Hola a todos, aquí Solitario196 al mando nuevamente trayéndoles otra nueva adaptación, espero que les guste y sin mas comencemos con la historia ;) :)
Siempre te he amado
Capítulo I: Reencuentro
- - POV NAMI - -
Llegaba tarde como siempre, "Robin me iba a matar", pensaba mientras cerraba la puerta de mi casa y corría hacia mi auto. Me gustaba tener todo en tal orden... que siempre tenía que ser todo perfecto, pero eso a veces traía como consecuencia que no me llegaba el tiempo y tenía que correr como hoy. Estaba nerviosa, ¿Porque? Había un año y medio que me había ido, el mismo tiempo que llevaba sin ver a mis amigos, bueno excepto Robin y Zoro (su novio) que me habían ido a recoger al aeropuerto. Dirán que estoy loca... "¿cómo voy a estar nerviosa por mis amigos?", pero entre mis amigos, hay uno en especial que me pone nerviosa, bueno me ponía, espero después de este tiempo fuera haber conseguido olvidarme de el totalmente. ¿Quién es él? El mejor amigo de Zoro, su nombre es Luffy, un casanova empedernido, sexy… realmente sexy, al que no le dura una relación más de una noche, y que con solo chasquear los dedos tiene un ejército de mujeres a sus pies... y del que había estado enamorada, no sabía en qué momento pase de sentir repulsión de como trataba a sus "victimas" a caer en sus garras... Aunque el jamás hizo nada, bueno "solo" me rechazó... Había estado a punto de besarme y sin más, huyo. No lo culpo, por aquel entonces nadie en su uso de razón me miraba, era "la cerebrito" de la clase, nadie se metía conmigo porque estaba en el grupo de los populares, pero yo no era popular. Era tímida, reservada y no me vestía a la moda, ni nada por el estilo. Era muy sencilla, muy cabezota y no me interesaba demasiado pensar en chicos.
Al terminar la carrera, termine por ser abogada, comencé a trabajar en uno de las oficinas de abogados más importantes de New York, me independicé, empecé a vestir elegante y bastante sexy. Los hombres empezaron a verme, (casi llegue a creer que era invisible). Pero ninguna relación fue lo suficiente estable, no había encontrado el hombre que me hiciera sentir derretir el corazón con una palabra, que me haga estremecer de amor y pasión a la vez, que cuando le miras a los ojos el mundo se detiene...tal vez no exista.
De tanto estar pensando ya estaba enfrente de la casa de Robin, ya debían haber llegado todos. Había muchos coches aparcados. No se si alguien sabía el motivo de la reunión, a mí por lo menos no habían querido soltarme ni palabra...
Me baje del coche, estaba cerrando la puerta, cuando paso un coche a toda velocidad y casi me hace perder el equilibrio, le grite que fuera más despacio, mi sorpresa fue cuando frena dos espacios delante del mío y aparcó.
Me quede congelada al ver quien se bajaba del coche... Luffy, tan sexy como siempre... peor! Mas sexy que nunca... Se acercaba, sin percatarse de que estaba allí, hasta que se paró a escasos cuatro pasos y nuestras miradas se encontraron, nos quedamos mirándonos y mi mundo se paró.
Gracias al ruido de un coche, me centré y acercándome a él le dije:
— Hola Luffy.
— Hola Nami, estas… preciosa.— dijo mirándome de arriba a abajo, haciendo que me sonrojara. Acercándose a mí, me cogió por la cintura y me besó en ambas mejillas.— Te sentó muy bien el trabajo o fueron los aires de Europa?
— Serian ambas cosas. ¿Tú que tal?
— Como siempre, aunque extrañando cosas tan bellas como tu...
Gracias que lo interrumpió Sabo... no quería seguir escuchándolo, solo me serviría para caer definitivamente en sus garras, así que cuanto menos estuviese con el mejor. Me gire, para comprobar que Sabo venia corriendo llamándome.
— Nami.
— Sabo! —Dije mientras me cogía por los aires y me daba vueltas.
— Como te he echado de menos — me dijo con cariño, Sabo era el chico más bueno que había en el mundo, era uno de mis mejores amigos, muy guapo, estaba viviendo con su novia Koala desde hacía tres años. Que también era una chica muy buena, sencilla y preciosa como su novio.
Nos giramos, cogidos de la mano hacia la casa, y me encontré que Luffy estaba donde lo había dejado, solo que apoyado en mi coche, observándonos con detenimiento. Sabo se paró a saludarlo, y Luffy se incorporó, acompañándonos al interior de la casa.
Todos mis amigos se levantaron a saludarme, Viola, Sanji, Perona, Usopp, Kaya, Rebecca, Vivi, Kohza, Franky y Koala., bueno y sobra decir Robin y Zoro, ya que la cena la organizaron ellos, en su casa. Les estuve contando sobre mi viaje, como fue mi vida en Paris este año y medio, me fui porque me salió un caso muy importante y estuve allí todo ese tiempo. Les conté sobre los franceses a las chicas, sobre lo hermosa que es la ciudad, les hable un poco de francés que aprendí. Nos sentamos a cenar, todo transcurría entre risas y bromas. Llego la hora del postre, los anfitriones se levantaron y anunciaron que se casaban!
Todos nos pusimos contentísimos, los felicitamos, empezaron a hablar de la boda, de que estaban buscando un lugar hermoso y especial para realizar la ceremonia, que querían que los padrinos le ayudaran con todo... ¿padrinos? ¿Quién serán los padrinos?
— Bueno entonces quiero, queremos — dijo Robin mirando a su futuro marido — que nuestros padrinos sean... Zoro — dijo mirando a su prometido — yo digo el padrino y tú la madrina, Ok? — Zoro asintió, mirándola— Nuestro padrino será... LUFFY!
Observe a Luffy que puso cara de sorpresa, aunque era de esperar, es el mejor amigo de Zoro, quien mejor lo conoce, ¿quién mejor que él? Después miró a los novios y les dedico una sonrisa, se levantó y los abrazó. Robin le pidió que se quedara junto a ellos, para dar la noticia a la madrina.
— Bueno pues yo voy a necesitar mucha ayuda, por eso creemos que nuestra madrina tiene que ser especial, NAMI — dijo Zoro.
¿QUE? ¿Que acabo de oír? ¿Acaba Zoro de decir mi nombre? Nooo, seguro que no. Levanto los ojos y me encuentro con la mirada de todos, esperando que reaccione... noooo, no puede ser! No quiero ser madrina de la boda de mis mejores amigos... con Luffy de padrino...! Esto no es precisamente poner distancia entre los dos...
- - POV LUFFY - -
Que tarde era! Había salido tardísimo del trabajo, no porque tuviese demasiado... sino porque había estado toda la tarde pensando... en ella... en Nami. La única mujer a la que ame, y a la que ni siquiera besé... por mi culpa... o ¿quizás ella me rechazase al final?... jamás lo sabré... Aun no se el porqué, me imagino que para que no me hiciese ilusiones, al haber intentado besarla. Deje a mi novia esa misma noche, no es que me interesara por la chica que era mi novia por aquel tiempo, era por Nami para poder amarla a ella, entregarme en cuerpo y alma a ella, por eso no la besé. No quería que ella se sintiese "la otra", quería que ella se sintiese reina de mi corazón, como lo era... Pero en el momento que me alejé de sus labios, algo se rompió entre nosotros y me hundí.
Nami desde ese momento cambio mucho, hablaba con todo el mundo — excepto conmigo — cuando antes era más callada y reservada con la gente, se sacó las gafas — a mí me parecía hermosa con ellas o sin ellas — cambio su forma de vestir al terminar la carrera, ahora se vestía muy sexy y como no, tenía un ejército de babosos detrás de ella, pero yo no podía hacer nada, además de que ahora no me interesaba como mujer, solo como amiga. ¿O tal vez… Aun…? NO, ella jamás me amo y yo deje de amarla desde aquel día.
Me fui a casa, me duche y cambie. Observé la foto de mi mesilla de noche, en ella estamos Nami y yo, abrazados, junto al muelle del pueblo a donde íbamos de vacaciones con nuestros amigos, íbamos todos los días hasta el rio, a darnos un baño, jugábamos, nos reíamos… Éramos tan felices. Aun no sé porque sigo conservando esa foto, bueno tal vez porque la niña del rio era la que quería recordar, no la que me ignoraba después.
Miré mi reloj, ¡Robin y Zoro me van a matar!. Cogí mis llaves del auto y me puse en camino, iba bastante rápido, cuando estaba llegando vi una chica hermosa salir del coche, casi se cae por mi culpa, me grito algo... No le preste mucha atención. Corrí, sin pensar en nada... hasta que veo una chica, me paro, empiezo a mirarla por abajo... una piernas preciosas... ese vestido blanco le queda hermoso...sigo subiendo...la chica está de miedo... me paro en sus labios...tiene unos labios que quisiera probar...sigo subiendo... esos ojos...son los ojos más hermosos que he visto en mi vida, y ante mí, después de este año y medio sin verla... tengo a la dueña de mi corazón… más hermosa que nunca, cada día está más arrebatadora.
Me pierdo en su mirada, estamos a cuatro pasos, ella está mirándome a los ojos también, necesito romper la distancia que nos separa... tocarla, tocar esa suave piel, embriagarme en su aroma, perderme en sus labios... NO. Olvídala, tienes que hacerlo... pero… no puedo cuando me mira así.
El ruido de un coche nos devuelve al mundo, ella me pregunta como estoy, sigue como siempre, sin involucrase demasiado conmigo, dos besos en la mejilla y un como estas es el balance de este año sin vernos... Nada! Olvídala! Le digo que esta hermosa, y que la extrañe... pero Sabo nos interrumpe. Es igual, jamás me habría dicho que me había extrañado...
Me apoye en su coche, mientras Sabo la cogía en brazos y giraba con ella en el aire (como sentía celos de mis otros amigos, a mi no me dejaba ni siquiera hacerle eso...), aun no sabía que hacia esperándoles, podría estar dentro en vez de estar martirizándome con el espectáculo de no poder ni comportarme como un amigo con ella y ver como los celos me consumían.
Salude a Sabo y nos fuimos para la casa. Todo el mundo se echó encima de Nami a preguntarle por Paris... por el trabajo... Yo, mientras aun no servían la cena, fui junto a mi mejor amigo a charlar un rato...para pasar el tiempo y sacármela un poco de la cabeza.
Nos sentamos a cenar, todo entre risas y bromas, intentaba mirarla lo menos posible mientras comía muy a gusto. Llegó el postre. Y Robin y Zoro nos anunciaron que se casaban... hablaban de la boda. Y nos comunicaron que necesitaban a los padrinos...
Pero me sorprendí, no me lo creía, querían que fuese el padrino yo. Encantado de ayudar a mis mejores amigos, me levante a darle unos besos, pero me pidieron que no me sentase, que me quedase a la elección de la madrina...
— Bueno pues yo voy a necesitar mucha ayuda, por eso creemos que nuestra madrina tiene que ser especial, NAMI! — dijo Zoro.
Nami? Nami, madrina de la boda conmigo? La miré, tenía la cabeza baja, parecía que no había oído, echó un rato en reaccionar, miro a su alrededor como preguntando sin palabras si era real, si de verdad acababan de decir que la querían como su madrina de bodas. Me miro, yo le sonreí... No sé qué pasaba por su cabeza, puso una cara triste, como si intentase aguantar las lágrimas... Por mi cabeza, pasaba que iba a estar tanto tiempo junto a ella en los siguientes meses que me iba a volver loco.
"Eso seguro!"
Continuara….
Bueno... que les parecio?... por ahora esto es todo pero estare actualizando cada dos días, asi que no se preocupen tendremos capítulos para un tiempo mas ;) :) :D
REVIEWS?
