Y antes de terminar el año 2016, traigo tres capítulos de este fic raro XDDD
Y antes de que lo olvide de nuevo, dado que la última vez que vine a publicar por aquí se me había hasta olvidado como usar ff por la falta de práctica XD.
Se me pasó responder la duda de Nahomi Di Angelo y la respuesta es si lo será 8D~.
SOUVENIR MATRIMONIAL
CAPÍTULO 05: INSTINTOS
"¿Había gente así en la familia…?" – Shizuo se comenzó a preguntar después de estar por media hora observando a los invitados de la fiesta. Estaba seguro que no todos podían estar relacionados por sangre, dado que debían estar amigos y conocidos de los novios presentes también. Aun así, le parecían extrañas estas personas porque no era lo que él se esperaba en un país extranjero.
Casi podía jurar que eran…
¡Hey! ¡¿Qué demonios te pasa, maldita sabandija?! ¡¿Por qué tomaste mi bebida?! ¡¿Quieres pelea?! – Un tipo con un saco llamativo le gritó a otro que se divertía con dos mujeres sentadas en sus piernas.
¡Yo no tomé tu bebida, imbécil! ¡Si tienes las bolas para pelear conmigo, vamos al estacionamiento! – Gritó el aludido apartando sin delicadeza a las mujeres, para confrontar al otro hombre con violencia en su mirada.
Si, para Shizuo no parecían nada más que yakuzas.
¿En su familia había Yakuzas?
Si era así, tal vez eso podía explicar muchas cosas en su vida.
Por ejemplo…
¡No voy a aceptarlo…! – Gritó Shizuo indignado y molesto por tratar de explicar su vida con esta insignificante boda. Si seguía así, incluso la razón que pudiera levantar carros y lanzarlos como si fueran papeles sería explicado por oraciones absurdas como "es porque mañana es viernes" o incluso su odio hacia la pulga sería justificado con karmas de otras vidas.
¡Era inaudito!
¡Oye! ¡¿Tú también quieres pelea?! - Shizuo escuchó una voz que vociferó aquellas palabras. Él estuvo por devolver la contestación cuando se dio cuenta que la mirada amenazante de varios individuos ahora estaba puesta en él.
¿Acaso había dicho lo anterior en alta voz?
Por la mirada de esos tipos era más que obvia la respuesta a esa pregunta.
No. No quiero pelea. – Shizuo los miró ferozmente.
¡Sí! ¡Él quiere pelea! ¡Mira esa mirada de bestia en su cara! – Ahora la voz de alguien detrás de los hombres se escuchó y solo hizo que las malas vibras se concentraran en él.
¿De qué sección eres? ¿Okinawa? ¿Osaka? ¡Identifícate! – Los hombres que ocupaban la mesa de a lado rodearon a Shizuo sin interrumpir la concurrida fiesta que se encendía más con la comida y el licor que iban trayendo los miembros del banquete del hotel.
Shizuo sabía que se había filtrado algo de su fastidio en su respuesta, ya que probablemente estos sujetos lo habían "malinterpretado". Cosa que era muy desventajosa para el bartender porque solo estaba armando un lio en la boda y su hermano no estaría muy contento con esto. Quizás no lo demostraría pero en el fondo sabría que la decepción estaría ahí dentro.
No podía permitirse estallar y destruir todo con su furia. Si esos hombres lo sacaban de quicio y los mandaba a volar entonces no habría un retorno para él. Su familia sería apartada por culpa de algo que ellos no habían hecho. Su mente recitaba todo tipo de razones para detenerse pero nada venía a su cabeza. Solo llegaba el pensamiento de que estaba molesto, porque la voz que antes se había escuchado se parecía mucho a la de la maldita pulga.
¡No había forma que se calmara!
Llámenlo paranoico pero esto parecía un plan de Izaya por donde se viera. Quizás no estaba de más pensar que antes había escuchado sus susurros demoniacos manipulando a esos tipos para que lo enfurecieran y así poderlo ver perder la cabeza como una bestia.
"¡Mira esa mirada de bestia en su cara!"
"Ya veo…" – Shizuo recordó la frase incriminatoria de antes.
Izaya tenía que estar cerca de ese sitio, observando todo lo que estaba pasando con esa mirada de sádico enfermo. Debía haber una forma de evitar que todo saliera como él deseaba.
"Piensa en algo más. Piensa en algo más. No mires a esos sujetos." – El bartender seguía luchando internamente por su paz. No obstante, solo estaba consiguiendo caldear más los ánimos de los hombres que estaban por agarrar sus sillas para estrellárselas a Shizuo. Tenía que haber algo a su alrededor que pudiera sacarlo de ese predicamento, cualquier cosa era bienvenida en ese momento.
Y entonces se le ocurrió una idea demasiada ridícula.
Es inaudito… - Comenzó Shizuo a murmurar.
¿Qué? – Uno de los hombres se acercó para oír mejor.
¡El color del mantel de esa mesa es inaudito! ¡El color gris fue una pésima decisión! – Soltó Shizuo con toda seriedad.
(|~°n°)/~
¿Qué…? - Izaya que se había escondido debajo de una mesa cercana en donde veía toda la acción se quedó de piedra al escuchar la resolución de lucha de Shizuo. En lo personal, él no esperaba que el bartender saliera con una respuesta de ese tipo.
¿Acaso creía que se escaparía de esos Yakuzas así por así con esa excusa tan barata?
Nadie creerá que eres un decorador con esa cara que tienes, Shizu-chan. – Izaya contuvo la risotada que le nació desde el interior. Algo le decía que Shizuo había descubierto su participación ahí y por eso trataba de voltear el tablero para evitar un conflicto. Sin embargo, debía reconocerle a Shizuo, para su propia deshonra, el lograr descubrir su presencia ahí.
Odio tus malditos instintos de bestia… - Dijo Izaya irritado.
(|~°n°)/~
¿Qué dices…? – El hombre que había estado jugueteando con las dos mujeres anteriormente quedó descolocado por lo que acababa de escuchar.
Etto… Yo opino igual si me lo permite. – Dijo una de las mujeres.
¿Acaso eres decorador? – Preguntó la otra emocionada.
Yo le dije a la novia que ese era una pésima decisión con respecto a las mesas del fondo, pero ella no me hizo caso. Tiene un buen ojo. – Dijo la primera.
¿De verdad…? – Shizuo interrogó estupefacto de que hubiera dado en el clavo de alguna forma.
¿Jah…? – Otro de los hombres estaba por discutirle a Shizuo esa última duda. Era como si él quisiera desmentir cualquier engaño del extraño que tenía en frente.
Digo, claro. Después de todo soy un decorador… – Eso no podía estar más lejos de la verdad, pero todavía ayudaba a evitar un enfrentamiento que podía acabar peor para ellos.
Bien… Si te referías a la mesa, pues está bien. Y tú no me culpes de tu estupidez, estoy seguro que dejaste tu trago en el baño. – Luego de dejar en paz a Shizuo, el hombre con las dos mujeres solo volteó hacia la persona que le había buscado pelea en primer lugar. El bartender, ahora decorador de fiestas, suspiró internamente con alivio.
Había superado este obstáculo que hacía peligrar la paz de la fiesta a la que su familia debía llegar.
(|~°n°)/~
¡No lo puedo creer! – Izaya había logrado llegar hasta la entrada y tomar de nuevo su disfraz en caso de que Shizuo le diera caza. Shizuo era capaz de matarlo en el instante que lo visualizara. Izaya debía pensar en una contramedida, ya que era la segunda vez que lidiaba con un Shizuo que intentaba contenerse. La única forma de ganar en este tablero era hacerlo enojar, pero para eso tenía una segunda trampa.
Jajaja… Si crees que esto es todo lo que tenía preparado, pues estás equivocado. – Izaya tomó la lista de invitados y la libreta de anotaciones del verdadero organizador de la fiesta.
Ahora estaba por comenzar el plan B.
