CAPÍTULO 2:

~Notas y cartas~

Levi no le dijo nada esa mañana. Eren esperaba que Levi reaccione de alguna manera en el momento que entrara a clase, pero era el mismo indiferente, un chico silencioso. Caminaba con su rostro habitual y ni siquiera miraba a nada ni nadie. Sólo se dirigió a su asiento como cada día lo hacía. Eren se sintió un poco decepcionado. Esperaba algún tipo de reacción, quizás una mirada o algo. Demonios, hasta pudo haber tirado la carta en su cara. Por lo menos eso hubiera sido algún tipo de respuesta.

Ya que Levi no decía nada, todo lo que Eren podía hacer era esperar. Tal vez sigue procesando lo que le escribí. Es decir, no es normal que un chico se le declare a otro…Definitivamente, no.

Más tarde, Eren fue en su casillero poniendo algunos libros y sacando otros. Cuando lo cerró, vio a Jean caminando hacia—lo que parecía— él. Hubo contacto visual y parecía que dicho contacto cambió de rumbo. Se fue por otra dirección, caminó pasando por el lado de Eren y continuó por el pasillo, girando en la primera esquina a la izquierda.

Mierda. Jean no tenía ni idea a dónde demonios caminaba. Giró en la primera esquina a la derecha porque se puso nervioso y cambió sus planes a último minuto. El plan era humillar y burlarse del chico que escribió esa carta. Ese era Eren. Pero la mirada en esos ojos inocentes jodió el plan.

Jean gruñó, sacó la carta y la releyó. Entonces comprendió. La escritura estúpida, formal e inocente era un reflejo de la persona que la escribió. La guardó en su bolsillo y se apoyó contra la pared cruzando los brazos, echando humo. De todas las jodidas personas… ¿Por qué Levi? Pensó.

Lo dejaría pasar. Había visto pocas veces a Eren. Verle la cabeza por los pasillos cuenta como verlo ¿no?, se pasó una mano por el pelo. Tuvo que admitir desafortunadamente que, la única vez que lo vio realmente fue hace unos minutos atrás. Agh, Levi, eres un bastardo con suerte.

Se quedó allí pensando, incluso después de que la campana sonara y todos los demás volvieran a clase. Eren había capturado su interés pero por todos los demonios, no sabía qué hacer. ¡El chico estaba enamorado de Levi, por el amor de Dios! Jean se preguntaba por qué por un momento, Eren no parecía el típico chico que le gusta alguien tan jodido como Levi. Trató de no darle vueltas al asunto. Aunque Eren estuviera enamorado de ese mocoso, ¿Cuándo Jean ha mantenido sus manos fuera de las posesiones de sus amigos?

La esperanza de Eren era obtener algo de Levi como respuesta, un sí, un no, o incluso un puñetazo en su aburrida cara cuando la escuela terminara. Suspirando, abrió su casillero. Algo cayó. Algo que no esperaba que estuviera allí.

Tiró los libros en sus brazos a su casillero y rápidamente se agachó para recoger la pequeña carta doblada que había caído. Luego, torpemente, desdobló el papel.

Eren, Hola. Recibí tu carta y lamento no haber sido capaz de decirte nada hoy. Estaba aún un poco sorprendido

Eren suspiró un poco aliviado. Al menos, sabía que Levi estaba sólo sorprendido y no odiaba su valentía.

De todas formas, estaré dando una fiesta en mi casa este viernes. ¿Vendrías? Me gustaría. Quizás podamos conocernos más fuera de la escuela. Bueno, te veo pronto. Espero que vengas.—Levi.

Lo siguiente que había, era la dirección de la casa de Levi así como la hora. Eren resistió el impulso de sonreír como un idiota. No lo había rechazado exactamente. Ese hecho hizo que se sintiera mejor. Dobló el papel y lo guardó en el bolsillo más seguro de su mochila antes de coger los libros que necesitaba para hacer sus deberes y volver a casa, emocionado por lo del viernes.

—Horas atrás durante el almuerzo.—

Jean estuvo golpeando la punta y el tapón de su lápiz sobre la mesa. Con el tiempo, empezó a molestar a sus amigos y a las chicas que los habían invitado a sentarse en su mesa —pensó que era más seguro decir en sus regazos en lugar de su mesa.

"¡Mierda, Jean! ¡Deja de golpear ese maldito trozo de madera! Gritó Levi. Luego, volvió a utilizar su teléfono. "¿Qué mierda estás haciendo, de todas maneras? ¿Escribiendo un ensayo? ¡Consigue a unos nerds para hacerlo! ¡Cristo! ¡Deja de quebrarte la cabeza con los deberes de mierda!"

Erwin echó un vistazo a Levi antes de volver para alimentar con una pieza de fruta, a la chica en su regazo.

"¿De muy mal humor?"

"Los signos de un drogadicto en rehabilitación." Señaló Reiner sonriendo.

"¡Al menos estoy tratando de una puta vez dejar de fumar!"

"Está bien, está bien. Lo sabemos." Lo tranquilizó Erwin.

Mientras la pequeña discusión ocurría, Jean estudió a Levi y volvió a mirar el papel que tenía enfrente de él. No sabía cómo imitarlo escribiendo e intentando hacer que sonara a él. Mierda, pensó. Lo más sencillo, lo mejor.

Cuando terminó de escribir la dirección, puso el papel en el bolsillo trasero. "Está bien, no más golpes."

"Bien." Interrumpió Levi.

"¡Oh! Y antes que lo olvide, ¡Daré una fiesta en mi casa este viernes!" Anunció Jean.

"¿Por qué con tan poco tiempo, Jean?" Preguntó Reiner.

"¿Eso importa?" Arremetió. "Sólo ven. Invita a cualquiera. A todo el mundo. Gente de otras escuelas o de otros barrios. Lo que sea, no me importa. Sólo ven."

Viernes. Hoy es viernes, pensó Eren. Sonrió mientras rápidamente iba a casa. La fiesta no empezaría hasta más tarde, sobre las diez, pero volvió a casa rápidamente. Abrió su armario y observó su vestuario. Chaquetas, suéteres, camisas… Eren hizo una mueca. ¿Era todo lo mejor que tenía para una fiesta? Hablando de eso, ¿Qué tipo de fiesta era? Conociendo a Levi, pensó que probablemente sería una pequeña quedada. Nada tan loco.

Después de pasar incontables minutos tratando de decidir y conseguir un conjunto que combinara, se rindió. Se puso unos vaqueros ajustados azul oscuro y una camiseta simple cuello V.

Abrió la boca sorprendido cuando conducía hacia la casa con la dirección del papel. Oh, dios mío... ¿Es millonario? Estaba tan asombrado que no escuchó a un hombre golpear en la ventanilla del conductor unos diez segundos después.

"Señor, ya puede salir del coche."

El pánico lo golpeó inmediatamente. ¿Quién era ese hombre y por qué tenía que salir de su coche? ¿Estaba siendo asaltado? ¡No! Eren miró más de cerca al chico. Vestía demasiado formal para ser un ladrón. "S-sí, pero ¿por qué?" Consiguió respirar con dificultad.

"Somos los aparca-coches."

"¡Oh!" Eren se dio cuenta de que ese era su trabajo, aparcar coches, y se apresuró a salir de él. Después le dio un ticket. El hombre cogió su coche y lo llevó a una zona no muy lejos de la casa que podía ver. Por supuesto, Levi tiene un lugar distinto para aparcar los coches de sus invitados o sino llenaría las calles… qué considerado, pensó, asintiendo con la cabeza antes de seguir el camino de piedra hacia la parte delantera de la casa.

El exterior de aquel lugar era engañoso. En su camino hacia la casa no escuchó nada ruidoso o loco. No fue hasta que abrió la puerta que un estridente bombardeo de música irrumpió sus oídos. Tenía que torpemente empujar la puerta para abrirla porque pensaba que estaba atascada. No. Cuando miró detrás para ver qué la bloqueaba, vio que era una pareja que la usaba para apoyarse mientras forzaban sus lenguas en la garganta del otro. Inmediatamente, Eren se dio la vuelta asustado.

¡No podía encontrar a nadie que conociera en esta fiesta! ¡Había estado allí alrededor de quince minutos! "¿Realmente estoy aquí?" Enloqueció. "Oh, Dios mío, Oh, Dios mío, ¡Probablemente estoy en la casa de un extraño! ¡No encajo con esta gente! Yo no… Yo… Me voy…"

Se detuvo cuando finalmente vio a alguien que conocía: Levi. Eren empezó a empujar a la gente para llegar hasta él disculpándose por el camino, pero no se movía lo suficientemente rápido. Su avance era como intentar correr por arena movediza. En el momento que estaba a unos pasos de llegar junto a él, se le aproximaron unos chicos con apariencias cuestionables y se levantó por su cuenta de donde estaba sentado.

Eren estaba cabizbajo. ¡Si sólo se hubiese movido más rápido! Fue hacia la cocina, esperaba que Levi tuviera preparado algo bueno como zumo o agua pero, cuando llegó allí, prácticamente todo eran bebidas alcohólicas. Caminó por la cocina chocando con la gente, buscando un vaso. No pudo encontrar nada. La mayoría estaba bebiendo de latas o botellas. Decidió sentarse en un taburete libre y apoyó su cabeza sobre la encimera. Ah, ¿Qué diablos estoy haciendo aquí? Pensó Eren. ¡No pertenezco aquí! A su alrededor pudo oír a algunas personas susurrando.

"¿Ese chico está borracho? ¡Já!"

"Alguien tiene baja tolerancia…"

Haciendo una mueca, levantó un poco la cabeza pero lo único que podía ver era rojo. Se sentó de nuevo. Un vaso, un vaso rojo. "Esto no estaba aquí antes." Notó. Lo cogió y miró su interior. Cautelosamente, lo olió. Parecía que estaba limpio así que tomó un pequeño sorbo. Era agua. Cuando se dio cuenta, empezó a beber.

Jean lo vio cuando estaba caminando hacia la cocina. No podía dejar de fijarse en su aspecto. Este chico, gruñó. Una jodida camiseta con cuello V. No puedo ni… Y ¿Qué mierda son esos pantalones? ¿Eren tiene ese tipo de vaqueros? Está esperando a que lo asalten.— Espera. ¿Qué… qué está buscando?

Jean notó cuando Eren chocaba contra la gente, estaba todo apretado. Se acercó para ver qué estaba haciendo. Abrió la despensa y algunos muebles, buscando algo. Se sorprendió por un momento. Eren no estaba bebiendo alcohol. Se sintió mal cuando Eren se rindió. Jean encontró un vaso de plástico por ahí y decidió dárselo hasta que se dio cuenta de que la razón por la que lo había invitado a su fiesta, no era para darle agua.

Corrió al despacho de su padre. Encontró algunas parejas allí y gritó que las zonas de sus padres estaban fuera de sus límites. Una vez se marcharon, encontró una nota adhesiva y escribió en ella, pegándola en la parte posterior del vaso.

Después de acabarse el agua, Eren notó un papel entre sus dedos. Giró el vaso y vio una nota con palabras escritas en ella. Miró a su alrededor asegurándose de no haber cogido el vaso de alguien. Una vez convencido de que no se equivocó, leyó la nota y se ruborizó.

Eren, ven a mi habitación, ¿Vale? Allí podemos hablar. Hay demasiado ruido aquí. Es la última puerta en el ala derecha. Te veo allí.

Pensó que era razonable. Era demasiado ruidoso para hablar en el primer piso, lo que no molestaba a la mayoría de la gente. De todos modos, no estaban hablando con palabras. Dejó su asiento y se dirigió hacia las escaleras.

Jean lo vio, asegurándose de que fuera por el camino correcto. Cuando lo hizo, sonrió y subió las escaleras para llegar al balcón, ignorando a la multitud de la fiesta. Una vez arriba, señaló a la persona encargada de la música que la bajara un poco.

"¡Todos! ¡Escuchen! ¡El rey Jean está hablando! —Casi inmediatamente la multitud se calló. ¿Adivinen qué hora es?

"La hora oscura." Gritó la multitud.

Jean rió. Lo sabían. Habían estado allí lo suficiente. "¡La hora oscura comienza ahora!" Se movió rápidamente hacia un sistema de seguridad en la pared cerca de él. Controlaba la mayor parte de la casa: electricidad, calefacción, aire, seguridad, todo. Seleccionó algunas opciones y ajustó las luces durante una hora. Se apagaron casi todas y lo único que se veía eran los colores de las camisetas de la gente causado por un efecto de la luz opaca que Jean había suplicado a sus padres pusieran. De esa manera, la gente todavía podía verse en la oscuridad pero de eso se trataba el misterio, no tener idea de quién era la persona bailando junto a ti, resultaba intrigante.

Pero Jean no estaba interesado en tocar a un extraño en medio de la oscuridad. Tenía a Eren para eso.