-Rei.- Escuchó en cuanto la puerta se abrió.

El ruso bicolor lo miraba desde la entrada como si no creyera lo que veía.

-Hola Kai.- Sonrió con el calor invadiéndole el pecho.- Te extrañé.

Intentó levantarse pero Kai se apresuró a detenerlo.

-No te levantes.- Puso una mano en su hombro.

Tal vez era su imaginación, pero le daba la impresión de que Kai evitaba verlo a los ojos.

-Kai…-murmuró intentando llamar su atención.

-¿Cómo te sientes?- Se adelantó sentándose en la silla junto a su cama.

-Me duele cada musculo del cuerpo.-Rio desistiendo de buscar su mirada.

-Lo siento…

Rei lo miró sorprendido ¿Por qué decía aquello?

-No es tu culpa Kai.- Dijo levantándose para tomar su mano.

En cuanto sintió la mano de Rei sobre la suya, Kai se sobresaltó, lo miró y por primera vez en varios días sus ojos se encontraron.

Kai se sentía terriblemente mal, aliviado de que Rei estuviera a salvo, pero culpable y preocupado por lo que sucedería de ahora en adelante.

-Lo siento.- Dijo nuevamente y sin darle tiempo de contestar lo abrazó fuertemente.

Era como si el ruso quisiera fundirse en el cuerpo del otro. Rei sentía como el cuerpo de Kai se sacudía en pequeños espasmos, delatando el llanto que probablemente quería ocultar hundiendo su cara en su pecho.

-Kai.- Susurró acariciando sus cabellos.- Todo está bien ya.

-Lo siento mucho Rei.- Se levantó y besó su frente.

Era complicado decir aquello, pero debía permitir a Rei tomar una decisión y no solo forzarlo a seguir con todo eso como siempre lo hacía.

-Siempre he sido egoísta y tomado decisiones sin consultarlo contigo…-No podía mirarlo a los ojos.- Si tú ya no quieres seguir, yo…

Rei sujetó su rostro y lo obligó a mirarle.

-No te atrevas ni a sugerirlo.- Le dijo con su mirada dorada y penetrante.

-Rei yo… pensaba que podía protegerte de estas cosas y cuando todo esto pasó… no pude hacer nada. No quiero arriesgarte así.

-Kai.- Afiló aún más su mirada.- ¿De verdad quieres esto? ¿Qué tome mis cosas y me vaya de tu vida? ¿Crees que algo así podría pasar?

El ruso lo miró en silencio, la mirada de Rei realmente quemaba. No tuvo que pensarlo un segundo más.

-No.- Dijo con seguridad.

Se apartó con suavidad del agarre del chino. Se sentó apropiadamente en la silla y respiró profundamente un par de veces recuperando su temple.

-Encontraré la manera de mantenerte a salvo.

Rei sonrió.

-¿Sabes?-Continuó.- Estando ahí, lejos de todos y de ti… realmente te extrañé.

Kai apretó su mano.

-No digas que lo sientes como si fuera tu culpa.-Se adelantó el chino.- Todo esto pasó y no había forma de que nadie pudiera evitarlo.

-Claro que la había…

-No en estas circunstancias… Kai, escúchame…

Ambos guardaron silencio.

-El tiempo que estuve lejos solo pensaba en volver contigo.- Dijo finalmente Rei.- No pensaba algo como "quisiera estar en casa" o "quiero volver al trabajo" "que todo vuelva a la normalidad", creo que realmente todo eso no me puede importar menos… Lo que yo quería era volver contigo Kai, no importaba el lugar… realmente ni siquiera imaginaba un lugar para estar contigo, solamente te veía a ti.

Apretó la mano del ruso.

-Antes sabía que quería estar contigo pero las dificultades lograron sepultar mi felicidad y no me permití darme cuenta de que todo eso me impedía ser feliz a tu lado.-Sonrió.-Pero ahora sé que nada de eso importa.-Cerró los ojos, pensando.- Es decir, si importa, no podemos vivir de flores y amor, pero no es lo más importante.

Kai ahora lo miraba a los ojos.

-Lo más importante eres tú, Kai.

-Rei.- Kai también sonrió.

-Así que… He pensado en el dinero que tengo ahorrado.- Dijo con una sonrisa más relajada.-No es tanto como lo que tú tienes en el banco pero creo que puede servir para la mitad del depósito para una casa pequeña… Como dijiste antes, tener un lugar que los dos consideremos un hogar…

-Yo puedo perfectamente…-Pero Rei lo detuvo.

-Si va a ser nuestra casa… nuestro hogar, lo justo es que yo también ayude a pagarla…

Entendía, al fin entendía de qué se trataba todo eso y sabía que no debía presionar más.

-Está bien.- Se levantó y besó su frente.

-No me has besado.-Dijo de la nada.

-Tienes una herida en el labio.

Rei se encogió.

-Tienes razón, debe ser desagradable…

-No, Rei… No voy a lastimarte más por un capricho…

-No es un capricho…-Suspiró.- Lo necesito…

-Rei, no…

El chino se llevó la mano al pecho.

-Me duele más aquí, de lo que podría dolerme un pequeño beso…

Kai suspiró, acercó su rostro al de Rei y besó su mejilla, cerca de la comisura de los labios.

-Te amo.- Dijo con suavidad.

Tomó su rostro entre sus manos y examinó su piel con algunos hematomas. La furia que había estado apaciguada por el alivio de tener a Rei de vuelta creció.

-Voy a matarlos.- Se levantó.- En cuanto Boris los tenga voy a matarlos con mis propias manos…

-Kai…- Lo sujetó de la ropa.- No quiero que mi novio se convierta en asesino ¡Eres mejor que eso!

En ese punto no sabía que tan en serio lo decía Kai, pero quería evitar a toda costa que se metiera en más problemas.

-No tenemos tiempo de pensar en eso.- Volvió a jalarlo con más fuerza de sus ropas.- Lo importante es que ya estamos juntos…

-Se metieron con la persona más importante para mí…

-Kai, por favor…- Le miró suplicante.- Sólo quiero que sigamos adelante… Yuriy y la policía se encargaran de ellos…

Kai suspiró. No era su estilo, pero si eso tranquilizaba a Rei, no haría nada para preocuparlo.

Se recostó en su regazo, abrazándolo. Inmediatamente después sintió las manos de Rei acariciando su cabello.

-Estaremos bien…-Dijo suavemente y Kai le creyó, por encima de cualquier cosa, le creía.

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