Holaaaa, he vuelto muajajajaja. Oban no me pertenece, escribo esto por diversión. Advertencia la primera parte en medio fogosa o eso intente que fuera X3.
Sin mas que decir, ahora les presentoooooo...

Capitulo 4: Respuestas

Presionó sus labios contra los de ella, saboreando aquel dulce sabor que solo ella poseía. No pasó mucho hasta que la necesidad de profundizar el beso se hiciera presente.
Lamió la comisura de sus labios pidiendo su permiso para ir por más. Escuchó una pequeña e inocente risa y a continuación le abrió su boca. Sus lenguas comenzaron un batalla que obviamente él terminó ganando. Para su desgracia la falta de aire los obligó a separarse.
Mientras recuperaba el aliento, no se resistió a observarla. Un sonrojo teñía sus mejillas contrastando a la perfección con su pálida piel y combinando con el rojo de su cabello y los brillante rubís que tenía como ojos.
No resistió más y volvió a besarla con pasión y locura, mientras sujetaba con una mano su cadera y con la otra le acariciaba la espalda. Ella tampoco se quedaba atrás, le rodeó el cuello con sus brazos acortando aún más la distancia entre ellos y empezó a jugar con su cabello.
La temperatura subía más y más y todo explotó cuando una traviesa mano se coló por debajo del top de la chica, haciéndola gemir instantáneamente.
Por impulso la tiró sobre la cama colocándose sobre ella. No sabía cómo lo hacia pero de una forma u otra ella acaba con su cordura y eso sinceramente le encantaba. Otra vez la joven pelirroja se le adelanto, abrazándolo por el cuello y susurrándole algo al oído

-"Te amo"-.

Sus ojos azules se abrieron repentinamente. Sudor corría por su piel morena, tomó una gran bocanada de aire y se pasó la mano por su rojiza cabellera. Otro sueño con ella, diferente escenario pero siempre era ella. Esta vez los dos estuvieron en su cuarto, soltó un gruñido al pensar en lo "exquisito" que sería eso.
Sacudió la cabeza bruscamente, debía sacarse esos pensamientos impuros de su cabeza, pero más que nada ahora necesitaba con urgencia una ducha bien pero bien helada.

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Una vez fuera de la ducha, fue directo a cambiarse pero no antes sin detenerse frente al espejo, no sabía por qué pero hoy se tomó un tiempo para evaluar los cambios en su apariencia. Durante estos últimos años había ganado masa muscular, no excesivamente pero sin duda estaba mejor físicamente a comparación de cuando participó en la Gran Carrera, miró su rostro el cual definitivamente ya no era el de un adolescente, había madurado. Demasiado rápido para su gusto. Su cabello había crecido, ahora le llegaba hasta los hombros. Su ojos azules habían perdido brillo, no era algo que no se esperaba, después de cargar con el destino de tu reino sobre tus hombros y de sacrificar todo lo que alguna ves haz querido si que era desgastante para el espíritu. Su mirada volvió a su torso desnudo y miró con recelo la cicatriz que recorría de izquierda a derecha su torso. Eso solo era muy pequeño a comparación de los miles de recuerdos horribles que la guerra contra los krogs había dejado marcados en lo profundo de su memoria.
Soltó un suspiro y fue a terminar de cambiarse. Ya no volvería a dormir ni aunque lo intentara, así que aprovecharía el pequeño tiempo que había ganado para relajarse. Pero primero tenia que comer algo.

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Salió rápido de la cocina y se escabulló a uno de los jardines. Hace tanto tiempo que no tenía algún momento para si mismo, sin embargo en este momento no se decidía por cuál opción era la mas adecuada para aprovecharlo de la mejor manera. Podría practicar con el arco, ir a meditar, leer alguno de los libros de la biblioteca o podría montar a G dar y escapar del palacio por un buen rato. La última era la opción mas tentadora

"¿Cuándo se había convertido en un rebelde?" pensó con una sonrisa soncorrona. Era tan obvia la respuesta, desde que cruzo caminos con cierta ruda y encantadora jovencita de la Tierra.
Sin darse cuenta había recorrido todo el trayecto desde la cocina hasta el jardín sur. Sin duda alguna ese era su lugar preferido en todo el castillo, no solo era un punto apartado de otras zonas del castillo sino porque todo ahí se complementaba perfectamente. Las flores plantadas de determinada forma que los colores contrastaran y combinaran correctamente, la variedad de las mismas, algunas nativas y otras exóticas de otros planetas, con una gran fuente en medio adornada con estatuas en honor a Sekai y Nouram. Por el momento se encontraba iluminado por el gran sol de Nourasia, aunque el prefería verlo de noche iluminado a la luz de las dos lunas del planeta.
Por el momento dejó de lado sus otras opciones y se puso a caminar por el lugar admirando cada clase de flores que habían plantado, hasta divisó una que lo hizo parar en seco. Un arbusto alto lleno de flores de un rojo intenso, casi todas bien abiertas y al tocarlas sintió la suavidad de los pétalos e inhalo su dulce aroma. Esa flor fue un regalo por parte de la Coalición Tierra, un rosal si recordaba bien. Delicada, de un dulce aroma y roja.
-Tan igual a ti mi princesa-Bueno capaz no parecía tan delicada por fuera pero él que la conocía bien sabía bien que bajo esa máscara de rudeza y rebeldía se encontraba una delicada dama.
Y otra vez ella estaba en su cabeza, pero cómo no podría estarlo. Desde que la conoció siempre se llevó una sorpresa, a simple vista parecía una chiquilla despistada y fácil de impresionar y verla pararse frente a él respondiéndole tan rudamente y con una pisca de arrogancia cual brava guerrera lo dejó sin habla. Conforme avanzaba la carrera sus sorpresas no parecían tener fin y cada día sus sentimientos por la joven piloto crecían más y más. No obstante, como en toda "historia de amor" hay complicaciones. Las cosas que tuvo que hacer para Toros y Kross lo hicieron quedar como un mentiroso, como un traidor. Aunque ella no perdió su fe en el sino no lo habría ido a buscar, no lo habría ayudado en contra de Kross y definitivamente no se habría entregado a él.
Una sonrisa adornó su rostro, esa noche fue la mejor noche que había pasado en toda su vida. No solo por lo que habían hecho sino con quién lo había hecho, en ese momento ya no tuvo mas dudas de que ella era indicada y estaba seguro que no amaría a otra persona en toda su vida. Pero como todo un estúpido tenía que haberlo arruinado. Su mente viajó a aquel día.

Flashback (4 a os y mes atrás)

Su padre le había pedido que lo acompañara a la Tierra para firmar el acuerdo con el presidente de la Coalición. Su corazón se aceleró al escuchar eso y no dudó en aceptar ni un segundo. Durante tres días estuvo en una sonrisa enorme en el rostro, hasta Canaan lo descubrió con una expresión soñadora unas cuantas veces. Pero como evitarlo, ahora se encontraba en la nave a tan solo un viaje de estar en el mismo planeta con ella. Las posibilidades de reencontrarse eran mas altas que nunca, incluso esto le daba la oportunidad de cumplir con su promesa. El tan solo imaginar a Molly en Nourasia con él era el sueño más hermoso que alguna vez pudo haber tenido, y estaba a poco de hacerse realidad. O eso pensaba.

-Hijo mio-la voz de su padre lo sacó de sus pensamientos. Inmediatamente hizo una reverencia.

-Si su majestad-

-Necesito hablarte un momento, es muy importante-

-Si su majestad-

-Aikka durante este último año demostraste gran valentía y lealtad hacia tu pueblo, lo cual me tiene muy complacido y orgulloso-

-Gracias su majestad-

-Sin embargo, he recibido una noticia de parte de Canaan que me tiene algo preocupado-

-¿Cuál podría ser?-la pregunta pareció molestarle al rey, aunque no le importaba tanto ya que silenciosamente le rogaba a Sekai que no se refiriera a Molly.

-Me refiero a tu "relación" con la piloto terrestre, ¿me podría explicar eso?- lo miró con severidad y se sintió atrapado. Su padre era muchísimo más estricto que su maestro de esgrima.

-Solo somos amigos-debía lucir nervioso porque su padre frunció el ceño casi instantáneamente

-¿Hijo mio debo recordarte cuáles son tus responsabilidades como futuro rey de Nourasia?-.

-No su majestad, aunque no veo la relevancia en este asunto-.¿Por qué había dicho eso? ahora si que estaba en problemas.

-¡Porque eres el futuro heredero al trono y la Corte nunca te aceptará si andas por ahí con una amante de otro planeta!-.

-¡Solo somos amigos!-se sorprendió al escucharse gritar y también su padre. Pero solo fue por unos minutos.

-Canaan me informó que los vio juntos en numerosas ocasiones y que durante las noches salias sin ninguna explicación, espero que no hayas cometido un error-.

-Lo repetiré padre, solamente somos amigos-

-¿Y una amistad vale lo suficiente como para faltar a tus responsabilidades como príncipe y poner en riesgo a tu reino?-.

-No es cualquier persona con la cual he entablado una amistad, Molly una chica valiente, leal y de un corazón puro, se asemeja mucho a varios de los caballeros a los cuales les he confiado mi vida, sin mencionar el hecho que las decisiones tomadas durante la alianza con los Krogs fueron erradas-.

Terminado el discurso ambos se sostuvieron la mirada por varios minutos, hasta que su padre cerró los ojos y soltó un pesado suspiro.

-Te prohíbo que te vuelvas a verla-.

-Pero padre, he dado mi palabra de que la traería a conocer nuestro reino, qué seria de mi honor si no cumplo mi palabra-prácticamente se levanto de su asiento con los ojos bien abiertos, su padre no podía hablar en serio.

-¡Sin peros príncipe Aikka!¡Al final de mio reinado deberás estar listo para tomar el trono y convertir en el nuevo líder de nuestro pueblo!¡Aún cuando trataste de ocultarlo, tus sentimientos por esa joven se muestran fuertes!¡Y si tú no le pones fin a esto, yo lo haré!¡El heredero al trono de Nourasia no puede estar perdiendo el tiempo con una alienígena!-

Su padre se retiró del camarote sin decirle ni una palabra mas, tampoco ni que hubiera podido responderle.

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Hace pocas menos de media hora había llegado a la Tierra, a un lugar llamado Washington o algo así, el presidente en persona los había recibido junto a un pequeña flotilla de humanos con aparatos extraños que disparaban rayos que encandecían sus ojos, por algunos instantes cegándolo. El presidente no parecía darle importancia mientras camino por un pequeño trayecto que unos guardias despejado para ellos, lo siguieron a una nave extraña y larga, uno de esos guardias la llamó limusina. Dentro tenía asientos suficientes para todos, incluyendo a los representantes de la corte nourasiana. Que planeta mas curioso, aunque en este momento no podia apreciarlo tanto, las palabras de su padre le habían traído una gran tristeza pero no podía mostrarla, así que disimuló lo mejor que pudo. Viajaron por unos minutos hasta llegar a donde se encontraba una gran caravana, el presidente les explicó que entrarían en un tipo de plataformas móviles por el medio de muchas personas, dijo que era un tipo de espectáculo para la gente de la Tierra, una forma en la cual los humanos le darían la bienvenida. Dijo que lo llamaban desfile.
Fue tanto extraño pero a la vez agradable. Miles de personas se habían tomado el tiempo de venir a recibirlos, al parecer los terrestres también eran criaturas hospitalarias. Trató de poner buena cara y saludar, pero aún así la tristeza no desaparecía. Sabía que nunca lo haría.
-¡Aikka!-esa voz, giró la cabeza al instante y ahí estaba. Molly, su princesa terrestre, estaba ahí parada en medio de la multitud, pero como siempre se destacaba. Estuvo a punto de sonreír y devolverle el saludo. ¡Por Sekai y Nuram! Quería saltar, estrecharla en sus brazos y besarla apasionadamente. Pero no lo hizo, no tuvo el valor, solo giró la cabeza y la ignoró.

Fin del flashback

-¡Príncipe Aikka!-. Reconoció la voz de su maestro llamándolo. ¿Cuánto tiempo había estado en su cabeza?. Suspiró, había desperdiciado su pequeño tiempo libre.
-¿Si Canaan?-.
-Sus majestades requieren de su presencia en el salón del trono-.
Suspiró de nuevo.-Voy enseguida-.
Ahora dependiendo de lo que sus padres quisieran significaría cuan más duro se volvería su día.

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Un guardia anunció su llegada y a continuación ingresó al gran salón en el cual lo esperaban el rey Laos y la reina Nori, cada uno sentado en su respectivo trono. Saludó educadamente y se arrodilló ante ellos, esperando para saber que otro pedido recibiría por sus padres. (Si supiera lo que le esperaba ;)

-Príncipe Aikka, hijo mio, el Avatar nos ha invitado a una carrera en espíritu de celebración de la paz que ha reinado durante estos a os en la galaxia-

Su respiración se atoró en su garganta "¿podría ser?".

-Como nuestro representante durante la Gran Carrera de Oban, he decidido que eres el más indicado para participar en representación de nuestro reino durante esta nueva competencia, ¿estas de acuerdo con mi decisión?-.

Era raro que su padre le pidiera opiniones en el momento de tomar decisiones, muy pero muy raro. "Al xarhkx con eso, era la oportunidad por la que había rezado, seria un estúpido si la desperdiciaba".

-Si, padre-. La expresión de su padre se mantuvo seria pero en la cara de su madre se pintó una enorme sonrisa, decidió pasar de largo ese detalle. Por ahora.

-Muy bien, se te entregará la invitación junto con las instrucciones provistas por el Avatar esta madrugada, por ahora dedica el día a entrenar, necesitas estar en las mejores condiciones para este desafió.

Al escuchar el "puedes retirarte", hizo una reverencia y apenas salió del salón del trono una pícara sonrisa se formó en su rostro.

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Había caído la noche, en su mano se encontraba las instrucciones enviadas por Jordan, sabia que debería tratarlo con respeto, después de lo que había hecho por haber salvado a la galaxia de Canaletto, por haber ayudado a su reino durante la guerra contra los Krogs, por haber salvado a Molly de ser coronada Avatar. Ese era el por que.
-Molly-
No era secreto la rivalidad que sostuvieron para ganar el corazón de la joven piloto, jamás en su vida se hubiera visto a él en medio de un pleito por un mujer, menos una humana. Y aunque había ganado en esa ocasión, la victoria era efímera. Al final ninguno había conseguido nada. Él por ser un cobarde y no enfrentar a su padre, y Jordan al haberse sacrificado por ella tomando el mando de la galaxia.
Volvió su mente a las instrucciones, la nota decía que la carrera se libraría en Alwas dentro de medio ciclo lunar, no era mucho tiempo pero bastaría. Pero eso era irrelevante, registró la lista de planeta invitados, buscando uno en particular. Soltó un gruñido cuando leyó Kramn pero no desistió en su búsqueda. Y por fin la encontró.
-Coalición Tierra-.
Su corazón dio un vuelco, en serio era la oportunidad que había pedido. Salvo porque Jordan estaría ahí. Era muy posible que otro conflicto se desencadenara, sobretodo si la representante de la Tierra era ella. Pero qué tonterías pensaba. Seguro sería ella, era la mejor piloto de la galaxia después de todo. Volvió a centrarse en ella, definitivamente estaría molesta, la conocía demasiado bien para saberlo. Y ahora que estarían en el mismo planeta Jordan aprovecharía el momento, estaba seguro. Sin embargo él tenía una ventaja, ella se había entregado a él, no lo habría hecho con cualquiera ¿no?. ¡Por supuesto que no!.
Tendría que calmarse, su mente estaba muy dispersa, debía tener una buena participación en la carrera después de todo. Aunque era lo que menos le importaba, solo quería volver a verla, tenerla en sus brazos, besar sus deliciosos labios pero sobretodo enmendar las cosas, aún cuando lo metiera en problemas con su Corte.

-Pronto nos encontraremos Molly, mi princesa de la Tierra-.

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Mientras en la Tierra

Era un domingo soleado en Kansas. La temperatura y el sol del momento creaban el escenario perfecto para una día familiar en la pileta. Eso era justo lo que habían decidido hacer madre e hija con la adición de cierto ex-cañonero y ahora Avatar.

-Vamos princesita ya te falta poco-Jordan alentaba a la pequeña Maya quien ponía todo su empeño en nadar hasta donde estaba él.

-¡Lo logre!-gritó cuando por fin alcanzó los brazos de su tío, para luego ser alzada.-¡jajaja, bájame tío Jordan, me hace frió, jajaja!-

-Enseguida pequeña. ¡Eva vamos!¡Ven aquí!-le dijo a la joven que se encontraba tomando sol en la orilla mientras leía una revista.

-¿No ves que estoy ocupada?-le dijo con una sonrisa.

-Por favor mami, vamos a divertirnos todos juntos-.

Suspiró dejando de lado la revista, siempre que se enfrentaba alguna petición de su pequeña terminaba derrotada y hoy no sería la excepción.

-De acuerdo- Se sacó las sandalias y se tiró de bomba a la pileta comenzando una guerra de salpicazos, luego la pequeña Maya siguió practicando su nado yendo una y otra vez de los brazos de Eva a los de Jordan y viceversa. Por último jugaron a pasarse una pelota inflable que Eva había traído.
Y cuando estaban por salir

-¡¿Una foto?!-de dónde había salido el fotógrafo, no lo sabía pero tampoco tuvo tiempo para replicar al escuchar el SI combinado de Jordan y su pequeña.-Señorita por favor júntese un poco más-.

"Y por qué no"

-Digan queso-

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Había sido un día de diversión, el que casi la hallan arrastrado a la pileta definitivamente había valido la pena. Sacó su vista del camino por un instante para ver en el asiento de copiloto a Jordan, quien estaba cargando a una dormida Maya mientras le acomodaba algunos de sus cabellos.
No tardaron mucho en llegar, en cuestión de minutos ya se encontraban frente a la casa de la joven Wei. Aparcó el auto y dio la vuelta para abrirle la puerta a Jordan. Extendió las manos para recibir a su hija, pero el joven Avatar tenía otros planes -La vas a despertar, además tú la tienes todos los días, préstamela hoy-
Eso la sorprendió un poco pero a la vez la enterneció, así que no insistió mas. Mientras iban hacia la casa, Jordan volvió a abrir la boca.
-¿Qué tal salimos en la foto?-.
-Bastante bien-.
- No me mientes?-.
-Míralo tú mismo-. Ya frente a la puerta alzo la fotografía donde se veía a Jordan en el medio abrazando a Eva con un brazo y a Maya con el otro. Cada uno con una sonrisa y la pequeña Maya con dos dedos en alto forman el símbolo de la paz.
Jordan solo asintió con una sonrisa orgullosa.-Bastante bien-.
-¿Qué quieres para cenar?-.
-La verdad Eva...-
-¿No te quedas verdad?-. Lo miro un poco entristecida.
-No, yo...-
-¿Te vas tío Jordan?-. Ninguno supo cuando despertó la pequeña pero agradecieron que lo hizo antes de que Jordan hubiera dicho algo comprometedor.
-Si, tengo cosas que hacer-
-Nunca estas mucho tiempo con nosotras-dijo la niña mientras inflaba los cachetes.
-Lo se y lo siento mi princesa, prometo que volveré pronto a visitarlas y te traeré otro regalo-
-Mmmmm-dijo no muy convencida mientras seguía con sus cachetes inflados y el ceño fruncido. Al ver esto Eva fue a salvar a su amigo.
-Maya ¿por qué no vas a lavarte las manos? Hoy haré tu comida favorita y podemos encargar unos helados,¿te gustaría?
-Bueno-no estaba tan animada pero por lo menos era algo.-Adiós tío Jordan, promete que volverás pronto-
-Lo prometo, adiós princesita-. La besó en la frente y poco después Maya desapareció en las escaleras.
Jordan soltó un suspiro y salió de la casa. Eva solo lo siguió.
-Es solo una niña, hay muchas cosas que no entiende-.
-Eso no lo hace mas fácil, tu hija tiene poderes que sobrepasan el control del Avatar-lo último lo dijo con una pequeña sonrisa.-¿De donde los habrá sacado?-.
-Es igual a su madre-.
-De eso no hay duda-. Se le quedó viéndola por un rato, hasta que cerró los ojos y alzó los hombros.-Supongo que nos veremos en dos semanas-. Dijo mientras comenzaba a bajar la pequeña escalinata del pórtico

-Aún no he dicho que si-

-Si, si claro, nos vemos en dos semanas-. No volteó a verla inmediatamente solo la despidió con un movimiento de la mano. Solo hasta el último momento cuando estaba bañado en una luz amarilla la miró y le dedicó una gran y cálida sonrisa.
Ella solo devolvió el gesto antes de volver a entrar.

¡Holaaa gente! No esperaron tanto esta vez, ojalá les haya gustado. Bueno aprovecho este pequeño momento para decirles que ando con un libro por leer y unas cuantas actividades para el ingreso a la universidad, por lo que tendré que dedicar todo mi tiempo a eso. Desde ahora les pido disculpas por si estoy ausente pero tengo que si o si ingresar. De hecho ahora acabo de terminar tipo 5:30 am para poder publicar. En realidad lo terminaré publicando tipo 6 porque debo hacer la corrección. En fin, no importa, me divertí haciéndolo.

En cuanto a la historia, si, desde ahora les anuncio que habra lemon, pero no se preocupen cuando publique el capitulo pondré una advertencia al principio del cap y señalizare dentro del cap la parte lemon, solo por si no les gusta. No es para que se pongan ansiosos, creo que tardará unos cuantos capitulo en llegar esa parte. Depende cómo lleve el resto del fic. No me decido si hacerlo tan largo o algo rondando los 10 capítulos, lo que si prepárense que la carrera empieza en el siguiente capitulo. Bss, acepto criticas opiniones, sugerencias. Mil gracias por los comentarios, me animaron mucho a seguir escribiendo. Adioooooooooooooooooooooooosssss!.

Ah y Utatane Armstrong espero que esto haya contestado tus dudas ;) bye otra vez, iré a dormir