Mucho amor de ficker para: Yum-yum, greg0414, dani stark, Yukiie, Himmelstrasse, Nat Laufeyson.


- II -

Natasha dejó escapar una sonrisa cuando Steve ingresó al aula de detención. Se trataba de un enorme salón en el ala oeste. El sitio era lúgubre, con paredes de un pálido violeta, olía además un poco a humedad y había varias corrientes de aire. En el escritorio sobre una pequeña plataforma al frente del aula, estaba el encargado de los chicos castigados, Phil Coulson.

Steve se detuvo un instante en el umbral de la puerta, buscándola con la mirada. Le dedicó una especie de sonrisa a modo de saludo y encaminó sus pasos hacia Coulson. Al finalizar con el encargado de la disciplina en el colegio, fue a sentarse junto a ella.

—¿Qué les dijiste? —Inquirió la pelirroja en un susurro, tensando un ápice más su sonrisa maliciosa.

Steve frunció los labios antes de responder.

—Que golpeé a Tony. Pedí disculpas. Una semana aquí como castigo —informó el muchacho, acomodándose en el pupitre contiguo.

La sonrisa de Natasha pareció alargarse y retorcerse otro tanto.

—No golpeaste a Tony —señaló—, obviamente.

—No —replicó Steve con un suspiro.

Dejó su espalda descansar sobre el respaldo, cruzando los brazos sobre el pecho. Natasha sólo tenía esta sonrisa casi indescifrable, aunque él podía imaginarse la causa. Eran mejores amigos desde la escuela elemental, meterse juntos en problemas (muchas veces con Clint incluido) tratando de hacer lo correcto (y lo "correcto" podía ser bastante retorcido) era un arte que Nat había perfeccionado con el tiempo.

Steve terminó por rendirse, dejando caer los brazos y sacudiendo la cabeza.

—A Tony le pareció hilarante —dijo Steve de mejor humor—, le pidió a Carol maquillaje, para el golpe… Tienes un millonario aliado, creo.

La pelirroja alzó los hombros, todavía alegre.

—Supongo que la próxima vez…

—Próxima vez… —exhaló Steve—. Nat, es la tercera semana y ya golpeaste a alguien. Tienes, ¿cuánto? ¿Dos semanas en este foso?

—Tres semanas, entre otras cosas —corrigió Natasha, recordando su conversación con el subdirector Ross—. ¿Serviría de algo decir que no fue intencional?

—¿No lo fue? —Inquirió él, enarcando una ceja.

—Bueno, no tenía planes de meterme en problemas —aclaró—. Pero este idiota estaba esparciendo rumores desagradables sobre Wanda Maximoff.

La sorpresa de Steve incrementó un poco.

—¿Desde cuando eres la defensora de Wanda? ¿Desde cuándo Elektra dejó de serlo?

Nat frunció el ceño por primera vez aquella tarde.

—¿No habrías hecho lo mismo? Es decir, el idiota de Von Doom merecía algo más fuerte que un puñetazo en la cara. Lo vi riéndose de Maximoff, fue desagradable, y sí, lo golpeé.

Steve sintió cómo estaba por perder otra discusión con Natasha. Porque sí, el habría hecho lo mismo, muy probablemente. Las cosas habían evolucionado de salvar ranas en los baños de los chicos durante la escuela elemental, a salvar la fama de chicas mutantes en un colegio como aquél.

—Lo habría hecho —aseguró con media sonrisa—. Pero con otro método, pudiste esperar, Nat. No es tu estilo golpear gente así.

—Doom necesitaba el puñetazo en ese mismo momento —justificó la chica.

Los labios de Natasha volvieron a curvarse. Luego, ambos se quedaron en silencio largo rato. Las cosas marchaban lentas y aburridas en el sombrío salón violeta. Nat prestó atención a los chicos a su alrededor. En detención estaban Emma Frost y Scott Summers, ambos demasiado arrogantes para voltear a mirarles al menos; la razón que los había llevado hasta ahí se le antojaba interesante. Peter Quill y Nébula, por otro lado, miraban en cualquier dirección menos el uno al otro. Ambos ostentaban varias heridas. Solían pelearse por cualquier cosa.

—¿A quién golpearás la próxima semana? —Inquirió la pelirroja de repente. Steve giró a mirarla (había estado concentrado en Quill y Nébula), con un gesto de patente confusión—. Ya sabes, dijiste que tenías detención por una semana gracias a Tony, pero yo tengo dos más —Natasha ni siquiera dudó que su amigo se recluiría junto a ella las tardes de las próximas tres semanas.

Eran amigos, los mejores.

El rubio parpadeó rápidamente, sopesando las opciones.

—Algo más se le ocurrirá a Buck —contestó por fin, divertido.

Natasha coincidió de inmediato. Barnes había estado ya dos semanas en detención y podía asegurar que aquella vería llegar al chico castaño para ocupar un lugar junto a Steve y ella. Quizá eso fuera bueno, Barnes se había vuelto más raro y no sería mala idea probar pasar más tiempo con él para que todo fuera como antes de su partida.

—Seguro a él no lo has reprendido como a mí —se quejó.

—Lo he hecho bastante, a decir verdad. Aunque ya he perdido autoridad, fue a él a quien pedí ayuda. Dio la idea de golpear a Tony, sólo que él quería golpearlo realmente.

Sí, Bucky era un chico problema. Nada que no se sospechara ya desde el jardín de niños, pensó Steve. Y es que si bien el tiempo lejos le había devuelto un Bucky diferente en muchos sentidos, también era cierto que había cosas que no cambiaban. Aquello era un alivio, en cierto modo.


—No, Tony.

—Sólo un poco, ¿de acuerdo? —Pidió él, aproximándose a Bruce.

Una vez lo suficientemente cerca, se inclinó sobre Banner para alcanzar la probeta. Bruce reaccionó alejando el brazo.

—No —repitió el de anteojos.

Estaba casi al borde del banco, pero se esforzó por ir un poco más allá, alejándose de Tony.

—Lo he planeado, ¡incluso tengo cálculos! —Insistió Tony, alzando su tableta y sacudiéndola.

—La última vez casi volamos la escuela —argumentó Bruce con un matiz desesperado. Tony ya estaba poniendo su cara de... "Tony ansioso de ciencia", aún con el falso ojo morado, Bruce no planeaba lidiar contra aquello—. No voy a incendiar el laboratorio ni iré al salón violeta porque tu quieres probar que puedes hacer goma de mascar.

—¡No es goma de mascar! —Defendió Tony.

—¿Entonces qué es?

—Es... es... Un polímero dulce y comestible.

Bruce lo miró en silencio, parpadeando luego.

—¡Pero no es goma de mascar! —Exclamó Stark—. Es mejor, o sea sí, es dulce y comestible, pero son propiedades que resultan de... Okey, también es resistente, el mejor de los aislantes eléctricos, ¡deja de mirarme así, Banner!

Tony hizo amago de alejarse. Se puso de pie. El profesor Hank Pym le dirigió una mirada de advertencia cuando lo vio moverse por el laboratorio. El castaño puso su mejor gesto de inocencia.

Y cuando Bruce comenzó a distraerse, de vuelta en el proyecto encomendado por Pym, Tony atacó.

Tomó la probeta y vertió el líquido transparente en su mortero. Lo único que pudo hacer Banner fue cubrirse con la bata blanca.

Todavía tenía la piel ligeramente rojiza cuando entró al salón violeta, acompañado de Stark. Natasha y Steve los observaron con rostros que ocultaban una enorme sonrisa y contenían una carcajada.

Bruce quería gritarle a Tony, pero mientras caminaban hacia sus lugares, junto al rubio y la pelirroja, giró un poco la cabeza para mirar a su amigo. Sonreía como un maldito maniático.

Se había encomendado la felicidad y estabilidad (haciendo uso muy informal del término "estabilidad") de su mejor amigo desde que Virginia decidiera terminar su larga relación, y esto... bueno, esto parecía hacerlo realmente feliz.


N/A: Ehm, sí, las parejas tardarán en mostrarse, pero al menos hubo un poco de amistad Romanogers, ¿no? *le lanzan un zapato*. Y bonito Sciencebros.

¿Dije en las anteriores notas de autor que una de las parejas será AU de la película Juno y la otra AU de Heathers? Algo así, no totalmente fiel. Ahora, creo que el tono y ritmo que llevo hasta ahora no concuerda con la naturaleza de ninguna de esas películas, pero meh Cx

Los comentarios de toda clase ayudan a la escritora C:


Yum-yum: ¡Exacto! Está muy inspirado en la escuela para mutantes de Charles. Me alegra que te gustara, un lugar de Romanogers al cual ir cuando en el canon cinematográfico nos recuerden que eso no existe (?

dani stark: ¡Romanogers para todos! Hmm, pues tengo algo así como Pepperony. Parecido, casi. CACW me rompió mi corazón Pepperony, ahora haré lo mismo en el fic Cx

Yukiie: Woah! Ganarme a alguien con Romanogers, deberían pagarme por eso C; Nope. No es mérito mío, es cosa de Steve y Nat, que son demasiado geniales. Y mil gracias por el comentario.

Agradecer también los favs y follows de los pastelitos más dulces del mundo, wow. Fue hermoso verlos en las notificaciones ;3