Hola! Y sí lo sé, un poco super tarde mi actualización :s

solo una enorme disculpa y sobre todo muchas gracias por sus reviews x3

nos leemos abajo! ;)

Capitulo 6

La lluvia comenzó a caer estrepitosa sobre el campo deportivo y Daring dio gracias al cielo por eso.

Las prácticas de Librobol se habían cancelado y ahora todos se dirigían a los vestidores a cambiarse y a alejarse de la lluvia.

Se volvió a mirar a Cerise quien se encontraba a unos metros alejada deliberadamente de él. Su polera blanca se mojaba gracias a la lluvia volviéndose transparente dejando ver a si tu top deportivo.

Gruño al ver como unos chicos que aun no identificaba se la tragaban con la mirada hablando entre ellos obscenidades al pasar por su lado mientras se dirigían a los vestidores.

Se encamino hacia ella rápidamente sin que se diera cuenta y daba gracias a que el entrenamiento se hubiera cancelado. Todo el día esos fastidiosos chicos, ni siquiera se merecían ser llamados chicos (más bien bestias que parecían hijos de algún ogro) se habían pasado todo el entrenamiento de Librobol mirando obscenamente a Cerise.

Pero no lo podían evitar, ni siquiera él había dejado de mirar a Cerise en todo el entrenamiento pero es que había algo raro en ella. Con su uniforme deportivo, la polera transparente y esos shorts cortos que gritaban ¡mírame! No pudo apartar su mirada en ningún instante.

Y no sabía si se estaba volviendo loco pero podía jurar que Cerise desbordaba feromonas cada vez que corría por el campo atrayéndolo más hacia ella.

Fue entonces que escuchó decir de esos asquerosos que Cerise se vea diferente, hasta parecía más femenina. Y ciertamente tenían razón.

Frunció el ceño mientras se acercaba a ella por la espalda.

En todo el día lo ignoró olímpicamente y aun entrenando juntos no pudo acercarse a ella.

Algo pasaba con Cerise, y aun no había podido hablar seriamente de lo que había pasado anoche. Ya estaba harto de todo eso, de que ella escapara de él y no poder aclarar nada.

Frunció el ceño molesto, ahora no se escaparía.

El campo ya se encontraba desierto pues todos habían salido huyendo de la lluvia y cuando tomó de su mano Cerise dio un brinco por el repentino tacto.

La chica se volvió y sus miradas se encontraron. La de ella nerviosa y la de él decidida.

Cuando Cerise hiso ademan de querer hablar y zafarse, Daring la calló con una mano mientras con la que la tenía sujeta la acercaba más a él.

-No dirás nada y ahora me escucharas a mí.

Con los ojos abiertos Cerise no creía lo que veía frente a ella.

A un Daring fuera de sus casillas y molesto. ¿Dónde estaba el Daring que regalaba sonrisas a lo tonto y que brillaba por donde sea que caminara?

Si se encontraba en tal estado de fastidio quería decir que era por su culpa, pero realmente no quería hablar con Daring, aun no podía mirarlo a los ojos.

El rubio tomó su mentón al ver que la chica desviaba la mirada.

-Mírame Cerise. –le ordenó. – ¿Por qué estas huyendo?

La lluvia seguía cayendo estruendosa y los dos se encontraban completamente empapados de pies a cabeza.

Con ojos nerviosos Cerise se encontró con su mirada. Su mentón aun seguía aprisionado y no podía articular palabra. Entonces sintió un jalón de su mano y ahora era arrastrada por el chico.

-Vamos hablar a otro lugar.

o-o-o-o-o

En un día lluvioso en Ever After High los alumnos se iban a sus habitaciones pues toda fiesta planeada se cancelaba, y los clubes después de clases también. Todo mundo se aburría y mejor se iban a dormir.

Es por eso que la biblioteca en esos momentos se encontraba completamente sola.

Ya era tarde y las encargadas, las hermanastras, hace mucho que se habían ido. La tenue luz que iluminaba a la biblioteca era casi escondida por los inmensos libreros mientras los ventanales dejaban escuchar como la lluvia golpeaba contra ellos detrás de unas gruesas cortinas rojas.

-Cerise, ¿Que está pasando?

La grave voz de Daring rompió el silencio de aquel lugar. La había llevado a la biblioteca, el lugar que estaba seguro que no habría nadie para que pudieran hablar sin interrupciones. Y ahora se encontraban en el último pasillo de la biblioteca entre dos inmensos libreros donde la había acorralado contra uno para que no escapara.

Cerise lo miró nerviosa.

-¿A-A que te refieres?

-¿Que está pasando entre nosotros?- su voz aun seguía dura mientras se acercaba a su rostro. Cerise miró de un lado a otro buscando una salida pero Daring la tenia acorralada con sus dos manos recargadas a sus costados. Su espalda estaba contra el estante así que no tenia escapatoria. Tenía que encararlo.

Entonces el rostro de Daring se ensombreció.

-Lo siento – habló de pronto sorprendiendo a Cerise.

-Aun sigo pensando en lo que paso anoche, y aun no puedo… no puedo saber que fue lo que paso. – sus ojos se encontraron y Cerise vio preocupación en los de él. – Yo en verdad lo siento Cerise, fue mi culpa y no sé que me sucedió. Si no quieres hablarme ahora lo entiendo… soy despreciable – los puños que la acorralaban a cada lado se tensaron fuertemente demostrando la impotencia del chico. – Pero solo quería disculparme.

Su voz se apagó en esa última palabra junto con la mirada perdida de él.

Ahora Cerise se sentía fatal.

Nada de eso era culpa de Daring, más bien suya (o mejor dicho todo era culpa del maldito celo) si no hubiera sido por él nada de eso hubiera ocurrido y Daring y ella seguirían siendo amigos como antes.

Pero ahora era diferente y no podía dejar al que siempre había considerado como su mejor amigo así. Tenía que contarle, contarle su secreto y contarle sobre el celo. Y no por querer que la ayudara a salir de eso sino porque se lo merecía, podía sentir como perturbaba a Daring el que hubieran tenido sexo y como se sentía culpable y despreciable por eso. Pero no era así y se lo debía.

Cerise con su angustiada mirada capto la triste y perdida de Daring. Éste miraba hacia abajo aun sin poder encararla.

Cerise poso gentilmente su mano sobre la mejilla del rubio captando su atención.

Los ojos azules la miraban anhelantes y profundos, Cerise sintió como algo dentro de ella se rompía.

-Daring, no es tu culpa. – su mano cubría toda su mejilla mientras Daring la observaba absorto por el tacto. – En realidad la culpa es mía.

Dio un largo suspiro al ver la cara extrañada del chico.

-Tengo un pequeño problema que no sé cómo controlar y…

-Cerise no trates de excusar mi falta de pudor con algo que te está pasando – la interrumpió el rubio. – Fue mi culpa y no es de caballer…

-¡Daring! – habló ahora Cerise callándolo. – No se trata de eso… mira.

De su bolsillo saco un pequeño relicario. Daring lo miró curioso sin apartar su vista de ella.

-Te contare mi mayor secreto pero por favor – suplicó. – No le digas a nadie.

La extraña y seria mirada por parte del rubio le dio a entender que podía confiar en él.

Cuando el relicario se abrió una foto se dejó ver.

Dentro estaban la caperucita roja y…

-Tu padre es el lobo feroz…

Daring parecía sorprendido pero no asustado ni tampoco la miraba con desagrado cosa que Cerise siempre había temido si les contara su secreto a todos.

Pero más fue la sorpresa de la chica al ver al rubio sonreír tranquilamente.

-Sabía que eras diferente.

Cerise no pudo evitar sonrojarse. Desvió la mirada y continuó hablando.

-Veras… al ser hija del lobo feroz eso me convierte en, mitad lobo y… - hiso una larga pausa. Aun le daba vergüenza hablar sobre el celo. – Y…

Pero no podía articular palabra.

Entonces sintió como Daring la tomaba del mentón una vez más para que sus ojos se encontraran de nuevo.

-Cerise no te preocupes yo guardare tu secreto puedes confiar en mí pero… ¿Que tiene que ver con lo que… sucedió anoche?

La castaña suspiró resignada.

-Al ser mitad lobo paso por una situación muy problemática… - Cerise hablaba poniéndose de a poco nerviosa mientras Daring la miraba expectante. – ¿Y cómo voy a hablar de eso con mi padre?

-Cerise ¿Qué situación?

-No puedo hablar de eso, menos con él. Soy una chica y tengo 16 años, muy pronto 17, ¿¡Como se supone que le diré eso a un padre!?. A una madre tal vez si le puedes decir pero aun así… - la castaña se había perdido en su nervioso parloteo. Y el rubio solo la miraba sin comprenderla del todo. – Y luego apareció Duchess hablándome sobre eso

-¿Duchess?

-Y diciéndome tantas cosas… – sus ojos divagaban de un lado a otro. – Yo no quería hacer nada de eso pero entonces me encontré contigo Daring y tú… y yo… y después… - sus mejillas se colorearon intensamente al tiempo que ponía ambas manos en sus orejas. – Yo no quería hacer eso, en realidad si, ¡argh! No sé, pero no podía evitarlo. El celo me ha traído muchos problemas.

¿Qué? ¿Celo? Pensaba el rubio.

-Y mis orejas crecen cuando me pongo muy nerviosa. – Cerise aferraba sus manos a los costados de su cabeza. El nerviosismo la había vencido y había soltado todo de un golpe y atropelladamente.

Entonces Daring se echó a reír.

Soltó tal carcajada que Cerise se sorprendió volteándolo a ver directamente a sus ojos.

El chico la había dejado de acorralar para poner sus manos en su boca tratando de detener su risa pero sin éxito.

Cerise lo miró molesta.

Entonces el chico paró.

-¿De que te ríes? – habló a la defensiva creyendo que el rubio se burlaba de ella.

-Lo siento Cerise. – se acercó una vez más a ella con una sonrisa tranquila en su rostro.

La chica aun con sus manos aferradas a su cabeza lo fulminó con la mirada mientras Daring posaba sus manos sobre las de la chica. Ésta aflojó la presión sintiendo como el rubio las retiraba lentamente.

-Son hermosas.

Unas orejas altas y cafés se dejaron ver a través del largo cabello castaño de la chica. Daring las miraba con detenimiento sin una pizca de burla, ahora comprendía porque siempre llevaba su caperuza encima y era muy renuente a quitársela.

Cerise sintió como un enorme peso desaparecía de su pecho y por un momento pensó que Daring no era como siempre se dejaba ver, como en su fachada de príncipe encantador.

Pero entonces una sonrisa ladina surco sus labios y un brillo especial se apoderó de sus ojos.

Cerise tragó saliva.

-¿Celo, eh? – habló sonriendo con suficiencia ante la cara de sorpresa de la castaña. – ¿Por qué no me dijiste antes?

Y ahí estaba otra vez su típica sonrisa ladina, sus ojos juguetones y su vanidad. Un príncipe encantador en todo su esplendor. Aunque admitía que el príncipe era sumamente apuesto a veces odiaba lo que era.

Cerise frunció el ceño.

-No tenía nada que ver contigo, ¿por qué te lo diría?

-Aun así terminaste conmigo en la cama y podría decir que te ayude en tu situación "problemática" – Cerise abrió los ojos al escuchar de sus labios esas palabras.

Aunque era verdad no creía que el chico hubiera dicho en voz alta lo que ella no podía. Aun así la cara de Cerise estaba roja de vergüenza y frustración. Mucha frustración.

-¡Pero no estaba en mi! – se defendió. – Era algo que no podía controlar, yo…

Entonces Cerise fue callada abruptamente al ver como Daring la acorralaba una vez más contra el librero atrapando sus muñecas por encima de su cabeza con una de sus grandes manos, mientras la otra subía lentamente por su estrecha cintura, estremeciéndola de placer.

-Pero aun así paso Cerise – hablaba a centímetros de su rostro sin borrar su sonrisa. – Si es algo que no puedes controlar entonces yo te ayudare.

Sus labios se acercaron a su cuello aun húmedo por la lluvia. Cerise se estremeció al sentirlos presionar sobre su piel.

-¿Para qué están los amigos?

-D-Daring… no – trataba de hablar entre gemidos.

Sus labios siguieron su rumbo entre caricias atreves de su cuello hasta su barbilla.

-¿Cuánto dura el celo? – habló entre su piel.

-Di-Diez días – soltó en un gemido. Cerise sintió como el chico sonreía sobre su piel.

-Entonces seré tu compañero de juegos lobita.

Y aprisionó su boca contra la suya en un desesperado beso ocasionando un gemido sofocado por parte de ella, despertando así todo su deseo por aquel rubio.

Perfecto, ahora esto se estaba saliendo de control.

o-o-o-o-

Wow ahora un giro inesperado, al parecer a Daring le esta gustando este problemita del celo en Cerise xD Bueno aqui vemos otra faceta de Daring que llegó a ponerse un poco enojado y frustrado y despues de eso todo travieso y divertido por la situacion de Cerise. Sé que en la serie ultimamente lo estan poniendo muy bruto (la verdad) pero yo quiero dar a conocer otro lado de Daring que en este caso Cerise es la que saca a relucir sus diferentes emociones y eso me gusta, pues hay mucho en una persona por conocer asi sea que en primera instancia te parezca idiota como vemos en la serie pero bueeee, como les dije ademas de que quiero apegarme a sus personalidades tambien lo hare a mi manera xD espero que les guste.

Tambien viendo toda la serie hasta donde a llegado ahora, descubri que ahora salen con que Cerise tambien tiene una hermana; y oh por favor, Mattel despues de tener ya tan avanzada esta serie junto con la distribucion de sus muñecas ¿hasta ahora le sacan una hermana a Cerise? les dire la verdad eso casi no me gusto, la hermana esta bonita y todo y sé que pronto la sacaran en muñeca pues por algo la sacaron en la serie primero, pero no la integrare en el fic para mi hasta ahora su familia solo seran Cerise y sus papás: el lobo y caperucita pues no quiero alterar mi historia con los nuevos lanzamientos de Mattel xD

Bueno es todo por ahora y sobre todo una enormeee disculpa por la tardanza igual no se si me siga tardando pero de que termino la historia la termino.

Una vez mas ¡Muchas Gracias por sus Reviews! nunca me cansare de agradecer y leer sus opiniones y saber que les esta gustando xD muchas gracias en serio espero con ansias sus siguientes reviews y nos leemos pronto! ;*

Saludos y besos!

Ciaoo~