SOUVENIR MATRIMONIAL
CAPÍTULO 06: OLOR
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Mientras tanto en la mesa en donde habían empezado los altercados, era llevada a cabo otro tipo de conversación que involucraba al decorador en cuestión.
Oigan… ¿Alguien sabe quién es ese tipo? Al final no se identificó, Mizuki. – Dijo el que se quejaba de que le habían robado el trago con un nuevo vaso en la mano. Él echaba miradas furtivas a Shizuo de vez en cuando entre tanto el bartender simplemente trataba de ignorarlos.
No tengo idea, Kazuma. Tal vez sea… - Mizuki se quedó pensando un momento la advertencia que les había dado la sección de Okinawa.
¿Y si es un espía? ¿El jefe no dijo algo así el mes pasado? – Mizuki se revolvió en su puesto incómodo.
¡¿Espía?! – Kazuma casi gritó levantándose en el proceso, pero Mizuki lo obligó a sentarse con brusquedad.
Estate quieto. Se supone que solo los encargados de Okinawa y los que estamos en la mesa sabemos de esto. La policía infiltró a alguien en las bandas de cada lugar para llegar a nuestro jefe. Japón es peligroso ahora. – Explicó Mizuki.
¿Por eso la boda la hicieron en Paris? ¡Qué brillante, Mizuki-chan! – Dijo una de las mujeres mientras se peinaba su melena rubia quien correspondía al nombre de Misao.
Ahora que lo pienso toda la banda no está aquí… ¿Así que no los invitaron a todo para descubrir al traidor? – La chica de nombre Sachiko habló esta vez, susurrando como los otros tres.
Bien… No todo eso es cierto. Parte de la idea de hacer la boda aquí fue por Koharu. "La novia". – Respondió con desgano Mizuki.
Ya veo… - Dijeron los restante entendiendo la situación.
Sin embargo, no quita que ese sujeto sea sospechoso. Ninguno de nosotros lo conoce, al menos los de la banda. – Murmuró Mizuki tomando su trago.
¿Será alguien que viene de parte de Koharu-san? –Kazuma indagó con curiosidad.
No lo sé, pero lo dudo. Esa chica muerta de hambre no tiene familia. Hay que investigarlo. – Mizuki dijo con seriedad.
Pues ahora que lo dice, Mizuki-san. Ese hombre podría ser el amante de la novia. ¿No lo cree? También es una posibilidad~~. – Izaya se había sentado entre Kazuma y Carol sin que nadie se percatara.
¿De dónde saliste…? – Kazuma fue el primero en apuntarle con un arma a Izaya en su disfraz sin dudarlo ni un segundo.
Lo siento, no pude evitar escuchar su conversación. Ya que a mí también me pareció sospechoso. Después de todo soy el organizador~. – Izaya no titubeó aun con el arma en su frente.
¡Idiota! ¡No puedes matar al organizador! Nadie de aquí tiene experiencia haciendo fiestas elegantes. – Mizuki golpeó a Kazuma en la cabeza para que dejara de apuntarle al falso organizador.
Ne, ne. Sr. Organizador~. ¿De verdad cree que ese hombre sea un amante de Koharu-chan~? – Preguntó Misao con emoción.
No lo sé~. Temo que ella podría tener un mal gusto en hombres si así fuera~. – Respondió Izaya con una sonrisa que podía verse debajo de la barba postiza.
Si el jefe se entera, podría armarse una masacre aquí… El jefe tiene pésimo temperamento, pensará que todos cubrimos a Koharu-chan… - Sachiko pensó en el peor de los escenarios sin querer, poniendo tensos a los demás.
Oh~. Sería malo que eso pasara. ¿No sería mejor que se encargaran de él antes de que lleguen los novios? – Sugirió el informante.
Tiene razón… Debemos encargarnos de él antes de que rueden nuestras cabezas. – Mizuki se levantó de inmediato. Él caminó hacia la mesa de Shizuo nuevamente, junto con los hombres que estaban a su cargo, haciendo un total de cuatro hombres armados. De improviso la música paró y la mayoría de los invitados se les quedaron viendo al tumulto de la esquina, ya que esta vez ni se habían molestado en disimular su curiosidad como antes.
Oye, acompáñanos un momento, nii-chan. – Ordenó Mizuki mientras Kazuma volvía apuntar con el arma por segunda vez esa noche a otra persona, en esta oportunidad al desafortunado de Shizuo.
No puedo… Estoy esperando a mi familia. – Respondió Shizuo con molestia.
¿Es que acaso no había calmado todo antes?
¿Ahora qué querían ellos con él?
Tu familia eh… – Kazuma lo miró mal al decir eso.
"¿Ahora la considera su familia…? ¡¿Qué hiciste Koharu?! ¡Todos vamos a morir!" – Kazuma y Mizuki pensaron lo mismo a la vez. El asunto era más grave de lo que pensaban, si no sacaban a Shizuo de ese sitio el jefe se enteraría del engaño de Koharu. Y finalmente él pagaría la rabia con todos sin misericordia.
Por otra parte, Shizuo no estaba mejor.
"¿Se dieron cuenta de mi prontuario de violencia, verdad? Van a sacar a mi familia por mi culpa. ¡Maldición! ¡Ni siquiera llevo una hora en la fiesta! ¡Perdóname, Kazuka! ¡Perdóname, Madre! ¡Perdóname, Padre! ¡Soy un lastre en sus vidas!" – Shizuo se derrumbaba mentalmente solo pensando en cómo reaccionaría su familia cuando les prohibieran la entrada a la boda.
Si voy con ustedes… ¿No se meterán con mi familia? – Shizuo levantó la mirada decidido. Lo que fuera a pasar, que pasara y punto.
Es imposible que los saquemos… - Contestó Mizuki.
"Es totalmente imposible a menos que queramos morir antes de tiempo…" – Pensó Kazuma refiriéndose a la novia.
Bien, vamos. – Shizuo se levantó de la silla y siguió a los mafiosos hasta un pasillo alejado del salón. El único plan que tenía en mente era el tratar de mantener la calma por más cosas que ellos le hicieran, él no debía responderles de ninguna forma.
Dinos tu nombre… ¡Rápido! – Kazuma ordenó con la lista en mano que Izaya les proporcionó con todo el gusto del mundo.
Heiwajima Shizuo. – Contestó el rubio.
¿Heiwajima? ¿Había alguien con un apellido así en la lista? – Mizuki revisó muy extrañado la lista.
¿Qué? – El bartender comenzó a pensar que nuevamente había algo raro, no parecía difícil que su apellido fuera encontrado en el listado. Incluso antes el extraño organizador había verificado su nombre sin problemas. Un raro sentimiento a partir de ahí empezó a golpear la boca de su estómago, había algo malo en todo lo que acababa de recapitular.
¿Por qué estaban tardando en encontrar tanto su nombre…?
Abrió los ojos analizando la escena en que había hablado con el organizador…
¿Cuál es su nombre? – Preguntó el extraño individuo evitando hacer contacto visual con Shizuo. Aunque no era tan extraño como el excesivo olor a detergente de flores que se respiraba alrededor de este. Él no entendía como ese sujeto no se asfixiaba con ese olor.
Heiwajima Shizuo. – Respondió Shizuo con duda.
Si, estás en la lista. Tu asiento está en la mesa del rincón izquierdo del salón junto a la ventana. – Indicó el hombre sin voltearse.
El olor era una clara evidencia de que alguien intentaba esconder lo obvio de él. Y no solo eso, si su sospecha era cierta, lo de antes no era la única trampa. Él había caído en otra jugarreta de Izaya porque era un hecho que probablemente su nombre no estaba en esa lista y también estaba seguro que tampoco esa era su fiesta. Cuando esos sujetos se dieran cuenta de eso, ellos no tendrían que contenerse porque él era un intruso en esa boda.
Kazuka nunca llegaría porque no tendría que venir a una boda de Yakuzas en primer lugar.
Su único desquite era encontrar a Izaya. Sabía perfectamente que él no se perdería el espectáculo de verlo hundido en esta situación tan desfavorable, por eso apostaba su alma que el informante de Ikebukuro estaba muy cerca.
Tan cerca que hasta podía oler ese horrible aromatizante…
