Waazzaaaaaa!
Seguimos con los doce deseos y en esta ocasión uno que nos llevará, al pasado.
Enjoy!
Alegría
Un niño
Eso no era alegría, sino algo más grande, poderoso e inusual. Las lágrimas de Gokú empañaron sus ojos, cosa extrañísima en él, y él tampoco entendería por completo el sentimiento, aunque su siempre pueríl inocencia lo clasificaría como felicidad, aunque tampoco era eso.
Era algo más verdadero.
El sentimiento se apoderó de él, de pies a cabeza, todo su ser estaba poseso y temblaba por la fuerza de esta presencia tan única e incomparable.
El aire se impregnó de ese tibio aroma tan característico de su abuelo. Gokú no entendía cómo era posible que estuviera ahí, pero ahí estaba.
Sus piernas recobraron la fuerza y corrió hacia él, como atraído por un imán muy poderoso. Se arrojó a su cara y lo abrazó fuertemente, como nunca antes.
Afortunados quienes estuvieron ahí. Sólo ellos fueron testigos de esa felicidad inmensa que pocos han experimentado en vida.
Son Gohan abrazó a su nieto, la calidez de sus brazos trajo a Gokú memorias de una época más feliz, cuando vivían solos en la montaña Paoz.
— ¡Te extrañé mucho, abuelito!
1820hrs
29/11/2016
Qué tal, a que ni se lo esperaban!
Ese momento creo que fue el más osom de la serie, fue ver a Gokú súper vulnerable y real, humano, como yo. Espero que les haya gustado.
**Dedicado Especialmente a mi Maldita Zely**
«-( H.S )-»™
