Respuesta a los Reviews: Leontes efectivamente es un mago, y por supuesto no es Hermione en versión hombre.
Mientras escribía este capítulo me di cuenta de que probablemente alguien ya habría escrito algo similar a la idea que tenía en mente, así que decidí buscar en otros fanfiction; efectivamente la idea ya había sido usada, así que decidí reescribirlo por completo, razón por la cual puede sentirse más corto algo forzado, dado que ya tengo las líneas generarles de la historia organizadas por capítulos, espero sepan disculpar esto, prometo que de aquí en adelante revisare este tipo de cosas antes de comenzar a escribir
He dividido este capítulo en dos partes, de esta forma espero pulir los detalles en la.
Niego completamente cualquier clase de derechos sobre HP o su mundo.
Capítulo 1: Dumbledore visita a los Dursley (Parte 1)
Bajo las delgadas sábanas de la cama de Harriett era apreciable el tenue brillo otorgado por las gafas de visión nocturna de Dudley colocadas a la mínima potencia. un novedoso juguete que aun no salía a la venta para el público en general, pero que su primo había conseguido mediante berrinches, lloriqueos y ocasionales golpes en la cabeza de su padre, quien finalmente decidió intercambiar un par de favores con algunos colegas que trabajaban en la fábrica donde se montaban y los había conseguido casi un año entero antes de su lanzamiento; por supuesto, Dudley solo jugó con ellos durante media hora antes de aburrirse y tirarlos en su segunda habitación para no volver a usarlos jamás.
Por supuesto, el juguete había terminado aplastado en el fondo de un gran montón de otros regalos y trastos varios. Sin embargo ahora la habitación pertenecía a Harriett, y para su buena suerte, pese a los esfuerzos de Dudley por sacar todo aquello que le pertenecía, antes ella pudo esconder unas cuantas cosas en la tabla suelta bajo la cama: algunos cuántos libros (aun envueltos en el plástico), las gafas de visión nocturna, y un par de walkie-talkies casi nuevos.
Y aunque Harriett no tenía con quien hablar a través de las radios, y solo había comenzado a leer «Las aventuras de Tom Sawyer», las gafas no podrían venirle mejor para lo que necesitaba hacer ahora.
―«Hogwarts: Una historia, por el Profesor Garius Comkink» ―leyó Harriett, abrió el libro por la
primera pagina y comenzó el capitulo.
«Capitulo 1: Los cuatro fundadores…
Fue hace más de mil años cuando el reformado Alto consejo de Señores encargó la construcción de Hogwarts a los cuatro fundadores: Godric Griffyndor, Helga Hufelpuff, Rowena Ravenclow y Salazar Slytherin. Los cuatro fundadores fueron en su tiempo personas de gran prestigio y mayor poder; fue con sus propias manos que levantaron de debajo de la tierra los cimientos de Hogwarts, la mayor y más antigua escuela de Magia y Hechicería».
Se concentro en el flujo de magia dentro de su cuerpo y lo ralentizo hasta casi detenerlo, sintió como su cuerpo se retorcía y se estiraba; su cabello rubio cubrió sus ojos y su vista se desenfoco por unos momentos antes de volver a la normalidad. Con un rápido movimiento de varita se ajusto las ropas que ahora le quedaban demasiado estrechas y conjuro una fina túnica verde con ribetes de plata, se miro en sucio espejo frente a él, y el afilado rostro de Lucius Malfoy le devolvió la mirada, sonrió con nostalgia, hacía años que no usaba ese rostro.
Retiro los hechizos de privacidad que había colocado alrededor del baño del Caldero chorreante y salió con paso decidido, tenia algunos negocios pendientes en el Callejón Knockcturn.
Dumbledore caminaba en círculos por su oficina mientras realizaba complicados movimientos de varita de forma distraída, silenciando los aparatos que sonaban desesperadamente a su alrededor y llenando formularios con una vuelapluma automática, hacia un par de días que las alarmas de el Departamento de Misterios no dejaban de sonar como locas; para colmó, ahora sus propias alarmas cerca de Privet Drive habían colapsado todas al mismo tiempo.
Una movilización casi masiva de Ex miembros de la Orden e Inefables estaba lista para encontrar a Harriett y ponerla a salvo de ser necesario, afortunadamente Dumbledore se les adelanto; varios hechizos de diagnostico y localización revelaron un potente rastro mágico hostil abandonando la residencia Dursley momentos antes de que el llegara.
Por otro lado, Harriett se encontraba en un parque cercano, sosteniendo una copia de «Hogwarts; Una Historia» entre sus manos, un rápido uso del legilimens le había permitido saber que quien le entregó el Libro era nada más y nada menos que Leontes Connor, un joven estudiante de pronto ingreso a segundo año con una gran inteligencia, pero de un potencial mágico despreciable, y por lo tanto, no una amenaza para Harriett, así que decidió pasarlo por alto, después de todo, nunca fue su intención mantener a Harriett ignorante de el mundo mágico, mucho menos ahora que faltaba tan poco para su ingreso a Hogwarts.
Llamo algunos inefables para que resguardaran a la niña de camino a casa. Acallo las alarmas y volvió al número 4; realizo un examen más exhaustivo, por extraño que pareciera, aunque el rastro era claramente hostil, la protección de sangre no había reaccionado en absoluto. Dumbledore saco su varita, deslizándola suavemente entre sus dedos y susurrando palabras casi inteligibles, una enorme cúpula azul rodeo la casa entera, y brillo intensamente por un segundo antes de desaparecer.
Sería algo desconsiderado de su parte llevarla a Hogwarts esa noche, alteraría a Harriett introducirla de forma tan agresiva. al mundo de la magia, con todo el revuelo que había ocurrido, pero también sería irresponsable dejarla durante mucho mas tiempo ahí, sin protecciones mas duraderas, iría personalmente a recogerla a la mañana siguiente, eso le daría tiempo a rellenar el papeleo y evitar que el asunto llegara a ciertos oídos.
La mañana del día siguiente encontró a Harriett dormida con el libro entre sus brazos y un fuerte dolor en la parte del cuello de donde se había colgado las gafas, sin embargo el grito de su tía le arrebato la oportunidad de comenzar a quejarse por el dolor.
―¡No va a llevársela! ―se escuchó desde la planta baja, Harriett sacudió la cabeza fuertemente para despertarse del todo y escondió el libro bajo las sabanas, salió de su habitación y corrió por las escaleras. Tío Vernon estaba sentado en el sofá de la sala, con la cara roja y los puños apretados; tía Petunia se encontraba levantada, su cuerpo entero parecía tenso y el color se había marchado de su rostro.
―¡Usted la puso bajo nuestro cuidado y acepto nuestras condiciones, no se la llevara a esa «escuela» para monstruos!
Cada tendón en el cuello de su tía parecía a punto de explotar, frente a ella se encontraba un hombre de una actitud totalmente contraria, relajado, de larga barba blanca, con extrañas ropas de color verde lima y lentes de media luna, el desconocido volvió su mirada hacia ella y sonrió, Harriett sintió como si el pudiera ver dentro de su cabeza.
―Me temo que esa decisión ahora le concierne únicamente a Harriett.
La conversación que sostienen los Dursley con Dumbledore será importante en cuanto a detalles revelados y explicaciones sobre algunas diferencias que existen entre este mundo y la continuidad original de Harry Potter, así que he dividido este capítulo en dos partes, de esta forma espero pulir los detalles para no dejar nada al aire, y subir una actualización para evitar dejar por tanto tiempo inactiva la cuenta.
Me gustaría aclarar también que intento dar a cada pequeño detalle en la historia un sentido, por lo que algunos títulos, nombres, conversaciones o incluso detalles en el comportamiento de algunos personajes serán importantes para comprender lo que suceda más adelante, confió en que el lector pueda hallar las conexiones, sin embargo, siempre pueden enviar un PM si tienen alguna duda sobre lo que sucede en la historia.
Agradezco los Reviews-
