasionando su tropiezo deliberadamente.

-Argh. – soltó un gruñido la chica al caer al suelo.

Entonces sintió que algo había amortiguado el golpe. Debajo de ella yacía un fornido torso de chico que al instante su cuerpo reaccionó a él.

Abrió los ojos y mayor fue su sorpresa al encontrarse con…

-Sparrow

-Duchess ¿por qué tanta prisa chica? – habló el de cabellos naranjas debajo de ella divertido por la situación.

La pelinegra podía sentir cada miembro fornido de su cuerpo contra la piel caliente de ella poniéndola nerviosa. Su vientre rozaba el duro abdomen del chico mientras sus piernas se enredaron sobre una de él. Podía sentir a través de la tela de sus braguitas como su intimidad rozaba contra el muslo del chico mientras el ardor nacía dentro de su sexo.

-I-Idiota – trató de hablar. – Por qué no te fijas.

-Lo siento- rio Sparrow al tiempo que intentaba incorporarse ocasionando inconscientemente que su muslo hiciera contacto con la parte más sensible de Duchess en esos momentos.

Duchess al sentir como la pierna del chico se pegaba a su intimidad en un repentino roce, se sintió desfallecer. Su cuerpo sufrió un agradable estremecimiento mientras sentía que perdía sus fuerzas.

Sparrow al darse cuenta que la pelinegra frente a él se encontraba ruborizada, azorada y que parecía que se desmayaría en cualquier momento, la tomó de los hombros acercándose a su rostro pegando su frente a la de ella.

-Hey Duchess ¿Te encuentras bien? ¿Estás enferma?

Aunque el chico estaba inconsciente de su estado, parecía preocupado por ella y al sentir su aliento caliente chocando contra sus labios al preguntarle sobre su salud...

Se relamió los labios, si no se iba rápido de ahí temía lanzarse sobre el músico idiota que tenía enfrente.

Sin decir nada se incorporó como pudo alejándose rápidamente dejando a un desconcertado Sparrow atrás.

Cuando llegó al lago camino sobre éste y comenzó a bailar mientras las gotas del agua salpicaban su cuerpo en cada movimiento.

Solo quería que las excitantes sensaciones que tenía desaparecieran y si danzaba hasta cansarse puede que diera resultado. Pues no sabía que mas hacer.

Sabía qué le estaba ocurriendo, su madre ya se lo había explicado con anterioridad: se encontraba en celo.

Acababa de despertar en ella e iba a ser todo un problema. Y solo por descender de un estúpido cisne ahora tenía que pasar por todo eso.

Maldito celo.

Y ahora iba y chocaba con Sparrow arrojándose encima de él. Aun podía sentir el roce caliente de su muslo contra su intimidad. Eso la excitaba demasiado.

Estúpido Sparrow.

Aun que podía llamarlo su amigo era un idiota que solo lo obligaba a que la ayudara cuando estaba aburrida o para hacer algunos de sus planes. Entonces ¿Por qué la había alterado tanto?

En su estado ya había hablado con otros chicos inútiles también pero ninguno la había excitado tanto como él. ¿Qué demonios pasaba?

Estaba tan concentrada con bailar, y que todo desapareciera, que el grito de su nombre que se escuchó desde el bosque la sorprendió haciendo que cayera de lleno en el agua del lago.

-¿Pero qué? – se había quedado sin habla al ver como de estar bailando sobre el agua ahora había caído, pero es que si no estaba lo suficientemente concentrada cualquier cosa la podía desconcertar y perdería el equilibrio.

Y eso sucedió al ver frente a ella, a la orilla del lago, al causante de su excitación.

El chico soltó una enorme carcajada mientras tocaba su guitarra.

-Wow, eso no se ve todos los días. ¿Cómo es que la reina del lago cae de su propio lago? – seguía burlándose mientras Duchess lo miraba molesta.

-Cállate Sparrow, todo fue tu culpa.- hablaba mientras nadaba hacia la orilla para salir. – ¡Y ya deja de tocar esa guitarra!

Pero el chico dejo de reír al momento de ver a la pelinegra frente a él salir del lago.

Paso saliva por su boca mientras veía como el vestido blanco de su amiga, ahora todo mojado, se pegaba a su cuerpo dejando resaltar el color de su piel y de sus senos. Con elegantes y gláciles movimientos desasía su coleta acomodando su cabello hacia un lado mientras exprimía con sus manos el exceso de agua.

Entonces se quitó sus zapatos negros de ballet dejándolos a un lado para después sacarse las medias blancas desde la cintura hasta bajar por sus piernas mostrando tanto la piel de sus muslos desnudos como la de sus torneadas piernas cosa que el chico notó y no pudo evitar sonrojarse.

-D-Duchess ¿pero qué haces? – preguntó nervioso intentando mirar hacia otro lado.

Duchess sonrió.

Se sentía poderosa, ahora ella manejaba las emociones del chico. Por su culpa le pasaba esto y ahora se quitaba la ropa solo para molestarlo. Claro que en cierta parte sus hormonas gobernadas por el celo eran las que dirigían sus movimientos. Sabía que debía detenerse pero simplemente no podía y el ardor solo se intensificaba cada vez más en el interior de su sexo.

-Me deshago de lo mojado, ¿no ves?

-P-Pero… e-es que…- balbuceaba el chico.

-En parte es tu culpa – su mirada se cruzó con la de él mientras intentaba soltar los lazos negros de su corsé.

Parecía asustado, nervioso y sin escapatoria.

Duchess sonreía al verlo al tiempo que terminaba de deshacerse de su corsé quedándose solo con el vestido blanco. Entonces Sparrow hiso algo que por un momento también había desconcertado a la pelinegra.

El músico iba quitándose su chaleco negro que llevaba siempre con él mientras se acerba a ella.

-Toma- le extendió el chaleco a Duchess. – Tienes razón, fue mi culpa que cayeras al lago grite y perdiste tu concentración. Pero es que antes cuando nos encontramos te veías muy rara, creí que te desmayarías y por eso vine a buscarte.

Duchess lo miraba expectante. Era raro ver como Sparrow se preocupaba por ella cuando ella solo lo utilizaba para su beneficio. Sin darse cuenta se había sonrojado y había tomado el chaleco que le había dado mientras su vestido caía deliberadamente hacia el suelo dejando ver su ropa interior blanca.

Sparrow dejó escapar un pequeño grito mientras caía sentado al suelo por la impresión.

Duchess aferró hacia ella el chaleco cubriendo solo una parte de su cuerpo pero al ver al chico en el suelo ante ella ya no le importaba.

Su ardor seguía creciendo…

Oh vamos, era Sparrow de quien hablábamos. Siempre le ayudaba o lo obligaba a que la ayudara, si su preocupación por ella era verdadera entonces…

Su excitación en su intimidad se hacía cada vez más dolorosa al acercarse al chico. Se inclinó hacia él quedando entre sus piernas poniendo sus manos en su pecho.

El pelinaranja parecía nervioso y azorado, su respiración aumentaba por la cercanía de la chica frente a él mientras veía como quitaba el chaleco de entre los dos dejando ver su delgado y delicado cuerpo.

Su larga cabellera caía suelta y mojada sobre su espalda y pechos, Duchess se había acercado tanto a su rostro que las gotas que caían de sus mechones mojaban su camiseta. Una de las delgadas manos de la chica se posó en su mejilla.

-Sparrow – susurró con un dije de deseo en su voz. – Tengo un problema.

-¿D-Duchess?

El chico nervioso ya no podía moverse al tenerla sobre su regazo, las blancas piernas de la chica envolvían su cintura. Se encontraba acorralado entre el cuerpo caliente de la chica frente a él y a su espalda tenía el tronco de un árbol al que se había acercado cuando intentaba alejarse de ella sin darse cuenta y ahora solo atinaba a pronunciar su nombre al mismo tiempo que la pelinegra con ojos nublados se acercaba peligrosamente a su rostro.

-Ayúdame…

Esa palabra se perdió entre sus labios al tiempo que sentía como Duchess lo besaba. Lo estaba besando y no sabía por qué, pero era un hombre, un chico con hormonas y su cuerpo comenzaba a reaccionar a las caricias que la pelinegra le daba. Le envolvió su estrecha cintura atrayéndola más a él, ahora solo podía dejarse llevar por la embriagadora esencia de la chica.

Duchess al sentir sus labios presionar sobre los de él se sintió revivir.

Introdujo su lengua hasta encontrar la del chico para profundizar el beso despertando agradables sensaciones tanto en el miembro excitado de él como en ella.

Entrelazo sus brazos alrededor de su cuello, pegándolo más a su cuerpo y acomodándose mejor sobre su regazo. El pelinaranja había envuelto su estrecha cintura con uno de sus brazos acercandola a su abdomen mientras sentía como la chica se removía sobre su regazo rozando su sexo contra su entrepierna dura.

Revolvía su cabello naranja haciendo que su sombrero cayera despeinándolo, acercándolo más a su boca mientras su lengua luchaba por dominar la de él. Sparrow acariciaba las piernas de la chica con una de sus manos al tiempo que con la otra apretaba sus glúteos acercándola más a su excitada y dura erección.

ahh – dejo escapar un gemido de placer al sentirlo tan duro y caliente debajo de ella y sobre su ropa mientras intentaba quitar la playera verde del chico.

Piel contra piel. Podía sentir como una corriente eléctrica recorría su espalda. Recorrió con sus manos el formado torso del chico mientras no perdía el vaivén de sus caderas excitándolo más provocando uno que otro gemido por parte de él.

Sparrow se había deshecho de la ropa interior de Duchess al tiempo que ésta intentaba desabrochar su pantalón. Pero al ver como el chico se acercaba peligrosamente a sus sensibles pezones, perdió la fuerza en sus manos sin poder terminar con la tarea.

La lengua húmeda de él comenzó a lamerla mientras con sus dientes contorneaba su erecto pezón. –ahh. – Duchess no pudo evitar gemir ante las succiones insaciables del chico quien después de haber mordisqueado su botón rosa se cambio al otro para darle el mismo trato.

Sus dedos no paraban de halar su naranja cabellera como sus gemido no dejaban de salir de su boca, sofocándola, atrayéndolo más hacia su sensible pecho.

Sofocó un gran gemido entre sus labios al sentirse repentinamente invadida por el dedo intruso del chico. Su boca se había despegado de los erectos botones rosas de sus pechos para sofocarla en un demandante beso de deseo y tensión.

Sus lenguas chocaban mojadas mientras el dedo intruso del chico jugaba con los labios de su intimidad, metiéndose en esta, removiéndola y presionándola contra su dedo una y otra vez hasta quedar completamente empapada.

Sparrow saco su dedo bañado por sus excitantes jugos al tiempo que con sus manos la tomaba de la cintura. Se sentía débil mientras él la tomaba más firmemente entre sus brazos, la acomodaba sobre su regazo, sobre su miembro completamente erecto y excitado que ahora se dejaba ver descubierto.

-aah- su espalda se arqueo al igual que su cabeza al sentirlo entrar en ella. Con sus brazos se aferró fuertemente al cuello del músico mientras la penetraba lentamente. Estando encima de él, el entrar era más fácil. Su vaivén se hacía cada vez más rápido contra el de él al sentir lentamente como el dolor de su primera vez desaparecía.

Sus bocas se volvieron a encontrar deseosas y Sparrow la apretaba mas contra él, entrando y saliendo precipitado. Duchess se sentía explotar en cualquier instante, eso era más de lo que podía imaginar. Sus sentidos se habían nublado y solo podía concentrarse en la caliente y tersa piel que se pegaba sudorosa a ella.

El clímax llego en un gemido de placer sofocado entre sus labios mientras sentía como se llenaba de él.

Duchess suspiró y se recargo rendida sobre su pecho, escondiendo el rostro en su cuello.

Sus respiraciones entre cortadas era lo único que se podía oír entre el silencio de ese espeso bosque.

Se encontraba recargando su espalda en el árbol tras él mientras una Duchess casi desfallecida aun seguía sobre su regazo, ocultando su rostro en su cuello.

Y entonces Sparrow se dio cuenta…

¿¡Pero que había hecho!?

Duchess sintió como Sparrow se tensaba y soltó un suspiro.

-No digas nada. – demando con voz débil mientras se separaba solo un poco de él para verlo a la cara.

Sus ojos se encontraron con el rostro azorado y totalmente rojo de Sparrow quien la miraba nervioso intentando tapar sus iris para no verla desnuda.

Duchess bufó por su comportamiento. ¿Y hasta ahora se daba cuenta?

-Idiota.

En ese momento, después de gritos nerviosos y disculpas incomprensibles por parte del chico, Duchess le había contado toda su situación: del celo y por todo por lo que estaba pasando por culpa de éste. Y como era descendiente de un cisne tarde o temprano tenía que pasar por eso.

Desde ese día Sparrow se había convertido en su cómplice, lo había obligado a ayudarla a sacarla de esa situación siempre y cuando lo necesitara (ya sea en sus ataques de excitación tratando de controlar sus fervientes deseos). Pero de igual forma Duchess creía que Sparrow se sentía culpable por lo que había hecho con ella ese día y de no haberse podido controlar y es por eso que la ayudaba, así que no necesito chantajearlo mucho.

Pero ahora que ya no eran amigos no necesitaría más de él. De todas maneras no era indispensable, Sparrow era un idiota y ahora ya no la ayudaría pues tenía a Poppy con él, y con ella podía hacer lo que quisiera.

La lluvia caía cada vez más densa y el bosque de pronto parecía muy oscuro. La noche estaba cayendo y con la lluvia empeoraba.

Duchess salió del lago encaminándose hacia el castillo hasta llegar a su habitación. El fin de semana acababa de comenzar y al menos no tenía a Lizzie por ahí pues se había ido a pasarlo con su madre, la Reina de corazones.

Se metió al baño a darse una ducha caliente sintiendo como el agua revivía las palpitantes sensaciones y los roces en su piel que había recordado en el lago. Frunció el ceño al pesar en eso y recordar a Sparrow de nuevo.

Duchess Swan era una chica muy orgullosa y ante todo primero estaba ella, así que no se dejaría influenciar por los recuerdos y sensaciones que había vivido con Sparrow.

Dio un largo suspiro pasando sus manos por su cuerpo.

Iba a ser un largo fin de semana.

o-o-o-o-o-o-o

Continuara...

Y hola de nuevo :3

Como dije arriba este capi era solo para ellos dos x3 y la verdad fue un poco dramatico pero me encantan x3

y sin excusa, siento actualizar tan tarde pero no se preocupen que el siguiente capi ya lo tengo asi que actualizare pronto solo espero sus reviews! :D

Por cierto ¡Gracias por sus Reviews! y por pasarse a leer esta historia x3 Espero la sigan disfrutando ;)

¡Ah y aclaraciones!... xD :

Todo lo que escribi sobre la materia de Duchess, que su mejor amiga es Faybell, que tenia que intentar ser mas como el cisne blanco para inspirar con su final feliz y todo eso, lo he sacado y tomado la idea de su diario que viene junto con la muñeca y aunque viene algo corto y no te explica mucho, al leerlo la verdad lo quise representar y claro a mi manera y ponerle un poco de esto y aquello y ¡voila! salio este capitulo. Como les dije antes quiero apegarme a sus personalidades basándome en la serie, el diario y las muñecas.

¡Espero leerlos pronto! ¡Saludos y abrachos!

byebye ;*