Hola... Un saludo y una disculpa por tardar tanto, aquí mi continuación y pues mañana subo capítulo de mi fic "estoy sólo" "engaño de amor" y pues trataré de actualizar los demás en estos días, es que trabajar y estudiar es estresante, bueno los dejo, dejen reviews plis.
Muchas gracias a los que me leen y dejan reviews o comentarios, y a los que no también ahora si me voy.
Los personajes no me pertenecen, son de William Joyce y Naoko Takeuchi. Mystery ya sigo con tus ideas y Any Gomez aquí están las tuyas, ojalá que te guste como quedó.
Capítulo 22
Adiós a la oscuridad.
— ¿Porqué ofreces mi ayuda sin consultar? Yo debería estar con los Guardianes peleando y no aquí con alguien tan odioso como tú. Bien puedes cuidarlo solo, me enferma la gente que no toma en cuenta la opinión de los demás. — Dijo Selene enfadada volando de un lado a otro con impaciencia.
— Pues creí que te gustaría más quedarte aquí con tu "querido" Jack. — Respondió con tono irónico.
Selene se detuvo en seco y descendió hacia el irritada.
— ¿Qué quieres decir con "querido". — Dijo con las mejillas encendidas por la vergüenza, ¿Acaso el sabía sus sentimientos? ¿Se notaba tanto que Jack le gustaba?
— ¡Nada, nada! Es solo una expresión. — Respondió rápidamente, intuía que si le decía lo que pensaba no le iban a gustar las consecuencias.
— Entonces ahórrate tus expresiones. No me gusta el "tonito" que usaste. — Respondió enfadada.
— Sabes... Eres muy linda cuando te enojas... Ese antifaz no te hace menos linda. — Le dijo con una mirada extraña.
— Deja de decir estupideces. No me vas a convencer con esas palabras... Algo quisiste insinuar. — Dijo molesta.
— Peter... ¿Qué haces aquí? ¿Porqué están así con esas caras? —
— Jack... ¡Despertaste! — Dijeron a un mismo tiempo y corrieron hacia el.
— ¿Estás bien? ¿No te duele nada? — Preguntó Selene con tono preocupado.
— ¡Claro que estoy bien! ¿Porqué no habría de estarlo? — Preguntó intrigado por sus caras.
— ¿No recuerdas nada? — Preguntó Peter.
—¿Qué debería recordar? —
— ¡Nada! Este... Vamos hay que ayudar a los Guardianes. — Dijo Selene rápidamente, mirando a Peter con cara de pocos amigos.
— Si ven Jack. Hay problemas con Pitch. — Dijo Peter obligándolo a seguirlo.
Jack al escuchar el nombre de Pitch, salio como ráfaga dejando atrás a Peter y Selene que a duras penas le siguieron el vuelo.
La Sombra tomó a Sailor Moon por su broche de transformación con rabia, sentía un poder muy grande y bondadoso, que lo hacía sentir mucha rabia.
Ella gritaba dolorosamente, sentía la maldad que salía de ese zombi, nada quedaba de su humanidad y eso le daba un inexplicable miedo y a la vez compasión de ver lo que la maldad había hecho con ese hombre.
— ¡Eres una llorona insoportable!. ¡Odio tu mirada de compasión y miedo! ¡Escuchen muy bien! ¡Si no quieren que la mate es mejor que se vayan! — Les grito, con tono amenazante, apretando más fuerte el broche, una grieta en el, la hizo gritar dolorosamente, su cuerpo se iluminó y brillantes plumas la envolvieron, cambiando su transformación de Sailor Moon a su identidad de Serena Tsukino.
— ¡Vaya, vaya! Es increíble que alguien tan ordinaria como tu tenga ese poder, pero ya no serás un estorbo. — Dijo entre espantosas carcajadas y la arrojó lejos.
— ¡Serena! — Gritaron las Sailors Scouts con preocupación.
Los Guardianes, mirabaenemigo, asombrados de descubrir en esa joven Guerrera a la novia de Jack.
Ella cayó cerca del desconocido inmóvil por el dolor. Todo estaba de mal en peor. ¿Qué pasaría ahora? ¿Cómo podría luchar contra este nuevo enemigo si ya no se podía transformar? Su amado planeta estaba perdido a merced de ese zombi, la desesperación la invadió... Todos sus seres queridos contaban con ella y habia fallado.
El desconocido la miró de reojo y se sorprendió al descubrir la identidad de la princesa, ahora todo sería mas fácil para sus planes, pensaba fingiendo estar inconsciente.
— ¡Necesitan ayuda! ¿Me extrañaron? — Dijo una voz en lo alto.
Serena palidecio intensamente al oir esa voz, sintio que una descarga eléctrica recorría su espina dorsal.
— "¡No puede ser! ¡Es imposible!" — Pensaba.
Se volvió lentamente para ver al dueño de la familiar voz. Pero al girar su rostro miro con desilusión que ese chico no era quien ella esperaba, su tono de voz era parecido, incluso algunos ademanes, pero no era su Jack, no tenía esos cálidos ojos castaños, en su lugar tenía unos más azules que él cielo de verano, su cabello castaño y despeinado tampoco lo encontró ahí, este era blanco como la nieve y su piel era tan pálida como si nieve blanca lo cubriera. No definitivamente ese no era Jack.
Los Guardianes también giraron con sorpresa sin dar crédito a lo que oían.
— Veo que no pueden hacer nada sin mi. Es normal, soy lo mejor que tienen. — Decía en tono divertido y arrogante, el dueño de la familiar voz.
— ¡Jack! ¡Eres tú! ¿Qué haces aquí? — Dijo Thoot y voló a abrazarlo llena de felicidad. Serena sintió un raro vuelco en él corazón que no pudo descifrar.
— ¡Cállate ya mocoso presumido! — Dijo Bunny ignorando la pregunta de Thoot, y escondiendo lo mucho que se alegraba de verlo ahí. No sabía como despertó de sus horribles pesadillas pero estaba seguro que Él Hombre de la Luna tenia mucho que ver en eso.
Sobre poniéndose a la sorpresa, los Guardianes se posicionaron atrás de Jack alistandose a la pelea.
— ¡Qué ingenuos son! Ese mocoso nada podrá hacerme. Mi poder es inmenso. — Les dijo con burla.
— Jajaja, eres muy tonto monstruo, te haré tragar tus palabras.— Dijo Jack .
— Ya lo veremos, sera imposible proteger a todos.— Dijo golpeando sus manos generando una ola de arena negra.
Jacĸ miro como esa arena se expandía, todos corrieron alejándose de ella, pero Serena aun no salia de su sorpresa y no alcanzo a escapar.
— ¿Eres tonta? ¿O esperas que la salvación te caiga del cielo? — Le preguntó Jack volando hasta ella y levantándola fácilmente.
Ella lo miraba atónita, su presencia la tenía muy confunfida, sintió muy frío él contacto de sus manos una característica que Jack también poseía.
— ¿Aparte de tonta, eres muda? — Le dijo enfadado por su forma de mirarlo.
— ¡Oye! No tienes porque tratarme así. Además puedo moverme sola. ¡Bajame! — Le respondió por fin molesta por la actitud de ese chico extraño y lo golpeo en él pecho.
— Pues entonces corre.— Le dijo poniéndola en el suelo para que corriera.
Ella intento alejarse de él, pero algo se lo impidió y la obligó a caer de golpe sobre él, al mirar en sus manos vio que unas esposas negras la mantenían unida a ese chico peliblanco.
— ¡Demonios! — Exclamó Jack al sentir el paso de Serena caer sobre él.
— Ya veremos si puedes pelear contra mi con esa piedra atada a tu cuello, bueno a tus manos. Sera imposible. ¡Jajaja! — Dijo riendo estruendosamente al ver a Jack y Serena tratar de soltarse.
— ¡No puede ser! — Exclamó al ver que sus esfuerzos por soltarse eran inútiles.
Bunny lanzó su boomerang contra las esposas pero unas descargas eléctricas hicieron gritar a Jack y a Serena.
— ¡Serena! — Gritaron las chicas al verla gritar.
— ¡Jack! — Grito Selene y Thoot, volando hacia él llenas de angustia pero sus palabras las detuvieron en seco.
— ¡Como lo siento! Olvide decirles que cualquier intento que hagan por separarlos, tendrá esas consecuencias. — Les dijo burlonamente.
— ¡Infeliz! — Le grito Bunny mientras guardaba su boomerang.
— Es mejor que los deje quietos así no me estorbarán. — Dijo sujetando a las Sailor Scouts y a los Guardianes con sus arenas negras. — ¡Listo! Así estan mejor. Ahora... ¿En que estábamos?— Dijo dirigiéndose a Jack y Serena que estaban en él suelo.
Él zombie lanzó sus arenas contra ellos, que se estaban levantando, con mucho trabajo, al verlo, Jack intentó correr pero Serena se lo impidió pues corrió en dirección contraria, haciéndolos rebotar uno con el otro y ambos calleron gritando de dolor.
— ¡Jajaja! ¡Que fácil acabare con ustedes.— Sonrió y volvió a atacarlos.
Los dos se levantaron como pudieron y corrieron haciendo malabares para esquivar los ataques del zombie pero les era difícil coordinarse y chocaban a cada paso que daban.
— ¡Por Él hombre de la Luna! Eres demasiado lenta, esta cosa nos va a matar gracias a tu torpeza.— Le gritaba Jack.
— ¡Callate! Es tu culpa... Para que me cargaste. Gracias a eso ahora estoy atada a ti, y eso no me hace muy feliz. — Dijo enfadada.
— Te cargue porque eres una lenta y tonta, si no lo hubiera hecho, estarías muerta. En verdad no se que haces aquí, deberías estar en tu cama durmiendo como cualquier chica, en lugar de estar aquí estorbando. En esta pelea no pueden estar chicas torpes y lloronas como tú, . En serio... No se que haces aquí. —
— Yo... Este... Debía estar aquí. — Dijo con voz quebrada.
— ¿Y ahora vas a llorar? Creeme es él momento menos indicado para eso, estamos a punto de morir a manos de ese monstruo. ¡Corre! Ven vamos a escondernos aquí. Tenemos que pensar que hacer, debe haber algo que nos liberé.— Le dijo mientras corrían torpemente, y saltaban tras unos arbustos.
Serena obedeció y se agacho a su lado, su corazón latía muy fuerte, tenía miedo, pero no quería morir de esa manera, debía haber algo que pudieran hacer.
— Gracias... — Susurro.
— ¿Porqué? — Dijo confundido rascándose la cabeza con nerviosismo.
— Tú saltaste hasta mí. Me salvaste. — Le dijo.
— Este... No fue nada... Pero te sugiero que para la otra corras mas rápido o moriremos. Hay que ver como acabar con ese zombie, o nos matará sin compasión. — Dijo.
— No vamos a morir. Además no podemos asesinarlo, seria muy cruel, porque dentro de el aun hay un ser y humano. — Le dijo con tono angustiado.
— ¡Los acabaré! — Oían decir al zombie buscándolos, oían sus pasos cerca de ellos.
— Él a perdido todo rastro de humanidad. Ahora es un monstruo, entiendelo, la oscuridad a entrado en su corazón y se ha corrompido. Si no lo matamos él acabará con nosotros. —
— ¡No! Yo creo que aún podemos salvarlo. Él... Fue una persona gentil y bondadoso. Puede volver a ser lo que era, estoy segura.— Dijo convencida.
Jack la miro a los ojos y por un segundo pudo creer con la misma fuerza que ella creía.
— Sabes... Yo también era como tú, y creía que las personas merecen otra oportunidad. Pero... Mi larga existencia me enseño que hay veces que eso no es posible. Pero... Tú... Me haces sentir que vale la pena intentarlo. —
— Siempre hay algo bueno en las personas, aunque sea algo muy pequeñito y solo por eso vale la pena intentarlo. Y si todos se unen pueden hacer cosas grandes y maravillosas. — Dijo ella con voz confiada.
Tal vez estaba siendo ingenuo pero esa chica le hacia tener fe en que si unía sus fuerzas a la de los Guardianes podía devolverle su humanidad y salvarse.
— ¡Tengo una idea! — Le dijo de pronto.
— Pero... —
— Dime ¿Confías en mi? — Le pregunto mirándola a los ojos.
— Si. — Dijo mirando sus azules ojos, esas palabras le recordaron a su amado Jack, sus ojos se cristalizaron al recordar que se encontraba en una cama sin moverse y desvío la mirada.
— ¿Te ocurre algo? — Dijo en tono preocupado.
— Este... No... Nada... Oye te pido un favor... —
— Si... Claro. — Dijo Jack dudoso.
— ¿Podrías rascarme la espalda? Es que no aguantó la comezón. — Dijo con voz sufrida.
— Que graciosa eres... Este es el momento mas inoportuno para eso. — Le dijo y le rasco su espalda. — Ven sigueme.— Dijo levantándose.
— Como si tuviera otra opción.— Rezongo Serena.
— No te enfades, es algo genial, ya verás. Cuando te diga que saltes, lo haces. ¿Entendiste? — Le dijo Jack.
— Si. —
— ¡Los encontré! — Jack vio que él zombie se dirigía a donde estaban ellos y le grito.
— ¡Ahora! —
Él zombie corrió hasta ellos lanzando sus arenas y estos lograron saltar al mismo tiempo. Perfectamente coordinados.
— Eso es imposible. Hace unos minutos no podían ni caminar. — Grito él zombie con rabia
— Jajaja ¡La vida da muchas sorpresas, monstruo! — Le dijo Jack con una gran sonrisa.
Él zombie lanzo un ataque más fuerte y Jack extendió a Serena como si estuvieran bailando, él ataque dio justo en él medio de sus esposas liberándolos.
— ¡Si! ¡Genial! — Dijo Jack con una sonrisa de satisfacción.
— ¡Maldición! — Exclamó furioso.
— ¡Maremoto de Neptuno! —
— ¡Tierra tiembla.! — Grito Sailor Uranus.
Pero él zombie repelió esos ataques lanzando sus arenas negras, Sailor Neptune y Sailor Uranus saltaron y volvieron a atacar.
— Hay que ayudarlas chicas — Dijo Sailor Mercury incorporándose pues él zombie se había distraído y ellas lograron zafarse.
— ¡Rapsodia acuática de Mercurio! —
— ¡Beso de amor y belleza de Venus! —
— ¡Saeta llameante de Marte! —
— ¡Ataque de hojas de roble de Júpiter estallen! —
El zombie lanzaba sus arenas negras desesperado tratando de repeler todos los ataques, por fin uno de ellos dio en el blanco y callo al suelo, gritando de dolor.
— Es momento de acabar con él, ¡Grito mortal! — Dijo Sailor Plut al verlo en él suelo herido y cansado.
— ¡Nooo! — Grito Serena, interponiéndose y recibiendo ella él ataque de Sailor Plut.
— ¡Serena! — Gritaron todas a una voz al verla caer al suelo herida.
— ¡Tonta! ¿Porqué hiciste eso? Pudiste morir. — Le grito Sailor Mars, acercandose a ella con preocupación.
— Yo... Tenía que hacerlo. — Dijo con voz entrecortada.
Jack y los Guardianes miraban todo estupefactos, no entendían como esa chica se había expuesto así por ese monstruo.
— ¡Por favor chicas! Él es un ser humano no puedo permitir que lo maten, entiendan. — Dijo llorando por sus heridas.
— Hay veces, que odio tu excesiva bondad. — Dijo Sailor Uranus.
— Entiende que hay sacrificios necesarios, no podemos exponer la vida de las personas, ni la tranquilidad de este mundo. — Dijo Sailor Neptune.
— Pero... Debe haber otra forma... No puede morir así. —
— Tal vez... Nosotros podamos hacer algo. — Dijo Norte.
— ¿Crees que sea posible? — Preguntaron Selene y Peter al mismo tiempo.
— Bueno, podemos intentarlo... Con Sandman y Bunny... Tal vez sea posible. — Respondió Norte.
Jack miro a Bunny y a Sandman y estos asintieron.
Sandman materializó en sus manos arena dorada y lo puso en un huevo de Bunny. La arena se volvió multicolor y lo lanzaron sobre él maltrecho zombie, este empezó a gritar espantosamente, pues la oscuridad que había en su cuerpo se resistía a abandonarlo, se retorcía de dolor, lo que lo hizo caer desmayado.
Thoot se acercó y en sus pequeñas manos se empezó a materializar una pequeña cajita de los dientes del exprofesor, esta se iluminó y una luz se introdujo dentro de él. Al instante salió un humo negro de él y se elevó al cielo. Su aspecto había cambiado, su piel ya no se veía grisácea como la de Pitch, ahora tenía una palidez propia de las personas que han estado mucho tiempo enfermas.
Las Sailor Scouts miraban todo sin poder creerlo. Fue Serena la que hablo primero.
— ¡Sabía que era posible! Pero...¿ Cómo lo hicieron? ¿Cómo le devolvieron su humanidad? —
— Somos los Guardianes de la Infancia y por la debilidad que le dieron sus ataques fue fácil sacar la oscuridad de su corazón con nuestros poderes. — Respondió Norte.
— Ustedes vinieron la vez pasada a ayudarnos ¿Verdad? — Dijo Sailor Mercury.
— Si niñas... Es nuestro deber ayudar y proteger a los niños. — Dijo Thoot.
— Pues no están haciendo un buen trabajo. — Dijo Sailor Uranus.
— Así es... Él mundo es un caos y a ustedes no les importa para nada. — Le apoyo Sailor Neptune.
— Pues podría decir lo mismo de ustedes Señoritas. — Dijo Selene, el Hada del antifaz.
— ¿Qué estas diciendo? — Preguntó Sailor Uranus poniéndose en guardia.
— Lo que oyes. Según ustedes también deben proteger este mundo y sus habitantes, y tampoco parece importarles. Así que ustedes no tienen derecho a decirnos eso. — Le respondió volando hacia Sailor Uranus dispuesta a enfrentarla.
— ¡Basta! No es momento para eso. — Dijo tomándola de su brazo, mientras ella trataba de soltarse. — Creo que hicieron un gran trabajo todos juntos, tanto las Guerreras de minifaldas, como ustedes Bunny, Sandman y Thoot. Y Selene me da gusto conocerte, ya había oído de ti, por tu madre. — Dijo Jack, con una sonrisa, mostrando sus perfectos dientes.
— ¡Ahhh! Brillan como nieve blanca caída del cielo. — Dijo Thoot, volando hacia él y metiendo sus pequeñas manos en su boca, para inspeccionarlos.
— ¡Thoot! Me avergüenzas frente a éstas personas... Mejor vamonos, tenemos mucho de que hablar — Dijo ruborizado. — Adios niña. — Dijo despidiéndose de Serena y se fue volando con Peter y Selene.
Serena lo vio irse y sonrió, algo que no había hecho desde que decidió dejar a Jack.
— Yo... Los veré ya saben donde. — Dijo Bunny.
— Es mejor irnos también... Hay que ver en donde vive él chico que te ayudo, Serena. Y por favor, no vuelvas a hacer tonterías. — Dijo Sailor Mars, y cuando volteo la mirada a donde había caído este ya no estaba. — ¿Dondé rayos se fue? ¿No se supone que estaba herido? — Dijo molesta.
— No importa, seguro se fue a su casa, es lo mejor, no tenía nada que hacer aquí, bueno... Hay que irnos, ya es muy tarde y estoy cansada. — Dijo Sailor Júpiter.
— Si luego Serena no se levanta temprano. — Dijo Luna.
— ¡Luna! — Dijo Serena cargándola.
— ¿Quién llevará al profesor Kazuma Sasaki? — Dijo Sailor Mercury.
— Nosotras llamaremos una ambulancia, así no daremos explicaciones. Hasta mañana. Descansen. — Dijo Sailor Plut.
Todas asintieron y se fueron a sus casas pero no pudieron dormir pues aun se sentían sorprendidas por él giro de la pelea.
Serena no pudo dormir, no sabía quien era ese chico que tanto le recordaba a su querido Jack, por otro lado estaba lo de Darien.
— Luna... ¿Porqué crees que Darién no fue a ayudarnos, como siempre? — Pregunto Serena al cabo de un rato.
— No lo se... Después le preguntas, anda duerme. — Le respondió, tratando de minimizar él hecho de la ausencia de Darién, ella misma se preguntaba que le había pasado.
— Sii... Luna... ¿Crees que ya nunca volveré a ser Eternal Sailor Moon? Es que... Mi broche ya no tiene brillo y... Tengo miedo de no poder ayudarlas y ser un estorbo para las chicas. — Dijo con pesar.
— Serena siempre hay una solución, no te preocupes, encontraremos la forma, anda duerme, necesitas descansar. —
— Si... Tal vez tienes razón, hasta mañana. —
Se durmió con dificultad no entendía bien que pasaría más adelante, pero ahora tenían nuevos aliados y eso debía ser una ventaja.
— Yaten... Mira... La pesadilla se ha ido... Eso quiere decir...—
— Quiere decir que las chicas lo lograron Taiki. Sabía que así sería. — Dijo Yaten y Taiki lo miro sorprendido. — ¿Qué me ves? — Pregunto enfadado por la mirada de su hermano.
— Me sorprende que lo digas, no eres así, pienso que Sailor Venus te esta ablandando. — Dijo Taiki burlonamente, esquivando un golpe que le lanzo Yaten.
— No me fastidies. Tú estas igual con Amy. — Dijo molesto, al ver que no consiguió pegarle, se encogió de hombros y salio de la habitación.
Taiki lo imito y se fue a su habitación, la verdad él también se estaba sintiendo atraído por Amy Mizuno.
— Jack... ¿Qué fue lo que paso? ¿Cómo despertaste? — Le preguntó Norte.
— Yo... No se de que me hablas... — Respondió mirándolo con un mar de dudas.
— No recuerdas que estuviste durmiendo aquí dos días seguidos? — Pregunto Bunny.
— Yo... No... Bueno no se...es un poco confuso, solo se que Él Hombre de la Luna me dijo que debía ayudarles, cuando abrí los ojos solo estaba Peter y Selene aquí conmigo. — Dijo confundido.
— Esto es raro... No lo entiendo. — Dijo Norte.
— ¿Qué? ¿De que hablas? — Le preguntó Jack.
— Tranquilo Norte, todo debe tener una explicación. Sabes bien que él Hombre de la Luna nunca hace nada al azar. — Dijo Thoot.
— Tienes razón Thoot, es solo que.. — No pudo terminar la frase.
El cayado de Jack se ilumino por la Luna y una intensa luz azul salio de el transformándose en un copo de nieve, su cuerpo empezó a elevarse y su blanco cabello volvió a ser castaño, al igual que sus ojos azules cambiaron a marrones.
Jack abrió los ojos y los vio sorprendido.
— Norte, Bunny, Thoot, Sandman, Peter y tu Hada del antifaz. ¿Qué hacen aquí? — Dijo mirándolos con extrañeza.
Todos se miraron entre si, ¿Qué pretendía Él Hombre de la Luna con ese juego? Todo era incomprensible.
— Jack... ¿Estas bien? Este... Tú recuerdas que paso? — Dijo Thoot.
— Yo... Serena... Terminamos, y... Estaba dormido, oía sus voces hablándome, Camila... Serena... Yo... Sentí sus manos, su calor, yo... Quería hablarle, decirle que no sufriera por mi, y... Bunny... ¿Qué rayos le hiciste a la arena de Sandman? No crean que no los escuche. — Dijo mirándolos dudosamente.
— Jack... Este... Lo soñaste, no te alucines, solo eran pesadillas... Yo creó que debes descansar, es muy tarde, y nosotros debemos irnos, ¿No es así Norte? — Dijo con mirada suplicante.
— ¡Eh! ¡Ah sii! Hay cosas que hacer en él Polo y tú debes descansar. ¿Verdad Thoot? — Respondió Norte pidiendo auxilió con la mirada.
— Si... Hasta mañana, hay que irnos. — Dijo ella volando hacia la ventana antes que la acosará con preguntas.
— ¡Hey! ¡No pueden dejarme así! Con éstas dudas, no podre dormir. — Dijo mirándolos con enojó.
— Sandman se encargará, no te preocupes. — Dijo Bunny desapareciendo tras uno de sus túneles, antes de que Jack lo detuviera y no lo dejará irse.
Sandman le lanzó una bola de arena y al segundo cayó al suelo, todos corrieron lo más rápido que sus pies lo permitieron y sólo quedó Selene y Peter.
Peter lo llevó a su cama y al volverse, Selene se había ido, se quedó ahí en él sofá, su cuerpo había cambiado, ahora era un chico de 16 años, rubio, de ojos azules, vestido en pijama, él tenía una misión nueva designada por él Hombre de la Luna: Cuidar a Jack Overland, algo que había aceptado encantado, porque así estaría más cerca de Camila, que tenía el deber de cuidar a Serena. Se dirigió a la otra habitación pues al día siguiente empezaría una nueva aventura en la escuela preparatoria y no sabía como le iba a ir.
Al día siguiente Serena se levantó sorprendentemente temprano, Luna la miro sorprendida, ella jamás se levantaba a esa hora, la vio usar su uniforme de manga larga, algo muy raro pues no era la temporada.
— Es por las heridas Luna, no quiero que se me vean. — Dijo adivinando sus pensamientos.
— Esta bien, yo seguiré dormida, estoy muy cansada. — Dijo volviendo a acurrucarse.
Darién despertó de muy buen humor, la noche apasionada que tuvo con Sailor Galaxia aun lo tenía extasiado, había sido demasiado salvaje y lo había hecho sentir un deseo que aún no se había extinguido, deseaba estar con ella una vez más, sus encantos lo envolvieron enardeciéndole hasta perder la cordura, aun más él hecho de saber que fue él primer hombre en su vida, eso era algo que lo volvió aún más loco. Ahora todo él amor que había sentido por Serena, le parecía cosa de niños, la quería y mucho, muy a su manera, porque un amor de vidas pasadas como él suyo no se borraba tan fácilmente, pero había sido opacado por esa pasión, y él enamoramiento que lo llevó a besar a Camila, había sido enterrado en el fondo de su ser como un vago recuerdo a años luz de distancia.
Todo en él era distinto, su esencia ya no era la del hombre justo y gentil que daba la vida por su amada Princesa, sus azules y profundos ojos azul mar, ya no tenían el brillo dulce y sereno que lo caracterizaban, ahora eran fríos y calculadores. Ahora era un hombre sin escrúpulos, manipulador, que se casaría con Serena para obtener todo el poder de su valioso Cristal de Plata. Cumpliría su destino al igual que ella y fingiría ser él hombre más enamorado del mundo.
Término de vestirse y salio en su motocicleta a toda velocidad, ansiando que llegará la noche para esperar a esa sensual villana que ahora era su nueva razón de ser.
Todos estaban en él salón de clases, Serena y las chicas estaban comentando lo ocurrido la noche anterior a los Tree Lighs cuando Darién entro seguido del director.
— ¡Jovenes! Pongan atención, presentare a dos compañeros nuevos, él joven Peter Sunshine y Eric Pitchneir son nuevos en la ciudad así que sean amables. — Dijo con una sonrisa y se dirigió a la salida.
Serena y las chicas se sorprendieron mucho al reconocer al chico de ropa oscura de la noche anterior.
Seiya lo observó con una mirada recelosa, había algo en ese chico que le inspiraba desconfianza, no sabía bien que era, pero algo en su mirada lo hacía desconfiar de él, estaría muy alerta y no le quitaría la vista de encima.
Hola, hasta aquí él capítulo, espero que les guste, y mañana subo cap del fic "Amor de engaño".
Besos
Dam Frost.
Dejen reviews plis.
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