Capítulo 8

Duchess caminaba furiosa por los jardines de Ever After High. Y toda la culpa la tenía cierta chica de pelo corto.

Hace un rato Poppy O´hair se había acercado a ella para decirle algo sobre Sparrow. Pero por supuesto ella no se iba a quedar a escuchar lo que la chica tenia para decirle.

-Duchess, escúchame. – le había dicho al salir de una clase y tomarla por el brazo. – sé que no debería meterme pero desde esa vez que Sparrow y tú discutieron, él…

-No me interesa. – sentenció la chica soltándose bruscamente de su agarre y alejándose.

-Él ha estado muy deprimido... – soltó en un suspiro al ver como la chica se alejaba sin haberla escuchado.

Oh, pero Duchess había escuchado esa última oración, sin embargo su orgullo no la dejó creerse eso. Si era como esa chica decía entonces ¿por qué el idiota de la guitarra aun no venía a pedirle perdón de rodillas? Había sido un completo idiota y ella no daría su brazo a torcer primero. Era una reina, o al menos lo seria, y las reinas no se rebajaban a ese nivel.

Sin darse cuenta había llegado a la fuente en donde había hablado con Sparrow acerca de el baile del día de los corazones sinceros, y sin poderlo evitar sintió un dolor en su pecho al recordarlo. Tal vez si hubiera sido más sincera con ella misma ese día habría podido ir a ese baile secreto del cual no fue invitada. Pero del que tenía un agradable recuerdo al recordar como en esa fuente Sparrow se había autoproclamado su amigo. Su único y verdadero amigo.

Joder.

Soltó un pesado suspiro al pensar en eso, mientras se sentaba en el suelo, recargando su espalda en la orilla de la fuente y abrazando sus rodillas contra su pecho.

La noche había caído y la luna se alzaba brillante sobre el firmamento. Y después de un rato Duchess se disponía a irse, que más daba si ahora se encontraba sola, siempre había sido así.

Pero antes de incorporarse escuchó como unos pasos y una voz se acercaban hacia la fuente, y al reconocer esa voz inmediatamente se encogió aún más en su lugar. Le daba la espalda a un lado de la fuente y por el monumento que tenía en el medio si se quedaba en esa posición de ovillo esa persona no se percataría de su presencia.

Demonios, tenía tan mala suerte. No quería encontrarse con Sparrow en esos momentos y aunque había estado pensado en él, aun no lo quería ver.

-Idiota. – tras esa palabra la pelinegra se sobresaltó. ¿La había descubierto? – Eres terca, orgullosa y habladora. – pero al ver como el chico hablaba a la nada se dio cuento que aún no la veía.

Estaba solo y soltaba insultos al aire. Parecía molesto, ¿pero a quien se refería?

-¿Por qué simplemente no dejas tu orgullo de un lado y eres más sincero contigo misma?- continuó, caminando de un lado a otro frente a la fuente. – Siempre estas con ese aire fastidioso de reina, crees que todos son inferiores a ti.

De pronto Duchess se había dado cuenta de quien hablaba. Y no pudo evitar sentirse mal por lo que Sparrow pensaba de ella, las lágrimas se agolparon de pronto en sus ojos.

El chico suspiró.

–Y aun así tienes un lado vulnerable que no quieres que vean de ti. Siempre quieres parecer fuerte cuando las cosas no van como pensaste.- había dicho tranquilo para después fruncir el ceño. - Y por eso sigues siendo orgullosa, terca y egoísta.

Soltó un gruñido frustrado despeinándose el cabello con sus manos al mismo tiempo que se sentaba a la orilla de la fuente.

Sacó su guitarra y comenzó a tocar algunos acordes.

-Aun con todo eso, no puedo sacarte de mi cabeza.

Y tras esas palabras la melodía comenzó a sonar, rítmica y tranquila sobre el agradable silencio de la noche.

Su melodiosa voz comenzó a cantar y se escuchaba diferente.

Despertaré en el diván de tus sueños,
fugaz como un atardecer en invierno,
y reír dentro de ti, arropada junto a mí,
destapando el antifaz, de tu cuerpo.

La canción sonaba diferente. Duchess sabía que él la había compuesto pues no era nada que había escuchado antes.

Besarte es sentir, el calor del infierno,
miradas cómplices, de nuestro juego
y sentarme junto a ti y saber que estás ahí,
está canción te hará sentir, el deseo...

Y de pronto las lágrimas comenzaron a rodar incontrolables sobre sus mejillas.

Es la llama de mi corazón,
la furia que cabalga en mi interior,
estrella que ilumina mi valor,
es tu cuerpo...

El llanto salió desde su garganta y los gemidos que trataba de reprimir se escaparon de sus labios. No podía creer que después de todo lo que le hizo, Sparrow siguiera pensando en ella.

Esa canción le había explicado todo. Había sido una idiota cobarde, un maldito cisne negro egoísta y orgulloso. ¿No necesitaba a nadie junto a ella? ¿Ella no necesitaba amigos pues con ella era suficiente?

Que tonta había sido al pensar siempre así pues lo necesitaba a él. Siempre lo había necesitado y nunca se había dado cuenta de eso hasta ahora.

Se dio cuenta que la melodía de la guitarra había parado y entonces se alteró.

Levanto el rostro de entre sus brazos y se topó con la verde mirada del pelinaranja. Y con sus brazos abiertos de par en par.

-Sparrow…

El llanto inundó a la pelinegra al tiempo que se arrojaba a sus brazos, frotando su cabeza contra su pecho y apretando fuertemente su agarre sobre el chaleco del chico.

-Lo siento, lo siento. – decía entre gemidos mientras el chico le acariciaba la cabeza cariñosamente y le susurraba palabras para tranquilizarla.

Después de un rato, la chica se calmó alzando su mirada hacia el chico acercándose a su rostro para besarlo. Sparrow se sorprendió un poco para después atraerla más hacia sí profundizando el beso.

Ese beso que habían esperado tanto. Sus lenguas jugaban con la otra en una danza frenética de necesidad y deseo. Era tanto el tiempo que habían pasado sin la presencia del otro que sus cuerpos reaccionaron al primer roce. Sparrow tomó a la pelinegra por la cintura alzándola fácilmente para ponerla sobre su regazo mientras ésta abrazaba las caderas del chico con sus piernas. El beso seguía intenso y desesperado al sentirse una vez más juntos.

Se separaron tan sólo un poco para tomar aire.

-Me gustas – le susurró el chico sobre sus labios y Duchess sonrió.

-Lo sé – dijo divertida. – La canción dice mucho. – lo besó. – Y me di cuenta que también me gustas.

-Tramposa – contestó ahora el chico sonriendo. – Querías que lo dijera primero.

La chica rio para después fundirse en otro intenso y desesperado beso.

Después de un rato perdido entre roces y caricias, se sentaron a contemplar el cielo mientras el chico tarareaba al oído de la pelinegra quien aún seguía entre los brazos del músico.

-Ahora podre aprobare mi materia.- habló de pronto.

-¿Qué?- exclamó extrañado.

-Que ahora tengo un final feliz. – le sonrió al chico volviéndose hacia su rostro. – Y fuiste tú quien me inspiro a él.

Lo besó y el chico rio ante lo sucedido.

-Ahora me debes una –pasó sus manos por debajo de su vestido masajeando sus muslos hasta llegar a su parte íntima y cubrirla con su palma completamente al tiempo que hacía un poco de fricción. – Espere mucho para esto. –dijo sensual hacia su oído refiriéndose a su cuerpo al sentirla húmeda. – Hasta le escribí una canción. –soltó divertido.

La pelinegra no pudo evitar gemir de placer al sentir esa placentera sensación que le provocaba su músico y darse cuenta de cuanto la había extrañado.

Pero ahora ya no se alejaría más, pues Sparrow Hood estaba en su final feliz y Duchess Swan en el de él.

o-o-o-o-o

Fin

Duchess&Sparrow

¡Hola! ¡Ahora si fin! x3

La canción, por si se preguntan, es de una banda. Se llama En tu cuerpo del grupo Saratoga por si la quieren escuchar, no es obligación sólo por si tenían dudas. Pero en sí la letra fue lo que me encantó pues dice exactamente lo que quería poner hahaha

Pero buee

Ahora si, aquí el final. Muchas gracias por acompañarme a lo largo (o corto xD) de la historia, de veras muchas gracias y sobre todo por sus reviews pues sin ellos que hubiera sido de mi x33

No digo que no quede satisfecha pues en parte si, pues la verdad (creo que sera la decepción y tristeza de ver a daring con rosabella) pero ya no podía escribir nada mas, y quería terminarla. Así que queridos lectores espero les haya gustado pues esto es para un mero entretenimiento para ustedes.

No me canso de decirlo: ¡son los mejores! ;* y espero verlos otra vez en alguna travesía mía o por supuesto de ustedes! x3

Se me cuidan mucho ;*

Y no olviden echar a volar su imaginación pervertida! x33

Ciao~

Los quiere:

Miss Grimm