Nota de autor:

Hola a todos de nuevo, me alegra decir que he podido completar este capítulo en poco tiempo, aunque hubiera querido hacerlo un poco más largo, he pensado que el siguiente será más emocionante o al menos un poco más que éste.

Para aquellos que se pregunten sobre la sala, la idea la saqué de la "sala del tiempo y el espíritu" de Dragon Ball y Dragon Ball Z.

Espero que guste, sin más dilación y con un enorme agradecimiento a aquellos que comentan los capítulos, les dejo el nuevo.

Un cordial saludo.

CAPITULO 18

- Es impresionante Sarah…

- Tienes razón Harry. Es impresionante, el Maestro Artesano que construyó esta sala merece todo el respeto.- Dijo Sarah concordando con su aprendiz y viendo nuevamente la nada blanca que se extendía por kilómetros y kilómetros.

- Creo… que lo primero será desempacar y ver qué es lo que vamos a hacer hoy.- Dijo Sarah a Harry, el cual estaba sujetando su báculo con fuerza.

Asintiendo con la cabeza nada más, Harry se dirigió a una de las habitaciones para desempacar la ropa que usaría en el entrenamiento y los libros de magia que había recogido de la biblioteca Potter, más los de alquimia que en una carta Maestro Flamel le había recomendado.

El año que se aproximaba en este sitio, sería lleno de aprendizaje y pruebas para él y por extraño que parezca, temía que no fuera lo suficientemente fuerte para durar todo el año, temía que se derrumbara y no fuera digno del título de Emrys.

Lo que no se daba mucha cuenta Harry, es que la sala ya le estaba poniendo a prueba al sacar sus temores más profundos y vanos.

Cuando los dos hechiceros entraron en la sala construida por el Maestro Artesano, éste se quedó cerca para verlos salir de allí. Al principio estaba preocupado, cuando le dijeron que el joven Potter quería entrar a probarla, más que probarla, entrenar junto a su maestra las artes de combate físico y magia teórica.

El Maestro Artesano pensó que el niño estaba completamente fuera de sus cabales, pero cuando el Rey Ragnok pidió al Consejo de sabios dejar que ambos tuvieran una oportunidad, toda pretensión de preocupación desapareció por la simple curiosidad.

Era bien sabido que el niño cuando entró en Gringotts devolvió todas y cada una de las armas, armaduras y otras cosas hechas por la nación gobblin, que tenía en sus cámaras acorazadas.

Una verdadera fortuna en tales obras maestras, devueltas a sus propietarios originales. Se explicó por Ragnok que el niño no quería tener nada que no le perteneciera por derecho propio y que entendía perfectamente el uso de los gobblins de alquiler y no venta.

Por ello fue hecho amigo de la nación gobblin y aliado. También se enteró que hizo a Gornuk su gerente de cuentas, ahora un gerente de cuentas normal se dedicaría a hacer inventario de las bóvedas que tuviera el dueño y nada más. Pero una vez más los sorprendió pidiendo a Gornuk ser el que invirtiera en los negocios y se encargara de las finanzas. Tal era la confianza que tenía puesta en su gerente y el Rey, que pronto el chico Potter fue hecho aliado de la nación.

La nación gobblin no solía hacer aliados fuera de su raza y otras razas, debido a que éstos solo les pedían ayuda sin recibir nada a cambio. Pero con el niño era una cosa distinta, estaba tratando de convencer a ciertas familias autodenominadas "Sangre Pura" para que devolvieran los artefactos creados por los gobblin a sus respectivos dueños, también incluyó a la nación en lo que respecta su "Alianza Albion" una idea noble, pero aun así una idea que era más de una persona idealista.

Una única nación en la que gobernaran varios Consejos o Concilios era casi imposible, al menos para la opinión del viejo Maestro Artesano.

También pensaba que era imposible e improbable que las razas mágicas se juntaran nuevamente para vivir en paz y armonía.

Lo pensaba hasta que un día descubrió que el banco estaba siendo llenado de peticiones nuevas de familias que se pensó extintas o exiliadas de Bretaña.

Al parecer el chico Potter consiguió en un lapso corto de tiempo que los Druidas, Hechiceros y Brujos (así como las Hags) fueran dejados de ser perseguidos y exterminados.

También hizo posible que las relaciones entre los gobblins y los humanos mágicos fueran un poco menos tensas, al menos hasta que el viejo Dumbledore y el joven Potter tuvieron su batalla épica en la autodenominada "tierra de nadie" por los magos.

La batalla fue dura y de corta duración para gusto de los gobblins, dado que los primeros en atacar al señor Potter o Emrys como muchos de los gobblins más jóvenes, estaban llamándolo ahora.

Después cuando vino Dumbledore en ayuda de sus hombres, la batalla parecía ponerse del lado del viejo, pero sin tener que decir nada, la hechicera que estaba con el Rey salió en su defensa, así como varios hechiceros y druidas.

En ese momento la nación gobblin mandó un pequeño contingente para ayudar. Después de eso, el respeto que tuvo por el joven hechicero aumentó y entendió que le faltaba entrenamiento, pero no para aprender, sino en el refinamiento de sus técnicas.

Pensó que con un año en la sala que creó, basándose en una idea muggle de unos textos que ellos llamaban "comics" sea lo que sea; el chico Potter y su maestra tendrían el tiempo suficiente para mejorar un poco más.

Pero cuando le dijeron que no solo iban a entrar con sus focos mágicos, sino que también con armas que los mismos gobblins dejaron al muchacho, espadas y hachas de guerra, puesto que la lanza también sería bueno entrenar con ella, pero por lo que fuera no la llevó, se quedó bastante impresionado que quisiera aprender a utilizar armas de combate.

Para la explicación que recibió de Gornuk fue sencilla. "Si aprende a luchar cuerpo a cuerpo, entonces las armas serán una ventaja en ese entrenamiento y le darán la precisión, velocidad y musculatura que él necesita."

Una buena respuesta en realidad, algo que se quedó con ello y por supuesto cuando llegaron y el muchacho prestó especial atención a él, a su explicación de cómo funcionaba más o menos la sala, supo en ese momento, que las dificultades que tuviera dentro, las superaría.

Por ese motivo se quedó cerca de la puerta, para vigilar y ser uno de los primeros en ver salir al joven y su maestra.

Una semana había pasado desde que entraron en la sala o al menos una semana en dicha sala. Para Harry esa primera semana fue frustrante, porque tenía que volver a acostumbrarse a correr por las mañanas o lo más parecido a las mañanas que había, puesto que no había amanecer, ni atardecer y mucho menos anochecer. Era todo blancura.

Desde que se levantaba para hacer sus ejercicios hasta que se acostaba, estaba únicamente corriendo y haciendo flexiones y abdominales; todavía no había cogido un arma desde que entró, puesto que lo primero que acordaron tanto Sarah como Harry, era acostumbrarse al peso extra de la sala que ponía sobre ellos. Un peso que al menos para Harry era el triple de la gravedad a la que estaba acostumbrado.

Empezó a saber de ese tema gracias a Sarah que le dijo que ésta sala se parecía mucho a una de "dibujos animados japoneses" que veía en "televisión" fuere lo que fuere.

Cuando Sarah le preguntó porque no sabía lo que era, si él fue educado en el mundo muggle, Harry le contestó con el rostro sombrío, que lo único que hacía en el mundo muggle, aparte de leer posteriormente, cuando se libró del yugo y palizas casi diarias de sus tíos, era ser esclavo prácticamente día y noche para sus tíos.

Sarah se quedó pensativa y aun así no entendió lo que Harry estaba explicando, puesto que era parco en las propias explicaciones, hasta que un día, le contó algo de su vida pasada, pero le hizo jurar no contarlo a nadie.

Decir que Sarah estaba más que enfadada con esos "muggles" por llamarlos de una forma más bonita, que las palabras que se le ocurrían, era un eufemismo.

- Sarah, no sé de ciertas cosas muggles que se supone que debería saber por cómo me trataron esas bestias que Dumbledore afirma son mis familiares. Júrame que jamás contarás lo que te cuente.

- Esta bien Harry, te lo juro.- Dijo Sarah cada vez más intrigada por la forma de hablar de Harry, parecía a la de un adulto que había visto cosas que se suponía no tenía que haber visto, como la tortura tanto física como mental.

- Cuando era niño, más pequeño en edad y estado físico, quiero decir, mis "tíos"…- Dijo haciendo comillas con los dedos en el aire, para diversión de Sarah. -… Y mi "primo" se encargaron personalmente que no disfrutara de la infancia normal que suelen tener los niños, de que no pudiera ser alimentado y bien vestido, puesto que un monstruo como yo no lo merecía. La educación recibida fue la más básica, a base de insultos y apretones en mis brazos o tortazos en la cara, aprendí a llamarlos "sí señor y sí señora" en vez de sus apelativos cariñosos a "tío y tía". Eso hasta que cumplí los cuatro años, cuando Vernon…- Escupió el nombre con asco y repugnancia, aparte del odio que tenía hacia el ballenato de un hombre. – Me dio la primera paliza por ser mejor que su hijo en la guardería y me lanzó a donde solía ser mi habitación, la alacena bajo las escaleras.

A partir de ese momento hasta que cumplí los seis años, recibí paliza tras paliza si no hacía las cosas bien y como a ellos les gustaba. Tenía que cocinar para ellos, limpiar la casa, el jardín, su coche, hacer innumerables tareas domésticas con las herramientas más pobres y pequeñas para imposibilitarme la labor y si lo lograba en el tiempo, lo único que recibía eran las sobras que iban a tirar a la basura y eso si tenía suerte, pues había días en los que lo único que recibía eran palizas de Vernon y Dudley…- Terminó con una mirada lejana y sin brillo en los ojos.

Sarah que por momentos estaba más furiosa, salió a echar un poco de esa furia en hechizos y maldiciones fuera de las habitaciones en las que se encontraban, es decir, en el vasto y extenso "campo de entrenamiento".

A partir de ese día Sarah no volvió a tocar el tema de la niñez de Harry, se prometió a sí misma que si se encontraba con esas personas, les daría un pedazo de su mente y los torturaría, lo más seguro, por días, sino meses.

La segunda semana de Harry fue menos frustrante que la primera, debido al hecho de que se estaba acostumbrando cada vez más a las condiciones extremas de la sala.

Seguía sin llevar armas, ni el báculo dentro del "campo" puesto que quería terminar de acostumbrarse primero a no llevar nada, para luego empezar con su báculo nuevamente y hacer otra vez los ejercicios desde cero con Sarah.

Al principio de entrar Sarah quedó con Harry en que la llamara por su nombre de pila y se olvidaran mientras estuvieran allí de los títulos, como Maestra y Aprendiz, puesto que era ineficaz a la hora de pedir ayuda, si la necesitaban.

La tercera semana fue la que terminó de acostumbrarse ambos de estar dentro y podían moverse con soltura, así que empezaron con el entrenamiento desde cero otra vez.

- Bien Harry, ahora entrenaremos como lo hicimos al principio, con bolas de pintura. Las normas son las mismas, tienes que esquivarlas.

- Entendido.- Dijo Harry preparándose y alejándose de Sarah a una cierta distancia, para que ésta empezara a lanzarle las bolas y las esquivara.

Como al principio, no pudo esquivar muchas, algo frustrante de verdad, porque parecía que en vez de avanzar, retrocedía.

Así pasaron los días y la semana, hasta que esquivaba por lo menos la mayoría de las bolas. Después de esquivar, pasaron a esquivar con magia y con el báculo. Algo que estaba deseando de hacer, puesto que desde que entraron, la única magia que practicaba era la Oclumancia y solamente lo hacía cuando se iba a dormir, para cerrar su mente a los "susurros interminables" de su subconsciente, diciéndole constantemente que iba a fallar.

Se pudo dar cuenta a tiempo que ese "subconsciente" era la sala poniéndole a prueba y que esa prueba la podía superar con la fuerza de voluntad y terquedad de ir mejorando sus escudos de Oclumancia a un nuevo nivel.

Para cuando se quiso dar cuenta Harry, tres meses había pasado ya y todavía no había tocado un libro de magia para nada.

Algo que le cuestionó a Sarah y éste le dijo que tal vez, fuera posible que no tocara ningún libro y que si quería aprender en un año, aquí lo máximo de magia, tendría que volver a entrar posteriormente, algo que Harry no estaba muy entusiasmado.

A lo largo del cuarto mes, empezaron a entrenar en serio con los muñecos de prácticas que compraron en el Callejón Aurum a Erick.

En el quinto mes, empezaron los entrenamientos con armas de lucha, como la espada y el hacha.

Harry tenía un par de ellas, de los dos tipos diferentes, para que tanto él como Sarah entrenaran al menos las posiciones.

- Bien Harry, en estos cinco meses hemos avanzado mucho en el entrenamiento físico, pero ahora es la hora de empezar con el entrenamiento con armas blancas, es decir, espadas y hachas. He visto que tienes dos espadas cortas, estilo romano y griego. También he visto que tienes hachas de doble filo y de un solo filo.

Empezaremos con las espadas, para luego seguir con las hachas. Esto es similar a lo que hacíamos con el entrenamiento físico, una vez dominemos la técnica, lo que viene después entrenarla, hasta perfeccionarla.

- Bien.- Fue la única y escueta respuesta de Harry.

Sarah veía con buenos ojos que Harry se tomara tan en serio este entrenamiento, pues el favor que les hizo los gobblin al dejarles entrar en esta sala, era inmenso y muy privilegiado. Estaba segura que pocas personas e incluso gobblins, gozaban de tal privilegio.

Sarah recogió de un armario que utilizaban como armería las dos espadas cortas y le lanzó una a Harry en el campo.

La espada de por sí sola en un ámbito normal, sería pesada, pero con la fuerza de la gravedad aumentada, era enormemente pesada. Sarah con una sonrisa empezó a bromear con Harry que para cuando salieran, él sería todo un rompecorazones al estar más musculoso y atractivo a los ojos de las chicas.

- No seré el único. Tú también te estas poniendo muy hermosa Sarah.- Dijo Harry con una sonrisa descarada, siguiéndole el juego. – Voy a tener que ahuyentar a los posibles pretendientes.- Dijo con una sonrisa y una ceja levantada.

- En tus mejores sueños.- Contestó Sarah riendo a carcajadas.

- Bien, dejémonos de bromas y comencemos.

- Pero si has sido tú la que ha empezado.- Quejó Harry con un puchero.

- Ese puchero no va a funcionar, Harry. Lo que debes saber un poco acerca de cualquier espada es la historia.

A través de la historia, la espada ha sido una de las principales armas utilizadas en el combate cuerpo a cuerpo. Mientras que hoy la mayoría de las espadas son utilizadas con fines ceremoniales o como parte de un uniforme, alguna vez fueron utilizadas comúnmente como parte del equipo de un soldado. El entrenamiento de combate con espadas ha evolucionado a través de los siglos, abarcando una gran variedad de técnicas que dependen de la cultura y el periodo histórico.

El Imperio Romano tenía uno de los ejércitos de élite mejor entrenados del mundo antiguo. Con el objetivo de ser precisos en su ataque, las unidades romanas de combate eran constituidas principalmente por infantería. Las armas de la infantería romana eran espadas y escudos de gran tamaño. La función del escudo no era solamente proteger al soldado de los ataques enemigos, sino también ayudar a derribar a su oponente. Cuando el enemigo estaba por caer, un rápido y preciso golpe con el escudo desde la parte de atrás acabaría con el enemigo. Los romanos marchaban en formaciones muy cerradas que les permitía formar una muralla impenetrable con sus escudos. El principal objetivo era la defensa, seguida de maniobras precisas de empuje que seguramente herían a sus enemigos. Los soldados que utilizaban esta formación debían coordinar sus ataques tanto como fuera posible para mantener la integridad de la muralla-escudo.

En los tiempos de la Europa medieval, los caballeros eran conocidos por usar espadas. En el combate medieval de los primeros años, la mayoría de los caballeros utilizaban pesadas espadas anchas y dependían de una técnica de golpe para cortar de tajo a sus oponentes. Sin embargo, cerca del siglo XV, la mayoría de las técnicas de combate orientadas en la agilidad fueron desarrolladas y los ejércitos de caballeros que las dominaron, comenzaron a salir victoriosos en el campo de batalla. El principal obstáculo para dominar las técnicas de lucha con la espada en los tiempos medievales, era el hecho de que los caballeros portaban armadura y escudo de gran peso. Esto entorpecía severamente su capacidad de movimiento, y por ende limitaba su capacidad para mover la espada con habilidad. Los maestros de la espada de origen italiano y alemán, con el tiempo vencieron este problema al desarrollar técnicas de empuje. Mientras que revolver la espada en amplios arcos devastadores era el método antiguo, la técnica de empuje requería de movimientos más cerrados y esto permitía al caballero poner más peso corporal en el golpe, lo que ponía fuera de combate hasta la más fuerte armadura.

La esgrima es un deporte que comenzó cerca del siglo XVIII y que aún se practica ampliamente hoy en día. Los orígenes de la esgrima vienen desde el siglo XVI cuando los ciudadanos comunes y los soldados transportaban espadas para defensa propia y como defensa contra los bandidos. Es por ello que la esgrima se considera como una forma de defensa propia más práctica y no relacionada con la guerra. Uno de los principales aspectos de la esgrima es mostrar sólo una de las caras del cuerpo al oponente, presentando así, un sólo y pequeño objetivo. El entrenamiento de esgrima se concentra en el movimiento y la agilidad tanto como el movimiento de la espada. Esto contrasta bruscamente con la lucha medieval con espadas, donde dependían del poder bruto más que del estilo. El entrenamiento de esgrima también comprende la memorización de ciertos pasos y posición de los pies diseñados para optimizar la agilidad y la posición del cuerpo.

Ahora bien, vamos a poner en práctica la teoría. ¿Alguna pregunta?- Cuestionó Sarah a su aprendiz.

- Sí, ¿Cómo sabes todo eso?

- Yo también recibí clases con espada, esgrima. Hay otra técnica que no vas a aprender y es la del samurái, puesto que los samuráis son los únicos capaces de enseñar tal técnica con el sable o la catana.

- De acuerdo. Empecemos.- Dijo entusiasmadamente Harry.

Y así fue como otros tres meses se les pasaron, perfeccionando las técnicas en el uso de las espadas. Con un total de seis meses en sus espaldas, vieron con cierto temor que no tendrían tiempo para los doce meses, aprender todo lo que quería Sarah enseñarle a Harry.

Por ese motivo, un día le dijo que tendrían que ponerse las pilas y avanzar más rápido en su propio aprendizaje, si quería salir Harry de allí sabiendo, al menos lo básico de cómo luchar cuerpo a cuerpo.

Para el sexto mes, dejaron de entrenar con las espadas y pasaron al otra arma que tenían, pero antes le dio una clase de historia nórdica, de como ellos luchaban o se creía que luchaban puesto que los textos antiguos no eran muy exactos al respecto.

- Verás Harry, los nórdicos o los vikingos como los muggles los conocen, tenían técnicas especiales de lucha, tanto con espada, lanza y hacha, cada cual era un maestro en el propio arte.

Hay dos clases que te voy a contar, estoy segura que te gustaran y atraerá la idea de al menos intentar practicarlas.

Una es la de los Berserkers y la otra es la Glíma.

Las sagas mencionan a los guerreros que luchaban con una ferocidad y fuerza extraordinarias y dicen que algunos de estos Berserkers tenían poderes sobrenaturales. Algunas sagas hablan de que los Berserkers se ponían en una furia de trance y atacaban con tal frenesí que parecían más animales que seres humanos. La etimología de la palabra 'berserkr está en discusión; una sugerencia de su significado es "camisa de oso" (en inglés, "bear shirt"), ya que los hombres vestían con pieles de animales. Otra posibilidad es "camisa desnuda" ("bare-shirted"), ya que no utilizaban mallas y se iban a la batalla sin armaduras. Ambos orígenes son posibles, pero no pueden ser apoyados sin cuestionamientos.

La lucha Berzerker ™ es un sistema ecléctico que utiliza solamente las técnicas y estrategias más eficaces de lucha. A diferencia de otras artes marciales no hay interés en la fluidez o el estilo y no hay exposiciones de movimientos coreografiados. Sus principios son sorpresa, enfado, y la acción preventiva. El sistema se basa en "el ataque al 70 por ciento, un 25 por ciento de contra ataque, y tal vez un 5 por ciento de defensa". Los practicantes también aprenden aspectos psicológicos del combate, como el miedo, el estrés, el pánico, la ira y el frenesí.

El sistema de lucha vikinga Berzerker implica un combate con y sin armas. La lucha armada incluye cuchillos, martillos, proyectiles de guerra, hachas de batalla, espadas y escudos, bastones, palos, porras, lanzas y armas improvisadas. El combate sin armas consiste en golpear, patear, lanzar el ataque, rotura de huesos, mordiscos y golpes con la cabeza.

Por el contrario la Glíma se puede traducir como 'lucha'. Se trata de una forma muy antigua de ataque, históricamente documentada ya en el siglo XII, aunque las sagas registran que su existencia es incluso anterior. A diferencia de otras formas de lucha, los opositores siempre deben permanecer en pie, deben permanecer uno alrededor del otro en forma de las agujas del reloj, no pueden caerse encima o empujarse el uno al otro con fuerza, y se supone que deben mirar a través de los hombros del otro, porque la lucha se basa en tocar y sentir en lugar de mirar.

La Glíma se practica como recreación amistosa basada en un código de honor llamado Drengskapur, centrado en la equidad, el respeto y la seguridad los propios compañeros de entrenamiento. Hay ocho técnicas básicas, y todos los ataques deben hacerse con control a fin de no causar daño.

Hay tres estilos Glíma tradicionales. 'Sostener hacia atrás' (Hryggspennu-tok) se practica con un agarre fijo detrás de la espalda del oponente. La primera persona que toque el suelo con otra cosa que los pies o que deje de sostener pierde la jugada.

'Pantalones de agarre' (Brokar-tok) es el estilo más avanzado en Glíma. Es también un estilo de agarre fijo. Tradicionalmente la adherencia era en los pantalones, pero en la actualidad se utiliza un cinturón a menudo. Los opositores deben moverse constantemente y no se les permite lanzarse uno al otro. El vencedor debe dar un paso ritual sobre el oponente derrotado para demostrar que él o ella tuvieron la oportunidad de herir al oponente, pero decidió no hacerlo.

'Libre de agarre' (Lausa-TOK) permite el uso de cualquier agarre. Es similar a la lucha Glíma, pero están permitidas solamente las técnicas que no están destinadas a causar dolor.

Esos tipos de lucha, me gustaría que los recordaras puesto que te enseñaré o al menos pediremos ayuda a los maestros correspondientes en esos tipos de lucha. Aparte también me gustaría que aprendieras un arte marcial, el que tú quieras, para que lleves tus ejercicios diarios.

- ¿Y si en vez de aprender un arte marcial, sigo con la esgrima y la práctica de hachas?

- Bueno, es una idea para fortalecer los músculos, pero la velocidad, precisión y otros factores que se ganan con las artes marciales, tendrás que utilizarlos de otro sitio.

- Con el entrenamiento diario, como he hecho hasta ahora…

- Es posible, ya hablaremos de ello más adelante, ahora como con la espada, te voy a decir algo de las hachas. O al menos algo que sé de las que vamos a utilizar.

Para empezar, la longitud del mango determina el equilibrio y la portabilidad de un hacha, así como las tareas para las que es más adecuada. Las hachas de mango corto para uso en una sola mano son herramientas populares entre los mochileros, campistas y cazadores. La mayoría de las hachas tienen mangos más largos, de entre 28 a 36 pulgadas (71 y 91 cm), y se debe tener cuidado para que coincida con longitud de la manija con la medida del usuario. Los usuarios más altos y más fuertes se sentirán más cómodos con mangos más largos, mientras que los usuarios más jóvenes o más pequeños deberían considerar un mango más corto.

La consideración más importante cuando se trata de la forma de la cabeza es elegir entre una cabeza de hacha de una sola punta o de doble punta. La cabeza de una sola punta tiene una sola hoja, mientras que una cabeza doble tiene dos hojas, una enfrente de la otra. Aunque las cabezas de una sola punta son sencillas y ligeras diseño, muchos usuarios prefieren las cabezas de dos puntas, debido a su versatilidad y equilibrio superior. Las cabezas de hacha de doble punta dan las opciones a los usuarios tales como el uso de una cuchilla cortante para trabajos de precisión y una hoja más contundente para el trabajo duro, como cortar las raíces.

Los tipos hachas especializadas, tales como las hachas de fuego, azuelas y hachas de hielo son en su mayoría distinguidas por la cabeza. Las hachas de fuego tienen cabezas grandes y relativamente romas con picos fuertes en el lado opuesto y son utilizadas por los bomberos para romper las barreras y los escombros. Las azuelas tienen cabezas establecidas en ángulo recto con el mango, y que se utilizan para alisar y terminar trabajos. Las hachas de hielo tienen una cuchilla adz combinada con un pico y accesorios de cuerda y son utilizadas por los alpinistas para escalar superficies heladas. Otras cabezas de hacha están diseñados para tareas especializadas, tales como la participación en las competiciones de tala, el tallado madera o para ahuyentar animales.

Pero no te preocupes, solo vamos a ejercitar la de un filo, como yo sé, puedes pedir a los gobblins que te enseñen la de doble filo, al menos a manejarla para que no tengas problemas.

- Entiendo, más o menos, pero creo entender.

- Bien eso es bueno Harry. Ahora pasaremos a la explicación del hacha de un solo filo, al menos en lo que se refiere a las posturas y esas cosas.

- Creo que no te gusta mucho la idea de la utilización de las armas.

- Crees bien, si en verdad tienen la ventaja de ayudar a ejercitarte, prefiero el uso de la magia en términos de combate.

- Creo que yo también, pero para ser un buen maestro, deberé aprender todo lo que pueda. Además si alguna vez tengo un aprendiz, haré lo mismo que tú y casi seguro que me odie y me llame tirano.- Dijo Harry con una risa sonora a la cara que intentó poner sin mucho éxito Sarah.

- Bien, pues esta tirana…

- No te he llamado tirana.

- No me interrumpas Harry. Esta tirana te va a dar lo suyo. Sigamos.

Un hacha de guerra es un arma tradicional estadounidense. Es un tipo de hacha con un mango de menos de dos pies de largo. Su uso táctico por el ejército de Estados Unidos se remonta hasta 1757, y continúa hasta nuestros días.

La mayor ventaja del hacha de guerra como arma de corto alcance es su letalidad. En las manos de un soldado entrenado, puede matar de un solo golpe. La cabeza de un hacha de guerra bien hecha es prácticamente indestructible, y si el mango se rompe, se reemplaza fácilmente. La producción y reparación de hachas de guerra es relativamente barata. Por último, la cabeza se puede utilizar para enganchar o atrapar los miembros de un soldado enemigo con el fin de utilizar un arma de corto alcance en ellos (por ejemplo, un machete o cualquier otro cuchillo de campo).

Un hacha de guerra debe ser agarrada cerca de la culata (o el final sin hoja) de la empuñadura, con suficiente madera que salga del puño para dar un golpe contundente. Esto permite un mayor alcance y un impacto más pesado. Para un mejor control (en combate cuerpo a cuerpo o en el agotamiento después de un largo período de lucha), el mango puede ser agarrado cerca de la cabeza.

La postura más eficaz para combatir con el hacha de guerra es similar a una postura de boxeo, es decir, mirando hacia adelante con un pie hacia atrás y en 45 grados respecto a la otra. Tu lado dominante debería ser el de delante (es decir, el lado derecho para los diestros y la izquierda para los zurdos). Esto mejora el alcance, el control de las armas y la libertad de movimiento.

Los movimientos ofensivos con el hacha de guerra incluyen el ataque de golpe rápido, que consiste en lanzar el hacha de guerra hacia adelante desde una postura firme de lado y girando la muñeca hacia abajo. El golpe de descenso es similar, pero la oscilación empieza por encima de la cabeza, y su fuerza se intensifica por una curva en las rodillas y una caída en las caderas. Un disparo de poder se realiza con el lado fuerte hacia atrás y balanceando el hacha de guerra con el peso del cuerpo detrás de ella.

Otras técnicas ofensivas incluyen apuñalar a un oponente con la esquina de la hoja o (si tiene punta) la parte de atrás de la cabeza, y enganchar a un rival para derribarlo o destruir su equilibrio.

Un juego de pies bueno y rápido es la mejor defensa en una pelea con el hacha de guerra. Un buen combatiente de hacha de guerra es hábil con rápidos pasos y cambio de dirección, o fingiendo un movimiento hacia un lado lo suficiente para que un oponente ataque, y rápidamente cambiar para tomarlo por sorpresa. El hacha de guerra también se puede usar para parar (o desviar) y bloquear golpes.

Y por último un par de consejos que deberías saber.- Prosiguió tiránicamente, sin dar tiempo a que Harry parpadease. – Como en cualquier deporte o forma de combate, la práctica hace al maestro. Un buen compañero de entrenamiento, práctica contundente con el hacha de guerra, y una máscara y armadura de esgrima son esenciales para el entrenamiento táctico adecuado del hacha de guerra. Puedes hacer un hacha de guerra de práctica con un tubo de PVC, cinta y espuma, sin embargo, no será tan pesada como una verdadera hacha de guerra y es útil sobre todo para la forma y la práctica de trabajo de pies.- Terminó de explicar el entrenamiento que iban a seguir.

- Una única pregunta Sarah.

- Dime Harry.- Dijo con una sonrisa de suficiencia.

- ¿Cuánto tiempo tenemos para aprender sobre esto que me has explicado y lo de los tipos de lucha nórdicos?

- Como te he dicho los tipos de lucha nórdicos no te los voy a enseñar ahora. Lo más importante es que aprendas este tipo de técnica con hacha, para que en el futuro, si quieres seguir con armas, aprendas de otros maestros, como los gobblins o los enanos, ya que son expertos en ese tema. El tiempo, me gustaría que fueran solamente dos meses, en vez de los tres que estamos acostumbrados. Si podemos hacerlo en uno, estaré muy asombrada y contenta contigo Harry.- Dijo guiñándole un ojo coquetamente.

Harry solo movió la cabeza en las tonterías que hacia su maestra, esto de coquetear con él de esa forma, no se sentía muy bien.

Imaginaba que lo hacía para que cuando tuviera la edad de interesarse en las mujeres a nivel romántico, no le costara mucho y perdiera la vergüenza, si la tenía.

Al final no fue un mes en lo que tardaron en adaptarse a las técnicas del hacha, sino dos meses y una semana.

Sarah no estaba muy contenta con ello, pero no le podía hacer mucho, solo les quedaba menos de cuatro meses en la sala y Harry había completado más o menos el entrenamiento físico que ella se dispuso a enseñarle.

En lo que llevaban de tiempo en esta sala especial, entrenar no fue lo único que hicieron, sino que también hablaron. Y mucho.

Ambos se dieron a conocer unos a otros un poco mejor. Sarah le contó sobre su infancia y descubrimiento de que era una hechicera, como sus padres temían que la cazaran y mataran por ello.

También le contó que no fue tan malo mudarse a Irlanda a esconderse, es cierto que no tuvo mucha infancia con otros chicos y chicas de su misma edad, pero era una de las pocas cosas negativas que tenía el crecer con miedo a la persecución.

Le contó como dio con el Concilio y como éste le dio un Maestro Hechicero. En definitiva Sarah no pudo graduarse en una escuela de magia, pero a los ojos del Concilio y su antiguo maestro, era toda una maestra en el tema de la magia mixta. (Antigua religión y magia nueva).

Harry por el contrario, tenía sus dudas de ser veraz con ella, pues aún temía que fuera traicionado si se abría a otras personas. Era algo que en Hogwarts aprendió, al ser medio traicionado por Daphne y Tracy.

Tentativamente le contó cómo fue su vida en el hogar de los Dursley, hasta que le llegó la carta de Hogwarts, como se enteró de que tenía un poder, que le hacía especial y salió del yugo de la esclavitud.

En definitiva, Sarah fue la primera persona a la que se abrió completamente, aunque el segundo ser mágico.

Se dice segundo ser mágico, porque el primero fue Bennu, su familiar. Uno de los lados positivos o negativos, según se mire, es que cuando un fénix negro se hacía familiar de un humano, es que veía a través de él.

Cuando le dijo Bennu que vería todo, quería decir literalmente todo. Desde que nació hasta el presente, examinaría su alma y corazón, sus pensamientos más profundos sin dañar su intimidad, sus temores y alegrías, penas, etc.

Lo que hizo con Sarah fue similar pero no tan excesivo. Al tener tanto tiempo para conocerse mejor, el cariño que comenzó a crecer entre ellos fue a un nuevo nivel.

Su cariño era más como de hermandad, algo que ambos avalarían de por vida. Sarah se quedó más tranquila en el momento en que Harry le volvió a asegurar que, en caso de terminar antes de tiempo el aprendizaje, ella, era bienvenida a quedarse por el tiempo que precisara en la mansión, aunque Sirius fuera a vivir en un futuro con ellos, si aceptaba.

Para cuando terminaron con el entrenamiento físico Sarah le preguntó a Harry por curiosidad si sería capaz de enseñarle y mostrarle como hizo el escudo mágico, cuando se batieron en duelo en Egipto.

- Por supuesto Sarah, es sencillo la verdad. Lo único que hice fue transfigurar la arena en un constructo de metal y poner runas de protección y transmutación.- Después de esa corta explicación, cogió un trozo de pan y lo tiró al suelo, desmigándolo para hacer parecer más o menos arena.

Con su báculo transfiguró las migas de pan en el constructo circular, en el cual tallaría las runas mágicamente, es decir, sin un utensilio de tallar, solo con su magia y báculo, lo cual duraría poco, al ser las runas poco duraderas.

Cuando terminó de tallarlas comenzó el cántico que hizo en Egipto, y el escudo se elevó sobre los dos de ellos tapándolos completamente.

En otra parte del escudo, hizo aparecer como si fuera transparente desde su lado, pero si alguien lo veía desde el otro lado, lo vería completamente opaco y supondría que el que estaba dentro no vería nada.

- Increíble, ¿Puedo utilizarlo en un futuro si dependo de ello?- Preguntó Sarah tentativamente, pues había algunos hechiceros o druidas que no les gustaba que se utilizaran sus trucos por otros.

- Por supuesto Sarah, no tengo ningún problema con ello. Además ese escudo aparece en los libros que suelo estudiar, salvo por aclarar la parte para verla.- Dijo dejando caer el escudo y liberándolos a ambos.

- Bien Harry, ahora que hemos terminado con el entrenamiento físico, ¿Qué harás?

- Voy a empezar con la alquimia y la magia elemental avanzada. Después en el último mes, voy a enfrentarme a mis demonios internos.

- ¿Qué quieres decir?

- Quiero decir que las pruebas que tiene la sala para mí, las voy a realizar.

- Iré contigo…

- No, Sarah, debo hacerlo solo. Es un viaje que debo hacer, para mostrarme a mí mismo que puedo con lo que sea y que los miedos que tengo son mundanos. Aparte…- Dijo dando un suspiro. – Debo cerrar ciertos círculos de mi vida pasada que no he cerrado completamente y supongo que son parte de las pruebas que este sitio tiene preparadas para mí.- Terminó de explicar, girando levemente la cabeza y evitando la mirada de Sarah.

Harry no quería ni necesitaba la compasión de nadie, y mucho menos de Sarah. Tenía que ser fuerte para el futuro incierto que se avecinaba.

Quedaban dos días para que la semana terminara, antes de ponerse con los estudios mágicos de teoría.

En esos dos días estuvo descansando de ejercitar, todavía hacia sus ejercicios matutinos, pero ya no tan pesados como los meses anteriores.

Cuando pasaron los dos días, Harry evocó un escritorio en el campo de entrenamiento para estudiar más cómodo, lo que estudiara lo haría en el modo tradicional, a no ser que viera que le faltaba tiempo, entonces tomaría el conocimiento con el encantamiento que le enseñó Regulus.

Lo primero que cogió para estudiar fueron los libros de alquimia que Maestro Flamel le recomendó. Eran unos libros muy básicos en lo que únicamente explicaba el concepto, su historia y un poco más, como cómo sacar la esencia de las plantas o preparar los elixires alquímicos.

La alquimia a veces era un poco parecida a las pociones, pero en vez de utilizar calderos de cobre y estaño, se utilizaban calderos de materiales más resistentes y puros como el oro y la plata, el diamante, el Adamantium y el Vibranium, aunque esos dos eran muy raros de usar.

Uno de los libros de texto explicaba que la Alquimia era la percusora de la Química, una ciencia muggle, le explicó Sarah cuando le preguntó acerca de ello.

- Los muggles ya no llaman alquimia a ciertas cosas. Por ejemplo para ellos lo que se hace en la alquimia, ahora es lo que se llama ciencia. Química, física, etc. la biología suele ser emparentada con la sanación y un poco con la nigromancia.- Explicó más o menos Sarah sin entrar en muchos detalles acerca de las respectivas terminologías.

El libro que escogió para estudiar tenía lo siguiente en él, por ello se enfrascó los días sucesivos en la lectura.

Alquimia y su historia

La Alquimia…precursora de la química ¿Qué es? Un término que siempre nos ha reflejado una imagen de misterio, química y también algo de brujería. Te explicamos todo lo relacionado con este concepto, la alquimia, te hablamos sobre su historia, los alquimistas más famosos y algunas curiosidades.

¿QUE ES LA ALQUIMIA?

El término Alquimia tiene varias definiciones.

Normalmente la alquimia se define como una práctica antigua llena de secretos y misterios basada en la química más pura y sagrada. Digamos que la alquimia son las ciencias químicas antiguas a través de las cuales se pretendía diferenciar la naturaleza real de la naturaleza espiritual…y en los metales, sobre todo el oro, los alquimistas encontraban la perfección espiritual…la piedra filosofal, una sustancia legendaria que según los alquimistas tenía propiedades extraordinarias, la piedra perfecta, podía convertir cualquier metal en oro.

La alquimia podríamos definirla como entrelazar materias, juntar compuestos para llegar a la perfección. Antes que la química fue la alquimia.

EL ORIGEN DE LA ALQUIMIA

Los inicios de la alquimia se ocultan en las nieblas del tiempo, el origen real es un verdadero enigma. Se dice que la palabra "alquimia" procede de la palabra árabe "al-khīmiyā" y que abarca casi cuatro milenios y tres continentes…Egipto, China, India, Grecia, el Imperio Romano, el Mundo Islámico, la Europa Medieval, la Era Moderna y el Renacimiento. Muchos piensan que el origen de la alquimia está basado en la creencia de convertir el metal plomo en el metal oro. Para los alquimistas, todos los metales querían alcanzar la perfección del oro, de ahí el gran conocimiento que poseían sobre química. Pensaban que los metales tenían que pasar por el proceso de transformación para alcanzar la perfección, al igual que nosotros no seríamos perfectos si no trabajábamos nuestro camino espiritual hacia la perfección de belleza y armonía.
La Alquimia se asocia a un personaje mítico, quizá
el primer alquimista de todos: Hermes Trismegisto, un personaje egipcio con un nombre griego que significa "Hermes, el tres veces grande" que era considerado "el Sabio Egipcio" simbolizado por el Dios Egipcio Tot, que consideraban el creador de la Alquimia y que era el símbolo de la Luna en la mitología egipcia.
Como hemos dicho, el origen de la alquimia es un misterio. Unos dicen que proviene del término asirio "Kemia" que significa "Tierra Negra", otros dicen que proviene del término árabe "al-khīmiyā" que significa "Química", otros que viene del hebreo "Chemesch" que quiere decir "Sol" y otros que viene de China.

LOS 4 SECRETOS DE LA ALQUIMIA

Los alquimistas tenían 4 secretos principales, entre otros, que intentaban descubrir.

Buscar el secreto de la eterna juventud.
Crear homúnculo o lo que es lo mismo,
crear vida.

Transformar los metales en oro a través de la piedra filosofal.
Transcender su humanidad o
buscar un nuevo plano espiritual. Esa es la única manera de llegar a encontrar la piedra filosofal.

CURIOSIDADES SOBRE LA ALQUIMIA

La Piedra Filosofal: para los alquimistas, la piedra filosofal era aquella capaz de convertir cualquier metal en oro.
La Gran Obra: (Magnum Opus). Para los alquimistas, la consecución de la Gran Obra era la obtención de la Piedra Filosofal por medio de las técnicas de la Alquimia.
El Elixir De La Larga Vida O De La Vida Eterna: o de la inmortalidad. La búsqueda de una poción casi mágica que podía hacer inmortal a aquél que la bebiera.
Convertir el Plomo en Oro: Para los alquimistas el proceso de convertir el plomo en oro era casi una obsesión. Realmente, quitando 3 protones de un átomo de plomo se conseguiría oro, ya que el plomo tiene 82 y el oro 79. De hecho, con esta persuasión de los alquimistas se hicieron experimentos posteriormente para ver si realmente podía transformarse el plomo en oro y se consiguió, pero el problema fundamental era que ese "oro" tenía mucha inestabilidad en sus átomos y duraba muy poco tiempo en esa forma y además en cantidades muy pequeñas.

LOS ALQUIMISTAS

Para los alquimistas lo más importante era descifrar el secreto de la transformación de las sustancias, al igual que para los químicos de hoy en día. Para los alquimistas era vital averiguar la estructura y composición de las sustancias. Los alquimistas eran los pensadores de la naturaleza.
Su trabajo consistía en desarrollar en laboratorios técnicas que les ayudaran a descifrar de qué estaba compuesta la materia, sobre todo por medio de la destilación y la extracción…y alcanzar la Piedra Filosofal para su Gran Obra.

Otro de los libros que estuvo leyendo y estudiando decía completamente otra cosa distinta de la alquimia.

En la historia de la ciencia, la alquimia es una antigua práctica protocientífica y una disciplina filosófica que combina elementos de la química, la metalurgia, la física, la medicina, la astrología, la semiótica, el misticismo, el espiritualismo y el arte. La alquimia fue practicada en Mesopotamia, el Antiguo Egipto, Persia, la India y China, en la Antigua Grecia y el Imperio romano, en el Imperio islámico y después en Europa hasta el siglo XVIII, en una compleja red de escuelas y sistemas filosóficos que abarca al menos 2500 años.

La alquimia occidental ha estado siempre estrechamente relacionada con el hermetismo, un sistema filosófico y espiritual que tiene sus raíces en Hermes Trimegisto, una deidad sincrética greco egipcia y legendario alquimista. Estas dos disciplinas influyeron en el nacimiento del rosacrucismo, un importante movimiento esotérico del siglo XVII. En el transcurso de los comienzos de la época moderna, la alquimia dominante evolucionó en la actual química.

Actualmente es de interés para los historiadores de la ciencia y la filosofía, así como por sus aspectos místicos, esotéricos y artísticos. La alquimia fue una de las principales precursoras de las ciencias modernas, y muchas de las sustancias, herramientas y procesos de la antigua alquimia han servido como pilares fundamentales de las modernas industrias químicas y metalúrgicas.

Aunque la alquimia adopta muchas formas, en la cultura popular es citada con mayor frecuencia en historias, películas, espectáculos y juegos como el proceso usado para transformar plomo (u otros elementos) en oro. Otra forma que adopta la alquimia es la de la búsqueda de la piedra filosofal, con la que se era capaz de lograr la habilidad para transmutar oro o la vida eterna.

En el plano espiritual de la alquimia, los alquimistas debían transmutar su propia alma antes de transmutar los metales. Esto quiere decir que debían purificarse, prepararse mediante la oración y el ayuno.

La alquimia como investigación de la naturaleza

La percepción popular y de los últimos siglos sobre los alquimistas, es que eran charlatanes que intentaban convertir plomo en oro, y que empleaban la mayor parte de su tiempo elaborando remedios milagrosos, venenos y pociones mágicas.

Fundaban su ciencia en que el universo estaba compuesto de cuatro elementos clásicos a los que llamaban por el nombre vulgar de las sustancias que los representan, a saber: tierra, aire, fuego y agua, y con ellos preparaban un quinto elemento que contenía la potencia de los cuatro en su máxima exaltación y equilibrio.

La mayoría eran investigadores cultos, inteligentes y bien intencionados. Estos innovadores intentaron explorar e investigar la naturaleza misma. La base es un conocimiento del régimen del fuego y de las sustancias elementales del que tras profundas meditaciones se pasa a la práctica, comenzando por construir un horno alquímico. A menudo las carencias debían suplirse con la experimentación, las tradiciones y muchas especulaciones para profundizar en su arte.

Para los alquimistas toda sustancia se componía de tres partes: mercurio, azufre y sal, siendo estos los nombres vulgares que comúnmente se usaban para designar al espíritu, alma y cuerpo, estas tres partes eran llamadas principios. Por manipulación de las sustancias y a través de diferentes operaciones, separaban cada una de las tres partes que luego debían ser purificadas individualmente, cada una de acuerdo al régimen de fuego que le es propicia, la sal con fuego de fusión y el mercurio y el azufre con destilaciones recurrentes y suaves. Tras ser purificadas las tres partes en una labor que solía conllevar mucho tiempo, y durante el cual debían vigilarse los aspectos planetarios, las tres partes debían unirse para formar otra vez la sustancia inicial. Una vez hecho todo esto la sustancia adquiría ciertos poderes.

A lo largo de la historia de esta disciplina, los aprendices de alquimista, se esforzaron en entender la naturaleza de estos principios y encontraron algún orden y sentido en los resultados de sus experimentos alquímicos, si bien a menudo eran socavados por reactivos impuros o mal caracterizados, falta de medidas cuantitativas y nomenclatura hermética. Esto motivaba que, tras años de intensos esfuerzos, muchos acabaran arruinados y maldiciendo la alquimia. Los aprendices por lo general debían empezar por trabajar en el reino vegetal hasta dominar el régimen del fuego, las diversas operaciones y el régimen del tiempo.

Para diferenciar las sustancias vulgares de aquellas fabricadas por su arte, los alquimistas, las designaban por el mismo nombre de acuerdo a alguna de sus propiedades, si bien procedían a añadirle el apelativo de «filosófico» o «nuestro». Así, se hablaba de «nuestra agua» para diferenciarla del agua corriente. No obstante, a lo largo de los textos alquímicos se asume que el aprendiz ya sabe diferenciar una de otra y, en ocasiones, explícitamente no se usa, ya que de acuerdo al arte hermético «no se debe dar perlas a los cerdos», razón por la que muchos fracasaban al seguir al pie de la letra las diferentes recetas. La «iluminación» sólo se alcanzaba tras arduos años de riguroso estudio y experimentación. Una vez que el aprendiz lograba controlar el fuego, el tiempo de los procesos y los procesos mismos en el reino vegetal, estaba listo para acceder a los arcanos mayores, esto es, los mismos trabajos en el reino animal y mineral. Sostenían que la potencia de los remedios era proporcional a cada naturaleza.

Los trabajos de los alquimistas se basaban en las naturalezas, por lo que a cada reino le correspondía una meta: al reino mineral la transmutación de metales vulgares en oro o plata, al reino animal la creación de una «panacea», un remedio que supuestamente curaría todas las enfermedades y prolongaría la vida indefinidamente. Todas ellas eran el resultado de las mismas operaciones. Lo que cambiaba era la materia prima, la duración de los procesos y la vigilancia y fuerza del fuego. Una meta intermedia era crear lo que se conocía como menstruo y que lo que ofrecía era una multiplicación de sí mismo por inmersión de otras substancias semejantes en fusión/disolución (según su naturaleza) con éstas. De modo que se conseguía tanto la generación como la regeneración de las substancias elementales. Estos no son los únicos usos de esta ciencia, aunque sí son los más conocidos y mejor documentados. Desde la Edad Media, los alquimistas europeos invirtieron mucho esfuerzo y dinero en la búsqueda de la piedra filosofal.

La alquimia como disciplina espiritual y filosófica

Los alquimistas sostenían que la piedra filosofal amplificaba místicamente el conocimiento de alquimia de quien la usaba tanto como fuera posible. Muchos aprendices y falsos alquimistas, tenidos por auténticos alquimistas, gozaron de prestigio y apoyo durante siglos, aunque no por su búsqueda de estas metas ni por la especulación mística y filosófica que se desprendía de su literatura, sino por sus contribuciones mundanas a las industrias artesanales de la época: la obtención de pólvora, el análisis y refinamiento de minerales, la metalurgia, la producción de tinta, tintes, pinturas y cosméticos, el curtido del cuero, la fabricación de cerámica y cristal, la preparación de extractos y licores, etc. La preparación del aqua vitae, el «agua de vida», era un experimento bastante popular entre los alquimistas europeos.

Los alquimistas nunca tuvieron voluntad para separar los aspectos físicos de las interpretaciones metafísicas de su arte. La falta de vocabulario común para procesos y conceptos químicos, así como también la necesidad de secretismo, llevaba a los alquimistas a tomar prestados términos y símbolos de la mitologíabíblica y pagana, la astrología, la cábala y otros campos místicos y esotéricos, de forma que incluso la receta química más simple terminaba pareciendo un obtuso conjuro mágico. Más aún, los alquimistas buscaron en esos campos los marcos de referencia teóricos en los que poder encajar su creciente colección de hechos experimentales inconexos.

A partir de la Edad Media, algunos alquimistas empezaron a ver cada vez más estos aspectos metafísicos como los auténticos cimientos de la alquimia y a las sustancias químicas, estados físicos y procesos materiales como meras metáforas de entidades, estados y transformaciones espirituales. De esta forma, tanto la transmutación de metales corrientes en oro como la panacea universal simbolizaban la evolución desde un estado imperfecto, enfermo, corruptible y efímero hacia un estado perfecto, sano, incorruptible y eterno; y la piedra filosofal representaba entonces alguna clave mística que haría esta evolución posible. Aplicadas al propio alquimista, esta meta gemela simbolizaba su evolución desde la ignorancia hasta la iluminación y la piedra representaba alguna verdad o poder espiritual oculto que llevaría hasta esa meta. En los textos escritos según este punto de vista, los crípticos símbolos alquímicos, diagramas e imaginería textual de las obras alquímicas tardías contienen típicamente múltiples capas de significados, alegorías y referencias a otras obras igualmente crípticas; y deben ser laboriosamente «descodificadas» para poder descubrir su auténtico significado.

Alquimia y astrología

La alquimia en Occidente y otros lugares donde fue ampliamente practicada estaba (y en muchos casos aún está) íntimamente relacionada y entrelazada con la astrología tradicional al estilo griego-babilónico. En muchos sentidos fueron desarrolladas para complementarse una a la otra en la búsqueda del conocimiento oculto. Tradicionalmente, cada uno de los siete cuerpos celestes del sistema solar que conocían los antiguos estaba asociado, ejercía el dominio sobre, y gobernaba un determinado metal. En el hermetismo está relacionada tanto con la astrología como con la teúrgia.

La alquimia en la historia

La alquimia comprende varias tradiciones filosóficas abarcando cerca de cuatro milenios y tres continentes. La general predilección de estas tradiciones por el lenguaje críptico y simbólico hace que resulte difícil trazar sus mutuas influencias y relaciones «genéticas».

Pueden distinguirse al menos dos tendencias principales, que parecen ser ampliamente independientes, al menos en sus primeras etapas: la alquimia china, centrada en China y su zona de influencia cultural, y la alquimia occidental, cuyo centro se desplazó a lo largo del tiempo entre Egipto, Grecia y Roma, el mundo islámico, y finalmente de nuevo Europa. La alquimia china estaba íntimamente relacionada con el taoísmo, mientras que la alquimia occidental desarrolló su propio sistema filosófico, con relaciones sólo superficiales con las principales religiones occidentales. Aún está abierta la cuestión de si estas dos ramas comparten un origen común o hasta qué extremo se influyeron una a la otra.

La alquimia en el Antiguo Egipto

El origen de la alquimia occidental puede situarse en el Antiguo Egipto, a partir de la confluencia de la ciencia sacerdotal con la filosofía helenística en la época ptolemaica. No obstante, a pesar de que el corpus simbólico clásico pertenezca a esta última etapa, la cosmogonía y la idea de naturaleza del Egipto antiguo están en el origen de muchas ideas alquímicas, ya que la metalurgia y el misticismo estaban inexorablemente unidos en el mundo antiguo. La alquimia, la medicina e incluso la magia eran aspectos de la religión en el Antiguo Egipto y, por tanto, del dominio de la clase sacerdotal. Según la tradición egipcia, el faraónKeops fue el más antiguo alquimista y el autor del primer tratado de alquimia.

La alquimia egipcia es conocida principalmente a través de los escritos de antiguos filósofos griegos (helénicos), que a su vez han perdurado a menudo sólo en traducciones islámicas. Prácticamente no se ha conservado ningún documento egipcio original sobre la alquimia. Estos escritos, si existieron, probablemente se perdieron cuando el emperadorDiocleciano ordenó la quema de libros alquímicos tras sofocar una revuelta en Alejandría, que había sido un centro de alquimia egipcia.

No obstante, recientes expediciones arqueológicas han desenterrado evidencias de análisis químico durante los periodos Naqada. Por ejemplo, una herramienta de cobre fechada en esta época tiene rastros de haber sido usada de esta forma.5 Además, el proceso de curtirpielesanimales ya se conocía en el Egipto predinástico en tiempos tan antiguos como el VI milenio a. C.

Otras evidencias indican claramente que los primitivos alquimistas del Antiguo Egipto habían ideado pastas de yeso ya en el 4000 a. C., morteroscimentantes hacia el 2500 a. C. y el vidrio en el 1500 a. C.

En el Antiguo Egipto se produjeron cosméticos, fayenza y también pez para la construcción naval. El papiro también había sido inventado hacia el 3000 a. C.

La leyenda cuenta que el fundador de la alquimia egipcia fue el diosTot, llamado Hermes-Tot o Hermes Trimegisto ('Tres veces grande') por los griegos. Según la leyenda, escribió los llamados cuarenta y dos Libros del Saber, abarcando todos los campos del conocimiento, alquimia incluida. El símbolo de Hermes era el caduceo o vara con serpientes, que llegó a ser uno de los muchos símbolos principales de la alquimia. La Tabla de Esmeralda o Hermética de Hermes Trimegisto, conocida sólo por traducciones griegas y árabes, es normalmente considerada[cita requerida] la base de la filosofía y práctica alquímicas occidentales, llamada filosofía hermética por sus primeros seguidores.

El primer punto de la Tabla de Esmeralda cuenta el propósito de la ciencia hermética: «en verdad ciertamente y sin duda, todo lo que está abajo es como lo que está arriba, y todo lo que está arriba es como lo que está abajo, para realizar los milagros de una cosa».

Ésta es la creencia macrocosmos-microcosmos principal para la filosofía hermética. En otras palabras, el cuerpo humano (el microcosmos) se ve afectado por el mundo exterior (el macrocosmos), que incluye los cielos a través de la astrología y la tierra a través de los elementos, aunque cuando uno logra el dominio sobre el mundo interior, comienza a ser capaz de controlar el mundo exterior de formas poco convencionales.

Se ha especulado con que un acertijo de la Tabla de Esmeralda («fue llevado en el vientre por el viento») alude a la destilación de oxígeno a partir de salitre, un proceso que era desconocido en Europa hasta su (re) descubrimiento por Sendivogius en el siglo XVII.

En el siglo IV a. C., los macedonios greco parlantes conquistaron Egipto y fundaron la ciudad de Alejandría en 332. Esto los puso en contacto con las ideas egipcias.

En ese tramo de la lectura paró y meditó lo que había aprendido hasta ahora. Había aprendido a esquivar bolas de pintura, aprendido a luchar con espada y hacha, había mejorado en su uso del báculo, ciertas partes de la magia elemental del agua, viento y tierra.

Todavía le quedaba por aprender a controlar mejor el fuego, pero eso quería hacerlo junto a Bennu, su familiar y un ave de fuego negro.

En lo referente a la alquimia, de momento había aprendido que se utilizaba más de una magia, es decir, algo parecido a lo que le sonaba como magia del alma, pero eso tendría que preguntárselo a Maestro Flamel.

Había aprendido que la magia elemental era crucial para la alquimia, también la paciencia y el estudio constante.

Por otra parte los textos que estaba estudiando, era solo pura teoría y nada de ejemplos prácticos.

Suponía que tendría que experimentar en el tema más adelante, pero quería hacerlo con un maestro que supiera prevenir cualquier problema que causara o accidente que surgiera. Debía de ser precavido.

Dejando el texto en el estante de donde lo cogió, levitó la mesa de estudio hacia las escaleras y la colocó en un sitio que no molestara.

Volviendo al campo, se sentó en posición de loto y cerró los ojos para meditar un rato, antes de que la cena fuera hecha, hoy le tocaba cocinar a Sarah y por extraño que le pareciera a Harry, lo hacía bien.

Sumergiéndose en sus escudos oclumánticos, Harry fue organizando su mente, recuerdos y estudios aprendidos recientemente.

Pasaron las horas y Harry no salía de su estado meditativo, algo que a Sarah le preocupaba un poco, ya que en cierto modo, esta era la primera vez que le veía en tal estado.

Cuando por fin salió de su estado meditativo, Harry se dirigió a Sarah con una sonrisa.

- Está hecho. Ahora tengo todos los recuerdos, memorias importantes, acontecimientos y otras cosas bien organizadas.

- Has tardado mucho Harry, me tenías muy preocupada. ¿Qué hubiera pasado si te hubieras retraído en tu mente?

- Lo siento Sarah, no era mi intención preocuparte…

- ¡No lo vuelvas a hacer!- Dijo Sarah abrazándolo fuertemente entre sus brazos. – Ahora vamos a comer algo, mañana continuarás con tus estudios.- Soltó a Harry y se dirigió a la cocina, de dónde provenía un olor embriagador a estofado de carne y verduras.

- Si, sobre eso, creo que voy a prescindir del método tradicional y me voy a sumergir en el encantamiento para aprender el resto de los libros, como el de Alquimia.

- ¿Pero no querías hacerlo de la manera tradicional? ¿Qué ha cambiado?

- Si, pero me he dado cuenta de que tipo de pruebas tiene la sala para mí, gracias al estado de meditación, me sumergí en mis escudos oclumánticos y pude averiguar, el propósito de la sala.

- ¿Y cuál es?- Preguntó con una ceja arqueada y muy interesada en el propósito que tuviera la sala con su aprendiz.

Mientras se servían los platos para la cena, Harry le explicó que debía emprender un viaje por el extenso espacio blanco de la sala, poniendo a prueba su supervivencia, su paciencia, su astucia, valor y sobre todo su poder, tanto físico como mágico.

Asintiendo con la cabeza en comprensión, Sarah le dijo que iría con él a donde quiera que fuera.

- Me temo que no puedo permitir que hagas eso, Sarah.

- ¿Por qué? Soy tu maestra y a donde tú vayas, yo voy.

- Me alaga que pienses así, pero esto lo tengo que hacer solo. Sería peligroso para ti que vinieras conmigo, podría confundirte con una de las pruebas… y si te pasara algo… no, Sarah, no puedes venir.- Dio por zanjado el tema, terminando su cena y dando un sorbo de su bebida, relajándose en la silla, se quedó mirando contemplativamente a su maestra que no se veía muy contenta.

- En una semana parto para el viaje, me llevaré comida, una espada y el báculo.

- ¿Y ya? ¿Qué se supone que tengo que hacer yo? ¿Quedarme preocupada por ti, esperando a que regreses, temiendo que no regreses?

- Sonará fuerte y duro, pero sí. Puedes entrenar mientras tanto, incluso puedes coger los libros que quieras sobre magia que compré.- Dijo seriamente, pero en un momento dio una sonrisa afectuosa de medio lado, que pronto a Sarah calmó.

- No es justo Harry, que utilices esa sonrisa conmigo…

- Lo sé Sarah. Te agradezco tu preocupación, pero no tienes por qué preocuparte, volveré antes de que tengamos que salir, te lo prometo.- Terminó de decir Harry, mientras se levantaba y se acercó a Sarah a darle un beso en la cabeza, para después marcharse a su habitación y acostarse.

Para Sarah aquello suponía algo nuevo, es cierto que quería a Harry como a un hermano, pero había algo dentro de ella o en esta sala infernal, que la decía que podían tener algo más que un simple cariño entre hermanos.

No quería creer que pudiera estar enamorándose de Harry, ¡Le sacaba casi diez años! Bien podrían etiquetarla de asalta cunas, aunque en el mundo mágico no lo verían con malos ojos, puesto que hasta hace poco e incluso algunas de las familias de magos, aún seguían teniendo contratos de compromiso y matrimonio entre sus hijos, no sería raro que Harry hiciera uno con ella, para eventualmente cuando cumpliera quince o dieciséis años pudieran casarse.

¡Pero que estaba pensando! ¡No! Harry merecía ser feliz con alguien de su edad, no con ella que bien podría ser su hermana mayor.

Moviendo la cabeza para despejarse esos sentimientos molestos de encima, se dirigió a lavar los platos que habían utilizado y manchado.

Mientras estaba fregando, siguió pensando en el tema, sin darse cuenta que la sala solo ayudó a avivar un sentimiento que estaba ahí, a florecer un poco más.

Harry se pasó la semana estudiando rápidamente los libros de magia elemental que requeriría para su viaje, algo que vendría pronto.

Quedaba poco menos de tres meses para que salieran de la sala y es lo que le duraría el viaje que tenía previsto hacer para probarse así mismo.

Mientras consumía la información de los libros de magia elemental, también iba preparando, entre libro y libro una bolsa encantada para poner comida con encantamientos estasis en ella.

Llenó una alforja con agua, lo suficiente para que le durara tres o cuatro meses y tuviera de sobra. También le puso un encantamiento estasis para que el agua no se volviera estancada.

Al final de la semana Harry terminó de empacar su bolsa y su alforja y se dirigió a los escalones que daban al vasto campo de entrenamiento.

- ¿Te vas?- Preguntó Sarah, con un tono de voz neutral, o lo más neutral que pudo reunir.

- Sí, me voy ahora.- Dijo Harry sonriendo ligeramente, dándose cuenta de la preocupación verdadera que salía de Sarah en oleadas.

A Harry le gustaba que se preocupara por él, puesto que era un sentimiento nuevo de pertenencia. Antes no había mucha gente que se preocupara, sí los gobblins lo hacían, así como Regulus y su familia, pero Harry pensaba que era porque estaban en deuda con él y los gobblins, porque no querían perder a un valioso aliado, aunque más tarde descubriría el por qué exactamente se preocupaban por él.

No porque estuvieran en deuda o fuera un valioso aliado, sino porque realmente lo consideraban un amigo y tenían genuina preocupación.

Bajando las escaleras poco a poco y dando una respiración profunda, se volvió una vez más hacia donde estaba Sarah, para descubrir que su viaje había dado comienzo, dado que la entrada al campo había desaparecido de la vista inmediata.

Sarah por otra parte suspiró en derrota y susurró un, buena suerte, al ver como Harry desaparecía en la nada.

Nota de autor 2:

La información sacada en los tipos de armas y luchas vikingas es de ésta página Web, por si alguien quiere leer un poco más.

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Otra cosa que quería decir, si me he equivocado en algo, dado que se supone que la información sea correcta, pido disculpas.

También decir que no soy un gran fan del ejercicio físico, por ello no pongo como se ejercita, pero imagino que con echarle imaginación vale, jejeje.

La información sacada de la alquimia, ha sido de Wikipedia y ésta otra página Web:

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Espero que les haya gustado el capítulo, como a mí me ha gustado escribirlo y buscar la información.

Nos vemos pronto.

Un saludo cordial a todos y todas.