Disclamer: Liv and Maddie y sus personajes pertenecen a Disney o sus respectivos dueños, y solo los usos para darle un sonido propio a la historia que ya conocemos.

Nota de autor: Agradezco cada comentario, pero si no respondo uno, es porque no sé qué decir :3. Las portadas son dibujos hechos por mí, puedes buscarlos en mayor calidad en mi cuenta de DevíantArt como Crismoster25.

Rooney manifecence

Capitulo siete: Promesas y Diggie….


Maddie regresaba a su hogar luego de una reunión con su equipo; habían acordado reunirse luego de clases, y así lo hicieron. Hablaron de sus próximos rivales entre otros asuntos...

De forma rápida se escondió detrás del árbol que estaba delante de su casa. Su respiración se aceleró luego se cortó, la sorpresa era mayúscula por lo que había visto. Calmándose asomó su cabeza para ver hacia su casa, luego de unos segundo volvió a esconderse. Diggie estaba en la entrada de su casa, ella no podía creerlo; pero esta vez no era una broma, era el auténtico Diggie, lo sabía por qué pudo verle el rostro. Estaba asombrada, alegre y asustada: Craig estaba también en la entrada, ambos adolescentes sentados en el porche de la casa, hablando de algo que ella no llegaba a escuchar. No sabía que pensar, Craig había hablado realmente con Diggie de lo que ocurrió? ¿Podía ser tan idiota y bastardo para hacerlo? Se dijo a si misma que algo así no la sorprendería, no había razones para que su primo no alardeara por lo que hicieron en el baile; aunque hasta ahora él idiota había demostrado no meterse en temas delicados, a menos que esté muy molesto. En estos momentos eran cuando debía confiar en Liv y el cariño que está tenía para con el mago inútil, después de todo, su gemela no podría querer tanto a un idiota desalmado, verdad?

Maddie meditó más profundamente sobre el problema: ella realmente no creía haber hecho algo mal respecto a Craig, aunque una parte muy pequeña de ella, sostenía que había sido infiel con Diggie; pero luego recordaba que esté la había abandonado antes de partir a Tundrabania, por ende no tiene por qué sentirse de esa forma o darles explicaciones al adolescente por sus decisiones. Claro está que tal vez en algún momento, Diggie deba saber lo que ella hizo con Craig: obviamente no todo, sólo lo esencial. Si eso llegará a suceder, prefería ser ella quien se lo diga; aunque no tenía la menor idea de cómo hacerlo.

Alejándose de la maraña de pensamientos que la abordaban, se mentalizo para luego salir de su escondite. En el peor de los casos, tendría que enfrentarse a Diggie como pudiera, luego debería ahogar a Craig con una almohada mientras dormía y fingir que fue algo totalmente involuntario.

-Oh... luego lo continuamos -Craig le dio una sonrisa Cheshire y una palmada en la espalda a Diggie. Este se quedó observando a Maddie con sorpresa.

Ella se quedó a poca distancia, su primo ya se marchó al interior de la casa y su ex estaba de pie frente a ella.

-Hey, volviste -Maddie soltó finalmente con una sonrisa, tratando de no mostrar los nervios que sentía.

-Sí.. mm.. -Diggie se acercó más y con dudas e torpeza la abrazo. Ella dejó ir un "hum" de sorpresa; pero no lo apartó. Cerró los ojos un momento y al abrirlo algo en su visión llamó toda su atención: Craig estaba sobre la cerca del vecino, sentado y haciéndole señales.

"No le digas lo que hicimos! Niet! Naín! Not! Es muy pronto! "

Eso fue lo que Maddie entendió, suspiro aliviada de que el idiota no fuera tan idiota. Con una mano le hizo señas de que lo entendió y de que se fuera; no obstante Craig permaneció en el lugar con una sonrisa juguetona.

-De verdad te extrañe -Confesó Diggie, ajeno a lo que ella estaba viendo.

"Hay yo también Diggie! Te extrañaba tanto! Que me di un gran revolcón con Craig! OMG! No tienes idea del pedazo de vara que tiene!"

-S-seh.. Yo también te extrañe -Maddie apretó los dientes, sintiendo el rostro arder por una amalgama de emociones. De verdad quería matar al idiota o apartar la mirada; pero por la forma que Diggie la abrazaba, no podía hacerlo.

-¿Estas bien Maddie? Estas temblando -Preocupado, el adolescente la estrecho un poco más.

"Hay como no hacerlo!? Si se me hace agua la boca con solo recordar ese pedazo de car...!"

-¡Lárgate ya maldito idiota! -Maddie sin poder soportar más rugió separándose de Diggie. Tarde se dio cuenta de su arrebato y se giró a su ex.

El muchacho quedó destrozado por lo escuchando y luego de un momento de silencio dio una sonrisa triste.

-En-entiendo.. Lamento haberte molestado -Como un fantasma pasó a un lado de Maddie, quien se quedó un poco shockeada por la reacción de Diggie.

-N-no! No te lo dije a ti, era a Craig -Saliendo de su estupor se puso delante del muchacho y señaló hacia donde estaba el idiota. Naturalmente cuando dirigieron sus miradas a ese punto, ya no había nadie.

-No debes excusarte, de verdad entiendo -Retomando su sonrisa de resignación, Diggie continuó su camino.

-Es-espera!.. -Maddie le tomó por una muñeca.

-... ¿Por qué no olvidamos esto? Y pasamos adentro, yo... de verdad quiero sabe cómo te fue -Avergonzada sintió una irá burbujeante en su ser: de verdad haría pagar por esta a Craig.

-..Ok -Diggie respondió, mostrándose mejor.


En la sala tanto el señor como la señora de la casa, estaban disfrutando de unas tazas de té acompañadas por unos postres variados, seguramente hechos por Craig. Obviamente Diggie fue bien recibido e invitado a acompañarlos; no obstante Pete se mostró en claro rechazo al muchacho que rompió el corazón de su hija. Esta no sabía que cara tenía su padre para comportarse así, cuando el último tiempo había vendido a sus niñas por comida.

-Hum? ¿Sucede algo Maddie? -Campante Craig cuestionó, mientras servía el té a los presentes. Ella hizo un esfuerzo monumental para no hacer tragar la tetera a la peor de las malas influencias.

-No, nada -El tono ácido no hizo más que agrandar la sonrisa del mago.

-Y dinos Diggie, ¿disfrutaste Tundrabania? -Karen habló, tratando de aminorisar la obvia discordia entre su hija y sobrino.

-Bastante; aunque fue difícil al principio acostumbrarse al clima y la cultura -Explicó con una sonrisa, aún algo confundido por el gótico que lo había entretenido en la entrada con trucos de magia.

-Claro, esa es la idea cuando te vas a otro país -El comentario agresivo vino de boca de Pete, instalando una obvia mala vibra en el ambiente.

-Seh; pero cuando aprendí la base del idioma y a no morir congelado todo fue mejor -Diggie se rió de su propia broma; no obstante, fue el único.

-Suena a que realmente no disfrutaste Tundrabania -Pete llevó un brownie a su boca, ignorando las malas miradas que su hija y mujer le daban.

-Ya, ya viejo... -Craig volvió a la sala, en sus manos dos tartas perfectamente cortadas en pequeñas porciones.

-... ¿por qué no sólo disfrutas del té y los postres? -Como si fueran las palabras mágicas, el gótico disipó completamente la atmósfera. Pete asintió con una expresión de tranquilidad.

-Si tú lo dices hijo -Diggie no podía creer lo visto y escuchado, buscó alguna respuesta por parte de Maddie; pero esta le dio una mirada de que era difícil de explicar.

-Ahora, Diggie por qué no continuas? Realmente estoy Muy interesado en ti -El nombrado asintió algo turbado por la actitud del gótico. A Maddie no le gustó nada el cómo Craig se había expresado: parecía un niño frente al árbol de Navidad.

El té siguió con normalidad, Maddie se había resignado a evitar que Diggie probará los postres de Craig; sólo podía ver cómo otro caía ante la cocina del mago. El muchacho que en Tundrabania sólo había comido extravagancias que su paladar rechazaba, el poder probar tales delicias al regresar era demasiado; razón por la cual parecía llorar por momentos.

-Oh Diggie, bienvenido -Liv hizo acto de presencia, y trató de llegar al muchacho y darle un abrazo; pero Craig la tomó por la cintura y la hizo caer sobre él.

-Oye, soy alguien muy celoso si me ignoran -El mago estrecho más a la chica sobre él, dándole una mirada inquisitiva.

-Oh~~~ Eres tan quisquilloso~ -Liv entrelazo a Craig por sobre los hombros, dándole en beso en la frente. Quedaron sumergidos muy en su mundo.

Maddie rodó los ojos y notó la indignación que Diggie sentía. Ella lo comprendía, ya que cuando ellos eran parejas su padre rechazaba cualquier tipo de contacto entre ellos; pero ahora el hombre solo se llenaba la boca con tarta y le sonreía a los arrumacos de Hollywood y Craig.


Diggie rechazó la invitación a la cena y luego se retiró. Para Maddie había sido una hora de inusual normalidad, más cuando Craig desapareció junto a Hollywood escaleras arriba diciendo algo sobre nueva ropa. Cuando su ex se dispuso a irse, ella decidió acompañarlo para poder hablar un poco más en privado.

-Así que te quedarás un tiempo, ¿eh? -Maddie corroboró algo que el muchacho a su lado dijo previamente.

-Sí, ciertas documentaciones y demás... -Diggie llevó una mano hacia su nuca en gesto incómodo. Ella por su parte observó hacia la otra acera.

-... Así que, ¿quién es este Craig? -Él se había quedado con muchas dudas sobre el gótico; pero no quería preguntar nada a los señores Rooney.

-Oh, es un idiota -Maddie de verdad no quería hablar de su primo; no obstante, la mirada inquisitiva de su ex la hizo suspirar.

-Él... -Ella se detuvo, llevó una mano a la barbilla en gesto pensativo. No podía decir simplemente "Es mi primo y tuvimos relaciones, creímos que estaba embarazada lo que llevó a ciertas situaciones; pero no lo estaba, y Craig ahora viene de vez en vez a divertirse a mi costas"

-... es un primo postizo, se quedó con nosotros unos días y mi familia le tomó cariño, él a ellos también: así que suele venir de vez en cuando -Tras estar satisfecha con su respuesta ella reanudó el camino.

-¿Cariño? -Diggie la alcanzó y preguntó con incredulidad; seguramente por Liv y su padre. Maddie notó que realmente las relaciones del idiota eran en su mayoría, difíciles o ridículas de explicar.

-Papá, él luego de probar la comida que prepara Craig, lo convirtió en su "hijo favorito" y desde entonces todo ha sido así. Lo de Hollywood por otra parte, es más complicado -Dejó denotar que realmente no quería hablar del tema, esta vez Diggie captó el mensaje; no obstante, aún tenía una pregunta respecto al gótico, la que más le importaba de hecho.

-Y... tú, ¿qué opinas de él? -Recibió una nada agradable mirada por esa pregunta.

-Es un idiota -Maddie dejo claro su rechazo hacia el mago, por lo que Diggie dejó de insistir; aunque la respuesta sólo creaba más preguntas.

Finalmente llegaron al punto donde se separaban, ambos se pusieron algo nerviosos y incómodos por esto.

-Supongo... que te veré en la escuela -Ella apartó su cabello suelto hacia atrás.

-Seh.. -Él se acercó y con dudas le dio un abrazo, Maddie lo correspondió.

Se separaron, se despidieron y cada uno se fue por su propio camino.


Una explosión la sacó de sus contemplaciones, observó un auto muy conocido tras la cortina de humo que se dispersaba.

-Ilusión! –Seguramente, Craig gritó hacia la otra ventanilla, por qué del lado de Maddie, la puerta estaba completamente cerrada.

-Ilusión! -Repitió abriendo la puerta correcta, mostrando una sonrisa algo apenada. Maddie le dio una mirada pétrea, cerró la puerta del auto y continuó su camino.

Sabía que era mucho pedir que el idiota la dejara en paz; pero no duró mucho más que unos pasos antes de subirse al coche. Apenas escuchó la bocina del auto, que era la marcha fúnebre, supo que la idea de ignorar al idiota no era viable.

-Hm~mh~mh -Maddie le dio un artero golpe en el cuello por su burla. Craig tosió un poco; pero tras reponerse y poner en marcha el coche, volvió a sonreír. Ella sólo podía suspirar por la tenacidad del mago.

Luego de un momento, en el cual él percibió la duda en su prima; decidió hablar, ya que ella no parecía que fuera a preguntarle a donde se dirigían, lo cual era algo lindo.

-Iremos a por unas especias y demás para la cena. Te vi tan sola en la calle que me decidí a que me acompañarás -No dejó dudas de que realmente no le importaba su opinión al respecto y que le acompañaría tarde o temprano. Maddie lamentablemente sabía que no podía agredir al idiota, a menos que quiera que coalicionen.

-¿Y qué haces aquí? -Preguntó finalmente, a conciencia de que su interés afinaba la sonrisa del mago.

-No mucho, nuevamente no podré venir por un tiempo, así que aprovecho esta oportunidad -Manejando con tranquilidad dejo ir un suspiro, algo desalentado. Maddie escondió tras su mano una media sonrisa por la noticia; pero él la vio por el rabillo.

-Oye, casi me haces creer que no me quieres a tu alrededor -Usó un tono herido; aunque claro, la chica en el asiento del copiloto sólo lo observó con obviedad.

-¿Que fue esa mirada que le diste a Diggie? -Cuestiono recordando algo extraño que notó en medio de los relatos de su ex. Craig aparcó en el estacionamiento e hizo su sonrisa Cheshire.

-Oh lo notaste~... -Estiro una mano hacia los mechones que caían sobre los hombros de ella. Esta le apartó la mano y hizo una amenaza visual, claro está que él ya sabía que esto pasaría.

- ... Es por eso, eres tan interesante~ -Riendo Craig, hizo un gesto teatral típico cuando se expresaba de sus juguetes; esto molestaba de sobremanera a Maddie ya que la hacía sentir como una pertenecía del mago.

-¿Y eso qué? -Agresivamente habló, cortando la risa y lo que sea que surcaba por la retorcida mente de su primo. Este se giró hacia ella, observándola con la mirada que ella había notado: era una mezcla de aburrimiento, decepción y un poco de enojo.

-Diggie no me es interesante y de verdad creí que el chico que tenía tu corazón lo sería; pero resultó ser Tan aburrido, tan insípido, casi como una especie de mancha gris con forma humanoide. Ni siquiera deseo divertirme a su costa -Craig volvió la mirada al frente mientras hablaba, cruzándose de brazo: ofuscado igual a un niño que no le gustaba el juguete que le fue regalado.

Maddie sabía que esto era lo mejor, que el idiota no se meta, si llega el momento, con Diggie es lo ideal. Y que sin importar lo que ella pueda decir, no podía cambiar la forma retorcida en que Craig veía a las personas; era similar a querer que ella no vea a los perdedores como perdedores. Pero no significaba que los comentarios del mago dejarán de molestarle, de hecho, está muy enojada ya que prácticamente le estaba diciendo que se enamoró de un cero a la izquierda.

-Tu que sabes de él!? Diggie es...! -Su arrebato se vio interrumpido por la mirada entre indignada y confundida que él le dio.

-Nada de nada! No me estoy equivocando como lo hice contigo, lo escuché y vi su forma de expresarse, el cómo me vio y como te veía. Él es lo más simple que existe! -Craig sentenció, deshaciendo el cinturón de seguridad.

-¡Oye no te vayas! ¡Esta discusión no ha terminado! -Maddie trató; pero el mago se escapó del coche, dejándola con la palabra en la boca, lo cual no le gustó para nada. Se bajó de forma inmediata para alcanzarlo.


Craig dio dos pasos y Maddie le piso en el talón, causando que se le saliera el calzado. Con clara molestia él se acomodó la zapatilla negra, una vez logrado esto, dio dos pasos y la chica le piso el otro talón lo cual tuvo el mismo efecto. Esto ocurrió cuatro veces desde que el mago decidió hacer oídos sordos a las protestas de la chica, llevándose las manos a los oídos. A pesar de llamar poderosamente la atención en el estacionamiento del gran emporio de alimentos, ninguno de los dos cedió hasta la séptima pisada al talón.

-¿Acaso volvimos al preescolar!? -Craig se giró y se quitó las manos de los oídos, muy molesto.

-¡Así es! Ahora escúchame idiota! -Con saña Maddie clavó su dedo en el pecho del mago.

-Bien! -Él se cruzó de brazos.

-... Retráctate -Ella luego de un momento de dudas habló.

-Whut? -Elevó una ceja en la confusión.

-Sobre Diggie, retráctate. Él es interesante! Lo es para mí... y yo lo soy para ti, así que debe serte interesante! -Dejó de picarlo con el dedo, consciente de que estaba siendo testaruda y tal vez caprichosa; pero no le importaba.

-¿De verdad volvimos al preescolar!? -Craig quedó en la mayor de las incredulidades por tal lógica usada por Maddie; sería adorable si fuera otro tema.

-Solo retráctate! -Exigió antes de que el idiota de un alegato que la desarme.

-Nada! Él no es interesante! Tú sí! Sólo mira a tu alrededor! -Él llevo hacia arriba y dio un giro en gesto exaltado. Maddie notó al círculo que se había formado alrededor de ellos, murmurando algunas observaciones que le hicieron fruncir el ceño.

-I-idiota -Con las mejillas sonrojadas lo tomó por la mano y lo arrastró hacia la entrada del local.

-Oye, de verdad que no te entiendo para nada a veces -Craig suspiro cogiendo el ritmo de ella. Esta no respondió, demasiada avergonzada por llamar la atención de esa forma, ¿Dónde rayos veían una pelea de amantes? Se preguntó con enojó.


Las compras se realizaron de forma; aunque nuevamente se encontraba en un dilema, divertida. Ver al idiota impulsarse en la parte de atrás del carrito mientras recogía todo en su lista, le saco unas risas algo avergonzadas por su infantil acto. Por un momento perdió de vista a Craig, y al siguiente sintió como el carrito la chocó desde atrás, haciéndola caer en su interior. Admitiría para sí misma que la adrenalina por la velocidad que tomaron le gustó, y le hizo recordar al básquet; aunque solo fue por un momento ya que se estrellaron en una pirámide de latas. Estuvieron muy a poco de ser vetados del local, por lo que tuvieron que prometer no volver hacer algo así; pero Craig no se ahorró un comentario sobre lo grande que era el lugar y los pocos pasillos con cámaras de seguridad o personal, claro que Maddie lo silencio con un disimulado pisotón.

Ella realmente no quiso preguntar porque el mago tenía la billetera de su padre, ya se había resignado por lo que estos dos hagan. Así compraron y ahora se encontraban de vuelta a casa.

"Im sing in the rain~ im sing in the rain~ " Click.

Craig suspiro, Maddie había cambiado nuevamente la canción que él quería escuchar.

-¿Que es toda esta basura? -La chica cambio y cambio, buscando algo en sus estándares, alejado de la sintonía de pop y clásicos que hasta ahora había escuchado.

-Oye respeta los clásicos -Craig bajó un poco la velocidad y tecleo en el equipo de música.

-Pero que!? -Maddie detuvo de inmediato el estridente sonido de guitarras y baterías.

-Típico, no pop ni metal, pero seguro que eres de esas de Avril Lavigne y Evanescence -Ella abrió la boca y luego la cerró, observó por la ventanilla tratando de ignorar la sonrisa del mago.

Craig rió de forma leve y buscó en la lista de reproducción algo de Evanescence.

-Idiota... es lo que estabas pensando, no? -Recibió un golpe en la pierna por adivinar los pensamientos de Maddie.


-Podemos hacer una promesa -Craig rompió silencio de esa noche. Maddie ya estaba bastante relajada por qué todo había ido con demasiada tranquilidad. Por lo que se giró para observar al muchacho en la oscuridad.

-¿Qué es? -Preguntó tras un suspiro, como preparándose.

-Oye, suenas como si solo te diera dolores de cabeza -Se observaron un momento, y finalmente él se rió, como entre divertido y orgulloso de eso.

-Uhn? ¿Acaso están peleando? -Liv se hizo oír, hubo unos ruidos que llamaron su atención.

-No, Hollywood duerme -Maddie estaba sobre Craig, tenía una mano en la boca del mago y un codo encajado en el pecho, causándole bastante dolor.

-Quiero escucharlo de Craig -Advirtió, causando un chasquido de parte de su gemela.

Maddie amenazó con la mirada a su capturado, y sólo le quitó la mano cuando esté asintió.

-Tranquila preciosa, no sucede nada inusual -Dijo esperando que sea lo suficiente para que su prima se baje de él, o por lo menos, le quité el codo del pecho.

- ¡! -Maddie se apartó de tal forma que casi se cae de la cama: había sentido algo duro en su zona media, conocía la sensación! Trató de ahorcar al desvergonzado; pero éste pudo defenderse esta vez.

-"Ya basta" -Pidió tratando de no ser escuchado por Liv.

-"¿Que no puedes controlarte?" -Forcejeo y habló avergonzada y molesta.

-"Soy un adolescente, comparto la cama juntó una chica como tú, ¿Cómo rayos quieres que me controle?" -Totalmente incrédulo le cuestionó, un brillo rosado en sus mejillas. Maddie se detuvo, sintiendo más sangre ir a su rostro.

De pronto, se giraron a la misma dirección, presos de la sensación de dejavhu. Liv se encontraba a un lado de la cama, observándolos con pudor: las manos en las mejillas con el rostro rojo.

-La-lamento interrumpir -Dijo volviendo a su cama.

Maddie se soltó de Craig y se acostó dándole la espalda.

-Co-como iba diciendo sobre la promesa -El muchacho comenzó luego de calmarse, en más de un sentido.

-...¿Que promesa? -Luego de un minuto completo, Maddie se hizo escuchar.

-Para cuándo tengas pareja -Simplifico. Ella se giró rápidamente sorprendida y confundida, exigiendo una explicación.

-No eres como yo, a mí no me importa perder una novia: por eso puedo ser tan afectivo con Liv o contigo. Pero tú no, creo. No te veo haciendo lo que hicimos si tuvieras pareja, ¿O podrías? -Como pocas veces, Craig demostró no saber cómo ella actuaría.

Maddie se recostó boca arriba, meditando sobre lo escuchado. Se encontró en dudas sobre la posibilidad de "engañar" lo que era raro, ya que no le importó realmente arruinarle una relación al mago; aunque en parte se debía que a él no le afecta y que está bastante sentida con él por su forma de ser.

-¿De qué va la promesa? -Se giró para verificar por lo menos hacia donde se dirigían esta conversación, antes de dar una respuesta.

-Sexo una vez por mes -Y Craig término en el suelo con la nuca en la alfombra. Liv escucho el fuerte sonido; pero su instinto natural le indicaba que se mantenga al margen.

-Pequeña broma, ¿verdad? -Maddie adivinó, apenas el mago volvió a la cama. Este rió de forma nerviosa, ya que la sonrisa de su prima era de clara amenaza.

-Ejem... La promesa es sobre detenernos cuando llegue el momento -Ella lo entendió, habían hecho mucho que se puede entender de una forma. Y si tuviera pareja, sería fácilmente entendido como engaños. Era algo lógico, pensó.

-Ok, ¿pero que con el castigo? -Concluyó; aunque quedaba la duda por la orden de tener que compartir cama.

-Si entendieron lo otro, entenderán esto -Craig se acercó más, restando importancia. Sus ojos brillaron divertidos, Maddie los sopló para que los cerrara. Había entendido la petición, y tras pensarlo se giró.

Craig la estrecho desde atrás, como usualmente hacía.

Esta noche, no sintieron los deseos de decirse Noches, ni ninguna reclamación.