No pensaba actualizar este fic aún, pero gracias a Mary-animeangel y el hermoso video que me dedicó, aquí tienen un capítulo más en vista que quedó algo corto, mañana escribiré lo que sigue para compensar xD. Espero que les guste y no se vallan sin dejar reviews!
Se dio cuenta que estaba mirando mucho el tenedor con el que Hibari había comido, pensando que él había deslizado su boca por aquel pedazo de metal. Sintió envidia al darse cuenta que había besado a ese tenedor al menos unas veinte veces, mientras que a ella solo dos.
Sacudió la cabeza y continuó fregando la vajilla. ¡Estaba sintiendo celos de un tenedor! Oficialmente, acababa de volverse loca.
No podía dejar de pensar en los sensuales labios del guardián de la nube y sonrojarse con el pensamiento. ¿Qué le estaba pasando?
Agradeció que Kyoko estuviera en otro cuarto encargandose de la colada, no quería que su amiga la viera en este estado… tan… tan indescriptible.
Abrió la repisa para guardar la vajilla. En ese momento algo pasó volando por su cabeza, cayendo en el casillero más elevado.
Miró de que se trataba y no pudo evitar sonrojarse por décima vez en el día. Era un muñeco idéntico a Hibari.
—Maestro—lloró I-pin al ver que su peluche había quedado atrapado—. Lambo-san, Dame.
El pequeño Bovino intentó contener las lagrimas al darse cuenta que se había pasado un poco con la broma.
—Esta bien, no se preocupen. Lo sacaré de ahí—dijo Haru en forma consoladora, trayendo la escalera.
Subió e intentó alcanzar el muñeco idéntico a Hibari, le alivió un poco saber que no se trataba de él en realidad. El alivio no duró mucho, pues el Hibari real apareció en la cocina como si la mente de Haru, de tanto pensar en él, lo hubiera invocado.
El cuerpo de la joven se tambaleó al ver quién acababa de llegar, su corazón se detuvo y solo entonces se dio cuenta que estaba cayendo.
Se preparó para recibir el impacto, pero nunca llegó, en vez de eso aterrizó sobre unos firmes brazos que la sujetaron antes de caer.
—A-Arigato Hibari-san—dijo.
Él la dejó de pie y personalmente cogió el muñeco, lo miró por unos segundos y luego se lo entregó a la pequeña I-pin, quien se sonrojó tanto como Haru.
Involuntariamente, Haru se quedó mirando los labios de la persona que acababa de salvarla, de pronto se veían increíblemente seductores. Hace un par de minutos había probado su sabor, lo degustó y saboreó, mientras él disfrutaba de los suyos. Aunque ella no había sido capaz de conformarlo, él sí a ella.
—¡I-pin y Haru parecen unos tomates!—gritó Lambo, provocando que ambas salieran de su estupefacción.
La joven china corrió detrás del niño-vaca, mientras que la japonesa quedó atrapada junto al ex prefecto de Namichuu.
—¿Qué está haciendo Hibari-san aquí?—preguntó.
—Salvandote de una caída—respondió—. Sería un problema si tuvieras un accidente y no pudieras completar nuestro trato.
—¿Hibari-san…?—dijo Haru con voz dudosa—. A Haru le gustaría saber, ¿por qué…? ¿por qué Hibari le ha pedido que… q-que lo bese?
Un suave tono carmín apareció en las mejillas de la muchacha, haciendola ver increíblemente tierna a los ojos del guardián Vongola. Parecía una niña, mas bien, era una niña si tomábamos en cuenta la diferencia de edad. Resultaba increíble que él amara tanto a la versión adulta como a la versión joven.
Mentalmente se burló de si mismo y de su codicia, las amaba a ambas. Amaba a dos mujeres, pero no le era infiel a ninguna, porque eran la misma persona a fin de cuentas.
En ese momento la puerta volvió a abrirse y entró el resto de la familia Vongola, con sus estómagos listos para comer. Sin embargo se detuvieron al ver quien acompañaba a Haru en ese momento.
—¡Hibari-san!—chilló Tsuna.
Haru notó las heridas que tenía el Décimo Vongola a causa de su entrenamiento, su guardián de la nube estaba siendo muy duro con él, pero era necesario para conseguir que aumentara su fuerza.
—¿Vienes a unirtenos, Hibari? —preguntó Ryohei con entusiasmo.
—Yo ya comí—respondió Hibari en tono hostil. De pronto había demasiada gente en la cocina y él odiaba a las multitudes.
La respuesta del ex prefecto hizo que Tsuna cayera en cuenta de que él nunca comía junto a ellos, pero tampoco se aparecía por la cocina. Esta era la primera vez que lo veía dado vueltas por la base. ¿Qué clase de relación había tenía con Haru el Hibari de diez años en el futuro?
El ex presidente del comité disciplinario de Nami hizo su retirada, mientras que el resto de los guardianes ocupaba su lugar en la mesa para que Haru pudiera servir los platos. Kyoko llegó al poco rato después acompañada de Lambo e I-pin.
